{"id":190284,"date":"2015-03-13T17:09:55","date_gmt":"2015-03-13T20:09:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=190284"},"modified":"2016-07-04T17:31:41","modified_gmt":"2016-07-04T20:31:41","slug":"en-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-libertad\/","title":{"rendered":"En libertad"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_190285\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-190285\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/060-061_Cutia_229.jpg\" alt=\"De regreso a la selva: un agut\u00ed reintroducido en el Parque Nacional de Tijuca, acompa\u00f1ado por una cr\u00eda nacida en la naturaleza\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/060-061_Cutia_229.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/060-061_Cutia_229-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/060-061_Cutia_229-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marco Terranova<\/span>De regreso a la selva: un agut\u00ed reintroducido en el Parque Nacional de Tijuca, acompa\u00f1ado por una cr\u00eda nacida en la naturaleza<span class=\"media-credits\">Marco Terranova<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los agut\u00edes han regresado al Parque Nacional de Tijuca, en R\u00edo de Janeiro. El retorno de esos roedores a una de las m\u00e1s extensas selvas urbanas brasile\u00f1as es el resultado de un proyecto de reintroducci\u00f3n de la especie llevado adelante por bi\u00f3logos y veterinarios de R\u00edo. Ariscos y fr\u00e1giles, los agut\u00edes hab\u00edan comenzado a menguar en esa extensi\u00f3n de 4 mil hect\u00e1reas de Bosque Atl\u00e1ntico enclavada en la capital fluminense en los a\u00f1os 1970, y llegaran a ser considerados localmente extintos. De ese entonces hubo en el parque al menos un intento de recuperar la poblaci\u00f3n de esos roedores, que cumplen un rol importante en la dispersi\u00f3n de semillas. Esta vez, la experiencia parece haber sido exitosa, al menos a corto plazo. Los animales que empezaron a ser reintroducidos en 2010 mostraron estar c\u00f3modos en el monte en poco tiempo, aliment\u00e1ndose solos y caminando por \u00e1reas alejadas del lugar donde se los solt\u00f3. Ocho meses despu\u00e9s fue avistada la primera cr\u00eda nacida en la naturaleza.<\/p>\n<p>Este \u00e9xito inicial en la reintroducci\u00f3n de los llamados agut\u00edes brasile\u00f1os (<em>Dasyprocta leporina<\/em>) en su ambiente nativo se debe a un proceso de suelta gradual implementado por el bi\u00f3logo Bruno Cid, integrante del equipo de Fernando Fernandez en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). La estrategia abarc\u00f3 dos etapas \u2013una de cuarentena y otra de aclimataci\u00f3n\u2013 antes de la concreci\u00f3n de la suelta. En la primera etapa, agut\u00edes nacidos y criados en un parque del centro de R\u00edo fueron llevados al zool\u00f3gico de la ciudad, donde se los aliment\u00f3 y fueron examinados por bi\u00f3logos y veterinarios durante dos meses en promedio. En la segunda etapa, los animales sanos fueron enviados a pasar un per\u00edodo de aclimataci\u00f3n en un \u00e1rea cercada en medio del monte, en el Parque de Tijuca. Durante la aclimataci\u00f3n, los investigadores le agregaron frutos y semillas de estaci\u00f3n a la dieta de los agut\u00edes, tal como podr\u00edan hallarlos en la selva. M\u00e1s o menos tres semanas despu\u00e9s de trasladarlos al monte, se los solt\u00f3 en el bosque.<\/p>\n<p>Del total de agut\u00edes reintroducidos, once se adaptaran bien a la vida silvestre. En tanto, otros 10 murieron antes de que los soltaran, debido a peleas entre los machos o al ataque de perros que invadieron el vallado durante la aclimataci\u00f3n. Al monitorear el desplazamiento de los roedores, los cient\u00edficos constataron que d\u00edas despu\u00e9s de la suelta, la mayor\u00eda de los agut\u00edes se alimentaban solos, sobre todo con los frutos del \u00e1rbol conocido como <em>cutieira<\/em> [<em>Joannesia princeps<\/em>] y del palmito dulce, consumido tambi\u00e9n por aves del Bosque Atl\u00e1ntico. Sin embargo, la mayor se\u00f1al de \u00e9xito surgi\u00f3 de que los agut\u00edes lograron reproducirse: 234 d\u00edas despu\u00e9s de sueltos, uno fue visto con una cr\u00eda. Desde entonces, los investigadores han avistado otras 10 cr\u00edas cerca del \u00e1rea de aclimataci\u00f3n. Se estima que la cantidad actual de agut\u00edes en el parque ascender\u00eda a 45 ejemplares, n\u00famero a\u00fan insuficiente para repoblar toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los agut\u00edes, hasta hace poco tiempo considerados extintos en el parque, pueden ayudar a preservar la selva. Estudios han demostrado que esos roedores colaboran en la dispersi\u00f3n de semillas de diversas especies de plantas. Los agut\u00edes que se adaptaron a la vida libre enterraban semillas de especies nativas del Bosque Atl\u00e1ntico como la <em>cutieira<\/em>, y de especies ex\u00f3ticas, como el \u00e1rbol de jack. \u201cLa reintroducci\u00f3n de animales dispersores de semillas puede constituir una importante herramienta de recuperaci\u00f3n de fragmentos degradados de Bosque Atl\u00e1ntico\u201d, dice Bruno Cid.