{"id":205334,"date":"2015-12-01T18:13:32","date_gmt":"2015-12-01T20:13:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=205334"},"modified":"2015-12-03T18:04:25","modified_gmt":"2015-12-03T20:04:25","slug":"una-carrera-de-obstaculos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-carrera-de-obstaculos\/","title":{"rendered":"Una carrera de obst\u00e1culos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_205337\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205337\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Redes_Geral_1.jpg\" alt=\"Planta de etanol celul\u00f3sico de GranBio, en S\u00e3o Miguel dos Campos, Alagoas: la meta es producir 80 millones de litros por a\u00f1o\" width=\"290\" height=\"236\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Redes_Geral_1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Redes_Geral_1-120x98.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Redes_Geral_1-250x203.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Granbio<\/span>Planta de etanol celul\u00f3sico de GranBio, en S\u00e3o Miguel dos Campos, Alagoas: la meta es producir 80 millones de litros por a\u00f1o<span class=\"media-credits\">Granbio<\/span><\/p><\/div>\n<p>La carrera para producir a precios competitivos etanol de segunda generaci\u00f3n, un biocombustible extra\u00eddo de la celulosa de residuos agr\u00edcolas tales como el bagazo de la ca\u00f1a de az\u00facar, la mazorca de ma\u00edz y la madera, augura multiplicar la oferta de energ\u00eda renovable, pero todav\u00eda debe superar obst\u00e1culos tecnol\u00f3gicos. Un art\u00edculo publicado en la revista <em>Scientometrics<\/em> indica que la ciencia brasile\u00f1a se encuentra en una situaci\u00f3n de desventaja en esa carrera con relaci\u00f3n a los pa\u00edses competidores. En ese trabajo, firmado por investigadores de la Universidad de Campinas (Unicamp) y de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), se mapearon art\u00edculos cient\u00edficos publicados en el mundo durante 30 a\u00f1os sobre etanol de segunda generaci\u00f3n. Y qued\u00f3 demostrado que Brasil, aunque sea el segundo mayor productor de etanol de primera generaci\u00f3n, obtenido a partir de la ca\u00f1a de az\u00facar, no exhibe esa misma prominencia en redes internacionales de colaboraci\u00f3n cient\u00edfica abocadas a sortear cuellos de botellas inherentes a la producci\u00f3n de etanol de celulosa. Los sistemas de innovaci\u00f3n de pa\u00edses tales como Estados Unidos, China y Alemania tienen una presencia m\u00e1s significativa en esas redes que Brasil, seg\u00fan la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEl conocimiento cient\u00edfico raramente se produce de manera aislada, y depende de colaboraciones entre diversas instituciones y pa\u00edses para avanzar\u201d, dice el autor del art\u00edculo, el economista Luiz Gustavo Antonio de Souza, quien actualmente realiza una pasant\u00eda de posdoctorado en el N\u00facleo Interdisciplinario de Planificaci\u00f3n Energ\u00e9tica (Nipe) de la Unicamp. El <em>paper<\/em> es el resultado de su tesis doctoral en la Esalq, con direcci\u00f3n de la profesora M\u00e1rcia Azanha. En el caso del etanol de segunda generaci\u00f3n, el trabajo en red es relevante. \u201cNo hay una tecnolog\u00eda consagrada, sino paquetes de alternativas en estudio. La explotaci\u00f3n de las oportunidades depende del trabajo conjunto de varios grupos\u201d, afirma.<\/p>\n<p>En el estudio se analizaron 6.053 art\u00edculos cient\u00edficos de la base de datos Web of Science publicados hasta 2012. Todos estaban vinculados con palabras claves que remiten a campos de investigaci\u00f3n del etanol de segunda generaci\u00f3n, tales como \u201cpretratamiento\u201d, una operaci\u00f3n destinada desmontar la estructura vegetal del material celul\u00f3sico; o \u201chidr\u00f3lisis enzim\u00e1tica\u201d, una ruta de transformaci\u00f3n de la celulosa en glucosa. El paso siguiente consisti\u00f3 en identificar en los art\u00edculos en colaboraci\u00f3n cu\u00e1les eran los pa\u00edses, las instituciones y los investigadores que trabajaban juntos a menudo. Las redes se representaron en forma de ovillos, en los cuales los hilos que unen pa\u00edses o instituciones son m\u00e1s gruesos cuando <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/038-041_Redes-colaborativas_232.jpg\" target=\"_blank\">la cooperaci\u00f3n es m\u00e1s frecuente<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/038-041_Redes-colaborativas_232.