{"id":188473,"date":"2014-12-29T15:21:52","date_gmt":"2014-12-29T17:21:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=188473"},"modified":"2016-01-11T13:34:45","modified_gmt":"2016-01-11T15:34:45","slug":"cordillera-transcontinental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cordillera-transcontinental\/","title":{"rendered":"Cordillera transcontinental"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_188474\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-188474\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Gondwana_srtm.jpg\" alt=\"Un Himalaya primitivo: la cadena monta\u00f1osa de 2.500 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n se habr\u00eda elevado hace 610 millones de a\u00f1os entre Brasil y \u00c1frica, cuando varios de los continentes actuales a\u00fan se encontraban agrupados en el supercontinente Gondwana\" width=\"290\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Gondwana_srtm.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Gondwana_srtm-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Gondwana_srtm-250x168.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DEPARTAMENTO DE GEOLOG\u00cdA \/ UFRJ-CENPES\/ PETROBRAS<\/span>Un Himalaya primitivo: la cadena monta\u00f1osa de 2.500 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n se habr\u00eda elevado hace 610 millones de a\u00f1os entre Brasil y \u00c1frica, cuando varios de los continentes actuales a\u00fan se encontraban agrupados en el supercontinente Gondwana<span class=\"media-credits\">DEPARTAMENTO DE GEOLOG\u00cdA \/ UFRJ-CENPES\/ PETROBRAS<\/span><\/p><\/div>\n<p>El hallazgo de ciertas rocas en el nordeste brasile\u00f1o y en pa\u00edses africanos indica que, hace 610 millones de a\u00f1os, monta\u00f1as tan imponentes como las del actual Himalaya emergieron en el supercontinente conocido con el nombre de Gondwana. El surgimiento de esa cordillera antigua, con casi 2.500 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, corresponde al primer momento de la historia de la Tierra en el cual una cadena monta\u00f1osa de esa magnitud cont\u00f3 con las condiciones para elevarse, generando repercusiones que podr\u00edan ir m\u00e1s all\u00e1 de la geolog\u00eda. Los nutrientes provenientes de esas supermonta\u00f1as habr\u00edan llegado hasta los oc\u00e9anos e impulsado la evoluci\u00f3n de los primeros seres vivos complejos, con organismos pluricelulares.<\/p>\n<p>La existencia remota de ese \u201cHimalaya afrobrasile\u00f1o\u201d fue descrita en un art\u00edculo publicado en octubre en la revista <em>Nature Communications<\/em>, en un trabajo conjunto entre expertos de Brasil, Australia y Francia. El primer autor del estudio es Carlos Ganade de Ara\u00fajo, del Servicio Geol\u00f3gico de Brasil (SGB), en R\u00edo de Janeiro. Ara\u00fajo concluy\u00f3 recientemente su doctorado en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), bajo la supervisi\u00f3n de Umberto Cordani, otro de los autores de la investigaci\u00f3n, luego de pasar una temporada en el laboratorio de Daniela Rubatto, en la Universidad Nacional de Australia, y en el de Renaud Caby, en la Universidad de Montpellier II. M\u00e1s all\u00e1 de las muestras brasile\u00f1as, los ge\u00f3logos analizaron rocas halladas en Togo y en Mali, pa\u00edses situados en \u00c1frica Occidental.<\/p>\n<p>\u201cLa conexi\u00f3n entre la formaci\u00f3n de monta\u00f1as de ese tipo y el surgimiento de la vida compleja es algo que varios trabajos previos ya propon\u00edan\u201d, comenta Ara\u00fajo. \u201cLo novedoso de nuestro trabajo consiste en mostrar que el surgimiento de ese arco monta\u00f1oso fue sincr\u00f3nico, dentro del margen de error de las t\u00e9cnicas utilizadas para medir ese <em>timing<\/em>, y que el mismo coincide con la aparici\u00f3n de la fauna ediac\u00e1rica [Ediac\u00e1rico es el nombre que se le dio al per\u00edodo geol\u00f3gico en el que ocurri\u00f3 la primera gran proliferaci\u00f3n de vida pluricelular]\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_188475\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-188475\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Sertao-Ceara.jpg\" alt=\"All\u00e1 y ac\u00e1: rocas del interior de Cear\u00e1...