{"id":193098,"date":"2015-04-10T17:10:49","date_gmt":"2015-04-10T20:10:49","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=193098"},"modified":"2015-08-06T15:32:59","modified_gmt":"2015-08-06T18:32:59","slug":"un-idioma-bien-brasileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-idioma-bien-brasileno\/","title":{"rendered":"Un idioma bien brasile\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_193102\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Capa_RM-4517-JUL-2011_IM.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-193102\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Capa_RM-4517-JUL-2011_IM-300x186.jpg\" alt=\"Estudio para Partida da mon\u00e7\u00e3o, 1897, de Almeida J\u00fanior (Colecci\u00f3n de la Pinacoteca del Estado de S\u00e3o Paulo). Los expedicionarios bandeirantes sal\u00edan de Porto Feliz rumbo al centro-oeste del pa\u00eds\" width=\"300\" height=\"186\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Isabella Matheus<\/span><\/a> Estudio para <em>Partida da mon\u00e7\u00e3o<\/em>, 1897, de Almeida J\u00fanior (Colecci\u00f3n de la Pinacoteca del Estado de S\u00e3o Paulo). Los expedicionarios bandeirantes sal\u00edan de Porto Feliz rumbo al centro-oeste del pa\u00eds<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Isabella Matheus<\/span><\/p><\/div>\n<p>La posibilidad de ser sencillo, de dejar de lado elementos gramaticales te\u00f3ricamente esenciales y contestar \u201c<em>sim, comprei<\/em>\u201d [\u201cs\u00ed, compr\u00e9\u201d], cuando alguien te pregunta: \u201c<em>voc\u00ea comprou o carro?<\/em>\u201d [\u201c\u00bfte compraste el auto?\u201d], es una de las caracter\u00edsticas que dotan de flexibilidad e identidad al portugu\u00e9s brasile\u00f1o. El an\u00e1lisis de documentos antiguos y de entrevistas de campo en el transcurso de los \u00faltimos 30 a\u00f1os muestra que puede considerarse como \u00fanico al portugu\u00e9s brasile\u00f1o actual, distinto del portugu\u00e9s europeo, del mismo modo que el ingl\u00e9s americano es diferente al ingl\u00e9s brit\u00e1nico. As\u00ed y todo, el portugu\u00e9s brasile\u00f1o no constituye todav\u00eda una lengua aut\u00f3noma: quiz\u00e1 lo sea \u2013de acuerdo con los pron\u00f3sticos de los expertos, dentro de 200 a\u00f1os\u2013 cuando acumule peculiaridades que nos impidan a los brasile\u00f1os entender enteramente lo que dice alguien nacido en Portugal.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n del portugu\u00e9s en Brasil, sus variaciones regionales y sus posibles explicaciones que hacen que el buitre negro, llamado <em>urubu<\/em> en S\u00e3o Paulo, pueda llamarse <em>corvo<\/em> en el sur del pa\u00eds, y las ra\u00edces de las innovaciones del lenguaje, est\u00e1n emergiendo a trav\u00e9s del trabajo de alrededor de 200 ling\u00fcistas. De acuerdo con estudios de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), una innovaci\u00f3n del portugu\u00e9s brasile\u00f1o, por ahora sin equivalente en Portugal, es la ere interiorana, pajuerana o <em>caipira<\/em>, en ocasiones tan intensa que parece valer por dos o tres, como en <em>po r r r ta<\/em> [<em>pue r r r ta<\/em>] o <em>ca r r\u00a0 r ne<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, la asociaci\u00f3n de la ere <em>caipira<\/em> \u00fanicamente con el interior paulista constituye una imprecisi\u00f3n geogr\u00e1fica e hist\u00f3rica, aunque esa ere sin pudores fue una de las marcas del estilo pueblerino del actor Am\u00e1cio Mazzaropi en sus 32 pel\u00edculas, producidas entre 1952 y 1980. Siguiendo las rutas de los expedicionarios <em>bandeirantes<\/em> paulistas en busca de oro, los ling\u00fcistas encontraron esa ere supuestamente t\u00edpica de S\u00e3o Paulo en ciudades de Minas Gerais, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Paran\u00e1 y el oeste de Santa Catarina y de Rio Grande do Sul, conformando un modo de hablar similar al portugu\u00e9s del siglo XVIII. Quienes tengan paciencia y o\u00eddos aguzados podr\u00e1n hallar tambi\u00e9n, en la regi\u00f3n central de Brasil \u2013y en ciudades costeras\u2013, la <em>S<\/em> chillona [con la sonoridad de la <em>Y<\/em> o de la <em>LL<\/em> rioplatense], una caracter\u00edstica hoy en d\u00eda t\u00edpica del habla carioca que lleg\u00f3 con los portugueses en 1808 y que constitu\u00eda una se\u00f1al de prestigio, pues representaba el modo de hablar de la Corte. Pero ni siquiera los portugueses eran originales: los expertos argumentan que esa <em>S<\/em> chillona, que hace de la <em>esquina<\/em> una <em>shquina<\/em>, lleg\u00f3 a Brasil de los nobles franceses, a quienes los portugueses admiraban.