{"id":192963,"date":"2015-05-15T15:10:37","date_gmt":"2015-05-15T18:10:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=192963"},"modified":"2015-08-05T16:52:33","modified_gmt":"2015-08-05T19:52:33","slug":"jardineros-pesados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/jardineros-pesados\/","title":{"rendered":"Jardineros pesados"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-192964\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Megafauna_231_ILUSTRA_AF-edit.jpg\" alt=\"Megafauna_231_ILUSTRA_AF-edit\" width=\"290\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Megafauna_231_ILUSTRA_AF-edit.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Megafauna_231_ILUSTRA_AF-edit-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Megafauna_231_ILUSTRA_AF-edit-250x168.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Lisa Carareto<\/span>Perezosos gigantes, mastodontes y caballos salvajes poblaban el paisaje de Am\u00e9rica del Sur hasta hace unos 10 mil a\u00f1os. La extinci\u00f3n de esos mam\u00edferos que pod\u00edan pesar toneladas, a los que se conoce con la denominaci\u00f3n de megafauna del Pleistoceno, puede haber provocado impactos considerables en la vegetaci\u00f3n del Pantanal brasile\u00f1o, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en agosto de 2014 en la revista <em>Oecolog\u00eda<\/em>. La flora que depend\u00eda de ellos como dispersores de semillas, si bien no sucumbi\u00f3 (hay otros dispersores, tales como el hombre) puede haberse vuelto menos abundante que en el pasado, ocupando \u00e1reas m\u00e1s restringidas. \u201cNuestra propuesta consisti\u00f3 en abrir el espacio para un abordaje ecol\u00f3gico, capaz de estudiar las relaciones espec\u00edficas que se hab\u00edan establecido entre los animales y las plantas, para entender lo que ocurri\u00f3 cuando esos gigantes salieron de escena\u201d, explica Mathias Pires, del Departamento de Ecolog\u00eda del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP).<\/p>\n<p>La idea surgi\u00f3 del trabajo de la brasile\u00f1a Camila Donatti, realizado durante su doctorado en la universidad estadounidense Stanford, en colaboraci\u00f3n con el grupo del ec\u00f3logo Mauro Galetti, de la Universidade Estadual paulista (Unesp) de Rio Claro, que fue publicado en 2011 en la revista <em>Ecology Letters<\/em>. Donatti estudi\u00f3 a los animales del Pantanal \u2012desde peces hasta mam\u00edferos\u2012 y caracteriz\u00f3 la dispersi\u00f3n de semillas que ellos realizaban. \u201cEl abordaje de Donatti permite simplificar las interacciones entre especies en un lugar determinado. Vali\u00e9ndonos de ese abordaje, en el cual representamos especies mediante puntos y sus interacciones con l\u00edneas, es posible extraer informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo est\u00e1n interrelacionados los organismos\u201d, explica Pires. \u201cEs decir, se sabe que un animal A consume los frutos y dispersa las semillas de las plantas 1, 2 y 3, pero la especie B s\u00f3lo puede dispersar la planta 1, e incluso un C, disemina tan s\u00f3lo 2 y 3\u201d.<\/p>\n<p>En el doctorado, bajo la supervisi\u00f3n de Paulo Guimar\u00e3es, Pires asumi\u00f3 el desaf\u00edo de investigar c\u00f3mo ser\u00eda en el pasado esa misma red de interacciones. Bas\u00e1ndose en informaciones de los f\u00f3siles hallados en la regi\u00f3n, incluy\u00f3 entre los animales actuales del Pantanal a cinco especies de la megafauna que habitaron el bioma en tiempos remotos. Entre esas especies hab\u00eda perezosos gigantes, mastodontes y un pariente de las llamas actuales. El investigador recuerda que esos colosos son descritos en la literatura cient\u00edfica como buenos dispersores de plantas, debido a por lo menos dos aspectos peculiares: al ser muy grandes e incluir frutos diversos en su dieta, terminaban ingiriendo semillas grandes que los animales menores no logran dispersar. Adem\u00e1s, pod\u00edan recorrer grandes distancias y, como diger\u00edan lentamente, propiciaban que la germinaci\u00f3n ocurriese en sitios distantes de la planta madre.<\/p>\n<p>En cuanto a las plantas, Pires relacion\u00f3 10 especies, sobre todo aquellas cuyas semillas a\u00fan hoy son diseminadas por mam\u00edferos, tales como el pequi o nuez souari (<em>Caryocar brasiliense<\/em>), el guapinol (<em>Hymenaea courbaril<\/em>) y algunas palmeras. Con las debidas sustituciones y adaptaciones, recurri\u00f3 entonces a las simulaciones, modelos matem\u00e1ticos, computadoras y estad\u00edsticas. \u201cLa idea consist\u00eda en analizar la red actual y averiguar c\u00f3mo podr\u00eda haber sido en el pasado\u201d.<\/p>\n<p><strong>Ayer y hoy<\/strong><br \/>\nPires subraya otra conclusi\u00f3n del estudio: en las redes que \u00e9l reconstruy\u00f3, los roles que desempe\u00f1aron los animales de la megafauna en la dispersi\u00f3n de semillas estaban bien definidos y acentuados, es decir, los grandes animales dispersaban las semillas mayores y los animales menores, las simientes peque\u00f1as. En la actualidad, y en sinton\u00eda con lo que sugiere el estudio liderado por Donatti, esa divisi\u00f3n ya no existe. \u201cSin los mastodontes y los perezosos gigantes, los frutos mayores se quedaron sin sus principales dispersores. Tapires, coat\u00edes y caray\u00e1s o monos aulladores, por ejemplo, cumplir\u00edan un papel secundario en la diseminaci\u00f3n de semillas del Pleistoceno, pero hoy en d\u00eda son agentes fundamentales para la dispersi\u00f3n de las grandes semillas\u201d, explica.