{"id":207919,"date":"2015-12-30T17:19:12","date_gmt":"2015-12-30T19:19:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=207919"},"modified":"2015-12-30T17:20:39","modified_gmt":"2015-12-30T19:20:39","slug":"reportar-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/reportar-la-ciencia\/","title":{"rendered":"Reportar la ciencia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_207925\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207925\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Jornalismo-de-ci\u00eancia_estadao17.jpg\" alt=\"Taller de linotipia del diario Estado de S.Paulo: proceso artesanal\" width=\"290\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Jornalismo-de-ci\u00eancia_estadao17.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Jornalismo-de-ci\u00eancia_estadao17-120x89.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Jornalismo-de-ci\u00eancia_estadao17-250x185.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ag\u00eancia ESTADO<\/span>Taller de linotipia del diario Estado de S.Paulo: proceso artesanal<span class=\"media-credits\">Ag\u00eancia ESTADO<\/span><\/p><\/div>\n<p>El periodismo dedicado a la cobertura de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en todas las \u00e1reas de conocimiento tiene sus particularidades, y a la vez forma parte del oficio period\u00edstico en general. El vig\u00e9simo aniversario de la primera edici\u00f3n del bolet\u00edn <em>Not\u00edcias FAPESP<\/em>, que se concret\u00f3 en agosto de 1995 \u2013y se transform\u00f3 en <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en la 47\u00aa edici\u00f3n, en octubre de 1999\u2013, motiv\u00f3 la publicaci\u00f3n de una serie de reportajes, de la cual \u00e9ste es el primero, sobre los or\u00edgenes, el estado del arte y el futuro de esta actividad.<\/p>\n<p>Los or\u00edgenes m\u00e1s remotos del denominado periodismo cient\u00edfico en Brasil se remontan a los peri\u00f3dicos <em>O Correio Braziliense<\/em> y <em>O Patriota<\/em>, a comienzos del siglo XIX, y se abordaron en la edici\u00f3n n\u00ba 100 de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> (\u201cLos albores de la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d), y los cient\u00edficos que escribieron en peri\u00f3dicos al inicio del siglo XX aparecen en la versi\u00f3n <em>online<\/em> de esta edici\u00f3n.<\/p>\n<p>Dos precursores, cuyos perfiles se leen a continuaci\u00f3n, retratan un pasado m\u00e1s reciente: J\u00falio Abramczyk y Jos\u00e9 Hamilton Ribeiro. Ambos, actualmente con m\u00e1s de 60 a\u00f1os en el \u00e1rea, empezaron a trabajar como reporteros cuando las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos se montaban con plomo caliente derretido en m\u00e1quinas llamadas linotipos y siguen en plena actividad.<\/p>\n<div id=\"attachment_207921\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207921\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_EDU_0015.jpg\" alt=\"Buenas fuentes: Walter Leser (izq.), Abrah\u00e3o Rotberg (centro), ambos de la Unifesp, y Abramczyk en 1962. Abajo, Abramczyk en 2013\" width=\"290\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_EDU_0015.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_EDU_0015-120x83.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_EDU_0015-250x173.