{"id":194040,"date":"2006-10-01T00:00:10","date_gmt":"2006-10-01T03:00:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=194040"},"modified":"2015-08-12T19:21:38","modified_gmt":"2015-08-12T22:21:38","slug":"100-anos-en-el-aire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/100-anos-en-el-aire\/","title":{"rendered":"100 a\u00f1os en el aire"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-194041\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-1.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-1.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-1-120x101.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Fundaci\u00f3n Casa de Cabangu\/Yo Navegu\u00e9 por el aire (Nueva Frontera)<\/span>De tan audaz, a veces Alberto Santos-Dumont parec\u00eda sobrehumano. El inventor del primer aparato m\u00e1s pesado que el aire que despeg\u00f3, vol\u00f3 y aterrizar por sus propios medios devel\u00f3 secretos importantes de la navegaci\u00f3n a\u00e9rea. Entre 1898 y 1910, era visto con frecuencia en los cielos de Francia, ora en una peque\u00f1a cesta de globo apreciando el paisaje y demostrando la factibilidad del transporte por los aires, ora volando con el elegante ultraligero <em>Demoiselle<\/em> sobre los campos de los alrededores parisienses. Hay consenso entre los investigadores del \u00e1rea que el\u00a0 brasile\u00f1o fue quien m\u00e1s contribuy\u00f3 al desarrollo de la aeron\u00e1utica en sus albores. En este a\u00f1o del centenario del vuelo del <em>14-Bis<\/em>, Pesquisa FAPESP recuerda la parte principal de su trayectoria, rescata algunas fotos poco conocidas y cuenta novedades, como el descubrimiento de un manuscrito in\u00e9dito del genial inventor.<\/p>\n<p><strong>Por aires nunca antes navegados<br \/>\n<\/strong>Cuando Alberto Santos-Dumont construy\u00f3 su primer globo, en 1898, ya hab\u00eda aeronautas en los cielos de Europa. Joven, rico y soltero, el brasile\u00f1o podr\u00eda haber sido tan s\u00f3lo uno m\u00e1s en disfrutar la agradable sensaci\u00f3n de dejarse llevar por el viento, viendo el mundo desde arriba. Pero Santos-Dumont quer\u00eda m\u00e1s: deseaba determinar la direcci\u00f3n de su destino. Innovaciones y adaptaciones hechas en un tiempo incre\u00edblemente corto lo llevaron a inventar dirigibles y, posteriormente, aviones. En poco m\u00e1s de diez a\u00f1os de actividades, Dumont fue quien m\u00e1s contribuy\u00f3 al desarrollo de la aeron\u00e1utica cuando se dudaba acerca de la posibilidad de que un aparato m\u00e1s pesado que el aire volara.<\/p>\n<p>El inventor naci\u00f3 en 1873 en la hacienda Cabangu, en la ciudad de Palmira (Minas Gerais), hoy Santos-Dumont, y comenz\u00f3 a interesarse por los globos aerost\u00e1ticos en 1888, al ver uno de ellos en S\u00e3o Paulo. En 1892 fij\u00f3 su residencia Par\u00eds, despu\u00e9s de la muerte del padre. Estudi\u00f3 informalmente f\u00edsica, qu\u00edmica, mec\u00e1nica y electricidad con un preceptor llamado Garc\u00eda. Interesado en tecnolog\u00eda, aficionado por todos los tipos de m\u00e1quinas y lector de Julio Verne, el 23 de marzo de 1898 Dumont finalmente realiz\u00f3 su sue\u00f1o y ascendi\u00f3 en un globo, en Par\u00eds, como pasajero. Despu\u00e9s de convertirse en un experto globos, decidi\u00f3 que era hora de tener su propio globo. Ese mismo a\u00f1o mand\u00f3 construir dos de ellos, esf\u00e9ricos, e hizo o primer dirigible con un motor de su invenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los constructores de balones Henri Lachambre y Alexis Machuron extra\u00f1aron el proyecto de su primer bal\u00f3n esf\u00e9rico, Brasil. \u201cEl proyecto sorprendi\u00f3 a los dos porque Brasil era toda una innovaci\u00f3n: tejido diferente, cesta peque\u00f1a, tama\u00f1o extremadamente reducido\u201d, dice el f\u00edsico Henrique Lins de Barros, del Centro Brasile\u00f1o de Investigaciones F\u00edsicas (CBPF), principal especialista en Santos-Dumont en Brasil, autor de <em>Santos-Dumont e a inven\u00e7\u00e3o do v\u00f4o<\/em> (Jorge Zahar Editor) y guionista del documental <em>El hombre puede volar<\/em>, de Nelson Hoineff (2006). Barros presenta este mes un libro m\u00e1s:\u00a0 <em>Desafio<\/em><em> de voar \u2013 pioneiros brasileiros da aeron\u00e1utica<\/em> (1709-1914), de Metalibros.<\/p>\n<p>Dumont comenzaba con esa peque\u00f1a aeronave a imprimir un estilo de inventor que se convirti\u00f3 en su marca: suma simplicidad, ligereza y elegancia en los proyectos. Fue as\u00ed con el dirigible n\u00ba 1, cuando \u00e9l, contra la opini\u00f3n de todos los aeronautas y constructores, decidi\u00f3 que deber\u00eda instalar un motor de gasolina con h\u00e9lice acoplado a la cesta. La alegaci\u00f3n era la temeridad que ser\u00eda colocar una m\u00e1quina que libera chispas tan cerca del hidrogeno, altamente inflamable. \u00c9l resolvi\u00f3 la cuesti\u00f3n dirigiendo el tubo de escape hacia abajo. Simple, eficaz y seguro.