{"id":188659,"date":"2015-01-19T13:33:08","date_gmt":"2015-01-19T15:33:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=188659"},"modified":"2015-06-29T14:04:01","modified_gmt":"2015-06-29T17:04:01","slug":"serpientes-acorraladas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/serpientes-acorraladas\/","title":{"rendered":"Serpientes acorraladas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_188661\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-188661\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0083.jpg\" alt=\"Yarar\u00e1 dorada, de la isla de Queimada Grande  \" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0083.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0083-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0083-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Yarar\u00e1 dorada, de la isla de Queimada Grande<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Luego de pasarse cuatro a\u00f1os organizando una rara s\u00edntesis de informaciones recabadas durante muchas d\u00e9cadas de trabajo de campo, el bi\u00f3logo Cristiano Nogueira finalmente puede decir: \u201cAhora hemos logrado ver de modo claro que la principal amenaza para las serpientes de Brasil es producto de una dram\u00e1tica p\u00e9rdida de la vegetaci\u00f3n nativa, que es tambi\u00e9n la causa de otros problemas, como es el caso de esta sequ\u00eda en S\u00e3o Paulo\u201d. Como investigador del Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MZ-USP), Nogueira coordina un extenso mapeo, que compara la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica actual y pasada de los ofidios brasile\u00f1os. Los resultados preliminares indican que algunas especies perdieron hasta un 80% del \u00e1rea de selva o de campi\u00f1as que ocupaban hace tres d\u00e9cadas. La p\u00e9rdida de terreno \u2012asociada\u00a0 a la expansi\u00f3n de las ciudades y a la actividad agropecuaria, tal como le ocurre a otras especies\u2012 implica la desaparici\u00f3n de evidencias de la historia evolutiva no s\u00f3lo de las serpientes, sino tambi\u00e9n de otros grupos de seres vivos, que evolucionaron y ocuparon sus espacios a lo largo de millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Para 2016, Nogueira espera terminar los m\u00e1s de mil mapas que delimitan con precisi\u00f3n ese problema al comparar las \u00e1reas ocupadas en la actualidad y en el pasado por las 380 especies que habitan en Brasil. Se trata de la mayor diversidad de serpientes del mundo, lo que incluye desde las diminutas e inofensivas culebras ciegas, yarar\u00e1s, cascabeles, corales verdaderas y falsas, hasta las mayores, tales como la boa constrictora y la anaconda, de hasta 10 metros de longitud. De acuerdo con los mapas terminados, 22 especies son exclusivas \u2012o end\u00e9micas\u2012 de sectores de la <em>caatinga<\/em> y otras 80, del bosque atl\u00e1ntico. \u201cEstamos determinando las \u00e1reas end\u00e9micas y al mismo tiempo observando su p\u00e9rdida\u201d, sostiene Nogueira, al frente de un equipo de 25 expertos de Brasil y dos de Argentina.<\/p>\n<p>La <em>Bothrops itapetiningae<\/em>, la menor de las yarar\u00e1s, con 40 a 60 cent\u00edmetros de longitud \u2012los machos poseen una cola m\u00e1s larga, mientras que las hembras ostentan una cabeza mayor\u2012, ocupar\u00eda actualmente tan s\u00f3lo un 20% del \u00e1rea original que habitaba hace 30 a\u00f1os, que comprend\u00eda las campi\u00f1as y cerrados desde S\u00e3o Paulo hasta el centro del estado de Goi\u00e1s, que fue intensamente ocupada por cultivos o ciudades. \u201cLas talas llegaron al borde del Parque Ind\u00edgena de Xing\u00fa, en los estados de Mato Grosso y Par\u00e1, y del Parque Nacional das Emas, en Goi\u00e1s\u201d, se\u00f1ala Nogueira. \u201cLas p\u00e9rdidas se incrementaron bastante desde que comenc\u00e9 con ese mapeo, en 2010, y ahora avanzan sobre la selva amaz\u00f3nica\u201d.