{"id":192613,"date":"2015-04-10T16:05:07","date_gmt":"2015-04-10T19:05:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=192613"},"modified":"2015-08-03T16:12:10","modified_gmt":"2015-08-03T19:12:10","slug":"dias-de-furia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dias-de-furia\/","title":{"rendered":"D\u00edas de furia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-192614\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Linchamento-01_1-300x271.jpg\" alt=\"Linchamento 01_1\" width=\"300\" height=\"271\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> MARIZA<\/span>D\u00eda 2 de enero de 1998: a un alba\u00f1il de 58 a\u00f1os le ataron los brazos con alambre de p\u00faa y una multitud lo linch\u00f3 en Caboto, en la Zona Metropolitana de Salvador (Bah\u00eda), tras discutir y herir a dos vecinos a golpes de guada\u00f1a. D\u00eda 14 de febrero de 2008: un adolescente de 15 a\u00f1os es golpeado por otros internos en el centro de detenci\u00f3n Fundaci\u00f3n Casa de la localidad de Franco da Rocha, en la Zona Metropolitana de S\u00e3o Paulo, pues pensaban que el muchacho hab\u00eda delatado a otros infractores. D\u00eda 3 de mayo de 2014: una madre de 33 a\u00f1os es brutalmente agredida en la playa de Guaruj\u00e1, litoral sur de S\u00e3o Paulo, confundida con una supuesta secuestradora de ni\u00f1os que practicaba\u00a0 \u201cmagia negra\u201d. En las\u00a0 p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos, estas historias se convirtieron en estad\u00edsticas.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos 60 a\u00f1os, m\u00e1s de un mill\u00f3n de brasile\u00f1os han participado en alg\u00fan acto o en una tentativa de linchamiento, un s\u00edntoma de una dolencia de la sociedad brasile\u00f1a. Este an\u00e1lisis es del soci\u00f3logo Jos\u00e9 de Souza Martins, quien dedic\u00f3 m\u00e1s de tres d\u00e9cadas al estudio de los linchamientos en el pa\u00eds. \u201cLa frecuencia de los linchamientos en Brasil demanda que se conozca el fen\u00f3meno del ajusticiamiento popular, que es end\u00e9mico entre nosotros\u201d, dice el autor del libro <em>Linchamentos: a justi\u00e7a popular no Brasil<\/em> [Linchamientos: la justicia popular en Brasil] (Contexto, 2015), una investigaci\u00f3n realizada con el apoyo de la FAPESP y del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq).<\/p>\n<p>Souza Martins, profesor em\u00e9rito de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), empez\u00f3 sus investigaciones sobre los linchamientos en la d\u00e9cada de 1970, cuando estudiaba los conflictos y las tensiones existentes en el seno de los movimientos sociales en el interior del pa\u00eds, especialmente en la frontera amaz\u00f3nica, y registr\u00f3 brotes de saqueos y pr\u00e1cticas de ajusticiamiento popular. Incorpor\u00f3 al estudio muchos otros casos, dados a conocer incluso en noticiarios period\u00edsticos, y tres estudios de campo, realizados en el interior de S\u00e3o Paulo, en el oeste de Santa Catarina y en el sert\u00f3n de Bah\u00eda. En\u00a0 el transcurso de los a\u00f1os, registr\u00f3 2.028 casos, concentrados especialmente entre 1945 y 1998: en ellos, 2.579 individuos fueron alcanzados por intentos y linchamientos consumados, y tan s\u00f3lo 1.150 (el 44,6%) se salvaron, en m\u00e1s del 90% de las oportunidades merced a la intervenci\u00f3n de la polic\u00eda. Otros 1.221 (un 47,3%) cayeron devorados por la furia popular, golpeados, apaleados, lapidados, pateados y v\u00edctimas de golpes de pu\u00f1o, en ese orden y en esa progresi\u00f3n, y llegando hasta los casos extremos de extracci\u00f3n de los ojos, arrancamiento de las orejas y castraci\u00f3n. Entre ellos, 782 (el 64%) murieron y 439 (el 36%) quedaron heridos, seg\u00fan revela este estudio pionero. Para Souza Martins, estas