{"id":156195,"date":"2014-08-21T09:39:16","date_gmt":"2014-08-21T12:39:16","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=156195"},"modified":"2014-09-19T18:34:22","modified_gmt":"2014-09-19T21:34:22","slug":"la-vulgarizacion-de-la-controversia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-vulgarizacion-de-la-controversia\/","title":{"rendered":"La vulgarizaci\u00f3n de la controversia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_156199\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-156199 \" alt=\"Parque Zoobot\u00e1nico del Museo Goeldi al final del siglo XIX: la prensa ignoraba el trabajo cient\u00edfico\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/memoria-300x2001.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/memoria-300x2001.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/memoria-300x2001-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/memoria-300x2001-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Guilherme de La Penha\/ MPEG\/ MCTI  <\/span>Parque Zoobot\u00e1nico del Museo Goeldi al final del siglo XIX: la prensa ignoraba el trabajo cient\u00edfico<span class=\"media-credits\">Archivo Guilherme de La Penha\/ MPEG\/ MCTI  <\/span><\/p><\/div>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">Las cr\u00edticas a las imprecisiones y exageraciones en las noticias al respecto de los estudios y hallazgos cient\u00edficos, casi siempre formuladas por investigadores, est\u00e1n lejos de constituir un efecto moderno de la comunicaci\u00f3n masiva o de una cantidad mayor de personas que escriben sobre ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n en la prensa. Entre 1896 y 1898, el director del Observatorio Astron\u00f3mico de R\u00edo de Janeiro (actualmente Observatorio Nacional), el belga Luiz Cruls, mantuvo una secci\u00f3n en la <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Revista Brasileira<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> donde comentaba y explicaba hechos cient\u00edficos y no era raro que criticara errores que circulaban en los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca. \u201cResulta curioso c\u00f3mo la opini\u00f3n p\u00fablica acoge con extraordinaria credulidad las fantas\u00edas m\u00e1s extravagantes. Ahora apareci\u00f3 un \u00f3ptico que pretende construir un objetivo de 30 metros de di\u00e1metro&#8230;\u201d, escribi\u00f3 en 1896, seg\u00fan un estudio elaborado por Moema de Rezende Vergara, investigadora del Museo de Astronom\u00eda y Ciencias Afines (Mats), publicado en el libro <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Ci\u00eancia, hist\u00f3ria e historiografia <\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\">(Via Lettera\/ Mast, 2008).<\/span><\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, Cruls realiz\u00f3 un comentario con motivo de cierta lluvia de meteoritos que decepcion\u00f3 esperaban atenci\u00f3n el fen\u00f3meno por instigaci\u00f3n del astr\u00f3nomo franc\u00e9s Camille Flammarion. \u201cLa decepci\u00f3n, con todo, ten\u00eda su raz\u00f3n de ser, a la vista de los art\u00edculos de C. Flammarion, quien, con su acostumbrado estilo po\u00e9tico, describi\u00f3 la anunciada lluvia de estrellas con adjetivos tan apasionados que, en realidad, si no se produjeran [ser\u00eda] cuesti\u00f3n de adjudicarle el fracaso a\u00a0 alguna maniobra [de los astr\u00f3nomos]\u201d, critic\u00f3 Cruls. Para \u00e9l, la mayor\u00eda de la gente s\u00f3lo conoc\u00eda la astronom\u00eda por medio de \u201cdescubrimientos rimbombantes anunciados por los peri\u00f3dicos\u201d, frecuentemente, fantasiosos y dudosos.<\/p>\n<div id=\"attachment_156198\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-156198 \" alt=\"Luiz Cruls en su gabinete, en la d\u00e9cada de 1890: art\u00edculos sobre divulgaci\u00f3n cient\u00edfica y cr\u00edticas a los \u201cdescubrimientos ruidosos\u201d\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/foto2_new1.jpg\" width=\"290\" height=\"222\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/foto2_new1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/foto2_new1-120x92.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/foto2_new1-250x191.