{"id":202935,"date":"2012-08-22T20:00:57","date_gmt":"2012-08-22T23:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=202935"},"modified":"2015-11-11T15:08:23","modified_gmt":"2015-11-11T17:08:23","slug":"en-los-hombros-de-gigantes-magicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-los-hombros-de-gigantes-magicos\/","title":{"rendered":"En los hombros de gigantes m\u00e1gicos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_202939\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Alka_Nova-e1447259382349.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202939\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Alka_Nova-e1447259382349-792x1024.jpg\" alt=\"Reproducci\u00f3n del libro El museo herm\u00e9tico: Alquimia &amp; M\u00edstica, de Alexander Roob\" width=\"290\" height=\"375\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">reproducci\u00f3n<\/span><\/a> Reproducci\u00f3n del libro <em>El museo herm\u00e9tico: Alquimia &amp; M\u00edstica<\/em>, de Alexander Roob<span class=\"media-credits\">reproducci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>Einstein debi\u00f3 hacer gala de una gran valent\u00eda para asumir, en plena edad moderna, que \u201cla ciencia sin la religi\u00f3n es renga y la religi\u00f3n sin ciencia es ciega\u201d. La primera parte de la frase especialmente, sigue provocando escalofr\u00edos en muchas mentes cient\u00edficas que asocian de forma ortodoxa a la ciencia con la idea de progreso: as\u00ed pensada, los antiguos conocieron menos que los medievales, y \u00e9stos, menos que los modernos, ya totalmente liberados de cualquier \u201coscurantismo\u201d religioso. \u201cExiste particularmente la visi\u00f3n de un estrecho pasaje de la alquimia hacia la qu\u00edmica entre mediados del siglo XVII y finales del siglo XVIII, cuyas marcas ser\u00edan la publicaci\u00f3n de <em>El qu\u00edmico esc\u00e9ptico<\/em>, de Boyle, un libro que habr\u00eda dado inicio a la qu\u00edmica moderna, en 1661, y el \u2018gran finale\u2019 de Lavoisier, en su <em>Tratado elemental de qu\u00edmica<\/em>, en 1789\u201d, explica la profesora Ana Alfonso-Goldfarb, del Centro Sim\u00e3o Mathias de Estudios en Historia de la Ciencia (Cesima), de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP).<\/p>\n<p>\u201cNo se puede disociar el desarrollo de la ciencia de ciertos aspectos religiosos, como tampoco el saber alqu\u00edmico y la tradici\u00f3n herm\u00e9tica fueron eliminados por la revoluci\u00f3n cient\u00edfica, sino que convivieron durante largos siglos. No se trata de rupturas, sino de permanencias y lentas transformaciones de conocimientos antiguos\u201d, analiza la investigadora, quien junto a la profesora M\u00e1rcia Ferraz, tambi\u00e9n del Cesima, ech\u00f3 luz sobre una importante trama de discusiones acerca de los principios de la materia que se extendi\u00f3 al menos hasta el siglo XVIII, en el marco del proyecto tem\u00e1tico intitulado <em>Revelando los procesos naturales a trav\u00e9s del laboratorio: la b\u00fasqueda de principios materiales en los tres reinos hasta la especializaci\u00f3n de las ciencias en el siglo XVII<\/em>, apoyado por la FAPESP.\u00a0 \u201cMentes notables de una instituci\u00f3n como la Royal Society, pese a que realizaban procedimientos rayanos con los de la ciencia moderna, a\u00fan ve\u00edan \u2018la mirada de Dios\u2019 en el laboratorio \u2018iluminista\u2019\u201d, sostiene M\u00e1rcia Ferraz. Por cierto, es precisamente mediante una inmersi\u00f3n en los archivos de la sociedad brit\u00e1nica como ambas est\u00e1n cuestionando cada vez m\u00e1s la creencia de que la alquimia, basada en misterios, no resisti\u00f3 el tr\u00e1nsito hacia un universo racional y mecanicista, donde los misterios eran inadmisibles.<\/p>\n<div id=\"attachment_202940\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Alka_Papel-e1447259621242.