{"id":188710,"date":"2015-01-19T15:33:30","date_gmt":"2015-01-19T17:33:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=188710"},"modified":"2015-11-23T12:53:14","modified_gmt":"2015-11-23T14:53:14","slug":"las-nuevas-piezas-del-rompecabezas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-nuevas-piezas-del-rompecabezas\/","title":{"rendered":"Las nuevas piezas del rompecabezas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/040-042_Arqueologia_2272.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-188764\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/040-042_Arqueologia_2272-838x1024.jpg\" alt=\"040-042_Arqueologia_227\" width=\"290\" height=\"354\" \/><\/a>Dos dientes de un gran venado hallados en un sitio prehist\u00f3rico en los alrededores del Parque Nacional Serra da Capivara, en S\u00e3o Raimundo Nonato, en el sur del estado de Piau\u00ed, profundizar\u00e1n el debate sobre la fecha de arribo del hombre moderno a Am\u00e9rica. Los vestigios de esos grandes mam\u00edferos se encontraron a poco m\u00e1s de medio metro de profundidad en la misma capa geol\u00f3gica de Toca do Serrote das Moendas, de donde se extrajeron huesos humanos, y fueron datados, en forma independiente, por dos laboratorios distintos. Uno de los dientes se analiz\u00f3 en el Departamento de F\u00edsica de la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) de Ribeir\u00e3o Preto; el otro, en el Departamento de Qu\u00edmica del William College, de Massachusetts, en Estados Unidos. Ambos ex\u00e1menes apuntaron en la misma direcci\u00f3n: 29 mil a\u00f1os en el primer caso y 24 mil a\u00f1os en el segundo. Un tercer grupo, del campus de Baixada Santista de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), calcul\u00f3 la edad de una cubierta de concreci\u00f3n, un estrato compactado con abundancia de carbonatos que recubr\u00eda los sedimentos donde se hallaban los dientes del animal y los fragmentos del esqueleto humano. Era de esperarse que la cubierta de concreci\u00f3n tuviera menos antig\u00fcedad que los restos de los animales. El test confirm\u00f3 esa expectativa: esa muestra de suelo ten\u00eda 21 mil a\u00f1os. Las dos dataciones llevadas a cabo en Brasil se realizaron con equipamientos adquiridos con financiaci\u00f3n de la FAPESP.<\/p>\n<p>Con las tres pruebas en su poder, el grupo de investigadores cree haber reunido un conjunto de evidencias indirectas que avalan la presencia humana en el actual semi\u00e1rido del nordeste hace por lo menos 20 mil a\u00f1os, mucho antes de lo que defiende la arqueolog\u00eda tradicional sobre el poblamiento de Am\u00e9rica. \u201cLas tres fechas coinciden\u201d, afirma el f\u00edsico Oswaldo Baffa, coordinador del grupo de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, uno de los autores del trabajo. \u201cPara atenuar las cr\u00edticas, tuvimos la precauci\u00f3n de efectuar los an\u00e1lisis de las muestras en tres lugares diferentes, que trabajaron a ciegas, sin saber exactamente lo que estaban analizando\u201d. El enfoque cl\u00e1sico, difundido por grupos estadounidenses, ubica el arribo del primer grupo de <em>Homo sapiens<\/em> al continente alrededor de 13 mil a\u00f1os atr\u00e1s, atravesando el estrecho de Bering, que separa Asia de Alaska. Las conclusiones derivadas de los an\u00e1lisis del material obtenido en esa caverna del semi\u00e1rido nordestino de Brasil se publicaron en diciembre, en un art\u00edculo del peri\u00f3dico cient\u00edfico <em>Journal of Human Evolution<\/em>. \u201cNo hab\u00eda col\u00e1geno para datar directamente los huesos humanos de la cueva por medio del carbono 14\u201d, dice la arque\u00f3loga Ni\u00e8de Guidon, otra autora del trabajo y presidente de la Fundaci\u00f3n Museo del Hombre Americano (Fumdham). \u201cPero los resultados de las dataciones de los dientes de venado y de la cubierta de concreci\u00f3n, obtenidos en tres laboratorios distintos, apuntan una ocupaci\u00f3n humana muy antigua en la regi\u00f3n\u201d. La Fumdham administra el parque en forma conjunta con el Instituto Chico Mendes de Conservaci\u00f3n de la Biodiversidad (ICMBio), una autarqu\u00eda vinculada al Ministerio de Medio Ambiente.