<\/p>\n<p>El 19 de octubre de 1901, el inventor gan\u00f3 el Premio Deutsch con el dirigible n\u00ba 6. La prueba consist\u00eda en salir de Saint-Cloud, circundar la Torre Eiffel y regresar al punto de partida en 30 minutos \u2013una demostraci\u00f3n definitiva de que era posible\u00a0 navegar por los aires. En total, Dumont construy\u00f3 m\u00e1s de 20 aparatos, entre globos y aviones. Una caracter\u00edstica importante del brasile\u00f1o: divulgaba los planos de sus creaciones y no patent\u00f3 ninguna de ellas en el campo de la aeron\u00e1utica. \u201c\u00c9ste fue uno de los motivos que favoreci\u00f3 de manera impresionante el desarrollo de la aviaci\u00f3n\u201d,\u00a0 dice Barros.<\/p>\n<div id=\"attachment_194042\" style=\"max-width: 260px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-194042\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-2.jpg\" alt=\"Dumont con amigos y amigas de la alta sociedad\" width=\"250\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-2.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-2-120x132.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">idac<\/span>Dumont con amigos y amigas de la alta sociedad<span class=\"media-credits\">idac<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un <em>dandy<\/em> crea moda en Par\u00eds<\/strong><br \/>\nSantos-Dumont fue un refinado hombre de sociedad. La herencia dejada por el padre, Henrique Dumont, le permiti\u00f3 a \u00e9l usar su creatividad no s\u00f3lo para construir balones y aviones, sino tambi\u00e9n para vestirse con esmero y frecuentar la alta sociedad parisina. Los trajes del inventor estaban siempre impecables, a\u00fan cuando trabajaba con motores o madera. Sus sacos de rayas, el cuello alto, zapatos de tac\u00f3n (para parecer m\u00e1s alto) y sombrero con el ala bajada lo tornaban f\u00e1cilmente reconocido por donde pasaba. Su estilo combinaba a la perfecci\u00f3n con la Belle \u00c9poque, entonces en pleno curso en Francia.<\/p>\n<p>Por esa \u00e9poca, el brasile\u00f1o ayud\u00f3 a lanzar un accesorio que se volver\u00eda obligatorio. En una recepci\u00f3n en el restaurante <em>Maxim\u2019s,<\/em> en 1904, coment\u00f3 con el amigo Louis Cartier que, en pleno vuelo, era dif\u00edcil tomar el reloj para cronometrar el tiempo. Cartier mand\u00f3 a hacer un prototipo que pudiese usarse en la mu\u00f1eca y lo bautiz\u00f3 como \u201cmodelo Santos\u201d. Esa no fue con todo una innovaci\u00f3n absoluta de Dumont \u2013algunas mujeres ya usaban reloj en la mu\u00f1eca, pero sin sentido pr\u00e1ctico, apenas como si fuese una joya.<\/p>\n<p><strong>Los accidentes se vuelven eventos<\/strong><br \/>\nSantos-Dumont ten\u00eda un modo particular de divulgar la aerostaci\u00f3n y la aviaci\u00f3n. Cuando construy\u00f3 el dirigible n\u00ba 9, el\u00a0 <em>Balladeuse<\/em> (andariego), \u00e9l lo estacionaba delante de su apartamento, en la esquina de la calle Washington con la avenida de los Champs Elys\u00e9es, para tomar un caf\u00e9 en casa, mientras la multitud paraba para aplaudir. O lo usaba para ir a almorzar en el restaurante La Cascade, pr\u00f3ximo a Longchamps. \u201cEsa actitud no era mero capricho o exhibicionismo, sino un modo muy eficiente de mostrar un nuevo medio de transporte, que pod\u00eda ser r\u00e1pido y seguro\u201d, dice el f\u00edsico Henrique Lins de Barros.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-194043\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-3.jpg\" alt=\"100-anos-3\" width=\"217\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-3.jpg 217w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-3-120x166.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Fundaci\u00f3n Casa de Cabangu\/Ya navegu\u00e9 por el aire (nueva Frontera)<\/span>Cuando ocurr\u00edan los inevitables accidentes con sus dirigibles, \u00e9l trataba, en sus narraciones y comentarios, de dar m\u00e1s \u00e9nfasis a los hechos perif\u00e9ricos y, al mismo tiempo, minimizar el acontecimiento principal. En agosto de 1901, por ejemplo, el n\u00ba 5 cay\u00f3 de 32 metros de altura cuando estaba sobre el Hotel Trocadero. El aeronauta se qued\u00f3\u00a0 colgado a 15 metros y consigui\u00f3 subir por una cuerda (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/10\/100-anos-3.jpg\" target=\"_blank\">la foto a la derecha<\/a>). Dumont ayud\u00f3 a los bomberos a recuperar los restos del globo