<\/p>\n<p>Otra de las especies acorraladas es la yarar\u00e1 de Murici (<em>Bothrops muriciencis<\/em>), que habita tan s\u00f3lo en selvas a una altura superior a los 400 metros en una estaci\u00f3n ecol\u00f3gica situada en el municipio de Murici, estado de Alagoas. El investigador Marco Antonio de Freitas, del Instituto Chico Mendes de Conservaci\u00f3n de la Biodiversidad (ICMBio), quien coordin\u00f3 el trabajo de campo con esta especie, not\u00f3 que el desmonte all\u00ed es intenso, incluso en \u00e1reas protegidas por ley. Pero no es \u00e9se el \u00fanico problema. \u201cEn las regiones norte y nordeste a\u00fan no existe un trabajo educativo eficaz, que impida la matanza de ofidios ponzo\u00f1osos. Lo m\u00e1ximo que puede lograrse es que los residentes no maten a las que ellos mismos reconocen como inofensivas\u201d, sostuvo el estudioso. All\u00ed y en otros lugares, la mayor\u00eda de la gente prefiere matarlas, a causa del asco y el temor que suscitan, si bien que s\u00f3lo una minor\u00eda de las especies es venenosa. En un estudio de 2014, Freitas inform\u00f3 que la yararacuz\u00fa tapete (<em>Bothrops pirajai<\/em>), habita tan s\u00f3lo en fragmentos del bosque atl\u00e1ntico del sur de Bah\u00eda, bajo similares amenazas.<\/p>\n<div id=\"attachment_188672\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Serpentes_EDU_09142.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-188672\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Serpentes_EDU_09142-1024x668.jpg\" alt=\"Los primeros registros de las serpientes de Brasil:  la serpiente tigre en un libro de 1734 publicado en Alemania...\" width=\"290\" height=\"189\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Thesauri\/ Albertus Seba<\/span><\/a> Los primeros registros de las serpientes de Brasil: la serpiente tigre en un libro de 1734 publicado en Alemania&#8230;<span class=\"media-credits\">Thesauri\/ Albertus Seba<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un enfoque m\u00e1s amplio revela algo parad\u00f3jico: la regi\u00f3n m\u00e1s poblada del pa\u00eds \u2012desde el sur de Minas Gerais hasta el sur de Santa Catarina\u2012 presenta la mayor riqueza (cantidad de especies) y diversidad filogen\u00e9tica (familias) de serpientes, a causa de la variedad de formas de vegetaci\u00f3n y de relieve. En esa \u00e1rea es donde se capturaron m\u00e1s ejemplares, lo cual facilita la identificaci\u00f3n de especies nuevas. En un estudio realizado en Serra de Paranapiacaba, en el Gran S\u00e3o Paulo, la bi\u00f3loga Vivan Trevine, del MZ-USP, hall\u00f3 16 especies de ofidios y 80 de anfibios, una buena muestra de la diversidad de vida silvestre en todo el estado. Tambi\u00e9n hay \u00e1reas a\u00fan poco recorridas por los bi\u00f3logos en donde abundan especies y familias, tales como los bosques y cerrados de la Chapada de Parecis y Serra de Ricardo Franco, en el oeste del estado de Mato Grosso, y en las regiones norte y central de los Andes (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/014-021_Capa-serpentes_227-01.jpg?091af6\" target=\"_blank\"><em>v\u00e9anse los mapas<\/em><\/a>).<\/p>\n<p><strong>Muchos a\u00f1os de silencio<br \/>\n<\/strong>\u201cEstamos recopilando informaciones que comenzaron a recogerse hace 250 a\u00f1os\u201d, dice Nogueira. El bot\u00e1nico y zo\u00f3logo Carl von Linn\u00e9, Linneo, fue quien present\u00f3 en 1758 una de las primeras descripciones de una serpiente de Brasil, una boa constrictora. \u201cLa observaci\u00f3n de la distribuci\u00f3n espacial de los ofidios es una forma de entender la formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n de los ambientes naturales\u201d, afirma Nogueira. \u201cSi comprendemos aquello que gener\u00f3 la diversidad de las serpientes, tal vez ser\u00eda posible deducir tambi\u00e9n lo que pas\u00f3 con otros grupos de animales\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_188671\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Serpentes_EDU_08982.