{"id":205316,"date":"2015-12-01T17:19:46","date_gmt":"2015-12-01T19:19:46","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=205316"},"modified":"2015-12-03T18:04:03","modified_gmt":"2015-12-03T20:04:03","slug":"esfuerzo-fragmentado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/esfuerzo-fragmentado\/","title":{"rendered":"Esfuerzo fragmentado"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/030-034_Infraestrut-Pesquisa_232-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-205317\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/030-034_Infraestrut-Pesquisa_232-01-774x1024.jpg\" alt=\"030-034_Infraestrut Pesquisa_232-01\" width=\"290\" height=\"384\" \/><\/a>Un estudio pionero sobre la situaci\u00f3n de la infraestructura de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en Brasil, elaborado por el Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica y Aplicada (Ipea, por sus siglas en portugu\u00e9s), se publicar\u00e1 en forma de libro durante el segundo semestre. De acuerdo con este diagn\u00f3stico, en el cual se analiz\u00f3 una muestra de 1.760 laboratorios distribuidos por distintas partes de Brasil, existe una cantidad importante de instalaciones de tama\u00f1o modesto y una escasez de grandes laboratorios orientados a m\u00faltiples usuarios o que puedan dar cuenta de desaf\u00edos ambiciosos. La cantidad total de investigadores trabajando en esas instalaciones asciende a 7.090, con un promedio de tan s\u00f3lo cuatro individuos por laboratorio. Desde el 46% de \u00e9stos se inform\u00f3 que sus aparatos costaban sumados menos de 250 mil reales. Y tan s\u00f3lo un 5% declar\u00f3 un patrimonio superior a\u00a0 los 5 millones de reales.<\/p>\n<p>Pero no debe imaginarse que esta estructura es de larga data o que est\u00e1 obsoleta. La mayor parte de los laboratorios (el 56,7%) iniciaron sus actividades en los a\u00f1os 2000. \u201cEste dato est\u00e1 relacionado con un ciclo reciente de inversiones\u201d, dice Fernanda de Negri, coordinadora de la investigaci\u00f3n, en referencia a los fondos sectoriales de ciencia y tecnolog\u00eda creados en 1999. Uno de ellos, el CT-Infra, dio origen al programa Proinfra, coordinado por la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), que invirti\u00f3 2 mil millones de reales en la construcci\u00f3n de laboratorios y la instalaci\u00f3n de equipos entre 2003 y 2011. Y los laboratorios se est\u00e1n actualizando. M\u00e1s del 70% inform\u00f3 haber recibido inversiones hace menos de cinco a\u00f1os, y un tercio hace menos de un a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cLo que existe es un problema de escala\u201d, afirma De Negri. \u201cLa inversi\u00f3n en laboratorios se concret\u00f3 de manera bastante atomizada, debido a una demanda que es propia de las universidades. He escuchado a docentes universitarios decir: hubo un concurso y entr\u00f3 un nuevo doctor. Necesitamos construirle un laboratorio\u201d, dice la investigadora, vinculada a la Direcci\u00f3n de Estudios y Pol\u00edticas Sectoriales de Innovaci\u00f3n del Ipea. A su juicio, la excesiva atomizaci\u00f3n se convierte en un problema para el futuro de la investigaci\u00f3n en Brasil. \u201cEl enfoque de las pol\u00edticas p\u00fablicas debe recaer sobre la construcci\u00f3n de grandes estructuras de investigaci\u00f3n. Estamos enviando al exterior una cantidad creciente de doctorandos y posdoctores, que cuando regresan necesitan grandes laboratorios para seguir haciendo investigaci\u00f3n de punta. Con algunas excepciones, no disponen de eso actualmente\u201d, afirma.<\/p>\n<div id=\"attachment_205321\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205321\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_LNLS_00037256.jpg\" alt=\"El Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n, en Campinas: se encuentra en construcci\u00f3n una nueva fuente\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_LNLS_00037256.