<\/p>\n<p>La historia de la lengua portuguesa en Brasil est\u00e1 sacando a relucir las caracter\u00edsticas preservadas del portugu\u00e9s, como el cambio de la <em>L<\/em> por la <em>R<\/em> que resulta en <em>pranta<\/em> en vez de<em> planta<\/em>. Cam\u00f5es registr\u00f3 esta alteraci\u00f3n en <em>Os lus\u00edadas <\/em>\u2013en esa obra puede leerse <em>frautas<\/em> en lugar de <em>flautas<\/em>\u2013 y el cantor y compositor paulista Adoniran Barbosa la dej\u00f3 registrada en diversas composiciones, en frases tales como \u201c<em>frechada do teu olhar<\/em>\u201d [\u201cfrechazo de tu mirada\u201d], del samba <em>Tiro ao \u00c1lvaro<\/em>. En estudios de campo, investigadores de la USP observaron que habitantes del interior, tanto en Brasil como en Portugal, fundamentalmente aqu\u00e9llos menos escolarizados, todav\u00eda hablan de esa manera. Otro signo de preservaci\u00f3n de la lengua que detectaron los especialistas de R\u00edo de Janeiro y de S\u00e3o Paulo, en este caso en documentos antiguos, recay\u00f3 sobre las expresiones <em>a gente<\/em> o <em>as gentes<\/em> como sin\u00f3nimos de \u201c<em>n\u00f3s<\/em>\u201d [nosotros], que actualmente constituyen una de las marcas propias del portugu\u00e9s brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>C\u00e9lia Lopes, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), hall\u00f3 registros de <em>a gente<\/em> en documentos del siglo XVI y, con mayor frecuencia, a partir del siglo XIX. Era una forma de indicar la primera persona del plural en el sentido de <em>todo mundo<\/em> [<em>todo el mundo, todos nosotros<\/em>] con la inclusi\u00f3n necesaria en la expresi\u00f3n del <em>eu <\/em>[el <em>yo<\/em>] de la primera persona. Seg\u00fan Lopes, el empleo de <em>a gente<\/em> puede transmitir una cierta falta de compromiso e indefinici\u00f3n: quien dice <em>a gente<\/em> en general no deja claro si pretende comprometerse con lo que est\u00e1 diciendo o si se ve como parte del grupo, tal como en \u201c<em>a gente precisa fazer<\/em>\u201d [tendr\u00edamos que hacerlo]. En tanto, el pronombre <em>n\u00f3s<\/em> [<em>nosotros<\/em>], como en \u201cn\u00f3s precisamos fazer\u201d [debemos hacerlo], expresa responsabilidad y compromiso. Durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os, acot\u00f3 Lopes, <em>a gente<\/em> se instal\u00f3 en los espacios antes ocupados por el <em>n\u00f3s y <\/em>se convirti\u00f3 en un recurso bastante utilizado en todas las edades y clases sociales de todo Brasil, aunque en los libros de gram\u00e1tica permanezca en los m\u00e1rgenes.<\/p>\n<p>Ling\u00fcistas de varios estados del pa\u00eds est\u00e1n desenterrando las ra\u00edces del portugu\u00e9s brasile\u00f1o al examinar cartas personales y administrativas, testamentos, relatos de viajes, expedientes judiciales, cartas de lectores y anuncios en peri\u00f3dicos desde el siglo XVI, recabados en instituciones tales como la Biblioteca Nacional y el Archivo P\u00fablico del Estado de S\u00e3o Paulo. El equipo de C\u00e9lia Lopes ha encontrado tambi\u00e9n, en la feria de antig\u00fcedades de los s\u00e1bados de Pra\u00e7a XV de Novembro \u2012plaza situada en el centro de la ciudad de R\u00edo de Janeiro\u2012, cartas antiguas y otros tesoros ling\u00fc\u00edsticos no siempre valorados. \u201cUn estudiante me trajo cartas maravillosas que hall\u00f3 entre la basura\u201d, coment\u00f3 Lopes.<\/p>\n<div id=\"attachment_193099\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-193099\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Capa_RM-0403SET-2014_IM-737x1024.jpg\" alt=\"Sin t\u00edtulo, de la serie Estudio para Bandeirantes, sin fecha, de Henrique Bernardelli, (Colecci\u00f3n de la Pinacoteca del Estado de S\u00e3o Paulo). Los paulistas expandieron la lengua portuguesa al conquistar otras regiones\" width=\"290\" height=\"403\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Isabella Matheus<\/span><em>Sin t\u00edtulo<\/em>, de la serie Estudio para Bandeirantes, sin fecha, de Henrique Bernardelli, (Colecci\u00f3n de la Pinacoteca del Estado de S\u00e3o Paulo). Los paulistas expandieron la lengua portuguesa al conquistar otras regiones<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Isabella Matheus<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>De <em>vossa merc\u00ea<\/em> a <em>c\u00ea<\/em><\/strong><br \/>\nLos documentos antiguos ponen en evidencia que el portugu\u00e9s hablado en Brasil empez\u00f3 a diferenciarse del europeo hace al menos cuatro siglos. Una indicaci\u00f3n de esta separaci\u00f3n es <em>Mem\u00f3rias para a hist\u00f3ria da capitania