{"id":205704,"date":"2015-12-03T17:23:57","date_gmt":"2015-12-03T19:23:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=205704"},"modified":"2015-12-03T17:23:57","modified_gmt":"2015-12-03T19:23:57","slug":"una-sao-paulo-de-600-millones-de-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-sao-paulo-de-600-millones-de-anos\/","title":{"rendered":"Una S\u00e3o Paulo de 600 millones de a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_205707\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205707\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Geo_Ch\u00e3o.jpg\" alt=\"Patio do Col\u00e9gio, basamento de granito gris Mau\u00e1\" width=\"290\" height=\"198\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Geo_Ch\u00e3o.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Geo_Ch\u00e3o-120x82.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Geo_Ch\u00e3o-250x171.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Patio do Col\u00e9gio, basamento de granito gris Mau\u00e1<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>La ge\u00f3loga Eliane Del Lama desea revelarle al visitante interesado en conocer un poco de los or\u00edgenes de S\u00e3o Paulo algo m\u00e1s que los edificios y monumentos que retratan parte de los 461 a\u00f1os de la mayor metr\u00f3polis de Am\u00e9rica del Sur. En un trabajo conjunto con otros cuatro investigadores, la investigadora elabor\u00f3 un itinerario por el centro antiguo de la ciudad en el cual describe los tipos de rocas m\u00e1s utilizados en la construcci\u00f3n y ornamentaci\u00f3n de edificaciones y obras de arte que integran lo que ella denomina patrimonio geol\u00f3gico de las construcciones paulistanas. Su objetivo, al relatar parte del historial de los materiales que colaboraron para forjar la historia de S\u00e3o Paulo, es demostrar que la geolog\u00eda se encuentra m\u00e1s cerca de lo cotidiano de lo que la gente imagina. \u201cEn general, se la asocia con la prospecci\u00f3n de petr\u00f3leo y minerales, pero el trabajo del ge\u00f3logo va mucho m\u00e1s all\u00e1\u201d, dice ella, quien se desempe\u00f1a como docente en el Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>El recorrido geotur\u00edstico por el centro antiguo de S\u00e3o Paulo elaborado por Del Lama y sus colaboradores se public\u00f3 en el mes de junio en la revista <em>Geoheritage<\/em>. All\u00ed se indican 19 puntos para visitar, sobre un trayecto de 6,5 kil\u00f3metros, que pueden recorrerse a pie, o bien utilizando el metro. Se trata de construcciones y monumentos que se erigieron fundamentalmente a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando S\u00e3o Paulo, que se construy\u00f3 a base de tapiales (barro amasado con sost\u00e9n de madera), le cedi\u00f3 la iniciativa a las construcciones de alba\u00f1iler\u00eda, el embri\u00f3n de la futura metr\u00f3polis. \u201cSeleccionamos los edificios y los monumentos m\u00e1s conocidos y que inclu\u00edan la mayor diversidad de piedras\u201d, relata Del Lama.<\/p>\n<p>El paseo comienza en el P\u00e1tio do Col\u00e9gio, el sitio fundacional de la ciudad de S\u00e3o Paulo. Fue all\u00ed, sobre una colina alta y plana, rodeada por el r\u00edo Tamanduate\u00ed y por el arroyo Anhangaba\u00fa, que los sacerdotes jesuitas Manoel da N\u00f3brega y Jos\u00e9 de Anchieta erigieron en 1554 la sede del Colegio S\u00e3o Paulo de Piratininga con el consentimiento del cacique Tibiri\u00e7\u00e1, jefe de los abor\u00edgenes guayan\u00e1s que habitaban en la regi\u00f3n. Pr\u00e1cticamente no qued\u00f3 nada del primer barrac\u00f3n, que se construy\u00f3 con el m\u00e9todo de tapial y se sustituy\u00f3 un siglo m\u00e1s tarde por una construcci\u00f3n de estilo colonial, que fue destruida luego de la expulsi\u00f3n de los jesuitas de Brasil, en 1759. Aqu\u00e9l que hoy recorra la zona se topa con una r\u00e9plica del colegio antiguo, construida con ladrillos y cemento entre 1954 y 1979. Lo \u00fanico que qued\u00f3 de la \u00e9poca de los jesuitas es una pared interna de tapial, el mismo material que se utiliz\u00f3 para erigir, all\u00ed cerca, la casa n\u00ba 1 y el solar de la Marquesa de Santos, que entre 1834 y 1867 fue ocupado por do\u00f1a Domitila de Castro Canto e Melo, la amante del emperador Pedro I.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/078-081_Geoturismo_233.