{"id":160856,"date":"2014-10-15T13:26:18","date_gmt":"2014-10-15T16:26:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=160856"},"modified":"2015-01-15T13:41:34","modified_gmt":"2015-01-15T15:41:34","slug":"el-escenario-italiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-escenario-italiano\/","title":{"rendered":"El escenario italiano"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_160878\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Arte_Mes-enfants.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-160878\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Arte_Mes-enfants-300x228.jpg\" alt=\"Los hijos de Eduardo, de M-Gilbert Sauvajon, TBC S\u00e3o Paulo, 1950, con direcci\u00f3n de Ruggero Jacobbi y Cacilda Becker\" width=\"300\" height=\"228\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> <em>Los hijos de Eduardo<\/em>, de M-Gilbert Sauvajon, TBC S\u00e3o Paulo, 1950, con direcci\u00f3n de Ruggero Jacobbi y Cacilda Becker<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los libros de historia del teatro se refieren a menudo al extinto TBC, el Teatro Brasile\u00f1o de Comedia, como un espacio fundamental de la renovaci\u00f3n del escenario nacional en el siglo XX, pero tambi\u00e9n como esencialmente burgu\u00e9s. As\u00ed y todo, es posible que exista una imprecisi\u00f3n en ese r\u00f3tulo, y tal revisi\u00f3n hace del libro <em>A miss\u00e3o italiana<\/em>, de Alessandra Vannucci, un trabajo de valor crucial.<\/p>\n<p>El TBC congreg\u00f3 al comienzo de sus actividades, en los a\u00f1os 1940, en el barrio paulistano de Bixiga, a un peque\u00f1o grupo de profesionales italianos que, con la econom\u00eda recesiva de la Italia de la posguerra, hab\u00eda dejado su pa\u00eds de origen para explorar nuevos escenarios en Am\u00e9rica. Lo que se rev\u00e9 en el libro de Vannucci es la trayectoria de esos italianos. \u201cEl TBC era el teatro de las elites intelectuales de S\u00e3o Paulo, pero no era eso lo que esos italianos quer\u00edan hacer al llegar desde Italia, y no fue \u00e9se el objetivo por el cual trabajaron efectivamente\u201d, dice la autora, en referencia a los directores Ruggero Jacobbi (1920-1981), Adolfo Celi (1922-1986), Luciano Salce (1922-1989), Bollini Cerri (1924-1978) y Gianni Ratto (1916-2005).<\/p>\n<p>Contribuye al espectro de esa correcci\u00f3n, dice Vanucci, la informaci\u00f3n de que el director Ruggero Jacobbi, por ejemplo, era ligado al pensamiento marxista, y fue perseguido tanto en Brasil como en la Italia fascista, y tambi\u00e9n de que el empresario e inversor Franco Zampari, productor y principal financiador del TBC, se esforz\u00f3 en tantear caminos para abrir el campo de la cultura al consumo para un p\u00fablico lo m\u00e1s amplio posible, eventualmente apuntando a las masas.<\/p>\n<p>Hubo \u201cun cierto elitismo\u201d en la trayectoria del TBC, asume Vannucci, pero tambi\u00e9n un intento por atraer a p\u00fablicos de todas las clases, cosa que produc\u00eda una oscilaci\u00f3n en el repertorio, que exhib\u00eda, junto a obras consideradas cultas, tambi\u00e9n \u201cproductos de consumo popular\u201d, dice, en referencia a comediantes como Otello Zeloni. Esa rotaci\u00f3n integraba a dos p\u00fablicos hasta entonces disociados uno del otro, por eso \u201chubo en el TBC una tentativa de formaci\u00f3n de este p\u00fablico\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_160879\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Arte_Salce-e-Cacilda-trabalhando-na-dramaturgia-de-Anjo-de-Pedra.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-160879\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Arte_Salce-e-Cacilda-trabalhando-na-dramaturgia-de-Anjo-de-Pedra-300x229.jpg\" alt=\"Arriba, Luciano Salce y Cacilda Becker trabajando en la adaptaci\u00f3n de El \u00e1ngel de piedra, de Tennessee Williams, TBC S\u00e3o Paulo, 1950\" width=\"300\" height=\"229\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Arriba, Luciano Salce y Cacilda Becker trabajando en la adaptaci\u00f3n de <em>El \u00e1ngel de piedra<\/em>, de Tennessee Williams, TBC S\u00e3o Paulo, 1950<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u00c9sa es tan s\u00f3lo una de las innumerables revisiones hist\u00f3ricas que el libro plantea hacer. Por primera vez tambi\u00e9n sale a la luz una obra que se aboca a comprender las actividades y las herencias de los italianos, como as\u00ed tambi\u00e9n el contexto en que\u00a0 trabajaban y creaban, tom\u00e1ndolos como grupo y no individualmente.<\/p>\n<p>Con estilo de novela, el libro comienza su historia a\u00fan en Italia (donde tambi\u00e9n naci\u00f3 Vannucci), planteando c\u00f3mo era la dif\u00edcil tarea de ser artista en la \u00e9poca de la Segunda Guerra. El fascismo fomentaba un tipo de teatro m\u00e1s individualista, el teatro de los grandes actores, y no le prest\u00f3 atenci\u00f3n a las propuestas de una generaci\u00f3n que se formaba en el territorio cultural antifascista y apuntaba a la reconstrucci\u00f3n de la cultura democr\u00e1tica, y que tomaba al teatro \u00e9pico del alem\u00e1n Bertolt Brecht como uno de sus nortes.