{"id":192576,"date":"2015-04-10T15:10:58","date_gmt":"2015-04-10T18:10:58","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=192576"},"modified":"2015-08-05T18:38:48","modified_gmt":"2015-08-05T21:38:48","slug":"desprotegido-contra-el-alzheimer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/desprotegido-contra-el-alzheimer\/","title":{"rendered":"Desprotegido contra el Alzheimer"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_192578\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-192578\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Melatonina_CEREBELO-AANAT-GFAP-exp2.jpg\" alt=\"Acci\u00f3n antiinflamatoria: en el cerebelo de una rata, astrocitos (en amarillo), microglias y neuronas (en verde) producen melatonina ante se\u00f1ales de da\u00f1o celular\" width=\"290\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Melatonina_CEREBELO-AANAT-GFAP-exp2.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Melatonina_CEREBELO-AANAT-GFAP-exp2-120x102.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Melatonina_CEREBELO-AANAT-GFAP-exp2-250x213.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Luciana Pinato\/ Unesp<\/span>Acci\u00f3n antiinflamatoria: en el cerebelo de una rata, astrocitos (<em>en amarillo<\/em>), microglias y neuronas (<em>en verde<\/em>) producen melatonina ante se\u00f1ales de da\u00f1o celular<span class=\"media-credits\">Luciana Pinato\/ Unesp<\/span><\/p><\/div>\n<p>En las \u00faltimas semanas del pasado mes de marzo, los d\u00edas se extendieron m\u00e1s all\u00e1 de lo normal en el laboratorio de la farmac\u00f3loga Regina Markus, en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Al frente de un equipo integrado por 12 personas, la investigadora llegaba a la universidad muy temprano por la ma\u00f1ana y volv\u00eda a su casa s\u00f3lo a la noche, muy tarde. \u201cEstoy trabajando las 24 horas\u201d, escribi\u00f3 en un <em>e-mail<\/em> enviado el d\u00eda 24 a las 2:46, de madrugada. Ese mismo d\u00eda, horas despu\u00e9s, en una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica, coment\u00f3 que, durante esas etapas de trabajo m\u00e1s intensas, ella estaba acostumbrada a pasarse d\u00edas casi sin dormir, apenas dormitando estrat\u00e9gicamente. Toda esa prisa apuntaba a concluir la redacci\u00f3n de ocho art\u00edculos que muestran una posible conexi\u00f3n entre la inflamaci\u00f3n leve y persistente observada en la obesidad y en algunos casos de c\u00e1ncer y la desactivaci\u00f3n de la gl\u00e1ndula pineal, ubicada en la regi\u00f3n central del cerebro y que es la principal fuente de melatonina del organismo.<\/p>\n<p>En el correo electr\u00f3nico que envi\u00f3, Markus llamaba la atenci\u00f3n al respecto de un trabajo que mandaba adjunto. Una semana antes, ella y su equipo hab\u00edan publicado en <em>Faseb Journal<\/em> las primeras evidencias de que los olig\u00f3meros beta-amiloides, compuestos t\u00f3xicos que se acumulan en el cerebro en los estadios iniciales de la enfermedad de Alzheimer, alteran el funcionamiento de la gl\u00e1ndula pineal y bloquean la s\u00edntesis de melatonina. Esta hormona, producida por casi todos los seres vivos y que posee m\u00faltiples funciones, ajusta el ritmo de fen\u00f3menos fisiol\u00f3gicos tales como el sue\u00f1o, el hambre y la temperatura corporal. A finales de la d\u00e9cada de 1990, el investigador italiano Salvatore Cuzzocrea, de la Universidad de Mesina, demostr\u00f3 tambi\u00e9n que la melatonina funciona como un importante agente antiinflamatorio. Desde entonces, Markus y su equipo trabajan con miras a comprender mejor c\u00f3mo afecta la producci\u00f3n de esta hormona la inflamaci\u00f3n y de qu\u00e9 modo influyen a su vez sobre la inflamaci\u00f3n las variaciones en la secreci\u00f3n de melatonina. El objetivo del grupo consiste en identificar blancos espec\u00edficos sobre los cuales compuestos ya existentes, o que ser\u00edan desarrollados, puedan actuar y evitar los da\u00f1os indeseables de la inflamaci\u00f3n persistente.<\/p>\n<p>Con el estudio publicado en <em>Faseb Journal<\/em>, el grupo de Markus parece haber arribado a una posible explicaci\u00f3n de los efectos limitados de uno de los pocos tipos de medicamentos \u2013los compuestos anticolinester\u00e1sicos, tales como la rivastigmina y la galantamina\u2013 disponibles contra el Alzheimer. Tambi\u00e9n puede haber abierto un nuevo camino hacia el desarrollo de f\u00e1rmacos que, administrados en asociaci\u00f3n con los anticolinester\u00e1sicos, quiz\u00e1 logren mejorar el desempe\u00f1o de \u00e9stos y permitir la administraci\u00f3n de dosis m\u00e1s bajas, reduciendo as\u00ed los efectos colaterales.<\/p>\n<p>Erika Cecon, bi\u00f3loga del equipo de Markus, realiz\u00f3 una serie de experimentos con ratas, intentando simular la inflamaci\u00f3n causada por los olig\u00f3meros beta-amiloides en el Alzheimer. Primeramente inyect\u00f3 una peque\u00f1a dosis de olig\u00f3meros en una de las c\u00e1maras del cerebro de los roedores, y luego analiz\u00f3 qu\u00e9 suced\u00eda tanto a nivel molecular como a nivel celular.