{"id":177539,"date":"2003-04-01T16:30:04","date_gmt":"2003-04-01T19:30:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=177539"},"modified":"2016-01-29T14:34:39","modified_gmt":"2016-01-29T16:34:39","slug":"una-tesis-analiza-la-sexualidad-y-el-afecto-en-los-estratos-populares-de-pompeya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-tesis-analiza-la-sexualidad-y-el-afecto-en-los-estratos-populares-de-pompeya\/","title":{"rendered":"Una tesis analiza la sexualidad y el afecto en los estratos populares de Pompeya"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_177566\" style=\"max-width: 307px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-177566\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2003\/04\/POMP\u00c9IA2-297x300.jpg\" alt=\"Visi\u00f3n de Pompeya: en pocas horas murieron millones\" width=\"297\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ROGER VIOLLET<\/span>Visi\u00f3n de Pompeya: en pocas horas murieron millones<span class=\"media-credits\">ROGER VIOLLET<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u201cLos amantes, como las abejas, una vida dulce buscan. \u00a1Ojal\u00e1 fuese as\u00ed!\u201d<\/strong><br \/>\n<em>&#8211; Frase de un mural de Pompeya, tema de una tesis reciente<\/em><\/p>\n<p>Las obras de arte y otros objetos de fuerte connotaci\u00f3n sexual encontrados en profusi\u00f3n en las excavaciones de Pompeya, ciudad anexada al Imperio Romano en 80 a.C. y destruida por el volc\u00e1n Vesubio en 79 d.C., imprimieron una marca indeleble al amor vivido por hombres y mujeres de la localidad en aquel tiempo: las relaciones entre ellos habr\u00edan sido furtivas y fugaces, y los rasgos licenciosos y la lascivia habr\u00edan impregnado los encuentros. Pero, poco a poco, los investigadores modernos est\u00e1n intentando probar que \u00e9sa es una visi\u00f3n distorsionada, y que fue construida con la ayuda de la aristocracia de la \u00e9poca, que, en su obra literaria, insisti\u00f3 en caracterizar al pueblo como pervertido e inmoral.<\/p>\n<p>La investigadora Lourdes Madalena Gazarini Conde Feitosa brind\u00f3 su contribuci\u00f3n para reescribir la historia de amor de esa poblaci\u00f3n dominada por el Imperio Romano con su tesis doctoral, realizada en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) con beca de la FAPESP. En ella, Lourdes estudi\u00f3 la sexualidad y el afecto entre el estrato popular pompeyano desde una perspectiva de g\u00e9nero \u2013el an\u00e1lisis que parte de las identidades sociales asociadas a las diferencias entre los sexos. Su principal fuente, junto a las historiogr\u00e1ficas y las obras literarias, fueron las inscripciones halladas en los sitios arqueol\u00f3gicos del lugar, centenas de \u00e9stas hechas por hombres y mujeres que expresaban en los muros y en las paredes de la ciudad sus alegr\u00edas y sus dolores de amor; decepciones, celos e intentos de reconciliaci\u00f3n. Es decir: situaciones y sentimientos iguales a los de hoy en d\u00eda.<br \/>\nEl estrato popular de Pompeya \u2013 un centro comercial del Imperio Romano, que ten\u00eda incluso un puerto \u2013 estaba formada por hijos de la ciudad o peregrinos, trabajadores libres, esclavos y libertados. Hombres y mujeres compart\u00edan el mismo espacio de trabajo, que muchas veces era tambi\u00e9n su casa. Innumerables oficios y asociaciones profesionales son mencionados en los muros: eran peque\u00f1os propietarios de tabernas, talleres y panader\u00edas, profesores, sastres, vendedores de ropas y de joyas, que se organizaban en diversas asociaciones, como las de los vendedores de frutas, los cocheros, los taberneros, etc. Y tambi\u00e9n compart\u00edan los momentos de recreaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las parejas de Pompeya interactuaban. Lo masculino, lejos del