{"id":208131,"date":"2016-01-05T14:50:33","date_gmt":"2016-01-05T16:50:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=208131"},"modified":"2016-01-05T15:17:47","modified_gmt":"2016-01-05T17:17:47","slug":"en-el-barro-y-la-arena-de-araca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-el-barro-y-la-arena-de-araca\/","title":{"rendered":"En el barro y la arena de Ara\u00e7\u00e1"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_208134\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-208134\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Baia-do-Ara\u00e7a_EDU_0409-300x200.jpg\" alt=\"La playa al descubierto: cuando baja la marea, la bah\u00eda se transforma en un  banco de lodo. Al fondo, el puerto de S\u00e3o Sebasti\u00e3o\" width=\"290\" height=\"194\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>La playa al descubierto: cuando baja la marea, la bah\u00eda se transforma en un\u00a0banco de lodo. Al fondo, el puerto de S\u00e3o Sebasti\u00e3o<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>desde S\u00e3o Sebasti\u00e3o, S\u00e3o Paulo<\/em><\/p>\n<p>Cuando baja la marea, la bah\u00eda de Ara\u00e7\u00e1 se transforma. Las aguas se retraen, la playa de arena y grava se abre y surge un lodazal de centenas de metros de extensi\u00f3n. M\u00e1s adelante pueden verse los buques que llegan y salen desde el puerto de S\u00e3o Sebasti\u00e3o, construido al lado, y las canoas de los pescadores cerca de la salida de la bah\u00eda, rodeada por selva, viviendas y paredones de roca. Esa ensenada de unos 500 mil metros cuadrados situada en el municipio de S\u00e3o Sebasti\u00e3o, en el litoral norte de S\u00e3o Paulo, ha revelado una diversidad inesperada de formas de vida, algunas de ellas alimentadas por la poluci\u00f3n vertida desde el alcantarillado domiciliario y el puerto.<\/p>\n<p>Los desechos que arroja a la bah\u00eda el arroyo M\u00e3e Isabel parecen beneficiar a algunos grupos de animales, como los poliquetos<em> Heteromastus<\/em> <em>filiformis<\/em> y <em>Laeonereis culveri<\/em> y el microcrust\u00e1ceo <em>Monokalliapseudes<\/em> <em>schubarti<\/em>. Pero pueden perjudicar otros, de importancia ecol\u00f3gica o amenazados de extinci\u00f3n, como las especies de poliquetos <em>Eunice sebastiani y Diopatra cuprea<\/em>, que parecen lombrices espinosas. Desde 2012, los 170 investigadores coordinados por la bi\u00f3loga Cec\u00edlia Amaral, del Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp), investigan los factores f\u00edsicos, qu\u00edmicos, geol\u00f3gicos y socioecon\u00f3micos con influjo sobre la din\u00e1mica de Ara\u00e7\u00e1.\u00a0 El mapeo de la diversidad biol\u00f3gica de esa bah\u00eda llev\u00f3 a la identificaci\u00f3n de 1.368 especies de organismos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/058-061_Baia-do-Ara\u00e7a_234-novoneldson.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-208137\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/058-061_Baia-do-Ara\u00e7a_234-novoneldson-936x1024.jpg\" alt=\"058-061_Baia do Ara\u00e7a_234 novoneldson\" width=\"290\" height=\"317\" \/><\/a>La mayor\u00eda forma parte del bentos, un grupo de organismos que viven en costas rocosas, manglares y entre los granos de arena. De ese total, 56 especies fueron halladas por la primera vez, como la <em>Jebramella angusta<\/em>, un gusano transparente con tent\u00e1culos blancuzcos que vive sobre rocas o en fragmentos de conchas. Con base en los trabajos iniciados en esa bah\u00eda en 1950, Amaral considera que Ara\u00e7\u00e1 es la zona costera con una de las m\u00e1s altas biodiversidades de Brasil. Muchos de los datos del proyecto que ella coordina figuran en el libro <em>A vida na Ba\u00eda do Ara\u00e7\u00e1<\/em>, presentado el pasado 5 de agosto en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>En 2014, el Ministerio P\u00fablico Estadual se vali\u00f3 de los datos sobre