{"id":160291,"date":"2014-09-13T15:54:59","date_gmt":"2014-09-13T18:54:59","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=160291"},"modified":"2016-02-11T17:50:02","modified_gmt":"2016-02-11T19:50:02","slug":"del-compromiso-a-la-accion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/del-compromiso-a-la-accion\/","title":{"rendered":"Del compromiso a la acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160292 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/imagem.po_-224x300.jpg\" alt=\"imagem.po_-224x300\" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/imagem.po_-224x300.jpg 224w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/imagem.po_-224x300-120x161.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MAUR\u00cdCIO PIERRO<\/span>\u00bfQu\u00e9 es lo que hace falta para que las universidades e institutos de investigaci\u00f3n trasciendan la l\u00ednea discursiva y las buenas intenciones, pasando a la adopci\u00f3n de pol\u00edticas y acciones destinadas a promover de manera permanente una cultura de integridad en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica? Este planteo sobrevol\u00f3 buena parte de los debates del 3\u00ba Brispe (Brazilian Meeting on Research Integrity, Science and Publication Ethics), que congreg\u00f3 a m\u00e1s de cien personas en el auditorio de la FAPESP, en S\u00e3o Paulo, entre los d\u00edas 14 y 15 de agosto. El trasfondo del encuentro, que tuvo como tema central las pr\u00e1cticas institucionales para promover tanto la integridad como una conducta responsable en la investigaci\u00f3n, fue la constataci\u00f3n de que la mayor\u00eda de las universidades e instituciones cient\u00edficas, tal como sucede en el exterior, a\u00fan intervienen principalmente en forma reactiva, ocup\u00e1ndose de los esc\u00e1ndalos luego de que \u00e9stos toman estado p\u00fablico, y se topan con dificultades para la creaci\u00f3n de estrategias preventivas tendientes a la consolidaci\u00f3n de comportamientos \u00e9ticos en todos los niveles jer\u00e1rquicos del \u00e1mbito investigativo. El congreso tambi\u00e9n sirvi\u00f3 como reuni\u00f3n preparatoria para la 4\u00aa Conferencia Mundial sobre Integridad Cient\u00edfica, que se llevar\u00e1 a cabo en 2015, en R\u00edo de Janeiro (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/036-041_Brispe_223NOVO-01.jpg?caf4da\" target=\"_blank\"><em>vea el diagrama de la p\u00e1gina 38<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Los debates en el auditorio de la FAPESP se\u00f1alaron un conjunto de desaf\u00edos que las instituciones necesitan afrontar. Nicholas Steneck, profesor em\u00e9rito de la Universidad de Michigan, revel\u00f3 que la capacitaci\u00f3n permanente de estudiantes e investigadores, propuesta en diversos documentos y c\u00f3digos de buenas pr\u00e1cticas, pero realizado en forma espor\u00e1dica y desigual, es extremadamente importante. En Estados Unidos, la principal potencia cient\u00edfica del planeta y cuna de las pol\u00edticas de integridad cient\u00edfica desde los a\u00f1os 1980, se ha fracasado en la implementaci\u00f3n de tales disposiciones, dice el investigador. Las agencias de fomento estadounidenses, por ejemplo, exigen que los grupos de investigaci\u00f3n financiados por ellas dispongan de planes para la capacitaci\u00f3n de estudiantes e investigadores. Sin embargo, esas iniciativas carecen de consistencia e implican con frecuencia un trabajo voluntario de los investigadores, presentando adem\u00e1s, un formato y objetivo diferentes, a veces dentro de una misma instituci\u00f3n. Algunos planes se basan en m\u00f3dulos de capacitaci\u00f3n, otros en cursos o en el trabajo de mentores. \u201cEs dif\u00edcil controlar la calidad de esas iniciativas\u201d, dijo Steneck. Tambi\u00e9n