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Patrimonio del ON<\/span>Luiz Cruls en su gabinete, en la d\u00e9cada de 1890: art\u00edculos sobre divulgaci\u00f3n cient\u00edfica y cr\u00edticas a los \u201cdescubrimientos ruidosos\u201d<span class=\"media-credits\">Patrimonio del ON<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1907, el zo\u00f3logo suizo Em\u00edlio Goeldi, director del Museo Paraense (MPEG) que lleva su nombre, en Bel\u00e9m, realiz\u00f3 otro tipo de cr\u00edtica a la prensa. \u201cSi algo debo lamentar, es el hecho de que la prensa de Par\u00e1 haya dejado casi en estado de abandono a esta parte del servicio p\u00fablico. Aqu\u00ed viv\u00edamos en el olvido y he llegado a percibir que, en general, en Brasil, las obras cient\u00edficas s\u00f3lo repercuten en los peri\u00f3dicos cuando provienen de los centros extranjeros. No lo atribuyo a la mala voluntad, sino al poco inter\u00e9s que se le brinda a los temas locales\u201d, se quej\u00f3 ante el cronista Manoel Lobato, en la edici\u00f3n del 8 de marzo de <i>Folha do Norte<\/i>, cuando lo entrevist\u00f3 en ocasi\u00f3n de su salida del museo rumbo a la Universidad de Berna, en Suiza. La noticia de 1907 fue hallada en 2012 por la historiadora Anna Raquel de Matos Castro, del MPEG.<\/p>\n<p>\u201cEs bueno recordar estos episodios para mostrar que los temas referentes a la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica debatidos ahora tienen, por cierto, una larga trayectoria en Brasil\u201d, dice Moema Vergara. Lo que cambia es el contexto. \u201cAl final del siglo XIX la elite intelectual estaba preocupada por construir una naci\u00f3n y el debate sobre los avances de la ciencia atravesaba esas discusiones\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_156197\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-156197 \" alt=\"Em\u00edlio Goeldi posa junto a su familia y empleados del museo en marzo de 1907, cuando regres\u00f3 a Suiza\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/despedida12001.jpg\" width=\"290\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/despedida12001.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/despedida12001-120x85.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/despedida12001-250x178.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Guilherme de La Penha\/ MPEG\/ MCTI  <\/span>Em\u00edlio Goeldi posa junto a su familia y empleados del museo en marzo de 1907, cuando regres\u00f3 a Suiza<span class=\"media-credits\">Archivo Guilherme de La Penha\/ MPEG\/ MCTI  <\/span><\/p><\/div>\n<p>En ese entonces, el t\u00e9rmino que se empleaba para informarle al p\u00fablico lego los descubrimientos circunscritos a los especialistas era \u201cvulgarizaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, una traducci\u00f3n literal del t\u00e9rmino franc\u00e9s <i>vulgarisation scientifique<\/i>, que todav\u00eda hoy se utiliza en Francia. No fue casualidad que circul\u00f3 en R\u00edo de Janeiro, entre 1877 y 1880, <i>O Vulgarizador \u2012 jornal dos conhecimentos \u00fateis<\/i>. En ese peri\u00f3dico se public\u00f3 la traducci\u00f3n del art\u00edculo de Flammarion sobre la lluvia de meteoritos que frustr\u00f3 a quienes asistieron a dicho fen\u00f3meno. La copia digitalizada de la colecci\u00f3n del peri\u00f3dico se encuentra disponible en el sitio web del Mast (<a href=\"http:\/\/www.mast.br\/\" target=\"_blank\">www.mast.br<\/a>).<\/p>\n<p>De acuerdo con el estudio realizado por Vergara, la palabra vulgarizaci\u00f3n fue utilizada en Brasil por cient\u00edficos y literatos entre 1870 y 1930. \u201cEn 1931, el m\u00e9dico Miguel Oz\u00f3rio de Almeida public\u00f3 el libro <i>A vulgariza\u00e7\u00e3o do saber<\/i>, en el cual habla acerca de la importancia de que el p\u00fablico comprenda, al menos en l\u00edneas generales, las bases del desarrollo cient\u00edfico\u201d, dice la investigadora. La divulgaci\u00f3n cient\u00edfica reci\u00e9n hizo su aparici\u00f3n en la prensa como sin\u00f3nimo de vulgarizaci\u00f3n luego de ese per\u00edodo. En el archivo del peri\u00f3dico <i>O Estado de S.Paulo<\/i>, por ejemplo, digitalizado desde su primera edici\u00f3n, en 1875, se puede encontrar el t\u00e9rmino reci\u00e9n a partir de 1941.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Difusi\u00f3n de las investigaci\u00f3nes cientifica caus\u00f3 controversia en el siglo XIX","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[274,310],"coauthors":[104],"class_list":["post-156195","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-astronomia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156195","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=156195"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156195\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=156195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=156195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=156195"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=156195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}