{"id":188918,"date":"2015-02-18T15:24:26","date_gmt":"2015-02-18T17:24:26","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=188918"},"modified":"2016-02-11T17:47:28","modified_gmt":"2016-02-11T19:47:28","slug":"solitarios-en-extincion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/solitarios-en-extincion\/","title":{"rendered":"Solitarios en extinci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-188919\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Artigo_self_1.jpg\" alt=\"ilu 2\" width=\"290\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Artigo_self_1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Artigo_self_1-120x152.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Artigo_self_1-250x317.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NEGREIROS<\/span>Cuando el zo\u00f3logo C\u00e9lio Haddad, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) de Rio Claro, inici\u00f3 su trayectoria cient\u00edfica, a comienzos de los a\u00f1os 1980, la mayor\u00eda de los investigadores de su \u00e1rea prefer\u00edan publicar sus art\u00edculos solos. Los trabajos de taxonom\u00eda y de bot\u00e1nica exig\u00edan poco di\u00e1logo con otros campos de la biolog\u00eda y se hac\u00edan en forma casi individual. \u201cLa labor de identificaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n de especies pod\u00eda hacerse en soledad, con escasa interacci\u00f3n entre investigadores\u201d, relata Haddad. Esa situaci\u00f3n comenz\u00f3 a modificarse a partir de la d\u00e9cada siguiente, cuando las t\u00e9cnicas de descripci\u00f3n de las caracter\u00edsticas externas de los animales y plantas ya no eran suficientes para distinguir nuevas especies y debieron incorporarse m\u00e9todos de otras sub\u00e1reas de la biolog\u00eda, tal como el an\u00e1lisis molecular, por ejemplo. Ahora, investigadores de la Universidad Estadual de Goi\u00e1s (UEG), publicaron un estudio en la edici\u00f3n de enero de la revista <em>Scientometrics<\/em> presentando datos sobre las alteraciones en el est\u00e1ndar de publicaci\u00f3n en cuatro sub\u00e1reas de la biolog\u00eda \u2012gen\u00e9tica, ecolog\u00eda, zoolog\u00eda y bot\u00e1nica\u2012 en los \u00faltimos 40 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n sugiere que, en efecto, se registra una disminuci\u00f3n en la cantidad de art\u00edculos publicados por autores solitarios en todas las especialidades. Sin embargo, el criterio de publicaci\u00f3n con varios autores es m\u00e1s frecuente en \u00e1reas interdisciplinarias, tales como gen\u00e9tica y ecolog\u00eda. En zoolog\u00eda y bot\u00e1nica, que no revisten tanto car\u00e1cter interdisciplinario y en donde son m\u00e1s comunes los art\u00edculos que describen especies, la cantidad de <em>papers<\/em> de autor \u00fanico a\u00fan es significativa y disminuye m\u00e1s lentamente (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/038-041_artigo-unico_228.jpg?091af6\" target=\"_blank\"><em>vea el cuadro<\/em><\/a>). Seg\u00fan Jo\u00e3o Carlos Nabout, bi\u00f3logo de la UEG y principal autor del estudio, esto ocurre porque ambas \u00e1reas poseen lo que \u00e9l denomina como problema de origen. \u201cLa clasificaci\u00f3n cient\u00edfica moderna, propuesta por el sueco Carl Von Linn\u00e9, en el siglo XVIII, comenz\u00f3 con estudios independientes. Ese m\u00e9todo fue el que se emple\u00f3 durante cientos de a\u00f1os\u201d, explica Nabout. En tanto, la gen\u00e9tica y la ecolog\u00eda son de naturaleza multidisciplinaria, pues surgieron del trabajo colectivo de diversas \u00e1reas, tales como bioqu\u00edmica, matem\u00e1tica y f\u00edsica.<\/p>\n<p>Para arribar a esas conclusiones, en el estudio se seleccionaron art\u00edculos cient\u00edficos publicados entre 1966 y 2012 en peri\u00f3dicos anexos a la base de datos del Institute for Scientific Information (ISI), de la Thomson Reuters. Los investigadores consultaron 16 revistas cient\u00edficas (cuatro por cada especialidad), con alto factor de impacto, entre las que figuran <em>Nature Genetics<\/em>, <em>Botanical Journal of the Linnean Society <\/em>y <em>Zootaxa<\/em>, que fue creada en 2004 y es la responsable del aumento en las publicaciones de zoolog\u00eda a partir de aquel a\u00f1o. Al analizar los datos recogidos, uno de los planteos de Nabout y su equipo fue intentar prever cu\u00e1ndo el modelo de autor\u00eda \u00fanica comenzar\u00eda a extinguirse en cada una de las sub\u00e1reas. Con base en c\u00e1lculos matem\u00e1ticos, el grupo estim\u00f3 las fechas en que las especialidades alcanzar\u00edan un \u00edndice de tan s\u00f3lo un 0,1% de los art\u00edculos publicados por una persona. En el \u00e1rea de la gen\u00e9tica, eso ocurrir\u00eda en 2036; en ecolog\u00eda, en 2054; en bot\u00e1nica, en 2063; y en zoolog\u00eda, alrededor de 2090. \u201cSe trata de una perspectiva, si bien refleja cu\u00e1nto menos aut\u00f3nomas se van volviendo esas especialidades\u201d, afirma Nabout.