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-188671\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Serpentes_EDU_08982-712x1024.jpg\" alt=\"...Una boa constrictora (la serpiente mayor), en un libro de 1864 publicado en Italia  \" width=\"290\" height=\"417\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Iconographie g\u00e9n\u00e9rale des ophidiens\/ Giorgio Jan y Ferdinando Sodelli<\/span><\/a> &#8230;Una boa constrictora (la serpiente mayor), en un libro de 1864 publicado en Italia<span class=\"media-credits\">Iconographie g\u00e9n\u00e9rale des ophidiens\/ Giorgio Jan y Ferdinando Sodelli<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los mapas se est\u00e1n elaborando a partir de alrededor de 100 mil registros de capturas de especies, \u201ctodos verificados al menos por un experto\u201d, asegura Nogueira. Fue un trabajo lento y meticuloso. Thais Guedes, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), y Fausto Barbo, de la USP, pasaron a\u00f1os examinando a los animales y las etiquetas de identificaci\u00f3n de decenas de colecciones zool\u00f3gicas de Brasil \u2012ella con animales de la caatinga y \u00e9l, con ejemplares del bosque atl\u00e1ntico\u2012 y de otros pa\u00edses. \u201cHab\u00eda una gran cantidad de informaci\u00f3n, pero desperdigada, desordenada, con errores que hubo que corregir\u201d, dice Ricardo Sawaya, de la Unifesp, quien junto a Barbo, examin\u00f3 yarar\u00e1s de la isla de Santa Catarina en el museo Koenig, en Bonn, Alemania, capturadas por el zo\u00f3logo alem\u00e1n Paul M\u00fcller entre 1960 y 1970. En silencio, y sacando a la luz informaciones de estudios como \u00e9se, tambi\u00e9n trabaja Valdir Jos\u00e9 Germano, t\u00e9cnico del Instituto Butantan, quien hace cinco a\u00f1os que est\u00e1 abocado a una paciente recuperaci\u00f3n de serpientes quemadas con sus etiquetas de identificaci\u00f3n chamuscadas por el incendio de 2010, que destruy\u00f3 la mayor parte de una colecci\u00f3n con m\u00e1s de 80 mil muestras del instituto.<\/p>\n<p>Desde 2012, los investigadores aportan informaciones sobre la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de las especies para la lista de especies amenazadas, divulgada por el ICMBio en noviembre de 2014. El bi\u00f3logo Otavio Marques, del Instituto Butantan, quien trabaja desde hace 30 a\u00f1os con la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica e historia natural de especies del bosque atl\u00e1ntico del litoral paulista, aplaude el hecho de que las informaciones sobre ofidios y otros grupos de animales hayan sido utilizadas para la elaboraci\u00f3n de las <em>Diretrizes para conserva\u00e7\u00e3o e restaura\u00e7\u00e3o da biodiversidade do estado de SP<\/em>, un documento publicado en 2008 con el prop\u00f3sito de reconocer y proteger las \u00e1reas de vegetaci\u00f3n nativa con elevada concentraci\u00f3n de especies diferentes de flora y fauna. \u201cCon base en esos mapas, ya han surgido unidades de conservaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo\u201d, dice.<\/p>\n<p><strong>Las islas de las serpientes<br \/>\n<\/strong>Las islas y los bosques del litoral brasile\u00f1o se est\u00e1n revelando como aut\u00e9nticos nidos de yarar\u00e1s: cada sitio parece contar con sus propias especies o al menos variedades \u00fanicas de una misma especie. En los \u00e1rboles de la isla de Queimada Grande \u2012y solamente all\u00ed\u2012, habitan cientos de yarar\u00e1s doradas o amarillas (<em>Bothrops insularis<\/em>), denominada en portugu\u00e9s <em>jararaca ilhoa<\/em>, o tambi\u00e9n punta de lanza dorada, con alrededor de 1 metro de longitud y un veneno que les permite matar p\u00e1jaros en segundos. La isla de Alcatrazes, a unos 30 kil\u00f3metros (km) de distancia, alberga otros cientos de yarar\u00e1s de Alcatrazes (<em>Bothrops alcatraz<\/em>), que miden medio metro de largo y se alimentan casi exclusivamente de ciempi\u00e9s. Ahora aparece otra nueva especie, la denominada <em>Bothrops otavioi<\/em>, que se alimenta de sapos y por ahora tan s\u00f3lo se la ha hallado en un sitio, las selvas de la isla Vit\u00f3ria, en el municipio del archipi\u00e9lago de Ilhabela. Hay una candidata a convertirse