{"id":189715,"date":"2014-11-18T14:43:12","date_gmt":"2014-11-18T16:43:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=189715"},"modified":"2015-07-06T14:51:10","modified_gmt":"2015-07-06T17:51:10","slug":"una-cangrejada-de-riesgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-cangrejada-de-riesgo\/","title":{"rendered":"Una cangrejada de riesgo"},"content":{"rendered":"<p><em>desde S\u00e3o Vicente, en la costa de S\u00e3o Paulo<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_189716\" style=\"max-width: 210px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-189716 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0021-200x300.jpg\" alt=\"La vida en el manglar: tor\u00e1cicos y ostras adheridos a los troncos de mangle rojo (a la izquierda) y un cangrejo de manglar (a la derecha) \" width=\"200\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>La vida en el manglar: tor\u00e1cicos y ostras adheridos a los troncos de mangle rojo<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Poco antes de las ocho de la ma\u00f1ana, delante de su laboratorio, el bi\u00f3logo Marcelo Pinheiro cuenta c\u00f3mo ayud\u00f3 a construir este <em>campus<\/em> de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en la localidad de S\u00e3o Vicente, donde es profesor desde hace 10 a\u00f1os, y hace una cuenta r\u00e1pida: ya debe haber abierto y examinado 12 mil cangrejos de manglar desde 1998. A Pinheiro le gusta comer una buena cangrejada, pero no se arriesga a comer ninguna hecha con los crust\u00e1ceos de la zona de Santos y S\u00e3o Vicente. \u201cNo haga eso\u201d, desaconseja.<\/p>\n<p>Pinheiro y su equipo verificaron que cuatro de los seis metales pesados que ellos evaluaron \u2013cadmio, cobre, plomo y mercurio\u2013 aparec\u00edan en niveles superiores a los permitidos por la ley en muestras de agua, en sedimentos y en los propios cangrejos de los manglares de los municipios paulistas de Cubat\u00e3o, Bertioga, Iguape, S\u00e3o Vicente y Cananeia. En las regiones con mayor concentraci\u00f3n de esos metales, los cangrejos presentaban una proporci\u00f3n mayor de c\u00e9lulas con alteraciones gen\u00e9ticas asociadas a la existencia de malformaciones.<\/p>\n<p>El peor resultado, con contaminaci\u00f3n amplia, se registr\u00f3 en Cubat\u00e3o. De acuerdo con el estudio, detallado en la tesis doctoral de Lu\u00eds Felipe de Almeida Duarte, presentada en mayo, las \u00fanicas \u00e1reas libres de metales pesados estaban en el municipio de Peru\u00edbe, cerca de la Estaci\u00f3n Ecol\u00f3gica de Jureia-Itatins, donde Pinheiro no dudar\u00eda en pedir una cangrejada o un chup\u00edn de cangrejo de manglar.<\/p>\n<p>Esa especie (<em>Ucides cordatus<\/em>), de garras lilas y caparaz\u00f3n en general celeste o amarillento, vive en manglares a lo largo del litoral brasile\u00f1o, desde el estado de Amap\u00e1 hasta el de Santa Catarina. Debido a la degradaci\u00f3n de esos ecosistemas y a la explotaci\u00f3n intensiva, la producci\u00f3n, totalmente artesanal, ha decrecido pese al aumento de la captura. El Ministerio de Medio Ambiente registr\u00f3 6.800 toneladas en 2007, menos de la mitad de las 15 mil toneladas de 1994. Esa merma est\u00e1 acompa\u00f1ada de un elevado \u00edndice de p\u00e9rdida debido a las malas condiciones de transporte, el cual, de acuerdo con una propuesta de Embrapa Medio Norte, empresa estatal con sede en el estado nordestino de Piau\u00ed, podr\u00eda reducirse del 55% al 5% mediante el uso de cajas pl\u00e1sticas con capas de gomaespuma humedecida con agua del estuario.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Pinheiro, el agua es el principal veh\u00edculo de dispersi\u00f3n de metales. En la zona conocida como Baixada Santista, el agua disponible para el consumo humano es captada fundamentalmente en la represa Billings y en el r\u00edo Pil\u00f5es, aunque otros r\u00edos de la meseta paulista abastecen los estuarios de la regi\u00f3n. \u201cNo conocemos la calidad del agua de all\u00ed. No me sorprender\u00eda que llegase al litoral contaminada\u201d, dice. Las f\u00e1bricas de Cubat\u00e3o, que antes contaminaban mucho, \u201cinstalaron filtros, pero desconozco si permiten an\u00e1lisis m\u00e1s finos de los residuos que se vierten en los r\u00edos de ese municipio\u201d. En Iguape, la fuente de metales pesados son los residuos de la miner\u00eda que descienden por el r\u00edo Ribeira de Iguape. Asimismo, pocos municipios de la zona de Baixada Santista tratan todos los desag\u00fces domiciliarios e industriales antes de arrojarlos al mar, y embalajes pl\u00e1sticos y otras formas de basura, que incluyen piezas de televisores y juguetes, se esparcen sobre los manglares de las islas cercanas, protegidos por ley contra la ocupaci\u00f3n humana.