{"id":202898,"date":"2012-08-22T19:00:30","date_gmt":"2012-08-22T22:00:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=202898"},"modified":"2015-11-11T13:11:46","modified_gmt":"2015-11-11T15:11:46","slug":"el-presidencialismo-se-mueve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-presidencialismo-se-mueve\/","title":{"rendered":"El presidencialismo se mueve"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_202899\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Presidencialismo_010DFCN20813.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202899\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Presidencialismo_010DFCN20813-300x300.jpg\" alt=\"Construcci\u00f3n de la sede del Congreso en Brasilia (1959)\" width=\"290\" height=\"291\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MARCEL GAUTHEROT, Bras\u00edlia, 1958 \/ Acervo Instituto Moreira Salles<\/span><\/a> Construcci\u00f3n de la sede del Congreso en Brasilia (1959)<span class=\"media-credits\">MARCEL GAUTHEROT, Bras\u00edlia, 1958 \/ Acervo Instituto Moreira Salles<\/span><\/p><\/div>\n<p>El r\u00e9gimen presidencialista, en un sistema federativo, asociado a una legislaci\u00f3n electoral que prev\u00e9 el voto proporcional en listas abiertas, impide aparentemente el ejercicio de la plena democracia en Brasil, y constituye la ra\u00edz del clientelismo e incluso de la corrupci\u00f3n. En el caso de Brasil, esa tr\u00edada perversa, en la visi\u00f3n de los muchos estudiosos de la pol\u00edtica del pa\u00eds, explicar\u00eda la dificultad de los gobiernos para implementar pol\u00edticas distributivas, por ejemplo, teniendo como resultado a menudo una par\u00e1lisis decisoria. Pero un proyecto tem\u00e1tico llevado adelante con el apoyo de la FAPESP indica que las cosas no son precisamente as\u00ed. Al menos no lo son desde la Constituci\u00f3n de 1988.<\/p>\n<p>\u201cEl fortalecimiento del poder legislativo del ejecutivo neutraliz\u00f3 los efectos de esas caracter\u00edsticas sobre la capacidad del gobierno para implementar pol\u00edticas de inter\u00e9s general enfatizados en la literatura institucional\u201d, dice Argelina Cheibub Figueiredo, del Instituto de Estudios Sociales y Pol\u00edticos (Iesp) de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj).<\/p>\n<p>Esta investigaci\u00f3n empez\u00f3 en 1997, bajo la coordinaci\u00f3n de Cheibub, en ese entonces en la Universidad de Campinas (Unicamp), y Fernando Limongi, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), junto a investigadores del Centro Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Planificaci\u00f3n (Cebrap). Comparando los distintos gobiernos presidencialistas de los per\u00edodos entre 1946 y 1964 y del posterior a la Constituci\u00f3n de 1988, los estudiosos constataron que, en el actual momento de la democracia brasile\u00f1a, el poder decisorio se caracteriza por un alto grado de delegaci\u00f3n del Congreso al Ejecutivo y, dentro del Congreso, de los legisladores a los l\u00edderes partidarios, explica Cheibub.<\/p>\n<p>El presidente tiene la exclusividad de la iniciativa para proponer medidas en tres \u00e1reas fundamentales: administrativa, presupuestaria y fiscal. \u201cY solicitar tratamiento de urgencia para los proyectos de leyes que presenta, asegur\u00e1ndose la prioridad en la definici\u00f3n de la pauta del Legislativo\u201d. Posee autoridad para promulgar decretos con fuerza de ley y de vigencia inmediata, por medio de las llamadas medidas provisorias. Con todo, este poderoso instrumento legislativo debe pasar por la aprobaci\u00f3n del Congreso, que puede enmendar o rechazar la iniciativa del gobierno. \u201cEl presidente no puede ignorar la voluntad del Legislativo\u201d, afirma Cheibub.