{"id":202466,"date":"2012-08-22T13:10:40","date_gmt":"2012-08-22T16:10:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=202466"},"modified":"2015-11-05T16:01:45","modified_gmt":"2015-11-05T18:01:45","slug":"afirmacion-tropical","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/afirmacion-tropical\/","title":{"rendered":"Afirmaci\u00f3n tropical"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_202468\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/ESP50_02-e1446744525285.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202468\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/ESP50_02-e1446744525285-922x1024.jpg\" alt=\"Una plantaci\u00f3n del interior paulista: la citricultura es una de las bases de la econom\u00eda del estado m\u00e1s rico del pa\u00eds \" width=\"290\" height=\"322\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CRISTIANO MASCARO<\/span><\/a> Una plantaci\u00f3n del interior paulista: la citricultura es una de las bases de la econom\u00eda del estado m\u00e1s rico del pa\u00eds<span class=\"media-credits\">CRISTIANO MASCARO<\/span><\/p><\/div>\n<p>La <em>Xylella fastidiosa<\/em> es a esta altura una vieja conocida tanto para los bi\u00f3logos como para otros brasile\u00f1os que siguen de cerca los relatos de la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional, independientemente de su campo de actuaci\u00f3n. Pero la muy bien investigada enfermedad que produce esta bacteria en naranjos y otros c\u00edtricos en Brasil, llamada clorosis variegada de los c\u00edtricos (CVC), m\u00e1s conocida en el pa\u00eds como plaga del <em>amarelinho<\/em>, a\u00fan resiste a las embestidas de los cient\u00edficos que insisten desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada en descifrarla \u00edntegramente. \u201cSabemos c\u00f3mo empieza la enfermedad y c\u00f3mo ocupa la bacteria los vasos de la planta y se propaga por ellos, pero no somos capaces de controlar eficazmente el establecimiento de la afecci\u00f3n\u201d, dice Marie-Anne Van Sluys, docente titular del Departamento de Bot\u00e1nica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y jefa del Laboratorio de Gen\u00f3mica y Elementos de Transposici\u00f3n (GaTE-Lab) de dicha universidad. Con todo, como el m\u00e9todo cient\u00edfico no se deja paralizar por el desconocimiento y faculta a quienes lo siguen para la proposici\u00f3n simult\u00e1nea de distintas hip\u00f3tesis ante un mismo problema \u2013o el cerco a un mismo objeto mediante diferentes abordajes\u2013, se detecta en la actualidad y simult\u00e1neamente \u201cuna fuerte percepci\u00f3n de que el momento clave para el control de la enfermedad se registra cuando la bacteria empieza a producir la biopel\u00edcula\u201d, prosigue Marie-Anne.<\/p>\n<p>Esta biopel\u00edcula, que suscit\u00f3 escasa atenci\u00f3n cuando la <em>X. fastidiosa<\/em> vivi\u00f3 su gran momento estelar, en el centro del proyecto pionero de las investigaciones gen\u00f3micas hechas en Brasil en el a\u00f1o 2000, es un material de apariencia gelatinosa que se deposita junto a las paredes de los vasos de la planta, recostada sobre otra sustancia que la bacteria tambi\u00e9n produce: la goma xantana. \u00c9sta s\u00ed, debido a su visible papel en la obstrucci\u00f3n de los vasos y el consiguiente impedimento del libre paso de la savia por el xilema de la planta, despunt\u00f3 como un elemento importante para la caracterizaci\u00f3n de la CVC en el art\u00edculo cient\u00edfico que condujo a que tomara estado p\u00fablico el genoma completo de la <em>X. fastidiosa<\/em>. \u201cLa sensaci\u00f3n que tenemos actualmente indica que, de romperse la elaboraci\u00f3n del biofilm en el momento en que la bacteria empieza a producirlo o si esa producci\u00f3n se viera afectada de alg\u00fan modo, estar\u00edamos en buenas condiciones de controlar la enfermedad\u201d, comenta Marie-Anne, en la actualidad coordinadora adjunta de la FAPESP en el \u00e1rea de Ciencias de la Vida.<\/p>\n<p>El control <em>stricto sensu<\/em>, cabe se\u00f1alarlo, era un objetivo deseable, una especie de cereza del postre, pero no se encontraba entre los objetivos centrales del proyecto de secuenciaci\u00f3n del genoma de la <em>Xylella fastidiosa<\/em>, presentado con justicia en su lanzamiento como un emprendimiento destinado a revolucionar la ciencia brasile\u00f1a. Aquella ma\u00f1ana del 14 de octubre de 1997, el p\u00fablico integrado por docentes, investigadores y empresarios que se abarrotaba en el auditorio de la FAPESP se enter\u00f3 con lujo de detalles de que la ambiciosa iniciativa en la cual la Fundaci\u00f3n invertir\u00eda 12 millones de d\u00f3lares, un valor sorprendente para la financiaci\u00f3n de un proyecto de investigaci\u00f3n en la \u00e9poca, y al cual el Fondo de Desarrollo de la Citricultura (Fundecitrus) aportar\u00eda otros 650 mil d\u00f3lares, ten\u00eda como primera meta secuenciar el genoma completo del pat\u00f3geno y describir los nuevos hallazgos cient\u00edficos realizados durante ese proceso. Por ende, se trataba de hacer ciencia en la frontera del conocimiento, llevando a buen puerto un proyecto de biolog\u00eda molecular.