la diversidad biol\u00f3gica de la bah\u00eda para cuestionar desde el punto de vista ambiental el pedido de una nueva ampliaci\u00f3n del puerto \u2013considerada esencial para recibir buques mayores\u2013 efectuado por la Compa\u00f1\u00eda de D\u00e1rsenas de S\u00e3o Sebasti\u00e3o, la estatal responsable de su administraci\u00f3n. La propuesta de ampliaci\u00f3n, presentada en 2011 por la gobernaci\u00f3n del estado, prev\u00e9 la duplicaci\u00f3n del puerto, actualmente con 400 mil metros cuadrados. En diciembre de 2013, al evaluar el informe de impacto ambiental elaborado por la Compa\u00f1\u00eda de D\u00e1rsenas, el Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) concedi\u00f3 la licencia previa para el comienzo de dos de las cuatro fases de la obra.<\/p>\n<div id=\"attachment_208133\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Baia-do-Ara\u00e7a_EDU_0253.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-208133 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Baia-do-Ara\u00e7a_EDU_0253-300x200.jpg\" alt=\"Los habitantes de la bah\u00eda: Teot\u00f4nio Jesus cava en la playa  en busca de berberechos\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span><\/a> Los habitantes de la bah\u00eda: Teot\u00f4nio Jesus cava en la playa<br \/> en busca de berberechos<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>En un comunicado dirigido a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, la Compa\u00f1\u00eda de D\u00e1rsenas inform\u00f3 que la obtenci\u00f3n de la Licencia Ambiental Previa, concedida por el Ibama en diciembre de 2013, se bas\u00f3 en el Estudio e Informe de Impacto Ambiental del proyecto, elaborado por un equipo t\u00e9cnico multidisciplinario integrado por aproximadamente 80 profesionales altamente calificados, compuesto por bi\u00f3logos, ge\u00f3logos, ge\u00f3grafos, ocean\u00f3grafos, economistas, e ingenieros de pesca, ambientales, civiles, forestales y agr\u00f3nomos.<\/p>\n<p>De acuerdo con el comunicado, la versi\u00f3n m\u00e1s reciente del proyecto permitir\u00eda la preservaci\u00f3n de las \u00e1reas de rocas que rodean a la bah\u00eda, las dos peque\u00f1as islas y las cuatro playas que la componen. Tambi\u00e9n seg\u00fan la empresa, \u201cen el transcurso del proceso de otorgamiento de la licencia, iniciado en 2008, se mejor\u00f3 el proyecto inicial, precisamente para contemplar la alternativa ambientalmente m\u00e1s factible considerando los factores t\u00e9cnicos, de evaluaci\u00f3n de impactos, ingenier\u00eda y econ\u00f3micos. La evoluci\u00f3n del proyecto posibilit\u00f3 enormes ganancias ambientales, de las cuales se puede citar la dr\u00e1stica disminuci\u00f3n del \u00e1rea de ocupaci\u00f3n de la bah\u00eda de Ara\u00e7\u00e1, que pas\u00f3 del 84% al 34%\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_208132\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Baia-do-Ara\u00e7a_Diopatra-aciculata-Autor-Gabriel-Monteiro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-208132 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Baia-do-Ara\u00e7a_Diopatra-aciculata-Autor-Gabriel-Monteiro-300x225.jpg\" alt=\"El gusano marino Diopatra aciculata  y el microcrust\u00e1ceo Monokalliapseudes schubarti, ambos abundantes en la zona\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gabriel Monteiro<\/span><\/a> El gusano marino <em>Diopatra aciculata<\/em> y el microcrust\u00e1ceo <em>Monokalliapseudes schubarti<\/em>, ambos abundantes en la zona<span class=\"media-credits\">Gabriel Monteiro<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Antonio Carlos Marques, director del Centro de Biolog\u00eda Marina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), este porcentaje se refiere \u00fanicamente a las dos etapas iniciales de ampliaci\u00f3n del puerto y no a todo el proyecto.