{"id":192592,"date":"2015-04-10T15:50:47","date_gmt":"2015-04-10T18:50:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=192592"},"modified":"2015-08-05T18:39:09","modified_gmt":"2015-08-05T21:39:09","slug":"la-vision-de-la-periferia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-vision-de-la-periferia\/","title":{"rendered":"La visi\u00f3n de la periferia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_192594\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-192594\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Via-l\u00e1ctea_la-silla-beletsky.jpg\" alt=\"La Silla, en Chile: la V\u00eda L\u00e1ctea (la franja luminosa de la izquierda) y dos galaxias vecinas, la Gran Nube y la Peque\u00f1a Nube de Magallanes\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Via-l\u00e1ctea_la-silla-beletsky.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Via-l\u00e1ctea_la-silla-beletsky-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Via-l\u00e1ctea_la-silla-beletsky-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Yuri Belestky\/ Eso<\/span>La Silla, en Chile: la V\u00eda L\u00e1ctea (<em>la franja luminosa de la izquierda<\/em>) y dos galaxias vecinas, la Gran Nube y la Peque\u00f1a Nube de Magallanes<span class=\"media-credits\">Yuri Belestky\/ Eso<\/span><\/p><\/div>\n<p>El retrato actualmente consolidado de la V\u00eda L\u00e1ctea, la galaxia que alberga al sistema solar, muestra un disco con brazos repletos de estrellas, polvo y gas que se abren en espiral desde un n\u00facleo central alargado como una barra. Con el surgimiento de medios de observaci\u00f3n m\u00e1s precisos y potentes, esa imagen se est\u00e1 tornando m\u00e1s n\u00edtida y compleja, tal como lo muestran tres trabajos dados a conocer en febrero y marzo de este a\u00f1o, en los cuales se analizaron regiones remotas de la V\u00eda L\u00e1ctea.<\/p>\n<p>En uno de \u00e9stos, un grupo del Departamento de Astronom\u00eda de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS) detect\u00f3 dos aglomerados estelares incrustados en una nube de gas ubicada a alrededor de 16 mil a\u00f1os luz debajo del plano de la galaxia. Estos conglomerados recibieron los nombres de Camargo 438 y Camargo 439, en referencia a Denilso Camargo, uno de los miembros del equipo, integrado tambi\u00e9n por Charles Bonatto, Eduardo Bica y Gustavo Salerno. En trabajos anteriores, ellos hab\u00edan identificado otros 437 conglomerados. Pero todos se ubican m\u00e1s cerca del plano de la galaxia.<\/p>\n<p>Uno de los nuevos conglomerados alberga 33 estrellas, y el otro, 42. Ambos son muy j\u00f3venes en par\u00e1metros astron\u00f3micos: tienen 2 millones de a\u00f1os (el Sol tiene 5 mil millones y la V\u00eda L\u00e1ctea alrededor de 13 mil millones). Esto demuestra que la nube de gas en donde se encuentran ubicados es un nido en el cual siguen surgiendo nuevas estrellas. \u201cEs la primera vez que se detecta la formaci\u00f3n de estrellas a una distancia tan grande del disco de la galaxia\u201d, comenta Camargo.<\/p>\n<p>Los conglomerados fueron detectados a partir de im\u00e1genes del telescopio espacial Wise, de la Nasa, lanzado en 2009 para realizar observaciones en el infrarrojo. \u201cNo es f\u00e1cil detectar estrellas en nubes de polvo, pues la radiaci\u00f3n ultravioleta que emiten las estrellas de masa elevada es absorbida por el polvo, que la reemite en el infrarrojo\u201d, dice Camargo. \u201cEsos detectores est\u00e1n haciendo aportes importantes a la astronom\u00eda.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_192593\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-192593\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Via-l\u00e1ctea_j0335z4_light_full_v2_hr-1.jpg\" alt=\"Vecina pr\u00f3xima: a la izquierda, la galaxia enana Reticulum II, sat\u00e9lite de la V\u00eda L\u00e1ctea detectada por El DES; al lado, las estrellas que componen la Reticulum II\" width=\"290\" height=\"146\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Via-l\u00e1ctea_j0335z4_light_full_v2_hr-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Via-l\u00e1ctea_j0335z4_light_full_v2_hr-1-250x126.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Via-l\u00e1ctea_j0335z4_light_full_v2_hr-1-120x60.