y a\u00fan tuvo presencia de esp\u00edritu para probar el motor. En carta, agradeci\u00f3 al comando del regimiento: \u201cMi aterrizaje sobre los techos de Par\u00eds, donde sus valientes bomberos ejercen tan constantemente su coraje colocando en riesgo sus vidas, me proporcion\u00f3 la ocasi\u00f3n de apreciarlos en circunstancia tan nueva tanto para ellos como para m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n, en 1909, \u00e9l sali\u00f3 con un Demoiselle para pasear y fue demasiado lejos. Ya cayendo la noche, fue obligado a posarse en los jardines del castillo del conde de Gallard. Al narrar lo ocurrido, Dumont lamenta, con iron\u00eda, la falta de se\u00f1ales indicadoras del Touring Club en los aires. Y reconoce el \u201cinconveniente\u201d del aeroplano para las visitas sociales: \u201cSin sombrero, con ropa de trabajo azul, lleno de grasa y de aceite, tal era mi equipamiento para mi presentaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><strong>Las Cataratas del Iguaz\u00fa se vuelven un parque<br \/>\n<\/strong>En 1916 Santos-Dumont ten\u00eda 42 a\u00f1os, alejado de la aviaci\u00f3n y de viaje por Am\u00e9rica del Sur. Visit\u00f3 Chile, pas\u00f3 por Argentina y termin\u00f3 hospedado en el Hotel Brasil, de Foz do Igua\u00e7u, de Frederico Engel. El d\u00eda 24 de abril, Engel y su hijo lo llevaron a conocer las Cataratas del Iguaz\u00fa hacia donde siguieron a caballo en viaje de cuatro horas por una picada. El inventor se encant\u00f3 con lo que vio, pero no entendi\u00f3 c\u00f3mo aquel espect\u00e1culo estaba en tierras que pertenec\u00edan a una \u00fanica persona \u2013en ese caso, al uruguayo Jes\u00fas Val.<\/p>\n<p>Dumont se ofreci\u00f3 para convencer al entonces presidente del estado de Paran\u00e1, Afonso Camargo, a expropiar el local. Como no hab\u00eda carreteras ni v\u00edas f\u00e9rreas que ligasen la entonces Vila de Igua\u00e7u a Curitiba, \u00e9l sigui\u00f3 a caballo \u2013durmiendo y comiendo qui\u00e9n sabe c\u00f3mo\u2013 por 300 kil\u00f3metros la l\u00ednea del tel\u00e9grafo, instalada por el Ej\u00e9rcito, hasta Guarapuava. El viaje, hecho en compa\u00f1\u00eda de un guardapostes, dur\u00f3 seis d\u00edas.<\/p>\n<p>De Guarapuava sigui\u00f3 en carro hasta Ponta Grossa y de all\u00e1 a Curitiba, en\u00a0 tren. Camargo lo recibi\u00f3 el d\u00eda 8 de mayo. \u201cEl d\u00eda 28 de julio de 1916, por medio del decreto 653, el presidente del estado de Paran\u00e1 expropi\u00f3 las tierras junto a las Cataratas del Iguaz\u00fa y las declar\u00f3 de utilidad p\u00fablica para la creaci\u00f3n de un parque\u201d, dice M\u00e1rio Rangel, ex piloto y empresario. Rangel fue el idealizador y promotor, en 1973, de un concurso nacional sobre documentos relativos a Dumont realizado en Curitiba.<\/p>\n<p>\u201cEsta historia, hasta entonces olvidada, fue enviada por carta por Elfrida R\u00edos, hija de Frederico Engel, con una copia del libro de hu\u00e9spedes del hotel y gan\u00f3 el segundo lugar en el concurso\u201d. Hoy las cataratas forman parte del Parque Nacional do Igua\u00e7u, creado en 1939, y fueron declaradas por la Unesco como Patrimonio Natural de la Humanidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_194044\" style=\"max-width: 260px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-194044\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-4.jpg\" alt=\"14-BIS\" width=\"250\" height=\"187\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-4.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-4-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fundaci\u00f3n Casa de Cabangu\/Ya navegu\u00e9 por el aire (nueva Frontera)<\/span>14-BIS<span class=\"media-credits\">Fundaci\u00f3n Casa de Cabangu\/Ya navegu\u00e9 por el aire (nueva Frontera)<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El primer vuelo, ahora sin pol\u00e9mica<br \/>\n<\/strong>La pol\u00e9mica que se arrastra durante un siglo no existe para los que se enteran de los detalles de la historia de la invenci\u00f3n del vuelo. Santos-Dumont fue de hecho el primero en volar por sus propios medios, con despegue y aterrizaje aut\u00f3nomos. El 23 de octubre de 1906, el 14-Bis recorri\u00f3 60 metros a 3 metros de altura, despu\u00e9s correr cerca de 100 metros en el Campo de Bagatelle, en Par\u00eds (foto de esta p\u00e1gina). El 12 de noviembre vol\u00f3 220 metros, en el mismo lugar, y estableci\u00f3 el primer r\u00e9cord de la aviaci\u00f3n para velocidad: 41,3 kil\u00f3metros por hora. El hecho fue homologado por la Federaci\u00f3n Aeron\u00e1utica Internacional (FAI), creada en 1905.