{"id":202944,"date":"2012-08-22T20:15:52","date_gmt":"2012-08-22T23:15:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=202944"},"modified":"2015-11-11T14:51:42","modified_gmt":"2015-11-11T16:51:42","slug":"el-brasil-visto-desde-la-quinta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-brasil-visto-desde-la-quinta\/","title":{"rendered":"El Brasil visto desde la quinta"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_202947\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/sitio-belmonte.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202947\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/sitio-belmonte-748x1024.jpg\" alt=\"Ilustraci\u00f3n de 1936 de Belmonte para la pandilla de la Quinta\" width=\"290\" height=\"397\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Monteiro Lobato<\/span><\/a> Ilustraci\u00f3n de 1936 de Belmonte para la pandilla de la Quinta<span class=\"media-credits\">Biblioteca Monteiro Lobato<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con gran precisi\u00f3n, Monteiro Lobato (1882-1948) resumi\u00f3 en una frase el credo de su vida: \u201cUn pa\u00eds se hace con hombres y libros\u201d. El escritor intent\u00f3 mejorar, modernizar y conjugar sin mucho \u00e9xito este tr\u00edo, y por eso mismo se hizo acreedor tambi\u00e9n a cr\u00edticas feroces, incomprensi\u00f3n y desilusi\u00f3n. Meti\u00f3 la \u201cnaricita\u201d en todos los aspectos de la sociedad brasile\u00f1a con una sabidur\u00eda digna de Do\u00f1a Benita, atacando el conocimiento anticuado de los \u201cvizcondes\u201d y peg\u00e1ndole al atraso nacional con un bodoque certero. Parec\u00eda haber tomado una \u201cp\u00edldora parlante\u201d y su \u201ccanillita\u201d lanzaba vituperios a borbotones contra los males nacionales. Por encima de todo, fue un mar de contradicciones.<\/p>\n<p>\u201cMonteiro Lobato es un poco como somos todos los brasile\u00f1os. Ora asum\u00eda posturas pol\u00e9micas, ora se anticipaba a su tiempo. Crec\u00ed leyendo sus libros y mucho de mi creatividad y mi libertad de pensamientos se lo debo a sus textos, que llevan a la reflexi\u00f3n y superan el l\u00edmite temporal. Era un brasile\u00f1o hecho justo a la medida\u201d, explica Marisa Lajolo, docente de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, ganadora del Premio Jabuti de 2009 por <em>Monteiro Lobato: livro a livro<\/em>, obra resultante del proyecto tem\u00e1tico <em>Monteiro Lobato y otros modernismos brasile\u00f1os<\/em>, apoyado por la FAPESP entre 2003 y 2007. \u201cComo no pod\u00eda dejar de serlo, la presencia m\u00faltiple de Monteiro Lobato en la vida de su tiempo est\u00e1 envuelta en pasiones violentas, contradicciones y dicotom\u00edas. Es precisamente por eso que su obra requiere un an\u00e1lisis vasto, que lejos de huir de las contradicciones o de atenuarlas, profundice las oposiciones, insertando sus acciones en contextos cada vez m\u00e1s abarcadores\u201d, sostiene la investigadora.<\/p>\n<p>Con este esp\u00edritu, el equipo del tem\u00e1tico prepara ahora un nuevo estudio, en esta ocasi\u00f3n diseccionando \u201clibro por libro\u201d su obra adulta, poco conocida y poco apreciada de cara al \u00e9xito de sus creaciones infantojuveniles. Con el correr de los a\u00f1os, la historia de la literatura fij\u00f3 una imagen multiforme y un tanto contradictoria del escritor. Por un lado, tal como observa Lajolo, se afirma el escritor inventivo, considerado como el creador de nuestra literatura infantil; por otro, se desde\u00f1a al cr\u00edtico de pintura que se mof\u00f3 de los cuadros innovadores de la pintora modernista Anita Mafalti. Es mal visto como el hacendado que ridiculiz\u00f3 a sus criados en la figura de Jeca Tatu, al mismo tiempo que es exaltado como el ciudadano progresista defensor del petr\u00f3leo nacional.<\/p>\n<p>La carrera poli\u00e9drica de Monteiro Lobato fue fruto de una visi\u00f3n de mundo audaz y moderna, siempre en perfecta sinton\u00eda con su momento hist\u00f3rico\u201d, analiza Lajolo. \u201cDej\u00f3 marcas profundas en la cultura brasile\u00f1a, y su herencia est\u00e1 presente en los lugares m\u00e1s diversos. Por ejemplo, en el perfil moderno de la industria librera que cre\u00f3, y tambi\u00e9n en la problematizaci\u00f3n de diversos aspectos de las pr\u00e1cticas nacionales de escritura y de lectura, de producci\u00f3n y de circulaci\u00f3n de libros. Fue uno de los primeros y raros intelectuales en percatarse acerca de la profunda alteraci\u00f3n por la cual pasaban los libros y las lecturas en la modernidad\u201d, sostiene. Para ello empe\u00f1\u00f3 lo que ten\u00eda y lo que no ten\u00eda.