{"id":189707,"date":"2014-11-18T14:34:47","date_gmt":"2014-11-18T16:34:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=189707"},"modified":"2015-07-06T14:51:40","modified_gmt":"2015-07-06T17:51:40","slug":"donde-esta-el-tapir-negrito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/donde-esta-el-tapir-negrito\/","title":{"rendered":"\u00bfDonde est\u00e1 el tapir negrito?"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_189708\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189708\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/castelli_anta_final.jpg\" alt=\"Ni tanto a campo abierto ni tanto en la selva: el tapir negrito es hallado en zonas de transici\u00f3n entre \u00e1reas de vegetaci\u00f3n dispersa y montes de mayor espesura\" width=\"290\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/castelli_anta_final.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/castelli_anta_final-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/castelli_anta_final-250x168.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Sandro Castelli<\/span>Ni tanto a campo abierto ni tanto en la selva: el tapir negrito es hallado en zonas de transici\u00f3n entre \u00e1reas de vegetaci\u00f3n dispersa y montes de mayor espesura<span class=\"media-credits\">Sandro Castelli<\/span><\/p><\/div>\n<p>La descripci\u00f3n de una nueva especie de tapir que vive en la Amazonia, el tapir negrito o tapir pigmeo, publicada en diciembre del a\u00f1o pasado en la revista <em>Journal of Mammalogy<\/em>, fue celebrada por muchos como el descubrimiento m\u00e1s extraordinario de la zoolog\u00eda de este siglo. Al fin y al cabo, ser\u00eda la primera especie de tapir identificada desde 1865 y el mayor animal descubierto por la ciencia desde 1992, cuando cient\u00edficos describieron al saola, un bovino de las selvas de Vietnam y de Camboya.<\/p>\n<p>Este trabajo fue fruto de 10 a\u00f1os de esfuerzos de un equipo encabezado por Mario Cozzuol, paleont\u00f3logo de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). Cozzuol y sus colaboradores divulgar\u00e1n este mes nuevos datos sobre la ecolog\u00eda y la gen\u00e9tica del tapir negrito, una especie que describieron y bautizaron con el nombre cient\u00edfico de <em>Tapirus kabomani<\/em> durante el Simposio Internacional de Tapires de la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (IUCN), un evento que se realiza en la ciudad de Campo Grande, en Mato Grosso do Sul. Entre los datos se encuentran fotos, videos y mediciones in\u00e9ditas de tapires negritos viviendo en los estados de Par\u00e1 y de Roraima, como as\u00ed tambi\u00e9n en Bolivia, lo que sugiere que existen poblaciones de animales dispersas por casi toda la Amazonia de Brasil y de los pa\u00edses vecinos.<\/p>\n<p>Estas evidencias tambi\u00e9n confirman que, al contrario que en el caso de la especie m\u00e1s conocida de tapir sudamericano, el <em>Tapirus terrestris<\/em>, cuyas poblaciones eligen entre vivir en el interior del monte espeso y en campos abiertos, el <em>T. kabomani<\/em> prefiere zonas de paisaje m\u00e1s variopinto, donde hay un mosaico de \u00e1reas abiertas y cerradas. \u201cTodos los lugares donde hallamos la especie son as\u00ed\u201d, dice Cozzuol. \u201cPuede ser una coincidencia, pero quiz\u00e1 el <em>T. kabomani <\/em>tenga realmente un comportamiento distinto al del <em>T. terrestris<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>No todos los expertos en mam\u00edferos est\u00e1n convencidos de que el tapir negrito existe como una especie independiente. Algunos cient\u00edficos creen que ser\u00edan tan s\u00f3lo ejemplares de la especie <em>T. terrestris<\/em> un poco m\u00e1s bajos y m\u00e1s oscuros. Durante el evento de la IUCN, Cozzuol participar\u00e1 en una mesa redonda sobre la veracidad de la nueva especie. La discusi\u00f3n puede parecer una cuesti\u00f3n taxon\u00f3mica bizantina, pero efectivamente se intentar\u00e1 responder a una pregunta pr\u00e1ctica: \u00bfvale la pena incluir al <em>T. kabomani <\/em>en la lista roja de animales amenazados de extinci\u00f3n de la IUCN y, para protegerla, adoptar medidas distintas de aqu\u00e9llas que est\u00e1n tom\u00e1ndose para preservar al <em>T. terrestris<\/em>?