<\/p>\n<p><strong>El arte en la posguerra<br \/>\n<\/strong>La recesi\u00f3n de la posguerra en Italia tambi\u00e9n ech\u00f3 un balde de agua fr\u00eda en ese grupo, y muchos directores empezaron a ver en Am\u00e9rica un lugar de auditorios abiertos a las nuevas propuestas. \u201cAl migrar hacia ac\u00e1, trasportaron tambi\u00e9n sus sue\u00f1os, sus expectativas y sus frustraciones\u201d, dice Vannucci. Adem\u00e1s, S\u00e3o Paulo ya se hab\u00eda habituado a las giras internacionales de las compa\u00f1\u00edas italianas y ve\u00eda crecer el consumo del entretenimiento enfocado en los inmigrantes, cuya poblaci\u00f3n ganaba en volumen desde finales del siglo XIX. \u201cEn Italia hay panader\u00edas, iglesias y teatros por doquier. Los italianos son buenos consumidores de espect\u00e1culos. Asimismo, era posible presentar espect\u00e1culos en italiano ac\u00e1 porque mucha gente entend\u00eda el idioma\u201d, comenta Vannucci.<\/p>\n<p>Una de los grandes aportes de los italianos al escenario art\u00edstico paulistano fue la fijaci\u00f3n en el imaginario brasile\u00f1o de la figura del director. Hasta entonces, los espect\u00e1culos teatrales ten\u00edan como foco a la figura de los actores c\u00e9lebres, y a lo sumo se hac\u00eda referencia al autor del texto de la puesta, pero el cr\u00e9dito para aqu\u00e9llos que reg\u00edan los espect\u00e1culos permanec\u00eda en un rinc\u00f3n oscuro del cartel. En el libro, Vannucci lo resume diciendo que esos artistas italianos fueron \u201cap\u00f3stoles de la direcci\u00f3n como instrumento de conciencia civil\u201d, y les atribuye tambi\u00e9n un rol social consolidado a partir de sus visiones sobre los diversos procesos de redemocratizaci\u00f3n en el mundo.<\/p>\n<p>La contribuci\u00f3n de los italianos se concret\u00f3 tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la constituci\u00f3n de un repertorio cuya mirada apuntaba a valorar la dramaturgia del nuevo siglo. De ese modo, entre las obras llevadas a escena por Adolfo Celi, se vieron <em>Our town<\/em> (1938), de Thorthon Wilder, y <em>Huis clos<\/em> (1944), c\u00e9lebre texto de Jean-Paul Sartre. Tambi\u00e9n hubo espacio para la floreciente dramaturgia brasile\u00f1a, especialmente en la obra de Gianni Ratto, quien mont\u00f3 <em>A morat\u00f3ria<\/em>, de Jorge Andrade, y <em>O mambembe<\/em>, de Arthur de Azevedo, ambas con Fernanda Montenegro.<\/p>\n<p>Para Vannucci, durante las d\u00e9cadas de 1950 y 1940 el gran p\u00fablico quer\u00eda ser aceptado en el c\u00edrculo de la cultura, y el empresario Zampari \u201cempollar\u00eda otro huevo\u201d para atender esa demanda, al crear la productora cinematogr\u00e1fica Vera Cruz, que privilegi\u00f3 la producci\u00f3n de pel\u00edculas nacionales para competir con las grandes distribuidoras. Los italianos pasaron entonces a dividir sus actividades entre el teatro y el cine, pero con diversos conflictos internos: \u201cPretend\u00edan hacer un cine autoral, al estilo neorrealista, lo que constituy\u00f3 un intento un tanto fracasado. Vera Cruz pas\u00f3 entonces a invertir en pel\u00edculas de sabor m\u00e1s popular, basadas en tem\u00e1ticas brasile\u00f1as, donde el papel de la direcci\u00f3n qued\u00f3 sometido a par\u00e1metros de amplio consumo, como en el caso de <em>Tico-tico no fub\u00e1<\/em>, que fue un gran \u00e9xito\u201d, analiza.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de Vannucci empez\u00f3 en 1997, con una beca de intercambio italiana, para estudiar la obra del director Ruggero Jacobbi. Pero ella sigui\u00f3 interesada en la presencia de sus coterr\u00e1neos en Brasil, y regres\u00f3 algunos a\u00f1os despu\u00e9s para hacer su doctorado en la PUC-Rio y reunir aquello que se convirti\u00f3 en el material de <em>A miss\u00e3o italiana<\/em>, benefici\u00e1ndose con los ricos archivos que dejaron los artistas. \u201cLos viajeros\u201d, resume, \u201cconservan todo cuanto m\u00e1s n\u00f3madas, pero preservan las memorias de sus vidas quiz\u00e1 para darle sentido al impulso de una perpetua reconstituci\u00f3n biogr\u00e1fica, aun cuando sea para s uso personal\u201d.<\/p>\n<p>Esta investigaci\u00f3n le demand\u00f3 varios viajes transoce\u00e1nicos a la propia investigadora. Las cartas enviadas por los directores a los amigos que hab\u00edan dejado en Italia, y que se encuentran all\u00e1 hasta hoy, fueron una de las grandes fuentes de esa historia in\u00e9dita y repleta de buenas sorpresas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un libro revisa la herencia de los directores al teatro brasile\u00f1o","protected":false},"author":49,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[310],"coauthors":[336],"class_list":["post-160856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/49"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=160856"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/160856\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=160856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=160856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=160856"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=160856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}