{"id":208112,"date":"2016-01-04T13:10:04","date_gmt":"2016-01-04T15:10:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=208112"},"modified":"2016-01-05T15:13:57","modified_gmt":"2016-01-05T17:13:57","slug":"interaccion-productiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/interaccion-productiva\/","title":{"rendered":"Interacci\u00f3n productiva"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-01-e1451941625515.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-208116\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-01-e1451941625515-878x1024.jpg\" alt=\"038-041_Livros_234-01\" width=\"290\" height=\"338\" \/><\/a>Dos libros publicados recientemente abordan panoramas complementarios sobre la construcci\u00f3n de v\u00ednculos entre universidades y empresas en Brasil. Ambas obras comparan al pa\u00eds con naciones emergentes o en desarrollo, y muestran que Brasil ha venido multiplicando las conexiones entre el sector privado, las universidades y los centros de investigaci\u00f3n y agencias gubernamentales, lo cual torna m\u00e1s robusto su sistema de innovaci\u00f3n. As\u00ed y todo, dichas mejoras ni por asomo han sido suficientes como para asegurarle al pa\u00eds el estatus alcanzado por la Corea del Sur, por ejemplo, o que se encuentra en v\u00edas alcanzar China, pa\u00edses que movilizaron grupos de cient\u00edficos de diversos campos del conocimiento alrededor de desaf\u00edos de muchos sectores de la industria. \u201cBrasil no se ha quedado parado, pero, en t\u00e9rminos comparativos, sigue en la misma ubicaci\u00f3n en esa carrera, pues otros pa\u00edses han avanzado tanto o m\u00e1s\u201d, dice Eduardo Albuquerque, docente de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG).<\/p>\n<p>Albuquerque y el profesor Wilson Suzigan, de la Universidad de Campinas (Unicamp), son los coorganizadores brasile\u00f1os de uno de los libros, intitulado <em>Developing national systems of innovation \u2013 University-industry interactions in the global South<\/em>, publicado por editorial Edward Elgar. La obra es fruto de un proyecto internacional promovido por el International Development Research Centre (IDRC), de Canad\u00e1, en el cual se compararon las estrategias de 12 naciones para desarrollar sus sistemas nacionales de innovaci\u00f3n: Sud\u00e1frica, Argentina, Brasil, China, Corea del Sur, Costa Rica, la India, Malasia, M\u00e9xico, Nigeria, Tailandia y Uganda. Teniendo en cuenta el desempe\u00f1o cient\u00edfico de dichos pa\u00edses, medido en art\u00edculos publicados, y el tecnol\u00f3gico, evaluado seg\u00fan el volumen de patentes, se observ\u00f3 su distribuci\u00f3n en tres grupos. Pa\u00edses como Nigeria y Uganda se ubican en el \u00faltimo pelot\u00f3n, con baja productividad e interacci\u00f3n restringida entre la academia y el sector privado. En tanto, latinoamericanos como Brasil, M\u00e9xico y Argentina, como as\u00ed tambi\u00e9n Sud\u00e1frica, est\u00e1n en un r\u00e9gimen tecnol\u00f3gico intermedio, en un nivel alcanzado hace cuatro d\u00e9cadas, pero nunca superado. En el primer pelot\u00f3n se observa \u00fanicamente a Corea del Sur, que estaba en el grupo intermedio durante los a\u00f1os 1980, pero que multiplic\u00f3 las conexiones entre empresas e institutos de investigaci\u00f3n, una trayectoria que China, todav\u00eda en el segundo pelot\u00f3n, est\u00e1 cerca de cumplir.