sentido de autoridad y poder, se construy\u00f3 en conformidad con lo femenino. La ciudad, un museo al aire libre, guarda innumerables evidencias materiales de la participaci\u00f3n femenina en la din\u00e1mica social y econ\u00f3mica pompeyana. Hay muchos registros de mujeres que piden que voten a sus candidatos, por ejemplo. De los aproximadamente 2.500 carteles encontrados, tan solo 750 tienen el nombre de la persona a la que se est\u00e1 apoyando, y entre \u00e9stos 52 son firmados por mujeres, en un universo de 10 mil habitantes. Existe consenso entre los historiadores en el sentido de que ese per\u00edodo de la historia fue de emancipaci\u00f3n social y sexual para las mujeres romanas, principalmente las arist\u00f3cratas.<\/p>\n<p>En ese universo de igualdad (sin olvidar que Pompeya era una colonia subyugada por el Imperio Romano), la gente com\u00fan utilizaba los muros y las paredes para registrar los hechos de su cotidiano: anuncios, recados, insultos, s\u00e1tiras de pol\u00edticos, declaraciones y rencillas amorosas. Tales inscripciones pasaron a ser conocidas como grafitis, pues sus autores usaban un instrumento llamado <em>graphium<\/em> para escribirlas. Elaborado con metal, esta herramienta ten\u00eda una punta dura que permit\u00eda agredir y marcar la pared, formando surcos. Los grafitis estaban por todas partes: edificios p\u00fablicos, tabernas, lugares de trabajo y viviendas. Fueron catalogados hasta ahora 10.913 grafitis, pero el volumen es mucho mayor. Se calcula que falta todav\u00eda un tercio de la ciudad por ser descubierto, pese a que las primeras excavaciones en la zona se concretaron a comienzos del siglo XVII.<\/p>\n<p>Con estas inscripciones es posible delinear el engranaje y la din\u00e1mica de esa fracci\u00f3n de la sociedad menos favorecida de Pompeya. Muchas de \u00e9stas corresponden a escritos amorosos, acu\u00f1ados por hombres y mujeres. La mayor\u00eda hace r\u00e1pidas menciones, como \u00e9sta, encontrada en una de las puertas de entrada de la regi\u00f3n: \u201cMarcos ama a Espedusa\u201d. O \u00e9sta otra, en una taberna: \u201cMarcelo ama a Prenestina y no es correspondido\u201d. Hab\u00eda frases m\u00e1s complejas, como una que fue encontrada en una sala de recepci\u00f3n, en la calle Inminente: \u201c\u00a1Viva aqu\u00e9l que ama, muera aqu\u00e9l que no sabe amar! \u00a1Dos veces muera aqu\u00e9l que proh\u00edbe el amor!\u201d. O tambi\u00e9n \u00e9sta, fuerte candidata a convertirse en dicho: \u201cTodo aqu\u00e9l que ama no debe ba\u00f1arse en fuentes calientes, pues nadie que est\u00e1 escaldado puede amar las llamas\u201d. Las paredes tambi\u00e9n registraron que las mujeres tomaban la iniciativa en el terreno amoroso. \u201cTe ruego. Deseo tu dulce vino y lo deseo mucho. Colpurnia te dice. Saludos\u201d o \u201c\u00a1No vendo a mi hombre a ning\u00fan precio!\u201d Algunos grafitis no dejan duda acerca de que muchas relaciones afectivas eran s\u00f3lidas y duraderas (\u201cSeg\u00fan como Primigenia, en com\u00fan acuerdo\u201d o \u201cBalbo y Fortunata, los dos en com\u00fan\u201d).<\/p>\n<p>Otro aspecto significativo en los escritos de Pompeya es la presencia de Venus, la diosa del amor. Era la protectora de la colonia, nombrada a la \u00e9poca de la anexi\u00f3n por parte del Imperio Romano de la Colonia Cornelia Veneria Pompeiorum. La diosa est\u00e1 presente en muchos escritos (\u201cSi hay alguien que no ha visto a la Venus que pint\u00f3 Apeles, que vea a mi muchacha: \u00a1es tan bonita como ella!)\u201d. Es posible entonces concluir que Venus se convirti\u00f3 en una figura accesible, \u00edntima para el pueblo pompeyano; c\u00f3mplice de las historias de amor vividas por los habitantes de la ciudad.