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar <\/span>Buenas fuentes: Walter Leser (<em>izq<\/em>.), Abrah\u00e3o Rotberg (<em>centro<\/em>), ambos de la Unifesp, y Abramczyk en 1962<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>EL DOCTOR REPORTERO<\/strong><\/p>\n<p>Los escritorios de trabajo estaban ocupados casi enteramente con monumentales m\u00e1quinas de escribir \u2013los tel\u00e9fonos a\u00fan eran raros\u2013 cuando J\u00falio Abramczyk, a los 17 a\u00f1os, empez\u00f3 a trabajar en el peri\u00f3dico paulistano <em>O Tempo<\/em>, en 1949. Como revisor, mejor\u00f3 su gram\u00e1tica, y despu\u00e9s, como reportero, aprendi\u00f3 a escribir r\u00e1pido: eran al menos tres reportajes diarios. Las redacciones, hoy en d\u00eda silenciosas, en ese entonces eran lugares ruidosos a causa de las m\u00e1quinas de escribir y de las conversaciones entre los periodistas, quienes adem\u00e1s de hablar en alta voz, en general fumaban. \u201cEstaba bueno, siempre hab\u00eda alguien cerca para despejar dudas\u201d, coment\u00f3 el doctor J\u00falio, tal como se lo conoce, a sus 82 a\u00f1os, en el <em>living<\/em> de su casa del barrio de Higien\u00f3polis, en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Abramczyk, un cardi\u00f3logo que trabaj\u00f3 en el Hospital Santa Catarina durante 47 a\u00f1os, hasta 2013, es uno de los precursores del llamado periodismo cient\u00edfico en Brasil, cuando a\u00fan no exist\u00eda este t\u00e9rmino, que \u00e9l ayud\u00f3 a instaurar, cooperando en la creaci\u00f3n o fortaleciendo asociaciones y promoviendo debates, congresos y cursos para periodistas. En 2009 cumpli\u00f3 50 a\u00f1os de trabajo continuo como periodista escribiendo en<em> Folha de S.Paulo<\/em>, y no piensa dejar de redactar su columna \u201cGuardia m\u00e9dica\u201d, que se publica los s\u00e1bados. Actualmente la escribe desde su casa y la env\u00eda desde la computadora.<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas, pasa algunas horas buscando art\u00edculos para presentar en su columna de entre 200 y 300 palabras. Uno de los que analizaba durante la tarde del d\u00eda 14 de julio abordaba los da\u00f1os a la salud ocasionados por el uso del <em>skate<\/em>. Como buen periodista, le encanta tratar temas inexplorados. \u201cVea esto\u201d, dijo abriendo una carpeta con los recortes de reportajes publicados en 1972 y leyendo los t\u00edtulos: \u201c\u2018Ni\u00f1os golpeados\u2019, \u2018La preocupaci\u00f3n con los ancianos\u2019. Creo que s\u00f3lo abord\u00e9 los temas antes de que se convirtieran en moda\u201d. El entusiasmo del aprendiz convive con la madurez profesional de quien sabe que debe chequear siempre cualquier informaci\u00f3n y reconoce sus propios l\u00edmites: \u201cNunca escrib\u00ed como si yo mismo supiera. Hasta el d\u00eda de hoy escribo sobre lo que el otro sabe. No ser\u00e9 yo el que vaya a pontificar al respecto\u201d.<\/p>\n<p>Abramczyk sali\u00f3 de <em>O tiempo<\/em> al final del tercer a\u00f1o del secundario (actual ense\u00f1anza media) para estudiar y rendir los ex\u00e1menes de ingreso a medicina; pero en el segundo a\u00f1o de la carrera de la Escuela Paulista de Medicina, actual Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), regres\u00f3 a la labor period\u00edstica, en este caso en <em>Folha<\/em>, que estaba en busca de un redactor m\u00e9dico. El jefe de reporteros, quien quer\u00eda contar con un m\u00e9dico graduado, no se mostr\u00f3 muy convencido al saber que \u00e9l era un mero estudiante, pero le concedi\u00f3 un tiempo a prueba. Abramczyk lo aprovech\u00f3 para demostrar que era un buen reportero. Varios de sus art\u00edculos aparecieron destacados en la primera plana. Uno abordaba el cultivo de c\u00e9lulas del bacilo de Hansen, causante de la lepra, en ese entonces una enfermedad bastante desconocida y sin tratamiento. \u201cLos reporteros eran m\u00e1s audaces en aquella \u00e9poca.