{"id":207900,"date":"2016-01-05T14:00:31","date_gmt":"2016-01-05T16:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=207900"},"modified":"2016-01-05T15:16:41","modified_gmt":"2016-01-05T17:16:41","slug":"una-travesia-hasta-pluton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-travesia-hasta-pluton\/","title":{"rendered":"Una traves\u00eda hasta Plut\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-207905\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_nh_01_stern_05_pluto_hazenew.jpg\" alt=\"Plut\u00e3o_nh_01_stern_05_pluto_hazenew\" width=\"290\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_nh_01_stern_05_pluto_hazenew.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_nh_01_stern_05_pluto_hazenew-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_nh_01_stern_05_pluto_hazenew-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NASA \/JHUAPL\/SWRI<\/span>La conclusi\u00f3n exitosa de la primera misi\u00f3n a Plut\u00f3n fue abundantemente noticiada, pero casi nada se dijo del trabajo que dio llegar hasta all\u00e1, tanto en lo que hace a los retos tecnol\u00f3gicos como a los desaf\u00edos pol\u00edticos. La sonda New Horizons fue uno de los proyectos m\u00e1s intr\u00e9pidos \u2013y amenazados\u2013 que haya llevado a cabo la Nasa, la agencia espacial estadounidense. La tarea de escrutar ese planeta (o explaneta, de acuerdo con la decisi\u00f3n de la Uni\u00f3n Astron\u00f3mica Internacional), sobre el cual se sab\u00eda muy poco, revel\u00f3 rasgos de una geograf\u00eda y una composici\u00f3n sorprendentes, y promete mucho m\u00e1s para los pr\u00f3ximos tiempos. Los resultados tendr\u00e1n a los cient\u00edficos de todo el mundo bastante ocupados al menos durante una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo t\u00e9cnico, por s\u00ed s\u00f3lo, fue extraordinario. Al partir de la Tierra, la sonda deb\u00eda ser conducida por el espacio de manera tal de atravesar un rect\u00e1ngulo imaginario de 150 por 100 kil\u00f3metros (km) ubicado a casi cinco mil millones de km de aqu\u00ed. En una comparaci\u00f3n ilustrativa propuesta por Glen Fountain, gerente de proyecto de la sonda New Horizons, era como golpear con el palo una pelota de golf en Nueva York y acertarle a un hoyo situado en Los Angeles, y en el primer intento.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 suceder\u00eda si la sonda no pasase por esa \u00e1rea imaginaria, en su aproximaci\u00f3n final a Plut\u00f3n? B\u00e1sicamente, apuntar\u00eda sus instrumentos hacia el espacio vac\u00edo, toda vez que sus objetos de estudio no estar\u00edan en los lugares previstos. Toda la programaci\u00f3n de las observaciones deb\u00eda automatizarse y almacenarse en las computadoras de la sonda d\u00edas antes del acercamiento m\u00e1ximo, sin margen para efectuar correcciones de \u00faltima hora.<\/p>\n<p>En un cierto sentido, la New Horizons reprodujo el \u00e9xito de las sondas Voyager 1 y 2, que en los a\u00f1os 1970 y 1980 visitaron los cuatro mayores planetas del Sistema Solar \u2013J\u00fapiter, Saturno, Urano y Neptuno\u2013, antes de dejar para siempre el Sistema Solar. Sucede que el nivel de precisi\u00f3n que se requiere para una misi\u00f3n a Plut\u00f3n es mayor. No s\u00f3lo porque est\u00e1 m\u00e1s lejos que cualquiera de los blancos que visitaron las Voyager, sino tambi\u00e9n porque se mueve m\u00e1s despacio, lo que vuelve m\u00e1s dif\u00edcil determinar con precisi\u00f3n su \u00f3rbita alrededor del Sol, y as\u00ed, su posici\u00f3n en cada momento. El sistema plutoniano era tan desconocido que, cuando se empez\u00f3 a preparar la sonda, en 2001, s\u00f3lo se conoc\u00eda Caronte, la mayor de sus lunas. En 2005, con ocasi\u00f3n de observaciones de reconocimiento realizadas con el Telescopio Espacial Hubble, los astr\u00f3nomos encontraron otras dos: Nix e Hidra. Y reci\u00e9n en 2011 y 2012, casi en la recta de llegada de la New Horizons, se hallaron las dos \u00faltimas conocidas, Cerbero y Estigia. Es muy posible que las im\u00e1genes tomadas desde la New Horizons revelen m\u00e1s objetos situados en sus alrededores. \u201cEstimo que, con las im\u00e1genes que a\u00fan enviar\u00e1, existen grandes posibilidades de descubrir nuevos sat\u00e9lites\u201d, dice la experta en din\u00e1mica orbital Silvia Giuliatti Winter, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) de la localidad de Guaratinguet\u00e1.