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202940\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Alka_Papel-e1447259621242-801x1024.jpg\" alt=\"La receta del Alkahest hallada por las brasile\u00f1as\" width=\"290\" height=\"371\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">reproducci\u00f3n<\/span><\/a> La receta del Alkahest hallada por las brasile\u00f1as<span class=\"media-credits\">reproducci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLas ideas alqu\u00edmicas, bajo otro nombre, siguieron intrigando durante mucho tiempo a grandes personalidades hoy en d\u00eda asociadas con la ciencia moderna. Y \u00e9sa es la belleza de esta historia: no existe una raz\u00f3n \u00fanica, sino varias \u2018razones\u2019, que supieron convivir hasta el siglo XIX\u201d, analiza Alfonso-Goldfarb. Por cierto, \u00e9ste ser\u00e1 el foco del despliegue del tem\u00e1tico en un nuevo proyecto, tambi\u00e9n con el apoyo de la FAPESP, que ha comenzado ahora, y que llegar\u00e1 al siglo XIX, per\u00edodo en que, seg\u00fan lo confirmaron las investigaciones de las profesoras, se concretar\u00e1 el efectivo desmembramiento de las \u00e1reas del saber en direcci\u00f3n a un sistema de organizaci\u00f3n moderno. \u201cAl mismo tiempo, y quiz\u00e1 no por casualidad, la noci\u00f3n de principio o de principios materiales ser\u00e1 superada de diversas maneras, incluso mediante variaciones lejanas, tal como lo fueron las nuevas concepciones de principios activos\u201d, afirma Ferraz.<\/p>\n<p>Hasta ese entonces, dos vertientes divid\u00edan el inter\u00e9s de los estudiosos. Una de las perspectivas conceb\u00eda a la organizaci\u00f3n de la materia en \u201cprincipios rectores\u201d: los mismos ser\u00edan exclusivos del reino que constitu\u00edan e intransferibles \u2012ni siquiera en laboratorio\u2012 a los otros reinos de la naturaleza. Un segundo grupo preconizaba la existencia de un \u00fanico principio, que circular\u00eda entre los tres reinos (el mineral, el vegetal y el animal), aunque el mismo actuar\u00eda de manera distinta en cada uno de ellos. Esta idea, una creencia que databa de tiempos aristot\u00e9licos, se fundamentaba en la observaci\u00f3n de procesos en los cuales materiales de reinos distintos, al interactuar, parec\u00edan transferir sus caracter\u00edsticas unos a otros. Entre los adeptos a esta visi\u00f3n figuraban notables estudiosos de la primera modernidad, y sus reflejos prevalecieron a trav\u00e9s del siglo XVIII.<\/p>\n<div id=\"attachment_202938\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/ALKA_3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202938\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/ALKA_3-1024x792.jpg\" alt=\"Reproducci\u00f3n del libro El museo herm\u00e9tico: Alquimia &amp; M\u00edstica, de Alexander Roob\" width=\"290\" height=\"224\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n <\/span><\/a> Reproducci\u00f3n del libro<em> El museo herm\u00e9tico: Alquimia &amp; M\u00edstica<\/em>, de Alexander Roob<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cMuchas de las obras que crearon la ciencia moderna se ubicaban en un umbral, captando de un lado esa l\u00f3gica totalizadora de los saberes de voces del pasado; pero, al mismo tiempo, daban inicio a un contacto con la nueva cosmolog\u00eda y las nuevas ideas\u201d, dice Alfonso-Goldfarb. A las propias investigadoras, de entrada, el descubrimiento de que hombres como Boyle y Newton cre\u00edan en la posibilidad de la existencia de \u201cla piedra filosofal\u201d les provoc\u00f3 una sensaci\u00f3n desagradable. Sin embargo, como buenas adeptas a la raz\u00f3n, sus hallazgos documentales en el archivo de la Royal Society las indujeron a rever sus creencias y pasaron a ver los antiguos modelos de la nueva ciencia a trav\u00e9s del prisma de la \u00e9poca, y no con la visi\u00f3n anacr\u00f3nica y \u201cprejuiciosa\u201d de nuestros tiempos.