<\/p>\n<p>Los hermanos Orville y Wilbur Wright, mec\u00e1nicos de bicicleta de Dayton, Ohio, Estados Unidos, hab\u00edan volado el 17 de diciembre de 1903. Seg\u00fan su propio relato, alcanzaron 258 metros en 59 segundos contra vientos fuertes en la playa de Kill Devil Hills, en Kitty Hawk, en Carolina del Norte. Toda la documentaci\u00f3n sobre un hecho tan importante no pas\u00f3 de un telegrama y la presencia de algunos salvavidas que buscaban los destrozos de un barco. Con el declarado objetivo de guardar secreto sobre el invento para venderlo a una potencia militar, ellos solo se presentaron p\u00fablicamente en 1908. El problema es que, para despegar, el <em>Flyer<\/em> siempre depend\u00eda de alguna ayuda externa, como la de una catapulta para hacerlo correr sobre carriles y, ah\u00ed si, salir del suelo con la ayuda de vientos fuertes.<\/p>\n<p>\u201cHoy en d\u00eda hay una modalidad de aeroplano que se encaja bien en eso, llamado motoplaneador, que no despega solo\u201d, dice el f\u00edsico Henrique Lins de Barros. Una vez en el aire, \u00e9l vuela mucho. \u201cEn 1908, los aviones franceses volaban 10 km; los Wright llegaron a 124 km.\u201d<\/p>\n<p>La diferencia entre los vuelos de Dumont y el de los Wright es importante para entender el caso. \u201cEn 1905 los aeroclubes del mundo entero reglamentaron las condiciones que un vuelo necesitar\u00eda satisfacer para ser validado\u201d, explica Rodrigo Moura Visoni, de la UniRio, estudioso del tema. De acuerdo con esas reglas, el vuelo deber\u00eda ser p\u00fablico y anunciado con antecedencia, hecho con el tiempo en calma y sobre terreno llano. La altura y el tiempo de permanencia en el aire no ser\u00edan considerados factores para la desclasificaci\u00f3n, pero el despegue tendr\u00eda que ser sin ayuda externa y el aterrizaje sin accidentes. Un comit\u00e9 id\u00f3neo acompa\u00f1ar\u00eda todo. \u201cSolamente el avi\u00f3n de Dumont cumpli\u00f3 todas esas normas y vol\u00f3 delante de centenas de otras personas.\u201d<\/p>\n<p>El nombre surgi\u00f3 cuando \u00e9l fue acoplado al globo n\u00ba 14 en las experiencias previas al vuelo. Del 14 al 14-Bis fue un salto. La prensa parisina lo llam\u00f3 Oiseau de proie (ave de rapi\u00f1a). Dumont cambi\u00f3 el 14-Bis hasta concurrir y ganar el premio Archdeacon (3 mil francos, por el vuelo in\u00e9dito de los 60 metros) y el del Aeroclub de Francia (1,5 mil francos, por el vuelo de los 220 metros). No gan\u00f3 el Deutsch-Archdeacon (50 mil francos, para quien volase mil metros en circuito cerrado), ganado por Henri Farman. Pero ya no era necesario. Santos-Dumont estaba en la historia.<\/p>\n<p><strong>14-BIS<\/strong><br \/>\n<strong> Medidas<\/strong><br \/>\nLongitud: 9,60 metros<br \/>\nEnvergadura: 11,46 metros<br \/>\nPeso: 290 kilos (apenas el avi\u00f3n)<br \/>\nMotor: Antoinette 8 cilindros<br \/>\nPotencia: 50 caballos<br \/>\nVelocidad: 41,3 (km\/h)<br \/>\nDi\u00e1metro de la h\u00e9lice: 2<\/p>\n<p><strong>Material usado<\/strong><br \/>\n\u2022 Estructura de bamb\u00fa y madera (abeto) entrelazado con seda blanca<br \/>\n\u2022 Juntas de aluminio<br \/>\n\u2022 Cuerdas de piano, para mantener la rigidez<br \/>\n\u2022 Ruedas rodado 26<\/p>\n<p><strong>Configuraci\u00f3n<\/strong><br \/>\n\u2022 Tim\u00f3n colocado enfrente imitando un pato (canard)<br \/>\n\u2022 Motor alojado entre las alas<\/p>\n<p><strong>Control<\/strong><br \/>\n\u2022 Con la mano izquierda el piloto accionaba una rueda que controlaba el tim\u00f3n profundor<br \/>\n\u2022 Con la mano derecha accionaba una palanca para controlar la direcci\u00f3n<br \/>\n\u2022 Tambi\u00e9n con la mano derecha coordinaba el avance del encendido del motor con una maneta<br \/>\n\u2022 Con el pie, hac\u00eda el encendido del motor n a partir del 12 de noviembre usaba un chaleco especial que lo un\u00eda a los alerones, situados en las extremidades de las alas, por medio de cables. Con eso pod\u00eda inclinar el avi\u00f3n hacia la derecha o hacia la izquierda.<\/p>\n<p><strong>Los nervios hechos trisas<\/strong><br \/>\nSantos-Dumont se suicid\u00f3 el 23 de julio de 1932, en Hotel de La Plage, en Guaruj\u00e1, litoral de S\u00e3o Paulo. Durante muchos a\u00f1os se aliment\u00f3 la informaci\u00f3n de que el disgusto de ver su invenci\u00f3n usada como poderoso instrumento de destrucci\u00f3n lo llev\u00f3 a matarse. De hecho, el inventor siempre lament\u00f3 ver al avi\u00f3n provocando tantas muertes en la guerra, aunque haya sugerido su uso militar para observaci\u00f3n. Lo que se sabe hoy es que Dumont parec\u00eda padecer una seria depresi\u00f3n, nunca correctamente diagnosticada y tratada.