<\/p>\n<p><strong>Una herramienta interdisciplinaria<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan el investigador, uno de los factores que han conducido a la zoolog\u00eda y a la bot\u00e1nica a interactuar algo m\u00e1s con otras especialidades de la biolog\u00eda \u2012aunque a un ritmo m\u00e1s lento que la gen\u00e9tica y la ecolog\u00eda\u2012 apunta que \u00e9stas son m\u00e1s empleadas como herramientas que aportan abordajes te\u00f3ricos a otras categor\u00edas de la biolog\u00eda. Un ejemplo de ello es una investigaci\u00f3n que recientemente dirigi\u00f3 el bi\u00f3logo Carlos Guilherme Becker, de la Unesp de Rio Claro. El estudio revela que una mayor cantidad de especies en una regi\u00f3n ayuda a detener la transmisi\u00f3n de una enfermedad fatal causada por hongos (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/12\/29\/el-efecto-protector-de-la-biodiversidad\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 226<\/em><\/a>). La investigaci\u00f3n, cuyas etapas abarcaron conocimientos de taxonom\u00eda, estad\u00edstica y an\u00e1lisis molecular, cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de C\u00e9lio Haddad, cuya responsabilidad principal en el estudio fue la identificaci\u00f3n de especies de anfibios adecuadas para los experimentos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-188920\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Artigo_self_2.jpg\" alt=\"ilu 1.\" width=\"290\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Artigo_self_2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Artigo_self_2-120x132.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Artigo_self_2-250x274.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NEGREIROS<\/span>Una de las evidencias del aumento de la interdisciplinariedad es el incremento del n\u00famero de revistas cient\u00edficas que congregan sub\u00e1reas de la biolog\u00eda, tales como <em>Journal of Animal Ecology<\/em> y <em>Molecular Ecology<\/em>. \u201cLas posibilidades de disponer de un trabajo aceptado para publicarlo y tambi\u00e9n de recibir mayor cantidad de citas se elevan cuando el cient\u00edfico se asocia a redes internacionales de investigaci\u00f3n, que pueden aglutinar a cientos de autores en un mismo proyecto\u201d, dice Rog\u00e9rio Meneghini, coordinador cient\u00edfico de la biblioteca virtual SciELO Brasil.<\/p>\n<p>Un ejemplo de un proyecto de tal magnitud es el Large Hadron Collider (LHC), el mayor acelerador de part\u00edculas del planeta, instalado en el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (Cern), en los alrededores de Ginebra, que involucra a casi 10 mil investigadores de varios pa\u00edses. Seg\u00fan Meneghini, la participaci\u00f3n de brasile\u00f1os en art\u00edculos multiautorales es m\u00e1s frecuente en las \u00e1reas de f\u00edsica de part\u00edculas y cl\u00ednica m\u00e9dica. En esta \u00faltima, resulta com\u00fan un reparto de procedimientos para probar nuevos medicamentos en diversos lugares del mundo.<\/p>\n<p>Para Jacqueline Leta, investigadora de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), la tendencia es que todas las sub\u00e1reas dialoguen m\u00e1s entre s\u00ed, y tambi\u00e9n con otros campos del conocimiento. \u201cEn las \u00e1reas experimentales, la ciencia es cada vez m\u00e1s t\u00e9cnica\u201d, dice. Por lo tanto, cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil investigar sin aparatos modernos. \u201cUna sola persona no alcanza a dominar por s\u00ed misma las t\u00e9cnicas, por ejemplo, de gen\u00e9tica, qu\u00edmica e inform\u00e1tica\u201d, dice Leta, bi\u00f3loga de carrera que act\u00faa el \u00e1rea de ciencias de la informaci\u00f3n. Por eso, se buscan colaboraciones, no s\u00f3lo para cubrir lagunas de la investigaci\u00f3n que dependen del conocimiento en otras \u00e1reas, sino tambi\u00e9n para reducir costos, al compartir aparatos y laboratorios, las denominadas <em>facilities<\/em>, que aglutinan a m\u00faltiples usuarios y pueden ayudar a promover colaboraciones prometedoras (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/07\/15\/calidad-compartida\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 221<\/em><\/a>).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/038-041_artigo-unico_228.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-188921\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/038-041_artigo-unico_228-300x200.jpg\" alt=\"038-041_artigo unico_228\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>El impacto de esos cambios tambi\u00e9n se observa a escala reducida. Roberto Lovon, alumno de Leta en el Programa de Posgrado en Ciencias de la Informaci\u00f3n (Ibict\/ UFRJ), elabora un trabajo en el que la figura del autor \u00fanico parece debilitarse. Datos preliminares del estudio revelan que en el trienio 2001-2003, el porcentaje de art\u00edculos de autor\u00eda \u00fanica publicados por la totalidad de los cient\u00edficos de la UFRJ fue de un 36%. En tanto, entre 2010 y 2013, ese \u00edndice disminuy\u00f3 al 28%. La pr\u00f3xima etapa de la investigaci\u00f3n distinguir\u00e1 entre cada \u00e1rea del conocimiento, pero, a juicio de Leta, todo lleva a creer que el fen\u00f3meno ocurre en todas las \u00e1reas del conocimiento. Meneghini tambi\u00e9n pone la mira en las ciencias sociales y humanidades. \u201cEn esas \u00e1reas, la autor\u00eda \u00fanica a\u00fan es fuerte, as\u00ed como la preferencia por publicar las investigaciones en libros\u201d, dice.