{"id":202584,"date":"2012-08-22T15:10:42","date_gmt":"2012-08-22T18:10:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=202584"},"modified":"2015-11-06T14:38:41","modified_gmt":"2015-11-06T16:38:41","slug":"la-galapagos-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-galapagos-brasilena\/","title":{"rendered":"La Gal\u00e1pagos brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_202587\" style=\"max-width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/094-097_trefaut_esp501.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202587\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/094-097_trefaut_esp501-1024x262.jpg\" alt=\"Seres de las arenas del norte de Bah\u00eda, con y sin patas (de izquierda a derecha): Tropidurus amathites, de Santo In\u00e1cio; Nothobachia ablephara y Calyptommatus leiolepis, de Alagoado; Tropidurus pinima, de Santo In\u00e1cio\" width=\"560\" height=\"144\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Seres de las arenas del norte de Bah\u00eda, con y sin patas (de izquierda a derecha): <em>Tropidurus amathites<\/em>, de Santo In\u00e1cio; <em>Nothobachia ablephara<\/em> y <em>Calyptommatus leiolepis<\/em>, de Alagoado; <em>Tropidurus pinima<\/em>, de Santo In\u00e1cio<\/p><\/div>\n<p>Treinta y dos a\u00f1os despu\u00e9s de la primera expedici\u00f3n a las dunas del r\u00edo S\u00e3o Francisco, el bi\u00f3logo Miguel Trefaut Urbano Rodrigues, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), todav\u00eda se muestra sorprendido con \u201caquella loca fauna\u201d, tal como \u00e9l la denomina. En 1980, a los 27 a\u00f1os, aun m\u00e1s delgado que actualmente, \u00e9l recorri\u00f3 los alrededores de Santo In\u00e1cio, un municipio que en ese entonces ten\u00eda 200 habitantes, situado en el norte del estado de Bah\u00eda, bajo un sol impiadoso, y qued\u00f3 admirado con la diversidad de animales similares: especies hermanas, con peque\u00f1as diferencias de apariencia o de constituci\u00f3n gen\u00e9tica. Animalitos casi iguales entre ellos viv\u00edan en los m\u00e9danos de ambas orillas del r\u00edo, despu\u00e9s de haberse diferenciado desde un ancestro com\u00fan y seguido caminos evolutivos propios a partir del momento en que el r\u00edo \u2013en ese lugar con entre 200 y 300 metros de ancho\u2013 los separara.<\/p>\n<p>Del primer viaje regres\u00f3 con una especie nueva de lagarto, actualmente llamada <em>Eurolophosaurus amathites<\/em>, que vive solamente all\u00ed. En otras expediciones, \u00e9l y su equipo hallaron animales que a\u00fan no hab\u00edan sido descritos, como por ejemplo una serpiente de dos cabezas y otra subterr\u00e1nea, ambas con especies hermanas del otro lado del rio. En el Sahara brasile\u00f1o, de 7 mil kil\u00f3metros cuadrados a lo largo de 120 kil\u00f3metros de r\u00edo, han identificado casi 30 especies y ocho nuevos g\u00e9neros de lagartos exclusivos (end\u00e9micos): eso suma m\u00e1s que en los desiertos norteamericanos o africanos. All\u00ed \u2013y s\u00f3lo all\u00ed\u2013 vive tambi\u00e9n un roedor de 20 cent\u00edmetros, llamado <em>rabo-de-facho<\/em> [cola de antorcha], y un chotacabras de 20 cent\u00edmetros de altura, ambos igualmente adaptados a las dunas del S\u00e3o Francisco. Los m\u00e9danos exhiben una diversidad biol\u00f3gica comparable a la del archipi\u00e9lago de Gal\u00e1pagos, en cuya fauna Darwin se bas\u00f3 para elaborar la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de los seres vivos.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, Rodrigues y su equipo de 20 investigadores est\u00e1n dilucidando los mecanismos gen\u00e9ticos y evolutivos que orientaron la diferenciaci\u00f3n de lagartos de a lo sumo 5 cent\u00edmetros de longitud. Las especies m\u00e1s antiguas de un mismo g\u00e9nero taxon\u00f3mico de lagartos a\u00fan parecen lagartos, con el cuerpo corto y extremidades normales, por as\u00ed decirlo. Pero aqu\u00e9llas que empezaron a formarse en los \u00faltimos miles de a\u00f1os, fueron perdiendo dedos, las extremidades se les encogieron o desaparecieron y el cuerpo se les alarg\u00f3, a punto tal que algunas parecen serpientes, tan s\u00f3lo con peque\u00f1os ap\u00e9ndices de lo que habr\u00edan sido las patas delanteras en sus ancestros.