{"id":202490,"date":"2012-08-22T14:00:02","date_gmt":"2012-08-22T17:00:02","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=202490"},"modified":"2015-11-06T13:50:53","modified_gmt":"2015-11-06T15:50:53","slug":"la-batalla-contra-un-gusano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-batalla-contra-un-gusano\/","title":{"rendered":"La batalla contra un gusano"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_202492\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202492\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/fotona-e1446749546643-920x1024.jpg\" alt=\"Sin cloacas ni agua corriente: condiciones favorables para la contaminaci\u00f3n\" width=\"290\" height=\"323\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ricardo Azoury<\/span>Sin cloacas ni agua corriente: condiciones favorables para la contaminaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Ricardo Azoury<\/span><\/p><\/div>\n<p>Como resultado de la investigaci\u00f3n gen\u00f3mica, iniciada en el pa\u00eds hace alrededor de 15 a\u00f1os, investigadores brasile\u00f1os encontraron blancos prometedores para el desarrollo de una vacuna contra la esquistosomiasis, una enfermedad que afecta a m\u00e1s de 200 millones de personas en el mundo. Un equipo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y del Instituto Butantan identific\u00f3 un conjunto de nueve genes que mostraron capacidad para reducir hasta un 28% la cantidad de helmintos en el organismo de ratones inoculados, si se los compara con un grupo de animales no tratados.<\/p>\n<p>Los agentes etiol\u00f3gicos de la esquistosomiasis son tres vermes del g\u00e9nero <em>Schistosoma<\/em>: <em>S. haemotobium<\/em>, <em>S. japonicum<\/em> y <em>S. mansoni<\/em>. El tercero es el par\u00e1sito encontrado en Brasil, adonde lleg\u00f3 proveniente de \u00c1frica con los esclavos, durante la colonizaci\u00f3n portuguesa. Hasta ahora, todo lo que se ha logrado para combatirla han sido estrategias paliativas, pero no totalmente eficaces. Los medicamentos reducen a la mitad el riesgo de muerte que genera el par\u00e1sito, lo cual es poco para contener el avance de la enfermedad; y esto, desde la \u00f3ptica de los investigadores, justifica el desarrollo de otras estrategias. La vacunaci\u00f3n es, en teor\u00eda, una de las m\u00e1s prometedoras.<\/p>\n<p>Uno de los retos en lo que hace a hallar formas de combate radica en el complejo ciclo de vida del organismo. Los huevos microsc\u00f3picos salen de los excrementos de un hu\u00e9sped humano infectado y, en agua dulce, hacen eclosi\u00f3n para dar origen a la forma larvaria, denominada miracidio, que infecta a los caracoles y origina otra forma de gusano, la cercaria. Cada miracidio puede producir 10 mil cercarias, que vuelven a la agua y buscan hu\u00e9spedes vertebrados: los seres humanos.<\/p>\n<p>Dotada de una cola bifurcada, la cercaria ingresa al cuerpo humano por la piel y en menos de 15 minutos se encuentra en el torrente sangu\u00edneo. Al entrar en el organismo, pierde la cola; entonces pasa a denomin\u00e1rsele esquistos\u00f3mulo y se aloja en las venas del intestino, donde desarrolla su forma de verme y pone huevos. Algunos se instalan en el h\u00edgado y otros atraviesan la pared del intestino y salen con los excrementos, y as\u00ed recomienza el ciclo de transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con tantas transformaciones a lo largo del camino, la ruta escogida por el grupo encabezado por Sergio Verjovski-Almeida, investigador del Instituto de Qu\u00edmica de la USP, para investigar los genes del <em>Schistosoma mansoni<\/em>, fue la del llamado transcriptoma. Esta expresi\u00f3n deriva de transcripci\u00f3n, pues solamente se investigan los genes que se replican (se transcriben) en forma de ARN para asumir un rol activo en el metabolismo. De este modo, no solamente es posible identificar una fracci\u00f3n significativa de los genes de la criatura, sino que tambi\u00e9n se pueden efectuar correlaciones sobre qu\u00e9 genes se activan en las distintas fases del complejo ciclo de vida del gusano.