{"id":17032,"date":"2012-07-05T18:20:28","date_gmt":"2012-07-05T21:20:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=17032"},"modified":"2015-07-08T15:23:41","modified_gmt":"2015-07-08T18:23:41","slug":"el-origen-de-la-monta%c3%b1a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-origen-de-la-monta%c3%b1a\/","title":{"rendered":"El origen de la monta\u00f1a"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_17035\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17035 \" title=\"056-058_Borborema_197-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/056-058_Borborema_197-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"222\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/056-058_Borborema_197-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/056-058_Borborema_197-1-120x92.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/056-058_Borborema_197-1-250x191.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FABIO JR SM \/ WIKIMEDIA<\/span>Un tramo de la sierra de Bodopit\u00e1, en Para\u00edba: el magma bas\u00e1ltico comprimido en la zona lim\u00edtrofe entre la corteza y el manto terrestre ser\u00eda el origen de la meseta de Borborema<span class=\"media-credits\">FABIO JR SM \/ WIKIMEDIA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Algunos estudios atribuyen los or\u00edgenes de la meseta o la sierra de Borborema a los efectos del clima. Durante millones de a\u00f1os, la erosi\u00f3n habr\u00eda modelado el relieve accidentado de esa regi\u00f3n, formada por tierras altas que le dan un aspecto monta\u00f1oso a zonas de los estados de Pernambuco, Para\u00edba, Alagoas y Rio Grande do Norte. Otros trabajos se\u00f1alan que los or\u00edgenes de la altiplanicie estar\u00edan en procesos geol\u00f3gicos que ocurrieron en el per\u00edodo Cret\u00e1cico, hace entre 136 y 65 millones de a\u00f1os. La separaci\u00f3n de Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica, que hasta ese entonces conformaban un \u00fanico bloque en el antiguo supercontinente de Gondwana, provoc\u00f3 el nacimiento del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y, seg\u00fan la teor\u00eda m\u00e1s aceptada, caus\u00f3 un estiramiento de la corteza terrestre en algunos tramos del nordeste brasile\u00f1o. La capa m\u00e1s externa de la Tierra se hizo m\u00e1s fina en la regi\u00f3n y una de las consecuencias de ese estir\u00f3n ser\u00eda la aparici\u00f3n de elevaciones en ciertos puntos, como ocurre en la meseta de Borborema.<\/p>\n<p>Un nuevo trabajo, llevado a cabo por los geof\u00edsicos Walter Eug\u00eanio de Medeiros, de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), y Roberto Gusm\u00e3o de Oliveira, del Servicio Geol\u00f3gico de Brasil (CPRM), sostiene la hip\u00f3tesis de que otro mecanismo geol\u00f3gico, m\u00e1s reciente y de distinta naturaleza que el estir\u00f3n provocado por la separaci\u00f3n de los continentes, tambi\u00e9n puede haber desempe\u00f1ado un rol importante en la formaci\u00f3n de la meseta nordestina. Seg\u00fan un art\u00edculo del d\u00fao de investigadores, que ser\u00e1 publicado en el mes de agosto, en el peri\u00f3dico <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>, el surgimiento de Borborema puede ser consecuencia de la actividad magm\u00e1tica y de una anomal\u00eda t\u00e9rmica profunda que habr\u00eda aparecido hace alrededor de 30 millones de a\u00f1os en aquella zona del nordeste.<\/p>\n<p>Durante su trayecto ascendente desde las profundidades hacia la superficie del globo, material caliente y fundido, b\u00e1sicamente magma bas\u00e1ltico, habr\u00eda quedado aprisionado en la zona lim\u00edtrofe entre la corteza y el manto, la capa m\u00e1s externa y la intermedia de la Tierra, respectivamente. La diferencia de densidad entre el magma y las rocas vecinas habr\u00eda provocado una fuerza en sentido vertical, el empuje. \u201cEsa fuerza habr\u00eda deformado la corteza y ocasionado que la regi\u00f3n se elevara, originando de tal modo la meseta de Borborema\u201d, dice Oliveira. \u201cNo estamos asegurando que \u00e9se fue el \u00fanico proceso que condujo a la formaci\u00f3n del altiplano, aunque s\u00ed, que ese mecanismo tambi\u00e9n pudo ser una de las principales causas del surgimiento de Borborema\u201d, afirma Medeiros.