\u201d<\/p>\n<p>Abramczyk record\u00f3 que la investigaci\u00f3n sobre el bacilo de Hansen que motiv\u00f3 su reportaje hab\u00eda sido tratada inicialmente con indiferencia por Jos\u00e9 Reis, m\u00e9dico e investigador del Instituto Biol\u00f3gico, quien escrib\u00eda desde 1947 en <em>Folha<\/em>, y contribuy\u00f3 con el peri\u00f3dico durante 55 a\u00f1os, hasta poco antes de su muerte, en 2002. Reis hab\u00eda ejercitado su talento de escribir de manera sencilla en la revista <em>O Biol\u00f3gico<\/em>, que publicaba art\u00edculos de los propios investigadores sobre sus especialidades, destinados a los productores rurales (\u00e9l era un experto en enfermedades de las aves).<\/p>\n<p>Abramczyk empez\u00f3 a interesarse en ciencia cuando era adolescente, al leer un libro escrito por R\u00f4mulo Argentieri, f\u00edsico nuclear paulista y prol\u00edfico divulgador cient\u00edfico. Argentieri escribi\u00f3 alrededor de 30 libros sobre astronom\u00eda y trabaj\u00f3 como redactor de ciencia en varios peri\u00f3dicos de S\u00e3o Paulo entre 1939 y 1967. Otro divulgador de amplio alcance fue el agr\u00f3nomo carioca Eurico Santos, quien escribi\u00f3 en diarios, cre\u00f3 cuatro revistas de agronom\u00eda y public\u00f3 alrededor de 50 libros sobre animales y plantas de Brasil desde 1910 hasta finales de la d\u00e9cada de 1960 (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/03\/13\/el-placer-de-describir\/?\" target=\"_blank\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n<sup>o<\/sup> 229<\/em><\/a>). Los expertos escrib\u00edan sobre los temas m\u00e1s complicados, pero un compa\u00f1ero de Abramczyk en <em>Folha<\/em>, el periodista Jos\u00e9 Hamilton Ribeiro, en esa \u00e9poca empezaba a escribir sobre ciencia, y posteriormente hizo historia con sus reportajes publicados en la revista <em>Realidadd <\/em>y elaborados para el programa <em>Globo Rural<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00edamos el placer de noticiar las novedades de la ciencia\u201d, recuerda Abramczyk. \u201cHoy en d\u00eda quiz\u00e1 falte un poco de <em>joie de vivre<\/em> [alegr\u00eda de vivir], como dir\u00edan los franceses\u201d. Es cierto que hab\u00eda una libertad mayor que la que hay ahora, como en la primera plana del 9 de marzo de 1948 del peri\u00f3dico <em>A Noite<\/em>, ya extinto, al igual que en <em>O Tempo<\/em>: \u201cSensacional descubrimiento de un cient\u00edfico brasile\u00f1o\u201d, para noticiar la identificaci\u00f3n de una nueva part\u00edcula at\u00f3mica a cargo del f\u00edsico Cesar Lattes.<\/p>\n<div id=\"attachment_207923\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207923\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Jorn-cinet\u00edfico_Dr_Julio_Abramczyk.jpg\" alt=\"Abramczyk en 2013\" width=\"290\" height=\"193\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Jorn-cinet\u00edfico_Dr_Julio_Abramczyk.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Jorn-cinet\u00edfico_Dr_Julio_Abramczyk-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Jorn-cinet\u00edfico_Dr_Julio_Abramczyk-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Knapp\/ Folhapress<\/span>Abramczyk en 2013<span class=\"media-credits\">Eduardo Knapp\/ Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En la selva<br \/>\n<\/strong>Contratado por <em>Folha<\/em> en enero de 1960, Abramczyk era el responsable de la secci\u00f3n de medicina y biolog\u00eda. Para enterarse de las novedades, le\u00eda las revistas m\u00e9dicas y asist\u00eda a innumerables congresos en Brasil y en otros pa\u00edses. \u201cVea cu\u00e1nto espacio que ten\u00eda yo\u201d, dijo al mostrar un recorte de 1972 de un reportaje su sobre un congreso de inmunolog\u00eda en Lisboa, que sali\u00f3 en tres columnas, en p\u00e1gina entera del diario.