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ESO<\/span>Vecina pr\u00f3xima: a la izquierda, la galaxia enana Reticulum II, sat\u00e9lite de la V\u00eda L\u00e1ctea detectada por El DES; al lado, las estrellas que componen la Reticulum II<span class=\"media-credits\">ESO<\/span><\/p><\/div>\n<p>La mayor\u00eda de las estrellas nacen en conglomerados estelares, dentro de las nubes moleculares gigantes que pueblan el disco de la galaxia, especialmente sus brazos.\u00a0 Esas nubes generalmente se encuentran en equilibrio. Pero ciertas perturbaciones \u2012tales como colisiones con otras nubes, ondas de choque de la explosi\u00f3n de supernovas y encuentros con los brazos espirales\u2013 pueden desestabilizarlas y provocar su colapso, bajo el influjo de su propia gravedad. Durante el colapso, la nube se fragmenta y genera regiones m\u00e1s densas, con masa elevada, en las cuales se forman estrellas y planetas.<\/p>\n<p>La V\u00eda L\u00e1ctea alberga dos poblaciones estelares. La primera contiene la mayor\u00eda de las estrellas de la galaxia, concentradas en el plano del disco, en una franja que mide alrededor de 100 mil a\u00f1os luz de extensi\u00f3n por 3 mil a\u00f1os luz de espesor. All\u00ed se estrellas constantemente. La segunda poblaci\u00f3n estelar puebla el halo, una regi\u00f3n m\u00e1s externa que envuelve al disco. En el halo, las estrellas se encuentran en conglomerados globulares. Esta poblaci\u00f3n est\u00e1 formada por estrellas antiguas, con edades del orden de los miles de millones de a\u00f1os, y de baja metalicidad, caracter\u00edsticas que sugieren que se habr\u00edan formado cuando la galaxia era joven. Existen indicios de que la V\u00eda L\u00e1ctea alberga estrellas casi tan antiguas como el propio Universo.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos de la UFRGS detectaron los nuevos conglomerados estelares form\u00e1ndose en una regi\u00f3n donde no se esperaba que hubiese formaciones estelares. Este descubrimiento trae aparejada una paradoja: \u00bfc\u00f3mo pueden surgir nuevas estrellas en la regi\u00f3n que alberga a las m\u00e1s antiguas de la galaxia? \u201cUna posibilidad reside en que est\u00e9 ocurriendo lo que denominamos como canibalismo\u201d, explica Walter Maciel, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien investiga la composici\u00f3n qu\u00edmica de las estructuras de la V\u00eda L\u00e1ctea y no particip\u00f3 en ese estudio.<\/p>\n<p>Dicho canibalismo consiste en la absorci\u00f3n de estrellas y nubes de gas que pertenecen a otras galaxias y que est\u00e1n siendo arrastradas hacia la V\u00eda L\u00e1ctea debido a la atracci\u00f3n gravitacional. Seg\u00fan Maciel, esta hip\u00f3tesis empez\u00f3 a cobrar fuerza a comienzos de este siglo para explicar la observaci\u00f3n de que estrellas de la V\u00eda L\u00e1ctea se desplazaban a velocidades que parec\u00edan carecer de explicaci\u00f3n. \u201cHoy en d\u00eda hay al menos media docena de casos bien documentados en los cuales se cree que la V\u00eda L\u00e1ctea canibaliz\u00f3 a otras galaxias\u201d, dice.<\/p>\n<p>Pero existe otra hip\u00f3tesis. En el pasado, estrellas del plano gal\u00e1ctico pueden haber seguido su proceso de evoluci\u00f3n estelar y haber llegado el estadio de supernova. Cuando eso sucede, se produce una violenta explosi\u00f3n que dispersa gas y polvo a distancias inmensas. Parte del material eyectado es atra\u00edda por el empuje gravitacional y se aproxima nuevamente a la V\u00eda L\u00e1ctea. Este mecanismo recibe el nombre de chimenea o fuente gal\u00e1ctica. \u201c\u00c9sta ser\u00eda una posibilidad m\u00e1s frecuente, en tanto que los casos de canibalismo son raros\u201d, dice Maciel.<\/p>\n<p>As\u00ed y todo, el cient\u00edfico destaca una particularidad de los resultados del grupo de Camargo. \u201cLos casos de canibalismo observados hasta ahora comprenden galaxias enanas. \u00c9l [por Camargo] encontr\u00f3 conglomerados estelares, que son estructuras mucho menores\u201d. Es posible entonces que la nube en donde se encuentran ambos conglomerados est\u00e9 asociada con alguna galaxia a\u00fan desconocida.