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_LNLS_00037256-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_LNLS_00037256-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>El Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n, en Campinas: se encuentra en construcci\u00f3n una nueva fuente<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>La premisa del trabajo del Ipea apunta que una buena infraestructura constituye un factor determinante para la producci\u00f3n de conocimiento e innovaci\u00f3n. Entre las referencias analizadas despuntan 40 laboratorios nacionales de Estados Unidos, estructuras que funcionan con el concepto de <em>big science<\/em>, con equipos numerosos, grandes presupuestos e instalaciones robustas para afrontar retos de investigaci\u00f3n situados en la frontera del conocimiento. En 2012 contaron con un presupuesto de 17.500 \u00a0millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La muestra que estudiaron los investigadores del Ipea se concentr\u00f3 en las \u00e1reas de ingenier\u00edas, ciencias exactas y de la tierra, agrarias, biol\u00f3gicas y de la salud. Las instituciones con la mayor cantidad de laboratorios analizados fueron la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa), la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y la Universidad de Campinas (Unicamp). Instalaciones orientadas a las ciencias humanas y sociales, aunque lleven la denominaci\u00f3n de laboratorios, fueron descartadas, pues implican m\u00e1s inversi\u00f3n en personal que en infraestructura. La concentraci\u00f3n regional es notable, con un 57% de los laboratorios en el sudeste y un 23% en el sur. S\u00f3lo el 13% de los dirigentes de las instituciones clasific\u00f3 a sus instalaciones como \u201cavanzadas y compatibles con las mejores del exterior\u201d, en tanto que el 22% las consider\u00f3 \u201cavanzadas para los est\u00e1ndares brasile\u00f1os, pero distantes de las del exterior\u201d. Muchos laboratorios (el 69%) act\u00faan como prestadores de servicios, pero esa actividad es espor\u00e1dica. A lo que m\u00e1s del 80% se dedica en forma continua es a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Menos del 20% recibi\u00f3 a investigadores de empresas en 2012. Las principales fuentes de financiaci\u00f3n mencionadas, seg\u00fan el volumen de recursos, fueron Petrobras, Finep y las fundaciones de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica (FAPs) de los estados brasile\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"attachment_205320\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205320\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_INPE_00055338.jpg\" alt=\"Laboratorio de Integraci\u00f3n y Pruebas del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos: m\u00e1s 14 mil metros cuadrados de \u00e1rea\" width=\"290\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_INPE_00055338.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_INPE_00055338-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_INPE_00055338-250x376.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>Laboratorio de Integraci\u00f3n y Pruebas del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos: m\u00e1s 14 mil metros cuadrados de \u00e1rea<span class=\"media-credits\">L\u00c9O RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>La crisis econ\u00f3mica del pa\u00eds y el ajuste fiscal que efectu\u00f3 el gobierno no proyectan una ampliaci\u00f3n del presupuesto para grandes instalaciones de investigaci\u00f3n. Los resultados preliminares del estudio inspiraron el dise\u00f1o del programa Plataformas do Conocimiento, presentado por el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI) el a\u00f1o pasado (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/08\/21\/el-montaje-de-las-plataformas\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>\u00a0Pesquisa FAPESP, <em>edici\u00f3n