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/224-229_Presidencialismo_esp50-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-202902\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/224-229_Presidencialismo_esp50-01-300x278.jpg\" alt=\"224-229_Presidencialismo_esp50-01\" width=\"290\" height=\"269\" \/><\/a>El Congreso, a su vez, est\u00e1 altamente centralizado alrededor de los l\u00edderes de los partidos, que ejercen un r\u00edgido control sobre la agenda del Legislativo: definen el calendario de votaciones de los proyectos, toman decisiones sobre las votaciones nominales y las presentaciones de enmiendas y velan por el orden de la pauta. \u201cEl reglamento interno beneficia especialmente a los l\u00edderes de los partidos m\u00e1s grandes\u201d, subraya Cheibub.<\/p>\n<p>Las primeras conclusiones del proyecto tem\u00e1tico intitulado <em>Instituciones Pol\u00edticas, Est\u00e1ndares de Interacci\u00f3n Ejecutivo-Legislativo y Capacidad Gobernativa<\/em> salieron publicadas en la edici\u00f3n 49 de la revista <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, en diciembre de 1999. En aquel momento, los investigadores ya constataban que la concentraci\u00f3n de poderes en el Ejecutivo era institucional, lo que caracterizaba a un sistema distinto del \u201cpresidencialismo imperial\u201d de base personalista, tenido como caracter\u00edstico de los sistemas pol\u00edticos de Latinoam\u00e9rica, tal como escribiera el reportero Ricardo Aguiar. En el transcurso de los 13 a\u00f1os siguientes, nueva informaci\u00f3n ech\u00f3 a\u00fan m\u00e1s luz sobre el sistema brasile\u00f1o de gobierno.<\/p>\n<p><strong>Para derribar mitos<\/strong><br \/>\nLas reglas constitucionales y los reglamentos del Legislativo les asignan tanto al presidente como a los l\u00edderes partidarios del bloque oficialista medios como para inhibir iniciativas individualistas de los diputados. \u201cLa centralizaci\u00f3n del poder decisorio tiene efectos sobre el funcionamiento y sobre los resultados de la actual experiencia democr\u00e1tica brasile\u00f1a\u201d, comenta Cheibub. Y suministra pruebas: entre 1998 y 2007 \u2013esta \u00faltima fecha, al comienzo del segundo mandato del presidente Luiz In\u00e1cio Lula da Silva\u2013, el \u00edndice promedio de aprobaci\u00f3n de proyectos presentados por el ejecutivo fue del 75,08%. \u201cSolamente durante la administraci\u00f3n Collor de Mello, quien gobern\u00f3 sin tener mayor\u00eda en el Congreso, ese \u00edndice se ubic\u00f3 muy por debajo de los dem\u00e1s\u201d, compara.<\/p>\n<div id=\"attachment_202900\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Presidencialismo_010DFCN22285t.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202900\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Presidencialismo_010DFCN22285t-297x300.jpg\" alt=\"\u00daltimos retoques en la rampa del Congreso Nacional para su inauguraci\u00f3n (1960)\" width=\"290\" height=\"293\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MARCEL GAUTHEROT, Bras\u00edlia, 1958 \/ Acervo Instituto Moreira Salles<\/span><\/a> \u00daltimos retoques en la rampa del Congreso Nacional para su inauguraci\u00f3n (1960)<span class=\"media-credits\">MARCEL GAUTHEROT, Bras\u00edlia, 1958 \/ Acervo Instituto Moreira Salles<\/span><\/p><\/div>\n<p>Estos resultados indican que la centralizaci\u00f3n del poder de decisi\u00f3n en el Ejecutivo, compartida con los l\u00edderes partidarios del Legislativo, puede neutralizar los efectos del federalismo, de la legislaci\u00f3n electoral y del presidencialismo. \u201cBrasil ha ido echando por tierra diversos mitos paulatinamente. La centralizaci\u00f3n otorga margen para que se efectivicen pol\u00edticas nacionales, incluso de redistribuci\u00f3n de renta, y que se implementen medidas de combate contra la inflaci\u00f3n, una pol\u00edtica dif\u00edcil. En la actualidad, los intereses nacionales se superponen a los intereses locales.\u201d<\/p>\n<p>Esta nueva cara del presidencialismo en Brasil poco difiere de las del r\u00e9gimen parlamentarista. \u201cYa en los a\u00f1os 1990, el parlamentarismo era considerado una forma superior de gobierno: ese r\u00e9gimen funde ambos poderes y elimina conflictos. En cambio, en el presidencialismo, las bases electorales del Ejecutivo (nacionales) y las del Legislativo (locales), sumadas a la autonom\u00eda del presidente para armar su gabinete, generar\u00edan un conflicto intr\u00ednseco al sistema de gobierno. Con todo, si el presidente pretende gobernar, necesita el apoyo del Legislativo\u201d, compara. Sucede que los actores pol\u00edticos son racionales, tienen el objetivo de lograr un gobierno efectivo y buscan cooperaci\u00f3n mediante coaliciones.