{"id":188785,"date":"2015-01-19T17:14:05","date_gmt":"2015-01-19T19:14:05","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=188785"},"modified":"2015-06-29T17:22:00","modified_gmt":"2015-06-29T20:22:00","slug":"seleccion-de-errores-y-aciertos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/seleccion-de-errores-y-aciertos\/","title":{"rendered":"Selecci\u00f3n de errores y aciertos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_188786\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-188786\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Esportes_000_DV89676.jpg\" alt=\"Scolari al mando de la selecci\u00f3n portuguesa: esperanza y desconfianza\" width=\"290\" height=\"176\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Esportes_000_DV89676.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Esportes_000_DV89676-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Esportes_000_DV89676-250x152.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">AFP PHOTO\/ NICOLAS ASFOURI  <\/span>Scolari al mando de la selecci\u00f3n portuguesa: esperanza y desconfianza<span class=\"media-credits\">AFP PHOTO\/ NICOLAS ASFOURI  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La convivencia entre colonizadores y colonizados siempre es delicada, incluso despu\u00e9s de que esos roles se hayan extinguido formalmente hace casi 200 a\u00f1os, como ocurre en el caso de las relaciones entre portugueses y brasile\u00f1os. El profesor Jos\u00e9 Carlos Marques, un brasile\u00f1o hijo de portugueses, con doble ciudadan\u00eda, docente de comunicaci\u00f3n en la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus \u00a0de Bauru, pas\u00f3 tres meses del a\u00f1o pasado en Lisboa investigando en los archivos de siete peri\u00f3dicos locales un tema en el cual la hist\u00f3rica condici\u00f3n pol\u00edtica de matriz y filial aparece invertida: el f\u00fatbol. Con la pelota en los pies, los brasile\u00f1os son vistos como maestros y los lusos como aprendices. Dentro del mundo de las canchas, Marques analiz\u00f3 un tema espec\u00edfico: de qu\u00e9 modo esos peri\u00f3dicos retrataron en sus p\u00e1ginas el paso de dos t\u00e9cnicos brasile\u00f1os al frente de la selecci\u00f3n de Portugal en \u00e9pocas distintas. El carioca Otaviano Martins Gl\u00f3ria (1917-1986), conocido como Otto Gl\u00f3ria, dirigi\u00f3 al equipo luso en su primera participaci\u00f3n en un Mundial, el de 1966, en Inglaterra, y el <em>ga\u00facho<\/em> Luiz Felipe Scolari, quien despu\u00e9s de haberse consagrado campe\u00f3n mundial con Brasil en 2002, dirigi\u00f3 al combinado portugu\u00e9s de 2003 a 2008.<\/p>\n<p>Como regla general, Marques not\u00f3 que la postura de la prensa portuguesa vari\u00f3 en funci\u00f3n de los resultados alcanzados por los t\u00e9cnicos extranjeros al mando de la selecci\u00f3n nacional. Los elogios a la famosa (buena) viveza brasile\u00f1a, que funcionaba como contrapunto y complemento de la racionalidad portuguesa, cund\u00edan en los per\u00edodos victoriosos, pero el tono era otro cuando los resultados eran malos o cuando el entrenador no se comportaba de una forma adecuada. \u201cLa amistad fraterna entre los dos pueblos hermanos daba paso entonces a la intolerancia y a declaraciones que orillaban una xenofobia brutal\u201d, afirma Marques, quien en la d\u00e9cada de 1990 fue \u00e1rbitro de f\u00fatbol de la segunda divisi\u00f3n paulista. En el estudio, analiz\u00f3 el discurso de cuatro peri\u00f3dicos de tem\u00e1tica general (<em>Di\u00e1rio de Not\u00edcias<\/em>, <em>O S\u00e9culo<\/em>, <em>P\u00fablico<\/em> y <em>Jornal de Not\u00edcias<\/em>) y de tres especializados en deportes (<em>A Bola<\/em>, <em>Record<\/em> y <em>O Jogo<\/em>) y