<\/p>\n<p>A partir de la d\u00e9cada de 1970, Guidon y sus colaboradores realizan investigaciones, especialmente en las \u00e1reas de arqueolog\u00eda y paleontolog\u00eda, en la regi\u00f3n del parque, considerado patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco. Su equipo catalog\u00f3 1.400 sitios prehist\u00f3ricos en Serra da Capivara, la mayor concentraci\u00f3n de Am\u00e9rica, entre los cuales hay 900 con pinturas rupestres efectuadas hace miles de a\u00f1os. Adem\u00e1s de figuras humanas, los dibujos en las rocas representan a animales, incluso el ciervo de los pantanos (<em>Blastocerus dichotomus<\/em>), la especie de venado cuyos dientes se hallaron en Toca do Serrote das Moendas. Si bien son abundantes, los sitios del semi\u00e1rido de Piau\u00ed nunca aportaron osamentas humanas que pudieran datarse con el m\u00e9todo del carbono 14, que normalmente se emplea para determinar la edad de la materia org\u00e1nica (huesos, caparazones, madera, carb\u00f3n y tejidos) de hasta 50 mil a\u00f1os o, en ciertos casos, hasta 100 mil a\u00f1os. Para poder utilizar esa t\u00e9cnica, resulta indispensable que la parte org\u00e1nica de los huesos contenga col\u00e1geno, una prote\u00edna raramente preservada en los esqueletos hallados en la zona.<\/p>\n<p>Como no se pudo determinar la edad de las osamentas de los sitios potencialmente m\u00e1s antiguos de Serra da Capivara, Guidon tuvo que trabajar casi siempre con el objetivo de establecer una cronolog\u00eda aceptable para el ambiente en que fueron desenterrados los huesos humanos y tambi\u00e9n para utensilios y otros vestigios que habr\u00edan sido producidos por las manos del hombre. En las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, determin\u00f3 la edad de fogatas y artefactos de piedra atribuidos al <em>H. sapiens<\/em>, adem\u00e1s de las omnipresentes pinturas rupestres, una rasgo de la presencia humana. Los resultados a los que arrib\u00f3, a\u00fan cuestionados por buena parte de la comunidad cient\u00edfica, indicaron la presencia humana en la regi\u00f3n entre 30 mil y 100 mil a\u00f1os atr\u00e1s, y habr\u00edan arribado tempranamente all\u00ed a trav\u00e9s de una hipot\u00e9tica ruta mar\u00edtima por el Atl\u00e1ntico. Con el nuevo trabajo en Toca do Serrote das Moendas, un sitio ubicado a unos 5 kil\u00f3metros del parque, la arque\u00f3loga suma datos, con la ayuda de otras t\u00e9cnicas de dataci\u00f3n, al pol\u00e9mico rompecabezas referente a cu\u00e1ndo el hombre se asent\u00f3 en el nordeste de Brasil y, consecuentemente, en Am\u00e9rica.<\/p>\n<div id=\"attachment_188713\" style=\"max-width: 192px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-188713 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Arque_Cervo_do_pantano-182x300.jpg\" alt=\"Ciervo de los pantanos: el animal se encuentra representado en pinturas rupestres de la regi\u00f3n\" width=\"182\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jonathan Wilkins\/ Wikimedia Commons<\/span>Ciervo de los pantanos: el animal se encuentra representado en pinturas rupestres de la regi\u00f3n<span class=\"media-credits\">Jonathan Wilkins\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>Ese sitio prehist\u00f3rico ofreci\u00f3 nuevas posibilidades de an\u00e1lisis. Esa caverna de gran tama\u00f1o, de 35 metros de largo por 23 metros de ancho en su mayor punto, conten\u00eda restos de paleofauna, utensilios de piedra, fragmentos de cer\u00e1mica y partes de tres esqueletos humanos, correspondientes a dos ni\u00f1os y un adulto. Los dos dientes de ciervo de los pantanos se hallaban uno al lado del otro, a una distancia de 35 cent\u00edmetros de los fragmentos del esqueleto adulto, ubicados a la misma profundidad. Esa disposici\u00f3n indica, aunque no de forma irrefutable, que el hombre y el animal posiblemente convivieron en una misma \u00e9poca.