{"id":160435,"date":"2014-09-14T13:05:17","date_gmt":"2014-09-14T16:05:17","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=160435"},"modified":"2015-01-14T13:41:15","modified_gmt":"2015-01-14T15:41:15","slug":"el-mundo-rural-en-transicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-mundo-rural-en-transicion\/","title":{"rendered":"El mundo rural en transici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_160436\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160436\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_Soja.jpg\" alt=\"Irrigaci\u00f3n de un cultivo de soja en Luzi\u00e2nia, estado de Goi\u00e1s: s\u00f3lo en 2013, Brasil contabiliz\u00f3 30.960 millones de d\u00f3lares con granos, salvados y aceites\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_Soja.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_Soja-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_Soja-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Sergio Amaral\/ Olhar Imagem<\/span>Irrigaci\u00f3n de un cultivo de soja en Luzi\u00e2nia, estado de Goi\u00e1s: s\u00f3lo en 2013, Brasil contabiliz\u00f3 30.960 millones de d\u00f3lares con granos, salvados y aceites<span class=\"media-credits\">Sergio Amaral\/ Olhar Imagem<\/span><\/p><\/div>\n<p>En poco m\u00e1s de tres d\u00e9cadas Brasil pas\u00f3 de ser un importador de alimentos a erigirse en uno de los principales actores globales del agronegocio. Esta transformaci\u00f3n gener\u00f3 prosperidad para el campo, pero las oportunidades se detectan y se aprovechan en forma bastante desigual entre los diferentes participantes de la econom\u00eda rural. Para los analistas del sector, el desarrollo de estrategias tecnol\u00f3gicas y econ\u00f3micas que aseguren el avance de la producci\u00f3n, por una parte, y promuevan la inclusi\u00f3n de una mayor cantidad de trabajadores y peque\u00f1os productores en los beneficios que genera esa expansi\u00f3n, por otra parte, constituye uno de los principales desaf\u00edos que se les plantean a los formuladores de pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>El libro <em>O mundo rural no Brasil do s\u00e9culo 21 <\/em>[<em>El mundo rural en el Brasil del siglo XXI<\/em>] \u2013una edici\u00f3n conjunta de la estatal Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa) y del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp)\u2013 no tiene el prop\u00f3sito de ofrecer un recetario que indique c\u00f3mo abordar estos temas. Pero plantea an\u00e1lisis t\u00e9cnicos que pueden contribuir en la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas adecuadas. Esta obra reci\u00e9n publicada est\u00e1 editada por los profesores Ant\u00f4nio M\u00e1rcio Buainain y Jos\u00e9 Maria da Silveira (del Instituto de Econom\u00eda de la Unicamp) y por los investigadores Eliseu Alves y Zander Navarro (ambos de Embrapa), tiene 1.182 p\u00e1ginas, est\u00e1 dividida en 37 cap\u00edtulos y cuenta con art\u00edculos escritos por 51 cient\u00edficos sociales ligados a m\u00e1s de 20 instituciones p\u00fablicas y privadas. La propuesta de los cuatro editores se presenta resumida en la primera frase de la introducci\u00f3n: \u201c\u00a1Hay que entender los tiempos!\u201d.<\/p>\n<p>Tal como asevera Zander Navarro, esta tarea b\u00e1sica de las ciencias sociales se ha visto dificultada debido a una visi\u00f3n estrecha acerca de lo que debe ser el debate acad\u00e9mico, en la actualidad dominado por corrientes de cient\u00edficos que se a\u00edslan en comunidades cerradas alrededor de ideolog\u00edas tenidas como de izquierda o de derecha. El libro apunta a romper con este paradigma. \u201cCongregamos a cient\u00edficos con distintos sesgos ideol\u00f3gicos. El objetivo consisti\u00f3 en establecer un debate plural\u201d, dice.