consult\u00f3 900 ediciones de dichos peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>El primer asunto que intrig\u00f3 a Marques fue la diferencia de atribuciones que la prensa portuguesa y la brasile\u00f1a le confirieron a Otto Gl\u00f3ria dentro de la selecci\u00f3n portuguesa en el Mundial de 1966. En Brasil, seg\u00fan el investigador, generalmente se le adjudica buena parte del m\u00e9rito de que Portugal haya logrado el tercer puesto en las canchas de Inglaterra, hasta hoy su mejor ubicaci\u00f3n en un Mundial, a la presencia del carioca al frente del equipo. \u201cLos brasile\u00f1os pr\u00e1cticamente ignoran que Otto Gl\u00f3ria era el t\u00e9cnico en el banco de suplentes de Portugal, pues quien administraba la selecci\u00f3n y escog\u00eda a los jugadores convocados era el portugu\u00e9s Manuel da Luz Afonso\u201d, dice Marques. Es decir, a pesar de haber sido una figura importante, Gl\u00f3ria era el segundo del seleccionador Manuel da Luz Afonso. Los medios de comunicaci\u00f3n lusos no dejaban dudas en cuanto a la diferencia de estatus. En un texto del 7 de julio de 1966, en v\u00edsperas del inicio del Mundial, el peri\u00f3dico <em>A Bola<\/em> resalta el estereotipo asociado a los habitantes de la antigua colonia al adjudicarle al seleccionador portugu\u00e9s \u201cla flema y serenidad brit\u00e1nica\u201d y al entrenador brasile\u00f1o \u201cla viveza, la habilidad y la \u2018malicia\u2019 de un \u2018portugu\u00e9s de los tr\u00f3picos\u2019\u201d.<\/p>\n<p>A medida que Portugal avanzaba en la Copa, incluso habiendo vencido y eliminado a Brasil, que era entonces el campe\u00f3n del mundo, Otto Gl\u00f3ria se tornaba menos <em>verdeamarelo<\/em> y se volv\u00eda m\u00e1s <em>verdigrana<\/em> a la vista de los medios de comunicaci\u00f3n lusos. \u201cLos peri\u00f3dicos comenzaron a denominarlo el entrenador portugu\u00e9s o al menos un 80% portugu\u00e9s\u201d, afirma el profesor de la Unesp. Ese calificativo no deja de tener algo de cierto. Otto Gl\u00f3ria era descendiente de portugueses y, antes de hacerse cargo de la selecci\u00f3n lusa, hab\u00eda residido y trabajado en clubes de Portugal desde los a\u00f1os 1950. El clich\u00e9 con el que el peri\u00f3dico <em>Record<\/em> lo describi\u00f3 el 6 de agosto de 1966 \u2012\u201cbrasile\u00f1o de nacimiento y portugu\u00e9s por opci\u00f3n\u201d\u2012 no era una exageraci\u00f3n desmedida.<\/p>\n<div id=\"attachment_188787\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-188787\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Esportes_43734-02.jpg\" alt=\"Otto Gl\u00f3ria (en el centro) dirige un entrenamiento de la selecci\u00f3n portuguesa en la Copa Mundial de 1966: \u201cportugu\u00e9s de los tr\u00f3picos\u201d\" width=\"290\" height=\"190\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Esportes_43734-02.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Esportes_43734-02-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Esportes_43734-02-250x164.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jos\u00e9 Santos \/ Ag\u00eancia O Globo<\/span>Otto Gl\u00f3ria (<em>en el centro<\/em>) dirige un entrenamiento de la selecci\u00f3n portuguesa en la Copa Mundial de 1966: \u201cportugu\u00e9s de los tr\u00f3picos\u201d<span class=\"media-credits\">Jos\u00e9 Santos \/ Ag\u00eancia O Globo<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Familia Scolari a la portuguesa<\/strong><br \/>\nEl tono de la cobertura efectuada por la prensa portuguesa durante los largos a\u00f1os de Scolari al frente de la escuadra lusa tambi\u00e9n se bas\u00f3 en gran medida, en los resultados obtenidos dentro del campo de juego. Aunque ven\u00eda de ser campe\u00f3n mundial con la selecci\u00f3n