existe la oferta de capacitaci\u00f3n v\u00eda web. La ventaja, sostuvo el investigador, radica en que se cuenta con un contenido uniforme, aunque su impacto en el p\u00fablico blanco es cuestionable. Y sugiri\u00f3 un abordaje h\u00edbrido, que comience en la web y progrese hacia un seguimiento individualizado. \u201cEl gran desaf\u00edo consiste en lograr el compromiso de la audiencia, porque resulta dif\u00edcil hablar sobre la integridad cient\u00edfica todo el tiempo\u201d, dijo Steneck, quien ve como algo natural que haya cierta aversi\u00f3n hacia el tema, generalmente vinculado con esc\u00e1ndalos y malas noticias.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-160293\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/imagem.2-228x300.jpg\" alt=\"imagem.2-228x300\" width=\"228\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/imagem.2-228x300.jpg 228w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/imagem.2-228x300-120x158.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MAUR\u00cdCIO PIERRO<\/span>Tambi\u00e9n hace falta ensamblar las pol\u00edticas sobre integridad entre los diversos niveles institucionales, as\u00ed como entre pa\u00edses y campos del conocimiento. Existe una lista de declaraciones aprobadas en eventos internacionales, adem\u00e1s de c\u00f3digos de buenas pr\u00e1cticas elaborados por instituciones, pero sus abordajes son diversos y no siempre poseen denominadores comunes. Algunos pa\u00edses se empe\u00f1an en definir minuciosamente los tipos de mala conducta, para combatirlos mejor, en tanto que otros prefieren abordar el tema en forma positiva, priorizando la formulaci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas. El director del programa de responsabilidad cient\u00edfica y derechos humanos de la Asociaci\u00f3n Americana para el Progreso de la Ciencia (AAAS, seg\u00fan su sigla en ingl\u00e9s), Mark Frankel, manifest\u00f3 que las sociedades cient\u00edficas vinculadas a campos del conocimiento pueden colaborar para consolidar el esfuerzo de universidades y gobiernos, tanto orientando la capacitaci\u00f3n en pr\u00e1cticas para garantizar calidad y honestidad en la investigaci\u00f3n como generando reglas para dotar de transparencia al aporte de cada autor de un art\u00edculo cient\u00edfico, toda vez que la definici\u00f3n acerca de qui\u00e9n firma y en qu\u00e9 posici\u00f3n, var\u00eda de acuerdo con cada disciplina. \u201cLas sociedades cient\u00edficas est\u00e1n bien posicionadas para mantener valores y patrones \u00e9ticos a lo largo del tiempo, as\u00ed como para transmit\u00edrselos a las nuevas generaciones\u201d, dijo Frankel.<\/p>\n<p>En el campo de la publicaci\u00f3n de los resultados de investigaciones, la definici\u00f3n de modelos \u00e9ticos y pr\u00e1cticas a seguir por los autores y editores est\u00e1 vista como algo fundamental para garantizar la calidad de la producci\u00f3n cient\u00edfica. Charlotte Haug, jefa de edici\u00f3n de la revista de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica de Noruega, present\u00f3 en el Brispe el esfuerzo del Commitee on Publication Ethics (Cope), un foro que congrega a 9 mil editores de peri\u00f3dicos cient\u00edficos para ofrecer directrices comunes relacionadas con la integridad de la ciencia. El establecimiento de tales criterios, con todo, es un trabajo en permanente construcci\u00f3n. Seg\u00fan Haug, a\u00fan se presentan situaciones en una especie de zona gris. Y cit\u00f3, por ejemplo, el caso de peri\u00f3dicos y repositorios que no cuentan con un editor responsable. \u201c\u00bfQui\u00e9n los corregir\u00e1 en el caso de que hubiera un error en esa literatura?