<\/p>\n<p><em>O mundo rural no Brasil do s\u00e9culo 21<\/em> se organiza alrededor del debate de temas planteados por los cuatro editores en el art\u00edculo intitulado \u201cSiete tesis sobre el mundo rural brasile\u00f1o\u201d publicado en mayo de 2013 en la <em>Revista de Pol\u00edtica Agr\u00edcola<\/em>. Se plantean dos factores condicionantes para entender la nueva realidad del campo: la estructura financiera que pas\u00f3 a regir la actividad desde los a\u00f1os 1990 y la innovaci\u00f3n como el principal desaf\u00edo. Y cinco factores consecuentes: la profundizaci\u00f3n de las diferencias sociales en el campo; el espacio del peque\u00f1o productor; el vaciamiento del campo y su mecanizaci\u00f3n, un proceso al que los autores denominan \u201cv\u00eda argentina\u201d; la contemporaneidad de la propuesta de reforma agraria, y el rol del Estado en el desarrollo de las zonas rurales.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo intitulado \u201cAlgunos condicionantes del nuevo modelo de acumulaci\u00f3n de la agricultura brasile\u00f1a\u201d, Ant\u00f4nio Buainain argumenta que en la actualidad ning\u00fan productor, independientemente de su tama\u00f1o, su ubicaci\u00f3n y su especializaci\u00f3n, se encuentra inmune a una combinaci\u00f3n de factores de producci\u00f3n y elementos institucionales. Existe un conjunto cada vez mayor de reglas formales e informales que determina est\u00e1ndares de comercio y de seguridad alimentaria, el cual dispone sobre el uso sostenible de los recursos naturales, tal como es el caso del nuevo C\u00f3digo Forestal. Hay tambi\u00e9n una evoluci\u00f3n de los niveles de exigencia de los consumidores y una oferta globalizada de productos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/074-079_Mundo-rural_223-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-160437\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/074-079_Mundo-rural_223-01-1024x285.jpg\" alt=\"074-079_Mundo rural_223-01\" width=\"574\" height=\"160\" \/><\/a>Todos estos factores generan la necesidad de modernizar la producci\u00f3n, lo que implica inversiones y costos, con la compra de m\u00e1s y mejores insumos, tales como fertilizantes y semillas de \u00faltima generaci\u00f3n, la adquisici\u00f3n de m\u00e1quinas agr\u00edcolas y herramientas de tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n. Como resultado de ello, surge un nuevo nivel de exigencia econ\u00f3mico-financiero para viabilizar la producci\u00f3n y, por ende, una mayor vulnerabilidad, tanto con relaci\u00f3n al riesgo clim\u00e1tico como con las fluctuaciones del mercado, en las cuales los precios, especialmente los de las\u00a0 <em>commodities<\/em>, est\u00e1n cada vez m\u00e1s dictados por eventos globales, y ponen a prueba la capacidad de gesti\u00f3n del productor.<\/p>\n<p>La posesi\u00f3n de la tierra, hist\u00f3ricamente la principal fuente de generaci\u00f3n de riqueza en el campo, y la cantidad de trabajadores empleados en la actividad, pierden importancia comparativa como factores de \u00e9xito de la actividad rural. Entre 2000 y 2012, la cantidad de tierras y la de mano de obra utilizada en la agricultura se redujeron un 9,7% y un 9% respectivamente, en tanto que la productividad del trabajo, la de la tierra y la del capital crecieron anualmente un 5,4%, un 4,94% y un 3,13% respectivamente, como consecuencia fundamentalmente del uso m\u00e1s intensivo de fertilizantes, m\u00e1quinas y equipos y, en ciertas \u00e1reas, de irrigaci\u00f3n. La tierra cedi\u00f3 lugar al capital en todas sus modalidades como centro del desarrollo agr\u00edcola y agrario.<\/p>\n<div id=\"attachment_160438\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160438\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_AgricFamiliar.jpg\" alt=\"Una familia asentada trabaja en un cultivo de agricultura familiar, en la estancia Anoni, en Rio Grande do Sul: la posesi\u00f3n de la tierra ha venido perdiendo importancia\" width=\"290\" height=\"190\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_AgricFamiliar.