<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/050-055_Anta_225-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-189709\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/050-055_Anta_225-01-289x300.jpg\" alt=\"050-055_Anta_225-01\" width=\"289\" height=\"300\" \/><\/a>Aunque no sufra peligro inminente de extinci\u00f3n, su carne sabrosa, su enorme tama\u00f1o (es el mayor animal nativo de Sudam\u00e9rica) y su largo per\u00edodo de gestaci\u00f3n hacen del tapir brasile\u00f1o un animal sumamente vulnerable a la caza excesiva y a la p\u00e9rdida de h\u00e1bitat. La especie corre serio riesgo de desaparecer en distintos puntos del pa\u00eds en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, tal como ya sucedi\u00f3 en las regiones nordeste y en buena parte de las regiones sur y sudeste. Su extinci\u00f3n local puede afectar a toda la biodiversidad de una regi\u00f3n, pues al ser un herb\u00edvoro de gran apetito, el tapir ayuda a dispersar semillas en los campos y en las selvas.<\/p>\n<p>El debate a decir verdad dar\u00e1 prosecuci\u00f3n en vivo a una discusi\u00f3n que empez\u00f3 por escrito, primero en un grupo cerrado de investigadores en Facebook y posteriormente en art\u00edculos de la edici\u00f3n de agosto del <em>Journal of Mammalogy<\/em>. Un grupo de cient\u00edficos encabezado por Robert Voss, zo\u00f3logo del Museo de Historia Natural Americana (AMNH), reh\u00edzo parte de los an\u00e1lisis del equipo de Cozzuol y sostiene que la especie no existe.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfVarias generaciones de mastozo\u00f3logos neotropicales habr\u00edan realmente fallado al reconocer a una especie ampliamente distribuida por la Amazonia?\u201d, se preguntan Voss y los coautores en su art\u00edculo. \u201cS\u00ed, no la reconocieron, y lo lamento\u201d, responde Cozzuol, quien rebati\u00f3 las cr\u00edticas en la misma edici\u00f3n de la revista. \u201cEso ya ha sucedido antes y suceder\u00e1 de nuevo, no es pecado.\u201d<\/p>\n<p><strong>Un cr\u00e1neo extra\u00f1o<br \/>\n<\/strong>La b\u00fasqueda de la confirmaci\u00f3n de la existencia del tapir negrito empez\u00f3 por casualidad, en 2002, cuando Cozzuol era docente de la Universidad Federal de Rond\u00f4nia (Unir) y puso a su alumna de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica Elizete Holanda, actualmente paleont\u00f3loga de la Universidad Federal de Roraima, a estudiar un cr\u00e1neo f\u00f3sil de 45 mil a\u00f1os hallado en el r\u00edo Madeira, que pertenec\u00eda a una especie extinta de tapir. Al comparar el f\u00f3sil con los de otras especies de tapires extintas y vivas, Holanda descubri\u00f3 en la colecci\u00f3n de la Unir otro cr\u00e1neo con dimensiones extra\u00f1as, que no combinaban con lo esperado para ninguna especie conocida.<\/p>\n<p>El cr\u00e1neo hab\u00eda sido recogido en un pueblo de pescadores al norte de Porto Velho, con un agujero de bala y otras marcas hechas por cazadores. El padre de Holanda, que hab\u00eda sido cauchero, coment\u00f3 sobre otro tipo de tapir que conoc\u00eda, uno negrito, que \u00e9l cazaba debido a que su carne era m\u00e1s sabrosa que la del tapir com\u00fan. \u201cFue entonces que empezamos a percatarnos de que todos en aquella zona dec\u00edan que hab\u00eda dos tipos de tapires\u201d, dice Cozzuol.<\/p>\n<p>\u201cLa mayor\u00eda de los bi\u00f3logos que trabajaban con mam\u00edferos de la regi\u00f3n sab\u00edan esto, pero no le cre\u00edan a la gente\u201d, recuerda el paleont\u00f3logo. El principal motivo de que los cient\u00edficos ignorasen lo que la gente dec\u00eda es que existe efectivamente una gran variaci\u00f3n de color y de tama\u00f1o entre los ejemplares de tapires de una misma especie. Asimismo, parec\u00eda improbable para los investigadores que dos especies muy semejantes ocupasen el mismo ambiente, pues la competencia por alimento y espacio llevar\u00eda a una de ellas a la extinci\u00f3n. \u201cPero como soy paleont\u00f3logo y s\u00e9 que existen registros f\u00f3siles de especies de tapires distintas que viv\u00edan simult\u00e1neamente en una misma zona de Am\u00e9rica, no me atuve a esa suposici\u00f3n\u201d, comenta Cozzuol.