\u201d, indag\u00f3 ella, quien se desempe\u00f1a como vicepresidente del Cope. Existe consenso al respecto de varias situaciones en que un art\u00edculo cient\u00edfico publicado debe anularse, o \u201cretractarse\u201d, tal como se expresa en el \u00e1mbito cient\u00edfico: si su contribuci\u00f3n no es original o si se detecta fraude o falsificaci\u00f3n de datos, por ejemplo. Sin embargo, hay casos que representan un desaf\u00edo para el Cope. \u201cHay editores que pretenden retractar art\u00edculos tan s\u00f3lo para evitar procesos judiciales\u201d, dijo la investigadora. Uno de los pilares del trabajo del Cope radica en mostrar que la responsabilidad sobre la exactitud de los resultados de un art\u00edculo cient\u00edfico no se limita al investigador, sino que alcanza tambi\u00e9n a los editores, a las instituciones donde se llev\u00f3 a cabo la investigaci\u00f3n y a las agencias de fomento. \u201cTodos aquellos que pretenden gozar de cr\u00e9dito cuando la investigaci\u00f3n es exitosa, tambi\u00e9n deben hallarse preparados para corregir el registro cient\u00edfico cuando algo sale mal\u201d, sostuvo Haug.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/036-041_Brispe_223NOVO-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-160294 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/036-041_Brispe_223NOVO-01-300x188.jpg\" alt=\"036-041_Brispe_223NOVO-01\" width=\"300\" height=\"188\" \/><\/a>En 2010, la FAPESP lanz\u00f3 su <em>C\u00f3digo de buenas pr\u00e1cticas cient\u00edficas<\/em>, un compendio de directrices \u00e9ticas para la actividad profesional de los investigadores que reciben becas y ayudas de la Fundaci\u00f3n. A juicio de Luiz Henrique Lopes dos Santos, miembro de la Coordinaci\u00f3n Adjunta de Ciencias Humanas y Sociales, Arquitectura, Econom\u00eda y Administraci\u00f3n de la FAPESP, a\u00fan no existe universidad o instituci\u00f3n de investigaci\u00f3n en el estado de S\u00e3o Paulo que haya creado un organismo interno para la promoci\u00f3n de la integridad cient\u00edfica por medio de programas regulares de educaci\u00f3n, difusi\u00f3n y capacitaci\u00f3n, tal como lo establece el c\u00f3digo. \u201cLa respuesta de las universidades e instituciones de investigaci\u00f3n en relaci\u00f3n con las responsabilidades que se les adjudican ha sido algo lenta\u201d, expres\u00f3. Lopes dos Santos elogi\u00f3 la participaci\u00f3n de representantes de universidades de S\u00e3o Paulo y de otros estados en las discusiones del Brispe, organizado con el objetivo de ampliar el compromiso de las instituciones. \u201cNuestra meta ha sido estimular a las instituciones para que formulen pol\u00edticas para promover una cultura de integridad en forma permanente\u201d, sostuvo.<\/p>\n<p>Un ejemplo pionero de estructura permanente para fomentar buenas pr\u00e1cticas cient\u00edficas se est\u00e1 implementando en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y fue presentado en el Brispe por la prorrectora de Investigaci\u00f3n de la Instituci\u00f3n, la profesora Debora Foguel. La C\u00e1mara T\u00e9cnica de \u00c9tica en la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, que se cre\u00f3 en julio de 2013, dispone de un equipo de 30 personas, entre personal t\u00e9cnico y estudiantes interesados en el tema, y posee seis subcomit\u00e9s, que se re\u00fanen regularmente y abordan temas tales como \u00e9tica en las investigaciones con seres humanos, integridad cient\u00edfica, uso de animales en laboratorios y con fines educativos, bioseguridad, acceso a la biodiversidad y conexi\u00f3n de la universidad con la industria. La vicecoordinadora de la c\u00e1mara es la investigadora Sonia Vasconcelos, docente de la UFRJ y una de las m\u00e1s activas estudiosas de la integridad cient\u00edfica de Brasil, que no por azar fue una de las organizadoras de las tres ediciones del Brispe. \u201cLa creaci\u00f3n de la c\u00e1mara fue una respuesta a la constante preocupaci\u00f3n sobre las cuestiones \u00e9ticas implicadas en la pr\u00e1ctica y la comunicaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica, a la creciente demanda de transparencia en la ciencia y a la necesidad de promover paradigmas \u00e9ticos y de responsabilidad entre estudiantes, investigadores y personal t\u00e9cnico\u201d, dijo Foguel.