<\/p>\n<div id=\"attachment_189717\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189717\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0058.jpg\" alt=\"Cangrejo de manglar \" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0058.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0058-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0058-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Cangrejo de manglar<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>En Bertioga, donde el equipo de la Unesp no esperaba encontrar cangrejos contaminados, se detect\u00f3 una posible fuente contaminante adicional: un antiguo basural desactivado en 2011 y actualmente cubierto, pero que podr\u00eda estar emanando sustancias qu\u00edmicas indeseables hacia el r\u00edo Itapanha\u00fa, donde quedan las tres \u00e1reas analizadas. \u201cNo hay m\u00e1s lixiviado verti\u00e9ndose\u201d, asegura Marisa Roitman, secretaria de Medio Ambiente de Bertioga. Seg\u00fan Roitman, se est\u00e1 haciendo una investigaci\u00f3n para ver si el lugar debe ser descontaminado. \u201cNo existe una ocupaci\u00f3n industrial que pueda haber acarreado contaminaci\u00f3n por metales pesados en Bertioga\u201d, dice. Pinheiro comenta que no tuvo acceso a un mapeo de las industrias de Bertioga. En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, existe una incertidumbre con respecto a las fuentes de contaminaci\u00f3n y, por lo tanto, a c\u00f3mo podr\u00eda combat\u00edrselas. \u201cA\u00fan desconocemos los niveles de metales pesados inherentes a los sedimentos de nuestro estado.\u201d<\/p>\n<p><strong>Un nido contaminado<br \/>\n<\/strong>Pinheiro observa que la contaminaci\u00f3n descontrolada y de origen incierto est\u00e1 modificando el equilibrio ecol\u00f3gico de los manglares, constituyen la cara menos po\u00e9tica del bosque atl\u00e1ntico. Los manglares son ricos y pulsantes. Protegen a la l\u00ednea costera contra la erosi\u00f3n y funcionan como nidos para peces y crust\u00e1ceos. La materia org\u00e1nica concentrada en ellos suministra alimento a entre el 50% y el 80% de los peces comestibles del mundo. Pero tambi\u00e9n son feos y huelen mal debido a la gran cantidad de materia org\u00e1nica mezclada entre sus finos sedimentos, a los cuales se adhieren metales pesados. \u201cCualquier cambio de pH o de salinidad\u201d, dice Pinheiro, \u201cprovoca la liberaci\u00f3n de los componentes qu\u00edmicos aprisionados en los sedimentos\u201d.<\/p>\n<p>El equipo de la Unesp verific\u00f3 que los cangrejos de los contaminados manglares de Cubat\u00e3o tienen 2,6 veces m\u00e1s c\u00e9lulas con micron\u00facleos \u2013fragmentos de ADN encapsulados\u2013 que los de Jureia, una \u00e1rea sin contaminaci\u00f3n. Cuantos m\u00e1s micron\u00facleos, m\u00e1s irregular fue la divisi\u00f3n celular y, por ende, mayor el riesgo de que los animales presenten malformaciones. En 2012, Pinheiro caz\u00f3 en Cubat\u00e3o un cangrejo muy distinto, con una de las pinzas con cinco dedos fijos en lugar de uno. Muestras de hemolinfa examinadas en el microscopio indicaron una de las posibles causas de esa malformaci\u00f3n: el crust\u00e1ceo ten\u00eda 11 c\u00e9lulas con micron\u00facleos en cada conjunto de mil c\u00e9lulas evaluadas, cuando lo normal, como en Jureia, ser\u00edan dos por mil. \u201cTodav\u00eda desconocemos la frecuencia de malformaciones en la poblaci\u00f3n, pero ya hemos detectado que en Cubat\u00e3o supera a la de las dem\u00e1s \u00e1reas estudiadas. El historial de contaminaci\u00f3n en la zona sigue siendo la explicaci\u00f3n m\u00e1s evidente\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_189718\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189718\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0002.jpg\" alt=\"La basura se acumula en un manglar de S\u00e3o Vicente, en la costa paulista\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0002.