{"id":188759,"date":"2015-01-19T16:47:07","date_gmt":"2015-01-19T18:47:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=188759"},"modified":"2015-06-29T16:51:55","modified_gmt":"2015-06-29T19:51:55","slug":"un-catalogo-de-emociones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-catalogo-de-emociones\/","title":{"rendered":"Un cat\u00e1logo de emociones"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/062-063_Estresse_227.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-188760\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/062-063_Estresse_227-1024x559.jpg\" alt=\"062-063_Estresse_227\" width=\"290\" height=\"158\" \/><\/a>Algunas de las nuevas funciones que podr\u00edan ejecutar los <em>smartphones<\/em> ser\u00edan la detecci\u00f3n de las emociones de los usuarios y brindar ayuda para salir de situaciones estresantes. Esa novedad es objeto de un estudio de investigadores del Instituto de Ciencias Matem\u00e1ticas y de la Computaci\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ICMC-USP), campus de S\u00e3o Carlos, en colaboraci\u00f3n con la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar) y la Universidad de Arizona, en Estados Unidos. Para detectar las se\u00f1ales que revelan la variaci\u00f3n de emociones en determinadas circunstancias, los investigadores utilizan sensores presentes en dispositivos tales como c\u00e1maras de computadoras y celulares inteligentes \u2012para captar expresiones faciales, por ejemplo\u2012, pulseras y relojes inteligentes como en el caso del <em>smartwatch<\/em>, que posibilitan monitorear el funcionamiento del coraz\u00f3n, de la calidad del sue\u00f1o, el n\u00famero de latidos card\u00edacos, un recuento de los pasos dados y realizar un balance de las calor\u00edas consumidas y gastadas diariamente por el usuario.<\/p>\n<p>\u201cLa innovaci\u00f3n presente en nuestra investigaci\u00f3n radica en que utilizamos varios sensores para la medici\u00f3n del bienestar y estr\u00e9s del usuario\u201d, dice el profesor J\u00f3 Ueyama, de la USP, coordinador del proyecto. Como la mayor\u00eda de esos sensores posee tecnolog\u00eda <em>wireless<\/em>, es posible sincronizarlos con otros dispositivos y transferir los datos obtenidos hacia otras plataformas, tales como los <em>smartphones<\/em>.<\/p>\n<p>A partir de las informaciones captadas, los cient\u00edficos comenzaron a establecer par\u00e1metros con el objetivo de construir una secuencia de comandos (algoritmos) que se transferir\u00e1n a la computadora o al tel\u00e9fono inteligente. Cuando el sistema est\u00e9 listo, esos dispositivos podr\u00e1n identificar las emociones del usuario, interpret\u00e1ndolas en tiempo real, y reaccionar de modo inteligente, sugiriendo acciones para modificar, por ejemplo, un estado emocional indeseado o reforzar uno deseado. \u201cNuestra meta es la detecci\u00f3n de la emoci\u00f3n, para que, en el caso de una situaci\u00f3n de estr\u00e9s en el trabajo, por ejemplo, uno pueda hacer una pausa para alterar su estado emocional\u201d, dice.<\/p>\n<p>En ese momento podr\u00eda sugerirse que se escuche m\u00fasica, participar en un juego o mirar un video en YouTube. Las recomendaciones tendr\u00e1n en cuenta el perfil de intereses del usuario. Entre las posibles aplicaciones para el sistema se encuentra la labor de profesionales que intervengan en actividades de riesgo, como por ejemplo en reactores nucleares, plataformas petroleras y estaci\u00f3n espacial. \u201cAl monitorear el nivel de estr\u00e9s de esas personas, estar\u00edamos garantizando que se cometan menos errores y reduciendo la posibilidad de accidentes\u201d, a\u00f1ade Ueyama.<\/p>\n<p>El desarrollo de la herramienta inform\u00e1tica, creada a partir de algoritmos, es una tarea bastante compleja. \u201cNecesitamos ense\u00f1arle a la m\u00e1quina cu\u00e1l es el significado de cada una de las se\u00f1ales captadas por los sensores\u201d, dice. \u201cSi una alteraci\u00f3n en el ritmo card\u00edaco es m\u00e1s relevante para la alteraci\u00f3n del estado emocional que un cambio en la expresi\u00f3n facial, es necesario otorgarles distinto peso a cada uno de esos par\u00e1metros con el objetivo de enfatizar una determinada caracter\u00edstica personal\u201d. El tiempo que lleva la realizaci\u00f3n de una tarea en el trabajo, el n\u00famero de pausas y la cantidad de veces en que se repite una misma actividad tambi\u00e9n pueden ser indicios de un estado emocional alterado, seg\u00fan los investigadores.