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-205339\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/038-041_Redes-colaborativas_232-1024x562.jpg\" alt=\"038-041_Redes colaborativas_232\" width=\"290\" height=\"159\" \/><\/a>La base de datos Web of Science muestra que en el transcurso de 30 a\u00f1os, 103 pa\u00edses tomaron parte en la producci\u00f3n del conocimiento sobre etanol de segunda generaci\u00f3n. Estados Unidos, con el 23% del total de <em>papers<\/em>, encabeza esa lista. Luego aparece China (un 9,8%) y Brasil (un 4,9%). En t\u00e9rminos de colaboraci\u00f3n, los estadounidenses dominan. Alemania, Francia, el Reino Unido y Suecia le siguen. China, Jap\u00f3n, la India y Brasil, si bien publican m\u00e1s que esos pa\u00edses europeos, est\u00e1n menos conectados. La investigaci\u00f3n brasile\u00f1a cobra relieve cuando el enfoque del an\u00e1lisis recae sobre las instituciones. La USP es la tercera instituci\u00f3n en cuanto a fortaleza de las colaboraciones, detr\u00e1s del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la Universidad de California.<\/p>\n<p>Instituciones tales como la Unicamp y la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos tambi\u00e9n aparecen en el gr\u00e1fico de las instituciones. \u201cLos esfuerzos de Brasil se concentran en pocas instituciones\u201d, dice Luiz Gustavo. China tiene una cantidad de art\u00edculos similar a la de Brasil, y en la categor\u00eda de las instituciones aparece en una buena situaci\u00f3n. \u201cLa estrategia de China apunta a acercarse a quienes tienen capacidad tecnol\u00f3gica, en este caso, Estados Unidos\u201d, explica.<\/p>\n<p><strong>Iniciativas<br \/>\n<\/strong>El esfuerzo brasile\u00f1o de investigaci\u00f3n en etanol de segunda generaci\u00f3n se distribuye por algunas iniciativas. Una de ellas, basada predominantemente en la investigaci\u00f3n hecha en universidades, est\u00e1 vinculada al Programa FAPESP de Investigaciones en Bioenerg\u00eda (Bioen), creado en 2008 para mejorar la productividad del etanol y avanzar en ciencia b\u00e1sica y en desarrollo tecnol\u00f3gico. Glaucia Souza, docente del Instituto de Qu\u00edmica de la USP y una de las coordinadoras del Bioen, dice que la relevancia de la USP y del estado de S\u00e3o Paulo es fruto de la inversi\u00f3n reciente. \u201cComo son muchos los proyectos tem\u00e1ticos en el \u00e1mbito del Bioen, es com\u00fan que haya participaci\u00f3n de grupos de otros pa\u00edses. Con el etanol de segunda generaci\u00f3n esto tambi\u00e9n sucedi\u00f3\u201d, afirma la investigadora, en referencia al Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda (Inct) del Bioetanol. Coordinado por Marcos Buckeridge, docente de la USP, el Inct del Bioetanol mantiene colaboraciones con investigadores de Estados Unidos, Rusia y Holanda, entre otros. Souza tambi\u00e9n hace menci\u00f3n al Centro de Procesos Biol\u00f3gicos e Industriales para Biocombustibles (CeProBIO), que comprende la colaboraci\u00f3n con la Uni\u00f3n Europea y est\u00e1 liderado por Igor Polikarpov, del Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos de la USP. En el campo de la aplicaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, el Laboratorio Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda del Bioetanol (CTBE), en Campinas, mont\u00f3 una planta piloto de etanol de segunda generaci\u00f3n destinada a evaluar tecnolog\u00edas propuestas y comercializadas en el mundo.<\/p>\n<p>En tanto, en la investigaci\u00f3n empresarial, una iniciativa importante es el Plan de Apoyo a la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica Industrial de los Sectores Sucroenerg\u00e9tico y Sucroqu\u00edmico (Paiss), lanzado en 2011 por el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES) y por la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), que puso a disposici\u00f3n tres mil millones de reales para nuevas tecnolog\u00edas de procesamiento de la biomasa de ca\u00f1a de az\u00facar. En la cartera de proyectos hay algunas plantas de demostraci\u00f3n para la producci\u00f3n de etanol de segunda generaci\u00f3n: la de la empresa GranBio, instalada en 2014 en S\u00e3o Miguel dos Campos, en Alagoas; la de Ra\u00edzen, que empez\u00f3 a producir en la central Costa Pinto, en la localidad de Piracicaba, y la de Abengoa, que empieza a operar en 2016 en Pirasununga. El Centro de Tecnolog\u00eda Ca\u00f1era (CTC) cuenta con una planta de escala menor en el municipio paulista de S\u00e3o Manoel.