<\/p>\n<p>Al principio \u00e9l estudiaba durante el d\u00eda, llegaba al diario a fin de tarde y trabajaba hasta empezar la madrugada, pero a veces ambos mundos se cruzaban. En una reuni\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Paulista de Medicina, Abramczyk escuch\u00f3 a los colegas m\u00e9dicos hablar de una investigaci\u00f3n sobre una enfermedad transmitida en la Amazonia. Fue all\u00e1 e inform\u00f3 en la edici\u00f3n del d\u00eda 9 de febrero de 1961: \u201cUna persona hace de se\u00f1uelo de los mosquitos: con sus brazos y sus piernas descubiertos, queda a la espera de que los insectos la piquen. Antes incluso de que lleguen al cuerpo de la carnada humana, se captura a los mosquitos en redomas individuales\u201d. Tambi\u00e9n tom\u00f3 \u00e9l mismo la foto del investigador en el monte espeso con el recipiente de vidrio en la mano aprest\u00e1ndose a capturar al mosquito, y con ese trabajo gan\u00f3 el Premio Gobernador del Estado en 1961.<\/p>\n<p>\u201cEs fundamental contar con buenas fuentes\u201d, dijo, apuntando hacia una foto amarillenta de tres hombres en uno de los estantes. El a\u00f1o es 1962. A la izquierda est\u00e1 Walter Leser, docente de medicina preventiva de la Unifesp y secretario de Salud dos veces, en el medio est\u00e1 Abrah\u00e3o Rotberg, profesor de dermatolog\u00eda tambi\u00e9n en la Unifesp, y a la derecha se ubica Abramczyk. \u201cEran mis fuentes. Cen\u00e9 con los dos durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os, una vez por mes. Y cada uno se pagaba lo suyo.\u201d<\/p>\n<p>\u00c9l tambi\u00e9n se dispon\u00eda a evaluar y fortalecer el periodismo cient\u00edfico. En 1974, al cubrir el 1\u00ba Congreso Iberoamericano de Periodismo Cient\u00edfico, realizado en Caracas, escribi\u00f3 sobre la finalidad del profesional que se dedica a esa \u00e1rea: \u201cInformar sin deformar y, de ser posible, interpretar. Asumir una postura decidida en pro de la ciencia y de la cultura\u201d. Despu\u00e9s, \u00e9l mismo ayud\u00f3 a organizar el 4\u00ba Congreso Iberoamericano y el 1\u00ba Congreso Brasile\u00f1o de Periodismo Cient\u00edfico, en 1982, en S\u00e3o Paulo. Sus art\u00edculos sobre periodismo cient\u00edfico constituyen uno de los bloques de su libro <em>M\u00e9dico e rep\u00f3rter<\/em>, junto a otros sobre salud p\u00fablica, enfermedades del coraz\u00f3n, salud personal y enfermedades de personalidades.<\/p>\n<p>Como presidente de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Periodismo Cient\u00edfico (ABJC) que ayud\u00f3 a fundar en 1978, Abramczyk intent\u00f3 crear n\u00facleos de periodismo en los estados brasile\u00f1os. Pero no todo sali\u00f3 como esperaba. Pocos n\u00facleos efectivamente se formaron y avanzaron. Para hablar sobre periodismo cient\u00edfico en una de las reuniones de la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia (SBPC), invit\u00f3 a un colega de <em>Folha<\/em>, Claudio Abramo, quien, sin embargo, dijo que el periodismo cient\u00edfico no deber\u00eda existir y que los periodistas no deber\u00edan especializarse. Una de sus ideas