de S\u00e3o Vicente<\/em>, de 1793, escrito por fray Gaspar da Madre de Deus, nacido en la ciudad costera paulista de S\u00e3o Vicente, y despu\u00e9s reescrito por el portugu\u00e9s Marcelino Pereira Cleto, quien fue juez en la tambi\u00e9n costera ciudad paulista de Santos. Al comparar ambas versiones, Jos\u00e9 Sim\u00f5es, de la USP, hall\u00f3 30 diferencias entre el portugu\u00e9s brasile\u00f1o y el europeo. Una de ellas sigue vigente en los d\u00edas actuales: como usuarios del portugu\u00e9s brasile\u00f1o, preferimos explicitar los sujetos en las frases, tal como en \u201c<em>o rapaz me vendeu o carro, depois ele saiu correndo e ao atravessar a rua ele fue atropelado<\/em>\u201d [\u201cel muchacho me vendi\u00f3 el auto, despu\u00e9s \u00e9l sali\u00f3 corriendo y al cruzar la calle \u00e9l fue atropellado\u201d]. En portugu\u00e9s europeo, ser\u00eda m\u00e1s natural omitir el sujeto, predefinido por el tiempo verbal \u2013\u201c<em>o rapaz vendeu-me o carro, depois saiu a correr&#8230;<\/em>\u201d [\u201cel muchacho me vendi\u00f3 el coche y despu\u00e9s sali\u00f3 corriendo\u2026\u201d]\u2013, lo que resulta en una construcci\u00f3n gramaticalmente impecable, aunque suene un tanto extra\u00f1a en Brasil.<\/p>\n<p>Un habitante de Portugal, en caso de que le pregunten si se ha comprado un coche, contestar\u00e1 con naturalidad: \u201c<em>sim, comprei-o<\/em>\u201d [\u201cs\u00ed, lo compr\u00e9\u201d], explicitando el complemento del verbo, y eso \u201cincluso entre hablantes poco escolarizados\u201d, asevera Sim\u00f5es. El investigador acota que los portugueses utilizan la forma pronominal \u2012\u201c<em>dar-lhe-ei un carro, con certeza!<\/em>\u201d [\u201c\u00a1le he de dar un coche, por supuesto!\u201d\u2013, que sonar\u00eda como se\u00f1al de afectaci\u00f3n o presunci\u00f3n en Brasil. Otra diferencia es la distancia entre el idioma hablado y la escritura en Brasil. Nadie dice <em>muito<\/em> [<em>muy\/ mucho<\/em>], sino <em>muinto<\/em>. El pronombre <em>voc\u00ea <\/em>[<em>t\u00fa<\/em>, <em>vos<\/em> o en ciertos casos un <em>usted<\/em> neutro, entre formal e informal], que de por s\u00ed implica una reducci\u00f3n de <em>vossa merc\u00ea<\/em> [<em>vuestra merced<\/em>] y de <em>vosmec\u00ea <\/em>[<em>vos merced<\/em>], se encogi\u00f3 m\u00e1s a\u00fan terminando en <em>c\u00ea<\/em>, y se peg\u00f3 en el verbo: <em>cevai<\/em>? <em>[\u00bftuv\u00e1s\/ vov\u00e1s?<\/em>].<\/p>\n<p>\u201cEl idioma que hablamos no es el que escribimos\u201d, dice Sim\u00f5es, con base en ejemplos como \u00e9stos. \u201cEl portugu\u00e9s escrito y el portugu\u00e9s hablado en Portugal est\u00e1n m\u00e1s cerca, aunque tambi\u00e9n existen diferencias regionales\u201d. Sim\u00f5es complementa los an\u00e1lisis textuales con sus andanzas por Portugal. \u201cHace 10 a\u00f1os, mis parientes portugueses dec\u00edan que no entend\u00edan lo que yo dec\u00eda\u201d, sostiene. \u201cAhora, probablemente debido a la influencia de las novelas brasile\u00f1as en la televisi\u00f3n, dicen que hablo un portugu\u00e9s m\u00e1s correcto.\u201d<\/p>\n<p>\u201cNosotros conservamos el ritmo del habla, en tanto que los europeos empezaron a hablar m\u00e1s r\u00e1pido a partir del siglo XVIII\u201d, sostiene Ataliba Castilho, profesor em\u00e9rito de la USP, quien durante los \u00faltimos 40 a\u00f1os planific\u00f3 y coordin\u00f3 diversos proyectos de investigaci\u00f3n sobre el portugu\u00e9s hablado y la historia del portugu\u00e9s de Brasil. \u201cHasta el siglo XVI\u201d, dice, \u201cel portugu\u00e9s brasile\u00f1o y el europeo eran como el espa\u00f1ol, pues manten\u00edan un corte sil\u00e1bico duro. La palabra hablada estaba mucho cerca de la palabra escrita\u201d. C\u00e9lia Lopes a\u00f1ade otra diferencia: el portugu\u00e9s brasile\u00f1o conserva la mayor\u00eda de las vocales, en tanto que los europeos en general las omiten y ponen el \u00e9nfasis en las consonantes: dir\u00edan <em>tulf\u00f3n <\/em>para referirse al <em>telefone<\/em> [al tel\u00e9fono].<\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n muchas palabras con sentidos distintos de un lado y del otro del Atl\u00e1ntico. Los estudiantes de las universidades privadas no pagan <em>mensalidade<\/em> [cuota mensual], en Portugal, sino <em>propina<\/em> [que significa coima o soborno en Brasil]. <em>Bolsista<\/em> [becario] es <em>bolseiro<\/em> en Portugal. Como los europeos no adoptaron algunas palabras que se usan en Brasil, a ejemplo de <em>bunda<\/em>, de origen africano [proveniente del kimbundu angolano, que significa trasero, cola, nalgas o culo, este \u00faltimo un tanto m\u00e1s chabacano en algunos lugares], pueden ocurrir situaciones embarazosas. Vanderci Aguilera, profesora s\u00e9nior de la Universidad Estadual de Londrina (Uel) y una de las ling\u00fcistas abocadas al rescate de la historia del portugu\u00e9s brasile\u00f1o, acompa\u00f1\u00f3 a una amiga portuguesa a una tienda. Para ver si un vestido que hab\u00eda terminado de probarse ten\u00eda una buena ca\u00edda en la espalda, su amiga le pregunt\u00f3: \u201c<em>O que achas do meu rabo?