{"id":202916,"date":"2012-08-22T19:30:32","date_gmt":"2012-08-22T22:30:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=202916"},"modified":"2015-11-11T14:02:48","modified_gmt":"2015-11-11T16:02:48","slug":"la-america-de-luzia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-america-de-luzia\/","title":{"rendered":"La Am\u00e9rica de Luzia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_202917\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202917\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Amerindios_ABRE_FINAL-e1447256835748-300x271.jpg\" alt=\"Los cr\u00e1neos de Lagoa Santa: las osamentas de la regi\u00f3n de Minas Gerais sirvieron para formular una teor\u00eda alternativa del poblamiento de Am\u00e9rica\" width=\"290\" height=\"261\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Los cr\u00e1neos de Lagoa Santa: las osamentas de la regi\u00f3n de Minas Gerais sirvieron para formular una teor\u00eda alternativa del poblamiento de Am\u00e9rica<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1988, el arque\u00f3logo y antrop\u00f3logo Walter Neves trabajaba en el Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi cuando fue convocado apresuradamente por Guilherme de la Penha, en ese entonces director de dicha instituci\u00f3n de investigaci\u00f3n, para llevar a cabo una misi\u00f3n en el exterior. Deber\u00eda representar a la jefatura del museo en una reuni\u00f3n sobre arqueolog\u00eda de salvamento en Estocolmo, Suecia. El evento ser\u00eda una semana despu\u00e9s. Neves acept\u00f3 reemplazar al jefe en el viaje, pero realiz\u00f3 una exigencia. Quer\u00eda estirar la estad\u00eda en Escandinavia unos d\u00edas para ir hasta Copenhague, donde ansiaba conocer la colecci\u00f3n Peter Lund, compuesta por mam\u00edferos extintos y cr\u00e1neos humanos con algunos miles de a\u00f1os, hallados por el naturalista en la zona de Lagoa Santa, Minas Gerais, en el siglo XIX. Y esa escala en la capital danesa cambi\u00f3 el derrotero de su investigaci\u00f3n. Neves realiz\u00f3 mediciones anat\u00f3micas en 15 cr\u00e1neos de la colecci\u00f3n y, de regreso a Brasil, discuti\u00f3 los sorprendentes resultados con un colega argentino, el arque\u00f3logo H\u00e9ctor Pucciarelli, de la Universidad Nacional de La Plata. Los cr\u00e1neos de los paleoindios de Lagoa Santa parec\u00edan haber pertenecido a un pueblo con rasgos f\u00edsicos negroides, semejantes a los de los actuales africanos y abor\u00edgenes australianos. Eran m\u00e1s estrechos y largos, con caras prominentes, estrechas y bajas. No se asemejaban a las antiguas poblaciones asi\u00e1ticas, con sus ojos almendrados, de las cuales descienden todas las tribus ind\u00edgenas que a\u00fan hoy en d\u00eda est\u00e1n presentes en las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Este hallazgo se chocaba frontalmente con la visi\u00f3n tradicional de la arqueolog\u00eda, especialmente aqu\u00e9lla proveniente de Estados Unidos, sobre el proceso de poblamiento del continente. Seg\u00fan la teor\u00eda convencional y m\u00e1s difundida, Am\u00e9rica fue colonizada por tres oleadas migratorias compuestas por individuos con rasgos mongoloides (asi\u00e1ticos), siendo que la primera se habr\u00eda concretado hace unos 13 mil a\u00f1os, v\u00eda Estrecho de Bering. Para el arque\u00f3logo brasile\u00f1o, los cr\u00e1neos de la colecci\u00f3n Lund no corroboraban esa idea y suministraban elementos como para sostener otra hip\u00f3tesis. El bosquejo inicial de esa teor\u00eda alternativa lleg\u00f3 en 1989 a las p\u00e1ginas de la antigua revista <em>Ci\u00eancia e Cultura,<\/em> mediante un art\u00edculo firmado por Neves y Pucciarelli. Nac\u00eda el embri\u00f3n de lo que vendr\u00eda a denominarse modelo de los dos componentes biol\u00f3gicos. Seg\u00fan esta propuesta, hubo dos tandas migratorias primordiales hacia Am\u00e9rica. La primera, compuesta por cazadores recolectores, con rasgos negroides, emigr\u00f3 hacia aqu\u00ed hace alrededor de 14 mil a\u00f1os, y ya no se encuentra representada en ning\u00fan grupo en la actualidad. La segunda, formada por individuos con apariencia m\u00e1s cercana a la de los asi\u00e1ticos, puso sus pies en el Nuevo Mundo unos 12 mil atr\u00e1s. Las tribus amerindias actuales son herederas de esa morfolog\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/234-239_walterneves_esp50.