{"id":205394,"date":"2015-12-02T13:31:51","date_gmt":"2015-12-02T15:31:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=205394"},"modified":"2015-12-02T13:31:51","modified_gmt":"2015-12-02T15:31:51","slug":"un-zoologico-entre-las-plumas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-zoologico-entre-las-plumas\/","title":{"rendered":"Un zool\u00f3gico entre las plumas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_205399\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Acaros_LTSEM-Opisthocomacarus-Plate-1122_011.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-205399\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Acaros_LTSEM-Opisthocomacarus-Plate-1122_011-300x197.jpg\" alt=\"Opisthocomacarus umbellifer, con proyecciones en forma de plumas \" width=\"290\" height=\"190\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gary Bauchan\/ USDA<\/span><\/a> <em>Opisthocomacarus umbellifer<\/em>, con proyecciones en forma de plumas<span class=\"media-credits\">Gary Bauchan\/ USDA<\/span><\/p><\/div>\n<p>A finales de 2010, un mal afect\u00f3 a las gallinas de la ciudad de Bastos, en el interior de S\u00e3o Paulo, la mayor productora de huevos de Brasil. Las aves mantenidas en las granjas empezaron a perder sus plumas, dejaron de alimentarse y pasaban los d\u00edas rasc\u00e1ndose. La producci\u00f3n disminuy\u00f3 considerablemente y muchas gallinas fueron sacrificadas para evitar el contagio. Enseguida se constat\u00f3 que el problema era causado por un \u00e1caro, pero no fue sencillo identificarlo: era desconocido para la ciencia. Este hecho le caus\u00f3 sorpresa a los veterinarios del Instituto Biol\u00f3gico, un organismo de la Secretar\u00eda de Agricultura y Abastecimiento del Estado, que cuenta con una unidad en el municipio, ya que las gallinas son conocidas por su importancia econ\u00f3mica, y sus par\u00e1sitos son bastante estudiados. El \u00e1caro en cuesti\u00f3n s\u00f3lo fue descrito en 2013 por el zo\u00f3logo ruso Sergey Mironov, y era no solamente una especie nueva. sino tambi\u00e9n un g\u00e9nero a\u00fan no descrito. Sin embargo, restaban algunas dudas: \u00bfqui\u00e9n ser\u00eda el hu\u00e9sped natural del <em>Allopsoroptoides galli<\/em> y c\u00f3mo habr\u00eda infestado a las gallinas el ar\u00e1cnido?<\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n de este misterio estuvo a cargo del bi\u00f3logo F\u00e1bio Akashi Hernandes, del Instituto de Biociencias de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) de Rio Claro. \u00c9l y su equipo encontraron al \u00e1caro en el pirincho (<em>Guira guira<\/em>), un ave bastante com\u00fan en la mayor parte del territorio brasile\u00f1o, tal como informa el investigador en un art\u00edculo publicado en diciembre de 2014 en <em>Parasitology Research<\/em>. De acuerdo con Hernandes, el <em>A. galli <\/em>vive en perfecta armon\u00eda con su hu\u00e9sped natural y las otras siete u ocho especies de \u00e1caros que habitan el plumaje del ave: todas, excepto una, hasta entonces desconocidas y ahora en proceso de descripci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cA diferencia de lo que sucedi\u00f3 con las gallinas de Bastos, la mayor\u00eda de los \u00e1caros de plumas no perjudican a sus hu\u00e9spedes\u201d, explica Hernandes. Investigaciones recientes muestran que las aves sanas cargan m\u00e1s de esos ar\u00e1cnidos microsc\u00f3picos que las enfermas. \u201cEso da asidero a la idea de que los \u00e1caros de las plumas normalmente no son par\u00e1sitos, sino que tienen una actuaci\u00f3n neutra o incluso ben\u00e9fica para las aves\u201d, dice la zo\u00f3loga Heather Proctor, de la Universidad de Alberta, en Canad\u00e1, una de las mayores expertas en \u00e1caros del mundo. Los \u00e1caros se alimentan normalmente del aceite excedente producido en el plumaje y as\u00ed evitan la proliferaci\u00f3n de bacterias perjudiciales para sus hu\u00e9spedes.<\/p>\n<p>El caso ocurrido en la capital del huevo, tal como se la conoce a la ciudad, constituye un raro registro de transferencia de \u00e1caros silvestres a animales dom\u00e9sticos. La principal hip\u00f3tesis respecto a esta \u201ccontaminaci\u00f3n\u201d es el hecho de que las gallinas de Bastos viven en ambientes abiertos, donde los pirinchos y otras aves transitan libremente en busca de alimento y agua.