{"id":205694,"date":"2015-12-03T17:15:36","date_gmt":"2015-12-03T19:15:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=205694"},"modified":"2015-12-03T18:05:26","modified_gmt":"2015-12-03T20:05:26","slug":"detras-de-las-fachadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/detras-de-las-fachadas\/","title":{"rendered":"Detr\u00e1s de las fachadas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_205696\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-205696 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0075.jpg\" alt=\"Una casa mal conservada de S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro: paredes con su estructura expuesta, como ocurre en otras ciudades del Valle Hist\u00f3rico Paulista\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0075.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0075-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0075-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Una casa mal conservada de S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro: paredes con su estructura expuesta, como ocurre en otras ciudades del Valle Hist\u00f3rico Paulista<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un caser\u00f3n de paredes blancas y puertas azules, que fuera hogar de gente acaudalada, una escuela p\u00fablica y palacio municipal, y permaneci\u00f3 abandonado durante 18 a\u00f1os, ahora domina la noche con elegancia, bajo las luces de los reflectores, sobre uno de los laterales de una plaza de Bananal, una localidad paulista cercana al l\u00edmite con el estado de R\u00edo de Janeiro. La restauraci\u00f3n de algunos tramos de las paredes, de las 16 puertas y 32 ventanales de la fachada, y la recuperaci\u00f3n de su interior, de donde salieron 11 camiones con escombros y detritos de ratas y de murci\u00e9lagos, fue una tarea que asumieron tres residentes, el matrimonio integrado por Reinaldo Afonso y Margarida Duarte Afonso, y Vera L\u00facia de Paula Antunes da Silva, quienes voluntariamente se abocaron en 2001 a la tarea de remozar el edificio donde aprendieron a leer. A\u00fan queda mucho por hacer. En el interior, la vista es desoladora. Penumbra, puertas desvencijadas, agujeros en el piso. Veinte postes de eucalipto, dispuestos de forma provisoria en 1985, apuntalan las vigas de un techo fr\u00e1gil. Un piano roto al pie de la escalera evoca a las antiguas clases de m\u00fasica.<\/p>\n<p>Las luces y sombras del Solar Vallim expresan los contrastes, la incertidumbre y las dificultades para la conservaci\u00f3n del patrimonio cultural arquitect\u00f3nico en el denominado Vale Hist\u00f3rico Paulista, la primera regi\u00f3n ocupada por las plantaciones de caf\u00e9 en el estado de S\u00e3o Paulo, al comienzo del siglo XIX. El nombre del solar remite a su primer propietario, Manoel de Aguiar Vallim, quien mand\u00f3 construir la mansi\u00f3n en 1855 para recibir a comerciantes ingleses y autoridades del gobierno. Muchas de las construcciones hist\u00f3ricas de Bananal y de ciudades vecinas han sido restauradas, como es el caso del Concejo Municipal de S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro, un caser\u00f3n que en otros tiempos fue el eje de la ciudad. Otras, tan s\u00f3lo conservan la fachada, con su interior ya deteriorado o modernizado, y algunas est\u00e1n siendo refaccionadas. Varias casas, en proceso de reforma o vac\u00edas, con tramos de sus paredes sin revoque, dejan a la vista la tierra rojiza y troncos de \u00e1rboles que evocan huesos y venas de un cuerpo desprovisto de piel. Se comenta por all\u00ed que varias casas antiguas se desplomaron y, como eran de tierra, desaparecieron, consumidas por las lluvias.<\/p>\n<p>\u201cLa p\u00e9rdida es permanente\u201d, afirm\u00f3 la historiadora S\u00edlvia Helena Zanirato, investigadora de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la Universidad de S\u00e3o Paulo (EACH-USP). Entre febrero de 2013 y diciembre de 2014, ella y su equipo, integrado por historiadores, ambientalistas, microbi\u00f3logos, bi\u00f3logos, qu\u00edmicos y climat\u00f3logos, realizaron un inventario donde registraron 195 construcciones urbanas y rurales del per\u00edodo cafetero en cinco ciudades de la regi\u00f3n: Bananal, S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro, Areias, Silveiras y Queluz, todas fundadas durante el per\u00edodo colonial sobre el antiguo camino que un\u00eda S\u00e3o Paulo con R\u00edo de Janeiro. Ese censo indic\u00f3 que 78 casas, el equivalente al 40% del total, corren riesgo de desplomarse o requieren reparaci\u00f3n urgente. En consonancia con ese inventario, 36 casas necesitan refacciones porque el tejado se est\u00e1 desmoronando, 16 porque las paredes presentan grietas y 8 porque se encuentran cerca de la costa, y corren riesgo de derrumbe por deslizamientos del terreno o inundaci\u00f3n en caso de lluvias fuertes o crecientes de los r\u00edos.