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_AgricFamiliar-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_AgricFamiliar-250x164.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JONNE RORIZ\/ESTAD\u00c3O CONTE\u00daDO\/AE<\/span>Una familia asentada trabaja en un cultivo de agricultura familiar, en la estancia Anoni, en Rio Grande do Sul: la posesi\u00f3n de la tierra ha venido perdiendo importancia<span class=\"media-credits\">JONNE RORIZ\/ESTAD\u00c3O CONTE\u00daDO\/AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los an\u00e1lisis en el libro sobre los impactos de este nuevo orden del mundo rural apuntados por Buainain son muchos. Y el futuro de la cuesti\u00f3n agraria no es el menos pol\u00e9mico de ellos. Se plantean dos visiones opuestas. El profesor de la Unicamp Pedro Ramos, en \u201cUna historia sin fin: la persistencia de la cuesti\u00f3n agraria en el Brasil contempor\u00e1neo\u201d, reafirma la necesidad de concretar la reforma agraria como pol\u00edtica social y econ\u00f3mica. La reforma, argumenta, permitir\u00eda una mayor igualdad econ\u00f3mica y social, una disminuci\u00f3n de los conflictos por la posesi\u00f3n de la tierra, evitar\u00eda la excesiva migraci\u00f3n hacia las ciudades, que entre 1960 y 2000 sum\u00f3 50 millones de personas, y tambi\u00e9n dar\u00eda apoyo la ampliaci\u00f3n de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Zander Navarro escribe en \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no se hizo (ni nunca se har\u00e1) la reforma agraria en Brasil?\u201d que la reforma agraria propiamente dicha, es decir, la transferencia forzosa de los derechos de propiedad de la tierra de privados a productores sin tierra, constituye un acto dif\u00edcil de operarse en una sociedad democr\u00e1tica. Entre 1994 y 2012, afirma, fueron asentadas 1.260.000 familias, pero en tierras p\u00fablicas, adquiridas por la Naci\u00f3n, lo cual constituye una iniciativa gubernamental de colonizaci\u00f3n, pero no de reforma agraria. Esta pol\u00edtica involucr\u00f3 una \u00e1rea de 87,8 millones de hect\u00e1reas, un volumen mayor que toda el \u00e1rea plantada en Brasil fuera del programa, y los resultados obtenidos no se conocen suficientemente, toda vez que se los estudia poco. Por otra parte, la demanda social por tierra disminuye debido a la atracci\u00f3n de la vida urbana. En los \u00faltimos tiempos, ha habido una disminuci\u00f3n del uso patrimonialista de la tierra y una revoluci\u00f3n econ\u00f3mico-productiva que ha generado en el campo una realidad distinta a la que motiv\u00f3 la presi\u00f3n social por la reforma agraria durante d\u00e9cadas pasadas. Para el autor, la reforma agraria es un tema del pasado.<\/p>\n<p>A medida que\u00a0aumenta\u00a0la importancia de la tecnolog\u00eda y de los diversos tipos de capital, incluido el capital humano, disminuye la contribuci\u00f3n de la mano de obra barata y abundante como factor de productividad y competitividad, lo cual compromete la factibilidad y quiz\u00e1 la supervivencia de una gran cantidad de peque\u00f1os productores rurales. De acuerdo con el Censo Agropecuario de 2006, el 9,5% de los establecimientos rurales generaron m\u00e1s de un 86% de la producci\u00f3n de ese a\u00f1o y, seg\u00fan se estima, la concentraci\u00f3n ha crecido desde entonces.<\/p>\n<p>Steven Helfamd (Universidad de California-Riverside), Vanessa da Fonseca Pereira (Embrapa) y Wagner Lopes Soares (IBGE) argumentan en el art\u00edculo intitulado \u201cLos peque\u00f1os y medianos productores en la agricultura brasile\u00f1a: situaci\u00f3n actual y perspectivas\u201d que muchos de los obst\u00e1culos que afrontan los peque\u00f1os productores pueden mitigarse mediante acciones colectivas y a trav\u00e9s del desarrollo de instituciones apropiadas que los apoyen en lo atinente al acceso a la tecnolog\u00eda y a los mercados de insumos y productos, tal como ya se hace Brasil en el caso de los productores de aves y cerdos. Para ellos, es la productividad y no el tama\u00f1o de la propiedad lo que determinar\u00e1 la supervivencia de los productores.