<\/p>\n<div id=\"attachment_202469\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202469\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/p08-Capa-Nature-780x1024.jpg\" alt=\"Portada de Nature del 13 de julio de 2000: un reconocimiento internacional al emprendimiento brasile\u00f1o\" width=\"290\" height=\"381\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">REPRODUCCI\u00d3N<\/span>Portada de <em>Nature<\/em> del 13 de julio de 2000: un reconocimiento internacional al emprendimiento brasile\u00f1o<span class=\"media-credits\">REPRODUCCI\u00d3N<\/span><\/p><\/div>\n<p>El segundo objetivo consist\u00eda en formar investigadores altamente calificados, en gran escala y en un corto lapso de tiempo, ampliando superlativamente la competencia de la investigaci\u00f3n paulista y brasile\u00f1a en el \u00e1mbito de la biolog\u00eda molecular. Y el tercero apuntaba a movilizar a la comunidad cient\u00edfica para estudiar problemas socioecon\u00f3micos significativos que \u00e9sta podr\u00eda ayudar a resolver, tal como lo era la preocupante plaga amarilla o CVC a aquella altura. Mal se podr\u00eda suponer entonces, entre las conversaciones que se suced\u00edan en el cuarto piso de la sede de la Fundaci\u00f3n, la importante dosis de audacia, confianza en las propias fuerzas y persistencia que se requerir\u00eda en los meses subsiguientes por parte de la gente y de las instituciones que se embre\u00f1ar\u00edan en el ignoto terreno de la gen\u00f3mica en Brasil. \u201cLas posibilidades de que algo saliera mal eran enormes\u201d, recuerda sonriente el actual empresario y en ese entonces director cient\u00edfico de la FAPESP, el f\u00edsico Jos\u00e9 Fernando Perez, uno de los principales art\u00edfices del hermoso vuelo de la biolog\u00eda molecular en el pa\u00eds que el proyecto de la <em>X. fastidiosa<\/em> representa. \u201cApuesto que fue el proyecto de secuenciaci\u00f3n de genomas que comenz\u00f3 con la peor preparaci\u00f3n en el mundo\u201d, dijo despu\u00e9s de que todo hab\u00eda concluido, con mucho humor, el coordinador de ADN del proyecto, el ingl\u00e9s Andrew Simpson.<\/p>\n<p>Pasados 28 meses de esa ceremonia de presentaci\u00f3n, el 21 de febrero de 2000, los 192 investigadores que hab\u00edan entonces concluido con \u00e9xito y arrebatos de j\u00fabilo la secuenciaci\u00f3n del genoma de la <em>X. fastidiosa<\/em> se vieron aplaudidos con impactante entusiasmo por m\u00e1s de mil personas, reunidas en una fiesta en la hermosa Sala S\u00e3o Paulo, mientras recib\u00edan trofeos, medallas y diplomas al m\u00e9rito cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico instituidos especialmente para la ocasi\u00f3n por el gobierno del estado de S\u00e3o Paulo (es justo decirlo, cabe registrar, que la m\u00e1s prolongada ovaci\u00f3n de la noche fue para Perez, una especie de director de orquesta, en la batuta de la obra).<\/p>\n<p>En tanto, el 13 de julio de 2000, dos a\u00f1os y nueve meses despu\u00e9s del lanzamiento del proyecto, que en el transcurso de ese per\u00edodo fuera objeto de algunas cr\u00edticas acerbas de algunos que cre\u00edan que secuenciar un genoma no era hacer ciencia, en medio de los m\u00e1s numerosos comentarios sobre el salto cient\u00edfico que podr\u00eda representar para el pa\u00eds, <em>Nature<\/em> destin\u00f3 su portada al proyecto de la <em>Xylella<\/em>. La revista public\u00f3 en su edici\u00f3n 6.792, tomo 406, adem\u00e1s del art\u00edculo cient\u00edfico de siete p\u00e1ginas con los hallazgos originales de la investigaci\u00f3n, firmado por 116 cient\u00edficos, una noticia detallada al respecto del estudio en la secci\u00f3n <em>News and Views<\/em> y un editorial en el cual sintetiz\u00f3 el proyecto pionero de la gen\u00f3mica brasile\u00f1a como \u201cuna realizaci\u00f3n tanto pol\u00edtica como cient\u00edfica\u201d.<\/p>\n<p>Es una definici\u00f3n precisa. En primer lugar, el proyecto de la <em>X. fastidiosa <\/em>gener\u00f3 inequ\u00edvocamente un conocimiento cient\u00edfico que sigue despleg\u00e1ndose, 12 a\u00f1os despu\u00e9s de concluida la secuenciaci\u00f3n de la bacteria. Simult\u00e1neamente, cumpli\u00f3 su objetivo anunciado de ampliar r\u00e1pidamente la capacitaci\u00f3n brasile\u00f1a en biolog\u00eda molecular, al tiempo que sirvi\u00f3 de anclaje para varios otros proyectos en el \u00e1rea de gen\u00f3mica que integraron el Programa Genoma FAPESP. Es m\u00e1s: el proyecto ayud\u00f3 a reubicar a Brasil en el mapa de la producci\u00f3n cient\u00edfica internacional y contribuy\u00f3 de manera decisiva a redibujar la imagen del pa\u00eds en los medios de comunicaci\u00f3n del pa\u00eds y del exterior en cuanto a su capacidad para generar conocimiento cient\u00edfico. Como si no bastasen esos dividendos pol\u00edticos, la arquitectura del proyecto, el ritmo en que se lo llev\u00f3 adelante y el uso de un nuevo medio con el cual se efectuar\u00eda el intercambio de informaci\u00f3n y de datos entre los investigadores de tres decenas de laboratorios (internet) tuvieron un impacto evidente sobre el modo de producir ciencia en S\u00e3o Paulo desde entonces, catapultando al estado a la velocidad contempor\u00e1nea. Y por \u00faltimo, el proyecto fue el punto de partida para la creaci\u00f3n de empresas relacionadas con el negocio de la gen\u00f3mica, compa\u00f1\u00edas <em>spin-off<\/em> actualmente absorbidas por el mercado.<\/p>\n<p>Un buen derrotero para rescatar a partir de este punto algunos rasgos esenciales de la experiencia de la <em>Xylella<\/em> puede empezar por los aportes a la gen\u00f3mica que aparecen expresados en el art\u00edculo publicado en <em>Nature<\/em> y que cobran relieve en la edici\u00f3n 55 de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, de julio de 2000. All\u00ed se registra que se trata del 24\u00ba genoma completo de una bacteria desarrollado por la ciencia y del primero de un fitopat\u00f3geno. La secuenciaci\u00f3n mostr\u00f3 que el microorganismo investigado posee 2.679.305 pares de bases nitrogenadas o nucle\u00f3tidos en su cromosoma.