<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, \u00bfc\u00f3mo desmentir un documento oficial de una venerable instituci\u00f3n que acaba de llegar a los 350 a\u00f1os de historia, especialmente los escritos de Henry Oldenburg, miembro de una red europea de sabios y secretario de la en ese entonces reci\u00e9n creada sociedad inglesa? \u201cPara los estudiosos de la Royal Society no hab\u00eda nada que descubrir en sus archivos, especialmente luego de su catalogaci\u00f3n completa a cargo de la pareja integrada por Marie y Rupert Hall a partir de los a\u00f1os 1960\u201d, comenta Alfonso-Goldfarb. Pero las brasile\u00f1as descubrieron mucho material en los \u201cfondos cerrados\u201d del archivo, lo cual no fue poca cosa. El hallazgo m\u00e1s \u201cespectacular\u201d fue la \u201creceta\u201d del alkahest, el supuesto \u201csolvente universal\u201d alqu\u00edmico que podr\u00eda disolver cualquier sustancia, reduci\u00e9ndola a sus componentes primarios. Y eso entre los papeles de hombres \u201ciluminados\u201d por la raz\u00f3n como Oldenburg y Jonathan Goddard, miembros reputados de la instituci\u00f3n. El descubrimiento no hac\u00eda sino confirmar que los \u201cpapeles secretos\u201d de Newton, revelados poco a poco desde los a\u00f1os 1930, y su relaci\u00f3n con la alquimia, eran la punta de un iceberg mayor que el deseable.<\/p>\n<div id=\"attachment_202937\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/ALKA_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202937\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/ALKA_2-612x1024.jpg\" alt=\"Reproducciones del libro El museo herm\u00e9tico: Alquimia &amp; M\u00edstica, de Alexander Roob\" width=\"290\" height=\"486\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n <\/span><\/a> Reproducciones del libro <em>El museo herm\u00e9tico: Alquimia &amp; M\u00edstica<\/em>, de Alexander Roob<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cHab\u00eda una segunda agenda en la pauta de los nuevos cient\u00edficos, y los documentos revelan, en forma concisa y casi moderna, que en muchos experimentos hab\u00eda concepciones y procesos ligados a antiguos tratados y recetarios. Basta con ver las tentativas de refinar oro con antimonio descritas por Goddard a la Royal Society\u201d, recuerda Ferraz. Pero antes de juzgar, se debe conocer la vinculaci\u00f3n que exist\u00eda en la \u00e9poca entre las ciencias de la materia y las ciencias m\u00e9dicas, el lugar de preferencia de ese hibridismo entre lo antiguo y lo nuevo en el campo de batalla de los laboratorios. \u201cLos llamados \u2018males de la piedra\u2019, la litiasis renal, constitu\u00edan una de las principales causas de muerte hasta el siglo XIX. En ese contexto, la alquimia se insinu\u00f3 como tabla de salvaci\u00f3n, ya que su supuesta capacidad de \u2018abrir\u2019 los materiales m\u00e1s resistentes, para extraer su esencia m\u00e1s pura, podr\u00eda disolver las piedras del organismo\u201d, sostiene Alfonso-Goldfarb.<\/p>\n<p>Era necesario hallar algo con el poder del \u00e1cido y sin sus letales efectos colaterales para el cuerpo humano. \u201cEl alkahest y la piedra filosofal, combinados, compondr\u00edan ese remedio ideal: el primero suavizar\u00eda los efectos negativos del \u00e1cido, en tanto que la piedra era el complemento ideal, pues ser\u00eda lo suficientemente potente como para disolver incluso un metal resistente como el oro y, al mismo tiempo, inocuo contra el organismo\u201d, explica M\u00e1rcia. Sin embargo, no se puede negar que la b\u00fasqueda de estos productos alqu\u00edmicos tambi\u00e9n estuvo ligada al deseo de producir oro, algo ansiado por plebeyos y monarcas, y a muchos \u201cfilosofismos\u201d esot\u00e9ricos en boga en la Inglaterra puritana. \u201cEncontramos muchos documentos en los archivos de la Royal Society que revelan una visi\u00f3n milenarista de muchos sabios de la \u00e9poca\u201d, dice Alfonso-Goldfarb.