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/050-055_Anta_225-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-189710\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/050-055_Anta_225-02-300x246.jpg\" alt=\"050-055_Anta_225-02\" width=\"300\" height=\"246\" \/><\/a>Era necesario verificar qu\u00e9 sucede actualmente en la naturaleza, pero Cozzuol no obtuvo el permiso para capturar un animal vivo de la probable nueva especie y compararlo con el cr\u00e1neo que Holanda hab\u00eda encontrado. Reci\u00e9n m\u00e1s tarde logr\u00f3 recursos para realizar expediciones a la Amazonia, en colaboraci\u00f3n con el equipo del genetista Fabr\u00edcio Santos y del ec\u00f3logo Fl\u00e1vio Rodrigues, ambos de la UFMG. En esos viajes los investigadores arreglaron con cazadores locales para que les avisasen en caso de cazar un tapir negrito. As\u00ed los investigadores podr\u00edan obtener huesos, pieles y muestras de ADN de la carne. En el primer contacto, un cazador los llev\u00f3 hasta la carcasa de uno de ellos, cazado algunas semanas antes. \u201cEl cr\u00e1neo ten\u00eda las caracter\u00edsticas que esper\u00e1bamos\u201d, dice Cozzuol.<\/p>\n<p>La sospecha tambi\u00e9n se confirm\u00f3 durante visitas a aldeas de los ind\u00edgenas del pueblo Karitiana, en Rond\u00f4nia, que apilan los cr\u00e1neos de sus cacer\u00edas como trofeos. \u201cHab\u00eda dos pilas para los tapires, una con las medidas esperadas para el tapir negrito\u201d, recuerda Cozzuol, quien bautiz\u00f3 a la especie en homenaje al nombre dado a ella por otros indios, los del pueblo Paumari: <em>Arabo kabomani<\/em>.<\/p>\n<p>Con todo, los investigadores sab\u00edan que necesitar\u00edan muchas m\u00e1s evidencias para convencer a sus colegas de que la hip\u00f3tesis de una nueva especie merec\u00eda que se la tomase en serio. \u201cUna especie biol\u00f3gica es un conjunto de poblaciones que poseen una historia evolutiva separada de las otras, no es algo que se pueda observar directamente\u201d, explica\u00a0 Cozzuol. \u201cEs necesario verificar la hip\u00f3tesis integrando an\u00e1lisis de gen\u00e9tica, morfolog\u00eda y otras \u00e1reas.\u201d<\/p>\n<p>Para verificar la existencia de la nueva especie, los investigadores compararon medidas de los cr\u00e1neos de tapires negritos con las de cr\u00e1neos de otras cuatro especies vivas y con algunos f\u00f3siles. Compararon tambi\u00e9n las secuencias de tres genes del ADN mitocondrial de cuatro negritos con los mismos genes de decenas de tapires de todas las especies, obtenidas en el banco de datos abierto GenBank. \u201cEn la mayor\u00eda de los estudios con tapires se emplea tan s\u00f3lo un gen mitocondrial\u201d, explica Cozzuol. Ya sea por la forma de su cr\u00e1neo o por su ADN, el tapir negrito despuntaba como un animal distinto a otras especies.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n del estudio fue una revisi\u00f3n de la historia natural de los tapires. Estos animales est\u00e1n considerados como f\u00f3siles vivos, pues no cambiaron mucho desde que surgieron hace 50 millones de a\u00f1os, habiendo sobrevivido a la extinci\u00f3n de la fauna de animales enormes que habitaban las Am\u00e9ricas hasta hace 10 mil a\u00f1os. Aparte del nuevo <em>T. kabomani<\/em>, existen actualmente cuatro especies: el tapir asi\u00e1tico (<em>T. indicus<\/em>), en Malasia; el centroamericano (<em>T. bairdii<\/em>); el andino (<em>T. pinchaque<\/em>), que habita, como su nombre lo indica, en los Andes, entre Per\u00fa, Ecuador y Colombia, y el tapir amaz\u00f3nico (<em>T. terrestris<\/em>), presente en casi todos los biomas tropicales de Sudam\u00e9rica. Los ancestros del <em>T. kabomani<\/em> se habr\u00edan separado de los ancestrales de los tapires amaz\u00f3nicos y de los andinos hace al menos 300 mil a\u00f1os.