{"id":160581,"date":"2014-10-14T16:23:14","date_gmt":"2014-10-14T19:23:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=160581"},"modified":"2015-01-14T16:56:28","modified_gmt":"2015-01-14T18:56:28","slug":"vida-subterranea-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/vida-subterranea-2\/","title":{"rendered":"Vida subterr\u00e1nea"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_160588\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160588\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_12_2JG8719_2.jpg\" alt=\"Gruta do Padre, en Bah\u00eda: 16 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n con una gran diversidad inexplorada\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_12_2JG8719_2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_12_2JG8719_2-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_12_2JG8719_2-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>Gruta do Padre, en Bah\u00eda: 16 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n con una gran diversidad inexplorada<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>En cuclillas junto al agua o dentro de ella, en busca de invertebrados similares a camarones blancos de alrededor de medio cent\u00edmetro de longitud, los investigadores de la Universidad Federal de Lavras (Ufla), en Minas Gerais apenas reparan en los peregrinos que cargan agua en botellas pl\u00e1sticas y gritan \u201caleluya\u201d, en honor de la peque\u00f1a gruta en el municipio de Bom Jesus de Lapa, en el sudoeste del estado de Bah\u00eda. El agua con fama de milagrosa es la misma donde esos invertebrados sobreviven entre latas oxidadas y pilas gastadas. Pese a toda la actividad humana que los rodea, esos animales que habitan all\u00ed est\u00e1n siendo descritos por el grupo liderado por el bi\u00f3logo Rodrigo Lopes Ferreira.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga Rafaela Pereira est\u00e1 describiendo a esos camaroncitos del g\u00e9nero <em>Spelaeogammarus<\/em> como parte de su trabajo de doctorado, supervisado por Ferreira. En el mes de julio de este a\u00f1o ella se val\u00eda de una redecilla de acuario para recolectar ejemplares en las aguas de la gruta de los Milagros, con la ayuda de Ferreira y de la pasante Gabrielle Pacheco. De regreso en el laboratorio, Pereira deber\u00e1 disecar cada uno de los diminutos crust\u00e1ceos, pertenecientes al orden de los anf\u00edpodos, para medir sus ap\u00e9ndices, lo cual le permite la comparaci\u00f3n y caracterizaci\u00f3n de las especies.<\/p>\n<div id=\"attachment_160592\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160592\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_1.jpg\" alt=\"Spelaeogammarus capturados en Bom Jesus da Lapa \" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_1-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><em>Spelaeogammarus<\/em> capturados en Bom Jesus da Lapa<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante esa expedici\u00f3n, el grupo <em>mineiro<\/em> tambi\u00e9n explor\u00f3 una caverna de dif\u00edcil acceso y poco inspeccionada en el municipio de Santana, vecino a Bom Jesus da Lapa: la gruta do Padre, que tiene 16 kil\u00f3metros (km) de extensi\u00f3n y un pared\u00f3n rocoso junto a su entrada que deja en claro la insignificancia del visitante. Luego de atravesar una serie de amplios salones, ellos tuvieron que sentarse sobre flotadores para afrontar un tramo de dos km dentro del agua. \u201cEl conducto tiene 40 metros de altura, relata Ferreira, deslumbrado con lo que vio. Incluso habiendo tenido que abortar la expedici\u00f3n aproximadamente a mitad de camino, el grupo retorn\u00f3 al aire libre horas m\u00e1s tarde con por lo menos siete nuevas especies de invertebrados, un hecho banal para los espele\u00f3logos. \u201cEsa regi\u00f3n de Bah\u00eda se encuentra poco estudiada, por eso, pr\u00e1cticamente todo animalillo que habita all\u00ed a\u00fan no ha sido descrito por la ciencia\u201d, afirma \u00e9l. De regreso en Lavras, los espec\u00edmenes recogidos se sumar\u00e1n a la lista de los que a\u00fan necesitan ser analizados y descriptos.<\/p>\n<p>No sorprende que la fauna de las cavernas de Brasil sea en gran parte desconocida: la espeleobiolog\u00eda, que es el estudio de la vida en las cavernas, es algo reciente en el pa\u00eds. Cuando se incorpor\u00f3 como especialidad en la carrera de ciencias biol\u00f3gicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en 1974, Eleonora Trajano no so\u00f1aba con tornarse una pionera de la espeleobiolog\u00eda en Brasil y se pasar\u00eda toda su carrera investigando un ambiente sumido en la oscuridad. Cuando comenzaba la carrera, ella ingres\u00f3 en el Centro Excursionista Universitario en busca de aventura, y se top\u00f3 con una pasi\u00f3n. \u201cLa primera lista inclusiva de la fauna troglobia fue elaborada por cinco bi\u00f3logos del Centro Excursionista Universitario en los a\u00f1os 1980\u201d, relata la investigadora. Hasta entonces, buena parte de los descubrimientos hab\u00eda sido realizada por europeos.