consist\u00eda organizar pasant\u00edas de estudiantes de periodismo en laboratorios de investigaci\u00f3n, de manera tal que los investigadores le perdiesen el miedo a hablar con periodistas y los futuros periodistas dejasen de ver a los cient\u00edficos como personas inaccesibles. En alguna medida, esta idea cobr\u00f3 forma en los cursos promovidos por el Laboratorio de Periodismo (LabJor, por sus siglas en portugu\u00e9s) de la Universidad de Campinas (Unicamp), que re\u00fanen a ambos grupos \u2013cient\u00edficos y periodistas\u2013 para debatir problemas comunes.<\/p>\n<div id=\"attachment_207920\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-207920\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_00030027.jpg\" alt=\"Inmersi\u00f3n en el reportaje: Jos\u00e9 Hamilton en Pantanal, en el r\u00edo Paraguay,  en 2006  \" width=\"290\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_00030027.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_00030027-120x82.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_00030027-250x172.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar<\/span>Inmersi\u00f3n en el reportaje: Jos\u00e9 Hamilton en Pantanal, en el r\u00edo Paraguay,<br \/>en 2006<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>LAS LECCIONES DE LA REVISTA\u00a0<em>REALIDADE<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En su etapa de mayor vitalidad, entre 1966 y 1969, la revista <em>Realidade <\/em>conquist\u00f3 ocho premios Esso, el m\u00e1s importante del periodismo brasile\u00f1o, en reconocimiento por reportajes tan bien elaborados que a\u00fan hoy en d\u00eda pueden leerse con gusto. De los ocho premios, cuatro fueron por reportajes de ciencia. Y de \u00e9stos, tres los escribi\u00f3 Jos\u00e9 Hamilton Ribeiro, quien dice haber sentido el placer de ser reportero a los 9 \u00f3 10 a\u00f1os de edad, al saber que un avi\u00f3n monomotor hab\u00eda ca\u00eddo en las cercan\u00edas de su ciudad, Santa Rosa do Viterbo, cerca de Ribeir\u00e3o Preto. Corri\u00f3 hasta all\u00ed con otros ni\u00f1os, presenci\u00f3 la escena, habl\u00f3 con el piloto y luego volvi\u00f3 a informarles sobre el suceso a sus familiares y vecinos que lo aguardaban en su casa. A los 80 a\u00f1os, cumplidos durante este mes de agosto, Jos\u00e9 Hamilton, tal como es conocido, dice que ahora vive \u201ca un ritmo muy manso\u201d. No necesita m\u00e1s seguir la rutina acelerada de producci\u00f3n del programa <em>Globo Rural<\/em> \u2013en donde empez\u00f3 hace 33 a\u00f1os, imaginando que pasar\u00eda all\u00ed tan s\u00f3lo algunos meses, antes de regresar a <em>Globo Rep\u00f3rter<\/em>, ambos de TV Globo\u2013, pero a\u00fan viaja y escribe reportajes. A finales de julio, estaba trabajando en dos de esos art\u00edculos, uno sobre San Gonzalo, un santo portugu\u00e9s poco conocido en Brasil, y otro sobre una nueva raza de vaca criada en la zona de Pantanal.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Hamilton Ribeiro empez\u00f3 a trabajar como periodista en 1955, en el diario <em>O tiempo<\/em>, y al a\u00f1o siguiente pas\u00f3 a<em> Folha de S.Paulo<\/em>. Era reportero de la secci\u00f3n general, cubr\u00eda el d\u00eda a d\u00eda y a veces ciencia. \u201cEn aquella \u00e9poca hab\u00eda un prejuicio de que los periodistas comunes estaban mal preparados y no lograr\u00edan entender y escribir sobre los temas de ciencia\u201d, comenta al repasar su trayectoria en el despacho de su casa, situada en el barrio de Aclima\u00e7\u00e3o, en S\u00e3o Paulo. \u201cDel