<\/p>\n<p>En 2003, el grupo registr\u00f3 un avance al publicar los resultados de dos a\u00f1os de trabajo para descifrar el transcriptoma del <em>Schistosoma mansoni, <\/em>determinando de manera \u00edntegra o parcial las secuencias del 92% de los alrededor de 14 mil genes del par\u00e1sito. Este trabajo, publicado en la revista <em>Nature Genetics<\/em>, ingres\u00f3 en una lista reciente de<em> art\u00edculos fuertes<\/em> de la ciencia brasile\u00f1a preparada por Marco Antonio Zago, prorrector de investigaci\u00f3n de la USP.<\/p>\n<p><strong>De la gen\u00f3mica a la aplicaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEl transcriptoma producido en 2003 fue posible merced a un m\u00e9todo de detecci\u00f3n de genes conocido con la sigla Orestes (de <em>Open Reading frame ESTs<\/em>), desarrollado por Emmanuel Dias Neto y Andrew Simpson, quienes en ese entonces trabajaban en la filial brasile\u00f1a del Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer. A partir de all\u00ed el equipo de Verjovski-Almeida y sus colaboradores ha tamizado los datos en busca de informaci\u00f3n que ayude a comprender, en t\u00e9rminos moleculares, de qu\u00e9 modo act\u00faa el par\u00e1sito para burlar los sistemas de defensa del organismo.<\/p>\n<p>En 2003, el grupo de la USP hab\u00eda logrado identificar las funciones del 45% de los genes secuenciados del verme. El proceso de identificaci\u00f3n se efectu\u00f3 b\u00e1sicamente comparando los genes del <em>S. mansoni<\/em> con los de otros organismos cuyos genes ya hab\u00edan sido caracterizados en bases de datos p\u00fablicas. De la mitad de esos genes no se conoc\u00eda equivalente en otros organismos.<\/p>\n<p>Trabajando con esos tramos exclusivos del par\u00e1sito \u2013y se supone que lo sean porque son importantes desde el punto de vista evolutivo\u2012, el equipo de Verjovski-Almeida, en colaboraci\u00f3n con el grupo de Luciana Leite, del Instituto Butantan, encontr\u00f3 blancos prometedores para el desarrollo de vacunas. Este trabajo, publicado el a\u00f1o pasado en la revista cient\u00edfica <em>Parasitology Research<\/em>, no representa todav\u00eda una soluci\u00f3n certera para la enfermedad, sino m\u00e1s bien un camino que valdr\u00eda la pena investigar.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/058-061_schistosoma_esp501.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-202493\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/058-061_schistosoma_esp501-1024x422.jpg\" alt=\"058-061_schistosoma_esp50\" width=\"560\" height=\"231\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>En la fase correcta<\/strong><br \/>\nSe sabe que una vacuna contra el <em>Schistosoma<\/em> es posible, en principio, debido al simple hecho de que existen ciertos individuos que naturalmente muestran tener resistencia a la infecci\u00f3n, se\u00f1al indicativa de que su sistema inmunol\u00f3gico logra enfrentar a los invasores y vencerlos. Basado en estudios que apuntan a develar de qu\u00e9 modo los organismos resistentes logran detener el ataque, el grupo apost\u00f3 a la b\u00fasqueda de genes que se encuentren especialmente activos en una de las fases del ciclo de vida del par\u00e1sito, la de esquistos\u00f3mulo. Precisamente es de esta forma que, una vez que invade el cuerpo, el pat\u00f3geno pasa a desarrollarse dentro del hu\u00e9sped.<\/p>\n<p>Tamizando los datos del transcriptoma en busca de blancos gen\u00e9ticos\u00a0 exclusivos del <em>Schistosoma<\/em> y que se expresasen m\u00e1s en esta fase, el grupo lleg\u00f3 a un conjunto de nueve genes. El siguiente paso consisti\u00f3 en testear el potencial protector de los mismos, para ver si al inyectarlos en el organismo, podr\u00edan indicarle al sistema inmunol\u00f3gico c\u00f3mo reconocer y destruir al <em>S. mansoni<\/em>. A tal fin, el grupo del Butantan ech\u00f3 mano del protocolo conocido como vacuna de ADN: se inyectan los genes en el organismo y as\u00ed se los replica mediante el empleo de la maquinaria celular, amplificando la producci\u00f3n de prote\u00ednas, que son entonces reconocidas por las defensas del cuerpo.