<\/p>\n<p>El investigador Rodrigo Moura Visoni recuerda que el periodista Edgar Morel, en su libro <em>Hist\u00f3rias<\/em><em> de um rep\u00f3rter<\/em> (Record, 1999), dice que el m\u00e9dico ingl\u00e9s Bevam Jones hizo el diagn\u00f3stico de esclerosis m\u00faltiple en 1910. Esa informaci\u00f3n habr\u00eda sido crucial para Dumont decidir encerrar la carrera de aeronauta. Fue Morel quien revel\u00f3 al p\u00fablico la real causa de la muerte del inventor, en 1944, el suicidio. Hasta entonces se dec\u00eda que \u00e9l hab\u00eda muerto de infarto.<\/p>\n<p>\u201cPienso que es dif\u00edcil creer en esa hip\u00f3tesis de la esclerosis m\u00faltiple\u201d, dice Henrique Lins de Barros. \u201c\u00bfC\u00f3mo alguien sufriendo una enfermedad\u00a0 degenerativa, como la esclerosis m\u00faltiple, podr\u00eda esquiar en Saint Moritz en la d\u00e9cada de 1910 y jugar al tenis en la d\u00e9cada de 1920, como \u00e9l lo hac\u00eda?\u201d Barros cuenta que hay recibos indicando que el inventor se consult\u00f3 con el psiquiatra Juliano Moreira, en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>El sobrino bisnieto Marcos Villares Filho confirma que las primeras se\u00f1ales de perturbaci\u00f3n habr\u00edan aparecido en 1910. \u201cLo m\u00e1s probable es que \u00e9l tuviese una profunda depresi\u00f3n, de origen bioqu\u00edmica, algo perfectamente tratable hoy\u201d, especula.<\/p>\n<p><strong>Fama de homosexual<\/strong><br \/>\nNadie se escapa. Puede ser genio, benefactor de la humanidad, intelectual de renombre y, a\u00fan as\u00ed, para el p\u00fablico com\u00fan, la vida personal parece interesar m\u00e1s que la obra. Con Santos-Dumont no fue diferente.<\/p>\n<p>El hecho de nunca haberse casado, la apariencia siempre bien cuidada, los modos refinados y la enorme timidez lo hicieron blanco de seguidos comentarios sobre una supuesta homosexualidad. Los \u00faltimos aparecieron con realce en el libro del estadounidense Paul Hoffman, <em>Asas<\/em><em> da loucura<\/em> (Objetiva, 2003). Sus conclusiones fueron extra\u00eddas de los peri\u00f3dicos en lengua inglesa <em>New York Herald <\/em>y<em> Paris Herald,<\/em> que cubr\u00edan las experiencias de Dumont por\u00a0 Europa, y del <em>New-York Mail and Express<\/em>.<\/p>\n<p>Hoffman reproduce frases de esos peri\u00f3dicos como la de que Dumont ten\u00eda una \u201ctimidez femenina sin el encanto femenino\u201d o \u201c\u00e9l seguramente tiene un poder de fascinaci\u00f3n sobre el sexo opuesto, que ni su apariencia y modos en sociedad justifican\u201d.\u00a0 Tambi\u00e9n habla sobre anillo y joyas usados por el inventor y reproduce rumores conocidos de que el escritor y caricaturista George Goursart, el Sin, amigo de Dumont y autor de caricaturas populares sobre \u00e9l, podr\u00eda haber sido su amante, as\u00ed como Jorge Dumont Villares, sobrino que fue a buscarlo a Francia para seguir con el tratamiento que hac\u00eda cerca de la familia, en Brasil. A pesar de las insinuaciones numerosas contenidas en el libro, no hay una sola carta, nota o testigo que compruebe tal tesis.<\/p>\n<p>Al contrario. Obviamente, ser homo o heterosexual es absolutamente irrelevante y en nada disminuye o engrandece la excepcional contribuci\u00f3n del brasile\u00f1o para la aviaci\u00f3n. Pero su familia e inventores brasile\u00f1os critican la mala fe del tema justamente por tratarse de rumores que, hasta el momento, no encontraron justificaci\u00f3n en los hechos. \u201cLa historia que se cre\u00f3 sobre Santos-Dumont y su sobrino Jorge es absurda, sin pie ni cabeza\u201d, critica Marcos Villares Filho. \u201cJorge fue escogido por la familia para buscarlo en Par\u00eds justamente porque no ten\u00eda hijos, aunque fuese casado\u201d, dice.<\/p>\n<p>A su vez, Henrique Lins de Barros examin\u00f3 centenas de fotos de Santos-Dumont y afirma no haber visto nunca nada que recordase anillos o joyas. El inventor usaba solamente un reloj Cartier y una medalla con la imagen de San Benedicto prendida a una cadena en el pulso para protegerlo contra accidentes. El regalo le fuera dado por la princesa Isabel, condesa d\u2019Eu.<\/p>\n<p>Barros trae a colaci\u00f3n una entrevista de Agenor Barbosa, colega de Dumont y su procurador, a la Revista del Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico de S\u00e3o Paulo, en 1959: \u201cSus aventuras amorosas, si las tuvo, fueron muy discretas. No ten\u00eda, ni nunca tuvo, \u2018relaciones\u2019 sentimentales. En este punto era como, en el exilio, el patriarca Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio \u2013pagaba simplemente de su bolsillo, lo que le apetec\u00eda, sin otras complicaciones&#8230; El \u00fanico \u2018caso\u2019 amoroso de su vida, que yo sepa, fue un tremendo \u2018amor\u2019 por una joven estadounidense, hija del millonario Mr. Spreckels, que procur\u00f3 inmediatamente ahuyentar a la hija del hombre peligroso que ten\u00eda la man\u00eda de volar&#8230; Y fue \u00e9se solamente\u201d.