{"id":207912,"date":"2016-01-05T14:40:52","date_gmt":"2016-01-05T16:40:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=207912"},"modified":"2016-01-05T18:23:09","modified_gmt":"2016-01-05T20:23:09","slug":"la-selva-del-agua-y-el-fuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-selva-del-agua-y-el-fuego\/","title":{"rendered":"La selva del agua y el fuego"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_207915\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207915\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig7Cmassula.jpg\" alt=\"Posible estructura productora de polen en el microscopio de fluorescencia \" width=\"290\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig7Cmassula.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig7Cmassula-120x88.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig7Cmassula-250x183.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Joalice de Oliveira Mendon\u00e7a UFRJ\/ CCMN\/ IGEO\/ LAFO<\/span>Posible estructura productora de polen en el microscopio de fluorescencia<span class=\"media-credits\">Joalice de Oliveira Mendon\u00e7a UFRJ\/ CCMN\/ IGEO\/ LAFO<\/span><\/p><\/div>\n<p>El paisaje de la regi\u00f3n sur de Brasil ha cambiado mucho durante los \u00faltimos 290 millones de a\u00f1os. Am\u00e9rica del Sur se separ\u00f3 de \u00c1frica y se irgui\u00f3 Serra Geral, una formaci\u00f3n cuyas monta\u00f1as acompa\u00f1an de cerca lo que actualmente es la costa de los estados del Paran\u00e1, Santa Catarina y Rio Grande do Sul. Registros preservados en las rocas sugieren que, anteriormente, en esa zona hab\u00eda \u00e1reas anegadas en donde brotaban \u00e1rboles de unos de 15 metros de altura del grupo de las pteridospermas, con\u00edferas ancestrales que dominaban lo que actualmente son ambientes generadores de carb\u00f3n en el hemisferio Sur. Y el grupo de la paleobot\u00e1nica Margot Guerra-Sommer, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), obtuvo algo m\u00e1s que f\u00f3siles en expediciones a la mina de carb\u00f3n de Faxinal, en el municipio <em>ga\u00facho<\/em> de Arroio dos Ratos. Las rocas preservaron all\u00ed informaci\u00f3n paleoecol\u00f3gica que narra una historia de incendios recurrentes, en un ambiente donde se imaginaba que hubiera habido una humedad constante.<\/p>\n<p>\u201cEn medio del carb\u00f3n mineral encontramos fragmentos de troncos de unos 20 cent\u00edmetros de di\u00e1metro\u201d, comenta la bi\u00f3loga Isabela Degani-Schmidt, doctoranda en el laboratorio de Guerra-Sommer. Este hallazgo es poco com\u00fan porque la materia org\u00e1nica vegetal quemada es sumamente delicada y suele romperse en fragmentos de a lo sumo 4 \u00f3 5 cent\u00edmetros en el camino hacia el lugar en donde se acumula y encuentra las condiciones como para preservarse para la posteridad. Pero no fue esto lo que sucedi\u00f3 en la regi\u00f3n que estudi\u00f3 el grupo de Guerra-Sommer. Los f\u00f3siles de dimensiones poco comunes indican que los \u00e1rboles de la zona se quemaron erguidos. Los troncos, una vez ca\u00eddos, permanecieron en el mismo lugar donde los hallar\u00edan mucho despu\u00e9s mineros y cient\u00edficos.<\/p>\n<div id=\"attachment_207916\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207916\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig7Eoriginal.jpg\" alt=\"El brillo indica que el polen no se quem\u00f3 \" width=\"290\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig7Eoriginal.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig7Eoriginal-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig7Eoriginal-250x187.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Joalice de Oliveira Mendon\u00e7a UFRJ\/ CCMN\/ IGEO\/ LAFO<\/span>El brillo indica que el polen no se quem\u00f3<span class=\"media-credits\">Joalice de Oliveira Mendon\u00e7a UFRJ\/ CCMN\/ IGEO\/ LAFO<\/span><\/p><\/div>\n<p>El material guarda registros importantes del ambiente de la \u00e9poca (inicio del per\u00edodo geol\u00f3gico conocido como P\u00e9rmico) en aquella regi\u00f3n, que ahora pueden interpretarse. La fosilizaci\u00f3n de los troncos y las hojas indica que eran bosques en ambiente pantanoso. \u201cSon condiciones propicias para la fosilizaci\u00f3n, pues el material vegetal que cae en el agua se acumula en un ambiente \u00e1cido inh\u00f3spito para las bacterias y hongos responsables de la descomposici\u00f3n\u201d, explica Degani-Schmidt. Por ese motivo, la idea hasta ahora indicaba la existencia de un pantano permanente en la regi\u00f3n. \u201cEn esa formaci\u00f3n de turba anegada en todas las estaciones, no se imaginar\u00eda que se produjesen incendios.\u201d<\/p>\n<p>Sin embargo, los hallazgos recientes, publicados en la edici\u00f3n de julio de la revista <em>International Journal of Coal Geology<\/em>, pintan un cuadro m\u00e1s complejo. \u201cEl ambiente probablemente nunca estaba seco\u201d, sugiere la investigadora, \u201cPero habr\u00eda un per\u00edodo lo suficientemente seco como para permitir incendios naturales, que indican en esas ocasiones una atm\u00f3sfera mucho m\u00e1s rica en ox\u00edgeno que la actual\u201d.