<\/p>\n<div id=\"attachment_205697\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205697\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0322.jpg\" alt=\"Interior del solar Vallim, en Bananal: casi todo por hacer, detr\u00e1s de la fachada restaurada\" width=\"290\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0322.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0322-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0322-250x374.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Interior del solar Vallim, en Bananal: casi todo por hacer, detr\u00e1s de la fachada restaurada<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Termitas omnipresentes<br \/>\n<\/strong>Los investigadores registraron una reducci\u00f3n constante del patrimonio hist\u00f3rico. La ciudad de Queluz, con 10 mil habitantes, conserva solamente once casas urbanas y un casco de estancia de la \u00e9poca del caf\u00e9. En Silveiras, de casi 6 mil habitantes, tan s\u00f3lo hay siete. La mayor ciudad de la regi\u00f3n, Bananal, con poco m\u00e1s de 10 mil habitantes, goza de un patrimonio m\u00e1s amplio, con sesenta y cinco casas hist\u00f3ricas urbanas y rurales de la \u00e9poca del caf\u00e9 en la propia ciudad y nueve en la zona rural. En S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro, de 4 mil habitantes, hay cincuenta y dos; y en Areias, con 4 mil vecinos, son cuarenta y dos.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed no hay casas en malas condiciones\u201d, dijo Cl\u00e1udio Carvalho Costa, secretario de Cultura de Areias. Seg\u00fan el funcionario, tan s\u00f3lo hab\u00eda dos casas con valor hist\u00f3rico en estado cr\u00edtico, con los techos derruidos, al lado del edificio donde funciona la secretar\u00eda, pero las compraron y las reformaron. En Areias, seg\u00fan Zanirato, los problemas mayores se observan en las construcciones de las estancias. En todas las ciudades, la mayor\u00eda de las construcciones hist\u00f3ricas exhibe cambios o adaptaciones que ponen en duda su autenticidad. \u201cPor las calles del casco hist\u00f3rico preservado de Bananal, observamos edificaciones que fueron o est\u00e1n siendo remodeladas y profundamente alteradas sin la debida comunicaci\u00f3n a los organismos de protecci\u00f3n del patrimonio hist\u00f3rico\u201d, coment\u00f3 Zanirato.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, la prioridad deber\u00eda ser la erradicaci\u00f3n de las termitas, que carcomieron las maderas del techo, de las paredes, del piso, de las puertas y ventanas de las 78 casas en riesgo. \u201cHe visto ni\u00f1os durmiendo en casas con revestimientos que parec\u00edan tejidos de encaje, de tanta termita y podr\u00edan desplomarse f\u00e1cilmente\u201d, relat\u00f3. \u201cEn S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro, ser\u00eda necesaria la realizaci\u00f3n de un tratamiento contra las termitas\u00a0 en toda la ciudad, porque los tejados y paredes del caser\u00edo del centro est\u00e1n todos unidos, y no sirve que cada uno se ocupe de la suya\u201d. Para el principio del mes de agosto se concert\u00f3 una presentaci\u00f3n en la Secretar\u00eda de Cultura de S\u00e3o Paulo, de las conclusiones del trabajo de campo y propuestas de un plan de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si se toman como base las circunstancias actuales y los escenarios clim\u00e1ticos para la regi\u00f3n que elaboraron las meteor\u00f3logas Rita Ynoue y Rosmeri Porf\u00edrio da Rocha, ambas del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP, las perspectivas de conservaci\u00f3n del patrimonio cultural son preocupantes. Un an\u00e1lisis de las informaciones recabadas en cinco estaciones meteorol\u00f3gicas de la regi\u00f3n y las simulaciones efectuadas por computadora indicaron un probable aumento de 3 <sup>o<\/sup>C en las temperaturas m\u00ednimas y m\u00e1ximas de la regi\u00f3n para las \u00faltimas d\u00e9cadas de este siglo (2070-2100). En teor\u00eda, coment\u00f3 Zanirato, un calor m\u00e1s intenso podr\u00eda estimular la actividad de las temidas termitas.<\/p>\n<div id=\"attachment_205699\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205699\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0504.jpg\" alt=\"Cementerio de los esclavos en S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro: abandono\" width=\"290\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0504.