<\/p>\n<p>De aprob\u00e1rsela \u00edntegramente, la ampliaci\u00f3n del puerto implicar\u00eda la construcci\u00f3n de una losa de hormig\u00f3n apoyada sobre 17 mil estacas enterradas en el fondo del mar, como alternativa al relleno de la bah\u00eda, que era la propuesta contemplada inicialmente.<\/p>\n<p>Marques considera que la fijaci\u00f3n de esas estacas comprometer\u00eda el intercambio de agua en la bah\u00eda y perjudicar\u00eda as\u00ed a las comunidades de organismos y las existencias de peces de la zona. Podr\u00eda haber tambi\u00e9n otros efectos. \u201cLa perforaci\u00f3n del lecho de la bah\u00eda para la instalaci\u00f3n de las estacas implicar\u00eda mover unos 140 mil metros c\u00fabicos de sedimento del fondo de la bah\u00eda\u201d, dice. \u201cEso liberar\u00eda sustancias contaminantes hacia la superficie y alterar\u00eda la constituci\u00f3n f\u00edsica actual del \u00e1rea\u201d. En tanto, seg\u00fan la Compa\u00f1\u00eda de D\u00e1rsenas, el uso de estacas \u201cpermitir\u00e1 el intercambio de agua y de nutrientes con el manglar, y as\u00ed contribuir\u00e1 a la preservaci\u00f3n de la vida en el lugar y a la fijaci\u00f3n de fauna acu\u00e1tica, fundamental para el mantenimiento y el fortalecimiento de la cadena tr\u00f3fica\u201d.<\/p>\n<p>Amaral se\u00f1ala otro posible efecto de la ampliaci\u00f3n del puerto: la losa cuya construcci\u00f3n est\u00e1 prevista sobre la bah\u00eda causar\u00eda una gran \u00e1rea de sombra sobre sus aguas. \u201cSin la luz del sol, las algas no lograr\u00edan hacer la fotos\u00edntesis y morir\u00edan\u201d, dice. \u201cComo consecuencia de ello, la regi\u00f3n se convertir\u00eda en una zona muerta\u201d, a\u00f1ade el bi\u00f3logo Alexander Turra, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP y uno de los miembros del equipo de Amaral, quien, al igual que Turra y Marques, cuestiona el proceso de licencia ambiental que aprob\u00f3 el Ibama.<\/p>\n<p>El debate sigue. El Ministerio P\u00fablico Estadual se vali\u00f3 de los argumentos de los investigadores que estudian la zona para cuestionar la licencia previa concedida por el Ibama. En julio de 2014, la misma qued\u00f3 suspendida merced a una decisi\u00f3n judicial provisoria (medida cautelar), hasta que se juzgue el caso.<\/p>\n<div id=\"attachment_208136\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Baia-do-Ara\u00e7a_Panoramica.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-208136 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Baia-do-Ara\u00e7a_Panoramica-300x85.jpg\" alt=\"Baia do Ara\u00e7a_Panoramica\" width=\"300\" height=\"85\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span><\/a> Bah\u00eda<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un manglar menor<br \/>\n<\/strong>La reducci\u00f3n del \u00e1rea de manglares de Ara\u00e7\u00e1 viene ocurriendo hace al menos cinco d\u00e9cadas. \u201cSe estima que los manglares de la bah\u00eda de Ara\u00e7\u00e1 hayan disminuido un 70% desde la d\u00e9cada de 1960\u201d, dice Caiu\u00e1 Mani Peres, ocean\u00f3grafo del equipo de Turra, del IO-USP. Con base en fotos hist\u00f3ricas e im\u00e1genes satelitales, Peres arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la merma del \u00e1rea de manglares puede haber sido efecto de una combinaci\u00f3n de impactos ambientales, tales como la acumulaci\u00f3n de basura y aceite arrastradas por las aguas que ba\u00f1an la bah\u00eda, y de alteraciones en el sedimento de Ara\u00e7\u00e1 ocasionadas por la construcci\u00f3n del emisario submarino y de otras obras de ampliaci\u00f3n del puerto, inaugurado en 1955.