{"id":193077,"date":"2015-05-15T16:31:24","date_gmt":"2015-05-15T19:31:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=193077"},"modified":"2015-08-05T16:35:39","modified_gmt":"2015-08-05T19:35:39","slug":"equilibrio-y-severidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/equilibrio-y-severidad\/","title":{"rendered":"Equilibrio y severidad"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-193078\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Arte_Barbara.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Arte_Barbara.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Arte_Barbara-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Arte_Barbara-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Gustavo Miranda Ag\u00eancia\/ O Globo  <\/span>Al comienzo de la d\u00e9cada de 1990, un conocido director teatral se preparaba para el estreno en la ciudad de Campinas de su versi\u00f3n de <em>Macbeth<\/em> cuando not\u00f3 la presencia de una se\u00f1ora sentada en el <em>lobby<\/em> desde temprano. Al saber que aguardaba el comienzo del espect\u00e1culo, le ofreci\u00f3 un sitio m\u00e1s c\u00f3modo. Ella lo rechaz\u00f3 y se qued\u00f3 all\u00ed, Ni sus grandes anteojos ni el cabello cano le sirvieron al director para identificarla como una de las m\u00e1s respetadas cr\u00edticas de teatro de Brasil. D\u00edas despu\u00e9s, descubri\u00f3 de qui\u00e9n se trataba al leer las duras opiniones sobre el espect\u00e1culo, y tambi\u00e9n a los otros que \u00e9l realizar\u00eda. A partir de aquel momento, Ulysses Cruz comenz\u00f3 con su rivalidad antol\u00f3gica con Barbara Heliodora, a punto tal de prohibirle el ingreso en futuros montajes.<\/p>\n<p>Ese episodio no es la \u00fanica pol\u00e9mica en la carrera de la estudiosa carioca experta en William Shakespeare, a quien tributaba tal empe\u00f1o que era capaz de tomarse un \u00f3mnibus desde R\u00edo de Janeiro hacia el interior de S\u00e3o Paulo para evaluar la calidad de una adaptaci\u00f3n. Barbara Heliodora, o Heliodora Carneiro de Mendon\u00e7a, falleci\u00f3 el pasado 10 de abril a los 91 a\u00f1os, m\u00e1s de dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de que otro adversario as\u00ed lo deseara. Gerald Thomas se arrepentir\u00eda y le pedir\u00eda perd\u00f3n a la cr\u00edtica. Otros personajes del ambiente teatral, no obstante, nunca se echar\u00edan atr\u00e1s y jam\u00e1s aceptaron la severidad y lo que consideraban un exceso de ella en su actividad, que se extendi\u00f3 durante 25 a\u00f1os en diversas etapas de la vida y por distintos medios de prensa.<\/p>\n<p>Tal aversi\u00f3n se ve\u00eda recompensada por aqu\u00e9llos que la admiraban en igual o mayor n\u00famero y tal vez, con el mismo fervor exagerado. Todo ello como consecuencia del oficio que ejerc\u00eda con la autoridad de quien conoc\u00eda profundamente la obra del dramaturgo ingl\u00e9s y el teatro de Ch\u00e9jov e Ibsen, entre tantos otros. Heliodora comenz\u00f3 a ejercer la cr\u00edtica en el peri\u00f3dico <em>Tribuna da Imprensa<\/em>, durante un breve per\u00edodo, y en el peri\u00f3dico <em>Jornal do Brasil<\/em> a finales de los a\u00f1os 1950. Para entonces, ya hab\u00eda pasado una d\u00e9cada de su bachillerato en artes en el Connecticut College, en Estados Unidos, un certificado posteriormente revalidado en la facultad de Letras de la futura Universidad Federal del Estado de R\u00edo de Janeiro, la UniRio. All\u00ed, con la experiencia de haber dirigido el Servicio Nacional de Teatro e impartir c\u00e1tedras en el Conservatorio Dram\u00e1tico Nacional, ingres\u00f3 en la Escuela de Teatro en 1971. La convivencia acad\u00e9mica culminar\u00eda con su jubilaci\u00f3n, en 1985, cuando ya ostentaba los t\u00edtulos de profesora em\u00e9rita y miembro decana de la instituci\u00f3n. Su devoci\u00f3n por la ense\u00f1anza nunca ces\u00f3. Las clases impartidas en su residencia de Cosme Velho, barrio de R\u00edo, abiertas a todos y frecuentadas por actores tales como Pedro Paulo Rangel y Marco Nanini, se hicieron famosas.<\/p>\n<div id=\"attachment_193079\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-193079 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Arte_timon-de-atenas-2_cred-Dalton-Val\u00e9rio.jpg\" alt=\"Tonico Pereira y Vera Holtz en Tim\u00f3n de Atenas&lt;\/em&lt; (2014), una obra de Shakespeare traducida por Barbara\" width=\"290\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Arte_timon-de-atenas-2_cred-Dalton-Val\u00e9rio.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Arte_timon-de-atenas-2_cred-Dalton-Val\u00e9rio-120x82.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Arte_timon-de-atenas-2_cred-Dalton-Val\u00e9rio-250x170.