<\/p>\n<p>Para Suzigan, hay que invertir en calidad, cantidad y diversidad en la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a, factores necesarios para propagar nuevas interacciones con las empresas. \u201cLa ciencia y la tecnolog\u00eda caminan juntas: el crecimiento de una depende del crecimiento de la otra, ambas se refuerzan mutuamente. Para que exista desarrollo tecnol\u00f3gico, debe haber crecimiento y diversificaci\u00f3n de la producci\u00f3n cient\u00edfica y, sobre todo, una relaci\u00f3n entre esos dos componentes del sistema nacional de innovaci\u00f3n, es decir, interacci\u00f3n, que es la cuesti\u00f3n clave que se aborda en nuestro libro\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Investigadores vinculados al proyecto del IDRC salieron al campo en los 12 pa\u00edses y mapearon conexiones entre universidades y empresas. Encontraron en todos ellos ejemplos que contrar\u00edan el sentido com\u00fan, seg\u00fan el cual, en las naciones perif\u00e9ricas, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica tiene poco impacto sobre el desempe\u00f1o del sector privado. \u201cEs al contrario: las ciencias y las ingenier\u00edas son importantes incluso para los sectores de baja tecnolog\u00eda. \u00c9se es el caso de la investigaci\u00f3n en la \u00e1rea de miner\u00eda en Brasil y en M\u00e9xico o en alimentos en Argentina, por ejemplo\u201d, dice Albuquerque.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-208113\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-02-300x261.jpg\" alt=\"038-041_Livros_234-02\" width=\"300\" height=\"261\" \/><\/a>En los pa\u00edses estudiados, a los responsables de investigaci\u00f3n y desarrollo en empresas de diversos sectores se les pregunt\u00f3 sobre el aporte de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en su esfuerzo de innovaci\u00f3n, de acuerdo con una metodolog\u00eda creada y aplicada en Estados Unidos en los a\u00f1os 1980 y 1990. Con el objetivo de adaptar esa investigaci\u00f3n a las realidades locales, se consideraron campos del conocimiento relevantes para la industria de pa\u00edses latinoamericanos, tales como los de agronom\u00eda, ingenier\u00eda de minas e ingenier\u00eda de alimentos.<\/p>\n<p>En el caso brasile\u00f1o, 325 empresas innovadoras de 23 sectores de la econom\u00eda se manifestaron sobre la importancia de la investigaci\u00f3n realizada en universidades e instituciones p\u00fablicas en 16 \u00e1reas de las ciencias e ingenier\u00edas. El resultado puede verse en una matriz puntuada por conexiones, pero tambi\u00e9n por vac\u00edos, que revela el peso de la ciencia en el desempe\u00f1o del sector privado (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-01-e1451941625515.jpg\" target=\"_blank\"><em>v\u00e9ase el cuadro<\/em><\/a>). Siempre que m\u00e1s de la mitad de las empresas de un determinado sector informaba que la investigaci\u00f3n en una determinada disciplina era moderadamente importante o muy importante para su desempe\u00f1o, se consider\u00f3 que existe all\u00ed un punto de interacci\u00f3n entre universidades y empresas. En la matriz brasile\u00f1a se detectaron 29 puntos de interacci\u00f3n en 20 sectores de la econom\u00eda. Ese desempe\u00f1o supera el resultado de la investigaci\u00f3n aplicada en Argentina (15 puntos de interacci\u00f3n en 19 sectores) y en M\u00e9xico (23 puntos de interacci\u00f3n en 15 sectores), y, por supuesto, se ubica aquende el resultado obtenido en un estudio realizado anteriormente en Estados Unidos y utilizado como referencia, en el cual se identificaron 47 puntos de interacci\u00f3n en 34 sectores.<\/p>\n<p>Aparte de los 29 puntos de interacci\u00f3n, hubo 195 puntos de conexi\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil, en los cuales menos de la mitad de las empresas inform\u00f3 que la investigaci\u00f3n en esa \u00e1rea era al menos moderadamente importante. Y, en 144 puntos de la matriz brasile\u00f1a, el resultado fue igual a cero, es decir, sin interacci\u00f3n entre empresas y universidades. \u201cEste estudio resulta importante debido a las interacciones que se\u00f1ala y tambi\u00e9n porque muestra la existencia de muchos vac\u00edos, en donde no hay interacciones\u201d, explica Albuquerque. La investigaci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a en el \u00e1rea de ingenier\u00eda metal\u00fargica, de minas y de materiales se mostr\u00f3 importante para siete sectores; ingenier\u00eda mec\u00e1nica