<\/p>\n<p>En poco m\u00e1s de un a\u00f1o de actividad, la c\u00e1mara ha organizado <em>workshops<\/em> para investigadores que capacitaron a estudiantes y colegas en temas relacionados con la integridad cient\u00edfica, debati\u00f3 directrices para la UFRJ que ser\u00e1n lanzadas ya este mes y adquiri\u00f3 la licencia de un <em>software<\/em> capaz de detectar plagios en trabajos cient\u00edficos de estudiantes e investigadores. \u201cTodav\u00eda necesitamos debatir en profundidad qu\u00e9 hacer con los casos de fraude, invenci\u00f3n de datos y plagio eventualmente descubiertos\u201d, dijo la prorrectora. Un caso de plagio identificado en una monograf\u00eda presentada por una estudiante de historia brinda un par\u00e1metro sobre la complejidad de dicha labor. Como el plagio afectaba a casi la totalidad de la tesina de conclusi\u00f3n de la carrera, a la alumna se le deneg\u00f3 el diploma. Pero el consejo universitario, m\u00e1ximo organismo de la UFRJ, decidi\u00f3 brindarle una segunda chance, exigi\u00e9ndole, naturalmente, que elaborara otra monograf\u00eda. La estudiante tambi\u00e9n fue admitida en el cuerpo de la C\u00e1mara T\u00e9cnica, donde mantiene contacto con conceptos relacionados con la integridad cient\u00edfica. Para Debora Foguel, el episodio dej\u00f3 una serie de conceptos para la discusi\u00f3n, tales como las condiciones en las cuales se debe brindar una nueva oportunidad a un estudiante que plagia o la capacidad real de ense\u00f1arle a un alumno a ser honesto. Pero esa responsabilidad, sostiene, ciertamente no se limita a los estudiantes. \u201c\u00bfLe dedicamos suficiente tiempo a la lectura y correcci\u00f3n de proyectos, evaluaciones, monograf\u00edas y tesis de nuestros estudiantes, estimul\u00e1ndolos a ser creativos y mostr\u00e1ndoles que nos interesa lo que escribieron?\u201d, se pregunt\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_160295\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160295\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Brispe_000_Hkg9719168.jpg\" alt=\"El cient\u00edfico Yoshiki Sasai, quien se suicid\u00f3 en agosto, luego de la anulaci\u00f3n de art\u00edculos sobre c\u00e9lulas madre\" width=\"290\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Brispe_000_Hkg9719168.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Brispe_000_Hkg9719168-120x84.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Brispe_000_Hkg9719168-250x176.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">TORU YAMANAKA\/ AFP<\/span>El cient\u00edfico Yoshiki Sasai, quien se suicid\u00f3 en agosto, luego de la anulaci\u00f3n de art\u00edculos sobre c\u00e9lulas madre<span class=\"media-credits\">TORU YAMANAKA\/ AFP<\/span><\/p><\/div>\n<p>La tarea de combatir las malas conductas se torna m\u00e1s desafiante a medida que la producci\u00f3n mundial de conocimiento crece y un conjunto cada vez mayor de pa\u00edses se afirma en el escenario cient\u00edfico. \u201cEl problema se ha tornado global. Todos los pa\u00edses que producen ciencia est\u00e1n sufriendo el impacto. Quien diga lo contrario est\u00e1 ignorando el problema\u201d, afirm\u00f3 Nicholas Steneck. \u201cBrasil tambi\u00e9n se ha sumado a ese club\u201d, dijo, en referencia a un conjunto de casos de plagio, fraude y manipulaci\u00f3n que involucra a investigadores y publicaciones brasile\u00f1as en las \u00e1reas de f\u00edsica, qu\u00edmica, materiales y medicina descubiertos en los \u00faltimos tiempos, donde uno de los m\u00e1s comentados involucraba a un esquema de citas combinadas entre peri\u00f3dicos brasile\u00f1os para elevar sus factores de impacto (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2013\/11\/18\/punicao-para-citacoes-combinadas\/\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 213<\/em><\/a>). \u201cSin embargo, Brasil est\u00e1 trabajando m\u00e1s que otros pa\u00edses para fomentar la integridad cient\u00edfica\u201d dijo Steneck.