{"id":190318,"date":"2015-03-13T17:52:10","date_gmt":"2015-03-13T20:52:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=190318"},"modified":"2015-07-10T17:55:50","modified_gmt":"2015-07-10T20:55:50","slug":"ideas-en-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ideas-en-movimiento\/","title":{"rendered":"Ideas en movimiento"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-190319\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/078-081_Wittgenstein_229.jpg\" alt=\"078-081_Wittgenstein_229\" width=\"197\" height=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/078-081_Wittgenstein_229.jpg 197w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/078-081_Wittgenstein_229-120x177.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LOREDANO<\/span>Sobre el fil\u00f3sofo austr\u00edaco Ludwig Wittgenstein (1889-1951), no suele haber dudas en cuanto a que fue el autor de una obra con dos etapas claramente distintas. El \u201cprimer Wittgenstein\u201d se encuentra en el <em>Tractatus logico-philosophicus<\/em>, publicado en 1921, y el \u201csegundo\u201d se encuentra representado en las <em>Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em>, publicaci\u00f3n p\u00f3stuma de 1953. Pese a las tres d\u00e9cadas que separan a ambos momentos, \u201cel paso del <em>Tractatus<\/em> a las <em>Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em> era tratado hasta finales de la d\u00e9cada de 1990 casi como la conversi\u00f3n de San Pablo al cristianismo\u201d, dice Jo\u00e3o Verg\u00edlio Gallerani Cuter, docente del Departamento de Filosof\u00eda de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP). Era como si el fil\u00f3sofo hubiese pasado a producir, repentinamente y sin razones del todo claras, una filosof\u00eda opuesta a la primera. \u201cEso no se sostiene desde el punto de vista biogr\u00e1fico y resulta inadecuado desde el punto de vista conceptual\u201d, afirma Gallerani Cuter.<\/p>\n<p>Este abordaje empez\u00f3 cambiar a finales de los a\u00f1os 1990, pues en esa \u00e9poca empezaron a publicarse los manuscritos de Wittgenstein correspondientes al per\u00edodo que se extiende entre sus dos obras m\u00e1s conocidas. \u00c9se es el material que constituye las fuentes primarias utilizadas en el proyecto tem\u00e1tico \u201cWittgenstein en transici\u00f3n\u201d, coordinado por Gallerani Cuter en la FFLCH-USP desde junio de 2012 y con fecha de conclusi\u00f3n prevista para el d\u00eda 31 de mayo pr\u00f3ximo. Uno de los aspectos interesantes del proyecto consiste en que se origina en debates iniciados en la propia \u00e9poca de la publicaci\u00f3n de los manuscritos, en di\u00e1logo con los estudios que se desarrollaban simult\u00e1neamente en otras regiones de Brasil y en el exterior.<\/p>\n<p>\u201cActualmente contamos en Brasil con una buena y abundante cantidad de estudios sobre el per\u00edodo intermedio de Wittgenstein, que se caracterizan por su diversidad y su distribuci\u00f3n por distintas regiones\u201d, dice Bento Prado Neto, docente del Departamento de Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias del Centro de Educaci\u00f3n y Ciencias Humanas de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), quien asumi\u00f3 la coordinaci\u00f3n del proyecto en su \u00faltima fase y ha venido participando en los debates con Gallerani Cuter desde sus or\u00edgenes. El primer paso fue el coloquio The Middle Wittgenstein, que promovi\u00f3 la interacci\u00f3n con investigadores extranjeros y de otros estados, tales como Andr\u00e9 Porto, de la Universidad Federal de Goi\u00e1s, y Luiz Carlos Pereira, de la Universidad Estadual de R\u00edo de Janeiro y de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro, la PUC-Rio, que coorganizaron las \u00faltimas ediciones del coloquio. \u201cEra un coloquio regular, y su transformaci\u00f3n en proyecto tem\u00e1tico fue el resultado natural de un proyecto afianzado, con la ventaja entonces de contar con una estructura institucionalizada\u201d, dice Prado Neto.