n\u00ba 222<\/em><\/a>), pero a\u00fan es embrionario. \u201cPara aumentar su financiaci\u00f3n, la ciencia deber\u00eda mostrarle resultados m\u00e1s concretos a la sociedad. Y esto resulta dif\u00edcil, dada la atomizaci\u00f3n actual de los recursos\u201d, eval\u00faa Fernanda de Negri. A juicio del f\u00edsico Antonio Jos\u00e9 Roque da Silva, docente de la USP y director del Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n (LNLS), vinculado al MCTI, no existe oposici\u00f3n entre la inversi\u00f3n en grandes y peque\u00f1os laboratorios, aunque los recursos para infraestructura son limitados. \u201cLas investigaciones requieren laboratorios de distintas escalas, de manera complementaria\u201d, afirma. \u201cPodemos referirnos a tres escalas: los peque\u00f1os laboratorios, casi individuales o pertenecientes a pocos grupos; los laboratorios intermedios y multiusuarios, que atienden a universidades y regiones, y las grandes instalaciones, tales como sincrotrones o fuentes de neutrones, para la realizaci\u00f3n de trabajos diferenciados\u201d. La decisi\u00f3n sobre la inversi\u00f3n en grandes laboratorios, dice, depende de la capacidad econ\u00f3mica y de la estrategia de cada pa\u00eds.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Roque se encuentra al frente de un desaf\u00edo: la construcci\u00f3n de una nueva fuente de luz sincrotr\u00f3n bautizada Sirius, que ser\u00e1 una de las primeras de cuarta generaci\u00f3n en el mundo y demanda una financiaci\u00f3n por valor de 1.300 millones de reales. Sirius abrir\u00e1 una nueva frontera para la realizaci\u00f3n de estudios referentes a estructura at\u00f3mica de materiales. Est\u00e1 previsto que el primer haz de luz comience a operar en 2018. \u201cPor ahora todo marcha dentro del cronograma\u201d, dijo Roque, quien recibi\u00f3 una se\u00f1alizaci\u00f3n de que el proyecto es prioritario.<\/p>\n<div id=\"attachment_205318\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205318\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_00052024.jpg\" alt=\"Laboratorio Central de Tecnolog\u00edas de Alto Desempe\u00f1o (LaCTAD), de la Unicamp: equipos multiusuarios reunidos en una misma direcci\u00f3n\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_00052024.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_00052024-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Infra_00052024-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Laboratorio Central de Tecnolog\u00edas de Alto Desempe\u00f1o (LaCTAD), de la Unicamp: equipos multiusuarios reunidos en una misma direcci\u00f3n<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>El LNLS opera con un modelo similar al de los laboratorios nacionales de Estados Unidos: el gobierno es el due\u00f1o de los laboratorios y la operaci\u00f3n no est\u00e1 a cargo de personal del sector p\u00fablico, sino de una organizaci\u00f3n independiente, con flexibilidad para planificar, contratar y despedir. Este modelo tambi\u00e9n se utiliza en Europa, en fuentes de luz sincrotr\u00f3n tales como Soleil, de Francia, y Diamond, del Reino Unido. Otra semejanza con los laboratorios nacionales estadounidenses es que el LNLS atrajo hacia los alrededores de su acelerador a otras instalaciones orientadas hacia estudios en biocombustibles, nanotecnolog\u00eda y biociencias, que aprovechan la estructura de investigaci\u00f3n ya instalada y pueden trabajar en sinergia. \u201cCuando el gobierno estadounidense lanz\u00f3 su programa de nanotecnolog\u00eda, los cinco centros del Departamento de Energ\u00eda se instalaron en laboratorios nacionales\u201d, dice Jos\u00e9 Roque.