<\/p>\n<div id=\"attachment_160439\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160439\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_Gado.jpg\" alt=\"Ganado nelore con identificaci\u00f3n en la oreja (en amarillo) en una hacienda de Magda, en el interior de S\u00e3o Paulo: Brasil se convirti\u00f3 en el mayor exportador mundial de carne\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_Gado.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_Gado-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Rural_Gado-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alf Ribeiro\/ Olhar Imagem<\/span>Ganado nelore con identificaci\u00f3n en la oreja (<em>en amarillo<\/em>) en una hacienda de Magda, en el interior de S\u00e3o Paulo: Brasil se convirti\u00f3 en el mayor exportador mundial de carne<span class=\"media-credits\">Alf Ribeiro\/ Olhar Imagem<\/span><\/p><\/div>\n<p>Existen programas p\u00fablicos que apuntan a generar productividad en los establecimientos de menor porte. El m\u00e1s emblem\u00e1tico de ellos es probablemente el Programa Nacional de Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (Pronaf), en marcha de la d\u00e9cada de 1990 y que actualmente genera desembolsos anuales del orden de los 15 mil millones de reales. Sin embargo, las mejores intenciones no siempre han generado resultados adecuados. En algunos casos pueden incluso llegar a ser contraproducentes.<\/p>\n<p>El investigador de la Unicamp Sergio Salles-Filho, coordinador adjunto de Programas Especiales de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP, hace hincapi\u00e9 en la necesidad de asociar innovaciones no tecnol\u00f3gicas con las innovaciones tecnol\u00f3gicas que se desarrollan para el peque\u00f1o productor. \u201cLo que hemos hecho es facilitar el acceso de los peque\u00f1os productores a la tecnolog\u00eda de cultivos tales como la soja, el arroz, el algod\u00f3n y el ma\u00edz, sin que tengan acceso a los dem\u00e1s factores que hacen posible la apropiaci\u00f3n del valor potencial que una nueva tecnolog\u00eda puede traer aparejado. De nada sirve mejorar las condiciones t\u00e9cnicas de producci\u00f3n para el peque\u00f1o productor si \u00e9ste se encuentra en mercados que necesariamente demandan tama\u00f1o\u201d, dice Salles-Filho. \u201cEn esos mercados, las exigencias de escala nunca se resolver\u00e1n con mejoras en las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n, incluso porque los grandes productores tambi\u00e9n promueven mejoras, lo cual genera exigencias de escala a\u00fan mayores. A mediano plazo, la peque\u00f1a producci\u00f3n en esos mercados se inviabiliza.\u201d<\/p>\n<p>Para Salles-Filho, \u201cel enfoque de la innovaci\u00f3n para los peque\u00f1os productores debe orientarse en productos especiales, y debe ir acompa\u00f1ado de innovaciones no tecnol\u00f3gicas, adem\u00e1s de las tecnol\u00f3gicas\u201d. Para el peque\u00f1o productor, no basta con asimilar tecnolog\u00edas, es necesario que \u00e9ste establezca estrategias comerciales que agreguen y fijen valor, tales como la consolidaci\u00f3n de la marca y la adopci\u00f3n de certificaciones de origen o sellos de sostenibilidad, por ejemplo. \u201cSin este\u00a0 tipo de innovaci\u00f3n que complementa a la tecnolog\u00eda, el que se apropiar\u00e1 del valor de las innovaciones no ser\u00e1 el productor sino otro agente de la cadena comercial\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Salles-Filho y Adriana Bin, tambi\u00e9n investigadora de la Unicamp, firman