<\/p>\n<p>\u201cMuchas cosas han cambiado en los \u00faltimos tiempos\u201d, testimonia Teot\u00f4nio Nobre de Jesus, pescador nacido en S\u00e3o Sebasti\u00e3o. A sus 69 a\u00f1os, con su piel agrietada por el sol, don Teot\u00f4nio, como le dicen, pasa sus d\u00edas agachado en la playa, removiendo la mezcla de barro y arena con las manos en busca de un tipo de molusco con conchas cubiertas de nervuras blancas y peque\u00f1as estr\u00edas pardas y negras, que cient\u00edficamente lleva el nombre de<em> Anomalocardia brasiliana<\/em>. \u201cMire todos los que agarr\u00e9 hoy\u201d, dice, durante la tarde del d\u00eda 20 de julio, mostrando un balde con decenas de esos berberechos capturados desde la ma\u00f1ana. En cuatro horas recolecta alrededor de 30 kilogramos. Una parte va a su familia y otra \u00e9l la vende a los restaurantes locales, que los preparan rehogados. Luego se levanta, se limpia el sudor de la frente con el dorso de la mano y apunta hacia una de las islas, la de Pernambuco, formada por dos de las tres especies de manglar existentes en Ara\u00e7\u00e1. \u201c\u00bfVe all\u00e1 aquel mont\u00f3n de \u00e1rboles? Es lo que sobr\u00f3 del manglar. Antes eran muchos m\u00e1s, todos unidos uno con otros.\u201d<\/p>\n<p>Pese a los cambios, Ara\u00e7\u00e1 alberga uno de los \u00faltimos remanentes de manglares del litoral norte de S\u00e3o Paulo, con un enmara\u00f1ado de ra\u00edces expuestas que mantienen erguidos a los \u00e1rboles altos. En la bah\u00eda hay tres especies de \u00e1rboles de mangle t\u00edpicos: el mangle negro, el mangle blanco y el mangle rojo.<\/p>\n<p>Los investigadores han procurado mostrarles las conclusiones de sus estudios a los habitantes de la regi\u00f3n y conversar con ellos. El libro lanzado en agosto fue otra forma de propagar la informaci\u00f3n y valorar la riqueza biol\u00f3gica de la bah\u00eda. \u201cVamos a las escuelas, pasamos por las casas y hablamos con los pescadores en la playa; les pedimos que vayan a las reuniones\u201d, comenta Turra. Don Teot\u00f4nio dijo que conoce a los investigadores y ya ha o\u00eddo hablar de las reuniones, pero a\u00fan no se ha motivado como para ir.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nBiodiversidad y funcionamiento de un ecosistema costero subtropical: aportes para una gesti\u00f3n integrada (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/46798\/biodiversidade-e-funcionamento-de-um-ecossistema-costeiro-subtropical-subsidios-para-gestao-integra\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2011\/50317-5<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora<\/strong> <strong>responsable<\/strong> Antonia Cec\u00edlia Zagagnini Amaral (IB-Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.986.800,0 (FAPESP).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>VIEIRA, L. M., MIGOTTO, A. E. &amp; WINSTON, J. E. <a href=\"http:\/\/biotaxa.org\/Zootaxa\/article\/view\/zootaxa.3889.4.2\" target=\"_blank\">Ctenostomatous Bryozoa from S\u00e3o Paulo, Brazil, with descriptions of twelve new species<\/a>. <strong>Zootaxa<\/strong>. v. 3889, n. 4, p. 485-524. dic. 2014.<br \/>\nAMARAL, A. C. Z. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1676-06032010000100022\" target=\"_blank\">Ara\u00e7\u00e1: biodiversidade, impactos e amea\u00e7as<\/a>. <strong>Biota Neotropica<\/strong>. v. 10, n. 1, p. 219-64. mar. 2010.<\/p>\n<p><em>Libro<\/em><br \/>\nAMARAL, A. C. Z. <em>et al<\/em>. <strong>A vida na Ba\u00eda do Ara\u00e7\u00e1 \u2013 Diversidade e import\u00e2ncia<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Lume, 2015.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Bah\u00eda del litoral norte paulista exhibe una gran diversidad biol\u00f3gica","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293],"coauthors":[662],"class_list":["post-208131","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=208131"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208131\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=208131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=208131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=208131"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=208131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}