<\/p>\n<p>Otro proyecto se\u00f1alado como prioritario para el gobierno federal es la ampliaci\u00f3n do Laboratorio de Integraci\u00f3n y Pruebas (LIT) del Inpe, que insumir\u00e1 260 millones de reales hasta 2019. Creado hace 27 a\u00f1os, el LIT dispone de un conjunto de instalaciones para montar, integrar y probar sat\u00e9lites artificiales. De entrada, el laboratorio estaba capacitado para probar sat\u00e9lites de hasta 200 kilos. A comienzos de los a\u00f1os 2000, fue ampliado para recibir sat\u00e9lites de hasta 2 toneladas como los de la serie Cbers (sat\u00e9lites sino-brasile\u00f1os de recursos terrestres). Y ahora las instalaciones de 22 mil metros cuadrados ser\u00e1n ampliadas en alrededor de 14 mil metros cuadrados para probar sat\u00e9lites de hasta 6 toneladas como los de la familia Sat\u00e9lites Geoestacionarios de Defensa y Comunicaciones Estrat\u00e9gicas (SGDC). El primero de esta serie se le adquiri\u00f3 a un fabricante europeo y se lanzar\u00e1 en 2016, pero el segundo SGDC, con previsi\u00f3n de lanzamiento para 2021, ser\u00e1 montado y probado en el LIT.\u00a0 \u201cNuestra preocupaci\u00f3n consiste en mantener la capacidad brasile\u00f1a en pruebas de sat\u00e9lite. La edad promedio de nuestros servidores es de 54 a\u00f1os y muchos saldr\u00e1n de servicio en breve\u201d, dice Geilson Loureiro, jefe del LIT. Cien profesionales, entre personal de planta, becarios y pasantes, trabajan actualmente en el laboratorio.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Antonio Brum, docente del Instituto de F\u00edsica Gleb Wataghin, de la Unicamp, advierte que es necesario dividir el desaf\u00edo de crear laboratorios m\u00e1s robustos en dos vertientes. \u201cUna cosa es la <em>big science<\/em>. La creaci\u00f3n de grandes laboratorios con aparatos diferenciados requiere un gran vigor econ\u00f3mico, pero puede dotar a Brasil de una capacidad que no tiene y abrirle nuevas fronteras a la comunidad cient\u00edfica\u201d, dice Brum, quien fue director general de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Tecnolog\u00eda de Luz Sincrotr\u00f3n (ABTLuS), una organizaci\u00f3n social que oper\u00f3 el LNLS y laboratorios asociados durante el per\u00edodo 2001-2009. \u201cOtra cosa es montar\u00a0<em>facilities<\/em>, laboratorios multiusuarios que contemplan demandas m\u00e1s amplias y diversificadas de la investigaci\u00f3n, con aparatos con un alto nivel de sofisticaci\u00f3n, tales como microscopios electr\u00f3nicos, espectr\u00f3metros de masas y secuenciadores de una generaci\u00f3n m\u00e1s reciente\u201d, explica. Los laboratorios multiusuarios, acota Brum, sirven para organizar el destino de los recursos y asegurar que distintos investigadores tengan acceso a aparatos y que sus investigaciones se tornen competitivas internacionalmente. \u201cBrasil no crear\u00e1 10 fuentes de luz sincrotr\u00f3n, pero puede tener varias grandes <em>facilities<\/em> que contemplen demandas locales.\u201d<\/p>\n<p>Brum es coordinador adjunto del Programa de Equipos Multiusuarios (EMU) de la FAPESP, que entre 1998 y 2014 invirti\u00f3 alrededor de 140 millones de d\u00f3lares en aparatos de uso compartido. Tanto en la inversi\u00f3n en <em>big science<\/em> como en <em>facilities<\/em>, afirma Brum, Brasil est\u00e1 atrasado y perdura a\u00fan en el pa\u00eds la mentalidad de suministrarles equipos a grupos individuales. \u201cAgencias financiadoras como la FAPESP est\u00e1n intentando romper con eso, financiando la compra de aparatos para m\u00faltiples usuarios y exigiendo contrapartidas a las instituciones y a las universidades, tales como la garant\u00eda de contar con personal calificado para la operaci\u00f3n de los laboratorios\u201d. Aparte\u00a0 de contar con personal calificado, la FAPESP tambi\u00e9n les exige a las universidades contrapartidas relacionadas con el seguro y el mantenimiento de los equipos, la construcci\u00f3n de instalaciones y la existencia de un plan de gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>El 45% de los directivos de instalaciones consider\u00f3 adecuada la formaci\u00f3n de sus investigadores y el 20% inadecuada. En tanto, la evaluaci\u00f3n del personal t\u00e9cnico y administrativo tuvo un desempe\u00f1o mejor: el 69% clasific\u00f3 como apropiada la cantidad de profesionales y el 72% hizo lo propio en cuanto a la calidad. Tal evaluaci\u00f3n favorable contrasta con lo que se considera uno de los grandes cuellos de botella en lo concerniente a la expansi\u00f3n de la infraestructura de investigaci\u00f3n: la formaci\u00f3n de recursos humanos con alta calificaci\u00f3n, capacitados para operar aparatos y tambi\u00e9n para la gesti\u00f3n de los laboratorios.