<\/p>\n<p><strong>Empresas extranjeras<br \/>\n<\/strong>En com\u00fan, las plantas de demostraci\u00f3n trabajan con tecnolog\u00edas desarrolladas fuera del pa\u00eds. Como en Brasil no exist\u00eda un conocimiento maduro para producir etanol celul\u00f3sico, el BNDES y la Finep optaron por atraer a empresas extranjeras. \u201cBrasil re\u00fane las ventajas naturales necesarias para que las tecnolog\u00edas de producci\u00f3n de etanol celul\u00f3sico se desarrollen. Contamos con recursos naturales y biomasa competitiva, de bagazo y paja de ca\u00f1a\u201d, dice Artur Milanez, gerente del \u00e1rea de biocombustibles del BNDES. \u201cVarias empresas extranjeras quer\u00edan entrar a nuestro mercado. Brasil tiene 400 centrales de ca\u00f1a de az\u00facar que pasan cinco meses del a\u00f1o ociosas en el per\u00edodo entre las zafras, y algunas de ellas a\u00fan no utilizan la fibra presente en el bagazo y en la paja de la ca\u00f1a. Hay mucho espacio para concertar colaboraciones\u201d, afirma. La expectativa ahora apunta a que los investigadores brasile\u00f1os participen en el esfuerzo tendiente a solucionar cuellos de botella tecnol\u00f3gicos y adapten las condiciones del pa\u00eds a tales tecnolog\u00edas, que se concibieron para tipos de biomasa disponibles en el hemisferio Norte, como las de la paja de ma\u00edz y de trigo.<\/p>\n<p>La planta de GranBio, la m\u00e1s grande del mundo en etanol celul\u00f3sico extra\u00eddo de bagazo y paja de ca\u00f1a, licenci\u00f3 tecnolog\u00edas de varios pa\u00edses para iniciar las operaciones. La empresa DSM, de Holanda, suministra levaduras, y Novozymes, de Dinamarca, enzimas para hidr\u00f3lisis. La italiana Beta Renewables es la responsable de los sistemas de pretratamiento da biomasa. \u201cDesarrollamos una colaboraci\u00f3n estrecha con la empresa estadounidense American Proces, de tecnolog\u00edas y procesos industriales\u201d, dice Gon\u00e7alo Amarante Guimar\u00e3es Pereira, socio fundador de la empresa y docente del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp. GranBio tiene participaci\u00f3n en American Proces. \u201cEn GranBio desarrollamos una levadura, basada en cepas brasile\u00f1as utilizadas en la primera generaci\u00f3n, que ya fue certificada y se utilizar\u00e1 en la industria en el segundo semestre\u201d, dice. GranBio invirti\u00f3 265 millones de d\u00f3lares en la central, y el BNDES, 300 millones de reales.<\/p>\n<p>El panorama del art\u00edculo de <em>Scientometrics<\/em> es real, afirma Amarante, pero lo interpreta de manera optimista. Seg\u00fan el empresario, la desventaja brasile\u00f1a en redes internacionales no se refiere a la primac\u00eda de la investigaci\u00f3n en bioenerg\u00eda, sino a una fragilidad de la ciencia del pa\u00eds. \u201cEstar conectado a redes es importante, pero eso s\u00f3lo avanza cuando existen perspectivas de financiaciones cooperativas. Hoy en d\u00eda, con el petr\u00f3leo barato, la inversi\u00f3n en energ\u00edas renovables se ha vuelto m\u00e1s escasa. Vislumbro una ventana de oportunidades de liderazgo en el sector para GranBio. Apostamos al etanol de segunda generaci\u00f3n en un momento en el que otros interesados est\u00e1n con menos apetito para el riesgo\u201d. La central de GranBio se encuentra en una etapa de comisionado, con la meta de alcanzar su capacidad plena a finales de este a\u00f1o. El objetivo es generar 80 millones de litros de etanol por a\u00f1o.<\/p>\n<p>Redes de colaboraci\u00f3n, en la definici\u00f3n de los autores del art\u00edculo, conectan los sistemas de innovaci\u00f3n de los pa\u00edses e involucran a cient\u00edficos y empresas tanto en la generaci\u00f3n de conocimiento como en la explotaci\u00f3n comercial de tecnolog\u00edas. Brasil, aparte de la dificultad para participar en redes de investigaci\u00f3n, tambi\u00e9n padece para implicar al sector empresarial. Este an\u00e1lisis es de Jos\u00e9 Maria Ferreira Jardim da Silveira, docente del Instituto de Econom\u00eda de la Unicamp. Ferreira es el investigador responsable del Proyecto Tem\u00e1tico en el \u00e1mbito del Programa Bioen que result\u00f3 en el art\u00edculo, con la participaci\u00f3n de la profesora Ester Dal Poz, de la Unicamp. Ambos son coautores del <em>paper<\/em>. El investigador ve dificultades en la articulaci\u00f3n entre universidades y empresas. \u201cEn el campo de la ciencia, el pa\u00eds es muy bueno. Cuando se observa el desarrollo y la comercializaci\u00f3n de tecnolog\u00eda, estamos desfasados\u201d, afirma Ferreira.