\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Sertao-Ceara.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Sertao-Ceara-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Sertao-Ceara-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">RENAUD CABY \/ UNIVERSIDADE DE MONTPELLIER II<\/span>All\u00e1 y ac\u00e1: rocas del interior de Cear\u00e1&#8230;<span class=\"media-credits\">RENAUD CABY \/ UNIVERSIDADE DE MONTPELLIER II<\/span><\/p><\/div>\n<p>La cadena monta\u00f1osa habr\u00eda surgido a partir de la colisi\u00f3n entre dos grandes bloques de la corteza terrestre: por un lado, hab\u00eda un \u00e1rea que inclu\u00eda bloques rocosos que actualmente forman parte de \u00c1frica Central, del Sahara y de la cuenca del r\u00edo S\u00e3o Francisco, y por el otro, una regi\u00f3n en la cual se encontraban fusionados bloques de la actual \u00e1frica Occidental y de la cuenca del r\u00edo Amazonas. Ara\u00fajo y Miguel Basei, tambi\u00e9n de la USP, recogieron las muestras de esas rocas en Forquilha, una localidad cercana a Sobral, en el interior de Cear\u00e1, en un \u00e1rea de selva tropical pr\u00f3xima a la villa de Lato, en Togo, y en afloramientos rocosos en medio de las arenas del Sahara, en Mali. Esos tres sitios est\u00e1n emplazados a lo largo de una fractura geol\u00f3gica profunda \u2012el denominado Corredor Tect\u00f3nico Transbrasiliano-Kandi, muy estudiado por el equipo de la USP y por el grupo de Reinhardt Fuck y M\u00e1rcio Pimentel, de la Universidad de Brasilia\u2012, resultado de la colisi\u00f3n entre los bloques rocosos que habr\u00edan dado origen al Himalaya afrobrasile\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>C\u00e1psulas del tiempo<\/strong><br \/>\nLa relativa precisi\u00f3n en la dataci\u00f3n de minerales tan antiguos s\u00f3lo es posible merced a la presencia de circones, unos cristales ricos en elementos qu\u00edmicos radioactivos, como por ejemplo el uranio. Cada ejemplar de circ\u00f3n, al formarse, funciona como una especie de c\u00e1psula del tiempo. Una vez que se transforma en cristal s\u00f3lido luego del enfriamiento del magma, el material alberga una determinada concentraci\u00f3n de uranio, que por medio de la p\u00e9rdida lenta y constante de part\u00edculas subat\u00f3micas, t\u00edpica de los elementos radioactivos, se transforma en elementos qu\u00edmicos m\u00e1s livianos, tales como el torio y el plomo, a una tasa conocida. \u201cLuego de la cristalizaci\u00f3n, el mineral ya no intercambia \u00e1tomos de uranio con el medio externo, como si la estructura cristalina fuera un sistema cerrado\u201d, explica L\u00eada Maria Fraga, quien tambi\u00e9n trabaja en el SGB y es autora de un estudio que identific\u00f3 algunos de los circones m\u00e1s antiguos hallados en el mundo.<\/p>\n<p>Los investigadores miden entonces la concentraci\u00f3n de las variedades (is\u00f3topos) del elemento qu\u00edmico plomo derivadas del uranio y calculan cu\u00e1nto tiempo antes se form\u00f3 el circ\u00f3n. Tambi\u00e9n se pudo determinar que las rocas brasile\u00f1as y africanas que albergan los circones se formaron en ambientes con alt\u00edsima presi\u00f3n, a profundidades superiores a 90 kil\u00f3metros. Esas rocas, a las que se conoce con el nombre de eclogitas y se forman en contextos de presi\u00f3n alt\u00edsima derivan del encuentro entre dos placas tect\u00f3nicas, los inmensos bloques rocosos que forman la corteza terrestre.<\/p>\n<p>En la colisi\u00f3n entre las placas, el borde de una de ellas se mete debajo de la otra, en la denominada subducci\u00f3n. La parte que se sumerge queda sometida a alt\u00edsimas presiones que alteran sus rocas. Luego, algunas de esas rocas alteradas afloran a la superficie \u2012o son exhumadas, como dicen los ge\u00f3logos\u2012, en un proceso que puede generar grandes cadenas monta\u00f1osas, tales como el Himalaya actual y su pariente del Ediac\u00e1rico.