<\/p>\n<p><strong>An\u00e1lisis del comportamiento<br \/>\n<\/strong>Para establecer modelos para las respuestas emocionales, se efectuaron algunos experimentos, con la participaci\u00f3n de estudiantes y la evaluaci\u00f3n de psic\u00f3logos. En uno de los experimentos se analizaron los comportamientos de alumnos de la USP y de la UFSCar mientras jugaban una partida del cl\u00e1sico videojuego Super Mario Bros. Cada uno de ellos jug\u00f3 durante alrededor de 10 minutos. En ese per\u00edodo, se midi\u00f3 la frecuencia card\u00edaca, se filmaron las expresiones faciales y se monitorearon todas las actividades realizadas en las teclas del control remoto.<\/p>\n<p>Las filmaciones fueron evaluadas por cuatro psic\u00f3logos que analizaron los momentos en que hubo alguna variaci\u00f3n significativa en los datos que mostraban los sensores. Para que pudieran realizar la clasificaci\u00f3n de las emociones con imparcialidad, \u00e9stos no ten\u00edan conocimiento previo de las informaciones captadas por los sensores.<\/p>\n<p>Se cruzaron las informaciones para cotejar si las expresiones faciales correspond\u00edan a lo que se capt\u00f3. El experimento con el videojuego se efectu\u00f3 en la UFSCar, bajo la coordinaci\u00f3n de la profesora V\u00e2nia Neris, del Departamento de Computaci\u00f3n, que trabaja con la parte del proyecto que estudia la interacci\u00f3n hombre-computadora. En la Universidad de Arizona, la responsable es la profesora Thienne Johnson, una brasile\u00f1a que, desde el mes de octubre, est\u00e1 supervisando a un alumno de Ueyama en su doctorado s\u00e1ndwich. \u201cSu trabajo consiste en monitorear ancianos que ingieren remedios peri\u00f3dicamente utilizando <em>smartphones<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl proyecto comenz\u00f3 hace un a\u00f1o y medio, cuando el alumno de maestr\u00eda Vin\u00edcius Pereira Gon\u00e7alves demostr\u00f3 inter\u00e9s en trabajar con el monitoreo de emociones\u201d, dice Ueyama, quien desarrolla investigaciones en el \u00e1rea de redes de sensores sin hilo. Uno de sus proyectos, de sensores inal\u00e1mbricos para el monitoreo de inundaciones, financiado por la FAPESP, se est\u00e1 utilizando en S\u00e3o Carlos. \u201cPor medio de un convenio con el municipio, estamos monitoreando los sitios inundables en la ciudad\u201d, dice Ueyama, quien tambi\u00e9n trabaja en programaci\u00f3n de m\u00f3viles inteligentes. La finalizaci\u00f3n del proyecto est\u00e1 contemplada para 2016. Hasta entonces, se realizar\u00e1n otros experimentos en instituciones colaboradoras, tales como el Hospital de Mar\u00edlia, en el interior paulista, y en la Universidad de Arizona. Entre la gama de posibles aplicaciones del proyecto en el \u00e1mbito hospitalario se encuentra el desarrollo de aplicaciones destinadas a colaborar en la recuperaci\u00f3n de pacientes, incluso de toxic\u00f3manos.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nExplorando un abordaje sensor web y el monitoreo participativo en el seguimiento de r\u00edos urbanos (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/82065\/explorando-a-abordagem-sensor-web-e-o-sensoriamento-participatorio-no-monitoramento-de-rios-urbanos\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2012\/ 22550-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> J\u00f3 Ueyama (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 102.046,64 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Sistema analiza comportamientos y sugiere reacciones a sus usuarios","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[288,289,312],"coauthors":[115],"class_list":["post-188759","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-computacion","tag-comunicacion","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188759"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188759\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188759"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=188759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}