{"id":17129,"date":"2012-07-06T18:50:24","date_gmt":"2012-07-06T21:50:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=17129"},"modified":"2017-03-01T18:40:50","modified_gmt":"2017-03-01T21:40:50","slug":"y-sin-embargo-el-sonido-se-mueve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/y-sin-embargo-el-sonido-se-mueve\/","title":{"rendered":"Y sin embargo el sonido se mueve"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_17130\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-17130 \" title=\"082-085_Acustica_197-1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/082-085_Acustica_197-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/082-085_Acustica_197-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/082-085_Acustica_197-1-120x168.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/082-085_Acustica_197-1-250x351.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LATINSTOCK\/ ALBUM\/ (C) SOTHEBY\u2019S\/ AKG-IMAGES\/ AKG-IMAGES<\/span>Retrato de un caballero que se presume que es el compositor Vincenzo Galilei, pintado por Alessando Allori y que data del siglo XVI<span class=\"media-credits\">LATINSTOCK\/ ALBUM\/ (C) SOTHEBY\u2019S\/ AKG-IMAGES\/ AKG-IMAGES<\/span><\/p><\/div>\n<p>La ciencia describe las cosas como son; el arte, c\u00f3mo se sienten, como se siente que son\u201d, escribi\u00f3 Fernando Pessoa. Esa certeza del poeta fue motivo de debates y de una profusi\u00f3n de tratados filos\u00f3ficos en el pasaje del siglo XVI \u2012con su creencia plat\u00f3nico-pitag\u00f3rica en la matem\u00e1tica como fundamento de la ciencia y el arte\u2012 al siglo XVII, cuando se percibi\u00f3 que no todo pod\u00eda reducirse a los n\u00fameros. En especial las cosas sentidas.<\/p>\n<p>Un pionero de esta visi\u00f3n cr\u00edtica fue el m\u00fasico Vincenzo Galilei (1520-1590), el padre de Galileo Galilei, quien ya antes del advenimiento de la revoluci\u00f3n cient\u00edfica se percataba de los l\u00edmites de la \u201cmatematizaci\u00f3n\u201d, capaz de generar cambios positivos en la clasificaci\u00f3n de algunas ciencias, pero que era ineficaz en otras. \u201cNo solamente porque la b\u00fasqueda de la naturaleza de los objetos de algunas ciencias era puesta en duda, sino tambi\u00e9n porque las diferentes formas de interacci\u00f3n entre los conocimientos pr\u00e1cticos, te\u00f3ricos y los de los artesanos se dieron de maneras diversas\u201d, afirma la historiadora Carla Bromberg, quien trabaja con los distintos tratados te\u00f3ricos de Vincenzo, la mayor\u00eda in\u00e9ditos, en su investigaci\u00f3n de posdoctorado intitulada <em>Del n\u00famero al sonido: la transformaci\u00f3n del concepto quinientista de m\u00fasica de Vincenzo Galilei<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cVincenzo demostr\u00f3 que la m\u00fasica era un fen\u00f3meno natural sonoro, lo cual se contradec\u00eda con la tradici\u00f3n vigente, que la entend\u00eda \u00fanicamente como n\u00famero y proporci\u00f3n\u201d, explica. \u201cEn sus escritos, producto de experimentaciones pr\u00e1cticas y observaciones matem\u00e1ticas, Vincenzo brind\u00f3 esclarecimientos sobre el descomp\u00e1s existente entre la teor\u00eda y las pr\u00e1cticas musicales de su \u00e9poca, y postul\u00f3 ideas que se convirtieron en fundamentos de la ac\u00fastica, de la m\u00fasica barroca y del sistema tonal que perdur\u00f3 por m\u00e1s de 150 a\u00f1os\u201d, sostiene la investigadora. Aunque es m\u00e1s conocido por ser el padre de Galileo, Vincenzo influenci\u00f3 a fil\u00f3sofos naturales, contempor\u00e1neos de \u00e9l y posteriores, tales como Marin Mersenne y Simon Stevin, y a su propio hijo astr\u00f3nomo.<\/p>\n<p>Si en los d\u00edas actuales es sencillamente una fuente de placer, la m\u00fasica, desde la Edad Media, era considerada una ciencia que ten\u00eda en su fundamento a la aritm\u00e9tica; por consiguiente, su objeto no era el sonido, sino el n\u00famero.\u00a0 En las universidades se aceptaba solamente que se teorizase sobre el mundo sonoro. Entre los autores de esos tratados, pocos eran los practicaban la m\u00fasica. \u201cFue el choque de las formas de conocimiento pr\u00e1ctico y t\u00e9cnico con el conocimiento te\u00f3rico lo que demostr\u00f3 la necesidad de un cambio de m\u00e9todo. La defensa de ideas que contradec\u00edan a las autoridades y las estructuras del pensamiento occidental fue algo que Vincenzo hizo antes que Galileo.