<\/p>\n<p>Modelos computacionales que elabor\u00f3 Giuliatti Winter\u00a0 ayudaron al equipo de la New Horizons a planificar la traves\u00eda m\u00e1s segura de la regi\u00f3n durante el sobrevuelo, a medida sonda se iba acercando a s\u00f3lo 12.500 km de la superficie del planeta enano (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/09\/18\/peligro-en-pluton\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 210<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Con todo, durante los a\u00f1os que precedieron al lanzamiento, la mayor amenaza de la misi\u00f3n fue mucho m\u00e1s prosaica: los recortes presupuestarios en la agencia ejecutados por el gobierno estadounidense. En 2000, la Nasa decidi\u00f3 cancelar el proyecto entonces en marcha, llamado Pluto Kuiper Express, conducido por el Laboratorio de Propulsi\u00f3n a Chorro (JPL). Pero los legisladores del pa\u00eds, que hist\u00f3ricamente se movilizan a favor de expediciones de ciencia planetaria, restituyeron la misi\u00f3n y la Nasa emiti\u00f3 un anuncio de ocasi\u00f3n solicitando ideas a un costo m\u00e1s bajo. De all\u00ed naci\u00f3 New Horizons, operada por el Laboratorio de F\u00edsica Aplicada (APL) de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos. Fue la chance para que Alan Stern, cient\u00edfico en jefe de la misi\u00f3n, pusiera en pr\u00e1ctica los planes que hab\u00eda estado elaborando desde 1989.<\/p>\n<div id=\"attachment_207904\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207904\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_global-mosaic-of-pluto-in-true-color.jpg\" alt=\"Retrato oficial: el \u00e1rea en forma de coraz\u00f3n recibi\u00f3 el nombre de Tombaugh Regio\" width=\"290\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_global-mosaic-of-pluto-in-true-color.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_global-mosaic-of-pluto-in-true-color-120x83.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_global-mosaic-of-pluto-in-true-color-250x173.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA\/JHUAPL\/SwRI<\/span>Retrato oficial: el \u00e1rea en forma de coraz\u00f3n recibi\u00f3 el nombre de Tombaugh Regio<span class=\"media-credits\">NASA\/JHUAPL\/SwRI<\/span><\/p><\/div>\n<p>Aunque la etiqueta de precio qued\u00f3 m\u00e1s barata que la de la antigua Pluto Kuiper Express, se gastaron respetables 720 millones de d\u00f3lares. Y aun despu\u00e9s de la oficializaci\u00f3n de la misi\u00f3n, en 2001, la misma pas\u00f3 por aprietos. En 2002, la Casa Branca (en ese entonces ocupada por George W. Bush) intent\u00f3 una vez m\u00e1s cancelar la misi\u00f3n. El Congreso nuevamente lo impidi\u00f3. Los resultados cient\u00edficos, y por qu\u00e9 no decir medi\u00e1ticos, observados a partir de julio de 2014, fueron fruto directo de aquellas providenciales intervenciones de los legisladores estadounidenses.<\/p>\n<p><strong>La tercera zona<br \/>\n<\/strong>La exploraci\u00f3n de Plut\u00f3n constituye la primera visita de una nave espacial a un territorio hasta ese momento inexplorado del Sistema Solar. En las regiones m\u00e1s internas se ubican los planetas rocosos, de los cuales la Tierra es el mayor representante. M\u00e1s lejos est\u00e1n los planetas gigantes gaseosos, de los cuales J\u00fapiter es el m\u00e1s grande. Y cruzando la \u00f3rbita de Neptuno se ubica una congregaci\u00f3n de centenas de miles de objetos: es el llamado cintur\u00f3n de Kuiper, del cual Plut\u00f3n es el mayor representante.<\/p>\n<p>\u201cEl paso de la sonda constituye un hito en el conocimiento de la llamada Tercera Zona del Sistema Solar\u201d, dice Giuliatti Winter. \u201cCreo que los datos enviados por la sonda New Horizons nos aportar\u00e1n sorpresas de Plut\u00f3n y del propio cintur\u00f3n de Kuiper. Probablemente tengamos que revisar y adecuar los modelos din\u00e1micos de la formaci\u00f3n y la evoluci\u00f3n de los objetos del Sistema Solar.