<\/p>\n<p>El amor impreso en las paredes es inmanente a la vida, tal como comer y dormir, analiza Lourdes. Y de ese sentimiento tambi\u00e9n forma parte la uni\u00f3n sexual y sus pr\u00e1cticas de satisfacci\u00f3n. El sexo en Pompeya no era m\u00e1s o menos importante que en las otras localidades. \u201cLas inscripciones insisten en escaparle al chaleco de fuerza de la inactividad y la apat\u00eda social, de los prejuicios y el oscurantismo con los cuales todav\u00eda hoy es abordada la cuesti\u00f3n de la sexualidad y de la actuaci\u00f3n social de esa porci\u00f3n significativa de la poblaci\u00f3n romana\u201d, dice Lourdes.<\/p>\n<p>En Pompeya el sexo estaba expuesto en las paredes, en las obras de arte, en los objetos. La representaci\u00f3n del falo, por ejemplo, era frecuente. Funcionaba como un s\u00edmbolo, que ten\u00eda dos funciones principales, seg\u00fan apuestan los historiadores: proteg\u00eda contra el mal de ojo, daba suerte y brindaba protecci\u00f3n, por estar ligado a la fertilidad y a la vida. El Museo Arqueol\u00f3gico de N\u00e1poles conserva ejemplos de \u00e9ste en diversas situaciones, como en palos de antorchas, en escudos de comercios, sellos y fuentes. Todo el material encontrado fue guardado en el Gabinete de Objetos Obscenos, creado en 1819, en donde \u00fanicamente era permitido el ingreso de personas de \u201cconocida moral\u201d. Reci\u00e9n en 1860 se logr\u00f3 catalogar todo el repertorio y alterar su nombre por el de Colecci\u00f3n Pornogr\u00e1fica, denominaci\u00f3n utilizada hasta hoy. Este acervo reci\u00e9n fue abierto al p\u00fablico en 2000, bajo vehementes protestas del Vaticano. \u201cExiste una nueva forma de estudiar las referencias del pasado con connotaciones sexuales, pero \u00e9sta es a\u00fan algo muy reciente\u201d, comenta Lourdes. El gran desaf\u00edo de los investigadores contempor\u00e1neos consiste en analizar ese material a sabiendas de que se encuentra distante temporal y culturalmente de los valores en los que se origin\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Terremoto<\/strong><br \/>\nLos grafitis encontrados en Pompeya fueron escritos durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os de la ciudad. Muchas inscripciones fueron destruidas en el a\u00f1o 62 d.C., cuando la regi\u00f3n sufri\u00f3 un fuerte temblor s\u00edsmico. Adem\u00e1s, de acuerdo con el relato de historiadores, se debe tener en cuenta la existencia de la limpieza de las \u00e1reas de publicidad y la interferencia clim\u00e1tica.<\/p>\n<p>Las inscripciones tambi\u00e9n muestran que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n pompeyana era alfabetizada. El lenguaje impreso en las paredes era una mezcla de lat\u00edn, la lengua oficial del Imperio Romano, con el nativo osco. El pueblo cre\u00f3 un lenguaje propio: el lat\u00edn popular. La reminiscencias de la escritura y la sintaxis osca fueron adaptadas a la lengua latina, generando alteraciones fon\u00e9ticas y de ortograf\u00eda, y yuxtaposiciones en muchas palabras. Su disposici\u00f3n en la frase, presuntamente, tambi\u00e9n se acerc\u00f3 a la manifestaci\u00f3n espont\u00e1nea del habla cotidiano. Ese lenguaje propio, cuya gran fuente de investigaci\u00f3n son los grafitis, revela que la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre aceptaba y negaba al mismo tiempo las condiciones de explotaci\u00f3n material y espiritual a las que estaba sometida.<\/p>\n<p>Los escritos populares muestran que exist\u00eda una difusi\u00f3n de la cultura literaria por fuera de las elites. En ellos es posible verificar la influencia literaria \u00e9pica, eleg\u00edaca y dram\u00e1tica romana, griega y helen\u00edstica en las representaciones del sentimiento afectivo. Citas de autores como Homero, Virgilio y Tiburtino Catulo, Lucrecio y Propercio, entre otros, est\u00e1n presentes. No se sabe c\u00f3mo \u00e9stos llegaron al pueblo: la gente puede haberlos conocidos en la escuela, en el contacto con los inmigrantes, en el comercio, en la prestaci\u00f3n del servicio militar o incluso en las representaciones teatrales de los <em>circulatores<\/em>, personas que promov\u00edan entretenimientos itinerantes.