<\/p>\n<p>Rodrigo Moura Visoni recuerda de un tramo de la autobiograf\u00eda <em>Tudo<\/em><em> em cor de rosa<\/em> (Nueva Frontera, 1977), de Yolanda Penteado, de una tradicional familia paulista, que convivi\u00f3 con buena parte de la elite art\u00edstica e intelectual del pa\u00eds en el siglo pasado. Yolanda habla de Dumont as\u00ed: \u201c(&#8230;) conoc\u00ed a Alberto Santos-Dumont, un hermano de mi t\u00edo Henrique. El Se\u00f1or Alberto, como lo llam\u00e1bamos, ven\u00eda todos los d\u00edas para comer y se quedaba, diciendo que era para ver salir la luna. En el Flamengo, las noches de luna llena eran realmente bonitas. \u00c9l era una persona inquieta. Me parec\u00eda gracioso que me diese tanta atenci\u00f3n. Y t\u00eda Am\u00e1lia dec\u00eda: \u2018Alberto, usted se est\u00e1 volviendo tonto, enamorando a esa joven\u2019. El se\u00f1or Alberto, de hecho, me hac\u00eda la corte, me tra\u00eda bombones, flores, me llevaba a pasear. Las personas que lo conoc\u00edan mejor dec\u00edan que, cuando \u00e9l me ve\u00eda, se quedaba electrizado\u201d.<\/p>\n<p>Barros cree que la propalada homosexualidad del inventor es un mito. \u201cEl refinamiento franc\u00e9s sonaba como afectaci\u00f3n homosexual para los periodistas estadounidenses, que lo describ\u00edan como afeminado\u201d, dice. \u201cHoffman no entendi\u00f3 las costumbres y valores de la \u00e9poca y vio todo con la visi\u00f3n distorsionada que se ten\u00eda en aquel tiempo en los Estados Unidos\u201d. El artista pl\u00e1stico Guto Lacaz, tambi\u00e9n estudioso de la obra del inventor y autor de la exposici\u00f3n Santos-Dumont Designer, realizada este a\u00f1o en S\u00e3o Paulo, recuerda\u00a0 de varias mujeres por quien el inventor se interes\u00f3: adem\u00e1s de Lurline Spreckels y Yolanda, hubo Edna Powers y Aida D\u2019Acosta. \u201c\u00c9l no parec\u00eda insensible a las mujeres, pero es necesario recordar de un dise\u00f1o hecho por \u00e9l (arriba) en que escribi\u00f3: \u2018Dirigible, biplano y monoplano \u2013 mi familia\u2019\u201d, dice Lacaz. \u201cPoeticamente, Santos-Dumont se cas\u00f3 con la aeron\u00e1utica.\u201d<\/p>\n<p><strong>El descubrimiento de un manuscrito<br \/>\n<\/strong>Hay mucho que descubrir sobre la obra de Santos-Dumont. \u201cExiste buena historia de la ciencia en Brasil, pero la historia de la t\u00e9cnica y de la tecnolog\u00eda a\u00fan es incipiente por aqu\u00ed\u201d, afirma el f\u00edsico Henrique Lins de Barros. \u00c9l reclama de los pocos trabajos acad\u00e9micos que tratan de forma exhaustiva y anal\u00edtica la obra de Dumont. \u201c\u00c9l se convirti\u00f3 en patrimonio de los militares y eso parece desalentar a los investigadores.\u201d A\u00fan as\u00ed, surgen novedades.<\/p>\n<p>Alberto Dodsworth Wanderley, sobrino bisnieto del inventor, descubri\u00f3 recientemente un manuscrito in\u00e9dito de \u00e9l escrito en franc\u00e9s y traducido por la madre, Sophia Helena Dodsworth Wanderley. \u201cEl libro tiene 13 cap\u00edtulos y es una especie de prehistoria de la aeron\u00e1utica\u201d, dice Wanderley. Probablemente escrito en 1902, de acuerdo con Barros el texto muestra que \u00e9l ten\u00eda un conocimiento cr\u00edtico sobre la historia de la aeron\u00e1utica y te\u00f3rico sobre qu\u00edmica y f\u00edsica.<\/p>\n<p>El descubrimiento del manuscrito ocurri\u00f3 despu\u00e9s de que Sophia Helena don\u00f3 todo el acervo de Santos-Dumont en 2003 al Centro de Documentaci\u00f3n e Hist\u00f3rico de la Aeron\u00e1utica (Cendoc), en R\u00edo de Janeiro, donde est\u00e1 disponible para consulta. Ese archivo ya hab\u00eda sido previamente organizado por el marido de Sophia, Nelson Freire Laven\u00e8re-Wanderlei (los dos ya fallecieron).<\/p>\n<p>Pero hab\u00eda a\u00fan un paquete dentro de un armario que no fue donado, descubierto a\u00f1os despu\u00e9s por Alberto Wanderley. Era un manuscrito de 212 p\u00e1ginas, escrito en un papel peque\u00f1o, de 20 por 16 cent\u00edmetros, faltando las p\u00e1ginas de la 111 a la 115. \u201cEstoy mecanografiando el libro poco a poco y no se cuando lo publicar\u00e9\u201d, dice \u00e9l, a\u00fan sin editora. \u201cExiste la idea de publicar en el mismo volumen otro librito de \u00e9l, de 20 p\u00e1ginas, El hombre mec\u00e1nico, de 1929, ya conocido, pero nunca editado.\u201d<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-194045\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-5.