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_202948\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/narizinho-villin.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202948\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/narizinho-villin-300x213.jpg\" alt=\"Ilustraci\u00f3n de J.G. Villin para el libro Reinaciones de Narizinho [Las travesuras de Naricita], 1933\" width=\"290\" height=\"206\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Monteiro Lobato<\/span><\/a> Ilustraci\u00f3n de J.G. Villin para el libro Reinaciones de Narizinho [Las travesuras de Naricita], 1933<span class=\"media-credits\">Biblioteca Monteiro Lobato<\/span><\/p><\/div>A prop\u00f3sito, esto es lo que comprueban las cartas in\u00e9ditas recientemente descubiertas por investigadores de la Unidad Especial de Informaci\u00f3n y Memoria de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar). En el material encontrado, datado en 1925, Monteiro Lobato le pide ayuda econ\u00f3mica al hacendado Carlos Le\u00f4ncio de Magalh\u00e3es, m\u00e1s conocido como Nhonh\u00f4 Magalh\u00e3es, para salvar a su editorial de la quiebra. \u201cEn la primera carta le dice al hacendado que, de ayudar a la editorial, a lo mejor qui\u00e9n sabe un d\u00eda sus hijos se interesasen por los libros. En tanto, en la segunda, Monteiro Lobato le dice que, si Nhonh\u00f4 le ayudase, no ayudar\u00eda \u00fanicamente a Brasil, sino tambi\u00e9n ayudar\u00eda a salvar su vida, ya en un tono m\u00e1s emotivo\u201d, comenta el profesor Jo\u00e3o Roberto Martins, coordinador de la Unidad Especial. La respuesta de Nhonh\u00f4 le lleg\u00f3 en forma impersonal y mecanografiada, explic\u00e1ndole que no hac\u00eda m\u00e1s negocios, pues \u201cnecesitaba hacer reposo\u201d. \u201cEsa conciencia aguda de la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica de los libros y la literatura constituye una de las mayores marcas de la modernidad en Monteiro Lobato\u201d, analiza Marisa Lajolo.<\/p>\n<p>De all\u00ed la importancia de sumergirse en su producci\u00f3n, especialmente en la casi olvidada literatura no infantil, que volvi\u00f3 a editarse reci\u00e9n a partir de 2007, cuando Editora Globo suscribi\u00f3 un contrato con los herederos, al cabo de a\u00f1os de una disputa con la editorial Brasiliense, que ten\u00eda todos los derechos sobre la obra del autor. Una vez que se inici\u00f3 la\u00a0 nueva publicaci\u00f3n, la gran sorpresa fue el \u00e9xito de ventas de libros para adultos como <em>Urup\u00eas<\/em>, por ejemplo, la compilaci\u00f3n de cuentos que introdujo a Jeca Tatu en 1918 y que se encuentra en su cuarta reimpresi\u00f3n. \u201cSi bien su rol de renovador de la literatura infantil brasile\u00f1a es incuestionable, los nuevos tiempos exigen una revaluaci\u00f3n del periodista, cr\u00edtico de arte, ensayista y polemista. Las luces enfocadas sobre el modernismo paulistano arrojaron a Monteiro Lobato al limbo. Se convirti\u00f3 en el villano. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha producido una revisi\u00f3n de esto\u201d, dice Lajolo. \u201cAsimismo, es un excelente cuentista, divertido, violento en lo que hace a la cr\u00edtica social, sencillo en t\u00e9rminos de lenguaje\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_202946\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/primeira-emilia-voltolino.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202946\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/primeira-emilia-voltolino-887x1024.jpg\" alt=\"el primer dibujo de la mu\u00f1eca Emilia, de 1920, por Voltolino\" width=\"290\" height=\"335\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Monteiro Lobato<\/span><\/a> El primer dibujo de la mu\u00f1eca Emilia, de 1920, por Voltolino<span class=\"media-credits\">Biblioteca Monteiro Lobato<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Lajolo, quien conoce a Monteiro Lobato \u00fanicamente como el incre\u00edble inventor de <em>Las travesuras de Naricita <\/em>y la quinta de<em> El Benteveo Amarillo<\/em> puede conocer al mejor Monteiro Lobato; pero, aun as\u00ed, se est\u00e1 perdiendo una parte importante de la personalidad del paulista sin pelos en la lengua. \u201cEntre 1882 y 1948, el escritor vivi\u00f3 entre dos Brasiles. Uno m\u00e1s agr\u00edcola, patriarcal, tradicionalista. Con \u00e9ste, \u00e9l ajust\u00f3 las cuentas inventando una quinta en donde impera el matriarcado, donde en vez de ganado hay un burro parlante y un marlo sabio. El otro era el Brasil que cambiaba, de cara a la industrializaci\u00f3n. Para este segundo, fue un ciudadano a la medida, hecho a pedido\u201d. En Vale do Para\u00edba, Monteiro Lobato luch\u00f3 contra las quemas de los campesinos, y le peg\u00f3 a Jeca, tild\u00e1ndolo de par\u00e1sito y predador de la naturaleza.