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/044-053_xylella_esp50-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-202473\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/044-053_xylella_esp50-01-800x1024.jpg\" alt=\"044-053_xylella_esp50-01\" width=\"290\" height=\"371\" \/><\/a>El cromosoma carga 2.904 genes, las regiones codificadoras de prote\u00ednas, de los cuales una tercera parte correspond\u00eda a algo nuevo para la ciencia en el a\u00f1o 2000. Del total, el grupo brasile\u00f1o describi\u00f3 las funciones del 47% de los genes, un porcentaje que se ubic\u00f3 un poco por debajo de aqu\u00e9llos que otros grupos de investigaci\u00f3n de genomas de bacterias hab\u00edan obtenido. Por ejemplo, la descripci\u00f3n del 54% de las funciones de los genes de la\u00a0<em>Thermotoga mar\u00edtima<\/em>, el 52,5% en la <em>Deinococcus radiodurans<\/em> y el 53,7% en la\u00a0<em>Neisseria meningiditis<\/em>. Los autores adjudicaron el resultado m\u00e1s bajo a la inexistencia previa de ninguna otra secuencia completa de un genoma de bacteria fitopatog\u00e9nica.<\/p>\n<p>En el viraje del milenio, cuando Brasil era productor de casi la mitad del jugo de naranja concentrado distribuido en el mercado internacional, el ingreso nacional de la citricultura sumaba 2 mil millones de d\u00f3lares anuales; los ingresos por exportaciones giraban en torno de los 1.600 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o y la actividad generaba en el estado de S\u00e3o Paulo 400 mil puestos de trabajo directos e indirectos. En medio de ese panorama, la enfermedad de los naranjos debida a la CVC, que afectaba en ese entonces al 34% de los naranjales paulistas, ocasionaba perjuicios estimados en los 100 millones de d\u00f3lares anuales. Los datos de 2009 muestran que los ingresos totales de la actividad treparon hasta los 6.900 millones de d\u00f3lares anuales, con exportaciones por alrededor de\u00a0 3.150 millones de d\u00f3lares, una cantidad mucho menor de empleos directos e indirectos, es decir, 230 mil puestos de trabajo, y la CVC afectando a una proporci\u00f3n id\u00e9ntica de los naranjales paulistas, esto es, el 35%.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo da <em>Nature<\/em> se abordaba el metabolismo refinado de la <em>X. fastidiosa,<\/em> con su adaptaci\u00f3n al uso de az\u00facares hallados libres en la savia del xilema y en la glucosa derivada de la rotura de la celulosa de las paredes de las c\u00e9lulas vegetales. Un descubrimiento de peso del proyecto consisti\u00f3 en la identificaci\u00f3n de los genes que codifican mol\u00e9culas implicadas en la adherencia de las c\u00e9lulas. Dichas mol\u00e9culas, anteriormente vistas \u00fanicamente en pat\u00f3genos de humanos y de otros animales, se hallan en la superficie celular de la bacteria y se encargan de la adherencia al tejido epitelial en los hu\u00e9spedes, y el hecho de encontrarlas en la <em>X. fastidiosa<\/em> expandi\u00f3 la evidencia de que los mecanismos de patogenicidad de las bacterias son los mismos, ya sea que infecten a plantas, animales o seres humanos.<\/p>\n<p>Los desdoblamientos actuales de las hip\u00f3tesis y observaciones de aquel momento corroboraron que las mismas eran correctas, y ha habido nuevos descubrimientos. El grupo de investigaci\u00f3n encabezado por Marcos Machado y Alessandra de Souza, de la Agencia\u00a0 Paulista de Tecnolog\u00eda Agr\u00edcola \u2012 Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (Apta-IAC) detect\u00f3 la existencia de c\u00e9lulas persistentes en los vasos, lo que resulta en parte en la dificultad de control y en la persistencia de la enfermedad en el campo. Tambi\u00e9n demostraron la ocurrencia de dos formas de vida de la bacteria: la fase planct\u00f3nica y la fase de biofilm. A \u00e9stos estudios se suman los trabajos del grupo de Aline Silva, del Instituto de Qu\u00edmica (IQ) de la USP, que demuestran la importancia de la adherencia de la bacteria a los vasos y de la se\u00f1alizaci\u00f3n con hierro, lo que refuerza la observaci\u00f3n de la existencia de 67 genes dedicados a extraer hierro y otros metales de la savia de la planta.<\/p>\n<p>La s\u00edntesis de lo que hicieron los investigadores brasile\u00f1os queda clara en las conclusiones finales del art\u00edculo de <em>Nature<\/em>. Determinaron \u201cno solamente el metabolismo b\u00e1sico y las caracter\u00edsticas de replicaci\u00f3n de la bacteria, sino tambi\u00e9n numerosos mecanismos potenciales de patogenicidad. De algunos de estos nunca antes se hab\u00eda postulado su existencia en fitopat\u00f3genos, lo cual aport\u00f3 nuevas percepciones en lo que hace a la generalidad de estos procesos\u201d. Los resultados obtenidos permitir\u00e1n, tal como se sostiene en el art\u00edculo, el comienzo de una detallada comparaci\u00f3n entre pat\u00f3genos animales y vegetales. Y, por a\u00f1adidura, \u201clas nuevas informaciones suministrar\u00e1n las bases para una investigaci\u00f3n experimental, acelerada y racional de las interacciones entre la <em>X. fastidiosa<\/em> y sus hu\u00e9spedes, que llevar\u00edan a nuevos hallazgos en los abordajes destinados al control de la CVC, el famoso <em>amarelinho<\/em>\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_202472\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202472\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Xilella-5-300x201.jpg\" alt=\"La cigarrita transmisora de la plaga amarilla\" width=\"290\" height=\"194\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FABIO MELO FONTES\/ FUNDECITRUS<\/span>La cigarrita transmisora de la plaga amarilla<span class=\"media-credits\">FABIO MELO FONTES\/ FUNDECITRUS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Esta terminolog\u00eda del<em> paper<\/em> se expresaba a\u00fan en el terreno de los sue\u00f1os cuando, al abrir la ceremonia del d\u00eda 14 de octubre de 1997, el entonces presidente de la FAPESP y su actual director cient\u00edfico, el f\u00edsico Carlos Henrique de Brito Cruz, calific\u00f3 al genoma de la <em>Xylella<\/em> como \u201cun proyecto singular, destinado a erigirse en un hito en la historia de la ciencia y la tecnolog\u00eda del estado de S\u00e3o Paulo y de Brasil\u201d. Justific\u00f3 dicha visi\u00f3n anticipatoria echando mano de argumentos que forman parte de un pensamiento que viene depurando en el transcurso de los a\u00f1os relativo a la construcci\u00f3n de las sociedades del conocimiento. De este modo, sostuvo que el proyecto abarcar\u00eda aspectos de la ciencia b\u00e1sica y estudios ubicados en la frontera del conocimiento te\u00f3rico con trabajos de investigaci\u00f3n aplicada y desarrollo tecnol\u00f3gico. \u201cCon este proyecto se va a hacer lo que ha sido una de las grandes preocupaciones de la FAPESP y de otras instituciones de ciencia y tecnolog\u00eda de S\u00e3o Paulo y de Brasil: aliar ciencia y producci\u00f3n, acercar la ciencia al PIB, a la riqueza nacional y al desarrollo social y econ\u00f3mico\u201d, dijo. Y avanz\u00f3 por esa senda hasta calificar al proyecto como \u201crevolucionario\u201d.<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n al p\u00fablico de los or\u00edgenes y la arquitectura del emprendimiento de la <em>X. fastidiosa<\/em> estuvo a cargo del director cient\u00edfico, Jos\u00e9 Fernando Perez, no sin antes recurrir a algunas cifras, a los efectos de brindar asidero a su concepci\u00f3n, que apuntaban que se hab\u00eda vuelto perentorio e indispensable el montaje de un proyecto de tama\u00f1a envergadura. Dichas cifras, dadas a conocer poco tiempo antes por el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n, indicaban que mientras la participaci\u00f3n brasile\u00f1a en general en la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial, registrada en la base de datos del Institute of Scientific Informations (ISI), pr\u00e1cticamente se hab\u00eda duplicado entre 1981 y 1995, pasando del 0,44% al 0,82%, el desempe\u00f1o en cuanto a biolog\u00eda molecular hab\u00eda mostrado un avance sumamente lento. En otras palabras, si bien el n\u00famero total de art\u00edculos brasile\u00f1os indexados hab\u00eda crecido a un factor de 2,12, ante 1,35 para la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial, en biolog\u00eda molecular la relaci\u00f3n entre ambos factores estaba lejos de ser holgada: 1,69 para la producci\u00f3n brasile\u00f1a y 1,89 para la producci\u00f3n mundial. A prop\u00f3sito, aqu\u00ed cabe acotarse que, si en 1996 los art\u00edculos de biolog\u00eda molecular correspond\u00edan al 4,20% del total de art\u00edculos cient\u00edficos brasile\u00f1os registrados en la base de datos Scopus, en 2007\u00a0 representaban el 6,68%, y la producci\u00f3n registraba un crecimiento continuo a partir de 2002.<\/p>\n<p>Las cifras que exhibi\u00f3 Perez, articuladas con el argumento de que si se ampliase el desfase brasile\u00f1o en un \u00e1rea cient\u00edfica esencial en relaci\u00f3n con varias otras, puras o aplicadas, se estar\u00eda trabando el desarrollo deseable del pa\u00eds, parec\u00edan destinadas a refrenar de antemano las cr\u00edticas que ciertos grupos de la comunidad cient\u00edfica ensayaban contra la nueva inversi\u00f3n de la FAPESP. Pero las cr\u00edticas no cejaron. Durante un buen lapso de tiempo, la Fundaci\u00f3n debi\u00f3 entrar en debates y exhibir otros n\u00fameros para probar que no hab\u00eda una concentraci\u00f3n perversa de sus inversiones en la investigaci\u00f3n gen\u00f3mica en detrimento de los restantes campos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Una d\u00e9cada despu\u00e9s, en el marco de una conferencia que integr\u00f3 un ciclo organizado por <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en simultaneidad con la exposici\u00f3n \u201cRevoluci\u00f3n Gen\u00f3mica\u201d, montada por el Instituto Sangari en el actual Pabell\u00f3n de las Culturas Brasile\u00f1as del Parque Ibirapuera (lea en <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, suplemento especial de septiembre de 2008), Perez sostuvo que entre 1997 y 2003 la FAPESP hab\u00eda invertido en el conjunto de los 20 proyectos que integraron su Programa Genoma, 39 millones de d\u00f3lares. \u201cLa inversi\u00f3n nunca super\u00f3 el 2,4% del presupuesto de la Fundaci\u00f3n\u201d, enfatiz\u00f3. Por otro lado, las contrapartidas aportadas por instituciones y empresas asociadas a las diferentes iniciativas del programa llegaron a los 11,7 millones de d\u00f3lares. Esto incluy\u00f3 aportes del Fundecitros, en el proyecto\u00a0<em>Xylella<\/em>, de Copersucar, en el genoma de la ca\u00f1a de az\u00facar (<em>lea el reportaje de la p\u00e1gina 54<\/em>), del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en la\u00a0<em>Xylella<\/em>\u00a0de la uva, y del Instituto Ludwig, en el genoma del c\u00e1ncer, aparte de las empresas Suzano, Ripasa, Votorantim y Duraflora en el proyecto genoma del eucalipto, Embrapa en el genoma del caf\u00e9 y Central Bela Vista en el proyecto genoma bovino.