<\/em>\u201d <em>[<\/em>\u201c\u00bfQu\u00e9 te parece mi culo?\u201d].<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/016-023_CAPA_Portugues_230.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-193103\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/016-023_CAPA_Portugues_230-257x300.jpg\" alt=\"016-023_CAPA_Portugues_230\" width=\"257\" height=\"300\" \/><\/a>El soldado y la hija del hacendado<\/strong><br \/>\nEn el <a href=\"http:\/\/phpp.fflch.usp.br\/corpus\" target=\"_blank\">archivo de documentos sobre la evoluci\u00f3n del portugu\u00e9s paulista<\/a>, se encuentra una carta de 1807, escrita por el soldado Manoel Coelho, quien habr\u00eda seducido a la hija de un hacendado. Cuando el padre de la muchacha se enter\u00f3 de ello, enfurecido, pretendi\u00f3 obligarlo a casarse con ella. Pero el soldado se emperr\u00f3 y dijo que no se casar\u00eda, tal como escribi\u00f3, \u201c<em>nem por bem nem por mar<\/em>\u201d [\u201cni por las buenas ni por las mares\u201d]. A Sim\u00f5es le extra\u00f1\u00f3 la referencia al mar, ya que el embrollo ten\u00eda lugar en ese entonces villa de S\u00e3o Paulo, pero despu\u00e9s se dio cuenta: \u201c\u00a1La ere <em>caipira<\/em>! \u00a1Quiso decir \u2018<em>nem por bem nem por mal<\/em>!\u2019 [\u2018ni por las buenas ni por las malas\u2019\u201d. El soldado escrib\u00eda tal como hablaba: no se sabe si se cas\u00f3 con la hija del hacendado, pero dej\u00f3 una prueba valiosa de c\u00f3mo se hablaba a comienzos del siglo XIX.<\/p>\n<p>\u201cLa ere <em>caipira<\/em> o interiorana era una de las caracter\u00edsticas de la lengua hablada en la villa de S\u00e3o Paulo, la cual, paulatinamente, con la creciente urbanizaci\u00f3n y el arribo de inmigrantes europeos, se vio expulsada hacia la periferia o hacia otras ciudades\u201d, dice Sim\u00f5es. \u201cEra la lengua de los <em>bandeirantes<\/em>\u201d. Los especialistas creen que los primeros habitantes de la villa de S\u00e3o Paulo, adem\u00e1s de decir <em>po r r r ta<\/em>, se com\u00edan las consonantes ubicadas en el medio de las palabras: dec\u00edan <em>mui\u00e9<\/em> en vez de <em>mulher <\/em>[<em>mujer<\/em>], por ejemplo. Para capturar indios y, posteriormente, para encontrar oro, los <em>bandeirantes<\/em> conquistaron inicialmente el interior paulista, llevando su vocabulario y su modo de hablar. La ere exagerada a\u00fan puede escucharse en las ciudades del llamado Tiet\u00ea Medio, tales como Santana de Parna\u00edba, Pirapora do Bom Jesus, Sorocaba, Itu, Tiet\u00ea, Porto Feliz y Piracicaba, cuyos habitantes, fundamentalmente aqu\u00e9llos que viven en el campo, fueron retratados por el pintor de Itu, Jos\u00e9 Ferraz de Almeida J\u00fanior, hasta su asesinato a manos del marido de su amante en Piracicaba. Los <em>bandeirantes<\/em> siguieron despu\u00e9s rumbo a otros montes de la inmensa Capitan\u00eda de S\u00e3o Paulo, constituida en 1709 por los territorios de los actuales estados de S\u00e3o Paulo, Mato Grosso do Sul, Mato Grosso, Rond\u00f4nia, Tocantins, Minas Gerais, Paran\u00e1 y Santa Catarina (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/016-023_CAPA_Portugues_230.jpg\" target=\"_blank\"><em>v\u00e9ase el mapa<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Manoel Mourivaldo Almeida, tambi\u00e9n de la USP, encontr\u00f3 se\u00f1ales del portugu\u00e9s paulista antiguo en Cuiab\u00e1, la capital del estado de Mato Grosso, que sigui\u00f3 manteniendo relativamente poca interacci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y cultural con otras ciudades despu\u00e9s del final del auge de la miner\u00eda del oro, hace dos siglos. \u201cEl portugu\u00e9s culto de siglo XVI al XVII ten\u00eda una <em>S<\/em> chillona\u201d, concluye Almeida. \u201cLos paulistas, cuando fueron hacia el centro-oeste del pa\u00eds, \u00a1hablaban como los cariocas de hoy!