cifras indican que el linchamiento se convirti\u00f3 en un componente de la realidad social brasile\u00f1a, y fue perdiendo gradualmente su caracterizaci\u00f3n como hecho an\u00f3malo. En otras palabras, lo que era un d\u00eda excepcional de furia se transform\u00f3 en un acto cotidiano conjugado en plural: son d\u00edas de furia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-192616 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Linchamento-03_1-415x1024.jpg\" alt=\"Linchamento 03_1\" width=\"222\" height=\"548\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> MARIZA<\/span>En simult\u00e1neo a ese corpus, el soci\u00f3logo hizo un seguimiento de otros 2.505 episodios, que actualizan la informaci\u00f3n hasta 2014, en un procedimiento experimental de monitoreo diario de casos. Tambi\u00e9n enriqueci\u00f3 el estudio con base en investigaciones realizadas en el exterior en distintos momentos, especialmente en bibliotecas y archivos de Inglaterra, Italia y Francia. Revis\u00f3 tambi\u00e9n la producci\u00f3n bibliogr\u00e1fica estadounidense, el principal modelo te\u00f3rico del \u00e1rea. Al fin y al cabo las ra\u00edces del linchamiento remiten a la Ley de Lynch, que origin\u00f3 la palabra \u201clinchamiento\u201d en el siglo XVIII, que lleg\u00f3 ac\u00e1 en el siglo XIX. \u201cEn Brasil, el primer linchamiento registrado data de 1585. En esa \u00e9poca no se lo denominaba \u2018linchamiento\u2019, pero apuntaba una pr\u00e1ctica ya presente en diversos pa\u00edses, que llevaba a la muchedumbre, por diversos motivos, a matar a alguien\u201d, afirma el investigador. \u201cLos norteamericanos reunieron la mayor cantidad de estudios, pero con espacios para completar limitados. Pretend\u00edan saber esencialmente qui\u00e9nes hab\u00edan sido linchados, qui\u00e9nes cometieron los linchamientos y cu\u00e1l era la causa probable de los mismos\u201d, dice Souza Martins, quien expandi\u00f3 la dimensi\u00f3n del an\u00e1lisis con 189 espacios para completar con informaci\u00f3n, de manera tal de profundizar el espectro sociol\u00f3gico de los linchamientos.<\/p>\n<p>Como soci\u00f3logo, Souza Martins recuerda que es preciso entrar en esa arena no para juzgar, sino para verificar si los linchamientos son comprensibles o no, esto es, para comprender el punto de vista de los participantes. \u201cEl linchamiento es una forma de ejecuci\u00f3n cobarde. La v\u00edctima de la v\u00edctima del linchamiento ya est\u00e1 muerta o ha sido violentada. Un grupo se re\u00fane para hacer justicia en pro de una v\u00edctima y reacciona a algo que, entre sus integrantes, se ha vuelto moralmente insoportable\u201d, explica. \u201cLos que linchan intuyen que est\u00e1n cometiendo un crimen. Si el linchamiento ocurre durante el d\u00eda, la cantidad de participantes en el mismo es menor. Pero, por la noche, el n\u00famero de ejecutores casi se duplica \u2013y la crueldad aumenta\u2013, pues existe una expectativa de impunidad. Es un involucramiento irracional, pero existe un fondo de conciencia sobre lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal. La gente piensa que est\u00e1 castigando a alguien que, desde su \u00f3ptica, merece el castigo. Al mismo tiempo, las personas tienen conciencia de que no son ellas quienes deber\u00edan castigarlo.\u201d<\/p>\n<p><strong>Al filo de la navaja<br \/>\n<\/strong>Para Souza Martins, los linchamientos expresan una crisis de disgregaci\u00f3n social. \u201cLos cr\u00edmenes que motivan los linchamientos son interpretados por quienes linchan como cr\u00edmenes contra la condici\u00f3n humana. No son delitos banales, como robar una billetera\u201d, dice. \u201cSi alguien viola a un ni\u00f1o, por ejemplo, significa que se han violado las reglas y que la polic\u00eda y la justicia han fallado. La poblaci\u00f3n se ve entre una justicia ciega y una justicia esc\u00e9ptica. Una justicia que la poblaci\u00f3n no acepta m\u00e1s y deslegitima la ley de enfrentamiento al crimen. Y lleva a las explosiones de furia popular.