<\/p>\n<p>En menos de diez a\u00f1os cambi\u00f3 de idea: era falta de salud eso a lo que \u00e9l hab\u00eda denominado pereza, y escribi\u00f3 nuevos art\u00edculos que redim\u00edan a Jeca y denunciaban la precariedad de las pol\u00edticas de salud nacionales. \u201cVeinte a\u00f1os despu\u00e9s, da vuelta las cosas nuevamente. Monteiro Lobato entendi\u00f3 entonces que Jeca era v\u00edctima de la estructura agraria brasile\u00f1a y se puso a escribir sobre eso\u201d, recuerda Lajolo. Su relaci\u00f3n con el presente nunca fue de las mejores: se pele\u00f3 con el Estado Novo debido a la falta de libertad y por el desinter\u00e9s general de los brasile\u00f1os por encontrar petr\u00f3leo, tarea a la que se dedic\u00f3 con entusiasmo exacerbado, a punto tal de perder nuevamente su patrimonio y terminar en la c\u00e1rcel por subversivo. Al final de su vida, Jeca, transformado en Z\u00e9 Brasil, ya no luchaba contra las enfermedades end\u00e9micas, sino contra el latifundio y la distribuci\u00f3n injusta de la tierra.<\/p>\n<p>\u201cMonteiro Lobato hizo inmersiones en el imaginario colectivo y simult\u00e1neamente lo fecund\u00f3; \u2018taquigrafi\u00f3\u2019 nuevas ideas sobre la infancia, que circulaban en las diversas esferas culturales de su tiempo \u2013tales como, por ejemplo, las teor\u00edas de la Escuela Nueva\u2013 y las verti\u00f3 en su obra literaria\u201d, analiza la investigadora Cilza Bignotto, docente de teor\u00eda literaria y literatura brasile\u00f1a de la Universidad Federal de Ouro Preto. \u201cDe la misma manera, percibi\u00f3 y registr\u00f3 de manera bastante peculiar las ideas sobre la infancia que exist\u00edan en aquellos segmentos sociales que constitu\u00edan el \u2018Brasil arcaico\u2019: las comunidades mestizas o cholas, los grupos de chacareros del interior de S\u00e3o Paulo y la gente pobre de una periferia que empezaba a formarse en la capital del estado\u201d, analiza. Por cierto, fue con un hallazgo de Bignotto como el tem\u00e1tico coordinado por Mariza Lajolo obtuvo una materia prima de primera. La investigadora, mientras hac\u00eda su maestr\u00eda, se depar\u00f3 en un s\u00f3tano de un librero de Santos con monta\u00f1as de material in\u00e9dito de Monteiro Lobato y us\u00f3 dinero de su beca de la FAPESP para adquirir esos tesoros, que decidi\u00f3 poner al alcance del p\u00fablico, donando todo al Instituto de Letras de la Unicamp. Esto hizo posible la creaci\u00f3n del Fondo Monteiro Lobato, que re\u00fane actualmente una colecci\u00f3n con m\u00e1s de dos mil objetos, entre originales, cartas, fotos, primeras ediciones, etc. Fue \u201cel ba\u00fal de Monteiro Lobato\u201d lo que ayud\u00f3 a los investigadores a imprimirles densidad a los trabajos del tem\u00e1tico <em>Monteiro Lobato y otros modernismos brasile\u00f1os<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_202949\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/minotauro-augustus.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-202949\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/minotauro-augustus-714x1024.jpg\" alt=\"El Minotauro, por Augustus, 1949\" width=\"290\" height=\"416\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Monteiro Lobato<\/span><\/a> El Minotauro, por Augustus, 1949<span class=\"media-credits\">Biblioteca Monteiro Lobato<\/span><\/p><\/div>\n<p>El an\u00e1lisis de los nuevos hallazgos aport\u00f3 nuevas piezas del rompecabezas que sigue siendo armado por el grupo, y as\u00ed se fue configurando un Monteiro Lobato m\u00e1s complejo a\u00fan.\u00a0 Al fin y al cabo, tal como sostiene Lajolo, \u00e9l, siempre atento a su realidad, supo incorporar en una obra ficcional pautada por la fantas\u00eda y el humor informaci\u00f3n a menudo coincidente con el curr\u00edculo escolar. En contraposici\u00f3n con la escuela convencional, objeto de frecuentes cr\u00edticas de sus personajes, la Quinta del Benteveo Amarillo surge como una escuela alternativa. En ella, conocimientos de gram\u00e1tica, matem\u00e1tica, geolog\u00eda y hasta rudimentos de una pol\u00edtica nacionalista del petr\u00f3leo se transmiten y\u00a0 se asimilan de manera cr\u00edtica, independiente y siempre cuestionadora, especialmente en la relaci\u00f3n de ense\u00f1anza-aprendizaje entre Do\u00f1a Benita y su disc\u00edpula Emilia.