<\/p>\n<p>El Laboratorio Central de Tecnolog\u00edas de Alto Desempe\u00f1o (LaCTAD) de la Unicamp constituye una excepci\u00f3n a esta regla. Esta <em>facility<\/em>, inaugurada en 2013 y dotada de aparatos destinados a investigaciones en gen\u00f3mica, bioinform\u00e1tica, prote\u00f3mica y biolog\u00eda celular, cuenta con un equipo de investigadores cuya funci\u00f3n no consiste en producir conocimiento, sino en operar los aparatos y ayudar a los usuarios del laboratorio a efectuar el dise\u00f1o de sus experimentos. La l\u00edder del equipo es Sandra Krauchenco, doctora en Bioqu\u00edmica de la Unicamp. \u201cKrauchenco y los cuatro coordinadores de \u00e1rea del LaCTAD, si bien son investigadores, no son evaluados de acuerdo con la m\u00e9trica tradicional de la ciencia. No importa si publican <em>papers<\/em>, pero s\u00ed interesa que brinden un servicio de alta calidad\u201d, dice Paulo Arruda, docente del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp, quien coordina el LaCTAD. La gesti\u00f3n del laboratorio, que funciona ininterrumpidamente, requiere una planificaci\u00f3n constante. El laboratorio presta servicios para usuarios de cualquier parte del pa\u00eds y cobra por ello. En el pliego del Programa de Equipos Multiusuarios emitido en 2009, la FAPESP innov\u00f3 al inducir la formaci\u00f3n de <em>facilities<\/em>. El LaCTAD fue uno de los ejemplos. La Fundaci\u00f3n invirti\u00f3 5,5 millones de reales en la compra de los aparatos, mientras que la construcci\u00f3n del edificio y la contrataci\u00f3n de personal estuvieron a cargo de la universidad.<\/p>\n<p>Roger Chammas, docente de la Facultad de Medicina de la USP y coordinador de la Red Premium (acr\u00f3nimo de Programa Red de Equipos Multiusuarios), considera que este cambio en el abordaje de los recursos humanos resulta crucial para la transici\u00f3n hacia una estructura de <em>facilities<\/em> y grandes laboratorios. \u201cEl investigador brasile\u00f1o desea contar con aparatos s\u00f3lo para utilizarlos, no para tener estatus o porque se estila as\u00ed. Lo hace para defenderse\u201d, afirma. \u201cEs una manera de asegurarse que contar\u00e1 con un equipo funcionando a la hora de hacer sus experimentos. Sin personal t\u00e9cnico especializado que deber\u00eda provenir de las universidades, los aparatos pueden romperse si quedan habilitados para otros usuarios\u201d. La Red Premium cuenta con un modelo peculiar de organizaci\u00f3n del uso de equipos multiusuarios. No dispone de una instalaci\u00f3n f\u00edsica centralizada, tal como el LaCTAD. La red, que percibi\u00f3 recursos de la FAPESP para varios laboratorios, cuenta con aparatos distribuidos por 26 instalaciones de la FM-USP, utilizados de manera compartida. El acceso est\u00e1 centralizado virtualmente en un sitio en internet, donde se realizan todas las solicitudes de servicios. Chammas admite que el uso de los aparatos por parte de m\u00faltiples usuarios es a\u00fan desigual en la FM-USP. \u201cAlgunos laboratorios est\u00e1n adaptados adecuadamente. Pero en otros a\u00fan existen dificultades para operar en ese esquema.