<\/p>\n<div id=\"attachment_188476\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-188476\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Gourma-Mali_credito-Renaud-Caby_1981_B.jpg\" alt=\"...y de Mali conservan vestigios de la antigua cordillera\" width=\"290\" height=\"185\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Gourma-Mali_credito-Renaud-Caby_1981_B.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Gourma-Mali_credito-Renaud-Caby_1981_B-120x77.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_Gourma-Mali_credito-Renaud-Caby_1981_B-250x159.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CARLOS GANADE DE ARA\u00daJO \/ SGB<\/span>&#8230;y de Mali conservan vestigios de la antigua cordillera<span class=\"media-credits\">CARLOS GANADE DE ARA\u00daJO \/ SGB<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Ara\u00fajo, \u00e9se es otro punto importante del estudio: descubrir las evidencias m\u00e1s antiguas de un mecanismo de tect\u00f3nica de placas similar a los que hoy conocemos. \u201cAunque existen indicios de que las placas tect\u00f3nicas podr\u00edan hallarse, de alg\u00fan modo, en actividad desde el e\u00f3n Arcaico, hace m\u00e1s de 3 mil millones de a\u00f1os, reci\u00e9n en el Ediac\u00e1rico notamos signos de una subducci\u00f3n profunda y suficiente que permiti\u00f3 que las placas continentales se sumerjan bastante y, por consiguiente, desencadenen el alzamiento de monta\u00f1as tan altas como las del actual Himalaya\u201d.<\/p>\n<p>Tal fen\u00f3meno geol\u00f3gico, posiblemente in\u00e9dito hasta ese entonces, podr\u00eda haber tenido consecuencias igualmente in\u00e9ditas sobre la evoluci\u00f3n de la vida en el planeta, sostienen los investigadores.<\/p>\n<p><strong>Vida misteriosa<\/strong><br \/>\nM\u00e1s o menos en la \u00e9poca en que se form\u00f3 el Himalaya afrobrasile\u00f1o, en la Tierra surgieron formas de vida que a\u00fan hoy se encuentran envueltas en un halo de misterio. Se trata de la denominada biota de Ediacara, integrada por organismos pluricelulares cuyas relaciones de parentesco con los grupos de seres vivos que evolucionaron m\u00e1s tarde todav\u00eda no est\u00e1n demasiado claras, si bien hay quienes identifican, entre los f\u00f3siles de seres que vivieron en aquella \u00e9poca, a los precursores de los cnidarios (medusas y corales) actuales.<\/p>\n<p>En general, los miembros de la biota ediac\u00e1rica son criaturas de cuerpo blando, con aspecto de disco o similares a tallos de algas. Tambi\u00e9n hay pistas f\u00f3siles (icnof\u00f3siles) dejadas por el paso de los animales, que parecen indicar la presencia de seres vermiformes, arrastr\u00e1ndose por el lecho marino. Otros registros f\u00f3siles, tambi\u00e9n indican que, alrededor de aquella \u00e9poca, ya exist\u00edan organismos con desarrollo embrionario complejo, esencial para que los seres multicelulares produzcan tejidos especializados para diversas funciones, tales como m\u00fasculos o ganglios. Esas formas de vida macrosc\u00f3picas eran exclusivamente acu\u00e1ticas. Los microorganismos ya hab\u00edan colonizado ambientes en tierra firme, aunque los animales y las plantas reci\u00e9n comenzaron a abandonar los mares a partir del C\u00e1mbrico, hace 540 millones de a\u00f1os, con el surgimiento progresivo de adaptaciones para resistir la p\u00e9rdida de agua.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/048-053_Himalaia_226-031.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-188642\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/048-053_Himalaia_226-031-300x157.jpg\" alt=\"048-053_Himalaia_226-03\" width=\"290\" height=\"152\" \/><\/a>El surgimiento de la cordillera que ocup\u00f3 parte de lo que hoy es \u00c1frica y Brasil, podr\u00eda haber impulsado la evoluci\u00f3n de esas criaturas al abarrotar de alimento los oc\u00e9anos. Esas enormes monta\u00f1as habr\u00edan sufrido un proceso erosivo sin precedentes, transportando los nutrientes presentes en las rocas hacia el oc\u00e9ano. Ese \u201cbanquete\u201d mineral habr\u00eda propiciado la multiplicaci\u00f3n de los microorganismos marinos que realizan fotos\u00edntesis y producen ox\u00edgeno, elevando la cantidad disponible de ese gas tanto en los mares como en la atm\u00f3sfera. Con mayor disponibilidad de ox\u00edgeno, esos ambientes habr\u00edan sido mucho m\u00e1s propicios como sost\u00e9n del metabolismo de seres vivos complejos.