otro lado, el cient\u00edfico no cre\u00eda que un rep\u00f3rter generalmente joven ser\u00eda capaz de entender un fen\u00f3meno con tal profundidad como para escribir sobre aquello para que lo leyera la gente com\u00fan\u201d. Por ese motivo exist\u00edan los especialistas \u2013en agronom\u00eda, medicina o ingenier\u00eda\u2013 que escrib\u00edan sobre sus respectivas \u00e1reas en los peri\u00f3dicos. Uno de ellos, en <em>Folha<\/em>, era el m\u00e9dico carioca Jos\u00e9 Reis, quien un d\u00eda le aconsejo al joven rep\u00f3rter leer las revistas especializadas para prepararse mejor en la elaboraci\u00f3n de sus art\u00edculos.<\/p>\n<p>Su pr\u00e1ctica en el \u00e1rea se intensific\u00f3 luego de su salida de <em>Folha<\/em> y, al cabo de una temporada en la revista <em>Quatro Rodas <\/em>\u2013en esa \u00e9poca curs\u00f3 Derecho y se recibi\u00f3\u2013, entr\u00f3 a <em>Realidade <\/em>en 1966. All\u00ed aguz\u00f3 su mirada y su habilidad para describir gente, lugares y situaciones. Durante los primeros a\u00f1os, hasta que la censura a la prensa la bloque\u00f3, la revista publicaba largos art\u00edculos, muy bien redactados, sobre temas sorprendentes, tales como la vida dif\u00edcil y rodeada de prejuicios de las mujeres separadas.<\/p>\n<p>\u201cLa clave de la historia de <em>Realidade<\/em>, en todas las \u00e1reas, resid\u00eda en el tratamiento de los textos. En los diarios, el llamado corrector de estilo correg\u00eda y a veces reescrib\u00eda el texto del reportero\u201d, dijo. \u201cEn <em>Realidade<\/em>, el editor de textos trabajaba el texto junto al reportero, mapeaba los problemas, le dec\u00eda \u2018el comienzo no est\u00e1 bueno\u2019 o \u2018est\u00e1 terminando por muerte s\u00fabita\u2019, y le ped\u00eda al reportero construir mejor los personajes y las situaciones, para que la historia fluyese mejor. Porque, en un texto largo, si uno no entiende algo, deja de leer el resto.\u201d<\/p>\n<p>Poco a poco, \u00e9l y los otros reporteros que escrib\u00edan sobre ciencia, como Marcos de Castro, quien gan\u00f3 un Premio Esso con un art\u00edculo sobre ciencia en la etapa inicial de la revista, perfeccionaron el m\u00e9todo de trabajar con temas complicados y con los cient\u00edficos. \u201cCuando me compete redactar un reportaje sobre medicina, ingenier\u00eda o agronom\u00eda, tengo una fuente b\u00e1sica o, de preferencia m\u00e1s de una, y le pido al entrevistado principal que haga una lectura del borrador, de la primera versi\u00f3n, antes de la edici\u00f3n del texto, para corregir cualquier error t\u00e9cnico. No lo hac\u00eda para que la fuente examinase la estructura o si el texto estaba lindo o feo, sino sencillamente para que dijera \u2018este concepto no es as\u00ed, vamos a explicarlo mejor\u2019.\u201d<\/p>\n<p>En <em>Realidade<\/em>, esa pr\u00e1ctica, que despu\u00e9s se volvi\u00f3 habitual, naci\u00f3 con un art\u00edculo sobre el primer trasplante de ri\u00f1\u00f3n realizado en Brasil, en S\u00e3o Paulo. Los m\u00e9dicos hab\u00edan evitado a la prensa por miedo al sensacionalismo, pero coincidieron en atender al equipo de la revista. \u201cFue una negociaci\u00f3n, un pacto de confianza. Un asistente del m\u00e9dico leer\u00eda el material bruto, para evitar cualquier error. Al margen de ello, el trabajo segu\u00eda al ritmo de siempre, con las mismas preocupaciones en la edici\u00f3n de textos\u201d. El reportaje, publicado en diciembre de 1966, empieza con una descripci\u00f3n del hombre que recibir\u00eda un ri\u00f1\u00f3n: \u201cValter Mendes de Oliveira tiene 41 a\u00f1os y tres hijos. Es socio de una planta de torrefacci\u00f3n de caf\u00e9 en S\u00e3o Paulo, y es bastante cuidadoso con su salud. Ya la ha pasado muy mal y ahora act\u00faa con cautela. Temprano, a la hora del desayuno, toma su pastilla diaria. Es un medicamento caro, que viene del exterior y s\u00f3lo seis personas lo toman en Brasil\u201d. Reci\u00e9n despu\u00e9s de esta introducci\u00f3n se presenta a los m\u00e9dicos.