<\/p>\n<div id=\"attachment_160593\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160593\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_14_2JG8714_1.jpg\" alt=\"El equipo de la Ufla lleva salvavidas para recorrer ciertos tramos de la gruta del Padre\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_14_2JG8714_1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_14_2JG8714_1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_14_2JG8714_1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>El equipo de la Ufla lleva salvavidas para recorrer ciertos tramos de la gruta del Padre<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Trajano, los espec\u00edmenes descubiertos acababan en las manos de zo\u00f3logos que los describ\u00edan sin haber puesto jam\u00e1s un pie en una gruta. El primer estudio extenso desarrollado en Brasil fue el doctorado del genetista Crodowaldo Pavan, quien luego se har\u00eda conocido por sus estudios con la mosca de las frutas. Pavan traz\u00f3 un an\u00e1lisis gen\u00e9tico del bagre ciego de las cavernas de Iporanga, en el Vale do Ribeira, al sur del estado de S\u00e3o Paulo. En su tesis, defendida en 1944 y considerada como el primer trabajo de gen\u00e9tica evolutiva animal realizado en Brasil, \u00e9l sosten\u00eda que el pez descubierto medio siglo antes por el alem\u00e1n Ricardo Krone no era una especie distinta de aquella que habitaba en los r\u00edos fuera de la caverna. Trajano explica que ese bagre se adapt\u00f3 a la vida cavern\u00edcola (troglobio) en tiempos recientes, con una gran variaci\u00f3n dentro de la especie en cuanto a su coloraci\u00f3n (que va del blanco a una pigmentaci\u00f3n bastante pronunciada) y la atrofia de sus ojos, generalmente reducidos hasta el punto no ser visibles externamente, pero no siempre.<\/p>\n<p>Incluso ella realiz\u00f3 su doctorado con esa especie, <em>Pimelodella kronei<\/em>, luego de una aproximaci\u00f3n gradual a la fauna subterr\u00e1nea: un m\u00e1ster con murci\u00e9lagos, que viven en parte en grutas, aunque emergen diariamente en busca de alimento. Al comparar la ecolog\u00eda, el comportamiento y la morfolog\u00eda de ese pez con el de su pariente m\u00e1s cercano, <em>P. transitoria<\/em>, que no es un habitante obligado de las cavernas, Trajano verific\u00f3 los efectos destructivos de la investigaci\u00f3n llevada a cabo en los a\u00f1os 1970 por el franc\u00e9s Guy Collet. \u201c\u00c9l mont\u00f3 un laboratorio dentro de la cueva y lo hizo todo mal\u201d, afirma. Al trazar curvas de crecimiento durante los a\u00f1os 1980, ella descubri\u00f3 que los peces que deber\u00edan haber nacido en 1970 no exist\u00edan, indicando que se produjo una mortalidad hasta el punto de arrasar con una generaci\u00f3n. \u201cLa poblaci\u00f3n tard\u00f3 25 a\u00f1os en comenzar a recuperarse\u201d, afirma, a partir de la informaci\u00f3n que recab\u00f3 a trav\u00e9s del m\u00e1ster defendido en 2011 por Ana Luiza Guil, cuya misi\u00f3n fue repetir el doctorado de su supervisora, quien en 2012 se jubil\u00f3 del Instituto de Biociencias de la USP, donde a\u00fan se desempe\u00f1a como profesora s\u00e9nior. Muchos de esos resultados dependen de experimentos de marcado y recaptura, que son posibles al estudiar a las poblaciones a lo largo de a\u00f1os de trabajo.<\/p>\n<div id=\"attachment_160595\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160595\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_59_2JG8408_1.jpg\" alt=\"El santuario de Bom Jesus da Lapa atrae multitudes desde el siglo XVII\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_59_2JG8408_1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_59_2JG8408_1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_59_2JG8408_1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">l\u00e9o ramos<\/span>El santuario de Bom Jesus da Lapa atrae multitudes desde el siglo XVII<span class=\"media-credits\">l\u00e9o ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Otro mundo<br \/>\n<\/strong>Los peces blancos y sin ojos, o con ojos diminutos, se parecen a una creaci\u00f3n ficticia, tal es el asombro que provocan. Y no son una excepci\u00f3n entre los animales