<\/p>\n<p>Hay quienes ven desde otra \u00f3ptica las cr\u00edticas dirigidas al proyecto de la <em>X. fastidiosa<\/em>, tal como es el caso de su primer mentor, junto a Perez, y posteriormente uno de sus coordinadores, el bi\u00f3logo Fernando Reinach. \u201cEl proyecto era revolucionario\u201d, dijo en una larga entrevista <em>ping-pong,<\/em> para la edici\u00f3n 100 de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cHubo una resistencia muy grande por parte de la gente m\u00e1s vieja (&#8230;). Se dec\u00eda que no era ciencia. En definitiva, era la resistencia al cambio. Y s\u00f3lo logramos llevar adelante el proyecto porque los j\u00f3venes que hab\u00edan conseguido ingresar en el sistema ya no se encontraban bajo el dominio de la gente m\u00e1s vieja. Cuando emitimos el pliego para la selecci\u00f3n de laboratorios, la gente joven dijo: \u2018nosotros lo haremos\u2019. Cuando los m\u00e1s viejos dijeron \u2018no cuenten con nosotros\u2019, eso fue muy sintom\u00e1tico de lo que estaba sucediendo.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_202471\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202471\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Xilella-1-300x202.jpg\" alt=\"La naranja menor sali\u00f3 de un naranjo infectado por la Xylella  \" width=\"290\" height=\"195\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FABIO MELO FONTES\/ FUNDECITRUS<\/span>La naranja menor sali\u00f3 de un naranjo infectado por la Xylella<span class=\"media-credits\">FABIO MELO FONTES\/ FUNDECITRUS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Interesantes detalles sobre la g\u00e9nesis del proyecto de la <em>X. fastidiosa<\/em>, ilustrativos sobre c\u00f3mo transcurre en el mundo real el proceso de decisiones que impulsan la producci\u00f3n del conocimiento o los cambios en el ambiente de la producci\u00f3n cient\u00edfica, aparecieron <em>en passant<\/em> durante la ceremonia de lanzamiento. Reci\u00e9n m\u00e1s adelante, en las voces de Perez o Reinach, se convertir\u00edan en elementos de la historia de aqu\u00e9l que parece ser el m\u00e1s narrado proyecto de investigaci\u00f3n brasile\u00f1a, dentro y fuera del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cNecesit\u00e1bamos una idea nueva que aportase un cambio en la biotecnolog\u00eda brasile\u00f1a, creando aptitud\u201d, record\u00f3 Perez en la conferencia de 2008. Percib\u00eda que era un \u00e1rea estrat\u00e9gica con capacidad como para responder \u201ca las caracter\u00edsticas econ\u00f3micas, a la biodiversidad, a la agricultura, a la ganader\u00eda y a los problemas de salud p\u00fablica espec\u00edficos del pa\u00eds\u201d. En tal sentido apuntaban sus di\u00e1logos con los asesores a comienzos de 1997, en especial con Fernando Reinach, en ese entonces profesor titular de bioqu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y uno de los coordinadores de \u00e1rea de la direcci\u00f3n cient\u00edfica de la Fundaci\u00f3n. Y fue como continuaci\u00f3n de esas conversaciones que se produjo un llamado telef\u00f3nico decisivo de Reinach a Perez.<\/p>\n<p>\u201cDurante un fin de semana, el 1\u00ba de mayo de 1997, me hallaba en mi casa de campo de Piracaia y pens\u00e9: en vez de hacer un proyecto de infraestructura, hagamos un proyecto de genoma, juntemos a todo el mundo alrededor de un mismo objetivo. Era una idea muy extra\u00f1a para m\u00ed. Lo llam\u00e9 a Perez, que estaba en Santos, y entonces \u00e9l se vino ac\u00e1 al campo. Conversamos y la idea se cristaliz\u00f3.\u201d<\/p>\n<p>Durante la propia semana posterior al feriado, Perez inici\u00f3 las gestiones tendientes a organizar el proyecto. El microorganismo que ser\u00eda secuenciado a\u00fan no hab\u00eda sido elegido, pero seguramente ser\u00eda una bacteria, con un genoma lo suficientemente grande como para permitir que mucha gente trabajase en ello y lo suficientemente peque\u00f1o como para que no dejase de ser factible su realizaci\u00f3n. Desde Estados Unidos, donde entonces trabajaba tres meses por a\u00f1o, Reinach le envi\u00f3 a Perez, poco tiempo despu\u00e9s, a pedido de \u00e9ste, el primer borrador del proyecto. Seg\u00fan el ex director cient\u00edfico de la FAPESP, todas las ideas fundamentales que se aplicar\u00edan en la estructura que sostendr\u00eda el proyecto estaban all\u00ed presentes.<\/p>\n<p>Las discusiones sobre el proyecto fueron incorporando a nuevos protagonistas, al tiempo que el tema era sometido a debate en el seno del consejo superior de la FAPESP. Paulo Arruda, bi\u00f3logo, docente de la Universidad de Campinas (Unicamp) y Marcos Machado, del Centro de Citricultura Sylvio Moreira, se encontraban entre los primeros participantes en esas discusiones. M\u00e1s adelante, Ricardo Brentani le sugiri\u00f3 a Perez que incorporase al grupo al investigador Andrew Simpson, un ingl\u00e9s radicado en Brasil desde hac\u00eda algunos a\u00f1os. Era necesario contar con consultores internacionales de peso ya desde la fase de la discusi\u00f3n de las caracter\u00edsticas del proyecto y Paulo Arruda llev\u00f3 a la FAPESP al belga Andr\u00e9 Goffeau, quien, entre otras calificaciones, era sumamente experimentado en bioinform\u00e1tica. Por cierto, \u00e9sa era un \u00e1rea clave en un proyecto genoma y podr\u00eda volverse cr\u00edtica, dada la experiencia pr\u00e1cticamente nula del pa\u00eds en esas t\u00e9cnicas. Una de las ideas que propuso Goffeau fue que se hiciese esa parte del trabajo en Francia. Pero Reinach sugiri\u00f3 una conversaci\u00f3n entre el grupo y dos j\u00f3venes del Instituto de Computaci\u00f3n de la Unicamp: Jo\u00e3o Set\u00fabal y Jo\u00e3o Meidanis, que ven\u00edan trabajando con bioinform\u00e1tica en simulaci\u00f3n de genomas y hab\u00edan publicado un libro sobre el tema, si bien nunca hab\u00edan trabajado con un genoma real. \u201cPor eso sobrevolaba en el aire una cierta inseguridad. Los asesores internacionales no confiaban en que nosotros \u00edbamos a lograr resolver los problemas de la bioinform\u00e1tica, pero all\u00ed radic\u00f3 uno de los grandes \u00e9xitos del proyecto\u201d, coment\u00f3 Perez en una de sus evaluaciones posteriores referentes al emprendimiento de la <em>Xylella<\/em>.