{"id":16954,"date":"2012-07-05T17:27:19","date_gmt":"2012-07-05T20:27:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=16954"},"modified":"2016-02-26T16:42:59","modified_gmt":"2016-02-26T19:42:59","slug":"consenso-m%c3%adnimo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/consenso-m%c3%adnimo\/","title":{"rendered":"Consenso m\u00ednimo"},"content":{"rendered":"<p><em>de R\u00edo de Janeiro<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_16970\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16970  \" title=\"036-039_Rio+20_197-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-1-120x85.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-1-250x177.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">UN PHOTO \/ MARK GARTEN<\/span>Ban Ki-Moon y Dilma, luego del anuncio del documento final<span class=\"media-credits\">UN PHOTO \/ MARK GARTEN<\/span><\/p><\/div>\n<p>La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (R\u00edo+20), realizada en R\u00edo de Janeiro del 20 al 22 de junio, aprob\u00f3 un documento final que, aunque haya sido capaz de evitar retrocesos, estuvo lejos de avanzar con la misma velocidad con que lo hacen los problemas ambientales del planeta. El informe aprobado por los 190 jefes de Estado o sus representantes, que consta de 53 p\u00e1ginas y se titula <em>El futuro que queremos<\/em>, dej\u00f3 la definici\u00f3n de las cuestiones importantes para el a\u00f1o que viene, cuando comenzar\u00e1n a delinearse los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), con metas para el agua, las ciudades, la energ\u00eda y los oc\u00e9anos. Si el debate prospera, los objetivos entrar\u00e1n en vigencia en 2015. \u201cEl camino ser\u00e1 largo y dif\u00edcil\u201d, admiti\u00f3 el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, al referirse al trabajo que tendr\u00e1 la diplomacia durante los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os, dado que la R\u00edo+20 no logr\u00f3 consenso sobre el alcance de esos objetivos.<\/p>\n<p>Se crear\u00e1n dos grupos de trabajo: uno delimitar\u00e1 las metas, mientras que el otro debatir\u00e1 sobre las maneras de ayudar a los pa\u00edses pobres a alcanzarlas. La adhesi\u00f3n a esas metas, de cualquier manera, ser\u00e1 voluntaria. Se alcanz\u00f3 un compromiso de los gobiernos para viabilizar un programa de 10 a\u00f1os destinado a revaluar los modelos de producci\u00f3n y consumo, un avance que se estaba debatiendo desde 2004. \u201cLa direcci\u00f3n del documento es positiva, aunque la velocidad de actuaci\u00f3n es muy lenta\u201d, comenta Jacques Marcovitch, rector de la Universidad de S\u00e3o Paulo entre 1997 y 2001. \u201cUn desaf\u00edo actual consiste en construir nuevas alianzas, en el \u00e1mbito sectorial o subnacional, con el objetivo de avanzar mediante m\u00e9tricas apropiadas en temas espec\u00edficos\u201d, afirma, citando el ejemplo exitoso de la moratoria de la soja, un compromiso de los productores y exportadores de no comercializar soja plantada en \u00e1reas de desmonte de la Amazonia a partir de 2006, o el avance en la clasificaci\u00f3n de los autom\u00f3viles seg\u00fan su eficiencia energ\u00e9tica, adoptada por varios pa\u00edses. Marcovitch coordin\u00f3 el estudio intitulado <em>La econom\u00eda del cambio clim\u00e1tico en Brasil: costos y oportunidades<\/em>, realizado por un consorcio de instituciones, que identific\u00f3 las principales vulnerabilidades de la econom\u00eda y de la sociedad brasile\u00f1a en relaci\u00f3n con los cambios clim\u00e1ticos.<\/p>\n<div id=\"attachment_16974\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16974 \" title=\"036-039_Rio+20_197-2\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-2-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-2-250x165.