{"id":156691,"date":"2014-08-21T09:02:01","date_gmt":"2014-08-21T12:02:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=156691"},"modified":"2016-02-11T17:45:35","modified_gmt":"2016-02-11T19:45:35","slug":"ciencia-en-evolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ciencia-en-evolucion\/","title":{"rendered":"Ciencia en evoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.5em;\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/032-035_Prod-cientifica_222-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-156695\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/032-035_Prod-cientifica_222-11-1024x914.jpg\" alt=\"032-035_Prod cientifica_222-1\" width=\"294\" height=\"263\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Infograf\u00eda: Ana Paula Campos \/ Ilustraci\u00f3n: Veridiana Scarpelli<\/span><\/a>Un estudio llevado a cabo por investigadores de Inglaterra y publicado en la revista <\/span><i style=\"line-height: 1.5em;\">Scientometrics<\/i><span style=\"line-height: 1.5em;\"> sugiere que la producci\u00f3n cient\u00edfica de los pa\u00edses ricos y en v\u00edas de desarrollo atraves\u00f3 un conjunto de cambios durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os que no fue detectado por los indicadores generales. El trabajo, firmado por Slavo Radosevic y Esin Yoruk, docentes ambos del University College London (UCL), se\u00f1ala que el peso de los distintos grupos de \u00e1reas dentro del total de art\u00edculos publicados por naciones de diversas regiones del planeta sufri\u00f3 alteraciones entre los a\u00f1os 1980 y 2000, impulsando en ocasiones a los pa\u00edses hacia nuevos desaf\u00edos, o bien generando desventajas (<\/span><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/032-035_Prod-cientifica_222-11.jpg\" target=\"_blank\"><i style=\"line-height: 1.5em;\">obs\u00e9rvese el cuadro<\/i><\/a><span style=\"line-height: 1.5em;\">). El bloque de pa\u00edses de Am\u00e9rica del Norte, donde confluyen Estados Unidos y Canad\u00e1, perdi\u00f3 participaci\u00f3n relativa tanto en la cantidad de art\u00edculos como en lo referente a citas en las denominadas ciencias aplicadas (como ciencia de la computaci\u00f3n e ingenier\u00edas, por ejemplo), manteniendo, no obstante, su preeminencia en ciencias de la vida y en las ciencias sociales. Europa Occidental gan\u00f3 participaci\u00f3n en las ciencias aplicadas durante ese per\u00edodo, mientras que los pa\u00edses de Oriente Medio retrocedieron en ciencias sociales.<\/span><\/p>\n<p>\u201cLas nuevas \u00e1reas cient\u00edficas traen aparejadas oportunidades de crecimiento y conexiones con otros campos ya afianzados\u201d, dice Slavo Radosevic. \u201cLos pa\u00edses est\u00e1n lidiando siempre con el dilema existente entre promover la excelencia cient\u00edfica en \u00e1reas antiguas y, simult\u00e1neamente, adherir a las nuevas tendencias y garantizar la relevancia de sus sistemas de ciencia en \u00e1reas emergentes\u201d. El estudio revela incluso que no siempre las trayectorias referentes a la calidad y la cantidad de producci\u00f3n cient\u00edfica avanzan en armon\u00eda: Am\u00e9rica Latina, por ejemplo, vio mermar su participaci\u00f3n dentro del total mundial en lo referente a la cantidad de art\u00edculos en ciencias aplicadas, pero mantuvo su estatus en cuanto a citas. En tanto, Asia disminuy\u00f3 su participaci\u00f3n relativa en citas para art\u00edculos de ciencias de la vida, acerc\u00e1ndose a su deslucido desempe\u00f1o hist\u00f3rico en cantidad de art\u00edculos en ese campo.<\/p>\n<p>Para arribar a esas conclusiones, los autores del trabajo analizaron los datos de diversas regiones del mundo referentes al n\u00famero de art\u00edculos publicados y citas obtenidas en todas las \u00e1reas del conocimiento entre 1981 y 2011, extra\u00eddos del National Science Indicators, de la empresa Thomson Reuters. A continuaci\u00f3n, evaluaron el desempe\u00f1o de cada regi\u00f3n en 21 disciplinas divididas en cuatro \u00e1reas: ciencias de la vida, ciencias b\u00e1sicas, ciencias sociales y ciencias aplicadas. \u201cEl perfil disciplinario se encuentra hist\u00f3ricamente arraigado y se ha alterado poco en el transcurso de las d\u00e9cadas\u201d, afirma Radosevic. De todos modos, el aumento de las colaboraciones cient\u00edficas tuvo un gran impacto en el desempe\u00f1o de los pa\u00edses emergentes, como en el caso de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sud\u00e1frica). \u201cAhora tienen mayor participaci\u00f3n en las actividades cient\u00edficas del mundo\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina, Radosevic resalta el buen desempe\u00f1o de Brasil y de Argentina en ciencias de la vida, como resultado de pol\u00edticas de est\u00edmulo a la investigaci\u00f3n en el \u00e1rea. La regi\u00f3n tambi\u00e9n logr\u00f3 sobrepasar las tasas promedio de crecimiento mundial en cuanto al n\u00famero de publicaciones en ciencias b\u00e1sicas y en las ingenier\u00edas. En Asia, dice, el buen desempe\u00f1o en \u00e1reas tecnol\u00f3gicas, tales como ingenier\u00eda de los materiales, se debe a la influencia de las inversiones realizadas en los \u00faltimos a\u00f1os por China y Corea del Sur. \u201cEl singular crecimiento de las actividades cient\u00edficas en China podr\u00eda elevarla al liderazgo cient\u00edfico en ciencias aplicadas\u201d, dice Radosevic.