<\/p>\n<p>Menos vulgares que el milenarismo medieval, los estudiosos brit\u00e1nicos preconizaban la \u201cimportaci\u00f3n\u201d de jud\u00edos de los Pa\u00edses Bajos a Inglaterra, promoviendo el encuentro de \u00e9stos con los puritanos, una mezcla que crear\u00eda un \u201ccaldo natural\u201d del cual surgir\u00eda el mes\u00edas capaz de iniciar una nueva era de progreso cient\u00edfico, educativo y m\u00e9dico, en la cual todos podr\u00edan beneficiarse con los avances obtenidos en los laboratorios. \u201cQuer\u00edan que todo aquello que era incomprensible, y por ende amenazador, se volviese comprensible por la v\u00eda del puritanismo, para engendrar el mejor y m\u00e1s racional de los mundos\u201d, comenta Alfonso-Goldfarb. Lejos de ser un delirio, era un debate que implic\u00f3 un intenso intercambio epistolar entre miembros de la Royal Society y figuras como Spinoza y Leibniz. Einstein, que no jugaba a los dados con el universo, ten\u00eda sus razones.<\/p>\n<div id=\"attachment_202936\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/246-251_agendasecreta_esp50.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202936\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/246-251_agendasecreta_esp50-1024x508.jpg\" alt=\"Reproducciones del libro El museo herm\u00e9tico: Alquimia &amp; M\u00edstica, de Alexander Roob\" width=\"290\" height=\"144\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/a> Reproducciones del libro<em> El museo herm\u00e9tico: Alquimia &amp; M\u00edstica<\/em>, de Alexander Roob<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>En torno de las investigaciones h\u00edbridas con la alquimia, todos eran secretos guardados bajo siete llaves. \u201cA menudo surg\u00edan casos de soborno, espionaje y robo de \u2018recetas\u2019 alqu\u00edmicas al mando de Oldenburg, en nombre del progreso cient\u00edfico\u201d, comenta la investigadora. Sucede que esas recetas pon\u00edan sobre el tapete cuestiones que ayudaron a la creaci\u00f3n de la nueva ciencia. Al fin y al cabo, los papeles secretos o se refer\u00edan a ingredientes ex\u00f3ticos, o no los describ\u00edan con precisi\u00f3n. Y entonces, \u00bfc\u00f3mo hacer para obtener el material correcto, lo suficientemente puro, capaz de hacer que la receta funcionase? Pod\u00eda ser que el malogrado intento de obtener la piedra filosofal, por ejemplo, se debiese a esas imprecisiones. \u201cEra la b\u00fasqueda de la transmutaci\u00f3n, pero con procedimientos que erigir\u00edan la piedra fundamental de la ciencia moderna. El laboratorio se transforma as\u00ed en el lugar de la \u2018prueba\u2019. Antes empleado para crear productos, ahora \u2012entre los siglos XVII y XVIII\u2012 pasaba a servir como centro de estandarizaci\u00f3n de experimentos\u201d, sostiene Alfonso-Goldfarb.<\/p>\n<p>Con base en cuestiones alqu\u00edmicas se dio inicio a la discusi\u00f3n sobre la necesidad de una ciencia universal, en cuyo centro se hallaba la preocupaci\u00f3n por la capacidad de reproducir un determinado experimento, en establecerse par\u00e1metros cient\u00edficos, a mitad de camino entre aspectos m\u00edsticos y la ciencia. \u201cEl desarrollo gradual de la prensa, que permiti\u00f3 una mayor circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, y los intercambios entre los que hab\u00edan guardado tradicionalmente informaci\u00f3n secreta extra\u00edda de la antigua literatura y portadora de sus vestigios, constituy\u00f3 un factor de peso para el nacimiento de la nueva ciencia qu\u00edmica\u201d, analiza Alfonso-Goldfarb. \u201cEn