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">UN PHOTO \/ ROSSANA FRAGA <\/span>Stand en el Riocentro: 45 mil participantes<span class=\"media-credits\">UN PHOTO \/ ROSSANA FRAGA <\/span><\/p><\/div>\n<p>Los dos temas principales de la conferencia, que eran la econom\u00eda verde y la reforma en la estructura de las Naciones Unidas en pro de un desarrollo sostenible, terminaron diluy\u00e9ndose. El lema de una econom\u00eda verde, el conjunto de estrategias destinadas a reducir el impacto ambiental producto del desarrollo econ\u00f3mico, pas\u00f3 por la conferencia de manera amplia y vaga. Contemplar\u00eda desde el consumo eficiente de la energ\u00eda y los recursos naturales hasta la inversi\u00f3n en tecnolog\u00eda agr\u00edcola de bajo impacto en los pa\u00edses pobres. \u201cSe trat\u00f3 de un intento por crear una nueva expresi\u00f3n motivadora, pero muy d\u00e9bil, al contrario de lo que sucedi\u00f3 con el concepto de desarrollo sostenible, el buque insignia de la conferencia Eco 92\u201d, dice Carlos Joly, docente en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), coordinador del Biota-FAPESP y asesor s\u00e9nior en biodiversidad del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI). La Eco 92 se benefici\u00f3 con el <em>Informe Brundtland<\/em>, un documento de 1987 que estableci\u00f3 el concepto amplio de desarrollo sostenible. Su despliegue condujo a una percepci\u00f3n global de que la cuesti\u00f3n se apoya no s\u00f3lo en un pilar ambiental, sino tambi\u00e9n sobre bases econ\u00f3micas y sociales. Tal claridad no se ha emulado para el concepto de econom\u00eda verde. \u201cNunca entend\u00ed cuando alguien menciona que la econom\u00eda verde tomar\u00e1 el lugar del desarrollo sostenible, porque \u00e9ste ya es algo ampliamente acordado\u201d, afirma Gro Harlem Brundtland, ex primera ministra de Noruega, responsable del informe de 1987. \u201cLos pa\u00edses en desarrollo creyeron que la econom\u00eda verde conllevaba un riesgo de barreras comerciales en el futuro, mientras que los desarrollados se vieron compelidos a reducir su huella de carbono. Como no hubo consenso al respecto de la forma de financiar a los pa\u00edses en desarrollo, eso qued\u00f3 en el \u00e1mbito de las intenciones\u201d, a\u00f1ade Carlos Joly. La creaci\u00f3n de un fondo de 30 mil millones de d\u00f3lares para promover proyectos en el campo de la sostenibilidad, propuesta por el G-77, un grupo que re\u00fane a pa\u00edses tales como Brasil y China, fue excluido del texto final de la R\u00edo+20.<\/p>\n<p>La idea de crear una organizaci\u00f3n abocada al medio ambiente en la ONU, rechazada por Estados Unidos y Brasil, pero defendida por 140 pa\u00edses, no sali\u00f3 del papel. Los pa\u00edses aceptaron, sin embargo, fortalecer el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma). Con sede en Nairobi, Kenia, el Pnuma est\u00e1 aislado de la estructura de la ONU y, en cuatro d\u00e9cadas de existencia, acumul\u00f3 escasa influencia y muy pocos recursos. Una novedad consiste en que todos los pa\u00edses deber\u00e1n participar obligatoriamente en el programa, algo que no ocurr\u00eda hasta ahora. La R\u00edo+20 fortaleci\u00f3 al Pnuma por medio de un incremento de los fondos que la ONU transfiere al organismo. \u201cSe trata de un aumento importante si se toma en cuenta que actualmente un 96% de los recursos procede de aportes voluntarios\u201d, afirm\u00f3 el director ejecutivo del programa, Achim Steiner.<\/p>\n<p><strong>\u201cUn punto de partida, no de llegada\u201d<br \/>\n<\/strong>El liderazgo brasile\u00f1o en la R\u00edo+20 fue criticado por promover un consenso poco ambicioso, en un intento por evitar que la conferencia acabara sin un documento final. \u201cEs un punto de partida, pero no de llegada\u201d, sostuvo la presidenta Dilma Rousseff poco antes de dar por concluida la cumbre. Brasil asumi\u00f3 la responsabilidad de redactar el informe final, present\u00e1ndolo en la v\u00edspera del comienzo de la reuni\u00f3n de jefes de Estado sin los temas que generaban divergencias. \u201cEn lugar de dejar algunos puntos entre corchetes, lo que en lenguaje diplom\u00e1tico significa ausencia de acuerdo, para discutirlos entre los jefes de Estado, se prefiri\u00f3 un documento con un com\u00fan denominador m\u00ednimo <em>minimorum<\/em>, exclusivamente con puntos ya acordados en las