cavern\u00edcolas. En mayo de este a\u00f1o, Rodrigo Ferreira fue el coautor de la descripci\u00f3n publicada en la revista <em>Current Biology<\/em>, en colaboraci\u00f3n con colegas de Jap\u00f3n y de Suiza, de cuatro especies de insectos del g\u00e9nero <em>Neotrogla<\/em>, similares a moscas con menos de cuatro mil\u00edmetros (mm) de longitud. La sorpresivo fue que el grupo de Lavras no logr\u00f3 identificar a las especies, halladas en grutas de Minas Gerais, Tocantins y Bah\u00eda, y le envi\u00f3 ejemplares al suizo Charles Lienhard, experto en el orden al que pertenecen, los psoc\u00f3pteros. \u00c9l las observ\u00f3 con mayor detenimiento y not\u00f3 que las hembras poseen un \u00f3rgano er\u00e9ctil semejante a un pene, y los machos presentan una cavidad, tal como si fuera una vagina. Durante la c\u00f3pula, que dura alrededor de 55 horas ininterrumpidas, las hembras utilizan ese \u00f3rgano para transferir el semen hacia un reservorio dentro de su propio abdomen. \u201cSe trata del primer caso de inversi\u00f3n de los \u00f3rganos sexuales en todo el reino animal\u201d, informa Ferreira.<\/p>\n<p>En cuanto a su apariencia, sin embargo, los animales descoloridos provocan asombro, al ser transparentes como si se tratara de fantasmas, generalmente con su cuerpo o ap\u00e9ndices alargados y alas reducidas. Un curioso ejemplar es el palp\u00edgrado, un ar\u00e1cnido. El cuerpo de esos animales que no miden m\u00e1s de tres mm recuerda al de una hormiga, pero estos tienen una larga cola \u2012o flagelo\u2012 articulada con cerdas entre sus segmentos que le confieren el aspecto de una escobilla de las que se utilizan para lavar mamaderas. Dos especies halladas por el grupo de Lavras en cuevas de formaci\u00f3n ferrosa en el estado de Par\u00e1 son los primeros representantes del g\u00e9nero <em>Leptokoenenia<\/em> fuera de los ecosistemas costeros, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en 2013 en la <em>PLOS ONE<\/em>, que forma parte del doctorado de la bi\u00f3loga Maysa Villela Souza. Existe el agravante de que las cavernas excavadas en hierro se encuentran amenazadas debido a la miner\u00eda y son m\u00e1s abundantes en fauna porque sus propiedades geol\u00f3gicas conducen a la formaci\u00f3n de una infinidad de peque\u00f1os canales que sirven como morada a los peque\u00f1os animales, tal como sugiere un art\u00edculo de Marconi Souza Silva, en 2011, en la revista <em>Biodiversity and Conservation<\/em>. Para comprender en qu\u00e9 condiciones se establecieron los ancestros de esas especies en las cavernas, se requieren estudios m\u00e1s minuciosos, un desaf\u00edo y a la vez una mina de oro que la fauna troglobia ofrece a los estudios evolutivos.<\/p>\n<div id=\"attachment_160596\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160596\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_43_2JG8298_1.jpg\" alt=\"Peregrinos recogiendo agua en la gruta de los Milagros\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_43_2JG8298_1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_43_2JG8298_1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_43_2JG8298_1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>Peregrinos recogiendo agua en la gruta de los Milagros<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Otro grupo que viene realizando importantes aportes es el de la bi\u00f3loga Maria Elina Bichuette, quien en 2006 fund\u00f3 el Laboratorio de Estudios Subterr\u00e1neos en la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar). Ella es la sucesora de la pionera Eleonora Trajano, supervisora suya del posgrado, y es una apasionada de los peces de las cavernas, aunque no soslaya al resto de los animales, tales como los caracoles del g\u00e9nero <em>Potamolithus<\/em> que estudi\u00f3 en su maestr\u00eda. En sus viajes por el Brasil subterr\u00e1neo ella descubri\u00f3 la primera cangrejera troglobia, la primera esponja cavern\u00edcola de Am\u00e9rica del Sur, hall\u00f3 is\u00f3podos anfibios en cuevas del semi\u00e1rido brasile\u00f1o, y mucho m\u00e1s, en gran parte financiada por la FAPESP.