<\/p>\n<p>El estudio de muestras de troncos y polen por microscop\u00eda de fluorescencia y electr\u00f3nica de barredura revel\u00f3 tambi\u00e9n que no eran incendios devastadores. La m\u00e9dula de los troncos y los p\u00f3lenes no se carbonizaron, lo que revela la existencia de temperaturas relativamente bajas. Degani-Schmidt interpreta ese hallazgo como una indicaci\u00f3n de que las estaciones secas nunca eliminaban por completo la humedad y el suelo probablemente quedaba siempre recubierto por una pel\u00edcula de agua, lo cual favorece la fosilizaci\u00f3n en el propio lugar a causa de la quema incompleta.<\/p>\n<div id=\"attachment_207914\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207914\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig1H.jpg\" alt=\"Hojas carbonizadas...\" width=\"290\" height=\"208\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig1H.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig1H-120x86.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_Fig1H-250x179.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Isabela Degani-Schmidt<\/span>Hojas carbonizadas&#8230;<span class=\"media-credits\">Isabela Degani-Schmidt<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Flora especializada<br \/>\n<\/strong>La hip\u00f3tesis m\u00e1s plausible del origen de los incendios, seg\u00fan Degani-Schmidt, indica que ser\u00edan causados por rayos. Otra posibilidad ser\u00eda el vulcanismo, reforzado por la presencia de una capa de rocas de color blanco rica en hojas fosilizadas en medio del carb\u00f3n, interpretada como ceniza volc\u00e1nica. Al examinar esa capa de roca, el grupo de Guerra-Summer arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las cenizas ya habr\u00edan ca\u00eddo fr\u00edas sobre la regi\u00f3n y habr\u00edan llegado desde lejos. A\u00fan no se sabe desde d\u00f3nde. \u201cNo hay indicios de fuentes de actividad volc\u00e1nica all\u00ed\u201d, afirma Degani-Schmidt.<\/p>\n<p>M\u00e1s que flora carbonizada, los hallazgos revelan una din\u00e1mica ecol\u00f3gica. La investigadora sostiene que el monte estaba adaptado al fuego. \u201cEncontramos la deposici\u00f3n de f\u00f3siles de pteridospermas en capas distintas, lo cual indica que esas plantas permanec\u00edan all\u00ed en el transcurso del tiempo\u201d, explica. Falta determinar si contaban con recursos como para subsistir en esas condiciones. \u201cEstamos analizando estructuras en las hojas para ver si ten\u00edan especializaciones en tal sentido.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_207917\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207917\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_FolhasCampo3.jpg\" alt=\"... A simple vista\" width=\"290\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_FolhasCampo3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_FolhasCampo3-120x160.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/paleoqueimadas_FolhasCampo3-250x334.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Isabela Degani-Schmidt<\/span>&#8230; A simple vista<span class=\"media-credits\">Isabela Degani-Schmidt<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los f\u00f3siles hallados, como as\u00ed tambi\u00e9n las condiciones ambientales que los mismos permiten inferir, pueden constituir una pista de que la diversidad vegetal estaba un tanto limitada por all\u00ed, determinada por la capacidad de resistir a los incendios constantes. Son estudios curiosos, pues revelan un paisaje del cual no existen vestigios vivos, con protagonistas completamente extintos. Las pteridospermas, antes tenidas como un eslab\u00f3n evolutivo entre los helechos y las con\u00edferas, pertenec\u00edan a un grupo de gimnospermas ancestrales cuyos parientes m\u00e1s cercanos en la actualidad son, probablemente, las palmas de iglesia y el ginkgo. \u201cNo hay nada parecido hoy en d\u00eda en ese lugar\u201d, comenta la investigadora, que no conoce ning\u00fan paisaje como el que ve perfilarse a partir de los f\u00f3siles. \u201cS\u00f3lo analizando las rocas se puede extraer aquello que se ha preservado.\u201d<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nDEGANI-SCHMIDT, I., <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S016651621500110X\" target=\"_blank\">Charcoalified logs las evidence of hypautochthonous\/autochthonous wildfire events in a peat-forming environment from the Permian of southern Paran\u00e1 Basin (Brazil).<\/a> <strong>International Journal of Coal Geolo<\/strong><strong>gy<\/strong>, v. 146, p. 55-67. 1\u00ba jul. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"F\u00f3siles en una mina de carb\u00f3n revelan un paisaje pantanoso","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[282,324],"coauthors":[95],"class_list":["post-207912","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-botanica-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=207912"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207912\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=207912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=207912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=207912"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=207912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}