negociaciones previas\u201d, dice Joly. Si la conferencia de 1992 estuvo avalada por 114 jefes de Estado, la R\u00edo+20 convoc\u00f3 a 86, y el documento final ya estaba listo el d\u00eda 19, v\u00edspera del inicio de la reuni\u00f3n de los l\u00edderes mundiales. \u201cComo no hab\u00eda nada en concreto que decidir, varios pa\u00edses estuvieron representados por ministros, no por sus mandatarios\u201d, afirma. El resultado, seg\u00fan Joly, fue un t\u00edmido documento. \u201cHab\u00eda expectativas de apoyo al inmediato desarrollo de un plan para la conservaci\u00f3n de los oc\u00e9anos, pero en el documento final eso se aplaz\u00f3 para 2014\u201d. Las cuestiones relacionadas con la biodiversidad tambi\u00e9n vieron su relevancia acotada y debilitada. El recientemente creado Panel Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (Ipbes), por ejemplo, necesitaba un fuerte impulso. \u201cSin embargo, en el documento, los jefes de Estado afirman que tan s\u00f3lo \u2018est\u00e1n conscientes\u2019 de la existencia del panel, lo cual resulta demasiado poco\u201d, dice Joly.<\/p>\n<div id=\"attachment_16975\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16975  \" title=\"036-039_Rio+20_197-6\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-6.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"145\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-6.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-6-250x125.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/036-039_Rio+20_197-6-120x60.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">UN PHOTO<\/span>La foto oficial de los jefes de Estado en la Rio+20: presencia menos significativa que en la Eco-92<span class=\"media-credits\">UN PHOTO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los ministros de Estado reunidos en uno de los eventos de la R\u00edo+20 mostraban los titulares de los peri\u00f3dicos que declaraban el fracaso de la conferencia, pero esos peri\u00f3dicos eran de 20 a\u00f1os atr\u00e1s y se refer\u00edan al resultado de la Eco-92, cuyos alcances la transformaron en una reuni\u00f3n muy exitosa. Con ello intentaban mostrar que el \u00e9xito o el fracaso de la cumbre s\u00f3lo podr\u00edan evaluarse m\u00e1s adelante. \u201cLa reuni\u00f3n fue positiva, pues se plantearon temas de manera objetiva y puede acelerar procesos. Pero temo que se asemeje, no a la Eco 92, sino a la R\u00edo+10, realizada en Johannesburgo en 2002, a la que nadie recuerda\u201d, a\u00f1ade Carlos Joly.<\/p>\n<p>Alrededor de 110 mil personas viajaron a R\u00edo de Janeiro para participar en la R\u00edo+20, y la mitad de ese contingente estuvo presente en el Riocentro, sede de la cumbre y de debates sobre temas diversos, desde la intolerancia racial hasta el estado de los oc\u00e9anos o las estrategias para mejorar el transporte urbano. Entre los eventos paralelos, se destacaron la Cumbre de los Pueblos, realizada en el Parque do Flamengo, el Espacio Humanidad 2012, en el Fuerte de Copacabana, y las exposiciones en el muelle Mau\u00e1. As\u00ed como el encuentro oficial logr\u00f3 un resultado menor a las expectativas, los eventos paralelos produjeron compromisos m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p><strong>Internacional y multidisciplinario<br \/>\n<\/strong>En el Foro de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n para el Desarrollo Sostenible, llevado a cabo entre los d\u00edas 11 y 15 de junio en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-RJ), se lanz\u00f3 la iniciativa Future Earth, un proyecto internacional y multidisciplinario que busca coordinar investigaciones y pol\u00edticas relacionadas con los cambios clim\u00e1ticos globales. El comit\u00e9 cient\u00edfico del programa se instaurar\u00e1 en 2013.