<\/p>\n<div id=\"attachment_207922\" style=\"max-width: 223px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-207922 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_EDU_0028-e1451503017111.jpg\" alt=\"En Portugal: Jos\u00e9 Hamilton recorre los campos para mostrar los usos de la corteza del alcornoque, en 2013\" width=\"213\" height=\"155\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_EDU_0028-e1451503017111.jpg 213w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/jorn-cient\u00edfico_234_EDU_0028-e1451503017111-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar<\/span>En Portugal: Jos\u00e9 Hamilton recorre los campos para mostrar los usos de la corteza del alcornoque, en 2013<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Vivir antes que escribir<br \/>\n<\/strong>La elaboraci\u00f3n de ese reportaje, que le reditu\u00f3 a Jos\u00e9 Hamilton el primero de sus siete Esso, constituye uno de los cap\u00edtulos del libro <em>Jornalismo cient\u00edfico: teor\u00eda e pr\u00e1tica<\/em>, publicado en 2014 y escrito en coautor\u00eda con Jose Marques de Melo, docente de la Universidad de S\u00e3o Paulo y de la Universidad Metodista. Sin embargo, su art\u00edculo preferido es uno en el cual presenta a Chico Her\u00e1clio, un aut\u00e9ntico capo rural del nordeste brasile\u00f1o, que sali\u00f3 publicado en noviembre de 1966 y republicado en el reciente libro <em>O jornalista mais premiado de Brasil<\/em>, producto de 10 a\u00f1os de investigaciones del periodista Arnon Gomes.<\/p>\n<p>De los tiempos de <em>Realidade<\/em>, Jos\u00e9 Hamilton se acuerda de otra lecci\u00f3n importante, a la caracteriz\u00f3 como vivencia. \u201cNing\u00fan reportero escrib\u00eda sin tener un m\u00ednimo de conocimiento pr\u00e1ctico sobre el tema. Si fuese a escribir sobre una colonia de pescadores, deber\u00eda pasar algunos d\u00edas con \u00e9stos, es decir, convivir con los pescadores, comer la misma comida que ellos. Cuando se pusiera a escribir, lo har\u00eda sobre aquello que conoc\u00eda, no s\u00f3lo por haber escuchado\u00a0 ni \u00fanicamente en referencia a lo que otras personas observaban\u201d. \u00c9l sabe que hoy en d\u00eda a veces hay que dar una noticia con base solamente en un art\u00edculo cient\u00edfico, \u201ca vuelo de p\u00e1jaro\u201d, tal como \u00e9l lo denomin\u00f3, pero tambi\u00e9n se puede \u201chablar con el autor, visitar su laboratorio, ver con quien interact\u00faa y las condiciones en que trabaja. Depende de lo que se pretenda hacer\u201d, ponder\u00f3.<\/p>\n<p>Mientras trabajaba en <em>Realidade<\/em>, Jos\u00e9 Hamilton dict\u00f3 clases de periodismo en la facultad Casper L\u00edbero (en donde estudi\u00f3, pero no se recibi\u00f3), en Funda\u00e7\u00e3o Armando \u00c1lvares Penteado (FAAP) y en Faculdades Objetivo. Una de sus clases fue en un anfiteatro, con una puerta a cada lado de la mesa del profesor, frente a un auditorio con los alumnos sentados. De repente una mujer entr\u00f3 gritando: \u201c\u00a1Socorro! \u00a1Me quiere matar!