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-202920\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/234-239_walterneves_esp50-300x159.jpg\" alt=\"234-239_walterneves_esp50\" width=\"290\" height=\"154\" \/><\/a>Durante un buen tiempo, las ideas de Neves no tuvieron repercusi\u00f3n ni siquiera entre los medios m\u00e1s especializados. Hasta que a mediados de la d\u00e9cada de 1990, el investigador pudo estudiar en detalle un cr\u00e1neo humano prehist\u00f3rico de la regi\u00f3n de Lagoa Santa, que forma parte de la colecci\u00f3n del Museo Nacional de R\u00edo de Janeiro. Ese material \u00f3seo, que hab\u00eda sido rescatado a mediados de los a\u00f1os 1970 por la misi\u00f3n franco-brasile\u00f1a en el sitio de Lapa Vermelha IV, en el municipio de Pedro Leopoldo (Minas Gerais), pertenecer\u00eda a una joven que habr\u00eda muerto con unos 20 a\u00f1os. La capa geol\u00f3gica en que el cr\u00e1neo se hallaba fue datada en unos 11 mil a\u00f1os, y los restos de la cazadora recolectora recibieron el mote de Luzia. Con rasgos no mongoloides y las mismas caracter\u00edsticas f\u00edsicas de los cr\u00e1neos de la colecci\u00f3n Lund, Luzia era el esqueleto humano m\u00e1s antiguo hallado en las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Neves comenz\u00f3 a publicar art\u00edculos cient\u00edficos sobre el nuevo cr\u00e1neo de Lagoa Santa, que se convirti\u00f3 en el s\u00edmbolo y la evidencia principal de su teor\u00eda alternativa sobre el poblamiento del continente. \u201cAntes de Luzia, todos nuestros trabajos fueron ol\u00edmpicamente ignorados\u201d, afirma el investigador de la USP. \u201cPero el efecto medi\u00e1tico de Luzia hizo que los arque\u00f3logos americanos le prestasen atenci\u00f3n a nuestro trabajo\u201d. Medios de comunicaci\u00f3n de prestigio mundial, tales como el peri\u00f3dico estadounidense <em>The New York Times,<\/em> y la red de televisi\u00f3n inglesa BBC, hicieron reportajes sobre el cr\u00e1neo brasile\u00f1o que serv\u00eda de soporte a un nuevo modelo de ocupaci\u00f3n de las Am\u00e9ricas. El ingl\u00e9s Richard Neave, experto forense de la Universidad de Manchester, realiz\u00f3 una reconstituci\u00f3n art\u00edstica para un programa de la BBC de c\u00f3mo ser\u00eda la cara de Luzia, con base en tomograf\u00edas del cr\u00e1neo m\u00e1s antiguo de las Am\u00e9ricas. La imagen de una joven de labios gruesos y nariz ancha recorri\u00f3 el mundo y as\u00ed le dio una cara a la teor\u00eda, literal y figurativamente.<\/p>\n<p>Pero la difusi\u00f3n internacional del modelo de los dos componentes biol\u00f3gicos atrajo tambi\u00e9n cr\u00edticas, especialmente las de representantes del ala m\u00e1s tradicional de la arqueolog\u00eda americana. En ese \u00e1mbito se suele decir que Luzia era una aberraci\u00f3n, una excepci\u00f3n y no la regla entre los primeros habitantes de Am\u00e9rica. Afirmaban que Neves hab\u00eda construido una tesis con base en un solo cr\u00e1neo. Seg\u00fan esa l\u00ednea de pensamiento, la evidencia prehist\u00f3rica m\u00e1s antigua e irrefutable de la presencia del hombre en las Am\u00e9rica es la llamada cultura Clovis, definida a partir de un sitio arqueol\u00f3gico de Nuevo M\u00e9xico donde nunca se descubrieron osamentas de <em>Homo sapiens<\/em>, pero s\u00ed se hallaron, hace alrededor de 80 a\u00f1os, puntas de lanzas l\u00edticas con edades de 11.500 a\u00f1os. Luzia ciertamente no es pre Clovis. Con todo, por estar en Am\u00e9rica del Sur, tener una edad avanzada y exhibir una morfolog\u00eda distinta, Neves la interpretaba como un indicio de que otro pueblo puede haber entrado en las Am\u00e9ricas antes que los cazadores recolectores de la cultura Clovis. Otra fuente de cr\u00edticas a la hip\u00f3tesis de Neves suele provenir de trabajos del \u00e1rea gen\u00e9tica, que refutan la existencia de una posible oleada primordial formada por individuos con rasgos biol\u00f3gicos similares a los de Luzia.