<\/p>\n<p>El regreso al pasado indica que la ausencia de la megafauna puede haber causado impactos considerables en la flora del Pantanal, tal como revel\u00f3 un trabajo coordinado por Galetti. El art\u00edculo, que fue publicado en la revista <em>Science<\/em> en 2013, sugiere que en ciertas regiones del Bosque Atl\u00e1ntico, donde las aves de mayor porte se extinguieron hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, las poblaciones de palmeras producen solamente frutos peque\u00f1os; como contrapartida, en las regiones mejor conservadas donde hay aves mayores, los frutos siguen teniendo un tama\u00f1o variado. \u201cEso mismo podr\u00eda haber ocurrido luego de la extinci\u00f3n de los grandes mam\u00edferos del pasado. Adem\u00e1s, las plantas que perdieron a sus dispersores acabaron confinadas a regiones menores y esa carencia dificulta el flujo g\u00e9nico entre poblaciones. A largo plazo, eso podr\u00eda reducir la diversidad gen\u00e9tica de las poblaciones y disminuir su resistencia a las plagas, por ejemplo\u201d, agrega.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, esa comprobaci\u00f3n sugiere que es necesario analizar, responsablemente, la introducci\u00f3n en el Pantanal de otros mam\u00edferos que hagan las veces de dispersores, tales como caballos y cerdos. \u201cAcaso algunas de esas especies incluso puedan ayudar a reparar las p\u00e9rdidas\u201d, reflexiona. Pires desliza tambi\u00e9n una advertencia: su trabajo permite reflexionar tambi\u00e9n sobre la actual crisis de biodiversidad. Y opina que es necesario entender las interacciones ecol\u00f3gicas para intentar mitigar las consecuencias de la eventual p\u00e9rdida de especies de gran tama\u00f1o.<\/p>\n<p>Dispuesto a aportar otras informaciones a ese panorama, el bi\u00f3logo pretende ahora realizar un estudio comparativo de otros biomas, para investigar los efectos de la extinci\u00f3n de especies en cada uno de ellos. \u201c\u00bfAcaso la ausencia del tapir en el Bosque Atl\u00e1ntico surte los mismos efectos que la falta de ese animal en el Cerrado?\u201d, plantea. Y anhela incluso comparar, desde un punto de vista cuantitativo, la eficiencia de algunas especies de animales en la tarea de dispersi\u00f3n de semillas, enfoc\u00e1ndose nuevamente en el pasado. \u201cDesarrollamos modelos matem\u00e1ticos para estudiar cu\u00e1n importante habr\u00eda sido un perezoso gigante en esa labor de transporte de semillas a grandes distancias, cuando se lo compara con un tapir o con un pecar\u00ed actual, por ejemplo\u201d, concluye el investigador.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n1. Estructura y din\u00e1mica coevolutiva en redes de interacciones mutualistas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/7186\/estrutura-e-dinamica-coevolutiva-em-redes-de-interacoes-mutualisticas\/\" target=\"_blank\">n\u00b0 2009\/ 54422-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Joven Investigador; <strong>Investigador responsable<\/strong> Paulo Roberto Guimar\u00e3es Junior (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 161.960,08 (FAPESP).<br \/>\n2. Atributos de las plantas en la red de dispersi\u00f3n de semillas del Pantanal: Consecuencias espaciales, demogr\u00e1ficas y conservacionistas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/26867\/atributos-das-plantas-na-rede-de-dispersao-de-sementes-do-pantanal-consequencias-espaciais-demografi\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2008\/ 10154-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Mauro Galetti Rodrigues (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong>R$ 117.963,58 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nPIRES, M. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs00442-014-2971-1\" target=\"_blank\">Reconstructing past ecological networks: the reconfiguration of seed-dispersal interactions after mega-faunal extinction<\/a>. <strong>Oecologia<\/strong>. v. 175, n. 4, p. 1247-56. ago. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Animales extintos ten\u00edan papel en la dispersi\u00f3n de semillas en el Pantanal","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[288,293],"coauthors":[109],"class_list":["post-192963","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-computacion","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192963","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=192963"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/192963\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=192963"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=192963"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=192963"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=192963"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}