<\/p>\n<p>Las fallas en la conducta de los cient\u00edficos, m\u00e1s all\u00e1 de su identificaci\u00f3n y castigo con una frecuencia cada vez mayor, se est\u00e1n tornando m\u00e1s sofisticadas. Ya no se trata tan s\u00f3lo de combatir los casos cl\u00e1sicos de plagio, fraude y falsificaci\u00f3n de datos presentes en la definici\u00f3n sobre mala conducta en vigencia desde los a\u00f1os 1990. Los problemas se han tornado m\u00e1s complejos y ahora involucran, por ejemplo, dudas o disputas sobre la autor\u00eda de un art\u00edculo cient\u00edfico. Como las investigaciones conjuntas ampliaron la cantidad promedio de autores, se presentan dificultades para saber qui\u00e9n hizo cada cosa exactamente, as\u00ed como se incluyen con cierta frecuencia en los art\u00edculos los nombres de investigadores que aportaron poco o nada, debido a razones pol\u00edticas o bien, con prop\u00f3sitos netamente fraudulentos. Recientemente, hubo un caso de invasi\u00f3n de sistemas <em>online<\/em> de revistas cient\u00edficas que la evaluaci\u00f3n por pares: la inclusi\u00f3n fraudulenta de <em>e-mail<\/em> falsos en el sistema llev\u00f3 a que los art\u00edculos remitidos para publicaci\u00f3n fueran evaluados por una camarilla, y no por expertos externos (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2014\/08\/21\/fraude-na-revisao-por-pares\/\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 222<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Steneck cit\u00f3 ejemplos recientes, tal como el que involucr\u00f3 a Craig Thompson, presidente de uno de los mayores centros de investigaci\u00f3n sobre el c\u00e1ncer de Estados Unidos, el Memorial Sloan Kettering Cancer Center. \u00c9ste fue acusado por la Universidad de Pensilvania, donde hab\u00eda trabajado, de apropiarse de datos de una investigaci\u00f3n que no le pertenec\u00edan para crear una <em>startup<\/em> de biotecnolog\u00eda. Otro caso de famoso fue el del alem\u00e1n Ulrich Lichtenthaler, en la Universidad de Mannheim, al que se le anularon nueve art\u00edculos debido a pr\u00e1cticas como la publicaci\u00f3n de un mismo resultado de investigaci\u00f3n en diferentes revistas o la partici\u00f3n de las conclusiones de un estudio en varios art\u00edculos, un artilugio para amplificar artificialmente su producci\u00f3n cient\u00edfica. Un estudio efectuado por el Deja vu, un sistema inform\u00e1tico que permite la verificaci\u00f3n de sospechas de plagio, detect\u00f3 79.300 art\u00edculos indexados en la base Medline con tramos repetidos. De ese total de art\u00edculos, tan s\u00f3lo 2.100 fueron analizados, y de ellos, 1.900 fueron retractados. M\u00e1s de 74 mil a\u00fan no han sido evaluados. \u201cHay muchos casos de mala conducta subestimados\u201d, dijo Steneck. \u201cAntiguos supuestos, tal como el concepto de que los casos de mala conducta son raros o se circunscriben a campos de la ciencia altamente competitivos, como la biomedicina, ya no pueden sostenerse\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo de castigar los casos de mala conducta en forma justa fue abordado por los participantes del Brispe a ra\u00edz de un caso tr\u00e1gico: el suicidio, ocurrido el 5 de agosto, del bi\u00f3logo japon\u00e9s