<\/p>\n<p>Jonas Gall\u00e3o, uno de los doctorandos del laboratorio, est\u00e1 estudiando escorpiones cavern\u00edcolas. La especie <em>Troglorhopalurus translucidus<\/em> hallada en cavernas de Bah\u00eda, es la \u00fanica troglobia de ese ar\u00e1cnido que se conoce en Brasil. Con ojos reducidos y pinzas (los pedipalpos) m\u00e1s peque\u00f1as que las de los escorpiones que habitan fuera de las grutas, parecen adaptarse muy bien al ambiente. Gall\u00e3o sospecha que el escorpi\u00f3n menos singular <em>Rhopalurus lacrau<\/em>, que nunca fue hallado fuera de las cavernas, tambi\u00e9n sea exclusivo de ellas. En el laboratorio, \u00e9l ha realizado pruebas de apareamiento y pretende analizar la potencia del veneno de las dos especies. Dejar\u00e1 para el final los test de agresividad. \u201cEllos son can\u00edbales\u201d, explica. \u201cSon los m\u00e1ximos predadores de la caverna, no pueden dejar que nada escape\u201d. \u00c9l tambi\u00e9n tomar\u00e1 mediciones del cuerpo empleando una t\u00e9cnica a la que se conoce como morfometr\u00eda geom\u00e9trica, para compararlos con las especies que habitan cerca de las cavernas estudiadas. \u201cLa morfometr\u00eda geom\u00e9trica revela diferencias sutiles en la forma de los animales que podr\u00edan relacionarse con la colonizaci\u00f3n de espacios aislados y configurar un posible aislamiento entre las subpoblaciones, datos fundamentales para la toma de medidas conservacionistas\u201d, explica la supervisora.<\/p>\n<div id=\"attachment_160597\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160597\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_10_2JG9296.jpg\" alt=\"Pigmentado: el bagre Glaphyropoma spinosum s\u00f3lo existe en la chapada Diamantina\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_10_2JG9296.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_10_2JG9296-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_10_2JG9296-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">l\u00e9o ramos<\/span>Pigmentado: el bagre <em>Glaphyropoma spinosum<\/em> s\u00f3lo existe en la chapada Diamantina<span class=\"media-credits\">l\u00e9o ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Unos parientes de las cochinillas, las mismas que se enrollan en bolitas con un di\u00e1metro de medio cent\u00edmetro (cm), son el objeto de estudio\u00a0 de la doctoranda Camile Fernandes. En las cavernas, esos peque\u00f1os crust\u00e1ceos del orden de los is\u00f3podos son blancos o gris\u00e1ceos y presentan formas variadas. Algunos se protegen formando bolas, otros se achatan para escapar de las amenazas, otros poseen cerdas en la superficie del cuerpo que les permiten enterrarse sin que se les adhieran part\u00edculas de tierra. Los corredores, que huyen velozmente de los depredadores, tienen el cuerpo delgado y patas largas. Fernandes recolect\u00f3 animales dentro y fuera de alrededor de 30 grutas en los estados de Bah\u00eda y Goi\u00e1s, y parti\u00f3 de los rasgos morfol\u00f3gicos de cada especie para realizar un an\u00e1lisis ecol\u00f3gico in\u00e9dito para la fauna subterr\u00e1nea brasile\u00f1a, conocido como diversidad funcional. \u201cLa idea consist\u00eda en testear si la caverna es un \u00e1mbito extremo para los animales que habitan en ella\u201d, explica. Contrariamente a lo que supon\u00eda al considerar el ambiente sin luz, y en general con poco alimento, ella arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las cochinillas no se encuentran sujetas a una presi\u00f3n selectiva mayor dentro de las cavernas en comparaci\u00f3n con el medio externo. Eso es porque ella consideraba que la selecci\u00f3n natural intensa conducir\u00eda al desarrollo de caracter\u00edsticas uniformes, y observ\u00f3 todo lo contrario. \u201cEllos est\u00e1n m\u00e1s diversificados en el ecosistema subterr\u00e1neo que en el\u00a0 exterior, tal vez porque la variaci\u00f3n de sustratos y de recursos alimentarios sea mayor en las cavernas\u201d. Alternativamente, es posible que una selecci\u00f3n natural dr\u00e1stica exista tambi\u00e9n en su entorno superficial.<\/p>\n<p>Eso resulta sorprendente: en un terreno poco f\u00e9rtil, la vida requiere creatividad. Y la base para esa creatividad son los m\u00faltiples ambientes que se encuentran en las cavernas. Cerca de la entrada hay bastante materia org\u00e1nica tra\u00edda por el viento y las lluvias. Cuando se producen tormentas m\u00e1s fuertes, hojas y ramas pueden ser arrastradas hasta las profundidades. El guano es algo m\u00e1s com\u00fan en las zonas donde descansan los murci\u00e9lagos, all\u00ed donde hay escasa o ninguna luz.<\/p>\n<div id=\"attachment_160598\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160598\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_07_2JG9251.jpg\" alt=\"El Astianax, Stygichthys typhlops, se destaca por su especializaci\u00f3n\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_07_2JG9251.