\u201d. El actor y director teatral de Cuiab\u00e1, Justino Astrevo de Aguiar, reconoce la herencia paulista y carioca, pero considera que un rasgo m\u00e1s evidente del hablar local el h\u00e1bito de a\u00f1adir una <em>J<\/em> [en portugu\u00e9s tiene una sonoridad similar a la <em>Y<\/em> consonante] o una <em>T<\/em> o <em>D<\/em> antes o en el medio de las palabras, como en <em>djeito<\/em> [en lugar de <em>jeito<\/em>, que es <em>modo, manera<\/em>], <em>cadju <\/em>[por <em>caj\u00fa<\/em> o <em>anacardo<\/em>] o <em>tchuva <\/em>[por <em>chuva<\/em>, que es <em>lluvia<\/em>; en portugu\u00e9s t+ch suena como <em>ch<\/em> en castellano, de lo contrario, la <em>ch<\/em> suena como <em>sh<\/em>], una caracter\u00edstica de la pronunciaci\u00f3n t\u00edpica del siglo XVII, que Almeida identific\u00f3 tambi\u00e9n entre habitantes de Goi\u00e1s, Minas Gerais, Maranh\u00e3o y en la regi\u00f3n de Galicia, en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Almeida aguz\u00f3 su o\u00eddo con relaci\u00f3n a las variaciones del portugu\u00e9s de Brasil debido a su propia historia. Es hijo de portugueses y naci\u00f3 en Piritiba, en el interior de Bah\u00eda. Sali\u00f3 de all\u00ed a los 7 a\u00f1os, vivi\u00f3 en Jaciara, en el interior de Mato Grosso y, luego de 25 a\u00f1os en Cuiab\u00e1, donde fue docente de la universidad federal, se mud\u00f3 a S\u00e3o Paulo en 2003. El profesor reconoce que habla como un paulista en los momentos m\u00e1s formales \u2013aunque prefiera decir <em>\u00e9xtra<\/em> [<em>E<\/em> m\u00e1s abierta] en lugar de <em>\u00eaxtra<\/em> [<em>E<\/em> m\u00e1s cerrada] como los paulistas\u2013, pero, cuando se relaja, asume el ritmo del habla bahiana y el vocabulario matogrossense. Almeida estudia el modo de hablar de Cuiaba desde 1991, por sugerencia de un colega docente, Le\u00f4nidas Querubim Avelino, experto en Cam\u00f5es, quien hab\u00eda constatado se\u00f1ales del portugu\u00e9s arcaico por all\u00e1. Avelino le cont\u00f3 que un campesino ciego de Livramento, localidad situada a 30 kil\u00f3metros de Cuiab\u00e1, le coment\u00f3 que andaba \u201c<em>pusilo<\/em>\u201d, en el sentido de estar d\u00e9bil. Y entonces reconoci\u00f3 all\u00ed una forma reducida de <em>pusil\u00e2nime<\/em>, de un modo que no se usaba m\u00e1s en Portugal.<\/p>\n<p>\u201cLos habitantes de Cuiab\u00e1 y de algunas otras ciudades, tales como C\u00e1ceres y Bar\u00e3o de Melgado, en Mato Grosso, y Corumb\u00e1, en Mato Grosso do Sul, preservan el portugu\u00e9s paulista del siglo XVIII m\u00e1s que los propios paulistas. Paulistas del interior y tambi\u00e9n de la capital en la actualidad dicen <em>dia<\/em> [<em>d\u00eda<\/em>], con una <em>d<\/em> seca, mientras que en la mayor parte de Brasil se dice <em>\u201cdjia<\/em>\u201d [<em>dy\u00eda<\/em>], sostuvo Almeida. \u201cEl modo de hablar puede cambiar dependiendo del acceso a la cultura, de la motivaci\u00f3n y de la capacidad para percibir y articular sonidos de manera diferente. Si se busca en los lugares m\u00e1s distantes de los grandes centros urbanos se pueden encontrar se\u00f1ales de preservaci\u00f3n del portugu\u00e9s antiguo.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_193100\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Capa_RM-1173-JUL-2011_IM.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-193100\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Capa_RM-1173-JUL-2011_IM-300x145.jpg\" alt=\"Rua 25 de mar\u00e7o, 1894, de Antonio Ferrigno (Colecci\u00f3n de la Pinacoteca del Estado de S\u00e3o Paulo). La ciudad de S\u00e3o Paulo ten\u00eda un acento propio\" width=\"300\" height=\"145\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n\u2002Isabella Matheus<\/span><\/a> <em>Rua 25 de mar\u00e7o<\/em>, 1894, de Antonio Ferrigno (Colecci\u00f3n de la Pinacoteca del Estado de S\u00e3o Paulo). La ciudad de S\u00e3o Paulo ten\u00eda un acento propio<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n\u2002Isabella Matheus<\/span><\/p><\/div>\n<p>Entre 1998 y 2003, un equipo coordinado por Heitor Megale, de la USP, sigui\u00f3 la ruta de las expediciones conocidas como <em>bandeiras<\/em> del siglo XVI en busca de rasgos de la lengua portuguesa antigua que hayan perdurado a lo largo de cuatro siglos. Las entrevistas realizadas con habitantes con edades entre 60 y 90 a\u00f1os de casi 40 ciudades o pueblos de Minas Gerais, Goi\u00e1s y Mato Grosso trajeron a la luz vocablos olvidados como <em>mamparra<\/em> (tiene el sentido de fingimiento) y <em>mensonha<\/em> (<em>mentira<\/em>), una palabra de uno de los poemas de Francisco de S\u00e1 de Miranda del siglo XV, <em>trei\u00e7\u00e3o<\/em>, usada en el interior de Goi\u00e1s en el sentido de sorpresa, y t\u00e9rminos del lenguaje popular a\u00fan utilizados en Portugal, tales como <em>despois <\/em>[<em>depois<\/em>, despu\u00e9s], <em>percis\u00e3o <\/em>[<em>precis\u00e3o<\/em>, precisi\u00f3n] y <em>tristura <\/em>[tristeza], comunes en el sur de Minas Gerais. Aquello que parec\u00eda un anacronismo, cobr\u00f3 valor. Decir <em>sancristia<\/em> en lugar de <em>sacristia<\/em> [<em>sacrist\u00eda<\/em>] no era un error, \u201csino un influjo preservado del pasado, cuando la pronunciaci\u00f3n era \u00e9sa\u201d, se inform\u00f3 en el peri\u00f3dico <em>Jornal da Manh\u00e3<\/em>, de Paracatu, Minas Gerais, el 20 de diciembre de 2001.