<\/p>\n<p>La tem\u00e1tica de los estudios ser\u00e1n el estado del planeta, los riesgos de cat\u00e1strofes, las regiones m\u00e1s cr\u00edticas, las maneras de reducir las emisiones de carbono, la relaci\u00f3n con los oc\u00e9anos y los caminos para transformar la sociedad, entre otros. \u201cNecesitamos un abordaje con enfoque m\u00e1s\u00a0 interdisciplinario, m\u00e1s internacional, m\u00e1s cooperativo y m\u00e1s \u00e1gil para lidiar con los desaf\u00edos cr\u00edticos del cambio clim\u00e1tico global y el desarrollo sostenible\u201d, dice Diana Liverman, codirectora del Instituto del Medio Ambiente de la Universidad de Arizona y una de las coordinadoras de la Future Earth. La iniciativa congrega a instituciones tales como el Consejo Internacional para la Ciencia (Icsu, su sigla en ingl\u00e9s), que organiz\u00f3 el foro, y la Unesco, el brazo de las Naciones Unidas para la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura. Como miembro del Belmont Forum \u2013un consorcio que agrupa agencias de financiaci\u00f3n a investigaciones en el campo de los cambios clim\u00e1ticos globales\u2013, la FAPESP participar\u00e1 en la iniciativa colaborando con la elecci\u00f3n de los temas de las investigaciones, en la elaboraci\u00f3n de las convocatorias y en el an\u00e1lisis, la selecci\u00f3n y la cofinanciaci\u00f3n de los proyectos. En el foro de la PUC-RJ tambi\u00e9n se presentaron ante la comunidad cient\u00edfica internacional, los resultados de tres grandes iniciativas de la FAPESP, que instauran un nuevo abordaje en t\u00e9rminos de organizaci\u00f3n cient\u00edfica: el Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG), el Biota-FAPESP y el Programa FAPESP de Investigaciones en Bioenerg\u00eda (Bioen).<\/p>\n<p>Se firmaron, bajo la \u00f3rbita de la R\u00edo+20, 705 acuerdos voluntarios entre empresas, gobiernos y sociedad civil que garantizar\u00e1n 1,6 billones de reales para programas durante los pr\u00f3ximos 10 a\u00f1os. En el evento paralelo Di\u00e1logo Global de Bolsas Sostenibles, representantes de las bolsas de valores de pa\u00edses tales como Estados Unidos, Brasil y Sud\u00e1frica suscribieron un compromiso para alentar buenas pr\u00e1cticas ambientales y sociales en las 4.600 empresas afiliadas. Un grupo de representantes de las 59 mayores ciudades del mundo, coordinados por Michael Bloomberg, el alcalde de Nueva York, lanz\u00f3 metas para la reducci\u00f3n de los gases de efecto invernadero, en el marco de un evento paralelo a la conferencia. Seg\u00fan el grupo, las estrategias de reducci\u00f3n de sus miembros pueden hacer disminuir la emisi\u00f3n de contaminantes hasta 248 millones de toneladas de gases por a\u00f1o, la suma de las emisiones de Argentina y Portugal. El Banco Mundial aportar\u00e1 13 mil millones de reales anuales para sostener las iniciativas.<\/p>\n<p>La conferencia tambi\u00e9n fue el palco del anuncio de los ganadores del Blue Planet Prize 2012, considerado una especie de Nobel del medio ambiente. Fueron galardonados los cient\u00edficos Thomas Lovejoy, de la Universidad George Mason, (Estados Unidos), William Rees, de la Universidad de British Columbia (Canad\u00e1) y Mathis Wackemagel, de la Global Footprint Network (Suiza). El premio es otorgado por la Asahi Glass Foundation, de Jap\u00f3n. Lovejoy, responsable de la introducci\u00f3n del t\u00e9rmino biodiversidad en la comunidad cient\u00edfica, tambi\u00e9n fue laureado con el Premio Muriqu\u00ed 2012, instituido por el Consejo Nacional de la Reserva de la Biosfera del Bosque Atl\u00e1ntico en reconocimiento a las acciones que contribuyen a la conservaci\u00f3n de la biodiversidad. Tambi\u00e9n fueron premiados Carlos Joly, del programa Biota-FAPESP, y la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia (SBPC).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La Conferencia Rio+20 deja un informe poco ambicioso, aunque avanza","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[275,286],"coauthors":[98],"class_list":["post-16954","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-biodiversidad","tag-clima-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16954"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16954\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16954"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=16954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}