<\/p>\n<p><strong>Salvedades<\/strong><br \/>\nSi bien el estudio de la UEG indica un avance en las colaboraciones en sub\u00e1reas de la biolog\u00eda, se debe tener precauci\u00f3n al momento de evaluar las conclusiones de la investigaci\u00f3n. Una de las salvedades que hace Meneghini indica en que la autor\u00eda es tan s\u00f3lo uno de los criterios a la hora de evaluar los niveles de colaboraci\u00f3n cient\u00edfica. Y aun as\u00ed, puede que no sea una m\u00e9trica muy confiable. \u201cCada vez es m\u00e1s dif\u00edcil saber cu\u00e1l es la responsabilidad que le cupo a cada autor en un art\u00edculo firmado por varias personas\u201d, dice. \u201cUn investigador puede haber contribuido prestando un equipamiento, pero eso no significa una colaboraci\u00f3n eminentemente cient\u00edfica\u201d, explica Meneghini. \u201cLa redacci\u00f3n conjunta no siempre significa una cooperaci\u00f3n\u201d, concuerda Leta. \u201cEl investigador puede agregar el nombre de un colega por amistad, para retribuirle un favor o incluso para facilitar la aceptaci\u00f3n del art\u00edculo en una revista\u201d, dice.<\/p>\n<p>Esa idea se torn\u00f3 a\u00fan m\u00e1s clara entre los estudiosos de la cienciometr\u00eda, luego de que J. Sylvan Katz y Ben Martin, cient\u00edficos de la Universidad de Sussex, en Inglaterra, publicaran un art\u00edculo en 1995 que muestra que la coautor\u00eda es tan s\u00f3lo un indicador parcial de colaboraci\u00f3n. Con base en datos bibliom\u00e9tricos tomados entre 1981 y 1990, extra\u00eddos del Science Citation Index, de la Thomson Reuters y en la revisi\u00f3n de la literatura de la \u00e9poca, los investigadores sostienen que la colaboraci\u00f3n se mide convencionalmente mediante la multiautor\u00eda de <em>papers<\/em>, pero ese abordaje no es muy eficiente, toda vez que hay varios casos de \u201ccolaboraci\u00f3n no consumada\u201d. \u201cFrente al supuesto de que la autor\u00eda m\u00faltiple y la cooperaci\u00f3n son sin\u00f3nimos, se debe reconocer que, en algunos casos, no todos los citados son responsables del trabajo. Estudios de caso muestran que a algunos autores se los cita por razones puramente sociales. Recientemente, la investigaci\u00f3n de varios casos de fraude cient\u00edfico revel\u00f3 que esa pr\u00e1ctica es algo com\u00fan\u201d, refiere el estudio.<\/p>\n<p>En tanto, otro trabajo m\u00e1s reciente, que publicaron investigadores del peri\u00f3dico <em>Journal of the American Association<\/em>, en 2011, analiz\u00f3 la prevalencia de los denominados autores honorarios y autores fantasmas en seis peri\u00f3dicos del \u00e1rea m\u00e9dica con alto factor de impacto entre 1996 y 2008. Los autores honorarios son aqu\u00e9llos que el art\u00edculo nombra pero no contribuyeron sustancialmente como para asumir la responsabilidad p\u00fablica del trabajo; los autores fantasmas son los que le aportaron bastante a la investigaci\u00f3n y no figuran como autores, sino tan s\u00f3lo, por ejemplo, en los agradecimientos finales. Los resultados del estudio revelaron que el 21% de los art\u00edculos publicados en 2008 en las seis revistas m\u00e9dicas que se evaluaron presentaban esos dos tipos de autor\u00eda. En 1996, el \u00edndice de art\u00edculos con autor\u00eda inapropiada era del 29%.<\/p>\n<p>Jo\u00e3o Carlos Nabout reconoce esas limitaciones. \u201cPor supuesto que existen aqu\u00e9llos que contribuyeron menos en una investigaci\u00f3n. Lo que muestra el estudio es que la tendencia a que el autor \u00fanico desaparezca en las ciencias biol\u00f3gicas es un dato que surge de la realidad\u201d, dice.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nNabout, J. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs11192-014-1385-5\" target=\"_blank\">Publish (in a group) or perish (alone): the trend from single to multi-authorship in biological papers<\/a>. <strong>Scientometrics<\/strong>. v. 102, issue 1, p. 357-64, 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Disminui la cantidad de art\u00edculos publicados por un solo autor en la biolog\u00eda","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[740],"class_list":["post-188918","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188918"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188918\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188918"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=188918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}