{"id":205731,"date":"2015-12-03T17:42:12","date_gmt":"2015-12-03T19:42:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=205731"},"modified":"2015-12-03T17:42:12","modified_gmt":"2015-12-03T19:42:12","slug":"el-coleccionista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-coleccionista\/","title":{"rendered":"El coleccionista"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_205736\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205736\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_icon1045419.jpg\" alt=\"El Museo Paulista en 1902\" width=\"290\" height=\"227\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_icon1045419.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_icon1045419-120x94.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_icon1045419-250x196.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME GAENSLY\/BIBLIOTECA NACIONAL | PAULA CARVALHO\/USP  <\/span>El Museo Paulista en 1902<span class=\"media-credits\">GUILHERME GAENSLY\/BIBLIOTECA NACIONAL | PAULA CARVALHO\/USP  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Unas raras descripciones sugieren que el caser\u00f3n del n\u00famero 27 del Largo Municipal, la actual Plaza Jo\u00e3o Mendes, en el centro de S\u00e3o Paulo, era un caos. En sus habitaciones, se hallaban desperdigadas miles de piezas con valor hist\u00f3rico o cient\u00edfico: colecciones de monedas y de conchas de moluscos (algunas con sus perlas), estatuillas de yeso, vajilla, espadas, un bar\u00f3metro y varas de medici\u00f3n, instrumentos musicales, entre los que figuraba un serpent\u00f3n \u2013pariente lejano del tromb\u00f3n, construido en cobre y cuero\u2013, muestras de madera, lianas, f\u00f3siles y animales disecados, incluyendo un oso hormiguero, un yaguaret\u00e9 y algunas lechuzas, adem\u00e1s de un pa\u00f1uelo que utiliz\u00f3 Pedro II y una armadura, objetos, huesos y cr\u00e1neos de tribus abor\u00edgenes.<\/p>\n<p>En aquella direcci\u00f3n funcionaba el Museo Sert\u00f3rio, uno de los enclaves culturales famosos de la a\u00fan calma capital paulista de finales del siglo XIX. En 1884, el emperador Pedro II visit\u00f3 el museo, que estaba ubicado en otro sitio, en compa\u00f1\u00eda de la princesa Isabel, quien habr\u00eda comentado que no le agrad\u00f3 el olor de un tapir embalsamado. \u201cQue haya existido un museo privado en S\u00e3o Paulo al final del siglo XIX, expresa el ansia de progreso de la burgues\u00eda paulista\u201d, dice la historiadora Heloisa Barbuy, investigadora del Museo Paulista. \u201cEl museo era uno de los instrumentos de la modernidad, como lo eran el caf\u00e9 y el ferrocarril. Tambi\u00e9n hab\u00eda un aspecto pr\u00e1ctico. Las colecciones de animales y piedras ten\u00edan gran valor para las teor\u00edas pedag\u00f3gicas de aquella \u00e9poca\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_205735\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205735\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Figura-57A.jpg\" alt=\"Botella de vidrio transparente que contiene un crucifijo de madera\" width=\"290\" height=\"505\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Figura-57A.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Figura-57A-120x209.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Figura-57A-250x435.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">PAULA CARVALHO\/USP<\/span>Botella de vidrio transparente que contiene un crucifijo de madera<span class=\"media-credits\">PAULA CARVALHO\/USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>La casona y las colecciones, abiertos al p\u00fablico, pertenec\u00edan al coronel Joaquim Sert\u00f3rio, un acaudalado paulista del que se conoce muy poco. Luego de su trayectoria en la Guardia Nacional, una fuerza paramilitar organizada durante el per\u00edodo de la regencia, fue concejal de S\u00e3o Paulo, ciudad donde compraba y vend\u00eda terrenos, casas y caf\u00e9. Falleci\u00f3 el 5 de diciembre de 1905, a los 78 a\u00f1os, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s que su esposa. Su colecci\u00f3n sirvi\u00f3 como n\u00facleo inicial para el Museo Paulista, que m\u00e1s tarde se anexar\u00eda a la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y a partir del cual, d\u00e9cadas despu\u00e9s, se fund\u00f3 el Museo de Zoolog\u00eda, tambi\u00e9n ligado a la USP. En un estudio reciente, la historiadora Paula Carolina de Andrade Carvalho, del Museo Paulista, dijo que la historia del Museo Sert\u00f3rio es similar a la del Ashmolean Museum, abierto al p\u00fablico desde el siglo XVII. Lo fundaron dos jardineros reales y luego fue consolidado por Elias Ashmole, un ingl\u00e9s rico del siglo XVII, y m\u00e1s tarde fue donado a la Universidad de Oxford, en Inglaterra.