\u201d<\/p>\n<p>En sus tratados musicales, este tocador de la\u00fad y te\u00f3rico musical bosquej\u00f3 un m\u00e9todo investigativo innovador. \u201cA contramano de su \u00e9poca, Vincenzo preconiz\u00f3 la supremac\u00eda de la observaci\u00f3n y de los experimentos\u201d, subraya la investigadora. Vincenzo no dudaba en cuestionar las doctrinas tradicionales. \u201cComo nadie hab\u00eda explicado los problemas de manera tal de satisfacer al intelecto, se hizo necesario averiguar y someter a examen los hechos te\u00f3ricos\u201d, escribi\u00f3. Para \u00e9l, independientemente de quien fuese el autor, ya sea antiguo o moderno, hab\u00eda que cuestionar las alegaciones falsas, pues una idea no deber\u00eda propagarse \u00fanicamente a causa de la autoridad de su creador.<\/p>\n<p>El blanco de Vincenzo estaba precisamente en los adeptos a los conceptos pitag\u00f3ricos, como Gioseffo Zarlino (1517-1590), maestro de capilla de la catedral de San Marcos, en Venecia. Aunque fue el maestro de Galilei durante alg\u00fan tiempo, Zarlino hac\u00eda una lectura tradicional de la naturaleza matem\u00e1tica de la m\u00fasica, al procurar encajar en el viejo marco pitag\u00f3rico-plat\u00f3nico legitimado en la tradici\u00f3n textual las \u201cnovedades sonoras\u201d surgidas de los excesos de la polifon\u00eda. A partir de sus experimentos, Galilei extrajo la conclusi\u00f3n de que muchas de las razones postuladas te\u00f3ricamente no exist\u00edan en la pr\u00e1ctica. Vincenzo tambi\u00e9n se percat\u00f3 de que muchos de los intervalos musicales que el sistema vigente negaba exist\u00edan, y eran matem\u00e1ticamente representables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_233458\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Acustica_122315224.jpg\" rel=\"attachment wp-att-233458\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-233458\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Acustica_122315224-238x300.jpg\" alt=\"La tocadora de la\u00fad, pintura de Andrea Solario, datada en el siglo XVI, en Roma\" width=\"300\" height=\"378\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DEA\/G. DAGLI ORTI\/De Agostini\/Getty Images<\/span><\/a> La tocadora de la\u00fad, pintura de Andrea Solario, datada en el siglo XVI, en Roma<span class=\"media-credits\">DEA\/G. DAGLI ORTI\/De Agostini\/Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Incompatibilidad<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan la investigadora, al experimentar en la pr\u00e1ctica las variaciones presentes en los comportamientos de los cuerpos, es decir, de la materia, y notar que eso generaba diferencias sonoras, Vincenzo vio que exist\u00edan factores que las ciencias matem\u00e1ticas no daban cuenta de explicar. Fue esa evidencia de la incompatibilidad del mundo matem\u00e1tico, con sus objetos abstractos, y el mundo f\u00edsico, de objetos reales, lo que llev\u00f3 a Galilei a concluir que, si bien la naturaleza del material estudiado, el sonido, era sensorial, la evidencia de la experimentaci\u00f3n era el camino indicado para la investigaci\u00f3n. No se deb\u00eda privilegiar el estudio de la m\u00fasica especulativa por sobre el estudio de las sonoridades, que es el campo de las cosas \u201ccomo se siente que son\u201d.<\/p>\n<p>Pero, tal como lo har\u00eda su hijo, con esa pelea que el padre entablaba, se met\u00eda con conceptos establecidos desde hac\u00eda mucho tiempo. La argumentaci\u00f3n de Zarlino se basaba en la teor\u00eda de las razones de n\u00fameros enteros, transmitida por el fil\u00f3sofo Severino Boecio y basada en los griegos. Era ilustrada hist\u00f3ricamente a trav\u00e9s de la leyenda de la invenci\u00f3n de las consonancias atribuida a Pit\u00e1goras y su monocordio, un instrumento descrito como siendo compuesto por una sola cuerda extendida entre dos caballetes fijos. Seg\u00fan se cre\u00eda, el fil\u00f3sofo investigara la relaci\u00f3n entre la longitud de una cuerda vibrante y el tono musical que \u00e9sta produc\u00eda. Pit\u00e1goras observ\u00f3 que al presionar sobre un punto ubicado a 3\/4 de la longitud de la cuerda con relaci\u00f3n a su extremo \u2012lo equivalente a reducirla a 3\/4 de su tama\u00f1o original\u2013 y tocarla acto seguido, se o\u00eda una cuarta arriba del tono emitido por la cuerda entera. Con 2\/3 del tama\u00f1o original de la cuerda, se escuchaba una quinta arriba y con \u00bd, se obten\u00eda la octava. La m\u00fasica, como todo en el Universo, era matem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Empero, para Vincenzo los n\u00fameros no eran sonoros, sino que deb\u00edan aplicarse a alg\u00fan cuerpo sonoro, es decir, la m\u00fasica encontraba en los n\u00fameros solamente una representaci\u00f3n de los sonidos. La matem\u00e1tica pasaba a instrumentalizar a la m\u00fasica, y no a fundamentarla. Ergo, la m\u00fasica no era un sistema num\u00e9rico perfecto que exist\u00eda en reinos celestiales, tal como pretend\u00edan los pitag\u00f3ricos, sino que estaba compuesta por sonidos emitidos por cuerpos, cuyas diferentes composiciones afectaban la percepci\u00f3n auditiva de las razones te\u00f3ricas dadas.