{"id":193049,"date":"2015-05-15T15:58:24","date_gmt":"2015-05-15T18:58:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=193049"},"modified":"2015-08-05T16:07:30","modified_gmt":"2015-08-05T19:07:30","slug":"poetica-de-residuos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/poetica-de-residuos\/","title":{"rendered":"Po\u00e9tica de residuos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_193050\" style=\"max-width: 242px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Carolina-_718357-high.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-193050\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Carolina-_718357-high-232x300.jpg\" alt=\"Carolina de Jesus en una fotograf\u00eda de junio de 1960 en la ventana de un barrac\u00f3n, en S\u00e3o Paulo: su producci\u00f3n literaria y su vida de contrastes siguen siendo objeto de estudio\" width=\"232\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo UH\/ Folhapress<\/span><\/a> Carolina de Jesus en una fotograf\u00eda de junio de 1960 en la ventana de un barrac\u00f3n, en S\u00e3o Paulo: su producci\u00f3n literaria y su vida de contrastes siguen siendo objeto de estudio<span class=\"media-credits\">Archivo UH\/ Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cincuenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de <em>Quarto de despejo<\/em>, el estreno literario de la escritora Carolina Maria de Jesus, el inter\u00e9s por su obra sigue vigente y cobr\u00f3 impulso en 2014, el a\u00f1o del centenario de su nacimiento \u2012presumiblemente\u2012, porque la propia Carolina de Jesus no ten\u00eda certeza sobre la fecha y existen discrepancias de datos entre su certificado de nacimiento y acta de bautismo. La escritora, definida como \u201cfavelada\u201d en el subt\u00edtulo del libro (<em>Di\u00e1rio de uma favelada<\/em>), actualmente es revisada desde diversos \u00e1ngulos, dada la riqueza de su producci\u00f3n in\u00e9dita, o casi, y de su vida de altibajos.<\/p>\n<p>\u201cEscritora, labradora, cartonera, compositora, sambista, poetisa, dramaturga, cantora, actriz circense, raicera [quien utiliza ra\u00edces en tratamientos m\u00e9dicos]\u201d, as\u00ed es como la describe la historiadora Elena Pajaro Peres en su tesis doctoral intitulada <em>Exuberancia e invisibilidad. Poblaciones movientes y cultura en S\u00e3o Paulo, de 1942 al comienzo de los a\u00f1os 70<\/em>, que defendi\u00f3 en 2007 en el Departamento de Historia de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP). Pajaro Peres desarrolla ahora en el Instituto de Estudios Brasile\u00f1os (IEB) de la USP, una investigaci\u00f3n de posdoctorado sobre la di\u00e1spora africana en los manuscritos de Carolina de Jesus.<\/p>\n<p>La presencia de Carolina de Jesus (1914-1977) en los c\u00edrculos acad\u00e9micos en Brasil y en el exterior contrasta con el casi total desconocimiento de su nombre entre el p\u00fablico lector. No obstante, en su \u00e9poca, <em>Quarto de despejo<\/em> fue un fen\u00f3meno de ventas. La primera edici\u00f3n, de 10 mil ejemplares, se agot\u00f3 en tres d\u00edas y en seis meses se vendieron otros 90 mil. En el exterior, lo tradujeron a 14 idiomas. La publicaci\u00f3n del libro se produjo luego de un reportaje del periodista Aud\u00e1lio Dantas en la favela de Canind\u00e9, una de las primeras de S\u00e3o Paulo. Un encuentro casual con Carolina de Jesus lo condujo a conocer sus escritos \u2012guardados en alrededor de 20 cuadernos\u2012 que seleccion\u00f3 y edit\u00f3, alterando la puntuaci\u00f3n, pero manteniendo la ortograf\u00eda y la gram\u00e1tica originales. Carolina de Jesus, quien estudi\u00f3 solamente hasta el segundo grado de lo que por entonces era la escuela primaria en su ciudad natal, Sacramento, en Minas Gerais, siempre hab\u00eda confiado en el potencial de publicaci\u00f3n de lo que redactaba. Algunos tramos de sus cuadernos ya hab\u00edan aparecido en reportajes de peri\u00f3dicos, entre ellos, el de Aud\u00e1lio Dantas, que se public\u00f3 en 1958 en el peri\u00f3dico <em>Folha da Noite<\/em>. Dos a\u00f1os despu\u00e9s aparecer\u00eda <em>Quarto de despejo<\/em>, ya para entonces con expectativa de p\u00fablico.