<\/p>\n<p>El grupo de esos asesores externos, el <em>steering committee<\/em>, estaba compuesto, adem\u00e1s de por Goffeau, por Steve Oliver y John Sgouros, tambi\u00e9n brit\u00e1nico. Y fue precisamente en una reuni\u00f3n con Oliver, en la FAPESP, cuando se defini\u00f3 la estructura de mando del proyecto: habr\u00eda dos laboratorios centrales a los cuales se reportar\u00edan todos los laboratorios involucrados en el trabajo de secuenciaci\u00f3n, m\u00e1s el laboratorio de bioinform\u00e1tica y un coordinador general. El pliego de convocatoria a los laboratorios, publicado poco despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n del proyecto, sigui\u00f3 estrictamente esa orientaci\u00f3n al definir las plazas. Fue as\u00ed como Andrew Simpson se convirti\u00f3 en coordinador general de ADN del proyecto, incluso con la responsabilidad de suministrarles clones de la bacteria a todos los laboratorios. Reinach y Arruda quedaron como coordinadores de secuenciaci\u00f3n y Meidanis y Set\u00fabal, como coordinadores de bioinform\u00e1tica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/044-053_xylella_esp50-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-202474\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/044-053_xylella_esp50-02-1024x408.jpg\" alt=\"044-053_xylella_esp50-02\" width=\"560\" height=\"223\" \/><\/a><\/p>\n<p>La selecci\u00f3n de los 30 laboratorios, entre casi un centenar que se present\u00f3 en el marco del pliego licitatorio, contempl\u00f3, de acuerdo con Reinach, que 10 de ellos deber\u00edan contar con alg\u00fan conocimiento previo de secuenciaci\u00f3n, otros 10 deber\u00edan contar en sus filas con investigadores ligados a la agricultura, con alguna noci\u00f3n sobre la <em>Xylella<\/em>, y otros 10 podr\u00edan tener al mando investigadores que no conociesen la bacteria ni tuviesen pr\u00e1ctica de secuenciaci\u00f3n, \u201cpero eran personas incuestionablemente competentes en t\u00e9rminos cient\u00edficos, siempre con ganas de aprender m\u00e1s; tal era el perfil de Jos\u00e9 Eduardo Krieger, por ejemplo\u201d.<\/p>\n<p>En la entrevista que le concedi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> una vez concluida la secuenciaci\u00f3n (Especial \u201cEl futuro de la gen\u00f3mica en Brasil\u201d, edici\u00f3n 51, marzo de 2000), Simpson, que se manifestaba orgulloso de su rol en el proyecto y hab\u00eda celebrado mucho el hecho de que Brasil hubiera \u201centrado a una selecta fiesta sin haber sido invitado, y lo hab\u00eda hecho fant\u00e1sticamente\u201d, detall\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda sido dif\u00edcil superar el desconocimiento general con relaci\u00f3n a la <em>X. fastidiosa.<\/em> Y record\u00f3, siempre con su fino humor, otros obst\u00e1culos que debieron sortearse una vez que se inici\u00f3 el trabajo. \u201cHab\u00eda un coordinador que nunca hab\u00eda secuenciado un genoma, no hab\u00eda trabajado con bacterias y ni siquiera sab\u00eda lo que era la <em>Xylella fastidiosa<\/em>. Hab\u00eda un coordinador de inform\u00e1tica que nunca hab\u00eda trabajado con un proyecto de ADN en su vida y un equipo disperso por todo el estado de S\u00e3o Paulo. Varios integrantes no sab\u00edan casi nada de biolog\u00eda molecular. Y lo que es peor: nadie en el estado contaba con una bacteria viva, ni mucho menos con ADN, y menos a\u00fan con la biblioteca de ADN. Empezamos sin ninguna evidencia de que el trabajo pudiese funcionar\u201d. Seg\u00fan Simpson, fue la promesa de Bov\u00e9 de suministrar la bacteria y el ADN necesario lo que les aport\u00f3 la confianza para empezar. \u201cAl final, Marcos Machado, del Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC), suministr\u00f3 todo el ADN que yo emple\u00e9 en el proyecto.\u201d<\/p>\n<p>Aun cuando admit\u00eda la falta de condiciones previas como para concretar lo que hab\u00eda sido anunciado, Simpson no consideraba que ese comienzo fuese \u201cuna locura de brasile\u00f1os\u201d, en el cual hasta la conexi\u00f3n de internet para desarrollar un proyecto que depend\u00eda crucialmente de ella era todav\u00eda de una enorme precariedad. \u201cFue la confianza en la habilidad de la comunidad para ejecutar cualquier tarea dada. No era ninguna locura\u201d. Para Simpson, el momento m\u00e1s dif\u00edcil entre todos fue la fase final, cuando era necesario sortear los <em>gaps<\/em> que restaban en la secuencia montada. \u201cPrimero yo no ten\u00eda ni la menor idea de c\u00f3mo hacerlo. Nunca lo hab\u00eda hecho y los <em>papers<\/em> no dec\u00edan precisamente c\u00f3mo hacerlo. Hab\u00eda que inventar una soluci\u00f3n. Segundo, ten\u00edamos muy poca informaci\u00f3n sobre la <em>Xylella<\/em> antes de empezar la secuenciaci\u00f3n. No sab\u00edamos ni siquiera el tama\u00f1o de los <em>gaps<\/em>, porque no sab\u00edamos el tama\u00f1o total del genoma\u201d. Por eso, tal como en esa \u00e9poca sostuvo Marie-Anne, una vez encajadas el 6 de enero de 2000 las \u00faltimas piezas del gigantesco rompecabezas, dos palabras, una especie de clave repetida por tel\u00e9fono, dio marco por sobre todas las otras a la celebraci\u00f3n que se repiti\u00f3 en los 35 laboratorios dispersos por el territorio paulista: \u201c\u00a1Se complet\u00f3!