<\/p>\n<p>Los bi\u00f3logos cre\u00edan que la p\u00e9rdida de estructuras complejas, tales como las extremidades no ten\u00eda retorno: es la llamada ley de la irreversibilidad de la evoluci\u00f3n o Ley de Dollo, en homenaje al naturalista belga Louis Dollo, quien la postul\u00f3 en 1890. No obstante, uno de los linajes de lagartos con extremidades reducidas demostr\u00f3 que la restituci\u00f3n es posible. En colaboraci\u00f3n con Rodrigues, Tiana Kohlsdorf, junto a su equipo de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, estudi\u00f3 15 especies de lagartos del g\u00e9nero <em>Bachia<\/em>, que viven por toda Am\u00e9rica del Sur; las m\u00e1s antiguas ten\u00edan extremidades con cinco dedos, y las m\u00e1s recientes, con cuatro, tres, dos y nuevamente tres. \u201cExiste una reversi\u00f3n, ya que la informaci\u00f3n gen\u00e9tica no se ha perdido, pero es como si fuese una nueva evoluci\u00f3n, pues los dedos que reaparecen no son precisamente iguales\u201d, dice Kohlsdorf.<\/p>\n<p>Ella, Rodrigues y colegas de la Universidad Yale, de Estados Unidos, presentaron estas conclusiones en 2006 en la revista <em>Evolution<\/em>. Recibieron tantas cr\u00edticas que debieron contraargumentar, en 2010, tambi\u00e9n en <em>Evolution<\/em>, para calmar el debate.\u00a0 \u201cCon base en las herramientas de an\u00e1lisis estad\u00edstico que hemos desarrollado\u201d, dice Kohlsdorf, \u201cgrupos de otros pa\u00edses han empezado a mostrar la reversi\u00f3n de alas en insectos y en otros animales\u201d.<\/p>\n<p>Mientras segu\u00eda el debate, los bi\u00f3logos de la USP verificaron que al menos en dos g\u00e9neros de lagartos exclusivos de las dunas, <em>Calyptommatus<\/em> y <em>Nothobachia<\/em>, la p\u00e9rdida de extremidades es irreversible: los animales conservan solamente min\u00fasculos ap\u00e9ndices de lo que una vez fueron miembros anteriores, y son muy parecidos a serpientes. \u201cNo sabemos por qu\u00e9 \u00fanicamente las <em>Bachias <\/em>logran revertir la p\u00e9rdida de extremidades\u201d, reconoce Tiana.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/094-097_trefaut_esp50.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-202586\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/094-097_trefaut_esp50-980x1024.jpg\" alt=\"094-097_trefaut_esp50\" width=\"290\" height=\"303\" \/><\/a>Juliana Rossito, investigadora del grupo de Rodrigues, examin\u00f3 embriones y adultos de <em>Calyptommatus <\/em>en distintos estadios de desarrollo para entender de qu\u00e9 manera podr\u00eda haberse dado la p\u00e9rdida de las extremidades. Observ\u00f3 que el f\u00e9mur empieza a formarse en el embri\u00f3n, entre el quinto y el decimosexto d\u00eda, pero posteriormente desaparece. Sus an\u00e1lisis indicaron que los lagartos de ese g\u00e9nero est\u00e1n listos para nacer en un mes \u2013y no en seis, como los de las especies m\u00e1s cercanas\u2013, quiz\u00e1 debido al efecto de la temperatura o a la escasez de agua. \u201cSelecci\u00f3n natural mediante\u201d, dice Rodrigues, \u201cesa especie encontr\u00f3 una forma de acelerar el desarrollo\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, la reducci\u00f3n de las patas y el alargamiento del cuerpo pueden haber surgido en la historia evolutiva de los lagartos de la familia <em>Gymnophtalmidae<\/em>, con 45 g\u00e9neros, conjunto que incluye a <em>Bachia<\/em> y <em>Calyptommatus<\/em>, como consecuencia de adaptaciones que les permitieron evitar temperaturas extremas. De ese proceso resultaron especies que logran enterrarse para huir de los predadores, del fr\u00edo o del calor, que puede llegar a los 50 grados sobre la arena. Se estima que en toda la historia de los lagartos esas transformaciones habr\u00edan ocurrido al menos en dos decenas de oportunidades, lo cual favoreci\u00f3 el origen de lagartos peculiares, a veces un tanto repugnantes, y un grupo de animales con fama y h\u00e1bitos propios: las serpientes.