{"id":205389,"date":"2015-12-02T13:21:11","date_gmt":"2015-12-02T15:21:11","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=205389"},"modified":"2015-12-02T13:23:57","modified_gmt":"2015-12-02T15:23:57","slug":"mas-delgadas-y-quebradizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mas-delgadas-y-quebradizas\/","title":{"rendered":"M\u00e1s delgadas y quebradizas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_205390\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205390\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Ant\u00e1rtica_andsat_larsen_feb2000_lrg.jpg\" alt=\"Una de las plataformas de hielo Larsen en febrero de 2000: fallas y fracturas en raz\u00f3n de las altas temperaturas \" width=\"290\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Ant\u00e1rtica_andsat_larsen_feb2000_lrg.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Ant\u00e1rtica_andsat_larsen_feb2000_lrg-120x119.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Ant\u00e1rtica_andsat_larsen_feb2000_lrg-250x248.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nasa\/ Landsat 7<\/span>Una de las plataformas de hielo Larsen en febrero de 2000: fallas y fracturas en raz\u00f3n de las altas temperaturas<span class=\"media-credits\">Nasa\/ Landsat 7<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1995, una plataforma de hielo de 2.500 kil\u00f3metros cuadrados, equivalente a poco m\u00e1s de una vez y media el \u00e1rea de la ciudad de S\u00e3o Paulo, se desprendi\u00f3 del hielo continental que cubre la tierra firme y se desintegr\u00f3 en pocas semanas en el mar de Weddell, el espacio del oc\u00e9ano Austral que ba\u00f1a la pen\u00ednsula ant\u00e1rtica y parte del continente helado. Era el fin de la Larsen A, tal el nombre de la plataforma. Siete a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 2002, la Larsen B, una plataforma vecina, cinco veces mayor, perdi\u00f3 en un mes y medio alrededor de una cuarta parte de su extensi\u00f3n. Bloques enormes de hielo pasaron a vagar por el oc\u00e9ano antes de derretirse, como consecuencia de las temperaturas en elevaci\u00f3n en aquella regi\u00f3n. Desde entonces, el tama\u00f1o de la parte restante de la Larsen B pas\u00f3 a ser objeto de constante monitoreo.<\/p>\n<p>En un estudio con datos satelitales coordinado por la Nasa, la agencia espacial estadounidense, publicado en la edici\u00f3n de este mes del peri\u00f3dico cient\u00edfico <em>Earth and Planetary Science Letters<\/em>, se estima que la parte restante de la Larsen B, del orden de los 1.600 kil\u00f3metros cuadrados, desaparecer\u00eda en los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os. La plataforma, cuyo espesor llega hasta los 500 metros en algunos puntos, est\u00e1 derriti\u00e9ndose y fragment\u00e1ndose a un ritmo acelerado. \u201cEs sorprendente la velocidad con que eso est\u00e1 ocurriendo\u201d, afirma Ala Khazendar, geof\u00edsico de la Nasa, principal autor del estudio. En otro trabajo reciente, con participaci\u00f3n del brasile\u00f1o Fernando Paolo, quien realiza su doctorado en la Instituci\u00f3n Scripps de Oceanograf\u00eda de la Universidad de California en San Diego, se detalla el mecanismo inherente al estrechamiento de otra plataforma de hielo del grupo Larsen.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/062-063_Ant\u00e1rtica_232.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-205391\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/062-063_Ant\u00e1rtica_232-882x1024.jpg\" alt=\"062-063_Ant\u00e1rtica_232\" width=\"290\" height=\"337\" \/><\/a>En un art\u00edculo publicado el 13 de mayo en la revista cient\u00edfica <em>The Cryosphere<\/em>, cient\u00edficos del British Antarctic Survey, del Scripps, incluido Paolo, y de otras universidades estadounidenses, mostraron que el espesor de la plataforma Larsen C, cinco veces mayor que la Larsen B, pierde volumen y est\u00e1 estrech\u00e1ndose en raz\u00f3n de dos procesos. \u201cPor arriba, estar\u00eda produci\u00e9ndose el derretimiento y la compactaci\u00f3n de la capa superficial de <em>firn<\/em>, la nieve m\u00e1s densa que cubre el hielo de la plataforma, probablemente debido a un aumento de la temperatura atmosf\u00e9rica. Esto provoca la p\u00e9rdida de aire del <em>firn<\/em> en la superficie de la plataforma\u201d, dice Paolo. \u201cPor abajo, en el sector sumergido de la plataforma, se produce un estrechamiento del hielo debido al derretimiento provocado por la llegada de aguas de fondo m\u00e1s calientes. Esto tambi\u00e9n provoca un cambio en el flujo de hielo, produciendo un estiramiento de la plataforma. Nuestras medidas presentan incertidumbres considerables, pero s\u00f3lo logramos explicar ese nivel de estrechamiento de la Larsen C si esos dos mecanismos estuvieran actuando simult\u00e1neamente\u201d. El estudio se realiz\u00f3 con base en an\u00e1lisis de datos de sat\u00e9lite y de ocho mapeos de radar realizados entre 1998 y 2012.