<\/p>\n<p>La t\u00e9cnica que se utiliz\u00f3 para determinar la edad de los dientes fue la resonancia de esp\u00edn electr\u00f3nico, tambi\u00e9n denominada espectroscopia de resonancia paramagn\u00e9tica electr\u00f3nica. La misma mide la cantidad de radiaci\u00f3n ionizante que incidi\u00f3 sobre una muestra a trav\u00e9s de la concentraci\u00f3n de espines generada por esa energ\u00eda depositada en el material. \u201cEn principio, cuanto m\u00e1s antiguo sea un diente, mayor es la dosis que se deposit\u00f3 en \u00e9l\u201d, dice la f\u00edsica Angela Kinoshita, de la Universidad Sagrado Coraz\u00f3n (USC) de la localidad de Bauru y posdoctoranda en el Departamento de F\u00edsica de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, quien analiz\u00f3 uno de los dientes por medio de esa t\u00e9cnica. M\u00e1s all\u00e1 de registrar los niveles de radiaci\u00f3n almacenados en el esmalte y en la dentina del diente, el c\u00e1lculo de la edad de una muestra debe tener en cuenta las condiciones espec\u00edficas del sitio en el que el material analizado se encontr\u00f3 (los niveles locales de radiaci\u00f3n emitida por elementos tales como el uranio, torio y potasio) y tambi\u00e9n la radiaci\u00f3n c\u00f3smica.<\/p>\n<p>El recubrimiento de concreci\u00f3n rico en carbonatos que pr\u00e1cticamente sellaba el estrato sedimentario donde se hallaban los dientes del animal y los restos \u00f3seos humanos se dat\u00f3 mediante otra t\u00e9cnica, la luminiscencia \u00f3pticamente estimulada (LOE). Ese m\u00e9todo mide los niveles de ese tipo de luz presente en los cristales de cuarzo de un estrato geol\u00f3gico. \u201cTe\u00f3ricamente, cuanto mayor es la intensidad de la se\u00f1al del LOE, m\u00e1s antigua es la muestra\u201d, explica Sonia Tatumi, la f\u00edsica de la Unifesp que analiz\u00f3 dos de las muestras del recubrimiento de concreci\u00f3n de la Toca do Serrote das Moendas. \u201cEl cuarzo posee la propiedad de absorber la luz azul y emitir LOE en la banda del ultravioleta\u201d. Los datos que se obtuvieron a partir de una muestra, extra\u00edda de la porci\u00f3n central del recubrimiento, no fueron determinantes. Pero el an\u00e1lisis de una extracci\u00f3n m\u00e1s superficial de esa capa aport\u00f3 el resultado que aparece en el art\u00edculo cient\u00edfico: 21 mil a\u00f1os de edad, con un grado de precisi\u00f3n de casi un 94%, seg\u00fan Tatumi.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nAvances en dosimetr\u00eda, dataci\u00f3n arqueol\u00f3gica y caracterizaci\u00f3n de biomateriales por resonancia de esp\u00edn electr\u00f3nico (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/25384\/avancos-em-dosimetria-datacao-arqueologica-e-caracterizacao-de-biomateriais-por-ressonancia-de-spin-\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2007\/ 06720-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Oswaldo Baffa (USP\/ Ribeir\u00e3o Preto); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 507.101,73 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nKINOSHITA, A. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0047248414002322\" target=\"_blank\">Dating human occupation at Toca do Serrote das Moendas, S\u00e3o Raimundo Nonato, Piau\u00ed-Brasil by electron spin resonance and optically stimulated luminescence<\/a>. <strong>Journal of Human Evolution<\/strong>. v. 77, p. 187-95. dic. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Dientes de venado sugieren la presencia del hombre hace m\u00e1s de 20 mil a\u00f1os ","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[271,324],"coauthors":[101],"class_list":["post-188710","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-arqueologia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188710"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188710\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188710"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=188710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}