<\/p>\n<p>Para entender c\u00f3mo y por qu\u00e9 los lagartos se est\u00e1n volviendo capaces de vivir enterrados en t\u00faneles o cavernas, Agust\u00edn Camacho film\u00f3 y analiz\u00f3 centenares de pruebas comparando la locomoci\u00f3n, la capacidad de fuga y los h\u00e1bitos alimentarios de 12 especies de lagartos de la familia <em>Gymnophtalmidae <\/em>en c\u00e1maras con arena en laboratorio. \u201cEl cuerpo alargado y la ausencia de patas parecen favorecer el desempe\u00f1o de los lagartos fosoriales, que logran huir de los predadores m\u00e1s r\u00e1pido, se alimentan mejor y se entierran m\u00e1s f\u00e1cilmente que los que tienen patas\u201d, concluy\u00f3. \u201cPero todav\u00eda no es posible decir cu\u00e1l es el morfotipo m\u00e1s adaptado a la vida en la arena, porque incluso las especies con cuatro patas son abundantes, sobreviven perfectamente y puede v\u00e9rselas por docenas en los m\u00e9danos\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, ciertos lagartos de los desiertos de Australia vivieron una historia evolutiva similar.<\/p>\n<p>Camacho representa a la segunda generaci\u00f3n de bi\u00f3logos que est\u00e1 en la senda de los animalitos extra\u00f1os de las arenas del norte de Bah\u00eda. \u00c9l estudi\u00f3 biolog\u00eda en Andaluc\u00eda, Espa\u00f1a, pero \u201cno ve\u00eda la hora de venirme al tr\u00f3pico\u201d, comenta. Vino a S\u00e3o Paulo para un curso r\u00e1pido sobre animales ponzo\u00f1osos y lagartos en 2002, regres\u00f3 a Espa\u00f1a, termin\u00f3 la carrera y a finales de 2003 se mud\u00f3 a Salvador para hacer la maestr\u00eda en la Universidad Federal de Bah\u00eda. Su director de tesis, Pedro Rocha, hab\u00eda hecho el doctorado sobre ecolog\u00eda de los lagartos de las dunas del S\u00e3o Francisco, supervisado a su vez por Rodrigues. A finales de 2007, se mud\u00f3 a S\u00e3o Paulo y ahora trabaja en su doctorado en un entrepiso sobre el despacho de Miguel Rodrigues.<\/p>\n<p>Rodrigues mantiene el mismo m\u00e9todo de trabajo que cuando empez\u00f3 a estudiar serpientes y lagartos, hace 40 a\u00f1os, comparando caracter\u00edsticas externas tales como la cantidad y formato de las escamas, la longitud del cuerpo y la forma de los ojos, para reconocer una nueva especie y construir la filogenia, que es el orden de aparici\u00f3n de un grupo de animales similares, empezando por los m\u00e1s antiguos. K\u00e1tia Pellegrino, docente de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo, se vale de otro abordaje y ha empezado a estudiar el parentesco entre los lagartos comparando 10 genes. A menudo, los an\u00e1lisis de ADN indican que los an\u00e1lisis obtenidos con base en ciertos caracteres externos deben reverse.<\/p>\n<p>Rodrigues y su grupo de trabajo est\u00e1n viendo de qu\u00e9 manera los ambientes restringidos pueden limitar la formaci\u00f3n de especies nuevas, con caracter\u00edsticas y h\u00e1bitos \u00fanicos. Los animales que viven en las dunas son tan especializados que no sobreviven \u2013ni entran\u2013 en la <em>caatinga<\/em> vecina; los animales t\u00edpicos del semi\u00e1rido conocido como <em>caatinga<\/em>, a su vez, solamente entran marginalmente a las dunas. Y aun all\u00ed dentro, los animales se especializaron en ambientes distintos. Algunas especies de lagartos viven \u00fanicamente sobre grupos de rocas y no atraviesan las \u00e1reas de <em>caatinga<\/em> que separan los afloramientos rocosos.<\/p>\n<div id=\"attachment_202588\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202588\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Santo-In\u2020cio-Caminho-para-Salt\u2206o-11-300x225.jpg\" alt=\"Las dunas de Santo In\u00e1cio: un espacio \u00fanico que alberga especies hermanas, con historias evolutivas diferentes\" width=\"290\" height=\"218\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> MIGUEL TREFAUT RODRIGUES\/ IB-USP<\/span>Las dunas de Santo In\u00e1cio: un espacio \u00fanico que alberga especies hermanas, con historias evolutivas diferentes<span class=\"media-credits\"> MIGUEL TREFAUT RODRIGUES\/ IB-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Del otro lado del Atl\u00e1ntico<\/strong><br \/>\nRodrigues observ\u00f3 el mismo fen\u00f3meno \u2013poblaciones aisladas de <em>Platysaurus<\/em>, lagartos de otra familia, pero muy parecidos con los de uno de los grupos de <em>Tropidurus<\/em>, que tambi\u00e9n tiene cuerpo achatado y solamente viven entre las piedras en Mozambique, adonde fue por primera vez en 2007. Su plan es regresar en 2013 y estudiar los lagartos y las serpientes de norte a sur del pa\u00eds, junto a otros bi\u00f3logos brasile\u00f1os y mozambique\u00f1os. Pretenden ver si las poblaciones de lagartos de ese g\u00e9nero en \u00c1frica se habr\u00edan originado en la misma \u00e9poca que los del nordeste brasile\u00f1o; de ser as\u00ed, podr\u00edan contar historias paralelas de tierras que estuvieron cerca hace millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero animales parecidos pueden tener historias muy diferentes. En 2008, comparando tramos de ADN de 10 poblaciones de lagartos del g\u00e9nero <em>Eurolophosaurus<\/em>, Jos\u00e9 Carlos Passoni, Maria L\u00facia Benozzati y Rodrigues, todos de la USP, mostraron que una de las especies, el <em>Eurolophosaurus divaricatus<\/em>, un lagarto de 25 cent\u00edmetros de longitud que vive en la orilla izquierda del S\u00e3o Francisco, habr\u00eda surgido hace 5,5 millones de a\u00f1os. Los habitantes de la orilla opuesta ser\u00edan m\u00e1s recientes: el <em>E. nanuzae, <\/em>de 3,5 millones de a\u00f1os y el <em>E. amathites<\/em>, con al menos un mill\u00f3n y medio de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los c\u00e1lculos sobre el origen de esas especies de lagartos superaron ampliamente los modestos 15 mil a\u00f1os a los que antes se hab\u00eda arribado con base en datos geomorfol\u00f3gicos. Habr\u00eda sido en esa \u00e9poca que el r\u00edo, a medida que el relieve se iba modificando, habr\u00eda desviado su curso desde el interior hacia el mar. Las lagunas internas, en cuyas orillas los lagartos tomaban sol, pueden haberse desvanecido, o bien, el r\u00edo puede haber incorporado parte de la orilla izquierda al seguir hacia el este y ya no hacia el oeste. Seg\u00fan Rodrigues, la separaci\u00f3n entre las orillas norte y sur habr\u00eda culminado hace entre 10 millones y 8 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ahora le parece claro que los r\u00edos \u2013y no solamente el S\u00e3o Francisco\u2013 funcionan como una barrera geogr\u00e1fica para la formaci\u00f3n de nuevas especies de reptiles y anfibios. A\u00f1os atr\u00e1s, Pellegrino, Rodrigues y otros bi\u00f3logos mostraron la validez de esta idea con una especie de lagartija del bosque atl\u00e1ntico, la <em>Gymnodactylus darwinii<\/em>. Las poblaciones de esa especie encontradas al norte y al sur del r\u00edo Doce, que drena \u00e1reas de Minas Gerais y de Esp\u00edrito Santo, antes consideradas cercanas, ya no se mostraron tan pr\u00f3ximas: una tiene 38 y la otra 40 cromosomas.<\/p>\n<p>Antoine Fouquet, un franc\u00e9s que hizo su posdoctorado con Rodrigues, arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las selvas de Guyana fueron un refugio biol\u00f3gico importante para la diferenciaci\u00f3n de la fauna amaz\u00f3nica durante los \u00faltimos miles de a\u00f1os. Curiosamente, vino de las Guayanas la primera especie de serpiente que Rodrigues identific\u00f3 en 1978, cuando a\u00fan cursaba biolog\u00eda en Par\u00eds (curs\u00f3 la carrera en el exterior y el posgrado en Brasil). La primera especie brasile\u00f1a, en 1980. \u00bfCu\u00e1ntas fueron en total? \u201cNunca las cont\u00e9\u201d, desestima, entre la modestia y la impaciencia para los c\u00e1lculos. En 2010, Peter Uetz, del J. Craig Venter Institute, de Estados Unidos, tuvo paciencia y las cont\u00f3. El resultado: en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Zootaxa <\/em>sobre los 40 bi\u00f3logos que m\u00e1s especies de reptiles describieron en el mundo desde el siglo XVIII, Rodrigues es el \u00fanico brasile\u00f1o de la lista, ubicado en el 35\u00ba puesto, con 53 especies descritas. Actualmente son m\u00e1s de 60.<\/p>\n<p>Miguel Trefaut Rodrigues ya ha contra\u00eddo malaria, dengue y muchas otras enfermedades por andar en el monte, generalmente de noche, en busca de esos animalitos que lo dejan feliz; una parte de las penurias de los viajes y de la producci\u00f3n intelectual de ese grupo puede verse en el sitio del laboratorio: <a href=\"http:\/\/www.ib.usp.br\/trefaut\">www.ib.usp.br\/trefaut<\/a>. \u00c9l sabe que ha hecho mucho, pero tambi\u00e9n se inquieta ante lo que queda por hacerse y lo que ya puede haberse perdido. \u201cNo sabemos nada. Cada vez m\u00e1s, me doy cuenta de que somos completamente ignorantes\u201d, dice. \u201cHay especies hermanas de lagartos en los Andes y en la restinga de la selva atl\u00e1ntica. \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 resto? \u00a1Desapareci\u00f3!