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/050-055_Anta_225-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-189711\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/050-055_Anta_225-03-300x254.jpg\" alt=\"050-055_Anta_225-03\" width=\"300\" height=\"254\" \/><\/a>No es necesario ser un cazador amaz\u00f3nico para distinguir a ojo entre un <em>T. kabomani<\/em> y un <em>T. terrestris<\/em>. El tapir negrito es mucho menor, m\u00e1s bajo y tiene patas m\u00e1s cortas que el <em>T. terrestris<\/em>. Su piel es m\u00e1s oscura, las crines m\u00e1s cortas y la frente m\u00e1s alargada. Los machos de todas las especies de tapires tienden a ser un poco menores que las hembras, y esa diferencia de tama\u00f1o entre los sexos surge m\u00e1s acentuadamente entre los tapires negritos. Otra diferencia entre los sexos es una mancha blanca en la cabeza, que se extiende desde los carrillos hasta el pescuezo, una exclusividad de las hembras. \u201cAlgunos ejemplares de <em>T. terrestris<\/em> tienen manchas en los carrillos, pero no son tan n\u00edtidas y pueden aparecer en ambos sexos\u201d, explica Cozzuol.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEvidencias suficientes?<br \/>\n<\/strong>Para nada convencidos con los indicios de una nueva especie, Voss y sus colegas cuestionan todas esas conclusiones. Reexaminaron los mismos datos gen\u00e9ticos vali\u00e9ndose de un m\u00e9todo estad\u00edstico alternativo y arribaron a la conclusi\u00f3n de que las diferencias entre las secuencias de ADN son demasiado peque\u00f1as como para considerar al tapir negrito como una especie separada.<\/p>\n<p>Cozzuol explica que su equipo reh\u00edzo el an\u00e1lisis empleando la misma t\u00e9cnica que Voss, a cuyos detalles s\u00f3lo tuvo acceso luego de la publicaci\u00f3n del art\u00edculo y, por ende, su r\u00e9plica no figura en la misma edici\u00f3n de la revista. Sus resultados fueron distintos y siguen confirmando la existencia del <em>T. kabomani<\/em>. \u201cTodav\u00eda no he entendido c\u00f3mo arribaron a esos resultados\u201d, dice Cozzuol. Y tambi\u00e9n se queja de que critican sus datos de mediciones de cr\u00e1neos sin replicarlos. \u201cEl AMNH posee una colecci\u00f3n mucho mayor de <em>T. terrestris<\/em> que nosotros\u201d, dice. \u201cNo tardar\u00edan ni una semana para tomar los datos y verificar nuestro an\u00e1lisis.\u201d<\/p>\n<p>\u201cSigo convencido de que no es una especie v\u00e1lida\u201d, dice Voss. \u201cLa evidencia gen\u00e9tica es nula\u201d. Y cree que deber\u00eda ponerse a prueba la hip\u00f3tesis empleando tambi\u00e9n el ADN del n\u00facleo de las c\u00e9lulas, aparte del de las mitocondrias que ya se analiz\u00f3. Cozzuol y Santos est\u00e1n analizando eso precisamente ahora, pero han arribado a la conclusi\u00f3n de que no es posible distinguir ninguna especie de tapir sudamericano por los genes de ADN del n\u00facleo, normalmente empleados como marcadores en este tipo de estudios, lo que significa que deber\u00e1n buscar diferencias en secuencias de ADN nuclear menos conocidas. \u201cSus argumentos no se sostienen y van m\u00e1s all\u00e1 de las exigencias razonables\u201d, dice Cozzuol. \u201cNo tengo dudas de que podr\u00edamos haberlo hecho mejor, pero otras especies ya han sido descritas recientemente menos detalladamente y con menos informaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLas evidencias etnogr\u00e1ficas tampoco me convencen\u201d, afirma Voss. \u201cLos ind\u00edgenas amaz\u00f3nicos suelen diferenciar demasiado a los animales grandes que cazan\u201d. Para defender este punto, Cozzuol cont\u00f3 con la ayuda del etnozo\u00f3logo Hugo Fernandes-Ferreira, quien concluir\u00e1 este a\u00f1o una tesis doctoral en la Universidad Federal de Para\u00edba sobre la historia de la caza de animales silvestres en Brasil. Fernandes-Ferreira explica que la diferenciaci\u00f3n aumentada a la que Voss se refiere es la tendencia de los pueblos ind\u00edgenas a dar nombres distintos a animales que identifican con apariencias diferentes, pero que a decir verdad son tan s\u00f3lo variaciones dentro de una misma especie.<\/p>\n<p>Un ejemplo son los jaguares manchados o negros, pertenecientes a la misma especie biol\u00f3gica, pero considerados como animales distintos por la mayor\u00eda de los pueblos de la Amazonia. No obstante, a los tapires se los caza debido a su carne sabrosa y tambi\u00e9n porque partes de los animales tienen usos medicinales, m\u00e1gicos y religiosos. \u201cLas personas analizan con mayor cuidado a los animales que consideran \u00fatiles\u201d, dice Fernandes-Ferreira. \u201cAsimismo, esa diferenciaci\u00f3n entre un tapir grande y gris y otro negrito est\u00e1 difundida entre casi todos los pueblos de la Amazonia.