<\/p>\n<div id=\"attachment_202918\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202918\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/ela-768x1024.jpg\" alt=\"Reconstituci\u00f3n art\u00edstica de Luzia: la due\u00f1a del cr\u00e1neo m\u00e1s antiguo de las Am\u00e9ricas, con 11 mil a\u00f1os, se asemejaba a los actuales africanos y a los abor\u00edgenes australianos\" width=\"290\" height=\"387\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">RICHARD NEAVE<\/span>Reconstituci\u00f3n art\u00edstica de Luzia: la due\u00f1a del cr\u00e1neo m\u00e1s antiguo de las Am\u00e9ricas, con 11 mil a\u00f1os, se asemejaba a los actuales africanos y a los abor\u00edgenes australianos<span class=\"media-credits\">RICHARD NEAVE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para reunir m\u00e1s argumentos a favor de su teor\u00eda y mostrar que Luzia no era una anomal\u00eda, el arque\u00f3logo de la USP decidi\u00f3, a partir de finales de los a\u00f1os 1990, promover excavaciones en la zona de Lagoa Santa, con el apoyo de una serie de proyectos financiados por la FAPESP, dos tem\u00e1ticos inclusive. \u201cMe di cuenta de que deb\u00eda de ir al campo\u201d, comenta Neves. Los trabajos de campo se realizaron durante buena parte de la d\u00e9cada pasada, en general durante los meses de invierno, que son m\u00e1s secos en el sudeste del pa\u00eds. Las expediciones por las grutas y cavernas de Minas Gerais llegaron a reunir hasta 50 personas en algunas ocasiones. Y los resultados fueron apareciendo. En julio de 2001, el equipo de la USP hall\u00f3 tres osamentas de unos 8.500 a\u00f1os con caracter\u00edsticas f\u00edsicas similares a las de Luzia en el sitio arqueol\u00f3gico de Lapa das Boleiras, municipio de Matozinhos, donde hay un cementerio prehist\u00f3rico que no era excavado desde 1956. Aun cuando eran mucho m\u00e1s recientes que el cr\u00e1neo m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica, los esqueletos de Boleiras ten\u00edan un significado especial. Eran los primeros huesos humanos prehist\u00f3ricos desenterrados en la regi\u00f3n de Lagoa Santa desde 1975, cuando se produjo el hallazgo de Luzia.<\/p>\n<p>Y no fueron los \u00fanicos. A finales de 2004, Neves y sus colaboradores publicaron un art\u00edculo en la revista cient\u00edfica brit\u00e1nica <em>World Archaeology<\/em> donde presentaban nueve cr\u00e1neos hallados a mediados de los a\u00f1os 1950 en Cerca Grande, un complejo de siete sitios prehist\u00f3ricos ubicado en la regi\u00f3n de Lagoa Santa. Todas las osamentas pose\u00edan caracter\u00edsticas afro-abor\u00edgenes y una edad estimada en alrededor de 9 mil a\u00f1os. En otro trabajo, tambi\u00e9n de esa \u00e9poca, publicado en la revista estadounidense <em>Current Research in the Pleistocene<\/em>, el arque\u00f3logo de la USP analiz\u00f3 un cr\u00e1neo, igualmente de 9 mil a\u00f1os y rasgos negroides, oriundo de Toca das On\u00e7as, un sitio rico en material prehist\u00f3rico localizado en Caatinga do Moura, en Bah\u00eda. La existencia de una osamenta tan antigua asociada a poblaciones no mongoloides originarias de una regi\u00f3n lejana a Lagoa Santa constitu\u00eda un indicio m\u00e1s de que este tipo f\u00edsico se dispers\u00f3 por otras partes del pa\u00eds durante alg\u00fan momento de la Prehistoria. \u201cSu distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica era m\u00e1s amplia de lo que se pensaba\u201d, coment\u00f3 Castor Cartelle, del Museo de Ciencias Naturales