brasile\u00f1a en 2002, el <em>ga\u00facho<\/em> fue recibido inicialmente con reservas por los diarios locales. \u201cA diferencia de Otto Gl\u00f3ria, \u00e9l no conoc\u00eda nada del f\u00fatbol portugu\u00e9s cuando asumi\u00f3 el cargo en la selecci\u00f3n\u201d, afirma Marques. \u201cHab\u00eda alegr\u00eda y esperanza dado su historial ganador, pero tambi\u00e9n desconfianza y rechazo porque era extranjero y no conoc\u00eda el f\u00fatbol portugu\u00e9s\u201d. Para tornar las cosas a\u00fan m\u00e1s dif\u00edciles, una de las primeras decisiones de Scolari fue, en marzo de 2003, la convocatoria a la selecci\u00f3n de un jugador brasile\u00f1o que actuaba en Portugal desde 1997, Deco. En 2007, el t\u00e9cnico aun convocar\u00eda a otro brasile\u00f1o naturalizado portugu\u00e9s, Pepe, para vestir la casaca <em>verdigrana<\/em>.<\/p>\n<p>En medio de la pol\u00e9mica por la invasi\u00f3n de brasile\u00f1os en la selecci\u00f3n nacional, el entrenador <em>ga\u00facho <\/em>cosech\u00f3 buenos resultados en las primeras competencias disputadas. Condujo a Portugal al subcampeonato de Europa en 2004, si bien perdi\u00f3 la final jugando de local contra el modesto equipo de Grecia, y al cuarto puesto en la Copa del Mundo de 2006. La versi\u00f3n lusa del estilo \u201cfamilia Scolari\u201d, que exaltaba la unidad del grupo de jugadores, el himno y la bandera de Portugal, logr\u00f3 \u00e9xito en el extranjero. \u201cPuede gustar mucho o poco Scolari, puede que \u2012incluso con mayor naturalidad\u2012 no guste nada de Scolari&#8230;; pero hay algo que es indiscutible: s\u00f3lo \u00e9l logr\u00f3 plasmar el esp\u00edritu de Selecci\u00f3n Club de Portugal\u201d, escribi\u00f3 Santos Neves en su editorial firmado en <em>A Bola<\/em> al inicio del campeonato europeo de 2004.<\/p>\n<p>Pese a todo el reconocimiento que obtuvo en Portugal, Scolari tambi\u00e9n padeci\u00f3 cr\u00edticas en las derrotas y fue objeto de prejuicios. Sin embargo, Marques subraya que ning\u00fan episodio fue tan traum\u00e1tico, y blanco de duras cr\u00edticas, como su salida de la selecci\u00f3n luego de la Eurocopa de 2008. \u201cLa noticia de que hab\u00eda firmado un contrato millonario con un equipo ingl\u00e9s [Chelsea] se difundi\u00f3 cuando se disputaba la primera fase de la competencia y eso fue visto como una traici\u00f3n por los medios portugueses\u201d, dice el investigador. \u201cA partir de ah\u00ed, resurgi\u00f3 el tema de la brasile\u00f1idad del entrenador, al que se lo tild\u00f3 de mercenario\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nLa ruta inversa a la de los descubrimientos: el concepto de brasile\u00f1idad en los peri\u00f3dicos lusitanos devenido de la presencia de futbolistas y t\u00e9cnicos brasile\u00f1os en Portugal <a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/146956\/a-rota-inversa-dos-descobrimentos-o-conceito-de-brasilidade-em-jornais-lusitanos-advindo-com-a-prese\/%20\" target=\"_blank\">(n\u00ba 2013\/ 18479-0)<\/a>; <strong>Modalidad<\/strong> Beca en el Exterior \u2013 Investigaci\u00f3n; <strong>Becario<\/strong> Jos\u00e9 Carlos Marques (Unesp\/ Bauru); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 28.988,49 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Desempe\u00f1o en el campo establece la cobertura de la prensa portuguesa","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[289],"coauthors":[101],"class_list":["post-188785","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188785"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188785\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188785"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=188785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}