<\/p>\n<p>Al norte, a lengua portuguesa se expandi\u00f3 hacia el interior a partir de la ciudad de bahiana de Salvador, que fue la capital del Brasil colonial durante tres siglos. Salvador era tambi\u00e9n un centro de fermentaci\u00f3n idiom\u00e1tica, pues recib\u00eda multitudes de esclavos africanos, que aprend\u00edan el portugu\u00e9s como lengua extranjera, al cual ya se hab\u00edan sumado las palabras ind\u00edgenas, pero tambi\u00e9n ofrec\u00edan su vocabulario.<\/p>\n<p>Para impedir que la lengua de Cam\u00f5es se desfigurase al cruzarse con los dialectos nativos, Sebasti\u00e3o Jos\u00e9 de Carvalho e Melo, el Marqu\u00e9s de Pombal, secretario de Estado del reino, resolvi\u00f3 actuar. En 1757, Pombal expuls\u00f3 los jesuitas: entre otras razones de \u00edndole pol\u00edtica, debido a que \u00e9stos ense\u00f1aban la doctrina cristiana en idioma ind\u00edgena. Por decreto, el Marqu\u00e9s hizo del portugu\u00e9s el idioma oficial de Brasil. La lengua portuguesa se impuso por sobre los idiomas nativos y hasta lo d\u00edas actuales es el idioma oficial, aunque los ling\u00fcistas advierten que no puede decirse que sea el idioma nacional de Brasil debido a las 180 lenguas ind\u00edgenas que se hablan en el pa\u00eds (eran 1.200, seg\u00fan se estima, cuando llegaron los portugueses). El mestizaje idiom\u00e1tico, que refleja la mezcla de los pueblos formadores del pa\u00eds, explica en buena medida las variaciones regionales de vocabulario y de ritmos, sintetizadas en un mapa de los hablares que puede hallarse en el Museo de la Lengua Portuguesa, en S\u00e3o Paulo. Resulta f\u00e1cil encontrar variaciones idiom\u00e1ticas en un mismo estado: los habitantes del norte de Minas Gerais hablan como los bahianos, en tanto que los de la zona central de ese estado mantienen el aut\u00e9ntico \u201cmineir\u00e9s\u201d; en el sur el influjo paulista es intenso, mientras que al este, el modo de hablar se asemeja al acento carioca.<\/p>\n<p><strong>La <em>pandorga<\/em> y el <em>bigato<\/em><\/strong><br \/>\nDesde hace 10 a\u00f1os, un grupo de ling\u00fcistas estudia uno de los resultados del mestizaje idiom\u00e1tico: los diferentes nombres con que puede denominarse a un mismo objeto, registrados en entrevistas con 1.100 personas residentes en 250 localidades. Por todo Brasil, el juguete hecho de papel y varillas o ca\u00f1as que se hace volar con el viento mediante un carretel de hilo [cometa, barrilete] se llama de <em>papagaio<\/em>, <em>pipa<\/em>, <em>raia<\/em> o <em>pandorga<\/em> \u2013o tambi\u00e9n <em>coruja<\/em>, en las ciudades Natal y Jo\u00e3o Pessoa\u2013, de acuerdo con el primer tomo del <em>Atlas lingu\u00edstico do Brasil<\/em>, publicado en octubre de 2014, que contiene los resultados de las entrevistas realizadas en las capitales de estado (de editorial UEL). En tanto, el aparato con luces de color rojo, amarillo y verde que se utiliza en los cruces de calles para regular el tr\u00e1nsito [<em>farol<\/em>, en S\u00e3o Paulo] se llama sencillamente <em>sinal<\/em> [se\u00f1al] en R\u00edo de Janeiro y en Belo Horizonte, y tambi\u00e9n es <em>sem\u00e1foro<\/em> en las capitales del norte y nordeste del pa\u00eds. Goi\u00e2nia registr\u00f3 los cuatro nombres para el mismo objeto: <em>sinal<\/em>, <em>sem\u00e1foro<\/em>, <em>sinaleiro<\/em> y <em>farol<\/em>.<\/p>\n<p>Comienza ahora la b\u00fasqueda de explicaciones para estas diferencias: \u201cEn donde yo nac\u00ed, en Sertan\u00f3polis, a 42 kil\u00f3metros de Londrina [en el estado de Paran\u00e1]\u201d, dijo Vanderci Aguilera, una de las coordinadoras del <em>Atlas<\/em>, \u201cle decimos <em>bicho de goiaba de bigato<\/em> por influencia de los colonizadores, que eran inmigrantes italianos provenientes del interior paulista\u201d. Seg\u00fan ella, los habitantes de los tres estados del sur del pa\u00eds le dicen <em>corvo<\/em> al buitre negro o zopilote por influjo de los europeos, mientras los del sudeste mantuvieron el nombre tup\u00ed-guaran\u00ed, <em>urubu<\/em> [tambi\u00e9n se le dice urub\u00fa en Paraguay].<\/p>\n<p><div id=\"attachment_193101\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Capa_RM-3164FEV-2015_IM.