el art\u00edculo intitulado \u201cReflexiones sobre el rumbo de la investigaci\u00f3n agr\u00edcola\u201d. Destacan de que manera las instituciones p\u00fablicas de investigaci\u00f3n han venido midiendo sus impactos econ\u00f3micos y sociales de manera sumamente positiva. Las instituciones de investigaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo habr\u00edan obtenido en los \u00faltimos a\u00f1os retornos entre 15 y 17 veces mayores que los recursos invertidos. El balance de Embrapa en 2012 confirma los beneficios, con utilidades societarias de 17.700 millones de reales, lo que representa un retorno de 7,8 reales por cada real invertido. Los autores sostienen que es necesario ir m\u00e1s all\u00e1 de este tipo de medici\u00f3n y empezar a efectuar dos mediciones complementarias: qui\u00e9n est\u00e1 apropi\u00e1ndose de aquellos valores y si las organizaciones p\u00fablicas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica est\u00e1n desempe\u00f1ando un rol creciente o decreciente en el sistema de investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n agropecuaria.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/074-079_Mundo-rural_223-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-160440\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/074-079_Mundo-rural_223-02-300x156.jpg\" alt=\"074-079_Mundo rural_223-02\" width=\"300\" height=\"156\" \/><\/a>Se sabe que los agentes privados de investigaci\u00f3n han ganado terreno en el mercado, al menos cuando se trata del desarrollo de soluciones orientadas hacia los grandes <em>players<\/em> del agronegocio, donde el potencial de retorno econ\u00f3mico es mayor. Esta situaci\u00f3n ha generado el cuestionamiento del rol que deben asumir los centros p\u00fablicos de investigaci\u00f3n. Los autores presentan ejemplos de c\u00f3mo afrontan el problema distintas instituciones del exterior, y una agenda de discusiones para las instituciones brasile\u00f1as. \u201cNuestra gran aptitud radic\u00f3 y radica en el mejoramiento gen\u00e9tico. Sin embargo, existen actualmente altos montos de inversi\u00f3n que desembolsan grandes corporaciones, y las instituciones p\u00fablicas enfrentan una competencia que antes no exist\u00eda, o no con la fuerza de hoy en d\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>La innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica se encuentra en la base del gran avance agropecuario brasile\u00f1o de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Jos\u00e9 Eust\u00e1quio Ribeiro Vieira Filho, del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea), escribi\u00f3, en su art\u00edculo intitulado \u201cTransformaci\u00f3n hist\u00f3rica y est\u00e1ndares tecnol\u00f3gicos brasile\u00f1os\u201d, que a partir del final de la d\u00e9cada de 1970, la productividad agropecuaria brasile\u00f1a pas\u00f3 a evolucionar de manera m\u00e1s intensa que el promedio mundial, y esa evoluci\u00f3n se torn\u00f3 m\u00e1s evidente a\u00fan a partir de los a\u00f1os 1990 (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/074-079_Mundo-rural_223-01.jpg?caf4da\" target=\"_blank\"><em>vea la infograf\u00eda en las p\u00e1ginas 76 y 77<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>En una hect\u00e1rea de tierra, Brasil produc\u00eda 14.000 kilos de leguminosas en 1990, y pas\u00f3 a producir 23.100 kilos en 2012. En el promedio mundial, el avance en igual per\u00edodo fue de 14.600 kilos por hect\u00e1rea a 19.300 kilos. Y ese promedio mundial ser\u00eda a\u00fan menor si se retirase la producci\u00f3n brasile\u00f1a del c\u00e1lculo. En carne vacuna, la producci\u00f3n por animal en Brasil pas\u00f3 de 182,9 kilos a 231,5 kilos de 1990 a 2012. En el promedio global, la evoluci\u00f3n fue m\u00e1s modesta: de 208,5 a 213,6 kilos.