\u201d<\/p>\n<p>En un trabajo reciente, publicado a comienzos de 2015, la investigadora de la Unesp y sus colegas sugirieron que Plut\u00f3n podr\u00eda haberse formado en una zona m\u00e1s interna del Sistema Solar y reci\u00e9n despu\u00e9s habr\u00eda migrado hacia el cintur\u00f3n de Kuiper, sin que eso acarrease la p\u00e9rdida de sus sat\u00e9lites. Existen razones para sospechar que el planeta enano efectivamente no haya nacido en el cintur\u00f3n de Kuiper, pues habr\u00eda faltado masa all\u00ed como para producir un objeto de esos hace 4,5 mil millones de a\u00f1os. La cuesti\u00f3n a\u00fan es controvertida.<\/p>\n<p>Y controversias y sorpresas no faltaron desde las primeras im\u00e1genes tomadas durante la aproximaci\u00f3n final. Las mismas revelaron un escenario geol\u00f3gico bastante inesperado. Cadenas de monta\u00f1as de hielo de agua y terrenos geol\u00f3gicamente j\u00f3venes, con menos de 100 millones de a\u00f1os, contrastan con zonas m\u00e1s oscuras y llenas de cr\u00e1teres que representan terrenos inamovibles durante miles de millones de a\u00f1os. Todo indica que a\u00fan hay procesos movidos por calor interno en Plut\u00f3n, algo dif\u00edcil de explicar seg\u00fan los actuales modelos geof\u00edsicos. Lo que se ve en la superficie de ese peque\u00f1o mundo con 2.372 km de di\u00e1metro, que deber\u00eda estar muerto geol\u00f3gicamente, puede incluso apuntar la existencia de un oc\u00e9ano de agua l\u00edquida en las profundidades de su enorme corteza de hielo. \u201cParece que el Sistema Solar resolvi\u00f3 guardarse lo mejor para el final\u201d, brome\u00f3 Alan Stern en una de las muchas ruedas de prensa concedidas para presentar los primeros resultados cient\u00edficos de la New Horizons.<\/p>\n<div id=\"attachment_207902\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_a_0171b.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-207902\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_a_0171b-764x1024.jpg\" alt=\"Clyde Tombaugh en el observatorio Lowell, donde descubri\u00f3 en 1930  el planeta\" width=\"290\" height=\"388\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivos Observatorio Lowell<\/span><\/a> Clyde Tombaugh en el observatorio Lowell, donde descubri\u00f3 en 1930 el planeta<span class=\"media-credits\">Archivos Observatorio Lowell<\/span><\/p><\/div>\n<p>En cuanto a la superficie, parece contener hielos de diversas sustancias: agua en el caso de las monta\u00f1as, pero sobre todo metano y otros compuestos org\u00e1nicos, tales como nitr\u00f3geno y mon\u00f3xido de carbono. Aparentemente, este \u00faltimo es un componente importante del \u00e1rea m\u00e1s brillante y llana de Plut\u00f3n, bautizada por el equipo de la sonda con el nombre de Tombaugh Regio, en homenaje al descubridor del planeta enano, el astr\u00f3nomo estadounidense Clyde Tombaugh.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos tambi\u00e9n encontraron algunas sorpresas en la atm\u00f3sfera de Plut\u00f3n. Algunos de los modelos atmosf\u00e9ricos sugieren que el aire plutoniano podr\u00eda ser un fen\u00f3meno tan s\u00f3lo temporal, que se congela y colapsa cuando se acerca al afelio (el punto m\u00e1s alejado del Sol), y vuelve a vaporizarse en el perihelio (el punto m\u00e1s cercano al Sol). La verificaci\u00f3n de esta hip\u00f3tesis fue uno de los argumentos que salvaron la misi\u00f3n de su cancelaci\u00f3n en 2002. Ahora, 25 a\u00f1os despu\u00e9s del \u00faltimo perihelio, es un buen momento para analizar la atm\u00f3sfera y testear los modelos. Con los datos recabados a\u00fan no ha sido posible determinar si eso efectivamente ocurre. Pero ya se sabe que es un poco m\u00e1s fr\u00eda y menos densa de lo que se imaginaba.<\/p>\n<p>Uno de los cient\u00edficos brasile\u00f1os m\u00e1s interesados en estos resultados en particular es Felipe Braga-Ribas, de la Universidad Tecnol\u00f3gica Federal de Paran\u00e1 (UTFPR), con sede en la ciudad de Curitiba. Braga-Ribas estudia fen\u00f3menos conocidos como ocultaciones estelares, momentos en que objetos del cintur\u00f3n de Kuiper como Plut\u00f3n pasan delante de una estrella m\u00e1s lejana con relaci\u00f3n al campo de visi\u00f3n desde ac\u00e1 en la Tierra. Al observar el patr\u00f3n de oscurecimiento de la estrella a medida que \u00e9sta se esconde, primero detr\u00e1s de la atm\u00f3sfera, y despu\u00e9s detr\u00e1s de la superficie de Plut\u00f3n, es posible inferir propiedades atmosf\u00e9ricas tales como la presi\u00f3n o la temperatura.