y agronom\u00eda para cuatro sectores, y qu\u00edmica, ciencia de la computaci\u00f3n e ingenier\u00eda el\u00e9ctrica, para tres sectores. Los sectores con m\u00e1s puntos de interacci\u00f3n con la universidad fueron los de miner\u00eda, producci\u00f3n de alimentos, papel, derivados de petr\u00f3leo, productos de metal, computadoras y electr\u00f3nicos, equipos el\u00e9ctricos y veh\u00edculos automotores. \u201cHay sectores que se ubican entre los m\u00e1s importantes de la econom\u00eda brasile\u00f1a. Los puntos de interacci\u00f3n son, en realidad, fruto de un largo proceso de construcci\u00f3n de v\u00ednculos entre instituciones\u201d, afirma Albuquerque. \u201cPero la investigaci\u00f3n no est\u00e1 suficientemente difundida en todos los sectores de la econom\u00eda. Y deber\u00eda haber m\u00e1s conexiones entre sectores de la econom\u00eda ya conectados a la investigaci\u00f3n con otros campos del conocimiento\u201d. El investigador advierte que las interacciones tienen m\u00faltiples facetas y no todas pudieron captarse. \u201cConoc\u00ed a un investigador de la UFMG que tiene una interacci\u00f3n directa con una multinacional estadounidense que no pasa por la filial brasile\u00f1a. La inserci\u00f3n en redes internacionales a\u00fan est\u00e1 por medirse.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-208114\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-03-300x147.jpg\" alt=\"038-041_Livros_234-03\" width=\"300\" height=\"147\" \/><\/a>En el segundo libro, <em>La transferencia de I+D, la innovaci\u00f3n y el emprendimiento en las universidades, <\/em>se formula un diagn\u00f3stico comparativo de los pa\u00edses iberoamericanos, que re\u00fanen a Espa\u00f1a, Portugal y las naciones de Am\u00e9rica Latina, poniendo de relieve la evoluci\u00f3n de la transferencia de tecnolog\u00eda a empresas y organizaciones de la sociedad durante la primera d\u00e9cada del siglo XXI. Guilherme Ary Plonski, coordinador del N\u00facleo de Pol\u00edtica y Gesti\u00f3n Tecnol\u00f3gica \u00a0de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y responsable del cap\u00edtulo sobre Brasil, destaca un cambio de mentalidad. \u201cA lo largo del per\u00edodo estudiado, la innovaci\u00f3n se convirti\u00f3 en el foco de las preocupaciones del gobierno, de las universidades intensivas en investigaci\u00f3n y de algunos sectores empresariales\u201d, dice Plonski. \u201cEl est\u00edmulo al emprendedorismo se arraig\u00f3 en el discurso de las universidades, aunque no siempre la intensidad de la pr\u00e1ctica coincida con ese discurso.\u201d<\/p>\n<p>Datos del libro muestran que las instituciones de educaci\u00f3n superior han diversificado su estructura de apoyo a la transferencia de conocimiento. La cantidad de n\u00facleos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en Brasil trep\u00f3 de 11 en el a\u00f1o 2000 a 127 en 2012. La Ley de Innovaci\u00f3n, aprobada en 2004, conmin\u00f3 a las instituciones cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas a contar con dichas estructuras para encargarse de su pol\u00edtica de innovaci\u00f3n y de la gesti\u00f3n de su propiedad intelectual. De la misma manera, la cantidad de incubadoras de empresas en instituciones de educaci\u00f3n superior aument\u00f3 de 39 en 2000 a 134 en 2010, y la de parques cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos trep\u00f3 de 10 a 28 en id\u00e9ntico per\u00edodo.