{"id":160153,"date":"2014-02-12T15:21:28","date_gmt":"2014-02-12T17:21:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=160153"},"modified":"2015-01-13T15:23:17","modified_gmt":"2015-01-13T17:23:17","slug":"conocimiento-con-financiacion-a-largo-plazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/conocimiento-con-financiacion-a-largo-plazo\/","title":{"rendered":"Conocimiento con financiaci\u00f3n a largo plazo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_159871\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Sisbiota_Scinax-machadoi-vida-1_2563x1709.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-159871\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Sisbiota_Scinax-machadoi-vida-1_2563x1709.jpg\" alt=\"El renacuajo Scinax machadoi, que fue localizado por un grupo de investigaci\u00f3n integrante de la red del Sisbiota en Minas Gerais\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Sisbiota_Scinax-machadoi-vida-1_2563x1709.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Sisbiota_Scinax-machadoi-vida-1_2563x1709-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Sisbiota_Scinax-machadoi-vida-1_2563x1709-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> El renacuajo <em>Scinax machadoi<\/em>, que fue localizado por un grupo de investigaci\u00f3n integrante de la red del Sisbiota en Minas Gerais<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>El reportaje de portada de esta primera edici\u00f3n internacional de Pesquisa FAPESP en 2014 (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/02\/12\/redes-diversas-3\/\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 6<\/a>) se refiere al Sistema Nacional de Investigaciones en Biodiversidad (Sisbiota). Desde el punto de vista organizativo, el Sisbiota es un conjunto de 38 redes de cient\u00edficos distribuidas por 14 estados brasile\u00f1os coordinado por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) \u2013el organismo de fomento del gobierno federal\u2013, y cuenta con la participaci\u00f3n de tres ministerios nacionales y 14 fundaciones de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de los estados de Brasil. Su prop\u00f3sito consiste en expandir el conocimiento de la biodiversidad del pa\u00eds y, en t\u00e9rminos de investigaci\u00f3n cient\u00edfica propiamente dicha, comprende actualmente 39 proyectos, 14 de ellos encabezados por cient\u00edficos del estado de S\u00e3o Paulo y cofinanciados por la FAPESP. Hay all\u00ed proyectos sobre todos los biomas brasile\u00f1os, y el reportaje del editor especial Marcos Pivetta muestra la riqueza y la variedad de los estudios, que comprenden desde la prospecci\u00f3n de extractos vegetales con efectos anticancer\u00edgenos hasta la catalogaci\u00f3n de hongos productores de enzimas utilizables en la producci\u00f3n de bioetanol, entre otros ejemplos.<\/p>\n<p>El Sisbiota se inspir\u00f3 en un programa puesto en marcha en S\u00e3o Paulo en 1999: el Biota-FAPESP, que durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os ha movilizado a 1.200 profesionales para el estudio de la biodiversidad paulista. En su primera d\u00e9cada de existencia, el Biota-FAPESP dio soporte a m\u00e1s de un centenar de proyectos de investigaci\u00f3n y gener\u00f3 avances de fuste en el conocimiento, tales como la identificaci\u00f3n de 1.766 especies y el registro de 640 productos naturales en una base de datos, aparte de la publicaci\u00f3n de 1.145 art\u00edculos cient\u00edficos, libros y mapas que pasaron a orientar la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. La continuidad del Sisbiota a\u00fan est\u00e1 discuti\u00e9ndose, pero existe un consenso: resulta fundamental mantener la financiaci\u00f3n, toda vez que el conocimiento de la biodiversidad, tal como lo demuestra la exitosa experiencia del Biota-FAPESP, requiere investigaciones de larga duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>****<br \/>\nOtro ejemplo de financiaci\u00f3n a largo plazo para investigaciones cient\u00edficas con metas audaces est\u00e1 relacionado con el Centro de Terapia Celular (CTC) de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMRP-USP). En un estudio llevado a cabo por un equipo de cient\u00edficos de dicha instituci\u00f3n, se demostr\u00f3 el papel de un tipo especial de \u00e1cido ribonucleico (ARN) en el proceso de propagaci\u00f3n del c\u00e1ncer (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/02\/12\/el-arn-de-la-metastasis\/\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 24<\/a>). Un gen situado en el cromosoma humano 12 y conocido con el nombre de Hotair genera un ARN bastante largo, compuesto por 2.200 nucle\u00f3tidos, que no da origen a ninguna prote\u00edna. Sin embargo, estudios recientes indican que ese fragmento de la secuencia gen\u00e9tica parece ejercer un rol importante en la regulaci\u00f3n de la met\u00e1stasis, y la investigaci\u00f3n del equipo paulista mostr\u00f3 en detalle c\u00f3mo transcurre la actuaci\u00f3n del ARN Hotair en ese proceso. El Centro de Terapia Celular es uno de los 17 Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid, por sus siglas en portugu\u00e9s) que componen un programa de la FAPESP destinado a la financiaci\u00f3n de equipos interdisciplinarios que trabajan en temas situados en la frontera del conocimiento por un plazo m\u00e1ximo de 11 a\u00f1os. El CTC, coordinado por el flamante rector de la USP, Marco Antonio Zago, fue contemplado en el marco del primer pliego de condiciones de Cepid en 2001, y adquiri\u00f3 reconocimiento internacional debido a sus avances en la terapia celular de la diabetes. En la segunda convocatoria a la presentaci\u00f3n de proyectos de Cepid, anunciada en 2013, se aprob\u00f3 un nuevo proyecto del CTC, lo que le asegur\u00f3 un nuevo per\u00edodo de financiamiento.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, desear\u00eda destacar tambi\u00e9n el art\u00edculo referente al esfuerzo de investigaci\u00f3n y desarrollo que llevan adelante Brasil y otros pa\u00edses con miras a obtener un combustible de aviaci\u00f3n de origen renovable y que arroje menos gases nocivos a la atm\u00f3sfera (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/02\/12\/vuelo-verde-2\/\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 36<\/a>). Este bioqueros\u00e9n, tal como se le ha dado en llamar, puede ubicar nuevamente a Brasil como un centro de referencia en el desarrollo y la producci\u00f3n de un biocombustible, tal como sucedi\u00f3 con el etanol a partir de la d\u00e9cada de 1970. Esta tendencia aparece destacada en un estudio patrocinado por dos de los tres mayores fabricantes de aviones del mundo: Boeing y Embraer, con financiaci\u00f3n de la FAPESP y coordinaci\u00f3n del N\u00facleo Interdisciplinario de Planificaci\u00f3n Energ\u00e9tica (Nipe) de la Universidad de Campinas (Unicamp). El estudio presenta diversas rutas tecnol\u00f3gicas que pueden partir de materias primas que van desde la ca\u00f1a de az\u00facar hasta las algas, pasando por la grasa animal, los aceites vegetales, la celulosa, los almidones y la basura urbana, para arribar al bioqueros\u00e9n.<\/p>\n<p>\u00a1Que tengan buena lectura!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Conocimiento con financiaci\u00f3n a largo plazo","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-160153","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=160153"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160153\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=160153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=160153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=160153"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=160153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}