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, para que pa\u00edses como Brasil y China asuman puestos de liderazgo en el futuro, es necesario que la producci\u00f3n cient\u00edfica genere conocimientos que colaboren para el crecimiento econ\u00f3mico. \u00c9l menciona el ejemplo de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que siempre privilegi\u00f3 a las ciencias b\u00e1sicas. Con el fin del r\u00e9gimen comunista en esa regi\u00f3n, la investigaci\u00f3n b\u00e1sica sobrevivi\u00f3 gracias al reconocimiento internacional de las competencias cient\u00edficas de esos pa\u00edses, que pasaron a colaborar con Occidente. Pero la persistencia en las ciencias b\u00e1sicas, sin un avance en \u00e1reas aplicadas, no resulta tan prometedor en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, analiza el investigador.<\/p>\n<p>Radosevic explica que Am\u00e9rica del Norte y parte de Europa se est\u00e1n especializando en ciencias de la vida, un campo del conocimiento con importancia creciente. \u201cEl perfil disciplinario tiende a alterarse a medida emergen nuevas \u00e1reas del conocimiento y ganan dinamismo, tal como hoy en d\u00eda es el caso de las ciencias de la vida y como ocurri\u00f3, en el pasado, con la f\u00edsica\u201d, dice. En un per\u00edodo de 30 a\u00f1os, tan s\u00f3lo una regi\u00f3n adquiri\u00f3 fortaleza en un \u00e1rea en la que anteriormente no era expresiva: los 15 pa\u00edses que originalmente conformaban la Uni\u00f3n Europea (EU15) sacaron ventaja en cuanto a citas, a partir de 2001, en ciencias de la vida y ciencias aplicadas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/032-035_Prod-cientifica_222-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-156696 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/032-035_Prod-cientifica_222-21-804x1024.jpg\" alt=\"032-035_Prod cientifica_222-2\" width=\"303\" height=\"387\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Infograf\u00eda: Ana Paula Campos \/ Ilustraci\u00f3n: Veridiana Scarpelli<\/span><\/a>\u201cEsta ventaja adquirida por los pa\u00edses europeos en ciencias de la vida podr\u00eda ser consecuencia del crecimiento de la cl\u00ednica m\u00e9dica en Europa continental\u201d, dice Peter Schulz, docente del Instituto de F\u00edsica Gleb Wataghin, de la Universidad de Campinas (Unicamp), quien en 2012 tambi\u00e9n public\u00f3 un art\u00edculo en la revista <i>Scientometrics<\/i> referente a la evoluci\u00f3n del perfil de los sistemas de ciencia y tecnolog\u00eda de diversos pa\u00edses (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/02\/05\/equilibrio-delicado\/\" target=\"_blank\"><i>lea en <\/i>Pesquisa FAPESP<i>, edici\u00f3n n\u00ba 198<\/i><\/a>). En ese estudio, Schulz y el profesor Edmilson Manganote, tambi\u00e9n de la Unicamp, muestran que Estados Unidos y el Reino Unido mantienen un modelo tem\u00e1tico muy similar, donde la medicina abarca la cuarta parte de la producci\u00f3n cient\u00edfica. En tanto, en los pa\u00edses de Europa continental, la distribuci\u00f3n es diferente, con una participaci\u00f3n un poco mayor en f\u00edsica y qu\u00edmica, y la medicina variando entre un 18% (en Espa\u00f1a) y un 30% (en Austria).<\/p>\n<p>Para comprobar los cambios del perfil disciplinario en las regiones, los autores de la investigaci\u00f3n emplearon un sistema denominado Revealed Scientific Advantage (RCA), desarrollado en la d\u00e9cada de 1990 para evaluar el desempe\u00f1o de los pa\u00edses en relaci\u00f3n con la cantidad de art\u00edculos publicados. Cuando el RCA es mayor que 1, la regi\u00f3n presenta fortaleza en determinada disciplina. Cuando es menor que 1, es m\u00e1s d\u00e9bil que el promedio de los pa\u00edses. El problema radica en que el RCA tan s\u00f3lo tiene en cuenta el aspecto cuantitativo, dejando de lado las citas. Por eso, el grupo desarroll\u00f3 dos coeficientes nuevos: el \u00edndice de ventaja comparativa para art\u00edculos publicados (RCAPAP) y el \u00edndice de ventaja comparativa para citas (RCACIT). \u201cEl estudio acierta al realizar esta distinci\u00f3n, situando cara a cara las variaciones en publicaci\u00f3n y citas. Al analizarlas en forma aislada, ellas podr\u00edan ofrecer una falsa impresi\u00f3n del desempe\u00f1o en una regi\u00f3n\u201d, subraya Schulz.