en una nueva especie de yarar\u00e1 que habita en la isla vecina de B\u00fazios y otra que repta a\u00fan an\u00f3nimamente por una isla ubicada m\u00e1s al norte, en el litoral de Esp\u00edrito Santo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/014-021_Capa-serpentes_227-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-188664\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/014-021_Capa-serpentes_227-01-767x1024.jpg\" alt=\"014-021_Capa serpentes_227-01\" width=\"290\" height=\"387\" \/><\/a>Para los cient\u00edficos, el hallazgo de nuevas especies genera sensaciones contradictorias, como la alegr\u00eda de quien llega a una fiesta e inmediatamente se decepciona al notar que la reuni\u00f3n est\u00e1 por terminar. \u201cPresentamos a las nuevas especies y ya las clasificamos bajo amenaza de extinci\u00f3n, a causa del alto riesgo de p\u00e9rdida de las \u00e1reas de selva nativa en que habitan\u201d, dice Sawaya. El investigador particip\u00f3 en la caracterizaci\u00f3n de la yarar\u00e1 de la isla Vit\u00f3ria y trabaja en la descripci\u00f3n de la posible nueva especie de la isla vecina de B\u00fazios, ambas habitadas por familias de pescadores o <em>cai\u00e7aras<\/em>, cuyas viviendas avanzan sobre las selvas nativas.<\/p>\n<p>Los investigadores creen que las islas del litoral podr\u00edan cobijar variedades \u00fanicas de seres vivos como consecuencia del aislamiento geogr\u00e1fico provocado por el descenso del nivel del mar, un proceso que concluy\u00f3 hace unos 10 mil a\u00f1os y que habr\u00eda propiciado el surgimiento de nuevas especies. A\u00fan habr\u00eda mucho por descubrir, porque \u201cel estado de S\u00e3o Paulo posee m\u00e1s de 100 islas y el de R\u00edo de Janeiro, m\u00e1s de 300, donde, en su mayor\u00eda, a\u00fan no se han realizado mapeos biol\u00f3gicos\u201d, dice Sawaya. Es probable que no sea sencillo hallar a los animales. \u201cLa serpiente es un animal dif\u00edcil de estudiar, en general, no se las halla f\u00e1cilmente\u201d, sostiene Marques, \u201cpero en Queimada Grande pueden detectarse entre 10 y 15 yarar\u00e1s por d\u00eda. En Alcatrazes, de 5 a 10\u201d. Se calcula que en cada una de esas islas habitan entre 2 mil y 3 mil yarar\u00e1s.<\/p>\n<p>Incluso pueden hallarse nuevas especies de serpientes en bosques urbanos. Investigadores de S\u00e3o Paulo, Goi\u00e2nia y Bel\u00e9m, presentaron en 2014 una nueva especie de falsa coral, la <em>Micrurus potyguara<\/em>, descubierta en Jo\u00e3o Pessoa, en el estado de Para\u00edba. Bas\u00e1ndose en los registros de 2003 a 2007 del Butantan, Barbo verific\u00f3 que los fragmentos de bosque atl\u00e1ntico del municipio de S\u00e3o Paulo albergaban 38 especies diferentes. Las m\u00e1s frecuentes eran otra falsa coral, la yarar\u00e1 <em>dormideira<\/em> o falsa yarar\u00e1, una inofensiva comedora de babosas, y la yarar\u00e1 verdadera (<em>Bothrops jararaca<\/em>), venenosa, de cuerpo marr\u00f3n con manchas triangulares oscuras.<\/p>\n<div id=\"attachment_188665\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-188665\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0882.jpg\" alt=\"Trabajo de base en el Butantan: Valdir Germano reorganiza el archivo afectado por el incendio de 2010...\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0882.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0882-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0882-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Trabajo de base en el Butantan: Valdir Germano reorganiza el archivo afectado por el incendio de 2010&#8230;<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Hallazgo y p\u00e9rdida<br \/>\n<\/strong>\u201cSi no actuamos ahora, en 20 a\u00f1os ya no habr\u00e1 nada que preservar\u201d, advierte Nogueira. \u201cMuchas de las \u00e1reas que visit\u00e9 hace 15 a\u00f1os en Goi\u00e1s, Mato Grosso y Bah\u00eda ya no existen, fueron ocupadas por la agricultura\u201d. En 1997, cuando a\u00fan estudiaba biolog\u00eda en S\u00e3o Paulo, el investigador sali\u00f3 por primera vez a rescatar animales de un \u00e1rea del cerrado que iba a quedar bajo el agua de la represa de la hidroel\u00e9ctrica de Serra da Mesa, que se estaba construyendo en el nordeste de Goi\u00e1s. Pese al escepticismo de sus colegas \u2012todav\u00eda se considera al cerrado como una regi\u00f3n con baja diversidad biol\u00f3gica\u2012, Nogueira hall\u00f3 \u201cuna sorprendente abundancia de lagartos y serpientes\u201d, ya que se trataba de una zona de contacto entre la selva amaz\u00f3nica y \u00e1reas de la meseta central de Brasil.