<\/p>\n<p><strong>Gas venenoso<\/strong><br \/>\nLa actual ciudad de Pompeya, ubicada en la regi\u00f3n italiana de Campania, es un centro urbano que se organiz\u00f3 a partir de las excavaciones arqueol\u00f3gicas del siglo XVIII. Actualmente conocida en todo el mundo, no fue tan notoria en la Antig\u00fcedad. Hasta su redescubrimiento, las informaciones sobre ella eran muy escasas. Pompeya \u2013as\u00ed como Herculano, Estabia y Oplontis\u2013 fue sepultada por la erupci\u00f3n del Vesubio ocurrida la noche del 24 al 25 de agosto de 79 d.C. En pocas horas, lavas, cenizas y gases venenosos mataron a centenas de personas. La descripci\u00f3n de esos momentos est\u00e1 presente en las cartas de T\u00e1cito, quien recogi\u00f3 el relato de Plinio el Joven, quien presenci\u00f3 la cat\u00e1strofe cuando fue a visitar a su t\u00edo, Plinio el Viejo, una de las v\u00edctimas del gas venenoso.<\/p>\n<p>Tras el descubrimiento de Pompeya y Herculano, las dos mayores ciudades de las cuatro mencionadas, la regi\u00f3n pas\u00f3 a ser propiedad del reino de N\u00e1poles, bajo la dinast\u00eda Borb\u00f3n. Solamente en 1811 las tierras se convirtieron en propiedad p\u00fablica. \u201cA partir de ese siglo, las excavaciones empezaron a hacerse m\u00e1s intensas. Los trabajos en la regi\u00f3n han suscitado innumerables problemas de \u00edndole pol\u00edtica, econ\u00f3mica y de manejo de las evidencias\u201d, comenta la historiadora. Como el inter\u00e9s central de los investigadores del siglo XIX era el arte y la arquitectura pompeyana, muchos artefactos se perdieron, se dispersaron o fueron destruidos.<\/p>\n<p>La cantidad y la diversidad de objetos forman un conjunto raro de fuentes, que constituyen un valioso instrumento para el estudio de la organizaci\u00f3n de la sociedad romana. Seg\u00fan Lourdes, esta documentaci\u00f3n es una alternativa a las informaciones de las muchas y variadas fuentes literarias, lo que permite ampliar los datos de estas \u00faltimas, como es el caso de la falsa perversi\u00f3n, que no era otra cosa que la expresi\u00f3n del amor.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>El Amor y la Representaci\u00f3n Sexual en la Pompeya Romana: un An\u00e1lisis de las Inscripciones Parietales (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/85695\/o-amor-e-a-representacao-sexual-na-pompeia-romana-uma-analise-de-inscricoes-parietais\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 98\/09032-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca de doctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Pedro Paulo Abreu Funari (IFCH\/Unicamp); <strong>Becaria <\/strong>Lourdes Madalena Gazarini Conde Feitosa (IFCH\/Unicamp); <b>Inversi\u00f3n <\/b>R$ 104.079,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Tesis analiza la sexualidad y el afecto en los estratos populares de Pompeya","protected":false},"author":164,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[479],"class_list":["post-177539","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/177539","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/164"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=177539"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/177539\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=177539"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=177539"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=177539"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=177539"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}