<\/p>\n<p>\u201cLos datos de las ocultaciones estelares complementan los obtenidos con el instrumento de ultravioleta Alice, de la New Horizons,\u201d, dice Braga-Ribas. \u201cEl Alice logra medir la atm\u00f3sfera hasta unos 170 km de altura, y con ocultaciones conseguimos hacer el resto del camino hasta cerca de la superficie.\u201d<\/p>\n<p>El brasile\u00f1o espera que la incre\u00edble fuente de datos que ser\u00e1 la New Horizons sirva para descifrar el estado actual de la atm\u00f3sfera de Plut\u00f3n. A partir de all\u00ed, con nuevas ocultaciones estelares, ser\u00e1 posible investigar c\u00f3mo evoluciona con el paso del tiempo, para luego verificar procesos tales como el hipot\u00e9tico colapso temporal de la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>Caronte, la mayor de las lunas, tambi\u00e9n se mostr\u00f3 especialmente intrigante. La superficie no est\u00e1 tan renovada como la de Plut\u00f3n, pero de todos modos es m\u00e1s joven que lo esperable, y una zona oscura del polo constituye un completo misterio para los cient\u00edficos.<\/p>\n<p><strong>El futuro<br \/>\n<\/strong>El nivel de entusiasmo de los cient\u00edficos con los datos producidos por la sonda se asemeja al de una hinchada en una final de campeonato. Literalmente. \u201cDurante la semana del sobrevuelo, tras la \u00faltima conferencia de la Nasa, con la gente del equipo que integro fuimos con todos los miembros del equipo de la New Horizons a ver un partido de beisbol del Nationals, en Washington\u201d, comenta Andr\u00e9 Amarante, investigador del grupo de la Unesp de Guaratinguet\u00e1, quien en este momento realiza una parte de su doctorado en la Universidad de Maryland, en Laurel (la misma ciudad que es sede del APL).<\/p>\n<div id=\"attachment_207901\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_2012.0475.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-207901\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Plut\u00e3o_2012.0475-300x222.jpg\" alt=\"...bautizado por sugerencia de Venetia Burney, de 11 a\u00f1os, transmitida por telegrama del astr\u00f3nomo H. H. Turner\" width=\"290\" height=\"215\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivos Observatorio Lowell<\/span><\/a> &#8230;bautizado por sugerencia de Venetia Burney, de 11 a\u00f1os, transmitida por telegrama del astr\u00f3nomo H. H. Turner<span class=\"media-credits\">Archivos Observatorio Lowell<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl partido tuvo que detenerse algunas veces por falta de luz y, mientras tanto, Alan Stern empez\u00f3 a mostrarle a la gente im\u00e1genes de Plut\u00f3n, directamente desde su celular. \u00a1Fue fant\u00e1stico! Ahora sabemos ad\u00f3nde llega la se\u00f1al de la New Horizons\u201d, bromea Amarante.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s espec\u00edfico de Amarante radica en encontrar objetos en zonas estables alrededor de las lunas conocidas. \u201cEn las simulaciones computacionales que hicimos descubrimos que existe una posibilidad real de que en algunas de esas zonas estables pueda existir una poblaci\u00f3n de objetos denominados troyanos, que comparten la misma \u00f3rbita de una determinada luna\u201d, dice. \u201cPor eso estamos bastante ansiosos por ver los datos de la New Horizons.\u201d<\/p>\n<p>La ansiedad a\u00fan debe perdurar por un buen tiempo. Transmitiendo desde los confines del Sistema Solar, la tasa de env\u00edo de datos es inferior a la de las antiguas conexiones de internet conmutadas. Hasta bajar completamente los cinco gigabytes producidos durante el paso por Plut\u00f3n, ser\u00e1 necesario esperar 16 meses. A juzgar por lo que ha llegado hasta ahora, vale la pena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"New Horizons tuvo que resistir a las amenazas de que se cancelara su misi\u00f3n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,297],"coauthors":[111],"class_list":["post-207900","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=207900"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207900\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=207900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=207900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=207900"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=207900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}