<\/p>\n<p>\u201cDe la misma manera que los primeros ministros, los presidentes brasile\u00f1os forman coaliciones partidarias a los efectos de obtener el apoyo del Legislativo a sus iniciativas\u201d, afirma Chaibub. Este compromiso se traduce en una participaci\u00f3n efectiva en el gobierno, lo cual incluye el control de los ministerios. \u201cHubo coaliciones en todos los per\u00edodos constitucionales, de 1946 a 1964 y a partir de 1988, y esto viene consolid\u00e1ndose con el compromiso cada vez mayor de los partidos que est\u00e1n en el gobierno.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_202904\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/C7528.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202904\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/C7528-300x199.jpg\" alt=\"Manifestaci\u00f3n de mujeres por elecciones directas delante del Congreso Nacional (1984)\" width=\"290\" height=\"193\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cynthia Brito<\/span><\/a> Manifestaci\u00f3n de mujeres por elecciones directas delante del Congreso Nacional (1984)<span class=\"media-credits\">Cynthia Brito<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las coaliciones de gobierno formadas desde el comienzo de la redemocratizaci\u00f3n se alineaban predominantemente a la derecha del espectro ideol\u00f3gico, hasta el gobierno de Lula da Silva\u201d, subraya la investigadora. \u201cEn cuanto asumi\u00f3 el gobierno, el Partido de la Socialdemocracia Brasile\u00f1a (PSDB), aliado al Partido del Frente Liberal (PFL), pas\u00f3 a contar con el apoyo del Partido del Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (PMDB) y, en 1996, tambi\u00e9n con el del Partido Progresista Brasile\u00f1o (PPB). En aquel per\u00edodo, la alianza iba del centro hacia la derecha, y el gobierno termin\u00f3 paut\u00e1ndose m\u00e1s por la agenda del liberal PFL que por la socialdem\u00f3crata. La izquierda estaba en la oposici\u00f3n\u201d, analiza. En 2001, cuando el PFL sali\u00f3 del gobierno para disputar la presidencia de la Rep\u00fablica, la alianza se rompi\u00f3. En 2002, Lula da Silva gan\u00f3 las elecciones aliado a la derecha, del Partido Liberal (PL). \u201cEl Partido de los Trabajadores (PT) se percat\u00f3 de que sin alianzas no gobernar\u00eda\u201d. La oposici\u00f3n, dice, estaba en el centro.<\/p>\n<p><strong>Las coaliciones mayoritarias<\/strong><br \/>\nTanto Fernando Henrique Cardoso como Lula da Silva buscaron formar alianzas mayoritarias, con coaliciones multipartidarias para votar reformas constitucionales, que exigen el qu\u00f3rum de los tres quintos del Congreso.<\/p>\n<p>Cuando la coalici\u00f3n se muestra unida, es decir, cuando todos los l\u00edderes apuntan su voto positivo, los legisladores oficialistas votan junto a sus l\u00edderes. En el per\u00edodo analizado, el promedio de votos favorables a las propuestas del gobierno fue del 91,1%. \u201cEse apoyo no vari\u00f3 con los diferentes presidentes\u201d, sostiene Cheibub. Cuando la coalici\u00f3n est\u00e1 dividida, ese promedio cae al 66%. \u201cEl apoyo al gobierno no es incondicional\u201d. Y eso sucede en general cuando los l\u00edderes partidarios se manifiestan contrarios a la aprobaci\u00f3n de alg\u00fan proyecto. \u201cEs el apoyo del partido lo que asegura el voto del bloque\u201d, concluye.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/224-229_Presidencialismo_esp50-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-202905\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/224-229_Presidencialismo_esp50-02-300x185.jpg\" alt=\"224-229_Presidencialismo_esp50-02\" width=\"290\" height=\"179\" \/><\/a>Las derrotas suceden cuando no se sellan acuerdos con los bloques. Collor de Mello, por ejemplo, quien gobern\u00f3 sin coalici\u00f3n mayoritaria \u2013y sin el apoyo del PMDB\u2013, perdi\u00f3 14 de 61 votaciones que requer\u00edan mayor\u00eda simple. Cardoso, en cambio, perdi\u00f3 11 entre 205 votaciones en temas que depend\u00edan de qu\u00f3rum simple. En las 222 votaciones de temas constitucionales \u2013tres quintos de los votos del plenario\u2013 sufri\u00f3 solamente 18 derrotas.