\u201d<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1. <\/strong>Estudios sobre la ecolog\u00eda y diferenciaci\u00f3n de la fauna\u00a0<span style=\"line-height: 1.5;\">de r\u00e9ptiles de las dunas del r\u00edo S\u00e3o Francisco medio (<\/span><em style=\"line-height: 1.5;\">Lepidosauromorpha, scuamata<\/em><span style=\"line-height: 1.5;\">) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1336\/estudos-sobre-a-ecologia-e-diferenciacao-da-fauna-de-repteis-das-dunas-do-medio-rio-sao-francisco-l\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 1996\/03554-0<\/a>) (1997-2002); <\/span><strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Miguel Trefaut Urbano Rodrigues \u2013 IB\/USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 388.398,04<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Sistem\u00e1tica y evoluci\u00f3n de la herpetofauna neotropical (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1335\/sistematica-e-evolucao-da-herpetofauna-neotropical\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2003\/10335-8<\/a>)\u00a0<span style=\"line-height: 1.5;\">(2004-2011); <\/span><strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Miguel Trefaut Urbano Rodrigues \u2013 IB\/USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 975.589,35<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Filogeograf\u00eda comparada, filogenia, modelado paleoclim\u00e1tico y taxonom\u00eda, y r\u00e9ptiles y anfibios neotropicales (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/35240\/filogeografia-comparada-filogenia-modelagem-paleoclimatica-e-taxonomia-de-repteis-e-anfibios-neotr\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2011\/50146-6<\/a>) (2012-2016);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico; <strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Miguel Trefaut Urbano Rodrigues \u2013 IB\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 1.747.802,04<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>KOHLSDORF T. y WAGNER G. P. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.0014-3820.2006.tb00533.x\/abstract\" target=\"_blank\">Evidence for the reversibility of digit loss: a phylogenetic study of limb evolution in Bachia (Gymnophthalmidae: Scuamata)<\/a>. <strong>Evolution<\/strong>. v. 60, n. 9, p. 1896-912, 2006.<br \/>\nFOUQUET, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1055790311004945\" target=\"_blank\">Molecular phylogeny and morphometric analyses reveal deep divergence between Amazonia and Atlantic Forest species of Dendrophryniscus<\/a>. <strong>Molecular Phylogenetics and Evolution<\/strong>. v. 62, p. 826-38, 2012.<br \/>\nAMARO, R. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1055790311004635\" target=\"_blank\">Demographic processes in the montane Atlantic rainforest: Molecular and cytogenetic evidence from the endemic frog Proceratophrysboiei<\/a>. <strong>Molecular Phylogenetics and Evolution<\/strong>. v. 62, p. 880-88, 2012.<\/p>\n<p><strong>De nuestro archivo<\/strong><br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/03\/23\/entre-viboras-y-lagartos\/?\" target=\"_blank\">Entre v\u00edboras y lagartos<\/a>\u00a0<\/em>&#8211; Edici\u00f3n n\u00ba 169 \u2013 marzo de 2010<br \/>\n<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/12\/01\/a-los-pies-de-los-dinosaurios-2\/?\" target=\"_blank\"><em>A los pies de los dinosaurios<\/em><\/a> &#8211; Edici\u00f3n n\u00ba 154 \u2013 diciembre de 2008<br \/>\n<em>Un tesoro a orillas del Velho Chico<\/em> &#8211; Edici\u00f3n n\u00ba 57 \u2013 septiembre de 2000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Lagartos de las dunas del r\u00edo S\u00e3o Francisco tienen historias propias","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1572],"tags":[300],"coauthors":[5968],"class_list":["post-202584","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biologia-es","tag-evolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=202584"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202584\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=202584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=202584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=202584"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=202584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}