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-205705\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/078-081_Geoturismo_233-300x199.jpg\" alt=\"078-081_Geoturismo_233\" width=\"290\" height=\"192\" \/><\/a>El basamento del edificio se construy\u00f3 con bloques de una roca gran\u00edtica de color gris claro, a la que se conoce con el nombre de granito Itaquera, y que se extrae de una cantera que funcion\u00f3 durante m\u00e1s de un siglo en el barrio de Itaquera, sobre la zona este de S\u00e3o Paulo. El acceso f\u00e1cil a esa clase de roca \u2013antes de eso, las piedras ornamentales se importaban\u2013 posibilit\u00f3 su utilizaci\u00f3n en diversas construcciones del casco hist\u00f3rico. La obra m\u00e1s antigua de la ciudad esculpida en granito Itaquera es el Obelisco de la Memoria, de 1814. Tambi\u00e9n se lo conoce como Pir\u00e2mide do Piques, y se alza junto a la estaci\u00f3n Anhangaba\u00fa del metro, por donde circulan diariamente miles de personas sin siquiera notarlo. Fue un proyecto del ingeniero Daniel M\u00fcller y lo construy\u00f3 el maestro mayor de obras Vicente Pereira. Estaba ubicado m\u00e1s all\u00e1 del arroyo Anhangaba\u00fa, en el l\u00edmite de la ciudad, desde donde part\u00eda el camino que M\u00fcller proyectara para unir la capital con el interior.<\/p>\n<p><strong>El gris S\u00e3o Paulo<\/strong><br \/>\nEn las cercan\u00edas del P\u00e1tio do Col\u00e9gio, uno de los dos edificios de la Secretar\u00eda Estadual de Justicia y Defensa del Ciudadano, proyectado por el arquitecto Ramos de Azevedo e inaugurado en 1896, se levanta sobre una base de granito Itaquera. \u201cEste tipo de granito fue fundamental en la construcci\u00f3n de S\u00e3o Paulo, al comienzo del siglo XX\u201d, comenta Del Lama. La tonalidad clara de esa roca no es lo \u00fanico que puede observarse por all\u00ed. Todo el basamento de la plaza utiliza un granito m\u00e1s oscuro, el gris Mau\u00e1, oriundo de Mau\u00e1 y Ribeir\u00e3o Pires, localidades de la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo. Las paredes del edificio del Tribunal de Justicia, frente al P\u00e1tio do Col\u00e9gio, exhiben los matices rosados caracter\u00edsticos del granito rosa Itupeva. Posiblemente, ese es el mismo tipo de roca que se observa en la fachada del Centro Cultural Banco de Brasil, una construcci\u00f3n que data de finales de la d\u00e9cada de 1920, y que conjuga dos estilos, neocl\u00e1sico y <em>art nouveau<\/em>, en la segunda parada del recorrido.<\/p>\n<p>El paseo atraviesa el centro hist\u00f3rico, un tri\u00e1ngulo delimitado por las calles Boa Vista, L\u00edbero Badar\u00f3 y por la plaza Jo\u00e3o Mendes, y se prolonga hacia el nordeste hasta el Mercado Municipal, que se levanta sobre una base de granito rosa Itupeva, y hacia el noroeste hasta la plaza Largo do Pai\u00e7andu, donde se alza el Monumento a la M\u00e3e Preta [Madre Negra], una escultura que data de 1955 en homenaje a los negros y cuya base, gran\u00edtica, fue pintada y est\u00e1 cubierta de grafitis. El itinerario conduce de regreso al centro, pasando por la Biblioteca M\u00e1rio de Andrade, con ornamentos de granito gris Mau\u00e1; por el Teatro Municipal, erigido sobre una base de granito Itaquera y con su fachada recubierta por placas de arenisca Itarar\u00e9, extra\u00eddas de la regi\u00f3n de Iper\u00f3; y por el Palacio Municipal, en el Edificio Matarazzo, con ornamentos de m\u00e1rmol travertino, una roca calc\u00e1rea importada desde Italia. La \u00faltima parada es Pra\u00e7a da S\u00e9, la plaza donde est\u00e1n la Catedral, de estilo neog\u00f3tico, que ostenta diferentes tipos de granito, y el hito cero de la ciudad, esculpido en m\u00e1rmol, en 1934, por el artista franc\u00e9s Jean Gabriel Villin.<\/p>\n<div id=\"attachment_205714\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205714\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Geo_Sao-Bento.jpg\" alt=\"Monasterio de S\u00e3o Bento: su fachada actual, que data de 1922, mezcla granito gris Itaquera y rosa Itupeva\" width=\"290\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Geo_Sao-Bento.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Geo_Sao-Bento-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Geo_Sao-Bento-250x376.