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/056-058_Borborema_197.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-114060\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/056-058_Borborema_197-269x300.jpg\" alt=\"056-058_Borborema_197\" width=\"269\" height=\"300\" \/><\/a>El objeto del estudio son las denominadas condiciones isost\u00e1ticas de la meseta de Borborema, es decir, las alteraciones en el equilibrio gravitacional entre dos estructuras internas de la Tierra: la lit\u00f3sfera, la parte r\u00edgida que incluye a la corteza y la parte superior del manto, y la asten\u00f3sfera, el segmento fluido del manto. Las variaciones en ese equilibrio producen modificaciones en el relieve terrestre y pueden originar monta\u00f1as o depresiones. Las alteraciones pueden ser causadas por fuerzas localizadas en la superficie o en el interior del planeta, o en ambos. \u201cEl sistema funciona como una estructura el\u00e1stica que se flexiona cuando aparecen cargas, pero recuperan su condici\u00f3n inicial cuando aqu\u00e9llas desaparecen\u201d, compara Oliveira.<\/p>\n<p>En el caso del altiplano de Borborema, los datos aportados por el d\u00fao de investigadores sugieren que esa sierra se form\u00f3 por el afloramiento de la corteza en funci\u00f3n de fuerzas localizadas inmediatamente debajo de la capa superficial de la Tierra. Las mediciones indican, seg\u00fan la interpretaci\u00f3n de los geof\u00edsicos, que las fuerzas ubicadas en la base de la corteza son mayores que el peso de la topograf\u00eda que se form\u00f3 ah\u00ed. \u201cAparentemente, a juzgar por la intensa actividad s\u00edsmica de la regi\u00f3n, ese proceso a\u00fan sigue activo\u201d, afirma Medeiros. Es decir que la meseta de Borborema todav\u00eda no habr\u00eda alcanzado el equilibrio isost\u00e1tico y, en la medida en que sucede la denudaci\u00f3n de las rocas, la corteza retorna de manera el\u00e1stica a su condici\u00f3n inicial.<\/p>\n<p>Datos recabados durante excursiones por la regi\u00f3n serrana del nordeste avalan la tesis de los geof\u00edsicos, cuyo estudio forma parte de los trabajos patrocinados por el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda (INCT) de Geof\u00edsica del Petr\u00f3leo. Los dos investigadores realizaron mediciones de la intensidad del campo gravitatorio (gravimetr\u00eda) en varios puntos del altiplano de Borborema y tambi\u00e9n se valieron de informaci\u00f3n producida por otros centros de investigaci\u00f3n. A partir de estos datos, se puede inferir la densidad de las rocas y el espesor de las capas geol\u00f3gicas de una regi\u00f3n. Los investigadores registraron alg\u00fan tipo de perturbaci\u00f3n, tal como la denominada anomal\u00eda de geoide positiva, que puede interpretarse como un indicativo de que all\u00ed la capa geol\u00f3gica superficial es m\u00e1s extensa. \u201cLa corteza es unos cuatro kil\u00f3metros m\u00e1s extensa bajo la meseta que fuera de esa regi\u00f3n\u201d, dice Oliveira. En ciertos sitios de la sierra, llega a los 35 kil\u00f3metros de espesor.<\/p>\n<p><strong>Desde Campina Grande hasta Caruaru<br \/>\n<\/strong>Con una altura promedio de 500 metros y picos extremos que alcanzan los 1.200 metros, la meseta de Borborema es una de las formaciones naturales m\u00e1s interesantes y desafiantes para los geof\u00edsicos brasile\u00f1os. Sus dominios abarcan ciudades conocidas, tales como Campina Grande, en Para\u00edba y Caruaru, en Pernambuco. Su formato se asemeja a una elipse estirada en direcci\u00f3n norte-sur, alcanzando una longitud m\u00e1xima de 470 kil\u00f3metros y un ancho que var\u00eda entre 70 y 330 kil\u00f3metros. Junto a la depresi\u00f3n del semi\u00e1rido, una planicie con alturas entre 0 y 200 metros ubicada en el norte del nordeste, y de la meseta de Araripe, una altiplanicie m\u00e1s modesta del interior de Pernambuco, Cear\u00e1 y Piau\u00ed, la sierra de Borborema forma parte de un enorme bloque rocoso que abarca casi todo el nordeste: la provincia de Borborema.