de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Minas Gerais (PUC\/ MG), coautor del art\u00edculo sobre el cr\u00e1neo de Toca das On\u00e7as, en una entrevista concedida en la \u00e9poca a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cQuiz\u00e1 la presencia de individuos de tipo negroide se haya concretado a lo largo de toda la cuenca del r\u00edo S\u00e3o Francisco, llegando hasta Piau\u00ed\u201d. Cartelle coordin\u00f3 el equipo que hall\u00f3 el cr\u00e1neo humano de Toca das On\u00e7as durante una expedici\u00f3n a la regi\u00f3n bahiana a finales de los a\u00f1os 1970.<\/p>\n<div id=\"attachment_202923\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202923\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/F005-300x225.jpg\" alt=\"Excavaci\u00f3n en el sitio de Lapa do Santo (Minas Gerais): el trabajo de campo recab\u00f3 m\u00e1s indicios a favor de la teor\u00eda de Neves\" width=\"290\" height=\"218\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">acervo leeh<\/span>Excavaci\u00f3n en el sitio de Lapa do Santo (Minas Gerais): el trabajo de campo recab\u00f3 m\u00e1s indicios a favor de la teor\u00eda de Neves<span class=\"media-credits\">acervo leeh<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hasta en el territorio paulista, durante mucho tiempo considerado un vac\u00edo arqueol\u00f3gico en t\u00e9rminos de dataciones antiguas, se hall\u00f3 un cr\u00e1neo masculino parecido a Luzia, que recibi\u00f3 el apodo de Luzio. En abril de 2005, un art\u00edculo publicado en la revista estadounidense <em>Journal of Human Evolution<\/em> present\u00f3 una osamenta de unos 10 mil a\u00f1os, que hab\u00eda sido rescatada seis a\u00f1os antes en un sitio arqueol\u00f3gico denominado Capelinha I, en la cuenca del r\u00edo Jacupiranga, en Vale do Ribeira. Luzio fue un cazador recolector que habit\u00f3 un sambaqu\u00ed fluvial del sur de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>La osamenta estaba en una sepultura ubicada en una capa geol\u00f3gica superficial\u201d, record\u00f3 el arque\u00f3logo Levy Figuti, del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda (MAE) de la USP, coordinador del proyecto en cuyo marco se encontr\u00f3 el cr\u00e1neo, en una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cNo pens\u00e1bamos que fuese tan antigua\u201d. Neves fue uno dos coautores del art\u00edculo sobre Luzio.<\/p>\n<p>La estrategia de buscar cr\u00e1neos prehist\u00f3ricos con morfolog\u00eda similar a la de Luzia rindi\u00f3 frutos incluso en el exterior. Osamentas de M\u00e9xico, Colombia y hasta de Estados Unidos fueron identificadas como similares a las de la etnia de Lagoa Santa. En diciembre de 2005, Neves y Mark Hubbe, en ese entonces su alumno, que actualmente trabaja en el exterior, publicaron una gran s\u00edntesis de sus hallazgos en la revista cient\u00edfica <em>Proceedings of the National Academy of Sciences <\/em>(<em>PNAS<\/em>). En dicho trabajo, los investigadores examinaron 81 cr\u00e1neos de Lagoa Santa, la mayor muestra analizada hasta ahora sobre osamentas de la regi\u00f3n, y las clasificaron, con ayuda de diversos modelos computacionales, como pertenecientes a paleoindios con rasgos similares a los de Luzia. Los cr\u00e1neos (de 42 varones y 39 mujeres) que se encontraron guardados en museos de Brasil y del exterior ten\u00edan una edad estimada entre 7.500 y 11 mil a\u00f1os. Se compararon alrededor de 50 par\u00e1metros morfol\u00f3gicos de los esqueletos con las medidas t\u00edpicas de los principales grupos \u00e9tnicos que integran actualmente la poblaci\u00f3n mundial. Y el resultado fue que son m\u00e1s parecidos a los africanos y abor\u00edgenes, a ejemplo de Luzia.<\/p>\n<p>Pese al \u00e9xito, el proyecto de investigaci\u00f3n de Neves en Lagoa Santa lo dej\u00f3 con una cierta de frustraci\u00f3n. \u201cEsperaba hallar varias Luzias de m\u00e1s de 11 mil a\u00f1os en la zona\u201d, afirma el investigador. Pero no fue eso lo que pas\u00f3. No apareci\u00f3 nada con la edad de Luzia. \u201cSi hubo una ocupaci\u00f3n pre Clovis en Lagoa Santa, fue sumamente dispersa.