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_07_2JG9251-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Cavernas_07_2JG9251-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>El Astianax, <em>Stygichthys typhlops<\/em>, se destaca por su especializaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>El grupo de Ufla investig\u00f3 en forma reciente la importancia de las heces de esos mam\u00edferos voladores como fuente de alimento. Una doctoranda de Ferreira, Thais Pellegrini, estudi\u00f3 los dep\u00f3sitos de guano en la caverna Lapa Nova, en el noroeste de Minas Gerais. La fauna hallada en 25 cuadrados de 20 cm\u00a0 por 20 cm en un sector cubierto de guano de 15 metros (m) de largo por 5 m de ancho era de m\u00e1s de 157 mil ejemplares pertenecientes a 12 \u00f3rdenes diferentes. M\u00e1s del 99% eran \u00e1caros, seg\u00fan informa un art\u00edculo de 2013 en la revista <em>European Journal of Soil Biology<\/em>. El an\u00e1lisis revel\u00f3 que la riqueza de especies se ajustaba a la cantidad disponible de f\u00f3sforo, de materia org\u00e1nica y a la humedad del suelo. Por eso, hay m\u00e1s especies en los sitios donde el guano es reciente que en los dep\u00f3sitos m\u00e1s antiguos. Otra \u00e1rea muy diversa, aunque por motivos todav\u00eda no determinados con exactitud, fue la zona de contacto con el suelo del sector con detritos de murci\u00e9lagos.<\/p>\n<p><strong>Subterr\u00e1neo acu\u00e1tico<br \/>\n<\/strong>Y tambi\u00e9n est\u00e1 el medio acu\u00e1tico. Las cuevas generalmente son esculpidas por el agua. Se trata del agua que se escurre por las grietas en las rocas, disolviendo algunos de sus componentes, originando r\u00edos y lagos de gran transparencia. Hacia all\u00ed es donde Bichuette concentra buena parte de su atenci\u00f3n, incluso pasando largos per\u00edodos nadando lentamente\u00a0 con <em>snorkel<\/em> para observar el comportamiento de peces, tomando notas en placas anotadoras de PVC sumergibles. Ella particip\u00f3 a lo largo de dos a\u00f1os en la descripci\u00f3n de varios bagres ciegos y otros peces, algunos estudiados en forma conjunta con Eleonora Trajano. Uno de ellos es el peculiar Astyanax (mojarra) <em>Stygichthys typhlops<\/em>, uno de los peces m\u00e1s singulares en t\u00e9rminos de modificaci\u00f3n para la vida en las cavernas, redescrito en 2010 en el <em>Journal of Fish Biology<\/em>. Este animal despigmentado y completamente ciego, que mide alrededor de 5 cm vive en grutas de Minas Gerais, en la cuenca del r\u00edo S\u00e3o Francisco, y est\u00e1 seriamente amenazado porque las aguas de la napa fre\u00e1tica donde habitan suelen utilizarse para el riego de bananales.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/020-029_cavernas_224.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-160600\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/020-029_cavernas_224-224x300.jpg\" alt=\"020-029_cavernas_224\" width=\"224\" height=\"300\" \/><\/a>Mucha de la diversidad de peces subterr\u00e1neos se encuentra en la regi\u00f3n central de Brasil, donde las cavernas poseen un volumen de agua enorme. Un ejemplo asombroso lo constituye el bagre <em>Ituglanis epikarsticus<\/em>, que habita en la regi\u00f3n de S\u00e3o Domingos, en Goi\u00e1s, en aguas ocultas incluso para quien se encuentre dentro de la caverna. \u201cSe trata del \u00fanico registro en todo el mundo de un vertebrado que sobrevive en el epikarst\u201d, explica Bichuette, refiri\u00e9ndose a la zona de la roca situada debajo de la superficie terrestre donde el agua infiltrada queda retenida y llega a la caverna goteando desde el techo y muchas veces formando las famosas decoraciones conocidas como estalactitas y estalagmitas (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/020-029_cavernas_224.jpg?caf4da\" target=\"_blank\"><em>vea la infograf\u00eda<\/em><\/a>). \u201cElla necesita saber de d\u00f3nde proviene el agua, o por lo menos sospecharlo\u201d. Por eso, considera crucial la colaboraci\u00f3n con ge\u00f3logos y otros espele\u00f3logos.<\/p>\n<p>Con el descubrimiento de ese pez, Bichuette se interes\u00f3 por la zona del epikarst y emprendi\u00f3 un estudio m\u00e1s amplio de esas aguas en S\u00e3o Domingos. Ella colect\u00f3 agua de goteo en seis cavernas diferentes y hall\u00f3 36 especies de animales invisibles, seg\u00fan un art\u00edculo de 2013 en la revista <em>Systematic Biology<\/em>. \u201cLo que no se ve no es menos importante\u201d. Incluso recolectando tan s\u00f3lo un peque\u00f1o volumen de esas goteras, la fauna microsc\u00f3pica es diversa y muchas veces \u00fanica de ese ecosistema, cuando se compara las aguas de los r\u00edos externos y de los que fluyen dentro de las cavernas.