<\/p>\n<p><strong>Una diversidad invisible<br \/>\n<\/strong>El hecho de que un ave com\u00fan como el pirincho tenga tantos \u00e1caros desconocidos da una dimensi\u00f3n de cu\u00e1n inexplorada es esa fauna invisible a simple vista. Menos conocidos que las garrapatas, que tambi\u00e9n pertenecen a la subclase Acari, los \u00e1caros generalmente miden algunas centenas de micrones (mil\u00e9simas de mil\u00edmetro) y existen en el suelo, en el fondo del mar, en las plantas, en la alfombra del <em>living<\/em> en incluso en la piel humana. Se existe que existen alrededor de un mill\u00f3n de especies de \u00e1caros en el mundo, de las cuales se conocen s\u00f3lo unas 50 mil o 60 mil. Los \u00e1caros de las plumas pertenecen b\u00e1sicamente a las superfamilias Analgoidea y Pterolichoidea, y menos de 2.500 especies han sido descritas por los tax\u00f3nomos.<\/p>\n<p>Brasil ofrece todo un universo que debe explorarse en las plumas. En un estudio realizado en 2011, Hernandes, Heather Proctor y Michel Valim, actualmente en el Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo, encontraron 185 especies de \u00e1caros en 218 especies de aves brasile\u00f1as, lo que corresponde a un mero 12,4% de la diversidad de aves del pa\u00eds, la segunda del mundo. Con base en estos n\u00fameros, los investigadores estimaron que en Brasil existen entre 900 y 5.300 especies de \u00e1caros de las plumas. \u201cCreo que la cifra m\u00e1s probable se ubique alrededor de dos mil\u201d, dice Proctor. En el mundo, pueden ser 10 mil.<\/p>\n<div id=\"attachment_205398\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Acaros_LTSEM-Michaelia-on-Feathers-Plate-540_001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-205398\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Acaros_LTSEM-Michaelia-on-Feathers-Plate-540_001-300x176.jpg\" alt=\"En el microscopio electr\u00f3nico: \u00e1caro Michaelia en una pluma\" width=\"290\" height=\"170\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gary Bauchan\/ USDA<\/span><\/a> En el microscopio electr\u00f3nico: \u00e1caro Michaelia en una pluma<span class=\"media-credits\">Gary Bauchan\/ USDA<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cS\u00f3lo en Brasil existe material como para estudiar durante unas tres vidas\u201d, bromea Hernandes. Para hacerse una idea acerca del desaf\u00edo que representa identificar a los \u00e1caros de las aves brasile\u00f1as, \u00e9l cuenta sobre el d\u00eda en que un alumno de su laboratorio encontr\u00f3 muerto en el campus de la universidad un pico de coral com\u00fan (<em>Estrilda astrild<\/em>), un p\u00e1jaro ex\u00f3tico, de origen africano, pero bastante com\u00fan en Brasil. Cual no fue la sorpresa de los investigadores cuando hallaron siete especies de \u00e1caros, \u201cprobablemente todas nuevas\u201d, que viv\u00edan en las plumas del ave. El p\u00e1jaro recordista en especies de \u00e1caros es la <em>Aratinga holochlora<\/em>, un perico aut\u00f3ctono de M\u00e9xico y de Am\u00e9rica Central. En 1995, la zo\u00f3loga Tila P\u00e9rez, de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, identific\u00f3 25 especies de \u00e1caros en el ave.<\/p>\n<p>Decir que viven en las plumas es una definici\u00f3n poco precisa de estos bichos. \u201cExisten \u00e1caros que viven s\u00f3lo en las plumas de las alas, otros en las plumas ventrales, otros en las dorsales, en las plumas m\u00e1s delicadas del pescuezo e incluso est\u00e1n los que viven en el c\u00e1lamo, la parte de la pluma que se inserta dentro de la piel\u201d, explica Hernandes, detallando una especializaci\u00f3n que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las especies de ave. En el microscopio, es posible notar dicha especializaci\u00f3n por la morfolog\u00eda de los \u00e1caros, adaptada a cada ambiente. Son espinas para sujetarse a las alas, trabas en las articulaciones para no caerse en momentos de turbulencia e incluso patas claramente asim\u00e9tricas, comunes en aqu\u00e9llos que viven en aves acu\u00e1ticas. El \u00e1caro del g\u00e9nero <em>Michaelia<\/em>, que pasa toda su vida en las plumas del bigu\u00e1 (<em>Phalacrocorax brasilianus<\/em>), tiene la extremidad delantera de un lado mucho mayor que la del otro; se cree esto es que para adaptarse al modo de vida volador y nadador del ave hu\u00e9sped. Otra caracter\u00edstica sumamente peculiar, no relacionada con el hu\u00e9sped, est\u00e1 constituida por los curiosos \u00f3rganos sexuales, como en el caso del <em>Anisodiscus goodmani<\/em>, cuyo \u00f3rgano copulador masculino tiene el doble del tama\u00f1o que su cuerpo entero.