<\/p>\n<p>\u201cQuiero hacer libros para que los ni\u00f1os vivan en ellos. No que los lean y los tiren, sino que vivan en ellos, como yo viv\u00ed en <em>Robinson Crusoe<\/em>\u201d, escribi\u00f3 Monteiro Lobato en carta a su amigo Godofredo Rangel. La Primera Rep\u00fablica pregonaba el ideal del muchacho serio, un adulto en miniatura, quieto y listo para obedecer y aceptar los valores establecidos. En esa \u00e9poca, los libros reproduc\u00edan el sistema, es decir, los ni\u00f1os traviesos eran castigados. \u201c\u00c9l rompi\u00f3 esa tradici\u00f3n autoritaria, inspir\u00e1ndose \u2012e inspir\u00e1ndolo\u2012 en el proyecto de renovaci\u00f3n educativa establecido luego de la revoluci\u00f3n de 1930, cuando los intelectuales pasaron a pregonar un nuevo sistema de ense\u00f1anza como forma de resolver los males del pa\u00eds\u201d, sostiene Bignotto. Entre ellos, se destac\u00f3 el educador bahiano An\u00edsio Teixeira y su Escuela Nueva, que pretend\u00eda democratizar el saber, tornarlo agradable para los j\u00f3venes. Monteiro Lobato supo cambiar travesura por aventura, poniendo al alcance de los ni\u00f1os el gesto libertario en la figura de Emilia. Luch\u00f3 por eso hasta su muerte, o mejor dicho, hasta volverse \u201cgas inteligente\u201d, su met\u00e1fora sobre la muerte. Pese al tiempo, Monteiro Lobato sigue siendo el inconformista ideal para los tiempos modernos, tan conformistas.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nMonteiro Lobato y otros modernismos brasile\u00f1os (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1591\/monteiro-lobato-1882-1948-e-outros-modernismos-brasileiros\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2002\/08819-4<\/a>) (2003-2007); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Marisa Philbert Lajolo \u2013 Instituto de Estudios del Lenguaje, Unicamp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 69.805,15<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nLAJOLO, M. P. <a href=\"http:\/\/www.fflch.usp.br\/dlcv\/lb\/images\/stories\/revista_teresa\/teresa89.pdf\" target=\"_blank\">M\u00e1rio de Andrade e Monteiro Lobato: um di\u00e1logo modernista em tr\u00eas tempos<\/a>.\u00a0<strong>Teresa<\/strong> (USP). v. 8-9, p. 141-60, 2008.<br \/>\nLAJOLO, M. P. <a href=\"http:\/\/www.unicamp.br\/iel\/monteirolobato\/outros\/lobatonegros.pdf\" target=\"_blank\">A figura do negro em Monteiro Lobato.<\/a> <strong>Presen\u00e7a Pedag\u00f3gica<\/strong>, Belo Horizonte. v. 04, n. 23, p. 21-31, 1998.<br \/>\nLAJOLO, M. P. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0100-15742000000300013&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Monteiro Lobato: um brasileiro sob medida.<\/a> S\u00e3o Paulo: Editora Moderna, 2000. v. 1. 99 p.<\/p>\n<p><strong>De nuestro archivo<\/strong><br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/06\/01\/el-futuro-del-presente-en-el-pasado\/?\" target=\"_blank\">El futuro del presente en el pasado<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 184 \u2013 junio de 2011<br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/03\/01\/el-latifundio-de-lobato\/?\" target=\"_blank\">El latifundio de Lobato<\/a> &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n n\u00ba 157 \u2013marzo de 2009<br \/>\n<em>Independencia o muerte &#8211;\u00a0<\/em>Edici\u00f3n Especial FCW \u2013 octubre de 2007<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios hacen resurgir la complejidad del Monteiro Lobato","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1575],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-202944","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-especial"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202944","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=202944"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/202944\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=202944"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=202944"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=202944"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=202944"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}