<\/p>\n<p>Camargo coincide en que ambas hip\u00f3tesis pueden explicar el origen de los conglomerados, y que, por el momento, no es posible indicar cu\u00e1l es la correcta. Pero subraya que, aun cuando el polvo haya llegado proveniente de afuera, las estrellas, al ser tan j\u00f3venes, s\u00f3lo pueden haberse formado en la V\u00eda L\u00e1ctea. \u201cEs posible que haya m\u00e1s galaxias enanas orbitando la V\u00eda L\u00e1ctea que las que conocemos\u201d, afirma. \u201cCreo que nuestra galaxia se form\u00f3 al devorar otras menores que se encontraban en su periferia, y que ese proceso todav\u00eda no ha terminado.\u201d<\/p>\n<p><strong>Oteando la oscuridad<br \/>\n<\/strong>Otro descubrimiento en la periferia de la galaxia gener\u00f3 los resultados del primer a\u00f1o del Dark Energy Survey (DES), un proyecto que re\u00fane a unos 120 cient\u00edficos de cinco pa\u00edses, que anunciaron en marzo la identificaci\u00f3n de ocho nuevos sistemas estelares ubicados por lo menos a 100 mil a\u00f1os luz del Sol y orbitando la V\u00eda L\u00e1ctea como sat\u00e9lites.<\/p>\n<p>El DES, en operaci\u00f3n desde 2013, mapear\u00e1 un octavo del cielo con gran minuciosidad, con el fin de echar nuevas luces sobre la energ\u00eda oscura. El brazo brasile\u00f1o del proyecto, el DES-Brazil, colabor\u00f3 en el descubrimiento, y el astr\u00f3nomo brasile\u00f1o Bas\u00edlio Santiago, tambi\u00e9n de la UFRGS, coordina el grupo de trabajo internacional que trabaja con la V\u00eda L\u00e1ctea (DES-MW).<\/p>\n<p>La detecci\u00f3n en el espectro de la luz visible de objetos ubicados a tama\u00f1as distancias fue posible gracias a la c\u00e1mara empleada en el marco de ese proyecto. La DECam, instalada en el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, en Chile, tiene una resoluci\u00f3n equivalente a 570 millones de p\u00edxeles, casi 10 veces mayor que la de las c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas m\u00e1s potentes que existen en el mercado. Es capaz de capturar cantidades \u00ednfimas de luz, y permite la observaci\u00f3n de estrellas muy distantes. \u201cEs el instrumento m\u00e1s eficiente para la producci\u00f3n de im\u00e1genes de alta sensibilidad en funcionamiento en el mundo\u201d, dice Santiago. La DECan empez\u00f3 a operar en 2013 y el a\u00f1o pasado le mostr\u00f3 a la comunidad cient\u00edfica el primer cat\u00e1logo de los objetos celestes emisores de luz identificados en el marco del DES.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no est\u00e1 claro si los ocho sistemas sat\u00e9lites nuevos son conglomerados estelares o galaxias enanas. Lo m\u00e1s probable es que la mayor\u00eda, o incluso todos, integren la segunda opci\u00f3n. De ser as\u00ed, la cantidad de galaxias enanas que orbitan la V\u00eda L\u00e1ctea puede saltar de 27 a 35.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos apuestan a que el estudio de las galaxias enanas puede ayudar a conocer la naturaleza de la materia oscura, uno de los misterios de la astronom\u00eda contempor\u00e1nea. Aparte del tama\u00f1o, una importante diferencia entre conglomerados de estrellas y galaxias enanas es el hecho de que estas \u00faltimas son ricas en materia oscura. \u201cSon galaxias de baja densidad. Si toda la materia que poseen se limitase a la de las estrellas, ya deber\u00edan haberse deshecho hace mucho tiempo, debido a las fuerzas de marea que nuestra galaxia ejerce sobre ellas. Esto demuestra que hay m\u00e1s materia all\u00ed, pero no en forma de estrellas\u201d, dice Santiago.<\/p>\n<p>Pero la lista de cuestiones que quedan abiertas es mayor. Los actuales modelos cosmol\u00f3gicos sugieren que la V\u00eda L\u00e1ctea tendr\u00eda miles de galaxias enanas a su alrededor, y no s\u00f3lo las tres docenas ya identificadas; y eso si los recientes\u00a0 descubrimientos integran esta clasificaci\u00f3n. \u201cEsa aparente discrepancia debe resolverse. Algunos creen que existen centenas de ellas por encontrarse y que s\u00f3lo hemos tocado la punta del iceberg\u201d, dice Santiago.<\/p>\n<p>Los datos que recabar\u00e1 el DES durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os pueden ayudar a confirmar o refutar estas expectativas. Ser\u00e1n centenas de terabytes de informaci\u00f3n que se almacenar\u00e1n tan s\u00f3lo en los cat\u00e1logos de fuentes extra\u00eddos de las im\u00e1genes. Para analizar tama\u00f1a cantidad de datos, el DES-Brazil desarroll\u00f3 un portal cient\u00edfico con apoyo del Laboratorio Interinstitucional de e-Astronom\u00eda (LineA). El LineA tiene la misi\u00f3n de ayudar a los grupos brasile\u00f1os a participar en estudios como el DES y en experimentos m\u00e1s ambiciosos, tales como el Large Synoptic Survey Telescope (LSST), que captar\u00e1 im\u00e1genes de m\u00e1s de la mitad del cielo austral en mayor profundidad. \u201cEs fundamental que siga habiendo brasile\u00f1os que participen en estudios internacionales como el LSST\u201d, afirma Santiago.