lugar de b\u00fasquedas obsesivas de materiales legendarios, el laboratorio termin\u00f3 asegurando excelentes marcadores para el progresos de an\u00e1lisis y s\u00edntesis. Por encima de todo, se pensaba en asegurar con ellos una expresi\u00f3n material y visible del estudio de los principios o las bases elementales que, de otra forma, parec\u00edan inalcanzables\u201d, a\u00f1ade Ferraz. Fueron necesarios m\u00e1s de dos siglos para que el viejo laboratorio del alquimista se transformase en el del qu\u00edmico, con sus est\u00e1ndares modernos. Tiempos en que la ciencia intentaba no cojear y parte de la religi\u00f3n quer\u00eda ver.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>Revelando los procesos naturales a trav\u00e9s del laboratorio: la b\u00fasqueda de principios materiales en los tres reinos hasta la especializaci\u00f3n de las ciencias en el siglo XVII (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-tematicos\/1284\/revelando-processos-naturais-atraves-laboratorio\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2005\/56638-7<\/a>) (2006-2011);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coordinadoras\u00a0<\/strong>Ana Maria Alfonso-Goldfarb y\u00a0M\u00e1rcia Ferraz\u00a0Cesima \u2013 PUC- SP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 659.361,18<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>ALFONSO-GOLDFARB, A. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journals.cambridge.org\/action\/displayAbstract?fromPage=online&amp;aid=8411931\" target=\"_blank\">Gur, Ghur, Guhr or Bur? The quest for a metalliferous prime matter in early modern times.<\/a> <strong>British Journal for the History of Science<\/strong>. v. 44, p. 1-15, 2011.<br \/>\nALFONSO-GOLDFARB, A. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/revistas.pucsp.br\/index.php\/circumhc\/article\/view\/2759\" target=\"_blank\">Chemical Remedies in the 18th Century: Mercury and Alkahest.<\/a> <strong>Circumscribere<\/strong>. v. 7, p. 19-30, 2010.<br \/>\nALFONSO-GOLDFARB, A. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/rsnr.royalsocietypublishing.org\/content\/64\/4\/435.abstract\" target=\"_blank\">Lost Royal Society documents on &amp;apos; lkahest&amp;apos; (universal solvent) rediscovered.<\/a> <strong>Notes and Records of the Royal Society of London<\/strong>. p. 1-23, 2010.<\/p>\n<p><strong>De nuestro archivo<br \/>\n<\/strong><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/12\/01\/la-agenda-secreta-de-la-quimica-2\/?\" target=\"_blank\">La agenda secreta de la qu\u00edmica<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 154 \u2013 diciembre de 2008<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/04\/01\/documentos-que-valen-oro\/?\" target=\"_blank\">Documentos que valen oro<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 182 \u2013 abril de 2011<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/11\/01\/el-oro-de-la-sabiduria\/?\" target=\"_blank\">El oro de la sabidur\u00eda<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 177 \u2013 noviembre de 2010<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El proceso de transformaci\u00f3n de la alquimia en qu\u00edmica fue largo y sutil","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1575],"tags":[310,328],"coauthors":[117],"class_list":["post-202935","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-especial","tag-historia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=202935"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202935\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=202935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=202935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=202935"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=202935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}