<\/p>\n<p>El resultado de esto indica que la cosecha de granos en Brasil trep\u00f3 de 58 millones de toneladas en 1990 a 187 millones en 2013. Tan s\u00f3lo en soja, Brasil export\u00f3 42,8 millones de toneladas el a\u00f1o pasado, y sumando los embarques de granos, salvados y aceites, el llamado complejo soja, el pa\u00eds contabiliz\u00f3 30.960 millones de d\u00f3lares en ingresos con exportaciones. La producci\u00f3n de carne bovina se duplic\u00f3 con creces entre 1990 y 2013, aumentando de 4,1 millones de toneladas a 9,3 millones, y el pa\u00eds se convirti\u00f3 en el mayor exportador global. En total, el saldo de la balanza comercial agr\u00edcola se multiplic\u00f3 por siete, y subi\u00f3 de 7 mil millones de d\u00f3lares en 1990 a 85 mil millones de d\u00f3lares en 2013.<\/p>\n<p>Mirando hacia el futuro, Jos\u00e9 Maria da Silveira sostiene que son varios los retos planteados en lo que se refiere al desarrollo tecnol\u00f3gico. En la agenda global de los investigadores se encuentran temas tales como nuevos alimentos funcionales, transg\u00e9nicos funcionales, biofertilizantes, bioinsecticidas, t\u00e9cnicas de agricultura de precisi\u00f3n capaces de reducir la pulverizaci\u00f3n de contaminantes y el impacto ambiental de los cultivos. Seg\u00fan Silveira, \u00e9stos son factores que determinar\u00e1n qui\u00e9nes ser\u00e1n los nuevos campeones mundiales en producci\u00f3n de alimentos. \u201cBrasil debe integrarse cada vez m\u00e1s a las cadenas globales de investigaci\u00f3n y de producci\u00f3n si es que quiere mantenerse entre los l\u00edderes de la producci\u00f3n rural\u201d, dice.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Ministerio del Medio Ambiente, Brasil cuenta con 140 millones de hect\u00e1reas \u2013una superficie equivalente a dos veces la de Francia\u2013 en tierras degradadas que pueden aprovecharse para el cultivo agr\u00edcola. Posee tambi\u00e9n un clima que hace posible dos cosechas al a\u00f1o. Sin derribar selvas, solamente utilizando tecnolog\u00eda, el pa\u00eds tiene potencial como para ubicarse como el mayor proveedor mundial de alimentos y bioenerg\u00eda, superando a Estados Unidos.<\/p>\n<p>La materializaci\u00f3n de este potencial en realidad no est\u00e1 asegurada. \u201cDepender\u00e1 de la capacidad de la sociedad brasile\u00f1a y de los gestores p\u00fablicos y privados para comprender los factores que llevaron al \u00e9xito reciente e interpretar correctamente los nuevos retos econ\u00f3micos, tecnol\u00f3gicos y sociales\u201d, dice Ant\u00f4nio Buainain. Pero no siempre eso sucede. \u201cHace ocho a\u00f1os hubi\u00e9ramos revolucionado el mercado energ\u00e9tico mundial. Ser\u00edamos la Arabia Saudita del etanol. Hoy en d\u00eda, la producci\u00f3n est\u00e1 en crisis\u201d, dice. Al plantear distintas interpretaciones sobre los aciertos y los errores de la reciente expansi\u00f3n agropecuaria brasile\u00f1a, <em>O mundo rural no Brasil do s\u00e9culo 21 <\/em>puede erigirse en un buen punto de partida para aqu\u00e9llos que est\u00e1n interesados en la superaci\u00f3n de los desaf\u00edos que apunta Buainain.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Expertos analizan estrategias para el campo","protected":false},"author":538,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[268,267,294],"coauthors":[1346],"class_list":["post-160435","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-agropecuaria-es","tag-agronomia-es","tag-economia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/538"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=160435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160435\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=160435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=160435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=160435"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=160435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}