\u201d<\/p>\n<p>Otra <em>facility<\/em> cuya creaci\u00f3n surgi\u00f3 como consecuencia del pliego de 2009 de la FAPESP fue el Centro de Facilidades de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica (Cefap) de la USP, que funciona en el Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas. En 2009, dicho centro recibi\u00f3 alrededor de 4 millones de d\u00f3lares de la FAPESP destinados a la compra de los aparatos, y atiende a usuarios de instituciones de todo el estado. Con siete empleados y un gerente, un contingente insuficiente como para operar los aparatos de manera continua, el Cefap apunta a organizar el uso de la infraestructura planteando obligaciones y derechos al coordinador del equipamiento y a los usuarios, que deben estar habilitados. El enfoque es la figura del \u201csuperusuario\u201d, un investigador capacitado para operar los aparatos sin ayuda. Otra estrategia consiste en la creaci\u00f3n del Cefap-Pluma, una estructura virtual que apunta a integrar al centro otros aparatos distribuidos por laboratorios del ICB. \u201cNuestra cultura sigue siendo la de no tener un laboratorio de uso m\u00faltiple, sino de atomizar las inversiones en diversas instalaciones\u201d, dice Carlos Menck, docente del ICB y coordinador del Cefap. \u201cLa idea del Cefap-USP consiste en romper con esa cultura, de manera tal que los investigadores tengan acceso a grandes equipamientos de prestaci\u00f3n de servicios o multiusuarios.\u201d<\/p>\n<p>El estudio del Ipea saldr\u00e1 publicado en forma de libro durante el segundo semestre. La obra detallar\u00e1 la situaci\u00f3n de la infraestructura de investigaci\u00f3n en los sectores aeron\u00e1utico, de defensa, agropecuario, de tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n, de salud y de petr\u00f3leo.<\/p>\n<p><strong>Instituciones con mayor compromiso<\/strong><\/p>\n<p><em>Agencias de EE.UU. y del Reino Unido exigen contrapartidas econ\u00f3micas para invertir en equipos<\/em><\/p>\n<p>Agencias de fomento tales como la estadounidense National Science Foundation (NSF) o los Research Councils do Reino Unido (RCUK) les exigen contrapartidas econ\u00f3micas a las instituciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica para financiar la compra de equipos. En el caso del programa de aparatos destinados a investigaciones de multiusuarios de la NSF, que es la principal organizaci\u00f3n de apoyo a la investigaci\u00f3n b\u00e1sica de Estados Unidos, las instituciones y las universidades deben aportar el 30% de la propuesta, que puede llegar a un valor de 4 millones de d\u00f3lares y contemplar la compra o el desarrollo de aparatos. Los RCUK, que congregan a siete consejos, cada uno de ellos responsable del apoyo a la investigaci\u00f3n en un determinado campo del conocimiento, alteraron las reglas de fomento a la compra de equipos en 2011, y desde entonces les exigen mayores contrapartidas econ\u00f3micas a las instituciones. El Biotechnology and Biological Sciences Research Council (BBSRC), por ejemplo, ofrece financiaci\u00f3n del 50% a lo sumo del valor de aparatos que cuesten entre 10 mil y 135 mil libras esterlinas (entre 48,5 mil y 656 mil reales). En el caso de aparatos por valores superiores a 135 mil libras esterlinas, el BBSRC prioriza la financiaci\u00f3n de equipos multiusuarios y tambi\u00e9n divide los costos mitad y mitad con las instituciones. Pero puede acordar en financiar hasta el 100% en casos excepcionales, cuando la adquisici\u00f3n pueda incrementar la capacidad de atender necesidades estrat\u00e9gicas importantes de la comunidad cient\u00edfica vinculada al BBSRC.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Infraestructura de investigaci\u00f3n en Brasil es fruto de inversi\u00f3n reciente","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[312],"coauthors":[98],"class_list":["post-205316","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=205316"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205316\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=205316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=205316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=205316"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=205316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}