<\/p>\n<p>En la gl\u00e1ndula pineal, los olig\u00f3meros se adhirieron a una mol\u00e9cula de la superficie de las c\u00e9lulas llamadas <em>toll-like receptor 4<\/em> (TLR-4), especializadas en detectar se\u00f1ales de da\u00f1os o de peligro, tales como la presencia de fragmentos de c\u00e9lulas muertas y de fragmentos de microorganismos invasores. Una vez activado, ese receptor desencaden\u00f3 una secuencia de reacciones qu\u00edmicas que ces\u00f3 la s\u00edntesis de la hormona en las c\u00e9lulas productoras de melatonina (pinealocitos). El grupo ya hab\u00eda observado un efecto similar al provocar una inflamaci\u00f3n cerebral en roedores empleando lipopolisac\u00e1ridos (LPS), mol\u00e9culas de la pared de bacterias. \u201cEstudios internacionales sugieren que las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer no producen melatonina\u201d, comenta Markus.<\/p>\n<p>La disminuci\u00f3n inicial de los niveles de melatonina es deseable e incluso resulta fundamental para que determinadas c\u00e9lulas del sistema de defensa se dirijan al local da\u00f1ado, destruyan a las c\u00e9lulas muertas o a los microorganismos invasores y despu\u00e9s eliminen los restos, en lo que constituye una especie de limpieza celular. Pero, si la misma se prolonga, se vuelve perjudicial, pues empieza a destruir tambi\u00e9n tejidos sanos.<\/p>\n<p>En el sistema nervioso central, la disminuci\u00f3n de los niveles de melatonina deja vulnerables a las c\u00e9lulas. En 2013, Luciana Pinato y Markus demostraron que la baja de la melatonina destruy\u00f3 neuronas en diferentes regiones del cerebro. S\u00f3lo se salvaron las neuronas del cerebelo, un \u00f3rgano asociado con el control de los movimientos que, por razones desconocidas, cuenta con producci\u00f3n local de la hormona.<\/p>\n<p>Sin \u00e9sta, se produce tambi\u00e9n otro efecto en el tejido cerebral. Las neuronas, c\u00e9lulas que transmiten y almacenan informaci\u00f3n, dejan de expresar en su superficie los receptores sobre los cuales act\u00faan los anticolinester\u00e1sicos, los medicamentos contra el Alzheimer, seg\u00fan observ\u00f3 el grupo de Markus en colaboraci\u00f3n con el investigador franc\u00e9s Ralf Jockers. \u201cLa restauraci\u00f3n de los niveles de melatonina en el sistema circulatorio y la recuperaci\u00f3n de la funci\u00f3n de los receptores de melatonina pueden tener un valor terap\u00e9utico, especialmente mediante la administraci\u00f3n de melatonina en los estadios avanzados del Alzheimer\u201d, escribieron en <em>Faseb Journal<\/em>. Resta a\u00fan comprobar este efecto en humanos.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEje inmune-pineal: integraci\u00f3n de la biolog\u00eda del tiempo en condiciones fisiol\u00f3gicas, fisiopatol\u00f3gicas y patol\u00f3gicas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/84528\/eixo-imune-pineal-integrando-a-biologia-do-tempo-em-condicoes-fisiologicas-fisiopatologicas-e-pato\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2013\/ 13.691-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Regina Pekelmann Markus (IB\/USP); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 1.833.122,85 (FAPESP \u2013 para todo el proyecto)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>CECON, E. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/25757565\" target=\"_blank\">Amiloid peptide directly impairs pineal gland melatonin synthesis and melatonin receptor signaling through the ERK pathway<\/a>. <strong>Faseb Journal<\/strong>. 10 mar. 2015.<br \/>\nPINATO, L. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/24363121\" target=\"_blank\">Selective protection of the cerebellum against intracerebroventricular LPS is mediated by local melatonin synthesis. <\/a><strong>Brain Structure and Function<\/strong>. 22 dic. 2013.<br \/>\nCECON, E. y MARKUS, R.P. <a href=\"http:\/\/www.eurekaselect.com\/94404\/article\" target=\"_blank\">Relevance of the chronobiological and non-chronobiological actions of melatonin for enhancing therapeutic efficacy in neurodegenerative disorders<\/a>. <strong>Recent Patents on Endocrine, Metabolic &amp; Immune Drug Discovery<\/strong>. v. 5, p. 91-9. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Inflamaci\u00f3n inhibe la producci\u00f3n de melatonina, que evita la muerte celular","protected":false},"author":475,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[319],"coauthors":[785],"class_list":["post-192576","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/475"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=192576"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192576\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=192576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=192576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=192576"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=192576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}