<\/p>\n<p>Al igual que otros animales, los agut\u00edes comen algunas semillas y entierran otras para los per\u00edodos de escasez. Como se mueven constantemente por la selva, se olvidan de las semillas, que germinan y dan origen a nuevas plantas. \u201cEsas semillas enterradas tienen m\u00e1s posibilidades de germinar\u201d, dice el bi\u00f3logo Caio Kenup, alumno de maestr\u00eda de la UFRJ que estudia la din\u00e1mica poblacional de los agut\u00edes en Parque de Tijuca. En ocasiones, estos animales tambi\u00e9n se roban las semillas entre ellos, con lo cual ampl\u00edan la dispersi\u00f3n. \u201cBasta con que el suelo aparente haber sido revuelto para que los agut\u00edes busquen all\u00ed semillas\u201d, comenta el bi\u00f3logo Paulo Roberto Guimar\u00e3es, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), quien desde hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os estudia la dispersi\u00f3n de semillas que realizan estos animales.<\/p>\n<p><strong>Un regreso dif\u00edcil<br \/>\n<\/strong>La experiencia de Parque de Tijuca refuerza la idea de que no es f\u00e1cil hacer que animales silvestres nacidos en cautiverio o en la naturaleza y despu\u00e9s capturados se adapten a la vida en libertad. Al ponerlos nuevamente en su ambiente natural, algunos no logran alimentarse solos, pierden peso y se vuelven presas f\u00e1ciles de los predadores. Otros no logran regresar a los lugares donde viv\u00edan antes de su captura. Una de las razones de ello es que las \u00e1reas forestales se est\u00e1n achicando, sobre todo cerca de las grandes ciudades.<\/p>\n<p>El hecho es que los intentos de reintroducci\u00f3n de los que se tienen noticias en Brasil exhiben un alto \u00edndice de fracaso, con excepci\u00f3n del caso del tit\u00ed le\u00f3n dorado, cuya poblaci\u00f3n en \u00e1reas de preservaci\u00f3n aument\u00f3 como resultado de los esfuerzos de conservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque por ahora ello explique el exitoso retorno de los agut\u00edes al Parque de Tijuca, la reintroducci\u00f3n en etapas debe perfeccionarse, seg\u00fan Bruno Cid. El per\u00edodo de aclimataci\u00f3n, por ejemplo, puede ser estresante para los animales, pero de todos modos resulta necesario. \u201cSi quemamos alguna etapa, el riesgo de que los animales no se adaptan a la vida en libertad aumenta. Lo importante es definir un protocolo que indique el tiempo que los ejemplares deben pasar en cada etapa\u201d, afirma Cid, quien desarrolla su doctorado bajo la direcci\u00f3n de Fernando Fernandez en el Laboratorio de Ecolog\u00eda y Conservaci\u00f3n de Poblaciones de la UFRJ. Fernandez y su grupo pretenden valerse de la misma estrategia en la reintroducci\u00f3n de caray\u00e1s en Parque de Tijuca y de tapires en un \u00e1rea que a\u00fan est\u00e1 por definirse, como parte del proyecto Refauna, que intenta restablecer interacciones ecol\u00f3gicas y restaurar poblaciones perdidas por la defaunaci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p>En Minas Gerais, cient\u00edficos est\u00e1n evaluando la eficacia de la adaptaci\u00f3n gradual en la reintroducci\u00f3n del paujil piquirrojo (<em>Crax blumenbachii<\/em>), un ave del Bosque Atl\u00e1ntico amenazada de extinci\u00f3n. Desde 1990, han trasladado 78 animales de 2 a\u00f1os de edad, cuando est\u00e1n llegando a su madurez sexual, a un \u00e1rea del bosque, como parte de un proyecto coordinado por la fundaci\u00f3n Crax Brasil y por la empresa Cenibra. \u201cTodos pasaron por ex\u00e1menes m\u00e9dicos veterinarios y permanecieron entre cuatro y nueve meses en un vivero de aclimataci\u00f3n antes de que se los soltara\u201d, explica Joana Carvalhaes Borba de Ara\u00fajo, maestranda responsable de la investigaci\u00f3n coordinada por el profesor Adriano Chiarello, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en Ribeir\u00e3o Preto. El objetivo ahora es evaluar el \u00e9xito de la reintroducci\u00f3n de esos animales 25 a\u00f1os despu\u00e9s de su comienzo.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nCID, B. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/tropicalconservationscience.mongabay.com\/content\/v7\/TCS-2014-Vol7(4)_796-810_Cid.pdf\" target=\"_blank\">Short-term success in the reintroduction of the red-humped agouti Dasyprocta leporina, an important seed disperser, in a Brazilian Atlantic Forest reserve.<\/a> <strong>Tropical Conservation Science<\/strong>. v. 7, n. 4, p. 796-810. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Agut\u00edes criados en cautiverio se adaptan a la vida silvestre y se reproducen","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,293,269],"coauthors":[662],"class_list":["post-190284","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/190284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=190284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/190284\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=190284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=190284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=190284"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=190284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}