<\/p>\n<p>Ella publicar\u00eda tambi\u00e9n otros tres libros en vida, con repercusi\u00f3n incomparablemente menor a la de la obra que la hizo c\u00e9lebre, y dej\u00f3 guardadas \u201cm\u00e1s de 5 mil p\u00e1ginas manuscritas, que totalizaban 58 cuadernos que contienen siete novelas, m\u00e1s de 60 textos con caracter\u00edsticas de cr\u00f3nicas, f\u00e1bulas, autobiograf\u00eda y cuentos, m\u00e1s de 100 poemas, cuatro obras de teatro y 12 marchas de Carnaval\u201d, seg\u00fan un estudio llevado a cabo por la doctoranda Raffaella Fernandez, quien actualmente trabaja en la investigaci\u00f3n intitulada \u201cNarrativas de Carolina de Jesus: el proceso de creaci\u00f3n de una po\u00e9tica de residuos\u201d, en el Instituto de Estudios del Lenguaje (IEL) de la Universidad de Campinas (Unicamp). Todo ese material se encuentra disperso, y podr\u00edan aparecer nuevos manuscritos. \u201cSiempre se trabaja con gente en movimiento, hay que lidiar con la dispersi\u00f3n de los documentos\u201d, dice Peres. \u201cCarolina de Jesus entreg\u00f3 varios escritos a otras personas, con la esperanza de publicarlos, y, en sus constantes mudanzas, fue obligada a dejar atr\u00e1s algunos libros que coleccionaba cari\u00f1osamente\u201d. Incluso sus obras publicadas resultan dif\u00edciles de ubicar. Elena Peres pudo consultar los microfilmes de sus manuscritos en la Biblioteca del Congreso en Washington, que tambi\u00e9n guarda una copia de todos los libros de Carolina de Jesus, incluida la novela <em>Peda\u00e7os da fome<\/em>, de 1963, y su \u00fanico disco, grabado por RCA Victor. Los mismos microfilmes tambi\u00e9n se hallan a disposici\u00f3n en la Biblioteca Nacional de R\u00edo de Janeiro, aunque en el cat\u00e1logo de BN no figuran todos sus libros.<\/p>\n<p>En los libros <em>Prov\u00e9rbios <\/em>y <em>Di\u00e1rio de Bitita<\/em> \u2012memorias de la infancia de la escritora, que se publicaron inicialmente en Francia, en 1982, y cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde en Brasil\u2012 la investigadora hall\u00f3 los principales v\u00ednculos entre Carolina de Jesus y la cultura de la di\u00e1spora africana en el continente americano. \u201cPueden percibirse conexiones con ciertas tradiciones africanas que otorgaban gran importancia a la palabra escrita\u201d, dice Peres. La historiadora descubre un enlace particular con la cultura de Cabinda, actualmente una provincia de Angola, que une a la escritora con \u00c1frica Central. Su abuelo, a quien escuchaba con devoci\u00f3n cuando era ni\u00f1a, era un ex esclavo y sus padres ven\u00edan de esa regi\u00f3n de la cultura bant\u00fa, donde el ejercicio de la educaci\u00f3n moral y de la b\u00fasqueda del sendero recto se realizaba por medio de di\u00e1logos y proverbios, con frecuencia pictografiados en tejidos y cer\u00e1micas.<\/p>\n<p>Peres, quien permaneci\u00f3 durante 12 meses realizando una pasant\u00eda de posdoctorado en el African American Studies de la Universidad de Boston y viene conversando con africanistas y estudiosos de las di\u00e1sporas africanas, relaciona esa preocupaci\u00f3n por la firmeza de car\u00e1cter con la tradici\u00f3n musical afroestadounidense del <em>spirituals<\/em>. \u201cAl igual que los proverbios, los <em>spirituals<\/em> comunican el camino a escoger y lamentan sus desv\u00edos, recreando una \u00e9tica religiosa y pol\u00edtica que se retom\u00f3 constantemente en los discursos a favor de los derechos civiles, especialmente durante las d\u00e9cadas de 1950 y 1960\u201d, explica Peres. El abuelo de Carolina era cristiano y dirig\u00eda el rezo del rosario en Sacramento, algo que le otorgaba autoridad moral y preeminencia en la comunidad.