\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-192615\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Linchamento-02_1-835x1024.jpg\" alt=\"Linchamento 02_1\" width=\"337\" height=\"413\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> MARIZA<\/span>Souza Martins ubica al linchamiento en la arena del comportamiento colectivo y, al mismo tiempo, en el campo del crimen comunitario, entre la multitud y la antimultitud. \u201cSignifica que, en esa sociedad, los individuos est\u00e1n viviendo como marginales, en el sentido que le asigna el soci\u00f3logo Everett Stonequist. Son personas que viven al filo de la navaja de la transici\u00f3n social, en una sociedad basada en relaciones societarias de naturaleza contractual que eventualmente explota con comportamientos de multitud, pero tambi\u00e9n estructurada en un mundo comunitario y famil\u00edstico\u201d, dice. Seg\u00fan Souza Martins, las metr\u00f3polis de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro y Salvador lideran los casos de linchamientos. La informaci\u00f3n es la misma de un estudio realizado por el N\u00facleo de Estudios de la Violencia de la USP, que entre 1980 y 2006, cont\u00f3 580 linchamientos en el estado de S\u00e3o Paulo, 204 en R\u00edo de Janeiro y 180 en Bah\u00eda. \u201cEs un fen\u00f3meno de las grandes ciudades, pero practicado en nombre de valores de la peque\u00f1a comunidad\u201d, pondera Souza Martins.<\/p>\n<p>En su nuevo libro, el soci\u00f3logo efect\u00faa consideraciones in\u00e9ditas a partir del cruzamiento de los 189 campos completados que se investigaron. Identifica \u201cla durabilidad del odio\u201d, por ejemplo: en el 70% de los casos, dura aproximadamente 20 minutos; luego puede extenderse durante 24 horas; en otros casos, es posible que se prolongue durante m\u00e1s de un mes o un a\u00f1o, tama\u00f1o el impacto del crimen primero, el provocador. \u201cEn general, el linchamiento no es un crimen premeditado. Se lo comete a\u00fan bajo el estado de emoci\u00f3n provocado por el crimen originario\u201d, dice. Asimismo, el autor apunta un \u201c\u00edndice de crueldad\u201d, ilustrado en el contraste entre negros y blancos, por ejemplo: \u201cSi la motivaci\u00f3n es la misma, el autor, blanco o negro, es objeto de linchamiento. Sin embargo, si el linchado es negro, la crueldad es mayor, e incluye acciones tales como arrancarle los ojos, las orejas y el pene al acusado\u201d, afirma. Con todo, al contrario de lo que se puede imaginar, el factor econ\u00f3mico interfiere poco en esos casos: hay ricos participando en linchamientos al igual que pobres; y hay ricos que son linchados, as\u00ed como los hay pobres.<\/p>\n<p><strong>Todos contra uno<br \/>\n<\/strong>Existe un imaginario inmenso por detr\u00e1s de los linchamientos, agravado actualmente por ciertas herramientas medi\u00e1ticas. Se ha vuelto simb\u00f3lico el caso de Fabiane Maria, linchada brutalmente en la ciudad de Guaruj\u00e1 y antes las c\u00e1maras de <em>smartphones<\/em>. Se propag\u00f3 la \u201cnoticia\u201d por internet de que una rubia secuestraba a ni\u00f1os para hacer hechicer\u00eda; y Fabiane, que era morena, se ti\u00f1\u00f3 su cabello de rojo un s\u00e1bado soleado, pas\u00f3 en por la casa de una amiga a buscar la Biblia, pas\u00f3 por la verduler\u00eda y, en medio de una serie de casualidades, par\u00f3 para consolar a un chico que lloraba en la calle y le dio una banana. Bast\u00f3 que un vecino la apuntase como \u201cla bruja\u201d de la costa para que, en cuesti\u00f3n de minutos, miles la cercaran, alucinando, violentos. \u201cLa gente vive con aparatos de medios ultramodernos, pero en un mundo enteramente r\u00fastico. Ocurre un intento de linchamiento por d\u00eda en Brasil. Las normas est\u00e1n ausentes. Por eso la poblaci\u00f3n inventa normas ad hoc para hacer \u2018justicia\u2019 aqu\u00ed y ahora\u201d, critica.