<\/p>\n<p><strong>Experiencias distintas<br \/>\n<\/strong>Antonio Bonomi, coordinador de evaluaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica del CTBE, en Campinas, advierte que la situaci\u00f3n de Brasil es distinta a la de los otros pa\u00edses, y que comparar experiencias tan diferentes puede ser inapropiado. \u201cNuestro etanol de primera generaci\u00f3n es un caso de \u00e9xito. La segunda generaci\u00f3n, pese a sus ventajas, para nosotros no tiene el car\u00e1cter estrat\u00e9gico que tiene para otros pa\u00edses. En tanto, para Europa y para la propia China, es la \u00fanica alternativa para una producci\u00f3n a gran escala\u201d, dice. \u201cLas centrales brasile\u00f1as queman el bagazo y la paja de ca\u00f1a de az\u00facar para generar energ\u00eda, lo cual reduce los costos de producci\u00f3n, aparte ayudar en la disminuci\u00f3n de las emisiones de gases de efecto invernadero del etanol brasile\u00f1o. S\u00f3lo tendr\u00e1 sentido utilizar esos residuos para fabricar etanol celul\u00f3sico cuando el costo sea a\u00fan menor\u201d. Bonomi tambi\u00e9n pone de relieve la dificultad de hacer participar en las redes a los fabricantes de etanol, que padecen debido a una crisis duradera. \u201cLas empresas brasile\u00f1as del sector se encuentran en una situaci\u00f3n dif\u00edcil y esto no se debe \u00fanicamente a la pol\u00edtica que mantuvo el precio de la gasolina congelado durante mucho tiempo. Adem\u00e1s experimentaron una p\u00e9rdida de productividad asociada con factores clim\u00e1ticos y con la introducci\u00f3n de la cosecha mecanizada\u201d, comenta Bonomi. \u201cPor estos motivos otros pa\u00edses se organizan para patentar y comercializar tecnolog\u00edas de etanol de segunda generaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>El estudio de <em>Scientometrics<\/em> mape\u00f3 a los investigadores m\u00e1s activos en producci\u00f3n cient\u00edfica y colaboraci\u00f3n. El primero de la lista es Lee Lynd, de la Thayer School of Engineering do Dartmouth College, que mantiene lazos con la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a desde 2008. Por invitaci\u00f3n de la FAPESP, ha participado en diversos <em>workshops<\/em> y eventos del Bioen (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/09\/01\/el-objetivo-es-el-bagazo\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP, <em>edici\u00f3n n\u00ba 163<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>El economista Guilherme de Oliveira Marques, quien lleva adelante su doctorado en la Unicamp, sobre el impacto en la industria de la incorporaci\u00f3n de herramientas de la biotecnolog\u00eda, sostiene que la cantidad de conexiones que un pa\u00eds establece con una red es menos importante que la calidad de esos contactos. \u201cLa participaci\u00f3n en redes cient\u00edficas no necesariamente redunda en producci\u00f3n de tecnolog\u00eda. La traducci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico en capacidad tecnol\u00f3gica est\u00e1 lejos de ser trivial\u201d, afirma. En su opini\u00f3n, el estar conectado a nodos m\u00e1s centrales puede crear canales para el flujo de conocimiento cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico. \u201cEn ese sentido, es necesario evaluar la evoluci\u00f3n de la inserci\u00f3n brasile\u00f1a en el transcurso del tiempo. La absorci\u00f3n, la incorporaci\u00f3n y la adaptaci\u00f3n de conocimiento generado afuera puede constituir un paso importante rumbo a la construcci\u00f3n de capacidades internas que permitan catapultar a Brasil a posiciones de mayor relevancia en el futuro.\u201d<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nDise\u00f1o organizacional del programa Bioen: propiedad intelectual, mecanismos de incentivo y evaluaci\u00f3n e impactos (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/6488\/desenho-organizacional-do-programa-bioen-propriedade-intelectual-mecanismos-de-incentivo-e-avaliac\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2008\/58041-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Programa Bioen \u2013 Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jos\u00e9 Maria Ferreira Jardim da Silveira (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 316.200,13 (CNPq\/FAPESP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Brasil ocupa una posici\u00f3n en las redes de investigaci\u00f3n de etanol celul\u00f3sico","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[276],"coauthors":[98],"class_list":["post-205334","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-bioenergia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=205334"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205334\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=205334"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=205334"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=205334"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=205334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}