<\/p>\n<p>Parecen un mundo aparte, pero las cavernas son una extensi\u00f3n del mundo exterior. Frente a las fluctuaciones clim\u00e1ticas y alteraciones en la vegetaci\u00f3n que ocurren a lo largo de los milenios, los animales pueden utilizar esos refugios donde la temperatura y la humedad permanecen casi invariables, aunque el aporte de recursos var\u00ede seg\u00fan las sucesivas \u00e9pocas de sequ\u00eda y lluvias. Una vez all\u00ed dentro, las poblaciones de esos animales se especializan gradualmente hasta convertirse en especies diferentes. Por eso, muchas de las especies subterr\u00e1neas cuentan con parientes pr\u00f3ximos\u00a0 fuera de la caverna, a no ser que la especie ancestral se haya extinguido. El ge\u00f3logo Ivo Karmann, del Instituto de Geociencias de la USP, no se sorprende por la amplia diversidad cavern\u00edcola del pa\u00eds. \u201cHay cavernas a lo largo de una gran variante de latitudes, desde el tr\u00f3pico hasta la regi\u00f3n subtropical\u201d, se\u00f1ala en el mapa. La combinaci\u00f3n entre las propiedades de las rocas, las variaciones clim\u00e1ticas y de la fauna externa seg\u00fan el bioma, s\u00f3lo pod\u00eda originar ese resultado.<\/p>\n<div id=\"attachment_160605\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160605\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_38_2JG94281.jpg\" alt=\"Con sus garras, los amblipigios parecen salidos de una pel\u00edcula de terror\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_38_2JG94281.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_38_2JG94281-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_38_2JG94281-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>Con sus garras, los amblipigios parecen salidos de una pel\u00edcula de terror<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>En su posdoctorado, Bichuette analiz\u00f3 cinco poblaciones del bagrecito ciego de la Chapada Diamantina, <em>Rhamdiopsis krugi<\/em>, y las compar\u00f3 con una especie que habita en un r\u00edo exterior cercano. El trabajo deriv\u00f3 en un art\u00edculo en colaboraci\u00f3n con Trajano, Bianca Rantin, de la UFSCar, y Erika Hingst-Zaher, del Instituto Butantan, que recientemente fue aceptado para su publicaci\u00f3n en la revista <em>Biological Journal of the Linnean Society<\/em>. Mediante el empleo de la morfometr\u00eda geom\u00e9trica, que se torn\u00f3 tan importante como la gen\u00e9tica para el estudio de la evoluci\u00f3n y las posibilidades de colonizaci\u00f3n de los h\u00e1bitats subterr\u00e1neos por estos bagrecitos, las investigadoras revelaron que hay diferenciaci\u00f3n entre las poblaciones de las dos cuencas en las cuales est\u00e1n ubicadas las cavernas: Irec\u00ea y Una\/ Utinga. Al unificar la geolog\u00eda y la biolog\u00eda, ellas postulan que los linajes se encuentran aislados desde hace al menos 10 millones de a\u00f1os, cuando se cerr\u00f3 la \u00faltima conexi\u00f3n entre las cuencas. \u201cla variaci\u00f3n en la morfolog\u00eda de los bagrecitos refleja esa divergencia entre las cuencas\u201d, sostiene Bichuette, quien considera que es necesario tomar medidas de protecci\u00f3n para ambos linajes de peces.<\/p>\n<p>Al analizar los datos sobre las diferentes poblaciones de esos bagres, Trajano imagin\u00f3 un modelo de colonizaci\u00f3n en dos tiempos para explicar lo que observaron. Tomando como punto de partida a los peces que viv\u00edan en un r\u00edo al aire libre, ellos poco a poco habr\u00edan explorado espacios en el sedimento que se encuentra por debajo del lecho del r\u00edo. Los menores se afincaron en ese ambiente, ocupando grietas cada vez m\u00e1s estrechas. El resultado es una miniaturizaci\u00f3n que puede observarse en algunos peces de las cuevas estudiadas. Luego, aquellos que se establecieron en cuerpos de agua m\u00e1s amplios, tales como Po\u00e7o Encantado, cuya profundidad puede alcanzar los 65 metros, podr\u00edan haber desarrollado nuevos mecanismos de orientaci\u00f3n en el espacio. En tales condiciones, quiz\u00e1 los mayores saquen ventaja. Ese modelo se aplica para esos peces que miden unos 5 cm. No vale para los bagres ciegos de Iporanga, que alcanzan una talla de 15 cm, estudiados por Trajano al comienzo de su carrera. \u201cEsos habr\u00edan ingresado por la boca de la cueva\u201d, plantea la investigadora de la USP.<\/p>\n<div id=\"attachment_160608\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160608\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_40_2JG94371.jpg\" alt=\"T. translucidus: el primer escorpi\u00f3n cavern\u00edcola hallado en Brasil\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_40_2JG94371.