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0504-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0504-250x374.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Cementerio de los esclavos en S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro: abandono<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las proyecciones tambi\u00e9n se\u00f1alaron que habr\u00eda una reducci\u00f3n del 3% en la humedad relativa del aire y un leve incremento de las precipitaciones. \u201cLas precipitaciones resultan m\u00e1s dif\u00edciles de prever porque los resultados var\u00edan bastante entre un modelo clim\u00e1tico y otro\u201d, dijo Ynoue. El trabajo fue convergente en las perspectivas de aumento de la temperatura y lluvias m\u00e1s intensas e irregulares en la regi\u00f3n sudeste que elaboraron los equipos de Jos\u00e9 Marengo, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) y T\u00e9rcio Ambrizzi, del IAG-USP.<\/p>\n<p>El microbi\u00f3logo Felipe Chambergo Alcalde, junto a su equipo de la EACH-USP, recolect\u00f3 2.317 muestras de aire del interior de las edificaciones hist\u00f3ricas e identific\u00f3 34 especies de hongos y 74 de bacterias, que proliferan por la humedad, que llega al 80% durante los primeros meses del a\u00f1o. La mayor\u00eda de los microorganismos producen enzimas capaces de digerir la celulosa, que podr\u00eda instalarse sobre los marcos y vigas del techo, corroy\u00e9ndolos. Andrea Cavicchioli, tambi\u00e9n de la EACH, junto a Alejandra Fazio y Dalva Faria, del Instituto de Qu\u00edmica de la USP, identificaron 14 especies de hongos, algunos de ellos descriptos por primera vez, que colonizan las paredes de tierra de las construcciones hist\u00f3ricas urbanas y rurales de S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro y Areias, provocando su deterioro mediante la liberaci\u00f3n de sustancias \u00e1cidas. Seg\u00fan Cavicchioli, esa regi\u00f3n es una de las \u00fanicas en S\u00e3o Paulo que alberga los tres tipos de construcciones de tierra: bajareque, adobe y tapia. \u201cLa arquitectura con tierra no cocida, anterior al ladrillo y al cemento, es un patrimonio muy caracter\u00edstico del estado de S\u00e3o Paulo que corre el riesgo de perderse\u201d.<\/p>\n<p><strong>Desconfianza y resistencia<br \/>\n<\/strong>La conservaci\u00f3n de construcciones p\u00fablicas o particulares no resulta sencilla, incluso aunque se cuente con el dinero para solventar las reformas y se desee respetar las normas de restauraci\u00f3n que establece el Consejo de Defensa del Patrimonio Hist\u00f3rico, Arqueol\u00f3gico, Art\u00edstico y Tur\u00edstico (Condephaat). Muchos inmuebles est\u00e1n abandonados o deterior\u00e1ndose, como es el caso del Hotel Brasil, de 1847, junto al Solar Vallim, a causa del reparto de la herencia y el empobrecimiento de los herederos. El equipo de la USP not\u00f3 \u201cuna gran desconfianza entre la poblaci\u00f3n en lo referente a los organismos responsables de la conservaci\u00f3n del patrimonio a nivel estadual y nacional\u201d, tal como consta en uno de los informes del trabajo.<\/p>\n<div id=\"attachment_205700\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205700\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0523.jpg\" alt=\"Contrastes: la finca Catadupa, que comienza a ser restaurada\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0523.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0523-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0523-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Contrastes: la finca Catadupa, que comienza a ser restaurada<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cA pesar de la presencia constante de t\u00e9cnicos en el lugar y del canal abierto para el di\u00e1logo, la poblaci\u00f3n en general ofrece mucha resistencia para acatar las sugerencias t\u00e9cnicas y realizar los proyectos necesarios para la formalizaci\u00f3n de las aprobaciones\u201d, coment\u00f3 Lara Melo Souza, directora del grupo de preservaci\u00f3n y restauraci\u00f3n de propiedades registradas como patrimoniales por la Secretar\u00eda de Cultura del Estado. \u201cSe suscit\u00f3 el mito de que la restauraci\u00f3n es cara y que el Condephaat no aprueba las intervenciones, pero no existe ninguna preocupaci\u00f3n por entender cu\u00e1les fueron las razones que pueden haber conducido al Condephaat a rechazarlas\u201d. Seg\u00fan Melo Souza, las edificaciones declaradas patrimonio hist\u00f3rico, debido a sus particularidades arquitect\u00f3nicas, requieren un proceso de restauraci\u00f3n cuidadoso para preservar sus caracter\u00edsticas originales. \u201cEso no necesariamente significa que sean procedimientos onerosos; se realizan generalmente con materiales disponibles en la regi\u00f3n, pero son intervenciones que requieren mayor atenci\u00f3n al momento de planificarlas\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEsto no era un lugar tur\u00edstico?