<\/p>\n<p>Al observar retrospectivamente el proyecto tem\u00e1tico, ambos estudiosos coinciden en que lo m\u00e1s importante fue \u2012a partir del estudio sistem\u00e1tico de los textos intermediarios\u2012 \u00a0la posibilidad de iluminar aspectos de la obra de los \u201cdos\u201d Wittgenstein. Seg\u00fan Prado Neto, tradicionalmente exist\u00eda un \u201cconsenso razonable acerca de los significados de los aforismos del <em>Tractatus<\/em>\u201d y tambi\u00e9n sobre su filiaci\u00f3n, su importancia en el campo de la l\u00f3gica y sobre el origen de las cuestiones discutidas (halladas en pensadores tales como Gottlob Frege y Bertrand Russell); pero sobre ese consenso de base se erigieron interpretaciones diametralmente opuestas. La divergencia aparece m\u00e1s acentuada a\u00fan en las lecturas de las <em>Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em>.<\/p>\n<p>Prado Neto afirma que la lectura de los escritos intermedios permite sentar sobre nuevas bases el debate entre las distintas tendencias interpretativas. En cuanto al trabajo de los investigadores reunidos alrededor de los coloquios y del proyecto tem\u00e1tico nacidos en la FFLCH, y \u201cen un grupo de personas con formaci\u00f3n bastante diferente, logramos arribar a un m\u00ednimo de concordancia que permiti\u00f3 hacer una lectura conjunta sumamente provechosa, sin detrimento de las diferencias de abordaje\u201d, dice Prado Neto. \u201cEn filosof\u00eda, un consenso m\u00ednimo nunca impide la variedad de interpretaciones; al contrario, califica al debate.\u201d<\/p>\n<p>Para Gallerani Cuter, los textos del per\u00edodo intermedio dejan clara la necesidad de hacer un estudio del estatuto de los fen\u00f3menos en el <em>Tractatus logico-philosophicus<\/em>. A su juicio, a comienzos de la d\u00e9cada de 1930, Wittgenstein empez\u00f3 a operar una reforma en el an\u00e1lisis de los fen\u00f3menos preconizado en la obra, \u201cpero todav\u00eda era en el campo privado donde el lenguaje deber\u00eda encontrar su base\u201d. Sin embargo, m\u00e1s o menos en 1936, eso empez\u00f3 a caer por tierra, y el fil\u00f3sofo \u201cdesarroll\u00f3 una cr\u00edtica sistem\u00e1tica del propio pensamiento, con argumentos contra la posibilidad l\u00f3gica de un lenguaje privado\u201d, entendi\u00e9ndose aqu\u00ed como \u201clenguaje privado\u201d a aqu\u00e9l cuyo sentido ser\u00eda l\u00f3gicamente inaccesible a cualquier otra persona que no sea el hablante.<\/p>\n<p>Como puede verse, incluso el per\u00edodo intermedio de Wittgenstein est\u00e1 lejos de ser homog\u00e9neo. El fil\u00f3sofo austr\u00edaco, que se mud\u00f3 a Inglaterra para convertirse en alumno de Bertrand Russell en Cambridge, don\u00f3 su parte de la herencia familiar \u2012su familia era una de las m\u00e1s ricas de Austria\u2012 a sus hermanas, m\u00e1s o menos en la misma \u00e9poca de la publicaci\u00f3n del <em>Tractatus<\/em>. Pas\u00f3 entonces a dar clases para ni\u00f1os y renunci\u00f3 a la actividad filos\u00f3fica. Pero en 1929, a los 40 a\u00f1os, volvi\u00f3 a Cambridge, donde en 1937 suceder\u00eda G. E. Moore en la c\u00e1tedra de filosof\u00eda. Renunci\u00f3 a la misma en 1947, cuatro a\u00f1os antes de morir.<\/p>\n<p>El proyecto \u201cWittgenstein en Transici\u00f3n\u201d se orient\u00f3 al estudio de los documentos del per\u00edodo 1929-1933, que incluyen alrededor de 3 mil p\u00e1ginas manuscritas, m\u00e1s las notas de las conversaciones con el C\u00edrculo de Viena, las anotaciones tomadas por sus alumnos durante los cursos dictados entre 1930 y 1933, los apuntes de Moore (que se publicar\u00e1n este a\u00f1o en Estados Unidos), dos conferencias y la parte de la correspondencia de Wittgenstein relativa a dicho per\u00edodo. \u201cWittgenstein fue un fil\u00f3sofo en el sentido tradicional de la palabra, no un fil\u00f3sofo universitario, ocupado con la soluci\u00f3n de problemas espec\u00edficos para publicar un nuevo art\u00edculo\u201d, dice Gallerani Cuter. El estudioso a\u00f1ade que, pese a ello, no existe \u201cninguna pretensi\u00f3n de sistematizaci\u00f3n en su filosof\u00eda, a no ser en\u00a0el <em>Tractatus<\/em>, y de todos modos lo es en un sentido muy especial\u201d.