\u201d<\/p>\n<p>El salto inmenso que dejaba definitivamente en el pasado los d\u00edas de manejo torpe y lento de los secuenciadores importados a comienzos de 1998 se hab\u00eda completado cuando el investigador Lu\u00eds Eduardo Aranha Camargo envi\u00f3 el <em>read<\/em>\u00a0(parte de la biblioteca de clones) que complet\u00f3 el genoma. Y tom\u00f3 estado p\u00fablico cuando Simpson les anunci\u00f3 ese cierre a los cient\u00edficos reunidos en el I Encuentro de Genomas Microbianos Relevantes para la Agricultura, organizado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en San Diego, California, durante los d\u00edas 8 y 9 de enero. Brasil conquistaba as\u00ed una <em>expertise <\/em>hasta entonces dominada solamente por otros 14 grupos de investigaci\u00f3n de Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>En los d\u00edas actuales, una sencilla b\u00fasqueda de la <em>X. fastidiosa<\/em> para el per\u00edodo situado entre 1995 y mayo de 2012 en la base de datos PubMed, un referente en publicaciones de calidad en el \u00e1rea de medicina, retorna con 343 art\u00edculos que la citan, de los cuales 330 se publicaron despu\u00e9s del <em>paper<\/em> de los brasile\u00f1os en <em>Nature<\/em>. De \u00e9stos, 110 art\u00edculos, es decir, un tercio del total, tienen direcci\u00f3n en Brasil. Se trata de un aporte notable al conocimiento del tema.<\/p>\n<div id=\"attachment_202470\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Portifolio-93-e1446745294223.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202470\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Portifolio-93-e1446745294223-300x207.jpg\" alt=\"Una colonia de bacterias Xylella infesta y obstruye las paredes de los vasos que transportan la savia del naranjo\" width=\"290\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ELLIOT W. KITAJAMA\/USP<\/span><\/a> Una colonia de bacterias <em>Xylella<\/em> infesta y obstruye las paredes de los vasos que transportan la savia del naranjo<span class=\"media-credits\">ELLIOT W. KITAJAMA\/USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLas predicciones e hip\u00f3tesis elaboradas en nuestro primer art\u00edculo se fueron demostrando con el correr de los a\u00f1os\u201d, comenta Marie-Anne Van Sluys. Hoy en d\u00eda, se indaga sobre el origen de la CVC y el rol de la biopel\u00edcula en la enfermedad. \u201cExisten fuertes razones para sospechar que el control se puede ejercer mediante la intervenci\u00f3n en la formaci\u00f3n del biofilm \u2013retoma el razonamiento Marie-Anne\u2013, y hay una patente depositada por el grupo coordinado por Marcos Machado y Alessandra Alves (INPI: 018110011623 PCT: BR\/2012\/000003 Data dep\u00f3sito: INPI 31\/03\/2011 PCT: 9\/1\/2012) que hace uso de un an\u00e1logo de ciste\u00edna para bloquear este proceso, una estrategia que ya ha sido utilizada con \u00e9xito para pat\u00f3genos de humanos. Por otra parte, y dada la enorme cantidad de virus que aparecen en los genomas de los diversos linajes de <em>Xylella<\/em>, resultados observados a partir de los estudios de expresi\u00f3n por <em>microarray<\/em> realizados por los grupos de la doctora Suely Gomes (IQ-USP) y la doctora Marilis do Vale Marques (ICB-USP), junto con la secuenciaci\u00f3n de m\u00faltiples linajes de <em>Xylella<\/em> coordinada por la doctora Aline Silva, sugieren que las condiciones ambientales pueden inducir a la multiplicaci\u00f3n de las part\u00edculas virales hasta matar la bacteria. \u201cSi el virus saliera del genoma y se propagase formando c\u00e1psidas v\u00edricas, podr\u00eda hacer que la c\u00e9lula explote y as\u00ed matar\u00eda a la bacteria\u201d, imagina.<\/p>\n<p>En el ambiente bien abonado por el proyecto pionero de la gen\u00f3mica, grupos de investigaci\u00f3n que all\u00ed se consolidaron, formaron nuevos liderazgos y establecieron s\u00f3lidas colaboraciones internacionales, se indagan en la actualidad sobre esto y mucho m\u00e1s: el grupo original de Marcos Machado, en el IAC, ahora con Alessandra Alves de Souza en la coordinaci\u00f3n de la l\u00ednea de investigaci\u00f3n que involucra a la famosa bacteria, por ejemplo, se aboca a la interacci\u00f3n con la planta. El grupo de Marilis do Valle Marques ha venido trabajando en la obtenci\u00f3n de mutantes de la <em>X. fastidiosa<\/em>, \u00fatiles para Aline Maria da Silva, del Departamento de Bioqu\u00edmica de la USP, y lidera el estudio gen\u00f3mico de distintas cepas de la <em>X. fastidiosa<\/em> en Sudam\u00e9rica, tres de las cuales infestan c\u00edtricos y las restantes cafetos, ciruelos e hibiscos [cayenas, rosas chinas], respectivamente, avanzando en la investigaci\u00f3n de genes patog\u00e9nicos de la bacteria.<\/p>\n<p>Aparte de la continuidad de la investigaci\u00f3n, cabe citar como otros testimonios del \u00e9xito del emprendimiento de la <em>Xylella<\/em>, la creaci\u00f3n a cargo de investigadores ligados al proyecto de las empresas Alellyx,\u00a0que traslad\u00f3 tanto los recursos de los genomas como otras herramientas de la biotecnolog\u00eda a la agricultura; Scylla, que presta servicios de bioinform\u00e1tica; y CanaVialis, especializada en nuevas variedades de ca\u00f1a de az\u00facar. La primera y la tercera fueron adquiridas a su principal inversor, el fondo Votorantim Novos Neg\u00f3cios, tambi\u00e9n formado en la estela del proyecto pionero de la gen\u00f3mica y dirigido por Reinach, y en 2008 por Monsanto.