<\/p>\n<p>\u201cFue lo que denomin\u00e9 como la paradoja de Serra da Mesa: el hallazgo en el momento de la p\u00e9rdida. Lo mismo sucedi\u00f3 en otros lugares, y tambi\u00e9n con peces y otros grupos de animales\u201d, dice. \u201cA\u00fan dependemos de esos eventos de gran destrucci\u00f3n, tal como ocurre ahora en Belo Monte y Jirau, en el norte del pa\u00eds, para conocer la diversidad biol\u00f3gica de un lugar. Ahora tenemos a los ejemplares identificados y conservados en museos, pero ya no est\u00e1n los espacios donde habitaron. Tenemos que elaborar m\u00e1s inventarios biol\u00f3gicos planificados en regiones completas, tales como los parques y reservas, a\u00fan casi desconocidos\u201d.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Hussam Zaher, investigador y ex director del Museo de Zoolog\u00eda, vivi\u00f3 la misma situaci\u00f3n en 2014, al descubrir un g\u00e9nero y una especie nueva de una serpiente capturada en las selvas que ser\u00e1n cubiertas por otro embalse de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica. Otro ejemplar de ese ofidio fue capturado en otra \u00e1rea, a 150 kil\u00f3metros de distancia, que tambi\u00e9n ser\u00e1 cubierta por las aguas de una hidroel\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>Zaher trabaja con su grupo realizando an\u00e1lisis gen\u00e9ticos y moleculares de 1.200 especies de serpientes de Am\u00e9rica del Sur para establecer el origen de la filogenia \u2012el \u00e1rbol geneal\u00f3gico\u2012 de ese grupo de animales. \u201cLas serpientes son lagartos modificados, que perdieron sus patas en el curso de la evoluci\u00f3n, pero a\u00fan no sabemos de qu\u00e9 grupo de lagartos pudieron originarse\u201d, dice. Los an\u00e1lisis de los datos comenzar\u00e1n durante el primer semestre de 2015. Los resultados preliminares, con tan s\u00f3lo 12 genes, indicaron que las yarar\u00e1s de las islas y del continente no son diferentes gen\u00e9ticamente y, por lo tanto, podr\u00edan pertenecer a la misma especie, presentando solamente variaciones morfol\u00f3gicas. \u201cEstamos repitiendo los an\u00e1lisis, con muestras mayores de ADN\u201d, afirma Zaher.<\/p>\n<div id=\"attachment_188666\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-188666\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0958.jpg\" alt=\"... , mientras Selma Almeida Santos y Juliana Passos miden yarar\u00e1s doradas criadas en laboratorio\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0958.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0958-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Serpentes_EDU_0958-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>&#8230; , mientras Selma Almeida Santos y Juliana Passos miden yarar\u00e1s doradas criadas en laboratorio<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Frente a los militares<br \/>\n<\/strong>No resulta f\u00e1cil convencer a la poblaci\u00f3n y a las autoridades acerca de la necesidad de proteger a esos animales. No basta con decirles que, sin las serpientes, habr\u00eda m\u00e1s sapos y ratones en los bosques y en las ciudades. Ni que existen seres de h\u00e1bitos \u00fanicos, como en el caso de la <em>Rhachidelus brazili<\/em>, una serpiente negra que s\u00f3lo se alimenta de huevos y habita en las campi\u00f1as nativas cada vez menores del cerrado, o especies que podr\u00edan ser las representantes de una regi\u00f3n como la rojiza <em>jararaca-da-seca<\/em> (<em>Bothrops erythromelas<\/em>): \u201ces la caatinga misma en forma de serpiente, s\u00f3lo habita entre la vegetaci\u00f3n achaparrada y al pie de los cerros\u201d, dice Nogueira.