<\/p>\n<p>Con su la\u00fad, demostr\u00f3 que la altura de una nota podr\u00eda variar no solamente en funci\u00f3n de la longitud o de la tensi\u00f3n de la cuerda, sino tambi\u00e9n cuando se alteraba su espesor o el material con el cual estaba elaborada. La legitimaci\u00f3n de los intervalos musicales de acuerdo con la teor\u00eda supon\u00eda tambi\u00e9n que los intervalos excluidos del sistema no eran naturales.\u00a0 Pero, para Galilei, un sonido era tan natural como otro: si agradaba o no al o\u00eddo no, eso no pod\u00eda explicarse mediante un sistema num\u00e9rico, sino por la propia audici\u00f3n particular e individual. La matem\u00e1tica no ten\u00eda poder sobre los sentidos. Vincenzo liberaba a la m\u00fasica del dominio de los n\u00fameros, al demostrar que la realidad emp\u00edrica no necesariamente se combinaba con las antiguas razones que, tal como se cre\u00eda, organizaban al Universo.<\/p>\n<p>La gran osad\u00eda de Galilei fue trabajar directamente sobre los cuerpos sonoros, experimentando con el sonido, empleando jarrones de metal y otros objetos de distintos tama\u00f1os, anchos y vol\u00famenes, adem\u00e1s de cuerdas de diversos materiales, y observar que los sonidos sufr\u00edan alteraciones de acuerdo con el comportamiento de cada material. \u201cVincenzo demostraba as\u00ed, de manera in\u00e9dita, la relevancia de la materia y su comportamiento\u201d, analiza la investigadora.<\/p>\n<p><strong>La ciencia de la ac\u00fastica<\/strong><br \/>\nA trav\u00e9s de los instrumentos musicales, Vincenzo introdujo principios que ser\u00edan estudiados en el futuro en el campo de la ciencia de la ac\u00fastica, desarrollada por Joseph Saveur en el siglo XVII\u201d, sostiene Carla. Al \u201cdesnumeralizar\u201d la m\u00fasica, Vincenzo ejecut\u00f3 una embestida audaz. \u201cLos te\u00f3ricos del siglo XVI pon\u00edan de relieve las razones pitag\u00f3ricas, pues \u00e9stas formaban parte de una forma de comprender el mundo. Seg\u00fan el pensamiento pitag\u00f3rico, todo lo que exist\u00eda era representado por n\u00fameros, y sus relaciones, por razones matem\u00e1ticas\u201d, recuerda la autora. \u201cAl invalidar en el terreno musical el concepto de razones pitag\u00f3ricas, Galilei sacud\u00eda un orden mayor. Pero, quiz\u00e1 por no pertenecer a ninguna corte, entidad religiosa o universidad, su obra no provoc\u00f3 el impacto que deber\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Vincenzo trat\u00f3 a la m\u00fasica simult\u00e1neamente como un fen\u00f3meno f\u00edsico y cultural. Era una creaci\u00f3n humana, basada en leyes f\u00edsicas que gobernaban la producci\u00f3n del sonido, como as\u00ed tambi\u00e9n un fen\u00f3meno sonoro, sujeto a reglas culturales definidas. \u201cPara \u00e9l, la combinaci\u00f3n de sonidos, descrita como consonancias o disonancias, depend\u00eda tanto de causas naturales como de la convenci\u00f3n, y era esto lo que explicaba por qu\u00e9 la m\u00fasica que agradaba a los italianos no ten\u00eda el mismo efecto sobre otras naciones\u201d, recuerda la investigadora. Para muchos, estas visiones influyeron directamente en su hijo Galileo.<\/p>\n<p>\u201cLos estudios del padre apuntaban hacia lo que ser\u00eda la ac\u00fastica, y los del hijo, hacia la mec\u00e1nica. Ambos atacaron ciertos pilares de la sabidur\u00eda aristot\u00e9lica, tales como el fundamento matem\u00e1tico de la m\u00fasica y la perfecci\u00f3n del mundo celeste, y abrazaron otro pilar, el de la relevancia de la materia y el comportamiento de los materiales para el estudio del movimiento y de la mec\u00e1nica\u201d, analiza Bromberg.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nDel n\u00famero al sonido (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/55895\/numero-som-transformacao-conceito-quinhentista\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2009\/52252-8<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca de posdoctorado;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Carla Bromberg\u2013Cesima\/PUC-SP; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 144.869,89 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Padre de Galileo fue un m\u00fasico que influy\u00f3 en su hijo","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[117],"class_list":["post-17129","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17129"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17129\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17129"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=17129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}