\u201d, inquiri\u00f3 Lauro Maia Cavalcanti delante de una sepultura colectiva en el denominado cementerio de los esclavos, en S\u00e3o Jos\u00e9 do Barreiro. En la l\u00e1pida puede leerse: \u201cAqu\u00ed reposan los restos mortales de los \u00faltimos esclavos. No somos hijos de la servidumbre y del desprecio, sino los herederos de la libertad y de la misericordia de la Iglesia y de Jesucristo\u201d. Cavalcanti y su esposa, Joseane Paes Leme Fontaine, residentes del municipio, donde poseen una finca, se hallaban desolados ante lo que observaban: \u201cFaltan tumbas completas\u201d, dijo \u00e9l. Como el cementerio ha recibido escasa atenci\u00f3n de los organismos p\u00fablicos, el robo de placas y estatuas de m\u00e1rmol \u2013tambi\u00e9n enterraban all\u00ed a otros habitantes de la ciudad\u2013 ha sido permanente.<\/p>\n<p>En 2012, Lauro Cavalcanti, que es nieto de un hacendado de la regi\u00f3n, y estudi\u00f3 derecho y gesti\u00f3n ambiental en la USP, adquiri\u00f3 junto a su esposa la hacienda Catadupa, una de las exponentes de los tiempos del caf\u00e9, y comenzaron a restaurarla. La primera tarea, que demand\u00f3 25 d\u00edas, fue la reconstrucci\u00f3n del puente sobre el r\u00edo Formoso, con 96 durmientes de v\u00edas del tren. \u201cEste muro de piedra se reconstruy\u00f3 en parte mezclando tierra de termiteros y hormigueros con cal\u201d, dijo \u00e9l, al lado de la casa principal. \u201cTodav\u00eda estamos buscando la mejor combinaci\u00f3n de tierra, junto a los investigadores de la USP\u201d. Su esmero contrasta con la prisa de otros restauradores, que mezclan cemento con tierra. \u201cEl cemento puede funcionar como un paliativo, pero luego al secarse se cae\u201d. Para la casa de esa finca hay muchos planes: cambiar las maderas y el bamb\u00fa entrelazado del techo, restaurar la pintura original de las paredes, reconstruir el piso. \u201cCuando llegamos, la casa se estaba cayendo\u201d, dijo. \u201cHemos logrado acabar con las goteras\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_205698\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205698\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0439.jpg\" alt=\"La capilla de la finca Loanda, recuperada luego de 10 a\u00f1os de labor\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0439.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0439-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0439-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>La capilla de la finca Loanda, recuperada luego de 10 a\u00f1os de labor<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al m\u00e9dico Pedro Teixeira, que se mud\u00f3 a Bananal en 1996, le insumi\u00f3 10 a\u00f1os y aproximadamente 2,5 millones de reales la restauraci\u00f3n de la finca Loanda, erigida en 1790 y que pertenece a la familia Teixeira desde 1940. Como resultado de ello, \u00e9l expone salones impecables, con espejos franceses, un gram\u00f3fono ingl\u00e9s y un piano alem\u00e1n. \u201cLa casa se encuentra actualmente tal como era en 1860\u201d, celebr\u00f3. Pr\u00f3ximo a la casa, \u00e9l est\u00e1 construyendo un museo, un restaurante y una tienda de venta de productos regionales, que pretende inaugurar este mismo a\u00f1o. Su finca solamente recibe la visita de turistas, pero otras igualmente lujosas de las que se restauraron se transformaron en posadas y escenarios para la filmaci\u00f3n de novelas y pel\u00edculas.<\/p>\n<p><strong>La iglesia matriz<br \/>\n<\/strong>En la Parroquia Senhor Bom Jesus do Livramento, de 1811, el padre Tiago Augusto Pereira Vituriano vive inquieto. La capilla est\u00e1 restaurada, incluyendo las pinturas en papel de los ap\u00f3stoles, pero uno de los altares se est\u00e1 cayendo, corro\u00eddo por las termitas, que tambi\u00e9n atacaron el techo de la nave principal y del monasterio, bajo el cual \u00e9l celebra las misas. Por medio de proyectos de restauraci\u00f3n que se remitieron al Condephaat, la restauradora Margarethe Boesing pretende reconstruir el techo, los altares y la iconograf\u00eda, y recuperar la pintura de 1939, m\u00e1s caracter\u00edstica de la