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0002-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0002-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>La basura se acumula en un manglar de S\u00e3o Vicente, en la costa paulista<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Nicholas Kriegler, de su equipo, est\u00e1 investigando la cantidad de micron\u00facleos en otras dos especies de cangrejos de manglares: el <em>Aratus pisonii<\/em>, que vive en \u00e1rboles y se alimenta de hojas verdes, y el <em>Goniopsis cruentata<\/em>, tambi\u00e9n llamado cangrejo de ra\u00edz de mangle, de caparaz\u00f3n oscuro, patas rojas y dieta m\u00e1s amplia, que incluye cangrejos menores. Los datos preliminares muestran que la frecuencia de alteraciones se ha mantenido: son m\u00e1s comunes en los animales de \u00e1reas contaminadas que en los de manglares preservados.<\/p>\n<p>Otros grupos de organismos marinos presentaron alteraciones similares. En 2004 y 2005, Camilo Seabra, docente de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y de la Universidad Santa Cec\u00edlia (Unisanta), ambas en Santos, recolect\u00f3 mejillones (<em>Perna perna<\/em>) de un cultivo de Caraguatatuba, los instal\u00f3 en jaulas en la bah\u00eda de Santos y, tres meses despu\u00e9s, detect\u00f3 se\u00f1ales de contaminaci\u00f3n por metales, principalmente plomo, cinc, mercurio y cromo, este \u00faltimo por encima del l\u00edmite recomendable para el consumo humano. En otro estudio, ostras del g\u00e9nero <em>Crassostrea <\/em>provenientes de un cultivo de Paranagu\u00e1, en el estado Paran\u00e1, presentaron m\u00e1s alteraciones de ADN que lo normal despu\u00e9s de manten\u00e9rselas durante un mes en el estuario de Santos.<\/p>\n<p>En un pescado consumido en la regi\u00f3n, el robalo (<em>Centropomus parallelus<\/em>), hall\u00f3 10 veces m\u00e1s micron\u00facleos que los verificados en la misma especie en Cananeia. Quiz\u00e1 en parte por eso, de 10 robalos recolectados en la costa en una zona cercana a un \u00e1rea residencial de S\u00e3o Vicente, uno presentaba un tumor cut\u00e1neo cerca de uno de los ojos. Seg\u00fan Pereira, alteraciones como \u00e9sta son probablemente causadas por los desag\u00fces residenciales e industriales que llegan sin haber sido tratados adecuadamente.<\/p>\n<div id=\"attachment_189719\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189719\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0174.jpg\" alt=\"Hemolinfa de cangrejo coloreada para an\u00e1lisis\" width=\"290\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0174.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0174-120x117.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_EDU_0174-250x244.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Hemolinfa de cangrejo coloreada para an\u00e1lisis<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las agresiones que provocan esas modificaciones en las c\u00e9lulas de cangrejos, ostras, mariscos y peces tambi\u00e9n tienen sus reflejos en la estructura de las comunidades de los seres vivos que habitan el manglar. La degradaci\u00f3n ambiental podr\u00eda favorecer el predominio de algunos grupos de especies en los manglares contaminados y de otros en los manglares limpios. Michel Angeloni, del equipo de la Unesp, verific\u00f3 que en manglares de Jureia predominan las hormigas del g\u00e9nero <em>Crematogaster<\/em>, en tanto que en los de S\u00e3o Vicente las m\u00e1s encontradas son las hormigas coloradas, del g\u00e9nero <em>Solenopsis<\/em>. La vegetaci\u00f3n tambi\u00e9n parece modificarse. Mientras camina por el manglar de una de las islas de S\u00e3o Vicente, Pinheiro se agacha y recoge un prop\u00e1gulo \u2013un embri\u00f3n\u2013 sinuoso de <em>Rhizophora mangle<\/em>, \u00e1rbol conocido como mangle rojo, y comenta: \u201cEsto es at\u00edpico. La ra\u00edz deber\u00eda ser recta.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfLos cangrejos tambi\u00e9n estar\u00edan m\u00e1s fr\u00e1giles? Pinheiro se hizo esta pregunta en 2012, cuando encontr\u00f3 un crust\u00e1ceo par\u00e1sito (is\u00f3podo) de un cent\u00edmetro de longitud en la cavidad branquial de un cangrejo de manglar recolectado en S\u00e3o Vicente. A comienzos de octubre, al evaluar 15 ejemplares capturados en Cubat\u00e3o, verific\u00f3 que el 20% de ellos exhib\u00eda sanguijuelas, en ese caso, mucho menores, sujetas a las branquias. Pinheiro cree que la contaminaci\u00f3n puede comprometer la resistencia de los cangrejos a la infestaci\u00f3n por par\u00e1sitos y otros organismos. Asimismo, afecciones provocadas por microorganismos, tales como la enfermedad let\u00e1rgica del cangrejo, causada por un hongo, han provocado desde el comienzo de los a\u00f1os 1990 p\u00e9rdidas de hasta un 80% de la producci\u00f3n en \u00e1reas tales como el nordeste.