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-193101\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Capa_RM-3164FEV-2015_IM-300x233.jpg\" alt=\"Cena de fam\u00edlia de Adolfo Augusto Pinto [Escena familiar de Adolfo Augusto Pinto], 1891, de Almeida J\u00fanior (Colecci\u00f3n de la Pinacoteca del Estado de S\u00e3o Paulo). A finales del siglo XIX, el pronombre personal voc\u00ea ya era m\u00e1s formal que el pronombre tu\" width=\"300\" height=\"233\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n\u2002Isabella Matheus<\/span><\/a> <em>Cena de fam\u00edlia<\/em> de Adolfo Augusto Pinto [Escena familiar de Adolfo Augusto Pinto], 1891, de Almeida J\u00fanior (Colecci\u00f3n de la Pinacoteca del Estado de S\u00e3o Paulo). A finales del siglo XIX, el pronombre personal voc\u00ea ya era m\u00e1s formal que el pronombre <em>tu<\/em><span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n\u2002Isabella Matheus<\/span><\/p><\/div>Cada estado \u2013o cada regi\u00f3n\u2013 tiene su propio patrimonio ling\u00fc\u00edstico, que debe ser respetado, subrayan los expertos. Los profesores de portugu\u00e9s, advierte Vanderci, no deber\u00edan retar a sus alumnos por decirle <em>cuitelo<\/em> \u2012tal como es com\u00fan decirle en el interior de Paran\u00e1\u2012 al picaflor [<em>beija-flor<\/em>] ni recriminar a los que dicen <em>caro <\/em>[<em>carro<\/em>, auto, coche o carro], <em>churasco <\/em>[<em>churrasco<\/em>, asado, parrillada o barbacoa] o <em>baranco <\/em>[<em>barranco<\/em>, barranca], tal como es com\u00fan entre los descendientes de polacos y alemanes del sur de Brasil, sino ense\u00f1arles que existen otras formas de hablar y dejar que los chicos se expresen como quieran cuando est\u00e9n con sus familias o con los amigos. \u201cNadie habla mal\u201d, enfatiza. \u201cTodo el mundo habla de acuerdo con su historia de vida, con lo que le transmitieron sus padres y que despu\u00e9s la escuela modific\u00f3. Nuestro modo de hablar es nuestra identidad, no hay motivos para avergonzarse.\u201d<\/p>\n<p>La diversidad del portugu\u00e9s brasile\u00f1o es tan grande que, pese a la aplicaci\u00f3n que exhiben los locutores de los noticieros de alcance nacional para intentar crear una lengua neutra, despojada de acentos locales, \u201cno existe un est\u00e1ndar nacional\u201d, asegura Castilho. \u201cExisten diferencias de vocabulario, de gram\u00e1tica, de sintaxis y de pronunciaci\u00f3n incluso entre la gente que se rige por la norma culta\u201d, a\u00f1ade. Insatisfecho con las teor\u00edas importadas, Castilho cre\u00f3 el abordaje multisistem\u00e1tico del lenguaje, seg\u00fan el cual cualquier expresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica moviliza simult\u00e1neamente cuatro planos (l\u00e9xico, sem\u00e1ntica, discurso y gram\u00e1tica), que deber\u00edan verse de manera integrada y no por separado. Junto a Verena Kewitz, de la USP, el profesor ha debatido este abordaje con estudiantes de posgrado y con otros especialistas de Brasil y del exterior.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 claro que el portugu\u00e9s brasile\u00f1o se rehace constantemente. Las palabras pueden morir o adquirir nuevos sentidos. Almeida coment\u00f3 que Celciane Vasconcelos, una de las estudiantes de su grupo, verific\u00f3 que s\u00f3lo los moradores m\u00e1s antiguos del litoral paranaense conoc\u00edan la palabra <em>sumaca<\/em> [tambi\u00e9n sumaca en castellano] un tipo de embarcaci\u00f3n antiguamente com\u00fan, que hoy en d\u00eda no se construye m\u00e1s, rescatando as\u00ed la utilidad de la palabra de anta\u00f1o, que hoy en d\u00eda nombra a una playa de la localidad de Paraty (estado de R\u00edo de Janeiro). Los modos arcaicos de hablar pueden resurgir. La ere interiorana, seg\u00fan aseguran los ling\u00fcistas, est\u00e1 volviendo incluso en S\u00e3o Paulo, y as\u00ed es como est\u00e1 readquiriendo <em>estatus<\/em>, en la estela de los cantantes de m\u00fasica interiorana o <em>sertaneja<\/em>. \u201cHoy en d\u00eda, ser <em>caipira<\/em> es ser chic\u201d, asegura Aguilera. O al menos resulta aceptable y forma parte del estilo personal, como el de la presentadora de televisi\u00f3n Sabrina Sato.