Yoshiki Sasai, de 52 a\u00f1os, director del laboratorio de organog\u00e9nesis y neurog\u00e9nesis del Instituto de Investigaci\u00f3n Riken, de Jap\u00f3n. Era uno de los m\u00e1s eminentes cient\u00edficos del pa\u00eds, y uno de los autores de los dos art\u00edculos publicados en la edici\u00f3n de enero de la revista <em>Nature<\/em> y retractados en julio al respecto de una t\u00e9cnica de producci\u00f3n de c\u00e9lulas madre. Sasai supervis\u00f3 el trabajo de Haruko Obokata, una joven investigadora que era la autora principal de los art\u00edculos. Los mismos abordaban una t\u00e9cnica que promet\u00eda simplificar la producci\u00f3n de c\u00e9lulas madre, algo que tendr\u00eda gran influencia sobre la medicina regenerativa. La t\u00e9cnica fue perdiendo credibilidad cuando otros cient\u00edficos intentaron reproducirla sin \u00e9xito. El propio instituto abri\u00f3 una investigaci\u00f3n y descubri\u00f3 que Obokata plagi\u00f3 e invent\u00f3 ciertos segmentos de los art\u00edculos.<\/p>\n<p>\u201cProbablemente, Sasai no haya sido directamente culpable, pero no supervis\u00f3 el trabajo tal como deber\u00eda. \u00c9se fue su error\u201d, dijo Carlotte Haug, del Cope. Seg\u00fan ella, es necesario lidiar con los casos de mala conducta con cierta sensibilidad y de modo consistente, y la difusi\u00f3n de los casos de mala conducta por la prensa no siempre tiene en cuenta esas prerrogativas. \u201cLos casos de mala conducta involucran situaciones bastante complejas, pero a veces se los divulga en forma simplista\u201d, dijo, en referencia al <em>blog<\/em> Retraction Watch, administrado por dos investigadores, que divulga casos de art\u00edculos retractados e investigadores sancionados en varios pa\u00edses.<\/p>\n<p>Existe una coincidencia en el sentido de que no resulta aceptable ocultar los casos juzgados p\u00fablicamente, fundamentalmente luego de haber sido investigados en profundidad por otros cient\u00edficos y sancionados. \u201cLa investigaci\u00f3n debe ser rigurosa y justa\u201d, dijo Carlos Henrique de Brito Cruz, director cient\u00edfico de la FAPESP.<\/p>\n<p>La Fundaci\u00f3n lidia con alrededor de 20 casos de mala conducta por a\u00f1o, que involucran investigaciones que financia. La mayor\u00eda de las veces, la acusaci\u00f3n es por plagio. El procedimiento previsto en el <em>C\u00f3digo de buenas pr\u00e1cticas cient\u00edficas<\/em> consiste en solicitarle a las instituciones que investiguen las acusaciones y presenten sus conclusiones. Si los resultados fueran considerados insatisfactorios, la FAPESP puede optar por abrir una investigaci\u00f3n propia. \u201cLas universidades e institutos de investigaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo patrocinados por la FAPESP deben definir pol\u00edticas y procedimientos claros con miras a lidiar con la cuesti\u00f3n de la integridad cient\u00edfica y contar con uno o m\u00e1s departamentos u organismos internos destinados a la promoci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas cient\u00edficas mediante programas regulares y para investigar y sancionar los eventuales casos de mala conducta\u201d, dijo Brito Cruz. \u201cPero la investigaci\u00f3n y la sanci\u00f3n no representan el rol m\u00e1s importante que deben desempe\u00f1ar los organismos de promoci\u00f3n de buenas pr\u00e1cticas cient\u00edficas en las universidades. Su funci\u00f3n primordial debe ser el fomento de una cultura de la integridad cient\u00edfica en las instituciones en forma permanente\u201d, sostuvo.