<\/p>\n<p>El editorial de <em>Nature<\/em> sobre la <em>X. fastidiosa<\/em> en 2000 sostuvo, entre otros puntos, que el \u00e9xito del proyecto de la\u00a0<em>X. fastidiosa<\/em>, sumado al hecho poco com\u00fan de que una agencia del mundo avanzado e industrializado \u2013el Departamento de Agricultura de Estados Unidos\u2013 haya contratado la investigaci\u00f3n gen\u00f3mica de una variante de la\u00a0<em>Xylella,<\/em>\u00a0a un pa\u00eds en desarrollo, \u201cendosa la determinaci\u00f3n de Brasil de ingresar en la edad posgen\u00f3mica de la mano de los cient\u00edficos de los pa\u00edses m\u00e1s ricos\u201d.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Proyecto Genoma \u2013 FAPESP: Laboratorio de Secuenciaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/29268\/projeto-genoma-fapesp-laboratorio-de-sequenciamento\/\" target=\"_blank\">n<span style=\"font-size: 13.3333px; line-height: 20px;\">\u00ba<\/span>\u00a01997\/13451-6<\/a>) (1997-2000) ;\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Programa Genoma;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Andrew John George Simpson \u2013 Instituto Ludwig;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 1.329.975,72<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Proyecto Genoma \u2013 FAPESP: Laboratorio de Secuenciaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/29326\/projeto-genoma-fapesp-laboratorio-de-sequenciamento\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 1997\/13457-4<\/a>) (1997-2000);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa Genoma;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Fernando de Castro Reinach \u2013 USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 1.535.926,46<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Proyecto Genoma \u2013 FAPESP: Laboratorio de Secuenciaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/29143\/projeto-genoma-fapesp-laboratorio-de-sequenciamento\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 1997\/13475-2<\/a>) (1997-2000);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Programa Genoma;\u00a0<strong>Coordinador<\/strong> Paulo Arruda \u2013 Unicamp; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 932.244,71<br \/>\n<strong>4.<\/strong> Proyecto Genoma \u2013 FAPESP: Laboratorio de Secuenciaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/29128\/projeto-genoma-fapesp-laboratorio-de-sequenciamento\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 1997\/13463-4<\/a>) (1997-2000);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa Genoma;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Jesus Aparecido Ferro \u2013 Unesp; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 1.534.700,66<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>SIMPSON, A.J. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nature\/journal\/v406\/n6792\/full\/406151a0.html\" target=\"_blank\">The genome secuence of the plant pathogen <em>Xylella fastidiosa<\/em>. The <em>Xylella fastidiosa Consortium<\/em> of the Organization for Nucleotide Secuencing and Analysis. <\/a><strong>Nature<\/strong>. v. 406, n. 6792, p.151-59, 2000.<br \/>\nSILVA, A.C. R. da <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nature\/journal\/v417\/n6887\/full\/417459a.html\" target=\"_blank\">Comparison of the genomes of two <em>Xanthomonas<\/em> pathogens with differing host specificities<\/a>. <strong>Nature<\/strong>. v. 417, n. 6887, p. 459-63, 2002.<\/p>\n<p><strong>De nuestro archivo<br \/>\n<\/strong><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2004\/06\/01\/el-salto-cuantico-de-la-ciencia-brasilena\/\" target=\"_blank\">El salto cu\u00e1ntico de la ciencia brasile\u00f1a<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 100 \u2013 junio de 2004<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2002\/04\/01\/de-la-a-alellyx\/\" target=\"_blank\">De la Xylella a Alellyx<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 74 \u2013 abril de 2002<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2000\/12\/01\/los-descubrimientos-se-multiplican\/\" target=\"_blank\">Los descubrimientos se multiplican<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 60 \u2013 diciembre de 2000<br \/>\n<em>\u00a1Felicitaciones, cient\u00edficos!<\/em>\u00a0 Edici\u00f3n n\u00ba 51 \u2013 marzo de 2000<br \/>\n<em>Xylella \u2013 Concluyen el genoma de la bacteria &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 50 \u2013 enero y febrero de 2000<br \/>\n<em>Brasil se afirma en el selecto club de la gen\u00f3mica<\/em><em> mundial \u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 48 \u2013 noviembre de 1999<br \/>\n<em>Los primeros resultados<\/em>\u00a0 Edici\u00f3n n\u00ba 29 \u2013 marzo de 1998<br \/>\n<em>Un proyecto destinado a revolucionar la ciencia brasile\u00f1a<\/em>\u00a0 Edici\u00f3n n\u00ba 25 \u2013 octubre de 1997<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La gen\u00f3mica nacional sigue generando conocimientos","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1571],"tags":[],"coauthors":[124],"class_list":["post-202466","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-genomica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=202466"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202466\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=202466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=202466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=202466"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=202466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}