{"id":203954,"date":"2015-12-02T15:25:44","date_gmt":"2015-12-02T17:25:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=203954"},"modified":"2015-12-02T17:21:04","modified_gmt":"2015-12-02T19:21:04","slug":"atmosfera-revuelta-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/atmosfera-revuelta-2\/","title":{"rendered":"Atm\u00f3sfera revuelta"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_203955\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-203955\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Tita_Venus-784x1024.jpg\" alt=\"El planeta Venus, fotografiado por la sonda europea Venus Express: tiene un tama\u00f1o casi igual al de la Terra y vientos de 400 kil\u00f3metros por hora\" width=\"290\" height=\"379\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ESA\/ MPS\/ DLR\/ IDA, M. P\u00c9REZ-AY\u00daCAR &amp; C. WILSON<\/span>El planeta Venus, fotografiado por la sonda europea Venus Express: tiene un tama\u00f1o casi igual al de la Terra y vientos de 400 kil\u00f3metros por hora<span class=\"media-credits\">ESA\/ MPS\/ DLR\/ IDA, M. P\u00c9REZ-AY\u00daCAR & C. WILSON<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>Publicado en noviembre de 2014<\/em><\/p>\n<p>El d\u00eda se hace largo en Venus. Sucede que el planeta gira muy despacio. Tiene casi el tama\u00f1o de la Tierra, pero tarda 243 d\u00edas terrestres para dar una vuelta sobre s\u00ed mismo. Con una rotaci\u00f3n tan lenta, los meteor\u00f3logos esperaban que la atm\u00f3sfera venusiana fuese una de las m\u00e1s tranquilas del Sistema Solar. Pero las sondas enviadas al planeta observaron un ventarr\u00f3n constante en la alta atm\u00f3sfera, donde las r\u00e1fagas llegan a soplar a 400 kil\u00f3metros por hora (km\/h). Vientos de esa intensidad s\u00f3lo aparecen en la Tierra durante los huracanes, o espor\u00e1dicamente a elevadas alturas. En Venus, soplan as\u00ed en forma constante, especialmente en el ecuador.<\/p>\n<p>Para intentar resolver este misterio, el meteor\u00f3logo Jo\u00e3o Rafael Dias Pinto, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y Jonathan Lloyd Mitchell, cient\u00edfico planetario de la Universidad de California en Los Angeles, crearon en computadora un modelo simplificado de un planeta con atm\u00f3sfera. Las simulaciones con este modelo, publicadas en agosto en la revista <em>Icarus<\/em>, son las primeras en las cuales se describe correctamente c\u00f3mo se mantienen los vientos que barren Venus, un fen\u00f3meno conocido como superrotaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, tambi\u00e9n observado en Tit\u00e1n, la mayor luna de Saturno. \u201cIdentificamos nuevos e importantes mecanismos que ayudan a entender mejor esos vientos\u201d, dice Mitchell.<\/p>\n<p>El secreto de la superrotaci\u00f3n, de acuerdo con el nuevo modelo, reside en la forma en que el calor se distribuye por la atm\u00f3sfera de Venus y Tit\u00e1n. En esos cuerpos, a trav\u00e9s de la circulaci\u00f3n vertical, el calor se propaga m\u00e1s lentamente hacia lo alto y en direcci\u00f3n a los polos que en la Tierra. Asimismo, un tipo especial de ondulaci\u00f3n en la atm\u00f3sfera afecta a las corrientes de gases.<\/p>\n<p>Venus y Tit\u00e1n son mundos tan diferentes entre s\u00ed que incluso parece extra\u00f1o que sus atm\u00f3sferas se comporten de manera parecida. La temperatura en la superficie de Venus llega a 477 grados Celsius, como consecuencia del efecto invernadero de su atm\u00f3sfera, rica en anh\u00eddrido carb\u00f3nico. En Tit\u00e1n, la temperatura es de 180 grados bajo cero y lluvias de metano alimentan lagos en su superficie. Pero al bajar hasta el suelo del sat\u00e9lite, la sonda espacial Huygens descubri\u00f3 en 2005 un perfil de vientos casi id\u00e9ntico al observado en Venus por las sondas sovi\u00e9ticas de la serie Venera en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980. D\u00e9biles en la superficie, los vientos en el ecuador de Venus y de Tit\u00e1n llegan a los 360 km\/h a una altura superior a los 50 kil\u00f3metros. A esa misma altura, en el ecuador de la Tierra no superan los 15 km\/h.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/060-061_Tita-Venus_225.