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/064-067_\u00c1caros-de-aves_232.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-205400\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/064-067_\u00c1caros-de-aves_232-872x1024.jpg\" alt=\"064-067_\u00c1caros de aves_232\" width=\"290\" height=\"341\" \/><\/a>\u00c1caros en 3D<br \/>\n<\/strong>En la investigaci\u00f3n que empez\u00f3 en 2011 y cuenta con la participaci\u00f3n del estudiante de maestr\u00eda Luiz Gustavo Pedroso y del estudiante de grado Matheus Gabriel, Hernandes describi\u00f3 varias nuevas especies y pretende profundizar las colaboraciones con institutos internacionales que emplean las m\u00e1s recientes tecnolog\u00edas de microscop\u00eda electr\u00f3nica, como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda, por sus siglas en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>Los microscopios de barrido que emplean permiten lograr una resoluci\u00f3n imposible en los aparatos \u00f3pticos. \u201cEn im\u00e1genes que tomamos en marzo de este a\u00f1o, logramos ver detalles que siquiera so\u00f1\u00e1bamos, tales como estructuras del aparato bucal y de la formaci\u00f3n del caparaz\u00f3n y de los escudos de los \u00e1caros\u201d, comenta. Otra tecnolog\u00eda de la cual pretende sacar provecho en la colaboraci\u00f3n es el microscopio confocal con l\u00e1ser, en el cual el haz de luz realiza un escaneado total del animal y genera un modelo en tres dimensiones.<\/p>\n<p>Mientras no cuenta con ese aparato m\u00e1s a mano, Hernandes cuenta con los ojos entrenados de su equipo. En el art\u00edculo de 2014 relat\u00f3 otro hallazgo que suministra una noci\u00f3n de la casi invisibilidad de los \u00e1caros de las plumas. En el plumaje del pirincho hab\u00eda algunos ejemplares del <em>A. galli<\/em>, aqu\u00e9l que aterroriz\u00f3 a la capital del huevo, dentro de una c\u00e1scara de huevo&#8230; de piojo. Funcionaba como un caparaz\u00f3n extra mientras su cuerpo se encontraba vulnerable debido al proceso de muda, en el cual el animal se despoja de su revestimiento para hacer otro un poco mayor.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nDiversidad y taxonom\u00eda de \u00e1caros de las plumas (Arachnida: Acari: Astigmata) en aves de Brasil (<a href=\"http:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/45459\/diversidade-e-taxonomia-de-acaros-de-pena-arachnida-acari-astigmata-em-aves-no-brasil\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 11\/50145-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Joven Investigador; <strong>Investigador responsable<\/strong> F\u00e1bio Akashi Hernandes (IB-Unesp, Rio Claro); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 346.193,00 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nHERNANDES, F. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs00436-014-4110-7\" target=\"_blank\">From cuckoos to chickens: a caught-in-the-act case of host shift in feather mites (Arachnida: Acari: Psoroptoididae). <\/a><strong>Parasitology Research<\/strong>. v. 113, n. 12, p. 4355-61. dic. 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Aves albergan una gran diversidad de \u00e1caros, la mayor parte desconocidos","protected":false},"author":576,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,335],"coauthors":[1539],"class_list":["post-205394","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/576"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=205394"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205394\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=205394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=205394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=205394"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=205394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}