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-5.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-5-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MUS\u00c9E DEL'AIR<\/span>Nuevos globos y aviones<br \/>\n<\/strong>El investigador Rodrigo Moura Visoni, autor de art\u00edculos sobre Dumont publicados en Brasil y en Portugal, tiene cuatro libros a\u00fan in\u00e9ditos sobre el inventor. Tres de ellos re\u00fanen reportajes, entrevistas y art\u00edculos del propio Santos-Dumont y sobre \u00e9l. Y un cuarto aclara la pol\u00e9mica de siglos con los Wright. Visoni busc\u00f3 material indicando que, al contrario de lo que se pensaba, Dumont habr\u00eda trabajado en un Demoiselle en 1913, cuando se cre\u00eda que \u00e9l hab\u00eda concluido la fabricaciones en el 1910.<\/p>\n<p>\u201cDe acuerdo con la revista Lecture pour Tous, edici\u00f3n de 1\u00ba de enero de 1914, \u00e9l encomend\u00f3 a los constructores Morane y Saulnier un avi\u00f3n Demoiselle nuevo, mucho m\u00e1s s\u00f3lido y robusto que los precedentes\u201d, cuenta Visoni (el art\u00edculo original integra uno de los libros del investigador). \u201cNo se tiene noticia de que \u00e9l haya volado en ese aparato, aunque existan fotos del avi\u00f3n.\u201d<br \/>\nVisoni tambi\u00e9n apuesta que la producci\u00f3n del aeronauta fue mayor que la conocida hoy. Hasta ahora se cuentan 14 globos, entre esf\u00e9ricos y dirigibles, y nueve aeroplanos. En esa cuenta no entran las numerosas modificaciones que Santos-Dumont hac\u00eda con frecuencia en los modelos. \u201cEn 1913 \u00e9l dio una entrevista en la que dec\u00eda haber construido 14 dirigibles, sin contar los esf\u00e9ricos, y 19 aeroplanos\u201d, afirma Visoni. Ahora resta esperar que los investigadores descubran nuevos documentos, art\u00edculos y fotos de la \u00e9poca para conocerse con m\u00e1s precisi\u00f3n la obra completa del inventor.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-194046\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-6.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"187\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-6.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/100-anos-6-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EMBRAER<\/span>El \u00e9xito tard\u00edo de la industria en Brasil.<\/strong><br \/>\nEl \u00e9xito de Embraer, la cuarta empresa aeron\u00e1utica del mundo, con un ingreso l\u00edquido de 9,1 millones de reales en 2005, no sorprende a nadie \u2013es lo m\u00ednimo que se espera de la tierra de Santos-Dumont. Lo que se comenta poco es el hecho de esa industria tan fuerte haber demorado tanto tiempo para ser construida. \u201cSiempre tuvimos una gran poblaci\u00f3n con bajos ingresos, con pocos recursos para usar el transporte a\u00e9reo, y demoramos mucho para tener un centro de formaci\u00f3n de ingenieros\u201d, dice Ozires Silva, el principal idealizador y emprendedor de la Embraer y, hoy, presidente de la Organizaci\u00f3n Santamarense de Educaci\u00f3n y Cultura, en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Hasta 1950, a\u00f1o de la fundaci\u00f3n del Instituto Tecnol\u00f3gico de Aeron\u00e1utica (ITA), solo hab\u00eda ingenieros aeron\u00e1uticos formados en el exterior. \u201cY aqu\u00ed se hac\u00edan aviones bajo licencia de empresas extranjeras o se buscaba un modelo semejante al que ya exist\u00eda all\u00e1 afuera.\u201d<\/p>\n<p>Pero, en el comienzo de la d\u00e9cada de 1960, el ITA ya ten\u00eda diez a\u00f1os y formaba 80 ingenieros por a\u00f1o en diferentes especialidades dentro de la aeron\u00e1utica. En esa \u00e9poca, un grupo all\u00e1 formado crey\u00f3 que era el momento de hacer algo. \u201cNos reunimos en el Comando General de Tecnolog\u00eda Aeroespacial (CTA) para intentar responder a la pregunta: \u00bfc\u00f3mo crear una real y amplia industria aeron\u00e1utica en el pa\u00eds?\u201d, cuenta Silva. \u201cArribamos a la conclusi\u00f3n de que si no produc\u00edamos un avi\u00f3n propio, innovador, no tendr\u00edamos como competir con el mercado ya establecido.\u201d<\/p>\n<p>En la misma ocasi\u00f3n, ese mismo grupo descubri\u00f3 que en 1965 exist\u00edan 45 ciudades brasile\u00f1as servidas por el transporte a\u00e9reo. Ocurre que en 1958 ese n\u00famero era mucho mayor, cerca de 400 ciudades. Entre otras, la raz\u00f3n fundamental para eso fue la creciente utilizaci\u00f3n de los aviones a chorro. Esas aeronaves requer\u00edan infraestructura mayor para operar y eran demasiado grandes para las comunidades peque\u00f1as. \u201cPensamos entonces que si hac\u00edamos un avi\u00f3n no muy grande, que aterrizase en una pista corta y exigiese infraestructura m\u00e1s modesta, ayudar\u00edamos a llevar el transporte a\u00e9reo de vuelta a las peque\u00f1as ciudades\u201d. En aquella \u00e9poca, en 1967, no se sab\u00eda que el fen\u00f3meno brasile\u00f1o se repet\u00eda en el mundo.