<\/p>\n<p>El estrechamiento y la eventual desaparici\u00f3n de las plataformas, que son extensiones de glaciares y del manto de hielo que recubre la Ant\u00e1rtida, no causa directamente la elevaci\u00f3n del nivel del mar. Su hielo ya est\u00e1 sobre el oc\u00e9ano y su licuaci\u00f3n no altera el nivel del mar. El mismo razonamiento vale para el hielo marino, que es mucho m\u00e1s delgado y vaga alrededor de la Ant\u00e1rtida. El efecto del adelgazamiento de las plataformas de hielo sobre el nivel do oc\u00e9ano es indirecto. \u201cEl derretimiento de las plataformas abre el camino para que el hielo aprisionado en el manto, que est\u00e1 sobre el continente, se deslice m\u00e1s f\u00e1cilmente hacia el mar\u201d, dice el glaci\u00f3logo Jefferson Cardia Sim\u00f5es, de la Universidad Federal do Rio Grande do Sul (UFRJ), coordinador del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda de la Cri\u00f3sfera. \u201cExiste un consenso que apunta que el calentamiento global est\u00e1 actuando sobre el derretimiento de las plataformas de hielo en la pen\u00ednsula ant\u00e1rtica\u201d, afirma Ilana Wainer, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IO-USP), quien trabaja con modelos clim\u00e1ticos sobre la interacci\u00f3n del oc\u00e9ano con la atm\u00f3sfera en la regi\u00f3n ant\u00e1rtica. \u201cY no se trata solamente de una variaci\u00f3n natural del clima\u201d. Durante los \u00faltimos 50 a\u00f1os, la temperatura atmosf\u00e9rica promedio en la pen\u00ednsula ant\u00e1rtica aument\u00f3 2,5\u00baC.<\/p>\n<p><strong>Con un espesor un 18% menor<br \/>\n<\/strong>La fragilidad de las plataformas de hielo es mayor en la pen\u00ednsula, que alberga las regiones menos fr\u00edas del continente, y en la Ant\u00e1rtida occidental. Un estudio publicado en <em>Science<\/em> el 26 de marzo de este a\u00f1o, del cual Paolo fue el autor principal, indica que las plataformas de la porci\u00f3n occidental perder\u00e1n la mitad de su volumen en 200 a\u00f1os si se mantiene su actual \u00edndice de estrechamiento. Entre 1994 y 2012, de acuerdo con datos de altimetr\u00eda obtenidos por sat\u00e9lites de la Agencia Espacial Europea, algunas plataformas quedaron hasta 18% m\u00e1s delgadas. \u201cLa situaci\u00f3n es m\u00e1s cr\u00edtica en el oeste del continente, pero tambi\u00e9n hay se\u00f1ales de alteraciones en el este\u201d, dice Paolo. Al tener en cuenta el per\u00edodo analizado en el estudio, los 18 a\u00f1os como un todo, los investigadores registran un leve aumento de espesor de las plataformas de la Ant\u00e1rtida oriental. Pero ese aumento se concentr\u00f3 en los primeros 10 a\u00f1os monitoreados. Al observar \u00fanicamente los datos de los a\u00f1os m\u00e1s recientes, detectaron una estabilizaci\u00f3n o p\u00e9rdida de volumen de masa de las plataformas del este. Es una se\u00f1al de que el estrechamiento tambi\u00e9n parece alcanzar a las plataformas orientales.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nPAOLO, F. S. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencemag.org\/content\/348\/6232\/327.full\" target=\"_blank\">Volume loss from Antarctic ice shelves is accelerating<\/a>. <strong>Science<\/strong>. v. 348, n. 6232, p. 327-31. 17 abr. 2015.<br \/>\nHOLLAND, P.R. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.the-cryosphere.net\/9\/1005\/2015\/tc-9-1005-2015.html\" target=\"_blank\">Oceanic and atmospheric forcing of Larsen C Ice-Shelf thinning.<\/a> <strong>The Cryosphere<\/strong>. v. 9, n. 3, p. 1005-24. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Plataforma de hielo de la Ant\u00e1rtida puede desaparecer al final de la d\u00e9cada","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[321],"coauthors":[101],"class_list":["post-205389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=205389"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205389\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=205389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=205389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=205389"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=205389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}