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-203963\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/060-061_Tita-Venus_225-300x186.jpg\" alt=\"060-061_Tita-Venus_225\" width=\"290\" height=\"180\" \/><\/a>M\u00e1s all\u00e1 de la rotaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nDias Pinto explica que en la Tierra las masas de aire que circundan por el globo se mueven impulsadas debido a la diferencia de temperatura entre el ecuador y los polos y arrastradas por la rotaci\u00f3n del planeta. Por eso los meteor\u00f3logos esperaban vientos m\u00e1s d\u00e9biles en planetas y sat\u00e9lites con rotaci\u00f3n lenta. Los investigadores buscaban una explicaci\u00f3n para la superrotaci\u00f3n desde los a\u00f1os 1970 y arribaron a la conclusi\u00f3n de que, m\u00e1s all\u00e1 de la rotaci\u00f3n m\u00e1s lenta, es probable que un patr\u00f3n espec\u00edfico de oscilaciones en los movimientos de la atm\u00f3sfera, las llamadas ondas atmosf\u00e9ricas, ayude a crear un intenso chorro de aire que se concentra en el ecuador y cubre casi todo el cuerpo celeste. \u201cEs como si la atm\u00f3sfera entera se moviese en un solo sentido\u201d, comenta Dias Pinto. \u201cEl problema radica en que la mayor\u00eda de los modelos atmosf\u00e9ricos de Venus y Tit\u00e1n, incluso los m\u00e1s realistas, tienen dificultades para reproducir la superrotaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Dias Pinto resolvi\u00f3 estudiar la superrotaci\u00f3n durante su doctorado, y en una conferencia en Francia, en 2011, conoci\u00f3 a Mitchell, un experto en Tit\u00e1n y Venus interesado en abordar el problema con un modelo m\u00e1s simplificado. \u201cCon un modelo m\u00e1s ideal, puedo controlar mejor la din\u00e1mica de la atm\u00f3sfera\u201d, explica Dias Pinto. El cient\u00edfico trabaj\u00f3 bajo la direcci\u00f3n de Mitchell y de los brasile\u00f1os Rosmeri Porf\u00edrio da Rocha y T\u00e9rcio Ambrizzi, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP, y logr\u00f3 simular la superrotaci\u00f3n vali\u00e9ndose de un modelo atmosf\u00e9rico adoptado para hacer pron\u00f3sticos del tiempo.<\/p>\n<p>Modificando algunos par\u00e1metros de ese modelo, Dias Pinto descubri\u00f3 que no bastaba con disminuir la rotaci\u00f3n del planeta para acelerar la rotaci\u00f3n de la atm\u00f3sfera. \u201cDemostr\u00f3 que el modelo s\u00f3lo desarrolla superrotaci\u00f3n si transporta calor desde el ecuador hacia los polos m\u00e1s lentamente\u201d, explica Mitchell, y acota que en Venus y Tit\u00e1n, pese a los fuertes vientos, el aire circula muy lentamente en sentido vertical.<\/p>\n<p>Dias Pinto tambi\u00e9n detect\u00f3 en sus simulaciones una forma especial de onda planetaria, que surge de oscilaciones en el movimiento de las corrientes de aire en el ecuador del planeta. \u201cEsas ondas planetarias son las principales responsables del desarrollo y el mantenimiento de la superrotaci\u00f3n\u201d, explica Mitchell.<\/p>\n<p>\u201cEstos aspectos de la superrotaci\u00f3n nunca hab\u00edan sido analizados en detalle\u201d, dice Sebastien Lebonnois, cient\u00edfico planetario del Consejo Nacional de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica (CNRS) de Francia, quien estudia la superrotaci\u00f3n de Venus y Tit\u00e1n. \u201cPara confirmar ese an\u00e1lisis, necesitaremos observaciones del viento y de la temperatura con una resoluci\u00f3n que es dif\u00edcil de obtener incluso en la Tierra\u201d. Pese a la dificultad, Lebonnois espera obtener evidencias en datos de la sonda Venus Express, que visita Venus, o de la Cassini, que sobrevuela Tit\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nLa interacci\u00f3n onda-escurrimiento media y la superrotaci\u00f3n atmosf\u00e9rica en planetas terrestres (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/137817\/interacao-onda-escoamento-medio-e-superrotacao-atmosferica-em-planetas-terrestres\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 12\/13202-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de Doctorado \u2013 Pasant\u00eda en el Exterior; <strong>Investigador responsable<\/strong> Tercio Ambrizzi (IAG\/USP); <strong>Becario<\/strong> Jo\u00e3o Rafael Dias Pinto; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 40.381,84 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nDIAS PINTO, J. R. y MITCHELL, J. L. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0019103514002280\" target=\"_blank\">Atmospheric superrotation in an idealized GCM: Parameter dependence of the eddy response<\/a>. <strong>Icarus<\/strong>. v. 238. p.93-109. ago. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El porqu\u00e9 de los fuertes vientos en Venus y en Tit\u00e1n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,286],"coauthors":[103],"class_list":["post-203954","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-clima-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/203954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=203954"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/203954\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=203954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=203954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=203954"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=203954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}