<\/p>\n<p>\u201cDe esa forma creamos el Bandeirante, de 16 plazas, con h\u00e9lices, para ser m\u00e1s barato\u201d, dice. \u201cEl primer prototipo fue hecho en el CTA y el avi\u00f3n vol\u00f3 con \u00e9xito en 1968.\u201d El proceso para decidir como fabricarlo fue largo y penoso hasta el gobierno concordar en crear una compa\u00f1\u00eda mixta. O sea, el concepto de aviaci\u00f3n regional fue creado y desarrollado aqu\u00ed. \u201cCaminamos dentro de la vieja tradici\u00f3n mercadol\u00f3gica: descubrimos un nicho de mercado y lo ganamos.\u201d<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-194047\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/devolta.jpg\" alt=\"devolta\" width=\"250\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/devolta.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/devolta-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Instituto de Desarrollo Aeron\u00e1utico de Caldas Nova (IDAC)<\/span>De vuelta a Par\u00eds<\/strong><br \/>\nEl d\u00eda 5 de noviembre los franceses regresar\u00e1n cien a\u00f1os en el tiempo y asistir\u00e1n a un vuelo del 14-Bis sobre el Campo de Bagatelle, en Par\u00eds. El evento marcar\u00e1 las conmemoraciones del centenario del vuelo pionero en Francia, aunque las fechas originales hayan ocurrido el d\u00eda 23 de octubre y el 12 de noviembre de 1906. Antes de eso, el 14-Bis volar\u00e1 el d\u00eda 22 de este mes en la Explanada de los Ministerios, en Brasilia.<\/p>\n<p>El avi\u00f3n ser\u00e1 pilotado por Aline, hija de Alan Calassa, piloto y empresario de Caldas Novas, Goi\u00e1s, fascinado por Santos-Dumont y sus aparatos. En el inicio de 2005, \u00e9l concluy\u00f3 la construcci\u00f3n de la r\u00e9plica del avi\u00f3n despu\u00e9s de a\u00f1os atr\u00e1s de informaciones en Brasil y en Francia y de consultas exhaustivas a fotos, documentos, reportajes de la \u00e9poca y especialistas. El resultado es sorprendente: el 14-Bis vuela con suavidad y elegancia.<\/p>\n<p>\u201cSantos-Dumont sab\u00eda exactamente lo que estaba haciendo\u201d, garantiza Calassa. \u201cCuando \u00e9l desarroll\u00f3 el avi\u00f3n en sistema canard, imitando a un pato, hizo eso para que el aparato pudiese desplazarse con menos potencia de motor\u201d, dice. \u201cComenz\u00f3 con un motor de 24 HP en septiembre, fue para 36 HP en octubre y 50 HP en noviembre\u201d. La sustentaci\u00f3n se da apenas en las alas. \u201cEl 14-Bis es un conjunto perfecto de aerodin\u00e1mica.\u201d<\/p>\n<p>Autodidacta, Calassa hizo cuatro r\u00e9plicas del avi\u00f3n. Una est\u00e1 en el Mus\u00e9e de l\u2019Air, en Francia, otra en los Estados Unidos, una tercera en exposici\u00f3n por el Brasil y la cuarta en Caldas Novas, para testes. El empresario gast\u00f3 R$ 1,5 mill\u00f3n de su propio bolsillo para construirlas. La Embraer patrocina las exposiciones en el pa\u00eds y el exterior.<\/p>\n<p>Las exhibiciones de vuelo son hechas por Aline, de 22 a\u00f1os y 52 kilos, el mismo peso de Santos-Dumont. Despu\u00e9s del avi\u00f3n listo, fueron hechos\u00a0 algunos descubrimientos. A\u00fan pesando el doble de la hija, el avi\u00f3n vuela muy bien con Calassa (la foto en esta p\u00e1gina) y consigue hasta cargar a dos personas \u2013una de ellas sentada sobre la junta de las alas. Tambi\u00e9n se descubri\u00f3 que el 14-Bis hace curvas, al contrario de lo que se pensaba. \u201cTal vez Dumont no supiese eso porque no era piloto como los pilotos ser\u00edan luego\u201d, dice Calassa. \u201c\u00c9l\u00a0 hab\u00eda acabado de inventar el avi\u00f3n y estaba aprendi\u00e9ndolo todo.\u201d<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/10\/calassa.mpeg\" target=\"_blank\">Vea el vuelo de Alan Calassa<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En la celebraci\u00f3n de los 100 a\u00f1os del vuelo del 14\u2013Bis, vea la trayectoria de Dumont","protected":false},"author":151,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[465],"class_list":["post-194040","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/194040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=194040"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/194040\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=194040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=194040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=194040"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=194040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}