<\/p>\n<p>Todo el material intermedio ampl\u00eda una trayectoria de cuestionamientos radicales. El impacto del pensamiento de Wittgenstein \u2013que llev\u00f3 a su maestro Russell a repensar sus propias conclusiones en el terreno de la filosof\u00eda de la l\u00f3gica\u2013 se debe en gran medida a lo que Gallerani Cuter califica como \u201cuna ambici\u00f3n de abordar los problemas filos\u00f3ficos tradicionales en bloque\u201d. Seg\u00fan explica el investigador, desde el principio hasta el fin de su trayecto filos\u00f3fico, Wittgenstein siempre crey\u00f3 que los problemas filos\u00f3ficos reposan sobre una mala comprensi\u00f3n de la \u201cgram\u00e1tica\u201d del lenguaje. \u201cPara el primer Wittgenstein, a esa \u2018gram\u00e1tica\u2019 deber\u00eda busc\u00e1rsela a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis que nos llevar\u00eda a la exhibici\u00f3n de un conjunto de proposiciones elementales, a partir de las cuales toda y cualquier proposici\u00f3n del lenguaje podr\u00eda construirse mediante expedientes verifuncionales\u201d. De este modo, el an\u00e1lisis de las proposiciones del lenguaje podr\u00eda desembocar en tres resultados: una funci\u00f3n de verdad usual de las proposiciones elementales dotada de bipolaridad, e inscrita, por ende, en el dominio descriptivo; una tautolog\u00eda o contradicci\u00f3n, que nada dice, o la constataci\u00f3n de que el proceso de an\u00e1lisis de la supuesta proposici\u00f3n nos conduce a un \u201ccallej\u00f3n sin salida\u201d, lo que revelar\u00eda que la supuesta proposici\u00f3n de la cual partimos era a decir verdad un contrasentido.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo maduro, no existen m\u00e1s ese camino \u00fanico y predeterminado de an\u00e1lisis ni la noci\u00f3n de un lenguaje \u2018universal\u2019 que exprese un campo de sentido\u201d, dice Gallerani Cuter. \u201cEl \u00fanico constre\u00f1imiento l\u00f3gico dado de antemano es el car\u00e1cter necesariamente p\u00fablico de los criterios que utilizamos para contrastar la correcci\u00f3n o la incorreci\u00f3n de una sentencia\u201d. Eso vale para la evaluaci\u00f3n del sentido y del valor de verdad de las sentencias de un lenguaje y tambi\u00e9n para cualquier cosa que involucre a la noci\u00f3n de \u201cregla\u201d. Lo importante, desde el punto de vista de Wittgenstein, ser\u00eda preservar la distinci\u00f3n entre las ocasiones en que una regla estar\u00eda siendo seguida y aquellas otras en que fue tan s\u00f3lo aparentemente seguida. \u201cSiempre que denominamos regla a algo, admitimos la posibilidad de que alguien crea que la est\u00e1 siguiendo sin estarlo. Es precisamente eso lo que estar\u00eda excluido por principio de un supuesto dominio estrictamente privado, al que s\u00f3lo yo tengo la posibilidad l\u00f3gica de acceder.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEn el proyecto del <em>Tractatus<\/em> el objetivo es la clarificaci\u00f3n l\u00f3gica del lenguaje\u201d, dice Prado Neto. \u201cAl mantenerse estrictamente enfocado en la dilucidaci\u00f3n de la l\u00f3gica \u2013esto es, en el esclarecimiento de la \u2018forma general\u2019 de la proposici\u00f3n, excluyendo su \u2018contenido\u2019\u2013 , en la primera obra parece reducir a eso toda la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica digna de ese nombre y apartarse de temas tales como el tiempo, el espacio, el fen\u00f3meno, etc.