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_40_2JG94371-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_40_2JG94371-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span><em>T. translucidus:<\/em> el primer escorpi\u00f3n cavern\u00edcola hallado en Brasil<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En peligro<br \/>\n<\/strong>En la mente de todos los expertos est\u00e1 presente el riesgo de perder esos mundos con lagos profundos, r\u00edos canalizados naturalmente, flores de piedra, salones que inspiran humildad y una fauna profundamente peculiar. En 2008, un decreto ley aboli\u00f3 la protecci\u00f3n integral de la que gozaban las cavernas y adopt\u00f3 medidas para compensar la destrucci\u00f3n seg\u00fan la relevancia de la caverna. \u201cLo que confiere m\u00e1xima relevancia es la singularidad, si todo fuera similar, no habr\u00eda problema\u201d, concede Trajano. Pero no se necesitan grandes estudios para obtener permisos para la extracci\u00f3n minera, retirar agua o cualquier otro uso destructivo. \u201cla consulta a los expertos no fue tenida en cuenta en sus puntos m\u00e1s cr\u00edticos\u201d, comenta.<\/p>\n<p>La ley determina que dos expediciones son suficientes para averiguar si existen tesoros faun\u00edsticos en una caverna. El problema es que con eso no basta. \u201cA veces necesitamos cuatro o cinco visitas hasta dejar de encontrar cosas nuevas\u201d, comenta Bichuette. El agravante es que las dos visitas exigidas no funcionan como r\u00e9plicas, porque se realiza una en la \u00e9poca seca y otra en la lluviosa, cuando las condiciones dis\u00edmiles pueden determinar que las faunas tambi\u00e9n sean distintas. Para Trajano, un an\u00e1lisis suficiente requiere de tres a\u00f1os de trabajo, algo que nunca sucede.<\/p>\n<div id=\"attachment_160610\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160610\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_42_2JG94901.jpg\" alt=\"Min\u00fasculos: pseudoescorpiones se esconden en los rincones\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_42_2JG94901.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_42_2JG94901-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_42_2JG94901-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>Min\u00fasculos: pseudoescorpiones se esconden en los rincones<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Otra preocupaci\u00f3n, adem\u00e1s del uso m\u00e1s destructivo, radica en el turismo en las cavernas. Trajano y Bichuette son coautoras de un estudio que condujo Heros Lobo, del Departamento de Geograf\u00eda, Turismo y Humanidades de la UFSCar, que analiza la capacidad receptiva de visitas en cavernas tur\u00edsticas, tales como la del Diablo, en el sur del estado de S\u00e3o Paulo. El art\u00edculo, que se public\u00f3 en 2013 en la revista <em>Tourism Management<\/em>, propone una f\u00f3rmula para calcular cu\u00e1ntos visitantes podr\u00edan ingresar por d\u00eda, teniendo en cuenta mapas de zonas de fragilidad. La instalaci\u00f3n de pasarelas colgantes y otros recursos pueden colaborar para evitar mayores da\u00f1os, aunque su proceso de construcci\u00f3n puede ser traum\u00e1tico.<\/p>\n<p>El arquitecto Marcos Silverio, maestrando en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la USP, tambi\u00e9n tom\u00f3 a la caverna del Diablo como estudio de caso para proponer maneras de armonizar la necesidad de preservaci\u00f3n con el uso humano. \u00c9l mismo se apasion\u00f3 por la espeleolog\u00eda mucho antes de convertirse en arquitecto. \u201cComo expresi\u00f3n rudimentaria del significado de la arquitectura, las cavernas fueron el primer albergue del hombre y son sitios simb\u00f3licos, que desde la prehistoria estimulan la curiosidad humana en busca de aventura, misterio y hermosura\u201d, sostiene. \u00c9l advierte que, incluso con toda la estructura que se ha construido y el tropel de turistas que visita la caverna del Diablo cada a\u00f1o, los da\u00f1os se concentran en el sector tur\u00edstico. En las aguas de esa gruta existe una especie del peque\u00f1o crust\u00e1ceo <em>Aegla strinatii<\/em>, que s\u00f3lo existe en esa regi\u00f3n. El arquitecto cree indispensable la realizaci\u00f3n de estudios ecol\u00f3gicos para delimitar la protecci\u00f3n. Se necesita saber si hay un per\u00edodo de reproducci\u00f3n en el cual esa especie es m\u00e1s vulnerable y c\u00f3mo minimizar los da\u00f1os, por ejemplo.<\/p>\n<div id=\"attachment_160611\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-160611\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_21.jpg\" alt=\"El opili\u00f3n utiliza sus ap\u00e9ndices alargados como si fueran bastones de ciegos\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_21.