<\/p>\n<p>En pruebas con ratones, los investigadores constataron que dos de los genes pueden tener claramente un efecto protector. El gen denominado Dif 5 se revel\u00f3 capaz para reducir la cantidad de gusanos un 22% en los cuerpos de ratones inoculados, comparados con un grupo de animales no tratados. Pero el m\u00e1s importante hallazgo fue el gen Dif 4, que redujo el nivel de infecci\u00f3n en un 25%. Y el porcentaje para este gen espec\u00edfico mejor\u00f3 cuando se valieron de un segundo protocolo, al encapsular el material en microsferas: se elev\u00f3 al 28%. A\u00fan no es suficiente como para sostener que habr\u00e1 una vacuna, pero es una se\u00f1al prometedora, pues demuestra que existe, en efecto, una respuesta inmune incrementada.<\/p>\n<p>Para Sergio Verjovski-Almeida y sus colegas, las perspectivas son alentadoras, m\u00e1s all\u00e1 de los n\u00fameros relativamente modestos. \u201cEn la b\u00fasqueda de vacunas contra el <em>Schistosoma<\/em>, muchos estudios que emplean vacunas de ADN empiezan con valores de protecci\u00f3n bajos, que despu\u00e9s se elevan debido al uso de adyuvantes u otras estrategias de refuerzo\u201d. Y un aspecto interesante del trabajo consiste en que se hizo posible a un menor costo, toda vez que su base primaria de datos proviene del transcriptoma de 2003, analizado mediante el empleo de t\u00e9cnicas de bioinform\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Genoma\/ transcriptoma del <em>Schistosoma<\/em>\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-de-pesquisa\/4087\/genoma-schistosoma\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2001\/04248-0<\/a>) (2001-2004); <strong>Modalidad <\/strong>L\u00ednea regular de ayuda al proyecto de investigaci\u00f3n \u2013 Programa Genoma;\u00a0<strong>Coordinador <\/strong>Sergio Verjovski-Almeida \u2013 USP; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$\u00a0564.829,31<br \/>\n<strong>2.<\/strong><em> Schistosoma mansoni<\/em>: caracterizaci\u00f3n molecular de la interacci\u00f3n entre par\u00e1sitos y entre \u00e9stos y el hu\u00e9sped humano (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-regulares\/29557\/schistosoma-mansoni-caracterizacao-molecular-interacao\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2010\/51687-8<\/a>) (2010-2012); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>L\u00ednea regular de ayuda al proyecto de investigaci\u00f3n \u2013 Programa Genoma;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Sergio Verjovski-Almeida \u2013 USP; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$\u00a0429.444,90<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>VERJOVSKI-ALMEIDA, S. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/ng\/journal\/v35\/n2\/abs\/ng1237.html\" target=\"_blank\">Transcriptome analysis of the acoelomate human parasite <em>Schistosoma mansoni<\/em>.<\/a> <strong>Nature Genetics<\/strong>. v. 35, n. 2, p. 148-57, 2003.<br \/>\nFARIAS, L. P. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.springerlink.com\/content\/j652084064tq2n45\/?MUD=MP\" target=\"_blank\">Screening the <em>Schistosoma mansoni<\/em> transcriptome for genes differentially expressed in the schistosomulum stage in search for vaccine candidates.<\/a> <strong>Parasitology Research<\/strong>. v. 108, p. 123-35, 2011.<\/p>\n<p><strong>De nuestro archivo<br \/>\n<\/strong><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/10\/01\/estudiando-un-parasito-por-dentro-2\/?\" target=\"_blank\">Estudiando un par\u00e1sito por dentro<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 92 \u2013 octubre de 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Objetivos prometedores para medicamentos contra la esquistosomiasis","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1571],"tags":[306,316],"coauthors":[111],"class_list":["post-202490","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-genomica-es","tag-genetica-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=202490"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202490\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=202490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=202490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=202490"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=202490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}