<\/p>\n<div id=\"attachment_189720\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189720\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_Close-Interno-1.jpg\" alt=\"Cangrejo de manglar con garra defectuosa recolectado en Cubat\u00e3o\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_Close-Interno-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_Close-Interno-1-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Mangues_Close-Interno-1-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Cangrejo de manglar con garra defectuosa recolectado en Cubat\u00e3o<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Por falta de tiempo o por no saber d\u00f3nde hacerlo, los investigadores visitan poco las reparticiones p\u00fablicas de gesti\u00f3n ambiental para presentar los resultados de sus trabajos, que podr\u00edan favorecer acciones preventivas contra la eventual merma de la producci\u00f3n o en la calidad de pescados y otros organismos. Luego de largos debates, cient\u00edficos y representantes de organismos p\u00fablicos y de recolectores de cangrejos establecieron l\u00edmites para la explotaci\u00f3n del cangrejo de manglar en Brasil. S\u00f3lo pueden recolectarse adultos cuyos caparazones midan m\u00e1s de seis cent\u00edmetros de ancho. La captura de machos y hembras est\u00e1 prohibida al comienzo del per\u00edodo reproductivo, del 1\u00ba de octubre al 30 de noviembre, y la de hembras durante el mes de diciembre, cuando desovan. Se preserva a las hembras con huevos durante todo el a\u00f1o.<\/p>\n<p>Una de las actuales preocupaciones es la posibilidad de explotaci\u00f3n excesiva y la consiguiente ca\u00edda de la producci\u00f3n a\u00fan mayor, ya que se trata de una especie que tarda unos 10 a\u00f1os para alcanzar el tama\u00f1o m\u00e1ximo. Para evitar este problema, una propuesta de plan nacional de explotaci\u00f3n del cangrejo de manglar, del cangrejo azul terrestre o juey com\u00fan (<em>Cardisoma guanhumi<\/em>), otra especie de manglar, y del cangrejo azul o jaiba (<em>Callinectes sapidus<\/em>), divulgada en 2011 por el Ministerio de Medio Ambiente, sugiere una serie de medidas, tales como el monitoreo de contaminantes, la descontaminaci\u00f3n de estuarios y manglares y la definici\u00f3n de \u00e1reas de rotaci\u00f3n, tendientes a lograr una explotaci\u00f3n m\u00e1s racional y sostenible. Si los investigadores, las asociaciones de productores, los representantes de \u00f3rganos p\u00fablicos y los consumidores logran organizarse e implantar esas medidas, quiz\u00e1 no falten cangrejos de manglar \u2013sin metales pesados\u2013 en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nProyecto U\u00e7\u00e1 III \u2013 Impacto genot\u00f3xico en poblaciones de cangrejos de manglar <em>Ucides cordatus<\/em> (Linnaeus, 1763) (Crustacea, Brachyura, Ucididae): evaluaci\u00f3n y correlaci\u00f3n con la concentraci\u00f3n de metales pesados en cinco manglares del estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/26954\/projeto-uca-iii-impacto-genotoxico-em-populacoes-do-caranguejo-uca-ucides-cordatus-linnaeus-1763-cru\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2009\/ 14725-1<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador<\/strong> <strong>responsable<\/strong> Marcelo Antonio Amaro Pinheiro (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 230.284,91 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nPINHEIRO, M. A .A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs10661-013-3172-9#page-1\" target=\"_blank\">Habitat monitoring and genotoxicity in <em>Ucides cordatus<\/em> (Crustacea: Ucididae), as tools to manage a mangrove reserve in southeastern Brazil.<\/a> <strong>Environmental Monitoring and Assessment.<\/strong> v. 185, n. 10, p. 8273\u201385. 2013.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Crust\u00e1ceos  acumulan metales pesados y exhiben alteraciones org\u00e1nicas","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293,269,321,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-189715","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es","tag-oceanografia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189715","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=189715"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189715\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=189715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=189715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=189715"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=189715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}