<\/p>\n<p>Cuando se presentaron <em>Quarto de despejo<\/em>, <em>Casa de alvenaria<\/em> (memorias de su vida despu\u00e9s del \u00e9xito del primer libro) o <em>Antologia pessoal<\/em> (compilaci\u00f3n de poemas a cargo del historiador Jos\u00e9 Carlos Bom Meihy, publicada en 1996), se sol\u00eda criticar a la escritora por no meditar sobre su condici\u00f3n de mujer y negra. Sin embargo, hay textos sobre esos temas diseminados entre los in\u00e9ditos e incluso en ciertos pasajes de la obra publicada que no fueron suficientemente tenidos en cuenta en esa \u00e9poca. La doctoranda Fernandez destaca poemas y otros fragmentos de los escritos de Carolina de Jesus que conforman un conjunto ambiguo al respecto de esos temas: ora la autora incorpora prejuicios, ora reivindica la emancipaci\u00f3n de negros y mujeres. En vida, la escritora siempre se mantuvo tan independiente como pudo. Prefiri\u00f3 ser cartonera antes que empleada dom\u00e9stica y nunca quiso casarse, y tuvo tres hijos de padres diferentes.<\/p>\n<div id=\"attachment_193051\" style=\"max-width: 234px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Carolina-_museu-do-saccramento-3-060.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-193051\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Carolina-_museu-do-saccramento-3-060-224x300.jpg\" alt=\"Fragmento del cuento publicado p\u00f3stumamente, en 2014, y disponible online\" width=\"224\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Raffaella Fernandez\/ ebook Onde estaes felicidade?<\/span><\/a> Fragmento del cuento publicado p\u00f3stumamente, en 2014, y disponible online<span class=\"media-credits\">Raffaella Fernandez\/ ebook Onde estaes felicidade?<\/span><\/p><\/div>\n<p>A juicio de Peres, la noci\u00f3n de pertenencia a la cultura negra abrev\u00f3 tambi\u00e9n en el abolicionismo de los poetas rom\u00e1nticos brasile\u00f1os y en las ideas de intelectuales tales como Rui Barbosa y Jos\u00e9 do Patroc\u00ednio, a los cuales ella tuvo acceso gracias a un oficial de Justicia mulato de Sacramento, que les le\u00eda segmentos de peri\u00f3dicos a los negros de la ciudad que no sab\u00edan leer. Durante los exiguos dos a\u00f1os en que estudi\u00f3 en una escuela espiritista, adquiri\u00f3 el gusto por la lectura, y el primer libro que ley\u00f3 completo, que le hab\u00eda prestado una vecina, fue <em>A escrava Isaura<\/em>, del rom\u00e1ntico Bernardo Guimar\u00e3es. De all\u00ed en adelante continu\u00f3 leyendo todo lo que ca\u00eda en sus manos, entre libros que encontraba o que le regalaban, algo que le supuso un repertorio de referencia muy particular. \u201cLos escritos de Carolina de Jesus contienen fragmentos po\u00e9ticos de un gran refinamiento y que no corresponden exactamente a la literatura del per\u00edodo en que fueron concebidos\u201d, dice Peres.<\/p>\n<p>Cuando se mud\u00f3 a S\u00e3o Paulo, en 1937, en soledad, dejando atr\u00e1s familia y libros, \u00a0comenz\u00f3 a escribir fren\u00e9ticamente. Por los relatos que dej\u00f3, se sabe que su mente estaba inundada de \u201cpensamientos po\u00e9ticos\u201d. Una de sus anotaciones dice: \u201cReflexionaba sobre ideas que desconoc\u00eda\u201d. Para Peres, ese despertar inesperado da continuidad a una suerte de misi\u00f3n de b\u00fasqueda de la sabidur\u00eda suscitada por su abuelo e impregnada de una cultura ancestral. \u201cAcaso ella no hubiera venido a S\u00e3o Paulo si no hubiera sentido esa necesidad\u201d, dice la investigadora. \u201cEn la gran ciudad, Carolina de Jesus se aisl\u00f3 y se top\u00f3 con la literatura\u201d. Con ella, conjug\u00f3 una voz propia con la vivencia que tra\u00eda de su entorno. Seg\u00fan Peres, la expresi\u00f3n \u201c<em>quarto de despejo<\/em>\u201d [cuarto de trastos], seg\u00fan met\u00e1fora de la escritora, se refer\u00eda a la favela como un sitio donde la sociedad \u201cguarda\u201d lo que no quiere mostrar en la sala de visitas.