<\/p>\n<p><strong>Esquelas de amor<\/strong><br \/>\nLos ling\u00fcistas han percibido la expansi\u00f3n del tratamiento informal. \u201cTengo 78 a\u00f1os y deber\u00edan tratarme de <em>senhor <\/em>[<em>o senhor<\/em>, <em>a senhora<\/em>, que es el tratamiento formal estricto en Brasil], pero mis alumnos m\u00e1s j\u00f3venes me tratan de <em>voc\u00ea<\/em>\u201d, dice Castilho, aparentemente sin molestarse por esa informalidad, inconcebible en sus tiempos de estudiante. Sin embargo, el <em>voc\u00ea<\/em> no reinar\u00e1 solo. C\u00e9lia Lopes, con su equipo de la UFRJ, verific\u00f3 que el <em>tu <\/em>[<em>t\u00fa<\/em>] predomina en Porto Alegre y convive con el <em>voc\u00ea<\/em> en R\u00edo de Janeiro y en Recife, mientras que el <em>voc\u00ea<\/em> es el tratamiento predominante en S\u00e3o Paulo, Curitiba, Belo Horizonte y Salvador. El <em>tu<\/em> ya indicaba m\u00e1s cercan\u00eda y menos formalidad que el <em>voc\u00ea<\/em> en las casi 500 cartas del <a href=\"http:\/\/www.letras.ufrj.br\/laborhistorico\/\" target=\"_blank\">archivo <em>online<\/em> de la UFRJ<\/a>, casi todas de poetas, pol\u00edticos y otras personalidades de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.<\/p>\n<p>Como todav\u00eda faltaba la expresi\u00f3n del habla de las personas comunes, Lopes y su equipo exultaron al encontrar 13 esquelas escritas en 1908 por Robertina de Souza a su amante y a su marido. Ese material era parte de un expediente penal contra el marido, que expuls\u00f3 de su casa a un amigo y a la propia mujer al saber que hab\u00edan mantenido una relaci\u00f3n extramatrimonial, y luego mat\u00f3 a su ex amigo. En una de las 11 esquelas dirigidas a su amante, \u00c1lvaro Mattos, Robertina, quien firmaba como Chininha, escribi\u00f3: \u201c<em>Eu te adoro te amo at\u00e9 a morte sou tua s\u00f3 tu \u00e9 meu s\u00f3 o meu coracao e teu e o teu coracao \u00e9 meu. Chininha e todinha tua ate a morte<\/em>\u201d [\u201cTe adoro te amo hasta la muerte soy tuya solo tu eres m\u00edo s\u00f3lo mi corazon e\u2019 tuyo y tu corazon es m\u00edo. Chininha y todita tuya hasta la muerte\u201d]. En tanto, al marido, Arthur Noronha, quien recibi\u00f3 tan s\u00f3lo dos billetes, ella lo trataba de manera m\u00e1s formal: \u201c<em>Rezo pedindo a Deus para voc\u00ea me perdoar, mas creio que voce n\u00e3o tem coragem de ver morrer um filho ou filha<\/em>\u201d [\u201cRezo pidi\u00e9ndole a Dios para que usted me perdone, pero creo que usted no tiene coraje de ver morir a un hijo o a una hija\u201d]. Y m\u00e1s adelante: \u201c<em>N\u00e3o posso me separar de voce e do meu filho a n\u00e3o ser com a morte<\/em>\u201d [\u201cNo puedo separarme de usted y de mi hijo a no ser con la muerte\u201d]. No se sabe si ella regres\u00f3 a casa, pero el marido fue absuelto, debido a que aleg\u00f3 haber matado al otro hombre en defensa de su honor.<\/p>\n<p>Otro signo de la evoluci\u00f3n del portugu\u00e9s brasile\u00f1o est\u00e1 constituido por las construcciones h\u00edbridas, cuando el verbo que no coincide ya con el pronombre, tal como en <em>tu n\u00e3o sabe?<\/em> [<em>\u00bft\u00fa no sabe?<\/em>], y la mezcla de los pronombres personales <em>voc\u00ea <\/em>y<em> tu<\/em>, como en \u201c<em>se voc\u00ea precisar, vou te ayudar<\/em>\u201d [<em>voc\u00ea<\/em> lleva a conjugar al verbo en tercera persona con valor de segunda, entonces ser\u00eda algo semejante a decir: \u201csi usted necesita, te voy a ayudar\u201d]. Los portugueses europeos podr\u00edan alegar que se trata de una prueba m\u00e1s de nuestra capacidad de desfigurar la lengua lusitana, pero quiz\u00e1 no tengan tantos motivos como para quejarse. C\u00e9lia Lopes encontr\u00f3 esa mezcla de pronombres personales, que ella y otros ling\u00fcistas no consideran actualmente como un error, en cartas del marqu\u00e9s de Lavradio, quien fuera virrey de Brasil entre 1769 y 1796, y, m\u00e1s de dos siglos despu\u00e9s, en una entrevista con el expresidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nProyecto de historia del portugu\u00e9s paulista (PHPP \u2013 Proyecto <em>Caipira<\/em>) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/56292\/projeto-de-historia-do-portugues-paulista-phpp-projeto-caipira\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 11\/ 51787-5<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Manoel Mourivaldo Santiago Almeida (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$\u00a087.372,10 (FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Textos antiguos y entrevistas expone las marcas del idioma en Brasil","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-193098","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=193098"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193098\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=193098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=193098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=193098"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=193098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}