<\/p>\n<p>Durante su primer mandato, Lula perdi\u00f3 10 de 182 votaciones, y ocho entre las 134 que exig\u00edan qu\u00f3rum ordinario. \u201cEl rol de los partidos se torna cada vez m\u00e1s importante. La estructura del sistema pol\u00edtico brasile\u00f1o es actualmente la misma de los pa\u00edses parlamentaristas multipartidarios\u201d, concluye.<\/p>\n<p>El presidencialismo de coalici\u00f3n no es una exclusividad brasile\u00f1a. \u201cLos pa\u00edses del Latinoam\u00e9rica est\u00e1n volvi\u00e9ndose multipartidarios\u201d, constata. Para entender los distintos sistemas, es necesario hacer comparaciones.<\/p>\n<p>\u201cIniciamos un trabajo sobre gobiernos minoritarios en Latinoam\u00e9rica y constatamos que surgen dificultades para hallar detalles sobre aspectos institucionales. Empezamos a organizar un consorcio de investigadores para montar un banco de datos. Estamos recabando datos de 14 pa\u00edses, con informaci\u00f3n sobre la formaci\u00f3n de gabinetes desde 1980. Lo dif\u00edcil es encontrar el partido de los ministros. Consultamos hasta en Facebook para encontrar respuestas\u201d, comenta. El gran obst\u00e1culo, explica, radica en que en el presidencialismo no siempre el ministro ocupa el cargo por la cuota que le corresponde al partido.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nInstituciones Pol\u00edticas, Est\u00e1ndares de Interacci\u00f3n Ejecutivo-Legislativo y Capacidad Gobernativa (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-tematicos\/946\/instituicoes-politicas-padroes-interacao-executivo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2005\/56365-0<\/a>) (2006-2010);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coordinadores\u00a0<\/strong>Fernando de Magalh\u00e3es Papaterra Limongi \u2013 USP y Argelina Maria Cheibub Figueiredo \u2013 Unicamp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 110.000,00<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nFIGUEIREDO, A. 2007. <a href=\"http:\/\/www.bpsr.org.br\/english\/arquivos\/BPSR_v1_n2_feb2008_06.pdf\" target=\"_blank\">Government Coalitions in Brazilian Democracy<\/a>. <strong>Brazilian Political Science Review<\/strong>. v. 1, n. 2, p. 182-16, 2007.<br \/>\nFIGUEIREDO, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.bpsr.org.br\/english\/arquivos\/BPSR_v3_n2_ago2010_06.pdf\" target=\"_blank\">Political and Institutional Determinants of the ejecutive\u2019s Legislative Success in Latin America.<\/a> <strong>Brazilian Political Science Review<\/strong>. v. 3, n. 2, p. 155-71, 2009.<\/p>\n<p><strong>De nuestro archivo<\/strong><br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/03\/01\/diputado-profesional\/?\" target=\"_blank\">Diputado profesional<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 169 \u2013 marzo de 2010<br \/>\n<em>El presidencialismo hace que sea f\u00e1cil gobernar &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 49 \u2013 diciembre de 1999<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El poder de legislar del Ejecutivo tiende a mitigar la imagen del gobierno","protected":false},"author":95,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1575],"tags":[283],"coauthors":[397],"class_list":["post-202898","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-especial","tag-ciencia-politica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202898","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=202898"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202898\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=202898"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=202898"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=202898"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=202898"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}