<\/p>\n<p>A sus 76 a\u00f1os, Jos\u00e9 de Souza Martins ha publicado m\u00e1s de 30 libros. En los \u00faltimos tiempos, tambi\u00e9n lanz\u00f3 <em>Di\u00e1rio de uma terra lontana<\/em> (Funda\u00e7\u00e3o Pr\u00f3-Mem\u00f3ria, 2015) y <em>Desavessos: cr\u00f4nicas de curtas palavras<\/em> (Com-Arte Editora Laborat\u00f3rio, 2014). El autor ahora se dedica a la elaboraci\u00f3n de otro libro, referido a la dimensi\u00f3n ritual de los linchamientos, como rito de sacrificio y de sangre. Soci\u00f3logo con sensibilidad antropol\u00f3gica, Souza Martins pretende develar el \u201cprotocolo\u201d impl\u00edcito de los linchamientos: \u201cExiste un orden. Primero, perseguir. De repente, 2, 3, 4 se transforman en 8, 9, 10, 100. Todos contra uno. Si el acusado est\u00e1 lejos, le tiran piedras. Si est\u00e1 m\u00e1s cerca, lo apalean, con un bast\u00f3n o con un palo de escoba, lo que se tenga a mano. Despu\u00e9s, al golpearlo, lo hacen con puntapi\u00e9s y golpes de pu\u00f1o. No existe el \u2018rendirse\u2019 en la l\u00f3gica del linchamiento. Los que lincha atacan, pero paran y esperan que el sujeto se ablande. Si el linchado despierta por un minuto, vuelven a atacarlo\u201d.<\/p>\n<p>Hasta ahora, Souza Martins ha detectado un 7,8% de los casos configurados como linchamientos de inocentes, un \u00edndice alto, a su juicio. Ante una sociedad fracturada, la impresi\u00f3n final es que cualquiera estar\u00eda sujeto a los impulsos violentos de la multitud. \u201cEn Santa Catarina hubo un intento de linchamiento de un juez del Superior Tribunal de Justicia, que estaba all\u00ed pasando sus vacaciones con la familia y utilizando el coche oficial. Un cura en el barrio de Ipiranga, en S\u00e3o Paulo, fue rodeado por padres furiosos, pues el religioso no quer\u00eda que los ni\u00f1os jugasen en el patio de la iglesia. Al cabo, nadie es inmune a un linchamiento\u201d, culmina.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Las condiciones del estudio sociol\u00f3gico de los linchamientos en Brasil (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/13263\/as-condicoes-do-estudo-sociologico-dos-linchamentos-no-brasil-linchamentos-no-brasil-ii\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 96\/ 09765-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jos\u00e9 de Souza Martins (FFLCH-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 11.725,73 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Linchamientos en Brasil (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/11383\/linchamentos-no-brasil\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 94\/ 03202-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular<strong>; Investigador responsable<\/strong> Jos\u00e9 de Souza Martins (FFLCH-USP); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 4.311,02 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"M\u00e1s de un mill\u00f3n de brasile\u00f1os participaron en un acto de linchamiento","protected":false},"author":515,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[1308],"class_list":["post-192613","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=192613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192613\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=192613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=192613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=192613"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=192613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}