<\/p>\n<p>En un diagn\u00f3stico convergente con el del libro organizado por Albuquerque y Suzigan, Plonski sostiene que las interacciones entre universidades y el sector productivo deben multiplicarse, y destaca que, pese a los avances, el sistema de innovaci\u00f3n brasile\u00f1o sigue siendo bastante heterog\u00e9neo. En el caso de la destinaci\u00f3n de los recursos financieros, por ejemplo, menciona el ejemplo de S\u00e3o Paulo, estado en el cual, en contraste con lo que sucede en los restantes estados brasile\u00f1os, m\u00e1s de la mitad del esfuerzo en investigaci\u00f3n y desarrollo corre por cuenta de las empresas, y no del gobierno. \u201cEl libro revela la situaci\u00f3n de pa\u00edses en general, pero intent\u00e9 mostrar que existen realidades distintas en la esfera subnacional\u201d. El desempe\u00f1o de S\u00e3o Paulo tambi\u00e9n se distingue en otros indicadores. En la lista de las universidades de pa\u00edses iberoamericanos con investigaciones m\u00e1s mencionadas en solicitudes de patente en Estados Unidos, la USP aparece en primer lugar, con 783 documentos citados, seguida por las universidades de Barcelona (609) y la Aut\u00f3noma de Madrid (581). La Unicamp se ubica en el 9\u00ba puesto (346 documentos citados).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-208115\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/038-041_Livros_234-04-300x158.jpg\" alt=\"038-041_Livros_234-04\" width=\"300\" height=\"158\" \/><\/a>Una caracter\u00edstica de los pa\u00edses iberoamericanos consiste en que la gran mayor\u00eda de las solicitudes de patentes corre por cuenta de no residentes, generalmente empresas extranjeras que procuran proteger sus productos en los mercados de la regi\u00f3n. En Espa\u00f1a, por ejemplo, el 98% de las solicitudes de patentes en 2011 parti\u00f3 de no residentes. Luego aparecen M\u00e9xico (92%), Argentina (86%) y Brasil (75%). En cifras absolutas de patentes otorgadas a residentes, que en general resultan de investigaci\u00f3n y desarrollo nacional, Espa\u00f1a aparec\u00eda en primer lugar en 2011, con 2.582. Brasil se ubicaba segundo, con 725 patentes. En tanto, en el <em>ranking<\/em> de patentes otorgadas (a residentes y no residentes) por mill\u00f3n de habitantes, Brasil, con 26, aparece en quinto lugar, delante de las 552 de Espa\u00f1a, 141 de M\u00e9xico, 77 del Chile y 40 de Argentina. Si bien el pa\u00eds va en zaga s\u00f3lo de Espa\u00f1a en n\u00famero de publicaciones cient\u00edficas (39 mil art\u00edculos ante 55 mil de los espa\u00f1oles en 2001, seg\u00fan el Science Citation Index), la situaci\u00f3n brasile\u00f1a es menos favorable cuando se analiza la cantidad de publicaciones por mill\u00f3n de habitantes. Brasil aparece en la s\u00e9tima ubicaci\u00f3n, detr\u00e1s de Espa\u00f1a, Portugal, Chile, Uruguay y Argentina.<\/p>\n<p>El libro muestra que los pa\u00edses iberoamericanos est\u00e1n mal ubicados cuando se los compara con los pa\u00edses desarrollados. \u201cPero en Am\u00e9rica Latina y el Caribe es necesario distinguir a Brasil, Argentina, M\u00e9xico y Chile del resto. Esos pa\u00edses concentran alrededor del 90% de la actividad cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica de la regi\u00f3n\u201d, dice Sen\u00e9n Ameneiro, investigador de la Universidad de Santiago de Compostela, Espa\u00f1a, y presidente de la RedEmpreendia, responsable de la compilaci\u00f3n del libro. Para Ameneiro, la inversi\u00f3n continua en educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n ser\u00eda la respuesta adecuada para combatir ese desfase, tal como hizo Corea del Sur, que aun durante la crisis de finales de los a\u00f1os 1990 sigui\u00f3 aumentando sus inversiones en educaci\u00f3n, y actualmente obtiene los frutos de ello.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Libros muestran datos de los v\u00ednculos entre universidades y empresas","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[312],"coauthors":[98],"class_list":["post-208112","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=208112"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208112\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=208112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=208112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=208112"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=208112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}