{"id":172283,"date":"2007-10-01T10:10:28","date_gmt":"2007-10-01T13:10:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=172283"},"modified":"2015-07-16T15:07:17","modified_gmt":"2015-07-16T18:07:17","slug":"notas-y-recuerdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/notas-y-recuerdos\/","title":{"rendered":"Notas y recuerdos"},"content":{"rendered":"<p><em>desde Ciudad de M\u00e9xico<\/em><\/p>\n<p>En 1957 se celebr\u00f3 en R\u00edo de Janeiro una conferencia preparatoria para un evento mundial llamado A\u00f1o Geof\u00edsico Internacional (The International Geophysical Year). En esa conferencia participaron cient\u00edficos estadounidenses y latinoamericanos -argentinos, brasile\u00f1os, chilenos, peruanos y tal vez de otros pa\u00edses de la regi\u00f3n. Un tema de gran actualidad era el lanzamiento de un sat\u00e9lite geof\u00edsico por parte de Estados Unidos a cargo del Laboratorio de Propulsi\u00f3n a Chorro (JPL) de California.<\/p>\n<p>Entre los planes cooperativos figuraba el establecimiento de una red de observatorios para el monitoreo, con binoculares y telescopios, del sat\u00e9lite geof\u00edsico que los estadounidenses pretend\u00edan lanzar. Como nos dec\u00eda el Dr. Pickering, director del JPL: &#8220;Nos gustar\u00eda tener informes visuales del sat\u00e9lite funcionando para monitorear su \u00f3rbita&#8221;. Hoy, con el inmenso avance en esos 50 a\u00f1os, parecen un tanto incre\u00edbles esas palabras del director Pickering. Obviamente, todo fue en vano, ya que el sat\u00e9lite estadounidense no subi\u00f3, para derrota moral de Estados Unidos. El primero en subir fue el famoso Sputnik, de los sovi\u00e9ticos. Entre los m\u00faltiples asuntos discutidos en la conferencia fue el aumento de CO2 en la atm\u00f3sfera causado por la quema creciente de hidrocarburos f\u00f3siles. En este campo, el Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo, Secci\u00f3n de Oceanograf\u00eda F\u00edsica, bajo mi jefatura, asumi\u00f3 la tarea de cuantificar el CO2 en el ambiente no contaminado en la costa de Brasil. Para esa tarea, compilamos muestras de aire en la Estaci\u00f3n de Canan\u00e9ia, recogidas mensualmente y analizadas en nuestro laboratorio en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Una nota humor\u00edstica de aquella \u00e9poca: la cantidad de tritio hab\u00eda aumentado en la atm\u00f3sfera como consecuencia de la explosi\u00f3n de bombas de hidr\u00f3geno. Para monitorear ese aumento, se recolectaba agua de lluvia en Canan\u00e9ia y se enviaba regularmente una muestra de 10 litros a Suecia, para an\u00e1lisis. Para exportar ese material, la aduana exig\u00eda un permiso oficial. Uno de los peri\u00f3dicos de S\u00e3o Paulo public\u00f3 la nota: &#8220;Brasil ya exporta agua de lluvia&#8221;.<\/p>\n<p>Como mencion\u00e9, en la conferencia realizada en R\u00edo se discuti\u00f3 el aumento del CO2 en la atm\u00f3sfera y su efecto sobre el clima. La atm\u00f3sfera es parcialmente transparente a la radiaci\u00f3n solar. Por lo tanto gran parte de la energ\u00eda solar que llega al tope de la atm\u00f3sfera acaba llegando a la superficie. El porcentaje de la energ\u00eda solar recibida en el tope de la atm\u00f3sfera que es reflejada de vuelta para el espacio es llamada albedo atmosf\u00e9rico (alrededor del 30% de la energ\u00eda solar incidente es devuelta al espacio en este proceso). La radiaci\u00f3n solar que llega a la superficie es absorbida y la calienta.<\/p>\n<p>Una de las leyes b\u00e1sicas de la f\u00edsica dice que la energ\u00eda radiante de un cuerpo es proporcional a la temperatura absoluta a la cuarta potencia. Por lo tanto, la superficie terrestre, calentada por el Sol, emite radiaci\u00f3n en forma de onda larga (calor) hacia arriba. Esa energ\u00eda emitida por la superficie es absorbida por los gases del efecto invernadero de la atm\u00f3sfera (principalmente CO2 y vapor de agua). Con la elevaci\u00f3n de la concentraci\u00f3n de CO2, aumenta tambi\u00e9n la cantidad de energ\u00eda que es absorbida por la atm\u00f3sfera y, por lo tanto, la temperatura del aire. Con el aire m\u00e1s caliente, m\u00e1s energ\u00eda en forma de onda larga es emitida por la atm\u00f3sfera para el espacio (proporcional a la temperatura absoluta de la atm\u00f3sfera a la cuarta potencia). De esta forma, se equilibra\u00a0 el sistema clim\u00e1tico terrestre en un nivel m\u00e1s caliente al aumentar la concentraci\u00f3n del CO2.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de los gases del efecto invernadero por la quema de combustibles y otros efectos antropog\u00e9nicos es f\u00e1cilmente estimada. Por otro lado, la distribuci\u00f3n de ese gas en el ambiente terrestre es muy compleja y su absorci\u00f3n y transformaci\u00f3n a\u00fan son poco conocidas. El hecho es que el aumento en la atm\u00f3sfera no corresponde a los c\u00e1lculos basados en las actividades humanas, lo que significa que buena parte de esa producci\u00f3n es absorbida en el ambiente terrestre, entre otros lugares, en el oc\u00e9ano, constituyendo el llamado ciclo del carbono en el mar y en el cual entran factores f\u00edsicos, qu\u00edmicos y biol\u00f3gicos as\u00ed como la circulaci\u00f3n de corrientes oce\u00e1nicas, tanto horizontales como verticales.<\/p>\n<p>Entre los efectos clim\u00e1ticos que se preve\u00eda en aquel tiempo figuraban el derretimiento de los hielos y el consiguiente aumento del nivel del mar. En la discusi\u00f3n de 1957, alguien mencion\u00f3 que el embarcadero del puerto de Nueva York ir\u00eda a sumergir debajo de 12 metros de agua. Un reportero nos pregunt\u00f3 si conoc\u00edamos puertos que sufrieran algo similar. Respondimos con otra pregunta: \u00bfexiste alg\u00fan puerto que tenga 12 metros de altura sobre el nivel del mar?<\/p>\n<p>Como es bien conocido, a trav\u00e9s de la historia nuestro planeta ha sufrido grandes cambios clim\u00e1ticos a las cuales, sin duda, la humanidad debe su existencia. A pesar de toda la investigaci\u00f3n, el origen de esos cambios no es a\u00fan bien entendido. Ni siquiera la \u00faltima glaciaci\u00f3n, que termin\u00f3 alrededor de 10 mil a\u00f1os atr\u00e1s, de la cual, sin embargo, persisten vestigios que en el momento est\u00e1n desapareciendo, por razones naturales o artificiales.<\/p>\n<p>Hoy, tal como previeron los cient\u00edficos hace m\u00e1s de medio siglo, no hay duda de que el calentamiento global, que actualmente estamos observando, se debe, hasta cierto grado, a efectos antr\u00f3picos. No obstante, la gran meta ahora es distinguir entre ese efecto y la oscilaci\u00f3n natural que siempre existi\u00f3 en historia de nuestro planeta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Notas y recuerdos","protected":false},"author":241,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[553],"class_list":["post-172283","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172283","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/241"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=172283"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172283\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=172283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=172283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=172283"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=172283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}