<\/p>\n<p><strong>La Conferencia Mundial se realizar\u00e1 en R\u00edo de Janeiro<\/strong><\/p>\n<p>Del 31 de mayo al 3 de junio de 2015, Brasil ser\u00e1 sede de la 4\u00aa Conferencia Mundial sobre Integridad Cient\u00edfica (WCRI, seg\u00fan su sigla en ingl\u00e9s). El evento, que congregar\u00e1 a expertos e interesados de diversos pa\u00edses en la ciudad de R\u00edo de Janeiro, convoca al debate sobre la integridad cient\u00edfica en el contexto de los sistemas de recompensa en vigencia en el \u00e1mbito cient\u00edfico y en la carrera de los investigadores. \u201cCada vez resulta m\u00e1s evidente en los m\u00e1s variados pa\u00edses la preocupaci\u00f3n por el ambiente en que se realiza la actividad cient\u00edfica, en el \u00e1mbito del fomento y conducci\u00f3n de proyectos y la comunicaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de resultados. Una de las fuentes de esa preocupaci\u00f3n radica en la relaci\u00f3n de la \u2018salud\u2019 de esos ambientes en cuanto a la calidad de la ciencia, que puede verse comprometida, por ejemplo, por proyectos y art\u00edculos con propuestas o resultados sesgados\u201d, dice Sonia Vasconcelos, docente de la UFRJ y miembro del comit\u00e9 organizador del evento.<\/p>\n<p>La importancia de la realizaci\u00f3n de dicho evento en Am\u00e9rica Latina es crucial, se\u00f1ala Vasconcelos, especialmente para los pa\u00edses que integran las redes de colaboraci\u00f3n en investigaci\u00f3n junto a otros en donde el debate sobre la integridad cient\u00edfica se viene consolidando o est\u00e1 consolidado. \u201cLa posesi\u00f3n de un debate consolidado al respecto significa, entre otros varios desdoblamientos, el establecimiento de criterios \u00e9ticos para la conducci\u00f3n y comunicaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n en \u00e1reas diversas, que muchas veces pueden ser adoptados en forma incierta por los colaboradores\u201d, afirma la investigadora. \u201cSuelo expresar que los pa\u00edses de nuestra regi\u00f3n, y especialmente Brasil, que ostenta un liderazgo en buena parte de esas colaboraciones, deben tener voz en cuanto a esos criterios. Eso marca una gran diferencia, pues el enfoque al respecto de muchos aspectos \u00e9ticos de la investigaci\u00f3n, incluyendo el propio concepto de integridad cient\u00edfica, no siempre se encuentra consensuado en las diferentes culturas y sistemas de investigaci\u00f3n. Un evento mundial como \u00e9ste que se realizar\u00e1 en Brasil nos otorga voz en esa discusi\u00f3n\u201d, dice Vasconcelos.<\/p>\n<p>La primera Conferencia Mundial se llev\u00f3 a cabo en 2007, en Lisboa, y fue organizada por la Fundaci\u00f3n Europea de Ciencia y por la Oficina de Integridad Cient\u00edfica de Estados Unidos. Estuvo signada por el establecimiento, por primera vez, de las bases para el debate sobre la integridad cient\u00edfica a nivel global y porque en ella se identificaron los principales desaf\u00edos. La segunda edici\u00f3n se realiz\u00f3 en 2010, en Singapur, y result\u00f3 en una declaraci\u00f3n, actualmente traducida a varios idiomas y adoptada por diversos pa\u00edses, que define los principios y responsabilidades a seguir por quienes producen ciencia. La tercera edici\u00f3n fue en Montreal, en 2013, y se avanz\u00f3 en la discusi\u00f3n sobre las responsabilidades de los colaboradores en investigaciones conjuntas y la responsabilidad de los autores en los resultados de sus investigaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"C\u00f3mo promover la honestidad en el ambiente de investigaci\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-160291","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=160291"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160291\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=160291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=160291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=160291"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=160291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}