<\/p>\n<p>Otra investigaci\u00f3n que puso su mira en la discrepancia entre la cantidad de galaxias enanas prevista y la detectada en los alrededores de la V\u00eda L\u00e1ctea identific\u00f3 cuatro estrellas del tipo conocido como variable cefeida a 180 mil a\u00f1os luz del centro de la galaxia. Este trabajo, en el cual particip\u00f3 Roberto Saito, de la Universidad Federal de Sergipe, se realiz\u00f3 con datos del Vista, el mayor telescopio en infrarrojo del mundo, que funciona en el Observatorio Europeo Austral (ESO), en Chile.<\/p>\n<p>En ese estudio, que fue aceptado para su publicaci\u00f3n en <em>Astrophysical Journal<\/em>, se le apunt\u00f3 a objetos ubicados a bajas alturas con relaci\u00f3n al plano de la galaxia. Es un abordaje dif\u00edcil, ya que el polvo y el gas del disco dificultan las observaciones. Las cefeidas estaban a 4 mil a\u00f1os luz de altura con relaci\u00f3n al plano gal\u00e1ctico. \u201cTambi\u00e9n en ese caso el infrarrojo permiti\u00f3 visualizar los objetos\u201d, dice Maciel.<\/p>\n<p>Fue el estudio de esas estrellas lo que permiti\u00f3 descubrir que hab\u00eda otras galaxias en el Universo y que \u00e9ste se encuentra en expansi\u00f3n. Peri\u00f3dicamente, esas estrellas aumentan y disminuyen de volumen. Esa pulsaci\u00f3n va acompa\u00f1ada de una oscilaci\u00f3n en el brillo percibido desde la Tierra. Una vez establecida la relaci\u00f3n entre el per\u00edodo de la estrella y las variaciones en el brillo, es posible saber a qu\u00e9 distancia se encuentra con respecto a la Tierra.<\/p>\n<p>Para Saito y los dem\u00e1s autores, esta gran distancia sugiere que las cefeidas halladas ahora pertenecen a alguna galaxia enana, de dimensiones ignoradas. \u201cEs una buena hip\u00f3tesis, pero no existe por all\u00ed ninguna galaxia conocida. Se hacen necesarios otros estudios para poder comprobar su existencia\u201d, sostiene Maciel.<\/p>\n<p>Una decisi\u00f3n estrat\u00e9gica para que los brasile\u00f1os sigan estudiando la periferia de la V\u00eda L\u00e1ctea es la adhesi\u00f3n del pa\u00eds al ESO, hoy amenazada por falta de fondos. \u201cProyectos importantes propuestos por brasile\u00f1os no est\u00e1n contemplados con el tiempo de observaci\u00f3n necesario en los telescopios; por eso la adhesi\u00f3n resulta fundamental para el crecimiento de la astronom\u00eda en Brasil\u201d, afirma Camargo. \u201cEn ello reside una oportunidad para que el pa\u00eds deje la periferia y se instale en el centro de la producci\u00f3n de conocimiento cient\u00edfico de punta.\u201d<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nCHAKRABARTI, S. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/arxiv.org\/abs\/1502.01358\" target=\"_blank\">Clustered cepheid variables 90 kiloparsec from the galactic center.<\/a> <strong>Astrophysical Journal.<\/strong> En prensa.<br \/>\nCAMARGO, D. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/mnras.oxfordjournals.org\/content\/448\/2\/1930.full\" target=\"_blank\">Discovery of two embedded clusters with Wise in the high galactic latitude cloud HRK 81.4\u221277.8.<\/a> <strong>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/strong>. v. 448, p. 1930-6. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios localizan galaxias enanas en regiones extremas de la V\u00eda L\u00e1ctea ","protected":false},"author":559,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274],"coauthors":[1518],"class_list":["post-192592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/559"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=192592"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192592\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=192592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=192592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=192592"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=192592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}