<\/p>\n<p>El cirujano de Minas Gerais Rodrigo Souza decidi\u00f3 actuar, conmovido por la reducci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n nativa y las serpientes aplastadas en las rutas del sur de Bah\u00eda. En 2001, adquiri\u00f3 un campo en Itacar\u00e9 y construy\u00f3 un serpentario para criar <em>Lachesis muta<\/em>, conocida vulgarmente como cascabel muda o surucuc\u00fa, la mayor v\u00edbora venenosa de Am\u00e9rica, que cada vez escasea m\u00e1s en la regi\u00f3n. Las serpientes se cr\u00edan en viveros, en un predio cercado por muros de 3 metros de altura y 50 cent\u00edmetros de profundidad, para impedir el paso de armadillos, una exigencia de los organismos ambientales. Souza, quien trabaja con investigadores de S\u00e3o Paulo y Minas Gerais, anunci\u00f3 en 2007 la primera reproducci\u00f3n en cautiverio de un surucuc\u00fa del bosque atl\u00e1ntico, anteriormente clasificada en extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>En una reuni\u00f3n realizada en Brasilia al comienzo de 2013, Marques, del Instituto Butantan, les solicit\u00f3 a los militares de la Marina que cesaran sus ejercicios de tiro en los pe\u00f1ascos de la isla de Alcatrazes. Los tiros, seg\u00fan argument\u00f3, provocaban incendios que podr\u00edan reducir las poblaciones de yarar\u00e1s, algo que podr\u00eda achac\u00e1rsele a la Marina. \u201cLos militares aceptaron parar con los ejercicios en Alcatrazes\u201d, relata. En otra ocasi\u00f3n, \u00e9l emple\u00f3 un argumento utilitario, pregunt\u00e1ndoles cu\u00e1l de los militares y pol\u00edticos presentes sufr\u00eda de hipertensi\u00f3n. Al ver los brazos levantados, \u00e9l les record\u00f3 que un medicamento antihipertensivo bastante utilizado, el Captopril, fue desarrollado a partir del veneno de la yarar\u00e1 del continente (<em>Bothrops jararaca<\/em>).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/014-021_Capa-serpentes_227-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-188667\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/014-021_Capa-serpentes_227-02-686x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"433\" \/><\/a>Marques advierte que, si desaparece la especie de Alcatrazes \u201cperderemos una fuente potencial de nuevos f\u00e1rmacos\u201d. Habr\u00eda otras posibilidades porque, tal como lo determin\u00f3 el Butantan, el veneno de esa especie contiene tres prote\u00ednas espec\u00edficas, diferentes a las presentes en el veneno de la yarar\u00e1 del continente, que se alimenta b\u00e1sicamente de peque\u00f1os mam\u00edferos y no de ciempi\u00e9s, como la yarar\u00e1 de Alcatrazes.<\/p>\n<p>Los primeros ejemplares de otra yarar\u00e1 isle\u00f1a, la dorada, arribaron al Butantan en 1911, enviados por Antonio Esperidi\u00e3o da Silva, un residente de la isla de Queimada Grande. El investigador Afr\u00e2nio do Amaral, uno de los directores del instituto, se sorprendi\u00f3 al ver plumas entre las heces de esos ofidios (todav\u00eda no se conoc\u00eda ninguna yarar\u00e1 que comiese aves) y visit\u00f3 la isla varias veces. Luego surgi\u00f3 un nuevo problema, el contrabando de serpientes. \u201cAlumnos nuestros recibieron ofertas para traer animales desde Queimada Grande\u201d, comenta Marques.<\/p>\n<p>En 2010, junto a su equipo, \u00e9l llev\u00f3 20 v\u00edboras desde Queimada Grande y le pidi\u00f3 a la bi\u00f3loga Selma Almeida Santos: \u201cCu\u00eddelas como si fuesen sus hijos\u201d. Almeida y su equipo estudiaron la viabilidad de los espermatozoides y el ciclo hormonal de las hembras para determinar el mejor momento de estimular los encuentros de apareamiento, que fueron exitosos y nacieron 25 cr\u00edas. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, a\u00fan se mantiene a las serpientes en cajas pl\u00e1sticas en uno de los laboratorios del Instituto Butantan, aunque pronto ser\u00e1n sometidas a nuevos experimentos. \u201cEl pr\u00f3ximo paso consiste en soltarlas en un sector de la selva, para que puedan vivir y reproducirse sin nuestra ayuda, y luego comenzar con el mismo trabajo con otras especies amenazadas\u201d, dice Marques. \u201cYa hemos tra\u00eddo cuatro yarar\u00e1s de Alcatrazes\u201d. En algunos a\u00f1os \u00e9l sabr\u00e1 si la estrategia funcion\u00f3 con esa otra habitante de las islas y si podr\u00eda adopt\u00e1rsela para recuperar las poblaciones de otras especies que a\u00fan sobreviven.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Biogeograf\u00eda y conservaci\u00f3n de las serpientes brasile\u00f1as (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/140260\/biogeografia-e-conservacao-das-serpentes-brasileiras\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 12\/ 19858-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de posdoctorado (Cristiano de Campos Nogueira); <strong>Investigador responsable<\/strong> Hussam El Dine Zaher (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 249.800,70 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Historia natural de las serpientes sudamericanas: un abordaje evolutivo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/47817\/historia-natural-de-serpentes-sul-americanas-uma-abordagem-evolutiva\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 12\/ 07334-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Ot\u00e1vio Augusto Vuolo Marques (Instituto Butantan); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 295.631,75 (FAPESP).<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Origen y evoluci\u00f3n de las serpientes y su diversificaci\u00f3n en la regi\u00f3n neotropical: un abordaje multidisciplinario (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/46143\/origem-e-evolucao-das-serpentes-e-a-sua-diversificacao-na-regiao-neotropical-uma-abordagem-multidisc\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 11\/ 50206-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Hussam El Dine Zaher (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.916.933,83 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nFREITAS, M. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/threatenedtaxa.org\/ZooPrintJournal\/2014\/September\/o402326ix146326-6334.pdf\" target=\"_blank\">Biology and conservation status of Piraja\u2019s lancehead snake\u00a0Bothrops pirajai\u00a0Amaral, 1923 (Serpentes: Viperidae), Brazil<\/a>. <strong>Journal of Threatened Taxa<\/strong>. v. 6, n. 10, p. 6326-34. 2014.<br \/>\nFENKER, J. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/ddi.12217\/abstract\" target=\"_blank\">Phylogenetic diversity, habitat loss and conservation in South American pitvipers (Crotalinae: Bothrops and Bothrocophias)<\/a>. <strong>Diversity and Distributions<\/strong>. v. 20, p. 1108-19, 2014.<br \/>\nGUEDES, T. B.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/jbi.12272\/abstract\" target=\"_blank\">Biogeography, vicariance and conservation of snakes of the neglected and endangered Caatinga region, north-eastern Brazil<\/a>. <strong>Journal of Biogeography<\/strong>. v. 41, n. 5, p. 919-31, 2014.<br \/>\nSOUZA, R. C.G. <a href=\"http:\/\/www.chicagoherp.org\/bulletin\/42(3).pdf\" target=\"_blank\">Reproduction of the Atlantic Bushmaster (Lachesis muta rhombeata) for the first time in captivity<\/a>. <strong>Bulletin of the Chicago Herpetological Society<\/strong>. v. 42, n. 3, p. 41-3. 2007.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudio indica que algunas serpientes han perdido un 80% de su h\u00e1bitat","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[293,335],"coauthors":[5968],"class_list":["post-188659","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-ecologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188659"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188659\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188659"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=188659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}