<\/p>\n<p>El estreno literario de la autora fue recibido como un relato testimonial de la vida en la favela y, seg\u00fan Peres, en el exterior permanece all\u00ed el principal inter\u00e9s despertado por la escritora. El impacto y la incomodidad inmediata provocada por el libro fue tal que inmediatamente la municipalidad de S\u00e3o Paulo, durante la administraci\u00f3n del alcalde Prestes Maia (1961-65), inici\u00f3 una exitosa campa\u00f1a de demolici\u00f3n de la favela de Canind\u00e9, que deriv\u00f3 en el traslado forzoso de sus residentes. Esa decisi\u00f3n municipal incit\u00f3 a un grupo de estudiantes a fundar el Movimiento Universitario de Desfavelizaci\u00f3n (MUD), que con la ayuda de grandes empresas, intervino en la remoci\u00f3n de otras favelas.<\/p>\n<p>La doctoranda Fernandez aboga por un desplazamiento del abordaje que se concentre en los aspectos propiamente literarios de la obra de Carolina de Jesus, un terreno en el que incluso el aspecto informativo de los escritos podr\u00eda relativizarse. \u201cEl universo ficticio siempre est\u00e1 muy presente\u201d, dice, a su vez, Elena Peres. \u201cHay memoria en la ficci\u00f3n y ficci\u00f3n en lo testimonial, como tambi\u00e9n ocurre con otros autores\u201d. La investigadora tambi\u00e9n brega por trascender los l\u00edmites de la literatura \u201cde periferia, marginal\u201d a la que Carolina de Jesus frecuentemente se ve circunscripta. \u201cEso es algo importante, pero nos quedar\u00edamos tan s\u00f3lo con la perspectiva del lugar y de la \u00e9poca en que vivi\u00f3 luego de abandonar a su familia\u201d, dice, en referencia a las redes transnacionales que viene trazando a partir de la obra de la autora.<\/p>\n<p>\u201cComo escritora, Carolina de Jesus est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las determinaciones inmediatas\u201d, subraya Fernandez, quien organiz\u00f3 y promovi\u00f3 la publicaci\u00f3n del libro <em>Onde estaes felicidade?<\/em>, con dos cuentos in\u00e9ditos de la autora, en 2014 (disponible en <a href=\"http:\/\/www.letraria.net\">www.letraria.net<\/a>), y ahora prepara la edici\u00f3n de un libro infantil y otro infantojuvenil. En su trabajo acad\u00e9mico, ella define a la producci\u00f3n de Carolina de Jesus como una \u201cpo\u00e9tica de residuos\u201d, en la cual se mezclan discursos y g\u00e9neros literarios y no literarios, desde los poemas rom\u00e1nticos hasta los textos period\u00edsticos, desde las letras de sambas a la radionovela y de la norma culta a la oralidad, en la cual se incorpora el acento de Minas Gerais. Esa gran amalgama impulsa a Fernandez a establecer una confluencia entre la actividad de cartonera con la de escritora. \u201cLa literatura de Carolina de Jesus tambi\u00e9n trasciende la clasificaci\u00f3n del discurso\u201d, concluye.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEscritura prohibida. Expresi\u00f3n rom\u00e1ntica y di\u00e1spora africana en los manuscritos de Carolina Maria de Jesus (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/137415\/escrita-proibida-expressao-romantica-e-diaspora-africana-nos-manuscritos-de-carolina-maria-de-jesus\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2012\/ 10784-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca en Brasil \u2013 Posdoctorado; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Elena Pajaro Peres (IEB-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 164.743,02.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios definen estilo y parentescos de la obra de Carolina Maria de Jesus","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[137],"class_list":["post-193049","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=193049"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193049\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=193049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=193049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=193049"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=193049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}