\u201d, dice. De todos modos, no se puede quejar. El arque\u00f3logo de la USP tiene cajas y m\u00e1s cajas en su laboratorio con miles de huesos humanos y de mam\u00edferos y carbones de esa zona de Minas Gerais para estudiar y datar. Es un trabajo para varios a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"attachment_202924\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202924\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/F002-768x1024.jpg\" alt=\"Vista a\u00e9rea de un macizo calc\u00e1reo donde se encuentra un refugio sobre roca, en Matozinhos (Minas Gerais): la presencia de ese tipo de mineral ayud\u00f3 en la preservaci\u00f3n de los esqueletos en la regi\u00f3n de Lagoa Santa\" width=\"290\" height=\"387\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MARIANA INGLEZ\/LEEH<\/span>Vista a\u00e9rea de un macizo calc\u00e1reo donde se encuentra un refugio sobre roca, en Matozinhos (Minas Gerais): la presencia de ese tipo de mineral ayud\u00f3 en la preservaci\u00f3n de los esqueletos en la regi\u00f3n de Lagoa Santa<span class=\"media-credits\">MARIANA INGLEZ\/LEEH<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Megafauna y grabados <\/strong><br \/>\nLas excavaciones coordinadas por Neves en Lagoa Santa redundaron en hallazgos que, si bien no comprueban su teor\u00eda, le otorgan mayor consistencia a las tesis de este investigador de la USP. Asimismo, los trabajos de campo tambi\u00e9n produjeron conocimientos en \u00e1reas correlativas a la cuesti\u00f3n de la llegada del hombre a Am\u00e9rica. En 2002, la dataci\u00f3n por el m\u00e9todo del carbono 14 de un fragmento de costilla de un perezoso terrestre gigante de la especie <em>Catonyx cuvieri<\/em>, que hab\u00eda sido encontrada en la regi\u00f3n de Minas Gerais, rica en sitios prehist\u00f3ricos, mostr\u00f3 que esos enormes mam\u00edferos a\u00fan no hab\u00edan desaparecido por completo hace alrededor de 10 mil a\u00f1os. El estudio reforz\u00f3 la idea de que las antiguas versiones terrestres y m\u00e1s aventajadas de los actuales perezosos arbor\u00edcolas fueron contempor\u00e1neas del pueblo de Luzia y compart\u00edan pr\u00e1cticamente el mismo territorio. \u201cEl ensayo demostr\u00f3 que el perezoso habit\u00f3 aquella \u00e1rea hace 9.990 a\u00f1os\u201d, dice Neves. Los perezosos gigantes eran unos de los representantes de la espectacular megafauna que habit\u00f3 la parcela sur del continente americano.<\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, el 22 de febrero de este a\u00f1o, Neves public\u00f3 un art\u00edculo en la revista cient\u00edfica <em>Plos One<\/em> en el que da cuenta de un hallazgo inesperado, realizado en los \u00faltimos momentos de los trabajos de campo en la regi\u00f3n de Lagoa Santa en 2009. En el sitio Lapa do Santo, un refugio bajo la roca, los trabajos de excavaci\u00f3n rescataron un petroglifo de unos 30 cent\u00edmetros de tama\u00f1o con una figura antropom\u00f3rfica, es decir, un grabado de un hombre estilizado hecho sobre piedra, que estaba escondido a 4 metros de profundidad. El dibujo retrata a un hombre con un enorme \u00f3rgano sexual. Su edad se estim\u00f3 entre 9.600 y 10.400 a\u00f1os. \u201cEste grabado rupestre es el m\u00e1s antiguo de las Am\u00e9ricas teniendo en cuenta una dataci\u00f3n indiscutible\u201d, afirma Neves. \u201cY apunta firmemente que la cultura que vivi\u00f3 entre el fin del Pleistoceno y el inicio del Holoceno (hace 12 mil a\u00f1os) no se ce\u00f1\u00eda a la fabricaci\u00f3n de herramientas de piedra y a la subsistencia, sino que tambi\u00e9n pose\u00eda una rica dimensi\u00f3n simb\u00f3lica\u201d. Con el nuevo descubrimiento, Lagoa Santa pasa a tener el cr\u00e1neo humano y ahora tambi\u00e9n el grabado rupestre m\u00e1s antiguo de las Am\u00e9ricas, de acuerdo con el investigador de la USP.