\u201d<\/p>\n<p>\u201cA los indios, a los ribere\u00f1os, a los caucheros y a los hacendados siempre les escuch\u00e9 decir que existen dos especies de tapires\u201d, dice Cozzuol. \u201cLos ind\u00edgenas del pueblo Uru-Eu-Wau-Wau, por ejemplo, viven en una \u00e1rea donde s\u00f3lo existe un tipo de tapir, pero afirman que saben que en otros lugares los hay de dos tipos.\u201d<\/p>\n<p><strong>De otros tiempos<br \/>\n<\/strong>Fernandes-Ferreira tambi\u00e9n encontr\u00f3 registros hist\u00f3ricos de cazadores y naturalistas que hacen menci\u00f3n a dos especies de tapires en Brasil. El m\u00e1s antiguo es de 1794, en el cual el naturalista brasile\u00f1o Alexandre Rodrigues Ferreira le informa a la corona portuguesa la existencia de dos especies de tapir en la provincia de Gr\u00e3o-Par\u00e1, donde actualmente es el estado norte\u00f1o de Amazonas.<\/p>\n<p>Otro relato hist\u00f3rico importante es el del presidente estadounidense Theodore Roosevelt, quien menciona en las memorias de su visita a Brasil, en 1912, haber cazado un tapir en Mato Grosso, \u201cun macho mucho menor que el otro que mat\u00e9\u201d y que \u201clos cazadores dijeron que era de distinto tipo\u201d.<\/p>\n<p>Los tapires que caz\u00f3 Roosevelt fueron donados al AMNH y analizados por el zo\u00f3logo Joel Allen en 1914, quien consider\u00f3 que el animal menor era meramente una variaci\u00f3n del <em>T. terrestris<\/em>. \u201cTuvimos acceso a las medidas de ese ejemplar y coinciden perfectamente con lo que esperamos del <em>T. kabomani<\/em>\u201d, dice Cozzuol.<\/p>\n<p>\u201cLa postura que defenderemos en el panel de la IUCN apunta que, si hay una m\u00ednima posibilidad de que exista una especie distinta y la ignoramos, podemos terminar condenando a una parte importante de la biodiversidad de la Amazonia sin siquiera haberla conocido bien\u201d, explica Cozzuol. \u201cEn Nueva Zelanda se dio un caso similar: se cre\u00eda que el esfenodonte, un tipo de r\u00e9ptil primitivo pariente de los lagartos, era una especie \u00fanica, hasta que acciones de conservaci\u00f3n que funcionaban en algunas regiones no funcionaron bien en otras. Suced\u00eda eso porque eran a decir verdad dos especies de esfenodontes con requisitos diferentes.\u201d<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed, si existen realmente dos especies v\u00e1lidas de tapires amaz\u00f3nicos, entonces deber\u00eda manej\u00e1rselas por separado\u201d, coincide Voss. \u201cSin embargo, dado que no existe una estrategia eficaz de manejo para ning\u00fan mam\u00edfero amaz\u00f3nico, la protecci\u00f3n del h\u00e1bitat parece ser el mejor abordaje.\u201d<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nCOZZUOL, M. A. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.bioone.org\/doi\/pdf\/10.1644\/12-MAMM-A-169.1\" target=\"_blank\">A new species of tapir from the Amazon.<\/a> <strong>Journal of Mammalogy<\/strong>. v. 94, n. 6, p. 1331-45. dic. 2013.<br \/>\nVOSS, R. S. <em>et al<\/em>.<a href=\"http:\/\/www.bioone.org\/doi\/abs\/10.1644\/14-MAMM-A-054\" target=\"_blank\"> Extraordinary claims require extraordinary evidence: a comment on Cozzuol <em>et al<\/em>. (2013).<\/a><strong> Journal of Mammalogy<\/strong>. v. 95, n. 4, p. 893-8. ago. 2014.<br \/>\nCOZZUOL, M. A. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.bioone.org\/doi\/abs\/10.1644\/14-MAMM-A-182\" target=\"_blank\">How much evidence is enough evidence for a new species?<\/a> <strong>Journal of Mammalogy<\/strong>. v. 95, n. 4, p. 899-905. ago. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La nueva especie est\u00e1 m\u00e1s diseminada por la Amazonia de lo que se pensaba ","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293,335],"coauthors":[103],"class_list":["post-189707","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=189707"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189707\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=189707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=189707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=189707"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=189707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}