<\/p>\n<p>\u201cUno tambi\u00e9n puede comparar los efectos del surgimiento de las monta\u00f1as del Ediac\u00e1rico con lo que ocurri\u00f3 luego del surgimiento de los montes Himalayas\u201d, recuerda Ara\u00fajo. De hecho, esta megacordillera colabor\u00f3 para moldear el relieve y el clima en Asia, controlando, por ejemplo, los monzones (las lluvias anuales que caen sobre el subcontinente indio) e impidiendo que los vientos fr\u00edos del \u00c1rtico lleguen al sur de Asia. Lo curioso es que los procesos de ese tipo parecen haber ocurrido nuevamente algunas decenas de millones de a\u00f1os m\u00e1s tarde, durante la denominada Explosi\u00f3n C\u00e1mbrica, un evento evolutivo a gran escala que comenz\u00f3 hace alrededor de 540 millones de a\u00f1os, y aun m\u00e1s importante que el de la g\u00e9nesis de la biota de Ediacara. La Explosi\u00f3n C\u00e1mbrica marca la aparici\u00f3n de casi todos los grandes grupos de animales conocidos actualmente por el registro f\u00f3sil, que incluye tanto a los primeros artr\u00f3podos (hoy en d\u00eda, los animales m\u00e1s numerosos y diversos del planeta, tales como los insectos y crust\u00e1ceos) como los primeros cordados (el grupo que incluye a los vertebrados, entre los que se encuentra el ser humano).<\/p>\n<p>De acuerdo con Ara\u00fajo, las supermonta\u00f1as que coinciden con la explosi\u00f3n de vida en el per\u00edodo C\u00e1mbrico se alzaron en la regi\u00f3n del este de Gondwana, cuando desapareci\u00f3 un oc\u00e9ano en la zona donde ahora se encuentra Mozambique. \u201cUno podr\u00eda considerar a ese evento en el este como una continuidad del proceso que ya ven\u00eda estimulando la evoluci\u00f3n de la vida compleja desde el Ediac\u00e1rico\u201d, afirma el investigador.<\/p>\n<p><strong>Restos del H\u00e1dico<\/strong><\/p>\n<p>Otro estudio geol\u00f3gico basado en el an\u00e1lisis de circones hall\u00f3 en la frontera entre Brasil y Guayana, vestigios de un fragmento de lo que podr\u00eda haber sido el continente m\u00e1s antiguo del planeta. Ese continente habr\u00eda existido hace unos 4.200 millones de a\u00f1os \u2012cuando el planeta contaba con alrededor de 300 mil a\u00f1os de existencia\u2012 en el denominado E\u00f3n H\u00e1dico o Hadeano, el primero y m\u00e1s turbulento per\u00edodo de la historia de la Tierra.<\/p>\n<p>Hasta hace algunas d\u00e9cadas se cre\u00eda que en aquel per\u00edodo cuyo nombre hace referencia a Hades \u2012el dios de la mitolog\u00eda griega que gobernaba las profundidades de la Tierra y el mundo de los muertos\u2012, la superficie terrestre se hallaba dominada por oc\u00e9anos de roca l\u00edquida y cr\u00e1teres formados por el impacto de cuerpos celestes. Pero registros geol\u00f3gicos hallados en la \u00faltima d\u00e9cada sugieren que, incluso en un pasado tan remoto, ya exist\u00edan mecanismos capaces de producir continentes comparables a los actuales.<\/p>\n<div id=\"attachment_188478\" style=\"max-width: 200px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-188478\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Himalaia_JR-15A-reflected-light-190x300.jpg\" alt=\"Vestigios de un pasado remoto: cristales de circ\u00f3n de 4.200 millones de a\u00f1os, extra\u00eddos de la roca volc\u00e1nica recogida en las Guayanas\" width=\"190\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">SERGE NADEAU \/ CMGG<\/span>Vestigios de un pasado remoto: cristales de circ\u00f3n de 4.200 millones de a\u00f1os, extra\u00eddos de la roca volc\u00e1nica recogida en las Guayanas<span class=\"media-credits\">SERGE NADEAU \/ CMGG<\/span><\/p><\/div>\n<p>El vestigio m\u00e1s reciente de que podr\u00edan haber existido continentes tan primitivos es un circ\u00f3n de 4.200 millones de a\u00f1os extra\u00eddo de rocas volc\u00e1nicas recogidas en Guayana en 2011 por equipos del Servicio Geol\u00f3gico Brasile\u00f1o y de la Comisi\u00f3n de Minas y Geolog\u00eda de Guayana. \u201cEl hallazgo de vestigios de cu\u00e1ndo y c\u00f3mo se form\u00f3 la \u2018primera\u2019 corteza continental o algo similar a ella siempre constituye un gran descubrimiento\u201d, explica la ge\u00f3loga brasile\u00f1a L\u00eada Maria Fraga, coautora de un art\u00edculo que describe el hallazgo en el peri\u00f3dico <em>Brazilian Journal of Geology<\/em>. \u201cHasta donde s\u00e9, ese circ\u00f3n es el mineral m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica del Sur\u201d, dice.