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Or\u00edgenes y microevoluci\u00f3n del hombre en Am\u00e9rica: un abordaje paleoantropol\u00f3gico II (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-tematicos\/1261\/origens-microevolucao-homem-america-abordagem\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 99\/00670-7<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Walter Neves \u2013 Instituto de Biociencias\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 538.172,80 y US$ 76.000<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Or\u00edgenes y microevoluci\u00f3n del hombre en Am\u00e9rica: un abordaje paleoantropol\u00f3gico III (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-tematicos\/1262\/origens-microevolucao-homem-america-abordagem\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2004\/01321-6<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Walter Neves \u2013 Instituto de Biociencias\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 1.555.665,94<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>NEVES, W. A. y PUCCIARELLI, H M. <a href=\"http:\/\/web2.sbg.org.br\/gmb\/edicoesanteriores\/v18n4\/html\/a27v18n4.htm\" target=\"_blank\">Extra-continental biological relationships of early South American human remains: a multivariate analysis.<\/a> <strong>Ci\u00eancia e Cultura<\/strong>. v. 41, p. 566-75, 1989.<br \/>\nNEVES, W. A. y HUBBE, M. <a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/102\/51\/18309.full\" target=\"_blank\">Cranial morphology of early Americans from Lagoa Santa, Brazil: implications for the settlement of the New World.<\/a> <strong>PNAS<\/strong>. v. 102, n. 51, p. 18309-14, 2005.<br \/>\nNEVES, W. A. <em>et al<\/em>. Rock <a href=\"http:\/\/www.plosone.org\/article\/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0032228\" target=\"_blank\">Art at the Pleistocene\/ Holocene Boundary in Eastern South America. <\/a><strong>PloS One<\/strong>. v. 7, n. 2, p. e322-28, 2012.<\/p>\n<p><strong>De nuestro archivo<br \/>\n<\/strong><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/05\/11\/el-padre-de-luzia\/?\" target=\"_blank\">Walter Neves: el padre de Luzia<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 195 \u2013 mayo de 2012<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/04\/01\/como-nuestros-padres\/?\" target=\"_blank\">Como nuestros padres<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 182 \u2013 abril de 2011<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/01\/01\/los-primos-de-luzia\/?\" target=\"_blank\">Los primos de Luzia<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba\u00a0 119 \u2013 enero 2006<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/01\/01\/redescubriendo-el-nuevo-mundo\/?\" target=\"_blank\">Redescubriendo el Nuevo Mundo <\/a>&#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 107 \u2013 enero 2005<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/04\/01\/la-tierra-de-luzia\/?\" target=\"_blank\">La tierra de Luzia<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 86 \u2013 abril 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Excavaciones reforzaron la teor\u00eda alternativa sobre el poblamiento del continente","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1575],"tags":[271,300],"coauthors":[101],"class_list":["post-202916","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-especial","tag-arqueologia-es","tag-evolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=202916"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202916\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=202916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=202916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=202916"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=202916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}