<\/p>\n<p>En 1890, cuando Sert\u00f3rio anunci\u00f3 su deseo de deshacerse de esos bienes, los peri\u00f3dicos de S\u00e3o Paulo sostuvieron que el gobierno deber\u00eda hacerse cargo del museo, al que se lo consideraba patrimonio de la ciudad. Entonces entr\u00f3 en escena el pol\u00edtico y empresario Francisco de Paula Mayrink, quien adquiri\u00f3 la colecci\u00f3n y la don\u00f3 al gobierno paulista. La colecci\u00f3n de Sert\u00f3rio se sum\u00f3 a otra ayudando a la creaci\u00f3n del Museo del Estado. Su director era el bot\u00e1nico sueco Alberto Loefgren, que Sert\u00f3rio hab\u00eda contratado a\u00f1os antes para clasificar y organizar su acervo.<\/p>\n<div id=\"attachment_205732\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-205732\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Barometro-03.jpg\" alt=\"Bar\u00f3metro aneroide, con caja de madera y manija y pies de metal\" width=\"290\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Barometro-03.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Barometro-03-120x160.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Barometro-03-250x334.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">PAULA CARVALHO\/USP<\/span>Bar\u00f3metro aneroide, con caja de madera y manija y pies de metal<span class=\"media-credits\">PAULA CARVALHO\/USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1893, el Museo del Estado pas\u00f3 a denominarse Museo Paulista, que desde 1894 ocupa el Palacio de Ipiranga y se transform\u00f3 en la principal instituci\u00f3n de ese g\u00e9nero en S\u00e3o Paulo. El primer director del renovado museo, el zo\u00f3logo alem\u00e1n Hermann von Ihering, quer\u00eda establecerlo como una instituci\u00f3n enfocada en la historia natural, pero su sucesor, el historiador Affonso Taunay, se concentr\u00f3 en la secci\u00f3n de historia, y el patrimonio de historia natural perdi\u00f3 importancia y se disgreg\u00f3.<\/p>\n<p>Un estudio de la historiadora Paula Carvalho, publicado en 2014 en la revista <em>Anais do Museu Paulista<\/em>, brinda una dimensi\u00f3n de la colecci\u00f3n de historia natural del Museo Sert\u00f3rio, integrado por 430 ejemplares de mam\u00edferos, 1.600 aves, 460 reptiles y anfibios, 292 peces, adem\u00e1s de insectos, moluscos, cr\u00e1neos, nidos y huevos. Cuando Taunay dirig\u00eda el Museo Paulista (entre 1917 y 1945), buena parte de esa colecci\u00f3n fue trasladad al Departamento de Zoolog\u00eda de la Secretar\u00eda de Agricultura, que luego formar\u00eda el Museo de Zoolog\u00eda de la USP, tambi\u00e9n ubicado en el barrio de Ipiranga. Muchas piezas se perdieron y otras se deterioraron, como fue el caso del tapir maloliente que le llam\u00f3 la atenci\u00f3n a la princesa Isabel.<\/p>\n<p>El Museo Paulista conserva 60 piezas hist\u00f3ricas del Museo Sert\u00f3rio, entre las que se encuentran rarezas tales como un mapa del relieve de Bragan\u00e7a, en el interior paulista, elaborado por un ingeniero alem\u00e1n, y una pieza de madera del siglo XVI, que se utiliz\u00f3 durante m\u00e1s de dos siglos en el denominado punto de roc\u00edo, en la plaza Largo da S\u00e9, para delimitar d\u00f3nde terminaba la ciudad y comenzaba el \u00e1rea rural.<\/p>\n<div id=\"attachment_205737\" style=\"max-width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Figura-14A1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-205737\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Memoria_Figura-14A1-1024x140.jpg\" alt=\"Una lapicera con punta de marfil y mango de madera del Museo Sert\u00f3rio\" width=\"560\" height=\"76\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME GAENSLY\/BIBLIOTECA NACIONAL | PAULA CARVALHO\/USP  <\/span><\/a> Una lapicera con punta de marfil y mango de madera del Museo Sert\u00f3rio<span class=\"media-credits\">GUILHERME GAENSLY\/BIBLIOTECA NACIONAL | PAULA CARVALHO\/USP  <\/span><\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un patrimonio particular que sirvi\u00f3 para la creaci\u00f3n del Museo Paulista","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-205731","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=205731"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/205731\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=205731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=205731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=205731"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=205731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}