<\/p>\n<p>Los circones est\u00e1n formados por tres elementos qu\u00edmicos (circonio, ox\u00edgeno y silicio) y son minerales muy resistentes, capaces de sobrevivir a las transformaciones que pueden soportar las rocas que forman los continentes. El antiguo circ\u00f3n de Guayana, por ejemplo, permaneci\u00f3 intacto incluso despu\u00e9s de que la roca que originalmente lo cobijaba se fundi\u00f3 hace unos 2 mil millones de a\u00f1os, cuando la regi\u00f3n del planeta donde actualmente se extiende la Amazonia estaba dominada por volcanes y se cree que uno de esos volcanes habr\u00eda entrado en erupci\u00f3n y tra\u00eddo de las profundidades de la Tierra material fundido en el cual flotaban cristales de zirc\u00f3n m\u00e1s antiguos.<\/p>\n<p>Por ahora, las muestras de circ\u00f3n m\u00e1s antiguas se hallaron en menos de una decena de sitios de todo el mundo. La m\u00e1s antigua de todas, con 4.400 millones de a\u00f1os, se identific\u00f3 en Jack Hills, en Australia. Los minerales hallados en Canad\u00e1, China y Estados Unidos detentan edades comparables o algo inferiores a las identificadas en el sur de Guayana.<\/p>\n<p>El circ\u00f3n de Guayana, que fue estudiado por Fraga y por Serge Nadeau, primer autor del art\u00edculo del <em>Brazilian Journal of Geology<\/em>, fue datado teniendo en cuenta el decaimiento radioactivo del elemento qu\u00edmico uranio, la misma t\u00e9cnica empleada para determinar la edad de los circones del Himalaya afrobrasile\u00f1o. Al remontarse a una \u00e9poca tan arcaica, resulta sorprendente que haya sobrevivido a las transformaciones que atraves\u00f3 la corteza continental desde entonces. \u201cTuvimos una enorme suerte\u201d, dice Fraga.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nCaracterizaci\u00f3n geocronol\u00f3gica y termocronol\u00f3gica de las rocas de alto grado\u00a0asociadas a la orog\u00e9nesis neoproterozoica en las inmediaciones del Corredor Tect\u00f3nico Transbrasiliano-Kandi (NE Brasil \u2013 NW \u00c1frica) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/47137\/caracterizacao-geocronologica-e-termocronologica-das-rochas-de-alto-grau-associadas-a-orogenese-neop\/\" target=\"_blank\">2012\/00071-2<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular;\u00a0<strong>Investigador responsable\u00a0<\/strong>Umberto Giuseppe Cordani (IGC-USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 144.331,80 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>GANADE DE ARAUJO, C. E.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.nature.com\/ncomms\/2014\/141016\/ncomms6198\/full\/ncomms6198.html\" target=\"_blank\">Ediacaran 2,500-km-long synchonous deep continental subduction in the West Gondwana orogen<\/a>. <strong>Nature Communications<\/strong>. 16 oct. 2014.<br \/>\nNADEAU, S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/rbg.sbgeo.org.br\/index.php\/rbg\/article\/viewFile\/30050\/18963\" target=\"_blank\">Guyana: the lost Hadean crust of South America?<\/a> <strong>Brazilian Journal of Geology<\/strong>. v. 43, p. 601-6. dic. 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Monta\u00f1as formadas hace 610 millones de a\u00f1os habr\u00eda impulsado la evoluci\u00f3n","protected":false},"author":40,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[139],"class_list":["post-188473","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188473"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188473\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188473"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=188473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}