\u201d. Al regresar a Cambridge, en 1929, Wittgenstein se dedicar\u00e1 a la \u201caplicaci\u00f3n de la l\u00f3gica\u201d, es decir, al an\u00e1lisis l\u00f3gico de las proposiciones de nuestro lenguaje, y a partir de ese momento, el esclarecimiento del lenguaje, que segu\u00eda siendo el trabajo esencial de la filosof\u00eda, ya no podr\u00eda ser indiferente a esos contenidos. \u201cEsa recuperaci\u00f3n de temas cl\u00e1sicos es uno de los aspectos interesantes del per\u00edodo intermedio, en la medida en que permite efectuar una confrontaci\u00f3n un poco menos simplista de la filosof\u00eda de Wittgenstein con la tradici\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Lejos de agotar \u2013si es que ello es posible\u2013 las posibilidades de estudio e interpretaci\u00f3n del Wittgenstein intermedio, el proyecto de los investigadores se prolonga mediante la creaci\u00f3n de un n\u00facleo que ya se inclu\u00eda entre sus objetivos iniciales, con la participaci\u00f3n \u2012sumada a la de los investigadores brasile\u00f1os\u2012 de nombres consagrados tales como David Stern, de la Universidad de Iowa, y Mathieu Marion, de la Universidad de Quebec. Uno de los investigadores extranjeros que formaron parte desde el comienzo de los coloquios organizados por Gallerani Cuter y Prado Neto, el franc\u00e9s Ludovic Soutif, se mud\u00f3 a Brasil: hizo un posdoctorado en la USP y actualmente es profesor de la PUC-Rio.<\/p>\n<p>Esta red internacional de estudios hizo posible la realizaci\u00f3n de cuatro coloquios internacionales, uno de ellos en la Universidad de Burdeos, con aportes econ\u00f3micos de agencias francesas, y la publicaci\u00f3n de un n\u00famero especial de la revista canadiense <em>Philosophiques<\/em>. Un libro a\u00fan sin t\u00edtulo escrito por Gallerani Cuter, Prado Neto y Marcelo Carvalho, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), y Mauro Engelmann, de la Universidad Federal de Minas Gerais, con comentarios anal\u00edticos a las <em>Philosophische Bemerkungen<\/em> (observaciones filos\u00f3ficas), saldr\u00e1 pronto publicado por la editorial de la Unifesp. Un segundo volumen, exclusivamente sobre los cap\u00edtulos de filosof\u00eda de la matem\u00e1tica de la misma obra, se encuentra en preparaci\u00f3n. Este trabajo, seg\u00fan <em>Philosophische Bemerkungen<\/em>, est\u00e1 a cargo de j\u00f3venes investigadores que poseen una buena formaci\u00f3n en matem\u00e1tica y pueden llevar el estudio en esa \u00e1rea a buen puerto. \u201cAhora contamos con resultados palpables que ser\u00edan impensables cuando empezamos a trabajar solos en Brasil, aislados del resto del mundo\u201d, dice.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nWittgenstein en transici\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/47684\/wittgenstein-em-transicao\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2012\/ 50005-6<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable <\/strong>Bento Prado de Almeida Ferraz Neto (UFSCar); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 100.403,46 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudiada la etapa entre las dos obras m\u00e1s conocidas de Wittgenstein","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[295],"coauthors":[137],"class_list":["post-190318","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-educacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/190318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=190318"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/190318\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=190318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=190318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=190318"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=190318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}