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>Monasterio de S\u00e3o Bento: su fachada actual, que data de 1922, mezcla granito gris Itaquera y rosa Itupeva<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las piedras que se observan con mayor frecuencia en edificios, monumentos y estatuas del paseo son granitos de diferentes regiones del estado. Sus coloraciones var\u00edan desde el negro y tonalidades de gris hasta el verde oscuro y los matices rosados y rojizos. Todos presentan una composici\u00f3n mineral similar: est\u00e1n constituidos por cristales de cuarzo, mica, feldespato y otros minerales en concentraciones muy bajas, donde el feldespato es el que determina la variaci\u00f3n del color. Los granitos de S\u00e3o Paulo se formaron entre 600 y 580 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, debido a desplazamientos de la corteza terrestre que se produjeron a m\u00e1s de 35 kil\u00f3metros debajo de la superficie, en condiciones de alta temperatura y presiones 6 mil veces superiores a la de la atm\u00f3sfera, constituyendo las cadenas monta\u00f1osas del sudeste brasile\u00f1o. Esas rocas pueden observarse en muchos sitios del estado, como por ejemplo, en la provincia gran\u00edtica de Itu \u2013una franja de 60 por 350 kil\u00f3metros en el interior paulista\u2013, de donde se extraen los granitos Itupeva, Cap\u00e3o Bonito y Piracaia.<\/p>\n<p>El itinerario que elabor\u00f3 Del Lama junto con Denise Bacci, Lucelene Martins, Maria Motta Garcia, de la USP, y Lauro Dehira, del Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas de S\u00e3o Paulo (IPT), no es el primero. En 2006, Andr\u00e9 Stern y otros colegas de la USP y de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) hab\u00edan sugerido un paseo por las calles del viejo centro paulistano, con una menor cantidad de puntos tur\u00edsticos. Esas gu\u00edas, casi inexistentes en Brasil, son un correlato de los recorridos geol\u00f3gicos que formul\u00f3 para Londres, en los a\u00f1os 1980, el ge\u00f3logo Eric Robinson. Antes que en S\u00e3o Paulo, ya se hab\u00edan propuesto itinerarios para Curitiba y R\u00edo de Janeiro. En el caso de Del Lama, la producci\u00f3n de esa gu\u00eda es producto de un cambio de rumbo en sus investigaciones. Como experta en el an\u00e1lisis de la composici\u00f3n qu\u00edmica y la evoluci\u00f3n geol\u00f3gica de las rocas formadas en zonas profundas de la corteza terrestre, ella decidi\u00f3 hacer \u201calgo diferente\u201d, luego de que la contrataran como docente en la USP, en 2004. Durante un per\u00edodo en el que no contaba con los pertrechos para la realizaci\u00f3n de an\u00e1lisis mineral\u00f3gicos, sali\u00f3 a recorrer el centro de la ciudad y comenz\u00f3 a registrar im\u00e1genes de los monumentos hist\u00f3ricos, evaluando su estado de conservaci\u00f3n. Esa actividad, al comienzo sin pretensiones, la condujo a la realizaci\u00f3n de an\u00e1lisis m\u00e1s profundos de la salud de obras que integran el imaginario paulistano, siendo la m\u00e1s conocida el Monumento \u00e0s Bandeiras [expediciones que sal\u00edan desde S\u00e3o Paulo], en el Parque de Ibirapuera. Ese trabajo la llev\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que es necesario divulgar la geolog\u00eda entre la poblaci\u00f3n y, de esa manera, intentar disminuir el vandalismo que afecta a los monumentos de la capital. \u201cEl mejor modo de conservarlos\u201d, sostiene Del Lama, \u201cconsiste en ense\u00f1arle a la gente a disfrutarlos, porque s\u00f3lo se cuida lo que se conoce\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nLa mineralog\u00eda aplicada al estudio del legado cultural (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/26290\/a-mineralogia-aplicada-ao-estudo-da-heranca-cultural\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2009\/02519-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Eliane Aparecida Del Lama (IGc-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 94.400,40 (FAPESP).<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nDEL LAMA, E.A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs12371-014-0119-7\" target=\"_blank\">Urban geotourism and the old centre of S\u00e3o Paulo City, Brazil. <\/a><strong>Geoheritage<\/strong>. v. 7, n. 2, p. 147-64. Jun. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Recorrido conecta rocas de un pasado remoto del centro paulistano","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[295,309,310],"coauthors":[105],"class_list":["post-205704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-educacion","tag-geologia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=205704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=205704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=205704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=205704"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=205704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}