\u201d, y a continuaci\u00f3n, por la otra puerta, entr\u00f3 un hombre con lo que parec\u00eda ser un cuchillo en la mano, tambi\u00e9n gritando: \u201c\u00a1Te voy a matar!\u201d. Eran solamente dos actores amateurs, que enseguida salieron de la escena. El profesor les pidi\u00f3 a los alumnos que escribieran acerca de lo que hab\u00edan visto. A la clase siguiente, sorprendi\u00f3 a todos mostrando que los colores de las ropas del hombre y de la mujer variaban de un relato a otro, y el hombre, en vez del cortaplumas que efectivamente sujetaba, habr\u00eda tenido en su mano un pu\u00f1al o incluso una peque\u00f1a espada. \u201cSi ustedes, futuros periodistas, en una condici\u00f3n privilegiada, sentados y con una visi\u00f3n amplia de la escena, la vieron con tantas distorsiones, imag\u00ednense la gente com\u00fan\u201d, coment\u00f3. \u201cUstedes no pueden confiar demasiado solamente en su observaci\u00f3n\u201d. A\u00fan preocupado con la formaci\u00f3n de los profesionales en ese campo, Jos\u00e9 Hamilton fue presidente de la Asociaci\u00f3n de Periodismo Cient\u00edfico (ABJC) entre 1999 y 2001, en una \u00e9poca de p\u00e9rdida continua de socios, y ayud\u00f3 a organizar un congreso en Florian\u00f3polis.<\/p>\n<p>Tras algunos a\u00f1os dirigiendo peri\u00f3dicos de Ribeir\u00e3o Preto, S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto y Campinas, Jos\u00e9 Hamilton regres\u00f3 a S\u00e3o Paulo a comienzos de la d\u00e9cada de 1980 para trabajar en <em>Globo Rep\u00f3rter<\/em>. Su primer reportaje fue sobre los <em>garimpeiros<\/em>, los buscadores oro de Serra Pelada, en ese entonces la mayor mina a cielo abierto del mundo. En car\u00e1cter temporal, mientras el equipo del <em>Globo Rep\u00f3rter<\/em> se reorganizaba, fue a <em>Globo Rural<\/em>, y de all\u00ed no sali\u00f3 m\u00e1s. Al saber escuchar y narrar, mostr\u00f3 los termiteros luminosos de Goi\u00e1s junto al qu\u00edmico de la USP Etelvino Bechara, acompa\u00f1\u00f3 a investigadores por el Pantanal, recorri\u00f3 Brasil y se granje\u00f3 el respeto de los entrevistados y del p\u00fablico, a punto tal de que su nombre, como homenaje, pas\u00f3 a formar parte de la denominaci\u00f3n cient\u00edfica de la especie vegetal <em>ant\u00fario-mirim<\/em> (<em>Anthurium hamiltonii nadruz<\/em>), descubierta en 2009 en una reserva de Bosque Atl\u00e1ntico del estado de Esp\u00edrito Santo.<\/p>\n<p><em>Libros<br \/>\n<\/em>ABRAMCZYK, J. <strong>M\u00e9dico e rep\u00f3rter<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Publifolha, 2012.<br \/>\nGOMES, A. <strong>O Rep\u00f3rter mais premiado do Brasil<\/strong>. Ara\u00e7atuba: Eko, 2015.<br \/>\nMELO, J. M. y RIBEIRO, J. H. <strong>Jornalismo cient\u00edfico: teoria e pr\u00e1tica<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Intercom, 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"J\u00falio Abramczyk y Jos\u00e9 Hamilton Ribeiro escriben sobre temas cient\u00edficos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[289,310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-207919","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-comunicacion","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=207919"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207919\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=207919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=207919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=207919"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=207919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}