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_21-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Cavernas_21-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>El opili\u00f3n utiliza sus ap\u00e9ndices alargados como si fueran bastones de ciegos<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, muchos planes de manejo son inservibles. Una de las restricciones legales, por ejemplo, indica que no deben provocarse alteraciones en un radio de 250 m de la caverna. \u201cPero, \u00bfc\u00f3mo medir esa distancia?\u201d No basta con considerar la entrada y olvidarse de las galer\u00edas subterr\u00e1neas. Es necesario contemplar la totalidad: el material que se emplea para las estructuras de visita no puede liberar sustancias contaminantes, ni ser un medio propicio para la proliferaci\u00f3n de microorganismos, los trayectos deben estar delimitados y las estructuras (m\u00ednimas) deben ser muy bien pensadas. La mesa est\u00e1 servida para un arquitecto.<\/p>\n<p>El santuario de Bom Jesus da Lapa constituye un buen ejemplo de c\u00f3mo las grutas se encuentran imbuidas de un halo de religiosidad incluso para quienes no la profesan. La iglesia construida dentro de una caverna que se descubri\u00f3 al final del siglo XVII atrae a miles de peregrinos cada mes de agosto. A continuaci\u00f3n, una serie de salones alberga un sin fin de \u00edconos de culto. Hay brazos, piernas, beb\u00e9s de madera o de cera, casas en miniatura acompa\u00f1adas, en ocasiones, por la foto del propietario, fotograf\u00edas y dinero en las hendiduras de las rocas. En parte, eso es exactamente lo que motiv\u00f3 el estudio de ese ambiente.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Fauna subterr\u00e1nea acu\u00e1tica brasile\u00f1a: biodiversidad, biolog\u00eda, evoluci\u00f3n, ecolog\u00eda y conservaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1810\/fauna-subterranea-aquatica-brasileira-biodiversidade-biologia-evolucao-ecologia-e-conservacao\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2003\/ 00794-5<\/a>); <strong>Investigadora responsable<\/strong> Eleonora Trajano (USP); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 518.889,68 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.\u00a0<\/strong>\u00bfLas \u00e1reas k\u00e1rsticas de S\u00e3o Desid\u00e9rio, Serra do Ramalho (sudoeste de Bah\u00eda) y S\u00e3o Domingos (nordeste de Goi\u00e1s) representan <em>hot spots<\/em> de biodiversidad? An\u00e1lisis de las comunidades troglobias y criterios para su protecci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/29115\/as-areas-carsticas-de-sao-desiderio-serra-do-ramalho-sudoeste-da-bahia-e-sao-domingos-nordeste-de-go\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2010\/ 08459-4<\/a>); <strong>Investigadora responsable<\/strong> Maria Elina Bichuette (UFSCar); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 146.201,14 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>BICHUETTE, M. E. <em>et al<\/em>. Evolution of the subterranean catfish <em>Rhamdiopsis krugi<\/em> Bockmann and Castro, 2010 (Teleostei: Siluriformes: Heptapteridae) from eastern Brazil based on geometric morphometrics. <strong>Biological Journal of the Linnean Society<\/strong>. En prensa.<br \/>\nSIM\u00d5ES, L. B.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/subtbiol.pensoft.net\/articles.php?id=1306\" target=\"_blank\">Aquatic biota of different karst habitats in epigean and subterranean systems of Central Brazil \u2013 visibility versus relevance of taxa<\/a>. <strong>Subterranean Biology<\/strong>. v. 11, p. 55-74. 2013.<br \/>\nYOSHIZAWA, K. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.cell.com\/current-biology\/abstract\/S0960-9822(14)00314-5\" target=\"_blank\">Female penis, male vagina, and their correlated evolution in a cave insect.<\/a> <strong>Current Biology<\/strong>. v. 24, n. 9, p. 1006-10. 5 may. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Ambientes sin luz origin\u00f3 una fauna con apariencia ins\u00f3lita","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[278,293,309,269,335],"coauthors":[95],"class_list":["post-160581","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-geologia-es","tag-ambiente-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=160581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160581\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=160581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=160581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=160581"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=160581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}