<\/p>\n<p>\u201cEn el pasado, tectonismo y vulcanismo fueron dos marcas significativas de esa regi\u00f3n serrana, que a\u00fan hoy en d\u00eda es escenario de peque\u00f1os terremotos y fallas que refuerzan los indicios de que la provincia de Borborema posee una lit\u00f3sfera diferente a la del resto del escudo brasile\u00f1o\u201d, comenta Naomi Ussami, geof\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo y estudiosa de Borborema. Bajo la provincia, la asten\u00f3sfera, donde la temperatura del manto supera los 1.300 grados, es m\u00e1s delgada. Su profundidad se estima en 80 kil\u00f3metros, mientras que en el resto de Brasil \u2013en especial en los cratones, porciones antiguas y fr\u00edas del continente\u2013 es de 200 kil\u00f3metros. Como consecuencia de ello, la lit\u00f3sfera de Borborema ser\u00eda m\u00e1s delgada y caliente. \u201cUna gran regi\u00f3n en el interior de la lit\u00f3sfera, con mayor temperatura, provoca la disminuci\u00f3n de la densidad de las rocas, que tienden a fluctuar y desplazarse hacia menores profundidades. \u00c9ste puede constituir un mecanismo alternativo para el elevamiento y la erosi\u00f3n de algunos sectores de la provincia Borborema\u201d, sospecha Ussami.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis formulada por Medeiros y Oliveira para explicar la formaci\u00f3n de la meseta de Borborema no tiene consenso entre los estudiosos. Trabajos realizados mediante otras t\u00e9cnicas, tales como la refracci\u00f3n s\u00edsmica profunda, permiten formular distintas teor\u00edas al respecto del surgimiento de esa importante sierra nordestina, m\u00e1s en la l\u00ednea que sostiene que los or\u00edgenes de la sierra se hallar\u00edan asociados con el proceso de separaci\u00f3n de Am\u00e9rica del Sur del continente africano. La refracci\u00f3n s\u00edsmica consiste en generar explosiones cercanas a la superficie con el fin de medir la propagaci\u00f3n de las ondas de choque en el interior de la Tierra. Cuando pasan de un medio a otro, las ondas son parcialmente reflejadas y refractadas, cambiando su velocidad. Como las capas geol\u00f3gicas de la Tierra presentan diferentes densidades, la velocidad var\u00eda en distintos puntos de las entra\u00f1as del planeta. As\u00ed, puede estimarse donde se encuentra la divisi\u00f3n entre la corteza y el manto.<\/p>\n<p>Para Jos\u00e9 Eduardo Soares, geof\u00edsico de la Universidad de Brasilia, los an\u00e1lisis mediante el empleo de la t\u00e9cnica de refracci\u00f3n s\u00edsmica profunda indican que la g\u00e9nesis de la sierra de Borborema ocurri\u00f3 de manera distinta a la propuesta por Medeiros y Oliveira. \u201cNuestra idea es que el proceso de formaci\u00f3n del altiplano fue muy sencillo\u201d, afirma Soares. \u201cOcurri\u00f3 una delaminaci\u00f3n de la lit\u00f3sfera, una p\u00e9rdida de material que condujo al surgimiento del altiplano\u201d. Ese proceso habr\u00eda ocurrido en la era Cenozoica, como consecuencia de la separaci\u00f3n de los continentes iniciada 100 millones de a\u00f1os antes. Tal como puede verse, las t\u00e9cnicas utilizadas hasta ahora para estudiar este importante accidente geogr\u00e1fico a\u00fan no han conducido a un consenso sobre los or\u00edgenes de las elevaciones que caracterizan al interior de un fragmento del nordeste.<\/p>\n<div>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>OLIVEIRA, R.G. e MEDEIROS, W.E. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0895981112000259\" target=\"_blank\">Evidences of buried loads in the base of the crust of Borborema Plateau (NE Brazil) from Bouguer admittance estimates<\/a>. <strong>Journal of South American Earth Sciences.<\/strong> v. 37, p. 60-76. ago. 2012.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Teor\u00eda propone que la meseta nordestina se form\u00f3 hace 30 millones de a\u00f1os","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309],"coauthors":[101],"class_list":["post-17032","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17032"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17032\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17032"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=17032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}