iglesia que la posterior, de 1979. Para solventar las reformas, el p\u00e1rroco promueve campa\u00f1as de donaciones o rifas, como por ejemplo, la de un autom\u00f3vil, cuyos n\u00fameros cuestan 250 reales (que pueden abonarse hasta en 10 cuotas), y que se sortear\u00e1 en el mes de agosto. \u201cNuestros recursos salen del pueblo\u201d, coment\u00f3 \u00e9l. \u201cTodo lo logramos con mucho esfuerzo\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_205695\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205695\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0029.jpg\" alt=\"Escalinata de la mansi\u00f3n hist\u00f3rica ocupada por la secretar\u00eda de cultura de Areias: un ejemplo del empe\u00f1o del poder p\u00fablico\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0029.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0029-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Patrimonio_EDU_0029-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Escalinata de la mansi\u00f3n hist\u00f3rica ocupada por la secretar\u00eda de cultura de Areias: un ejemplo del empe\u00f1o del poder p\u00fablico<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los tres cuidadores del solar Vallim tambi\u00e9n recaudaron dinero para las reformas por medio de donaciones de los habitantes, mediante el denominado festival de prendas, que todos los s\u00e1bados y domingos congrega entre 50 y 100 personas, y a trav\u00e9s de una participaci\u00f3n en las ventas de la Casa del Artesano, que ocupa una de las alas de la planta baja de la construcci\u00f3n. La municipalidad contribuy\u00f3 condonando la factura de la energ\u00eda y colaborando en la limpieza del caser\u00f3n. Reinaldo Afonso no se olvida de una conversaci\u00f3n que mantuviera con el entonces alcalde, en 2001, cuando \u00e9l y un grupo de amigos se organizaron para recuperar el edificio: \u201cEl alcalde me hizo dos pedidos: \u2018No me pida dinero\u2019 y \u2018No me traiga problemas\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Los tres se aliviaron un poco en 2014, al enterarse de que un estudio de S\u00e3o Paulo, VD Arquitetura, estaba elaborando un proyecto de restauraci\u00f3n, aprobado por el Condephaat en junio, con un costo estimativo de 8 millones de reales, que ser\u00e1 al menos parcialmente solventado por la municipalidad. \u201cS\u00f3lo nos iremos de aqu\u00ed cuando comiencen las obras\u201d, anunci\u00f3 Afonso. A sus 69 a\u00f1os, \u00e9l, su esposa de 66, y Vera Silva, de 69, llegan cada d\u00eda a las 9 de la ma\u00f1ana para abrir la Casa del Artesano, donde se venden dulces regionales, bordados y mu\u00f1ecas de trapo. Recientemente, Vera Silva inaugur\u00f3 un local de objetos usados, en una sala anexa. Parte de los ingresos se utilizan para la reforma de la antigua escuela. \u201cNuestra memoria\u201d, dijo Silva, \u201ctodav\u00eda est\u00e1 viva\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Patrimonio cultural del Valle Hist\u00f3rico Paulista: an\u00e1lisis de la vulnerabilidad frente a los cambios clim\u00e1ticos (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/45893\/patrimonio-cultural-do-vale-historico-paulista-analise-da-vulnerabilidade-as-mudancas-climaticas\/\" target=\"_blank\">n\u00b0 2011\/ 51016-9<\/a>), Convenio FAPESP-Condephaat); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> S\u00edlvia Helena Zanirato (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 229.276,56 (FAPESP) y R$ 69.884,44 (Condephaat).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>FAZIO, A. T.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1296207415000667\" target=\"_blank\">Towards a better comprehension of biodeterioration in earthen architecture: Study of fungi colonisation on historic wall surfaces in Brazil<\/a>. <strong>Journal of Cultural Heritage<\/strong>. may. 2015 (en prensa).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Inventario advierte sobre la p\u00e9rdida de construcciones hist\u00f3ricas","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[272,310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-205694","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-arquitectura","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=205694"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205694\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=205694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=205694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=205694"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=205694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}