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Dalton Val\u00e9rio<\/span>Tonico Pereira y Vera Holtz en <em>Tim\u00f3n de Atenas<\/em> (2014), una obra de Shakespeare traducida por Barbara<span class=\"media-credits\">Dalton Val\u00e9rio<\/span><\/p><\/div>\n<p>La acumulaci\u00f3n de funciones para completar sus ingresos o por amor al teatro, ser\u00edan una marca distintiva de la autora de ensayos, libros y traducciones, siempre con Shakespeare como gu\u00eda. Y siempre se la recuerda en su vertiente de traductora cuando alg\u00fan nuevo montaje del dramaturgo emplea las versiones suyas en el escenario, tal como ocurri\u00f3 con <em>Timon de Atenas<\/em> durante el a\u00f1o pasado, una adaptaci\u00f3n actualizada con Vera Holtz en el rol del protagonista masculino, un mecenas millonario.<\/p>\n<p>Menos p\u00fablico, su trabajo en la universidad se mantuvo en un plano de mayor discreci\u00f3n. Mientras segu\u00eda, para desesperaci\u00f3n de muchos, con sus cr\u00edticas en la revista <em>Vis\u00e3o <\/em>y tambi\u00e9n en <em>O Globo<\/em>, donde se mantuvo entre 1990 y 2014, Barbara Heliodora form\u00f3 en la UniRio a toda una generaci\u00f3n de actores, directores y t\u00e9cnicos. Ense\u00f1\u00f3 Historia del Teatro, incluso a una de sus tres hijas, la actriz Patr\u00edcia Bueno. \u201cEra as\u00ed de severa en todo, no complac\u00eda a nadie, y mucho menos a m\u00ed\u201d, recuerda ella. \u201cPero todos la adoraban\u201d.<\/p>\n<p><strong>Notorio saber<\/strong><br \/>\nOtra alumna se convirti\u00f3 en una figura cercana y admiradora. Claudia Braga sostiene que fue la \u00fanica dirigida de Barbara Heliodora cuando realiz\u00f3 su maestr\u00eda en la UniRio con una tesina sobre el teatro brasile\u00f1o durante la Primera Rep\u00fablica. \u201cLa gente ten\u00eda miedo y no la eleg\u00eda\u201d, comenta. \u201cAl principio ella se excus\u00f3, alegaba que no conoc\u00eda el tema, y le gan\u00e9 por cansancio; ella sab\u00eda todo, pero era humilde y cuando dudaba me ped\u00eda que consultase con D\u00e9cio de Almeida Prado\u201d. Actualmente profesora de la Universidad Federal de S\u00e3o Jo\u00e3o del Rey, en Minas Gerais, Braga recuerda que la supervisora sencillamente cambi\u00f3 el enfoque del tema propuesto. \u201cElla me mand\u00f3 a leer los textos de teatro de aquel per\u00edodo; siempre argumentaba que, si no se pod\u00edan conocer los montajes, buscara en los textos la verdad\u201d, dice. Braga le retribuy\u00f3 su generosidad del pasado al editar una extensa recopilaci\u00f3n con textos de la autora carioca.<\/p>\n<p>Uno de los escasos momentos en que la cr\u00edtica se alej\u00f3 de R\u00edo de Janeiro fue cuando realiz\u00f3 su doctorado en la Universidad de S\u00e3o Paulo, en 1975. Eso fue en parte porque no dispon\u00eda de tal posibilidad en la capital fluminense, y en parte por afinidad con su director de tesis, el profesor estadounidense Frederic Litto, quien trabajaba all\u00ed. \u201cYo la acredit\u00e9 por notorio saber y ella vino ya a defender su tesis\u201d, relata Litto. El proyecto, <em>A express\u00e3o dram\u00e1tica do homem pol\u00edtico em Shakespeare<\/em>, se convirti\u00f3 en un libro de referencia. Barbara Heliodora fue profesora titular de la USP durante siete a\u00f1os e incluso imparti\u00f3 cursos de extensi\u00f3n. Litto recuerda sus particularidades. \u201cPor sobre todas las cosas era una pragm\u00e1tica, inspirada por la escuela norteamericana, y no por la francesa, a la que adher\u00edan D\u00e9cio de Almeida Prado y S\u00e1bato Magaldi\u201d. Esa postura, a\u00f1ade, y el hecho de no adoptar un punto de partida ideol\u00f3gico com\u00fan en la \u00e9poca, para la evaluaci\u00f3n del buen teatro, marcaban la diferencia. \u201cApostaba al dramatismo y no se conmov\u00eda innecesariamente; ten\u00eda el equilibrio y la rigurosidad como para no adherir a criterios que van y vienen como los vientos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Barbara Heliodora era reconocida por su severidad en la cr\u00edtica teatral","protected":false},"author":571,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[],"coauthors":[1530],"class_list":["post-193077","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193077","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/571"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=193077"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193077\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=193077"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=193077"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=193077"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=193077"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}