<\/p>\n<p>Radosevic comenta que fue necesario hacer esa distinci\u00f3n en el perfil disciplinario en t\u00e9rminos de calidad y cantidad para identificar cu\u00e1les son las regiones que producen m\u00e1s ciencia de punta en el mundo. Las regiones con altos \u00edndices de publicaci\u00f3n, pero cuyo impacto es relativamente bajo, tales como Am\u00e9rica Latina y Asia, se caracterizan por su mayor capacidad de absorci\u00f3n de conocimiento utilizando modelos desarrollados en otros pa\u00edses. En tanto, las regiones que ostentan \u00edndices de cita m\u00e1s elevados son aqu\u00e9llas que se encuentran a la vanguardia del conocimiento.<\/p>\n<p>De manera general, la ciencia elaborada en los pa\u00edses en desarrollo todav\u00eda se caracteriza por su capacidad de asimilaci\u00f3n del conocimiento producido en otras regiones. Por supuesto que existen matices. En Latinoam\u00e9rica, por ejemplo, el desempe\u00f1o es modesto en lo concerniente a la publicaci\u00f3n de art\u00edculos en ciencia b\u00e1sica, pero la regi\u00f3n siempre ostent\u00f3 una ventaja en esa \u00e1rea en t\u00e9rminos de citas, un indicador de la calidad de los trabajos publicados. Empero, seg\u00fan el art\u00edculo, los centros productores de conocimiento de vanguardia, aqu\u00e9llos que producen ciencia de mayor impacto, siguen siendo los mismos de anta\u00f1o: los pa\u00edses de Am\u00e9rica del Norte y de Europa.<\/p>\n<p>Con el avance de nuevos actores, Am\u00e9rica del Norte perdi\u00f3 espacio relativo en la ciencia global a lo largo de los a\u00f1os. Actualmente, el bloque concentra el 51% de las citas. En la d\u00e9cada de 1980, ese \u00edndice era del 61%. Tal disminuci\u00f3n no hizo mella en el impacto relativo de la investigaci\u00f3n en la regi\u00f3n, que permaneci\u00f3 estable durante las d\u00e9cadas de 1980 y 1990 en 1,40, y subi\u00f3 a 1,45 en los a\u00f1os 2000. El impacto relativo es la raz\u00f3n entre los \u00edndices de cita y de art\u00edculos publicados. Am\u00e9rica Latina, Asia y Oriente Medio presentan trayectorias comunes: un aumento considerable de la cantidad de art\u00edculos publicados, acompa\u00f1ado por un crecimiento m\u00e1s moderado en las citas, pero a\u00fan con \u00edndices de impacto bajos y estables.<\/p>\n<p>A diferencia de Am\u00e9rica del Norte, Europa presenta un crecimiento tanto en cantidad de art\u00edculos como en citas. En tanto, la participaci\u00f3n de la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en la ciencia global experiment\u00f3 cambios radicales con el fin del r\u00e9gimen comunista. Entre 1981 y 1989, ostentaba el 7% de los art\u00edculos publicados en todo el mundo y el 1,2% de las citas. Entre 2001 y 2011, el \u00edndice de publicaci\u00f3n descendi\u00f3 al 3,4%, pero las citas crecieron hasta el 1,5%.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los autores del estudio, la preponderancia de Norteam\u00e9rica y de parte de Europa como centros productores de ciencia de vanguardia tiende a proseguir inalterable. A juicio de Elizabeth Balbachevsky, docente del departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo, este contexto podr\u00eda transformarse. \u201cEl proceso de asimilaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n del conocimiento protagonizado por pa\u00edses como Brasil y China tambi\u00e9n configura una etapa de ampliaci\u00f3n de los recursos humanos e institucionales, necesarios para poder dar en el futuro un salto de calidad en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, dice. Pero tal resultado no es autom\u00e1tico. El mismo depende de la calidad de las pol\u00edticas en ciencia y tecnolog\u00eda, as\u00ed como en educaci\u00f3n. La profesora recuerda que, en los a\u00f1os 1990, un estudio realizado por el profesor Peter Scott, de Inglaterra, a pedido del por entonces Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda brasile\u00f1o, cobr\u00f3 notoriedad al revelar que la producci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a era menor que la de B\u00e9lgica. \u201cEl crecimiento actual de la ciencia brasile\u00f1a supera el promedio mundial. Eso prueba que la geograf\u00eda de la ciencia est\u00e1 cambiando\u201d, resalta Elizabeth Balbachevsky.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio examina los cambios en la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[740],"class_list":["post-156691","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=156691"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156691\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=156691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=156691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=156691"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=156691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}